martes, 8 de octubre de 2013

Referencias del texto diario

Referencias del texto diario


(1 Corintios 7:8)  Ahora bien, digo a los no casados y a las viudas: les es bueno permanecer así como yo.
(Romanos 11:13)  Ahora les hablo a ustedes los que son gente de las naciones. Por cuanto soy, en realidad, apóstol a las naciones, glorifico mi ministerio,
(Hechos 13:1-20:38) Ahora bien, había en Antioquía profetas y maestros en la congregación local: tanto Bernabé como Symeón, que se llamaba Niger, y Lucio de Cirene, y Manaén, que se había educado con Herodes el gobernante de distrito, y Saulo. 2 Mientras ellos estaban ministrando públicamente a Jehová y ayunando, el espíritu santo dijo: "De todas las personas apártenme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado". 3 Entonces ayunaron y oraron y les impusieron las manos y los dejaron ir. 4 Por consiguiente, estos hombres, enviados por el espíritu santo, bajaron a Seleucia, y de allí se embarcaron para Chipre. 5 Y cuando llegaron a estar en Salamina se pusieron a publicar la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían a Juan también como servidor. 6 Habiendo atravesado toda la isla hasta Pafos, encontraron a cierto hombre, hechicero, falso profeta, un judío cuyo nombre era Bar-Jesús, 7 y él estaba con el procónsul Sergio Paulo, varón inteligente. Llamando a sí a Bernabé y a Saulo, este hombre procuró solícitamente oír la palabra de Dios. 8 Pero Elimas el hechicero (así, de hecho, se traduce su nombre) empezó a oponerse a ellos, procurando apartar de la fe al procónsul. 9 Saulo, que también es Pablo, llenándose de espíritu santo, lo miró fijamente 10 y dijo: "Oh hombre lleno de toda suerte de fraude y toda suerte de villanía, hijo del Diablo, enemigo de todo lo justo, ¿no cesarás de torcer los caminos correctos de Jehová? 11 Ahora pues, ¡mira!, la mano de Jehová está sobre ti, y estarás ciego, y no verás la luz del sol por un espacio de tiempo". Al instante cayeron sobre él neblina espesa y oscuridad, y andaba alrededor buscando hombres que lo llevaran de la mano. 12 Entonces el procónsul, al ver lo que había acontecido, se hizo creyente, pues quedó atónito por la enseñanza de Jehová. 13 Los hombres, junto con Pablo, entonces se hicieron a la mar desde Pafos y llegaron a Perga de Panfilia. Pero Juan se retiró de ellos y se volvió a Jerusalén. 14 Ellos, sin embargo, siguieron adelante desde Perga y llegaron a Antioquía de Pisidia y, entrando en la sinagoga en el día de sábado, tomaron asiento. 15 Después de la lectura pública de la Ley y de los Profetas, los presidentes de la sinagoga enviaron a decirles: "Varones, hermanos, si tienen alguna palabra de estímulo para el pueblo, díganla". 16 Entonces Pablo se levantó, y haciendo señas con la mano, dijo:"Varones, israelitas y ustedes [los demás] que temen a Dios, oigan. 17 El Dios de este pueblo Israel escogió a nuestros antepasados, y ensalzó al pueblo durante su residencia forastera en la tierra de Egipto, y con brazo alzado los sacó de ella. 18 Y por un período de como cuarenta años soportó su manera de actuar en el desierto. 19 Después de destruir a siete naciones en la tierra de Canaán, distribuyó por suerte la tierra de ellos: 20 todo eso durante unos cuatrocientos cincuenta años. "Y después de estas cosas les dio jueces hasta Samuel el profeta. 21 Pero desde entonces demandaron un rey, y Dios les dio a Saúl hijo de Quis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años. 22 Y después de removerlo, les levantó a David como rey, acerca de quien dio testimonio y dijo: 'He hallado a David hijo de Jesé, varón agradable a mi corazón, que hará todas las cosas que yo deseo'. 23 De la prole de este [hombre], según su promesa, Dios ha traído a Israel un salvador, Jesús, 24 después que Juan, antes de la entrada de Aquel, había predicado públicamente a todo el pueblo de Israel bautismo [en símbolo] de arrepentimiento. 25 Pero cuando Juan estaba cumpliendo su carrera, decía: '¿Qué suponen que soy? No soy él. Pero, ¡miren!, después de mí viene uno de quien no soy digno de desatar las sandalias de sus pies'. 26 "Varones, hermanos, ustedes los hijos de la cepa de Abrahán y los [demás] entre ustedes que temen a Dios, la palabra de esta salvación ha sido enviada a nosotros. 27 Porque los habitantes de Jerusalén y sus gobernantes no conocieron a Este, sino que, al ejercer las funciones de jueces, cumplieron las cosas dichas por voz de los Profetas, las cuales se leen en voz alta todos los sábados, 28 y, aunque no hallaron en él causa alguna de muerte, exigieron de Pilato que fuera ejecutado. 29 Ahora bien, cuando hubieron llevado a cabo todas las cosas que estaban escritas acerca de él, lo bajaron del madero y lo pusieron en una tumba conmemorativa. 30 Pero Dios lo levantó de entre los muertos; 31 y por muchos días se hizo visible a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, los cuales ahora son testigos de él al pueblo. 32 "De modo que nosotros estamos declarándoles las buenas nuevas acerca de la promesa hecha a los antepasados, 33 que Dios la ha cumplido enteramente para con nosotros los hijos de ellos al haber resucitado a Jesús; así como está escrito en el salmo segundo: 'Tú eres mi hijo, este día he llegado a ser tu Padre'. 34 Y ese hecho de que lo resucitó de entre los muertos destinado a nunca más volver a la corrupción, lo ha declarado de esta manera: 'Les daré las bondades amorosas para con David, que son fieles'. 35 Por eso también dice en otro salmo: 'No permitirás que el que te es leal vea corrupción'. 36 Porque David, por una parte, sirvió según la voluntad expresa de Dios en su propia generación, y se durmió [en la muerte], y fue puesto con sus antepasados y sí vio corrupción. 37 Por otra parte, aquel a quien Dios levantó no vio corrupción. 38 "Por lo tanto, séales conocido, hermanos, que mediante Este se les está publicando perdón de pecados; 39 y que de todas las cosas de las cuales no podían ser declarados sin culpa mediante la ley de Moisés, todo el que cree es declarado sin culpa por medio de Este. 40 Por lo tanto, cuiden que no les sobrevenga lo que se dice en los Profetas: 41 'Contémplenlo, escarnecedores, y admírense de ello, y desaparezcan, porque obro una obra en sus días, una obra que ustedes de ninguna manera creerán aunque alguien se la contara en detalle'". 42 Ahora bien, cuando ellos iban saliendo, la gente se puso a suplicar que se le hablara de estos asuntos el sábado siguiente. 43 De modo que, una vez disuelta la asamblea de la sinagoga, muchos de los judíos y de los prosélitos que adoraban [a Dios] siguieron a Pablo y a Bernabé, los cuales, al hablarles, los instaban a continuar en la bondad inmerecida de Dios. 44 El sábado siguiente casi toda la ciudad se reunió para oír la palabra de Jehová. 45 Cuando los judíos alcanzaron a ver las muchedumbres, se llenaron de celos, y se pusieron a contradecir con blasfemias las cosas que Pablo hablaba. 46 De modo que, hablando con denuedo, Pablo y Bernabé dijeron: "Era necesario que la palabra de Dios se les hablara primero a ustedes. Puesto que la están echando de ustedes y no se juzgan dignos de vida eterna, ¡miren!, nos volvemos a las naciones. 47 De hecho, Jehová nos ha impuesto el mandamiento con estas palabras: 'Te he nombrado como luz de naciones, para que seas una salvación hasta la extremidad de la tierra'". 48 Al oír esto los de las naciones, empezaron a regocijarse y a glorificar la palabra de Jehová, y todos los que estaban correctamente dispuestos para vida eterna se hicieron creyentes. 49 Además, la palabra de Jehová siguió llevándose por todo el país. 50 Pero los judíos alborotaron a las mujeres estimables que adoraban [a Dios], y a los hombres prominentes de la ciudad, y levantaron una persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron fuera de sus límites. 51 Estos sacudieron el polvo de los pies contra ellos y se fueron a Iconio. 52 Y los discípulos continuaron llenos de gozo y de espíritu santo. 14 Ahora bien, en Iconio entraron juntos en la sinagoga de los judíos y hablaron de tal manera que una gran multitud tanto de judíos como de griegos se hicieron creyentes. 2 Pero los judíos que no creyeron alborotaron las almas de gente de las naciones contra los hermanos e influyeron en ellas de mala manera. 3 Por lo tanto, ellos pasaron bastante tiempo hablando con denuedo por la autoridad de Jehová, quien daba testimonio de la palabra de su bondad inmerecida, concediendo que mediante las manos de ellos ocurrieran señales y portentos presagiosos. 4 Sin embargo, la multitud de la ciudad se dividió, y algunos estaban por los judíos, pero otros por los apóstoles. 5 Ahora bien, cuando se produjo un esfuerzo violento tanto de parte de gente de las naciones como de judíos con sus gobernantes, para tratarlos con insolencia y tirarles piedras, 6 ellos, cuando esto se les informó, huyeron a las ciudades de Licaonia, Listra y Derbe y su comarca; 7 y allí siguieron declarando las buenas nuevas. 8 Ahora bien, en Listra estaba sentado cierto varón imposibilitado de los pies, cojo desde la matriz de su madre, y no había andado nunca. 9 Este estaba escuchando hablar a Pablo, el cual, mirándolo fijamente, y viendo que tenía fe para recibir la salud, 10 dijo con voz fuerte: "Levántate erguido sobre tus pies". Y él se levantó de un salto, y echó a andar. 11 Y las muchedumbres, viendo lo que Pablo había hecho, levantaron la voz y dijeron en la lengua licaónica: "¡Los dioses se han hecho como humanos y han bajado a nosotros!". 12 Y se pusieron a llamar Zeus a Bernabé, pero Hermes a Pablo, puesto que este era el que llevaba la delantera al hablar. 13 Y el sacerdote de Zeus, cuyo [templo] estaba delante de la ciudad, trajo toros y guirnaldas a las puertas, y deseaba ofrecer sacrificios con las muchedumbres. 14 Sin embargo, cuando los apóstoles Bernabé y Pablo oyeron de ello, se rasgaron las prendas de vestir exteriores y se lanzaron entre la muchedumbre, clamando 15 y diciendo: "Varones, ¿por qué hacen estas cosas? Nosotros también somos humanos que tenemos sufrimientos igual que ustedes, y les estamos declarando las buenas nuevas, para que se vuelvan de estas cosas vanas al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra y el mar y todas las cosas [que hay] en ellos. 16 En las generaciones pasadas él permitió a todas las naciones seguir adelante en sus caminos, 17 aunque, verdaderamente, no se dejó a sí mismo sin testimonio, por cuanto hizo bien, dándoles lluvias desde el cielo y épocas fructíferas, llenando por completo sus corazones de alimento y de alegría". 18 Y aun diciendo estas cosas, apenas pudieron hacer que las muchedumbres desistieran de hacerles sacrificios. 19 Pero unos judíos llegaron de Antioquía y de Iconio y persuadieron a las muchedumbres, y apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, imaginándose que estaba muerto. 20 Sin embargo, cuando los discípulos lo cercaron, él se levantó y entró en la ciudad. Y al día siguiente partió con Bernabé para Derbe. 21 Y después de declarar las buenas nuevas a aquella ciudad y de hacer una buena cantidad de discípulos, volvieron a Listra y a Iconio y a Antioquía, 22 fortaleciendo las almas de los discípulos, animándolos a permanecer en la fe, y [diciendo]: "Tenemos que entrar en el reino de Dios a través de muchas tribulaciones". 23 Además, les nombraron ancianos en cada congregación y, haciendo oración con ayunos, los encomendaron a Jehová, en quien habían llegado a creer. 24 Y pasaron a través de Pisidia y entraron en Panfilia, 25 y, después de hablar la palabra en Perga, bajaron a Atalia. 26 Y de allí se embarcaron para Antioquía, donde habían sido encomendados a la bondad inmerecida de Dios para la obra que habían ejecutado completamente. 27 Cuando hubieron llegado y hubieron reunido a la congregación, procedieron a contar las muchas cosas que Dios había hecho mediante ellos, y que había abierto a las naciones la puerta a la fe. 28 De modo que pasaron no poco tiempo con los discípulos. 15 Y ciertos hombres bajaron de Judea y se pusieron a enseñar a los hermanos: "A menos que se circunciden conforme a la costumbre de Moisés, no pueden ser salvos". 2 Pero cuando hubo ocurrido no poca disensión y disputa de Pablo y Bernabé con ellos, hicieron los arreglos para que Pablo y Bernabé y algunos otros de ellos subieran a donde los apóstoles y ancianos en Jerusalén respecto a esta disputa. 3 Por consiguiente, habiendo sido acompañados parte del camino por la congregación, estos hombres continuaron su camino a través de Fenicia y también de Samaria, contando en detalle la conversión de gente de las naciones, y ocasionaban gran gozo a todos los hermanos. 4 Llegados a Jerusalén, fueron amablemente recibidos por la congregación y por los apóstoles y los ancianos, y refirieron las muchas cosas que Dios había hecho por medio de ellos. 5 Sin embargo, algunos de los de la secta de los fariseos que habían creído se levantaron de sus asientos y dijeron: "Es necesario circuncidarlos y ordenarles que observen la ley de Moisés". 6 Y los apóstoles y los ancianos se reunieron para ver acerca de este asunto. 7 Ahora bien, cuando se hubo disputado mucho, se levantó Pedro y les dijo: "Varones, hermanos, bien saben ustedes que desde los primeros días Dios hizo de entre ustedes la selección de que, por mi boca, gente de las naciones oyera la palabra de las buenas nuevas y creyera; 8 y Dios, que conoce el corazón, dio testimonio dándoles el espíritu santo, así como nos lo dio también a nosotros. 9 Y no hizo ninguna distinción entre nosotros y ellos, sino que purificó los corazones de ellos por fe. 10 Ahora, pues, ¿por qué están ustedes poniendo a Dios a una prueba, imponiendo sobre el cuello de los discípulos un yugo que ni nuestros antepasados ni nosotros fuimos capaces de cargar? 11 Por el contrario, confiamos en ser salvados mediante la bondad inmerecida del Señor Jesús de la misma manera como esa gente también". 12 Ante aquello, toda la multitud calló, y empezaron a escuchar a Bernabé y a Pablo contar las muchas señales y portentos presagiosos que Dios había hecho mediante ellos entre las naciones. 13 Después que cesaron de hablar, Santiago contestó, y dijo: "Varones, hermanos, óiganme. 14 Symeón ha contado cabalmente cómo Dios por primera vez dirigió su atención a las naciones para sacar de entre ellas un pueblo para su nombre. 15 Y con esto convienen las palabras de los Profetas, así como está escrito: 16 'Después de estas cosas volveré y reedificaré la cabaña de David que está caída; y reedificaré sus ruinas y la erigiré de nuevo, 17 para que los que queden de los hombres busquen solícitamente a Jehová, junto con gente de todas las naciones, personas que son llamadas por mi nombre, dice Jehová, que está haciendo estas cosas, 18 conocidas desde la antigüedad'. 19 Por lo tanto, es mi decisión el no perturbar a los de las naciones que están volviéndose a Dios, 20 sino escribirles que se abstengan de las cosas contaminadas por los ídolos, y de la fornicación, y de lo estrangulado, y de la sangre. 21 Porque desde tiempos antiguos Moisés ha tenido en ciudad tras ciudad quienes lo prediquen, porque es leído en voz alta en las sinagogas todos los sábados". 22 Entonces pareció bien a los apóstoles y a los ancianos, junto con toda la congregación, enviar a varones escogidos de entre ellos a Antioquía junto con Pablo y Bernabé, a saber, a Judas, que se llamaba Barsabás, y a Silas, varones prominentes entre los hermanos; 23 y por mano de ellos escribieron:"Los apóstoles y los ancianos, hermanos, a los hermanos de Antioquía y Siria y Cilicia que son de las naciones: ¡Saludos! 24 Dado que hemos oído que algunos de entre nosotros los han perturbado con discursos, tratando de subvertir sus almas, aunque nosotros no les dimos instrucción alguna, 25 hemos llegado a un acuerdo unánime y nos ha parecido bien escoger a unos varones para enviarlos a ustedes junto con nuestros amados, Bernabé y Pablo, 26 hombres que han entregado sus almas por el nombre de nuestro Señor Jesucristo. 27 Por lo tanto estamos despachando a Judas y a Silas, para que ellos también de palabra informen acerca de las mismas cosas. 28 Porque al espíritu santo y a nosotros mismos nos ha parecido bien no añadirles ninguna otra carga, salvo estas cosas necesarias: 29 que sigan absteniéndose de cosas sacrificadas a ídolos, y de sangre, y de cosas estranguladas, y de fornicación. Si se guardan cuidadosamente de estas cosas, prosperarán. ¡Buena salud a ustedes!". 30 Por consiguiente, cuando a estos hombres se les dejó ir, bajaron a Antioquía, y reunieron a la multitud y les entregaron la carta. 31 Después de leerla, ellos se regocijaron por el estímulo. 32 Y Judas y Silas, puesto que ellos mismos también eran profetas, animaron a los hermanos con muchos discursos, y los fortalecieron. 33 Entonces, cuando hubieron pasado algún tiempo, los hermanos los dejaron ir en paz a los que los habían enviado. 34 —— 35 Sin embargo, Pablo y Bernabé continuaron pasando tiempo en Antioquía enseñando y declarando, con muchos otros también, las buenas nuevas de la palabra de Jehová. 36 Ahora bien, después de algunos días Pablo dijo a Bernabé: "Sobre todo, volvamos y visitemos a los hermanos en cada una de las ciudades en las cuales publicamos la palabra de Jehová, para ver cómo están". 37 Por su parte, Bernabé estaba resuelto a llevar consigo también a Juan, que se llamaba Marcos. 38 Pero a Pablo no le pareció propio tomar consigo a este, puesto que se había apartado de ellos desde Panfilia y no había ido con ellos a la obra. 39 Ante esto, ocurrió un agudo estallido de cólera, de modo que se separaron el uno del otro; y Bernabé tomó consigo a Marcos y se embarcó para Chipre. 40 Pablo seleccionó a Silas y se fue, después de haber sido encomendado por los hermanos a la bondad inmerecida de Jehová. 41 Pero pasó por Siria y Cilicia, fortaleciendo a las congregaciones. 16 De modo que llegó a Derbe y también a Listra. Y, ¡mira!, estaba allí cierto discípulo de nombre Timoteo, hijo de una mujer judía creyente, pero de padre griego, 2 y los hermanos de Listra y de Iconio daban buenos informes acerca de él. 3 Pablo expresó el deseo de que este saliera con él, y lo tomó y lo circuncidó a causa de los judíos que había en aquellos lugares, porque todos sabían que su padre era griego. 4 Ahora bien, a medida que iban viajando por las ciudades entregaban a los de allí, para que los observaran, los decretos sobre los cuales habían tomado decisión los apóstoles y ancianos que estaban en Jerusalén. 5 Por lo tanto, en realidad, las congregaciones continuaron haciéndose firmes en la fe y aumentando en número de día en día. 6 Además, atravesaron Frigia y el país de Galacia, porque el espíritu santo les había prohibido hablar la palabra en el [distrito de] Asia. 7 Además de eso, al bajar a Misia, se esforzaron por entrar en Bitinia, pero el espíritu de Jesús no se lo permitió. 8 De modo que pasaron por alto a Misia y bajaron a Troas. 9 Y durante la noche le apareció a Pablo una visión: cierto varón macedonio estaba de pie y le suplicaba y decía: "Pasa a Macedonia y ayúdanos". 10 Ahora bien, luego que hubo visto la visión, procuramos salir para Macedonia, pues llegamos a la conclusión de que Dios nos había mandado llamar para declararles las buenas nuevas. 11 Por lo tanto, nos hicimos a la mar desde Troas y fuimos con rumbo directo a Samotracia, mas al día siguiente a Neápolis, 12 y de allí a Filipos, una colonia, que es la ciudad principal del distrito de Macedonia. Continuamos en esta ciudad, pasando algunos días. 13 Y el día de sábado salimos fuera de la puerta junto a un río, donde pensábamos que había un lugar de oración; y nos sentamos y empezamos a hablar a las mujeres que se habían congregado. 14 Y cierta mujer por nombre Lidia, vendedora de púrpura, de la ciudad de Tiatira y adoradora de Dios, estaba escuchando, y Jehová le abrió el corazón ampliamente para que prestara atención a las cosas que Pablo estaba hablando. 15 Ahora bien, cuando fueron bautizadas ella y su casa, ella dijo con súplica: "Si ustedes me han juzgado fiel a Jehová, entren en mi casa y quédense". Y sencillamente nos obligó a aceptar. 16 Y aconteció que, yendo nosotros al lugar de oración, nos encontró cierta sirvienta que tenía un espíritu, un demonio de adivinación. Ella proporcionaba mucha ganancia a sus amos practicando el arte de la predicción. 17 Esta [muchacha] seguía detrás de Pablo y de nosotros y gritaba, usando estas palabras: "Estos hombres son esclavos del Dios Altísimo, los cuales les están publicando el camino de la salvación". 18 Esto lo siguió haciendo por muchos días. Por fin Pablo se cansó de ello y se volvió y dijo al espíritu: "Te ordeno en el nombre de Jesucristo que salgas de ella". Y salió en aquella misma hora. 19 Pues bien, cuando sus amos vieron que se les había ido su esperanza de ganancia, se apoderaron de Pablo y de Silas y los arrastraron a los gobernantes en la plaza de mercado, 20 y, conduciéndolos a los magistrados civiles, dijeron: "Estos hombres están turbando muchísimo a nuestra ciudad, judíos como son, 21 y están publicando costumbres que no nos es lícito adoptar ni practicar, puesto que somos romanos". 22 Y la muchedumbre se levantó a una contra ellos; y los magistrados civiles, habiéndoles arrancado las prendas de vestir exteriores, dieron el mandato de que los golpearan con varas. 23 Después de haberles descargado muchos golpes, los echaron en la prisión, y ordenaron al carcelero que los guardara con seguridad. 24 Porque recibió tal orden, este los echó en la prisión interior y les aseguró los pies en el cepo. 25 Mas como a la mitad de la noche, Pablo y Silas estaban orando y alabando a Dios con canción; sí, los presos los oían. 26 De repente ocurrió un gran terremoto, de modo que se sacudieron los fundamentos de la cárcel. Además, se abrieron al instante todas las puertas, y las cadenas de todos se soltaron. 27 El carcelero, despertando del sueño y viendo abiertas las puertas de la prisión, desenvainó su espada y estaba a punto de quitarse la vida, imaginándose que los presos se habían escapado. 28 Pero Pablo clamó con voz fuerte, y dijo: "¡No te hagas ningún daño, porque todos estamos aquí!". 29 De modo que él pidió luz y entró de un salto y, sobrecogido de temblor, cayó ante Pablo y Silas. 30 Y los sacó fuera y dijo: "Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?". 31 Ellos dijeron: "Cree en el Señor Jesús y serás salvo, tú y tu casa". 32 Y le hablaron la palabra de Jehová junto con todos los que estaban en su casa. 33 Y él los tomó consigo en aquella hora de la noche y les lavó las heridas; y todos, él y los suyos, fueron bautizados sin demora. 34 Y los introdujo en su casa y les puso la mesa, y se regocijó mucho con toda su casa ahora que había creído a Dios. 35 Cuando se hizo de día, los magistrados civiles despacharon a los alguaciles a decir: "Pon en libertad a aquellos hombres". 36 De modo que el carcelero informó sus palabras a Pablo: "Los magistrados civiles han despachado hombres para que ustedes [dos] sean puestos en libertad. Ahora, pues, salgan y sigan su camino en paz". 37 Pero Pablo les dijo: "Nos fustigaron públicamente sin ser condenados, a nosotros que somos hombres romanos, y nos echaron en la prisión; ¿y ahora nos echan fuera secretamente? ¡No, por cierto!, antes, que vengan ellos mismos y nos saquen". 38 De modo que los alguaciles informaron estos dichos a los magistrados civiles. Estos tuvieron temor al oír que los hombres eran romanos. 39 Por consiguiente, vinieron y les suplicaron y, después de sacarlos, les solicitaron que partieran de la ciudad. 40 Pero ellos salieron de la prisión y fueron a casa de Lidia, y, cuando vieron a los hermanos, los animaron, y partieron. 17 Entonces viajaron a través de Anfípolis y Apolonia y llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos. 2 Así que, según tenía por costumbre Pablo, pasó adentro a donde ellos, y por tres sábados razonó con ellos a partir de las Escrituras, 3 explicando y probando por referencias que era necesario que el Cristo sufriera y se levantara de entre los muertos, y [decía]: "Este es el Cristo, este Jesús que yo les estoy publicando". 4 Como resultado, algunos de ellos se hicieron creyentes y se asociaron con Pablo y con Silas, y una gran multitud de los griegos que adoraban [a Dios], y no pocas de las mujeres prominentes, lo hicieron. 5 Pero los judíos, poniéndose celosos, tomaron como compañeros a ciertos varones inicuos de los haraganes de la plaza de mercado, y formaron una chusma y procedieron a alborotar la ciudad. Y asaltando la casa de Jasón, procuraban hacer que los sacaran a la gentuza. 6 Como no los hallaron, arrastraron a Jasón y a ciertos hermanos ante los gobernantes de la ciudad, clamando: "Estos hombres que han trastornado la tierra habitada están presentes aquí también, 7 y Jasón los ha recibido con hospitalidad. Y todos estos actúan en oposición a los decretos de César, diciendo que hay otro rey, Jesús". 8 Verdaderamente agitaron a la muchedumbre y a los gobernantes de la ciudad, cuando estos oyeron estas cosas; 9 y después de primero tomar suficiente fianza de Jasón y de los demás, los dejaron ir. 10 Inmediatamente, de noche, los hermanos enviaron a Pablo, así como a Silas, hacia Berea, y estos, al llegar, entraron en la sinagoga de los judíos. 11 Ahora bien, estos eran de disposición más noble que los de Tesalónica, porque recibieron la palabra con suma prontitud de ánimo, y examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas eran así. 12 Por lo tanto, muchos de ellos se hicieron creyentes, y también no pocas de las mujeres griegas estimables, y no pocos de los varones. 13 Pero cuando los judíos de Tesalónica se enteraron de que también en Berea Pablo publicaba la palabra de Dios, fueron también allá para incitar y agitar a las masas. 14 Entonces los hermanos inmediatamente enviaron a Pablo para que se fuera hasta el mar; pero tanto Silas como Timoteo permanecieron atrás, allá. 15 Sin embargo, los que conducían a Pablo lo llevaron hasta Atenas y, después de recibir mandato de que Silas y Timoteo vinieran a él cuanto antes, partieron. 16 Ahora bien, mientras Pablo los esperaba en Atenas, se le irritó el espíritu en su interior al contemplar que la ciudad estaba llena de ídolos. 17 Por consiguiente, se puso a razonar en la sinagoga con los judíos y con las otras personas que adoraban [a Dios], y todos los días en la plaza de mercado con los que por casualidad se hallaban allí. 18 Pero ciertos individuos, filósofos de los epicúreos así como de los estoicos, entablaban conversación polémica con él, y algunos decían: "¿Qué es lo que este charlatán quisiera contar?". Otros: "Parece que es publicador de deidades extranjeras". Esto se debió a que declaraba las buenas nuevas de Jesús y de la resurrección. 19 De modo que se apoderaron de él y lo condujeron al Areópago, y dijeron: "¿Podemos llegar a saber qué es esta nueva enseñanza que hablas? 20 Porque presentas algunas cosas que son extrañas a nuestros oídos. Por lo tanto deseamos llegar a saber qué se da a entender por estas cosas". 21 De hecho, todos los atenienses y los extranjeros que residían allí temporalmente no pasaban su tiempo libre en ninguna otra cosa sino en decir algo o escuchar algo nuevo. 22 Pablo entonces se puso de pie en medio del Areópago y dijo:"Varones de Atenas, contemplo que en todas las cosas ustedes parecen estar más entregados que otros al temor a las deidades. 23 Por ejemplo, al ir pasando y observando cuidadosamente sus objetos de veneración, también hallé un altar sobre el cual se había inscrito: 'A un Dios Desconocido'. Por lo tanto, aquello a lo que ustedes sin conocerlo dan devoción piadosa, esto les estoy publicando. 24 El Dios que hizo el mundo y todas las cosas [que hay] en él, siendo, como es Este, Señor del cielo y de la tierra, no mora en templos hechos de manos, 25 ni es atendido por manos humanas como si necesitara algo, porque él mismo da a toda [persona] vida y aliento y todas las cosas. 26 E hizo de un solo [hombre] toda nación de hombres, para que moren sobre la entera superficie de la tierra, y decretó los tiempos señalados y los límites fijos de la morada de [los hombres], 27 para que busquen a Dios, por si buscaban a tientas y verdaderamente lo hallaban, aunque, de hecho, no está muy lejos de cada uno de nosotros. 28 Porque por él tenemos vida y nos movemos y existimos, aun como ciertos poetas de entre ustedes han dicho: 'Porque también somos linaje de él'. 29 "Visto, pues, que somos linaje de Dios, no debemos imaginarnos que el Ser Divino sea semejante a oro, o plata, o piedra, semejante a algo esculpido por el arte e ingenio del hombre. 30 Cierto, Dios ha pasado por alto los tiempos de tal ignorancia; sin embargo, ahora está diciéndole a la humanidad que todos en todas partes se arrepientan. 31 Porque ha fijado un día en que se propone juzgar la tierra habitada con justicia por un varón a quien ha nombrado, y ha proporcionado a todos los hombres una garantía con haberlo resucitado de entre los muertos". 32 Pues bien, al oír de una resurrección de muertos, algunos empezaron a mofarse, mientras que otros dijeron: "Te oiremos acerca de esto hasta en otra ocasión". 33 Así que Pablo salió de en medio de ellos, 34 pero algunos varones se unieron a él y se hicieron creyentes, entre los cuales también estuvieron Dionisio, juez del tribunal del Areópago, y una mujer de nombre Dámaris, y otros además de ellos. 18 Después de estas cosas, él partió de Atenas y llegó a Corinto. 2 Y halló a cierto judío de nombre Áquila, un natural del Ponto que recientemente había llegado de Italia, y a Priscila su esposa, por el hecho de que Claudio había ordenado que todos los judíos se fueran de Roma. De modo que fue a ellos 3 y, por ser del mismo oficio, se quedó en su casa, y trabajaban, porque el oficio de ellos era hacer tiendas de campaña. 4 Sin embargo, todos los sábados pronunciaba un discurso en la sinagoga y persuadía a judíos y a griegos. 5 Pues bien, cuando Silas y también Timoteo hubieron bajado de Macedonia, Pablo empezó a estar intensamente ocupado con la palabra, dando testimonio a los judíos para probar que Jesús es el Cristo. 6 Pero como ellos siguieron oponiéndose y hablando injuriosamente, sacudió sus prendas de vestir y les dijo: "Esté la sangre de ustedes sobre sus propias cabezas. Yo estoy limpio. Desde ahora me iré a gente de las naciones". 7 Por consiguiente, se transfirió de allí y entró en la casa de uno de nombre Ticio Justo, adorador de Dios, cuya casa estaba contigua a la sinagoga. 8 Pero Crispo, el presidente de la sinagoga, se hizo creyente en el Señor, y también toda su casa. Y muchos de los corintios que oyeron empezaron a creer y a bautizarse. 9 Además, de noche el Señor dijo a Pablo mediante una visión: "No temas, sino sigue hablando y no calles, 10 porque yo estoy contigo y nadie te asaltará para hacerte daño; porque tengo mucha gente en esta ciudad". 11 De modo que se quedó establecido allí un año y seis meses, enseñando entre ellos la palabra de Dios. 12 Ahora bien, mientras Galión era procónsul de Acaya, los judíos se levantaron de común acuerdo contra Pablo y lo condujeron al tribunal, 13 diciendo: "Contrario a la ley, este persuade a los hombres a otra manera de adorar a Dios". 14 Pero cuando Pablo estaba a punto de abrir la boca, Galión dijo a los judíos: "Si fuera, en realidad, alguna injusticia o un acto inicuo de villanía, oh judíos, yo tendría razón para soportarlos con paciencia. 15 Pero si es de controversias sobre palabras y sobre nombres y sobre la ley entre ustedes, ustedes mismos tienen que atender a ello. Yo no deseo ser juez de estas cosas". 16 Con eso, los echó del tribunal. 17 De modo que todos se apoderaron de Sóstenes el presidente de la sinagoga y se pusieron a golpearlo enfrente del tribunal. Pero Galión no se interesaba en ninguna de estas cosas. 18 Sin embargo, Pablo, después de quedarse bastantes días más, se despidió de los hermanos y procedió a embarcarse para Siria, y con él Priscila y Áquila, puesto que en Cencreas él se había hecho cortar al rape el pelo de la cabeza, porque tenía un voto. 19 De modo que llegaron a Éfeso, y a ellos los dejó allí; pero él mismo entró en la sinagoga y razonó con los judíos. 20 Aunque seguían solicitándole que permaneciera por más tiempo, no consintió, 21 sino que se despidió y agregó: "Volveré otra vez a ustedes, si Jehová quiere". Y se hizo a la mar desde Éfeso 22 y bajó a Cesarea. Y subió y saludó a la congregación, y bajó a Antioquía. 23 Y cuando hubo pasado algún tiempo allí, partió y fue de lugar en lugar a través del país de Galacia y de Frigia, fortaleciendo a todos los discípulos. 24 Ahora bien, cierto judío de nombre Apolos, natural de Alejandría, varón elocuente, llegó a Éfeso; y estaba bien versado en las Escrituras. 25 Este había sido instruido oralmente en el camino de Jehová y, puesto que estaba fulgurante con el espíritu, iba hablando y enseñando con exactitud las cosas acerca de Jesús, pero conocía solamente el bautismo de Juan. 26 Y comenzó a hablar con denuedo en la sinagoga. Cuando lo oyeron Priscila y Áquila, lo tomaron consigo y le expusieron con mayor exactitud el camino de Dios. 27 Además, porque deseaba pasar a Acaya, los hermanos escribieron a los discípulos, exhortándolos a recibirlo amablemente. De modo que, cuando llegó allá, ayudó mucho a los que habían creído a causa de la bondad inmerecida [de Dios]; 28 porque con intensidad probó cabalmente en público que los judíos estaban equivocados, mientras demostraba por las Escrituras que Jesús era el Cristo. 19 En el transcurso de los sucesos, mientras Apolos estaba en Corinto, Pablo pasó por las partes del interior y bajó a Éfeso, y halló a algunos discípulos; 2 y les dijo: "¿Recibieron espíritu santo cuando se hicieron creyentes?". Ellos le dijeron: "¡Si nunca hemos oído si hay o no espíritu santo!". 3 Y él dijo: "Entonces, ¿en qué fueron bautizados?". Dijeron: "En el bautismo de Juan". 4 Pablo dijo: "Juan bautizó con el bautismo [en símbolo] de arrepentimiento, diciendo al pueblo que creyeran en el que había de venir después de él, es decir, en Jesús". 5 Al oír esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús. 6 Y cuando Pablo les impuso las manos, vino sobre ellos el espíritu santo, y empezaron a hablar en lenguas y a profetizar. 7 En conjunto, eran unos doce varones. 8 Entrando en la sinagoga, él habló con denuedo por tres meses, pronunciando discursos y usando persuasión respecto al reino de Dios. 9 Pero cuando algunos persistieron en endurecerse y en no creer, y hablaban perjudicialmente acerca del Camino delante de la multitud, se retiró de ellos y separó de ellos a los discípulos, y pronunciaba discursos diariamente en [la sala de conferencias de] la escuela de Tirano. 10 Esto se efectuó por dos años, de modo que todos los que habitaban en el [distrito de] Asia oyeron la palabra del Señor, tanto judíos como griegos. 11 Y Dios siguió ejecutando obras extraordinarias de poder mediante las manos de Pablo, 12 de manera que hasta llevaban paños y delantales de su cuerpo a los dolientes, y las dolencias los dejaban, y los espíritus inicuos salían. 13 Pero ciertos individuos de los judíos ambulantes que practicaban la expulsión de demonios también intentaron nombrar el nombre del Señor Jesús sobre los que tenían espíritus inicuos, diciendo: "Les ordeno solemnemente por Jesús a quien Pablo predica". 14 Ahora bien, había siete hijos de cierto Esceva, sacerdote principal judío, que hacían esto. 15 Pero, en respuesta, el espíritu inicuo les dijo: "Conozco a Jesús, y sé quién es Pablo; pero ustedes, ¿quiénes son?". 16 Con eso, el hombre en quien estaba el espíritu inicuo se echó sobre ellos de un salto, logró el dominio de uno tras otro, y prevaleció contra ellos, de modo que huyeron de aquella casa desnudos y heridos. 17 Esto llegó a ser conocido de todos, tanto de los judíos como de los griegos que moraban en Éfeso; y cayó temor sobre todos ellos, y el nombre del Señor Jesús siguió siendo engrandecido. 18 Y muchos de los que se habían hecho creyentes venían y confesaban e informaban acerca de sus prácticas abiertamente. 19 De hecho, buen número de los que habían practicado artes mágicas juntaron sus libros y los quemaron delante de todos. Y calcularon en conjunto los precios de ellos y hallaron que valían cincuenta mil piezas de plata. 20 Así, de una manera poderosa, la palabra de Jehová siguió creciendo y prevaleciendo. 21 Ahora bien, cuando estas cosas se habían completado, Pablo se propuso en su espíritu que, después de pasar por Macedonia y Acaya, haría el viaje a Jerusalén, y dijo: "Después que llegue allá tengo que ver también a Roma". 22 De modo que despachó a Macedonia a dos de los que le servían, Timoteo y Erasto, pero él mismo se detuvo por algún tiempo en el [distrito de] Asia. 23 En aquel mismo tiempo surgió un disturbio no pequeño acerca del Camino. 24 Porque cierto hombre, de nombre Demetrio, platero, haciendo en plata templetes de Ártemis, proporcionaba a los artífices no poca ganancia; 25 y reunió a estos y a los que trabajaban en cosas semejantes y dijo: "Varones, bien saben ustedes que de este negocio nos viene nuestra prosperidad. 26 También, contemplan y oyen cómo, no solo en Éfeso, sino en casi todo el [distrito de] Asia, este Pablo ha persuadido a una muchedumbre considerable y los ha vuelto a otra opinión, diciendo que no son dioses los que son hechos con las manos. 27 Además, existe el peligro, no solo de que esta ocupación nuestra caiga en descrédito, sino también de que el templo de la gran diosa Ártemis sea tenido en nada, y hasta su magnificencia que todo el [distrito de] Asia y la tierra habitada adora esté a punto de ser reducida a nada". 28 Al oír esto y llenarse de cólera, los hombres empezaron a gritar, diciendo: "¡Grande es Ártemis de los efesios!". 29 De modo que la ciudad se llenó de confusión, y de común acuerdo entraron precipitadamente en el teatro, llevando consigo por la fuerza a Gayo y a Aristarco, macedonios, compañeros de viaje de Pablo. 30 Por su parte, Pablo quería ir adentro a la gente, pero los discípulos no se lo permitían. 31 Hasta algunos de los comisionados de fiestas y juegos, que eran amigables con él, enviaron a donde él y empezaron a suplicarle que no se arriesgara en el teatro. 32 Lo cierto es que unos gritaban una cosa y otros otra; porque la asamblea estaba en confusión, y la mayoría de ellos no sabía por qué razón se habían reunido. 33 Así que, juntos, sacaron a Alejandro de entre la muchedumbre, empujado por los judíos hacia el frente; y Alejandro hizo señas con la mano y quería presentar su defensa ante el pueblo. 34 Pero cuando reconocieron que era judío, se levantó un mismo grito de parte de todos, y ellos vociferaron por unas dos horas: "¡Grande es Ártemis de los efesios!". 35 Por fin, cuando el registrador de la ciudad hubo aquietado a la muchedumbre, dijo: "Varones de Éfeso, ¿quién verdaderamente hay de la humanidad que no sepa que la ciudad de los efesios es la guardiana del templo de la gran Ártemis y de la imagen que cayó del cielo? 36 Por lo tanto, puesto que estas cosas son indiscutibles, es conveniente que ustedes se mantengan sosegados y que no obren precipitadamente. 37 Porque han traído a estos varones, que ni son saqueadores de templos ni blasfemadores de nuestra diosa. 38 Por lo tanto, si Demetrio y los artífices que están con él sí tienen causa contra alguien, hay días en que los tribunales celebran sesiones, y hay procónsules; presenten cargos unos contra otros. 39 Sin embargo, si ustedes están buscando algo más allá de eso, tendrá que decidirse en una asamblea formal. 40 Porque verdaderamente estamos en peligro de ser acusados de sedición por el asunto de hoy, pues no existe ni una sola causa que nos permita dar razón de esta chusma desordenada". 41 Y cuando hubo dicho estas cosas, despidió a la asamblea. 20 Ahora bien, después que se hubo apaciguado el alboroto, Pablo envió a llamar a los discípulos, y cuando los hubo animado y se hubo despedido de ellos, salió en viaje a Macedonia. 2 Después de pasar por aquellas partes, y de animar con muchas palabras a los de allí, entró en Grecia. 3 Y cuando hubo pasado tres meses allí, puesto que los judíos fraguaron un complot contra él cuando estaba a punto de embarcarse para Siria, se resolvió a volverse por Macedonia. 4 Le acompañaban Sópater hijo de Pirro, de Berea, Aristarco y Segundo, de los tesalonicenses, y Gayo de Derbe, y Timoteo, y, del [distrito de] Asia, Tíquico y Trófimo. 5 Estos fueron adelante y se quedaron esperándonos en Troas; 6 pero nosotros nos hicimos a la mar desde Filipos, después de los días de las tortas no fermentadas, y dentro de cinco días llegamos a ellos en Troas; y allí pasamos siete días. 7 El primer día de la semana, estando nosotros reunidos para tomar una comida, Pablo se puso a disertar con ellos, puesto que iba a partir al día siguiente; y prolongó su discurso hasta la medianoche. 8 De modo que había muchas lámparas en el aposento de arriba donde estábamos reunidos. 9 Sentado a la ventana, cierto joven de nombre Eutico se abismó en profundo sueño mientras Pablo seguía hablando, y, desplomándose en el sueño, cayó desde el tercer piso abajo, y lo alzaron muerto. 10 Pero Pablo bajó, se echó sobre él y lo abrazó, y dijo: "Dejen de hacer estruendo, porque su alma está en él". 11 Entonces subió y empezó la comida y tomó alimento, y después de conversar por largo tiempo, hasta el amanecer, por fin partió. 12 De modo que se llevaron al muchacho vivo y quedaron inconmensurablemente consolados. 13 Nosotros entonces seguimos adelante al barco y nos hicimos a la vela para Asón, donde nos proponíamos tomar a bordo a Pablo, pues, después de dar instrucciones de que así se hiciera, él mismo se proponía ir a pie. 14 Por lo tanto, cuando nos alcanzó en Asón, lo tomamos a bordo y fuimos a Mitilene; 15 y, haciéndonos a la vela desde allí al día siguiente, llegamos hasta el lugar opuesto a Quíos, pero al otro día tocamos en Samos, y al día siguiente arribamos a Mileto. 16 Porque Pablo había decidido pasar de largo a Éfeso, para no pasar tiempo en el [distrito de] Asia; porque se apresuraba para llegar a Jerusalén el día de la [fiesta del] Pentecostés por si de algún modo le era posible. 17 Sin embargo, desde Mileto envió a Éfeso y mandó llamar a los ancianos de la congregación. 18 Cuando llegaron a él, les dijo: "Bien saben ustedes cómo desde el primer día que puse pie en el [distrito de] Asia estuve con ustedes todo el tiempo, 19 sirviendo como esclavo al Señor con la mayor humildad mental y con lágrimas y con las pruebas que me sobrevinieron por los complots de los judíos; 20 mientras no me retraje de decirles ninguna de las cosas que fueran de provecho, ni de enseñarles públicamente y de casa en casa. 21 Antes bien, di testimonio cabalmente, tanto a judíos como a griegos, acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús. 22 Y ahora, ¡miren!, atado en el espíritu, estoy de viaje a Jerusalén, aunque no sé las cosas que me acontecerán en ella, 23 salvo que de ciudad en ciudad el espíritu santo me da testimonio repetidamente, diciendo que me esperan cadenas y tribulaciones. 24 Sin embargo, no hago mi alma de valor alguno como preciada para mí, con tal que termine mi carrera y el ministerio que recibí del Señor Jesús, de dar testimonio cabal de las buenas nuevas de la bondad inmerecida de Dios. 25 "Y ahora, ¡miren!, sé que todos ustedes entre quienes anduve predicando el reino no verán más mi rostro. 26 Por eso los llamo para que este mismo día sean testigos de que estoy limpio de la sangre de todo hombre, 27 porque no me he retraído de decirles todo el consejo de Dios. 28 Presten atención a sí mismos y a todo el rebaño, entre el cual el espíritu santo los ha nombrado superintendentes, para pastorear la congregación de Dios, que él compró con la sangre del [Hijo] suyo. 29 Yo sé que después de mi partida entrarán entre ustedes lobos opresivos y no tratarán al rebaño con ternura, 30 y de entre ustedes mismos se levantarán varones y hablarán cosas aviesas para arrastrar a los discípulos tras de sí. 31 "Por lo tanto, manténganse despiertos, y recuerden que por tres años, noche y día, no cesé de amonestar a cada uno con lágrimas. 32 Y ahora los encomiendo a Dios y a la palabra de su bondad inmerecida, la cual [palabra] puede edificarlos y darles la herencia entre todos los santificados. 33 No he codiciado la plata, ni el oro, ni la vestidura de nadie. 34 Ustedes mismos saben que estas manos han atendido a las necesidades mías y a las de los que andan conmigo. 35 En todas las cosas les he exhibido que por medio de laborar así tienen que prestar ayuda a los que son débiles, y tienen que tener presentes las palabras del Señor Jesús, cuando él mismo dijo: 'Hay más felicidad en dar que en recibir'". 36 Y cuando hubo dicho estas cosas, se arrodilló con todos ellos y oró. 37 En realidad, prorrumpió gran llanto entre todos ellos, y se echaron sobre el cuello de Pablo y lo besaron tiernamente, 38 porque especialmente les causaba dolor la palabra que había hablado en el sentido de que no iban a contemplar más su rostro. Así que procedieron a acompañarlo hasta el barco.
(2 Corintios 11:23-27)  ¿Son ministros de Cristo? Respondo como loco: más sobresalientemente soy yo uno; en labores, más abundantemente; en prisiones, más abundantemente; en golpes, con exceso; a punto de morir, frecuentemente. 24 De los judíos cinco veces recibí cuarenta golpes menos uno, 25 tres veces fui golpeado con varas, una vez fui apedreado, tres veces experimenté naufragio, una noche y un día los he pasado en lo profundo; 26 en viajes a menudo, en peligros de ríos, en peligros por parte de salteadores, en peligros por parte de [mi propia] raza, en peligros por parte de las naciones, en peligros en la ciudad, en peligros en el desierto, en peligros en el mar, en peligros entre falsos hermanos, 27 en labor y afán, en noches sin dormir a menudo, en hambre y sed, en abstinencia de alimento muchas veces, en frío y desnudez.
(2 Corintios 11:32, 33)  En Damasco, el gobernador bajo Aretas el rey estaba guardando la ciudad de los damascenos para prenderme, 33 pero por una ventana del muro fui descolgado en un cesto de mimbre, y escapé de sus manos.
(1 Tesalonicenses 1:2-7)  Siempre damos gracias a Dios cuando hacemos mención respecto a todos ustedes en nuestras oraciones, 3 porque incesantemente tenemos presentes su fiel obra y [su] amorosa labor y [su] aguante debido a [su] esperanza en nuestro Señor Jesucristo delante de nuestro Dios y Padre. 4 Porque sabemos, hermanos amados por Dios, que él los escogió a ustedes, 5 porque las buenas nuevas que predicamos no resultaron estar entre ustedes con habla solamente, sino también con poder y con espíritu santo y fuerte convicción, tal como ustedes saben qué clase de hombres llegamos a ser para con ustedes por su causa; 6 y ustedes llegaron a ser imitadores de nosotros y del Señor, puesto que aceptaron la palabra bajo mucha tribulación con gozo de espíritu santo, 7 de modo que llegaron a ser un ejemplo a todos los creyentes de Macedonia y de Acaya.
(1 Tesalonicenses 1:9)  Porque ellos mismos siguen informando acerca de la manera como primero entramos entre ustedes y cómo ustedes se volvieron de [sus] ídolos a Dios para servir como esclavos a un Dios vivo y verdadero,
(1 Tesalonicenses 2:19)  Porque, ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de alborozo —pues, de hecho, ¿no lo son ustedes?— delante de nuestro Señor Jesús al tiempo de su presencia?

w11 15/10 2:5, 6 Consejos sabios sobre la soltería y el matrimonio 

5 En su mensaje a la congregación de Corinto, Pablo destacó los beneficios espirituales de estar soltero (léase 1 Corintios 7:8). Aunque no estaba casado, jamás actuó como los religiosos de la cristiandad que se creen mejores por guardar el celibato. Lo que hizo fue señalar que la soltería les proporciona a los proclamadores del Reino una ventaja. ¿Cuál?

6 En muchos casos, pueden aceptar responsabilidades de servicio que tal vez quedarían fuera de su alcance si estuvieran casados. Sin ir más lejos, Pablo tuvo el gran privilegio de ser "apóstol a las naciones" (Rom. 11:13). Cuando leemos los capítulos 13 a 20 de Hechos, vemos que, como parte de su ministerio, viajó con otros misioneros, abrió territorios y fundó congregaciones en un lugar tras otro. En su servicio se enfrentó a problemas que casi ninguno de nosotros ha experimentado (2 Cor. 11:23-27, 32, 33). Pero disfrutaba tanto haciendo discípulos que no le importaba llevar una vida tan sacrificada (1 Tes. 1:2-7, 9; 2:19). ¿Habría alcanzado todos esos logros de haber tenido esposa e hijos? Es poco probable.


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La hierba verde se ha secado,la flor se ha marchitado,pero en cuanto a la
palabra de nuestro Dios JEHOVÁ,Durara hasta tiempo indefinido.  ISAIAS 40;8
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