jueves, 14 de noviembre de 2013

puntos sobresalientes hebreos 1 a 8

Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Noviembre y Diciembre de 2013
3ª Pregunta.-
¿Cómo podemos entrar en el descanso de Dios? (Heb. 4:9-11.) [11 de noviembre, w11 15/7 pág. 28,
párrs. 16,17.]
w11 15/7 pág. 28 ¿Qué es el descanso de Dios? - Cómo podemos entrar hoy en el descanso de Dios
16 Hoy día, a ninguno de nosotros se nos ocurriría insistir en que nuestra salvación depende de que
obedezcamos ciertos mandatos de la Ley mosaica. A fin de cuentas, en su carta a los Efesios, Pablo dice sin
rodeos: “Por esta bondad inmerecida, en verdad, ustedes han sido salvados mediante fe; y esto no debido a
ustedes: es dádiva de Dios. No, no es debido a obras, a fin de que nadie tenga base para jactarse” (Efe. 2:8, 9).
Entonces, ¿qué debemos hacer si queremos entrar en el descanso de Dios? Recordemos que Jehová separó el
séptimo día —su día de descanso— para un fin especial: llevar a cabo su propósito para la Tierra. Por lo tanto,
para entrar en el descanso de Jehová —es decir, tomar parte en él—, debemos obedecerle y colaborar en el
cumplimiento de su propósito según nos lo va aclarando su organización.
17 Jamás debemos quitarles importancia a los consejos bíblicos del esclavo fiel ni guiarnos por nuestras
opiniones personales. Si lo hiciéramos, nos pondríamos en contra del propósito divino y nos arriesgaríamos a
perder la amistad con Jehová. Ahora bien, ¿qué situaciones ponen hoy día a prueba nuestra obediencia? En el
próximo artículo analizaremos algunas y veremos cómo las decisiones que tomamos en esos casos revelan si
hemos entrado en el descanso de Dios.
Capítulo 1
w03 1/8 pág. 12 párrs. 12-13 Jehová, el Dios de la verdad
12, 13. ¿De qué formas se ha comunicado Dios con la humanidad?
12 Jehová desea que “hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad”
(1 Timoteo 2:4). Para ello, ha hablado a través de profetas, de ángeles e incluso de su amado Hijo, Jesucristo
(Hebreos 1:1, 2; 2:2). Este le dijo a Pilato: “Para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar
testimonio acerca de la verdad. Todo el que está de parte de la verdad escucha mi voz”. Pilato tuvo la inestimable
oportunidad de aprender directamente del Hijo de Dios la verdad sobre el medio que Jehová ha dispuesto para la
salvación. Pero aquel gobernador romano no estaba de parte de la verdad y no quiso que Jesús le enseñara.
Más bien, le respondió con escepticismo: “¿Qué es la verdad?” (Juan 18:37, 38). ¡Qué lamentable! Sin embargo,
hubo muchas personas que sí escucharon la verdad que Jesús proclamó. Él dijo a sus discípulos: “Felices son
los ojos de ustedes porque contemplan, y sus oídos porque oyen” (Mateo 13:16).
13 Mediante la Biblia, Jehová ha conservado la verdad y la ha puesto a disposición de todo el mundo. La Biblia
revela las cosas tal como son en realidad. Da a conocer los atributos, propósitos y mandatos divinos, así como la
verdadera situación de la humanidad. Jesús le dijo a Jehová en oración: “Tu palabra es la verdad” (Juan 17:17).
Este hecho hace de la Biblia un libro singular. Es el único que se escribió por inspiración del Dios que todo lo
sabe (2 Timoteo 3:16). Es un regalo precioso a la humanidad, el cual los siervos de Dios valoramos muchísimo.
Hacemos bien en leerla todos los días.
w00 15/2 pág. 25 párr. 18 ¿Nos sentimos impulsados a actuar como Jesús?
18. ¿A qué debe impulsarnos este estudio de la mente de Cristo?
18 Debemos estar muy agradecidos de que Jehová nos haya revelado la mente de Cristo. Mediante los
Evangelios podemos conocer mejor los pensamientos, sentimientos, cualidades, actividades y prioridades del
hombre más grande de todos los tiempos. Queda de nuestra parte la responsabilidad de leer lo que la Biblia
revela acerca de Jesús, meditar sobre ello y ponerlo en práctica. Recordemos que para actuar como lo hizo
Jesús, tenemos que aprender primero a pensar, sentir y evaluar los asuntos como él lo hizo, al grado que la
imperfección humana nos lo permita. Por lo tanto, resolvámonos a cultivar y demostrar la mente de Cristo.
No hay ninguna manera mejor de vivir, ninguna manera mejor de tratar a las personas y ninguna manera mejor,
para nosotros y para los demás, de acercarnos a Aquel a quien él reflejó perfectamente, nuestro compasivo Dios,
Jehová (2 Corintios 1:3; Hebreos 1:3).
w03 15/6 pág. 14 párr. 10 Imitemos a Jehová, el Dios imparcial
10. ¿Cómo imitó Jesús la imparcialidad de su Padre?
10 Jesús, la representación exacta de su Padre, imitó su imparcialidad durante su ministerio terrestre (Hebreos
1:3). En aquel tiempo, su principal interés era encontrar a “las ovejas perdidas de la casa de Israel”. Aun así,
no vaciló en dar testimonio a una samaritana junto a un pozo (Mateo 15:24; Juan 4:7-30). También realizó un
milagro a petición de un oficial del ejército, quien obviamente no era judío (Lucas 7: 1-10). Y a todo lo anterior se
suman las acciones con las que demostró su amor por el pueblo de Dios. Además, sus discípulos predicaron por
doquier, y así pusieron de relieve que obtener la bendición de Jehová no era cuestión de nacionalidad, sino de
actitud. La gente humilde y sincera que ansiaba la verdad respondió a las buenas nuevas del Reino, mientras
que los orgullosos y altaneros despreciaron a Cristo y su mensaje. El propio Jesús indicó que sería así: “Te alabo
públicamente, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has escondido cuidadosamente estas cosas de los
sabios e intelectuales y las has revelado a los pequeñuelos. Sí, oh Padre, porque el hacerlo así vino a ser la
manera aprobada por ti” (Lucas 10:21). Por lo tanto, cuando tratamos al prójimo con amor y fe, actuamos con
imparcialidad y tenemos la certeza de hacer lo que le agrada a Jehová.
w05 15/8 pág. 20 párrs. 5-6 Los cristianos reflejan la gloria de Jehová
5, 6. a) ¿Qué paralelo hallamos entre los israelitas de tiempos de Moisés y los del siglo primero? b) ¿Qué
contraste notamos entre los que escucharon a Jesús y los que no lo hicieron?
5 Hallamos un paralelo de esta conducta en el siglo primero de nuestra era. Cuando Pablo se convirtió al
cristianismo, el pacto de la Ley ya había sido reemplazado por el nuevo pacto. El mediador de este nuevo pacto
era Jesucristo, el Moisés Mayor, quien tanto de palabra como de obra reflejó a la perfección la gloria de Jehová.
Por eso, Pablo escribió sobre Jesús resucitado: “Él es el reflejo de [la] gloria [de Dios] y la representación exacta
de su mismo ser” (Hebreos 1:3). ¡Qué magnífica oportunidad tenían los judíos! Podían escuchar los dichos de
vida eterna de boca del mismísimo Hijo de Dios; pero, por desgracia, la mayoría no le prestó atención.
En consecuencia, Jesús les aplicó lo que Jehová había profetizado mediante Isaías: “El corazón de este pueblo
se ha hecho indispuesto a recibir, y con los oídos han oído sin responder, y han cerrado los ojos; para que nunca
vean con los ojos, ni oigan con los oídos, ni capten el sentido de ello con el corazón, y se vuelvan, y yo los sane”
(Mateo 13:15; Isaías 6:9, 10).
6 Refiriéndose al marcado contraste existente entre los judíos y sus discípulos, Jesús dijo a estos últimos:
“Felices son los ojos de ustedes porque contemplan, y sus oídos porque oyen” (Mateo 13:16). Los cristianos
verdaderos anhelan conocer a Jehová y servirle. Se complacen en llevar a cabo su voluntad, revelada en las
páginas de la Biblia. Y es por eso que los cristianos ungidos reflejan la gloria de Jehová en su ministerio del
nuevo pacto, como también lo hacen las otras ovejas (2 Corintios 3:6, 18).
w04 15/7 pág. 18 párr. 14 El “decreto de Jehová” no falla
14. ¿Por qué puede decirse que Jesús posee de manera incuestionable el derecho al trono?
14 Tal como se predijo en Salmo 2:7, Jehová reconoció que Jesús era Su Hijo durante su bautismo y al
resucitarlo a la vida espiritual (Marcos 1:9-11; Romanos 1:4; Hebreos 1:5; 5:5). Así es, el Rey del Reino celestial
es el Hijo unigénito de Dios (Juan 3:16). Dado que pertenece a la dinastía de David, Jesús posee de manera
incuestionable el derecho al trono (2 Samuel 7:4-17; Mateo 1:6, 16). Según el Salmo segundo, Dios le dice a su
Hijo: “Pídeme, para que dé naciones por herencia tuya, y los cabos de la tierra por posesión tuya propia” (Salmo
2:8).
w04 15/9 pág. 16 párr. 6 “Pónganse la armadura completa que proviene de Dios”
6. ¿Por qué necesita protección el corazón figurado, y cómo lo salvaguarda la justicia?
6 La coraza de la justicia. La coraza del soldado le protegía un órgano vital, el corazón. Pues bien, el corazón
figurado —la persona que somos en nuestro interior— se inclina al mal, de modo que necesita especial
protección (Génesis 8:21). Por consiguiente, debemos aprender y llegar a amar las justas normas de Jehová
(Salmo 119:97, 105). El amor a la justicia nos impele a rechazar el modo de pensar mundano que hace caso
omiso de las claras directrices divinas o rebaja su importancia. Además, amar lo que es recto y odiar lo que es
malo impedirá que sigamos cualquier proceder que pueda arruinarnos la vida (Salmo 119:99-101; Amós 5:15).
Jesús es ejemplar a este respecto, pues las Escrituras dicen de él: “Amaste la justicia, y odiaste el desafuero”
(Hebreos 1:9).
w06 1/1 pág. 29 párr. 18 Buscar la justicia nos protege
18. ¿Cómo podemos imitar a Jesús?
18 Refiriéndose a Jesús, la Biblia dijo proféticamente: “Has amado la justicia y odias la iniquidad” (Salmo 45:7;
Hebreos 1:9). ¡Qué magnífica actitud para imitar! (1 Corintios 11:1.) Jesús no solo conocía las justas normas de
Jehová, sino que las amaba. Por eso, cuando Satanás lo tentó en el desierto, rehusó con firmeza y resolución
desviarse del “camino de la justicia” (Proverbios 8:20; Mateo 4:3-11).
w01 15/7 pág. 16 párr. 3 Perseveremos en la siega
3. a) ¿Cómo sabemos que la predicación del Reino en el siglo primero no pasó inadvertida? b) ¿Por qué
decimos que los ángeles apoyan nuestro ministerio?
3 En el siglo primero, el mundo también reparó en la predicación del Reino y persiguió a los proclamadores de
las buenas nuevas, por lo que el apóstol Pablo escribió: “Me parece que a nosotros los apóstoles Dios nos ha
puesto últimos en exhibición como hombres designados para muerte, porque hemos llegado a ser un espectáculo
teatral al mundo, tanto a ángeles como a hombres” (1 Corintios 4:9). Del mismo modo, el que los proclamadores
del Reino perseveremos a pesar de la persecución ha atraído la atención del mundo sobre nosotros y es
importante para los ángeles. Revelación 14:6 dice: “[Yo, el apóstol Juan,] vi a otro ángel que volaba en medio del
cielo, y tenía buenas nuevas eternas que declarar como noticias gozosas a los que moran en la tierra, y a toda
nación y tribu y lengua y pueblo”. En efecto, nuestro ministerio, nuestra siega, cuenta con el apoyo de los ángeles
(Hebreos 1:13, 14).
w10 15/11 pág. 28 párrs. 20-21 Jehová es nuestro Soberano
20, 21. ¿De qué manera dispone Dios “la salida” cuando nos encontramos ante la tentación?
20 ¿De qué manera “dispondrá la salida” Jehová? Dándonos fuerzas para resistir la tentación. Pensemos en el
caso de la persecución. Nuestros enemigos tal vez nos maltraten con la intención de hacernos abandonar la fe.
Al sufrir tales abusos, tal vez nos veamos tentados a claudicar para evitar los golpes, las torturas o incluso la
muerte. Pero, tal como indicó Pablo en 1 Corintios 10:13, tenemos la garantía divina de que la prueba será
temporal. Jehová nunca permitirá que la situación llegue al punto de que nos resulte imposible seguir fieles.
Él puede fortalecer nuestra fe y espiritualidad para que permanezcamos íntegros.
21 Jehová nos sostiene con su espíritu. Además, mediante él nos hace recordar ideas bíblicas que
necesitamos para resistir la tentación (Juan 14:26). De este modo, no caemos en el error de desviarnos del buen
camino. Por ejemplo, comprendemos que se han cuestionado dos asuntos íntimamente relacionados entre sí: la
soberanía divina y la integridad del ser humano. Conocer este hecho y contar con la ayuda de Dios ha permitido
a muchos cristianos ser íntegros hasta la muerte. En su caso, ¿cuál fue “la salida” de la tentación? No fue la
muerte. Lo que les permitió aguantar hasta el fin sin pecar fue la ayuda de Jehová. Él nos brinda esa misma
ayuda a todos nosotros. De hecho, nos apoya con sus ángeles, los cuales son siervos públicos “enviados para
servir a favor de los que van a heredar la salvación” (Heb. 1:14). Como veremos en el próximo artículo, tenemos
ante nosotros el privilegio de defender la soberanía divina por toda la eternidad. Pero solo lo conseguiremos si
nos mantenemos íntegros y reconocemos en todo momento a Jehová como nuestro Soberano.
Capítulo 2
w00 1/4 pág. 16 párr. 15 Prestemos atención a la palabra profética de Dios
15 La luz espiritual ha venido al mundo por medio de Jesucristo, de modo que es vital escucharlo. Pablo
escribió: “Dios, que hace mucho habló en muchas ocasiones y de muchas maneras a nuestros antepasados por
medio de los profetas, al fin de estos días nos ha hablado por medio de un Hijo, a quien nombró heredero de
todas las cosas” (Hebreos 1:1, 2). ¿Qué sucederá si rechazamos la salvación que Dios ha hecho posible por
medio de su Hijo? Pablo sigue diciendo: “Si la palabra hablada mediante ángeles resultó firme, y toda
transgresión y acto de desobediencia recibió retribución en conformidad con la justicia, ¿cómo escaparemos
nosotros si hemos descuidado una salvación de tal grandeza, puesto que empezó a ser hablada mediante
nuestro Señor y nos fue verificada por los que le oyeron, mientras Dios tomó parte en dar testimonio tanto con
señales como con portentos presagiosos y con diversas obras poderosas y con distribuciones de espíritu santo
según su voluntad?” (Hebreos 2:2-4). En efecto, la figura de Jesús es fundamental en la proclamación de la
palabra profética (Revelación 19:10).
w03 1/5 pág. 17 párr. 14 ¿Dónde hallar verdadero consuelo?
14. ¿De qué maneras ayudó el espíritu santo al pueblo de Jehová?
14 Los milagrosos dones del espíritu también contribuyeron a evidenciar que Dios ya no favorecía a la nación
de Israel, sino a la congregación cristiana (Hebreos 2:4). Además, un importante rasgo distintivo de los
verdaderos cristianos era la manifestación del fruto del espíritu en su vida (Juan 13:35; Gálatas 5:22-24).
Asimismo, el espíritu fortalecía a los miembros de la congregación para que fueran testigos animosos e intrépidos
(Hechos 4:31).
w00 15/6 pág. 16 párr. 16 Honremos a quienes se ha dado autoridad sobre nosotros
16. ¿Qué aprendemos de los ejemplos de los falsos maestros y los ángeles?
16 Los ancianos de las congregaciones están nombrados por espíritu santo, pero aún son imperfectos y
cometen errores (Salmo 130:3; Eclesiastés 7:20; Hechos 20:28; Santiago 3:2). Por tanto, es posible que algunos
miembros de la congregación se sientan descontentos con ellos. ¿Cómo deberíamos reaccionar cuando
pensamos que algo no se está haciendo bien en la congregación, o al menos eso parece? Observemos el
contraste entre los falsos maestros del siglo primero y los ángeles: “Osados, voluntariosos, estos [falsos
maestros] no tiemblan ante los gloriosos, sino que hablan injuriosamente, mientras que los ángeles, aunque son
mayores en fuerza y poder, no presentan contra ellos acusación en términos injuriosos, lo cual no hacen por
respeto a Jehová” (2 Pedro 2:10-13). Mientras que los falsos maestros hablaron injuriosamente de “los gloriosos”
—los ancianos a los que se había concedido autoridad en la congregación cristiana del siglo primero—, los
ángeles no hablaron en términos injuriosos de los falsos maestros que estaban dividiendo a los hermanos.
Siendo estos superiores al hombre y con un mejor sentido de la justicia, eran conscientes de lo que estaba
ocurriendo en la congregación. No obstante, “por respeto a Jehová” le dejaron el juicio a Él (Hebreos 2:6, 7;
Judas 9).
w05 1/1 pág. 7 párrs. 2-3 Sigamos el modelo que puso Jesús
2, 3. ¿En qué aspectos fue Jesús un ejemplo perfecto de humildad?
2 Jesús estaba hablando precisamente de la humildad cuando exhortó a sus apóstoles a imitar su dechado.
Repetidas veces les había aconsejado que fueran humildes, pero esa noche del 14 de nisán demostró su
humildad lavándoles los pies. Al terminar les dijo: “Si yo, aunque soy Señor y Maestro, les he lavado los pies a
ustedes, ustedes también deben lavarse los pies unos a otros” (Juan 13:14). A continuación los alentó a seguir su
sobresaliente modelo.
3 El apóstol Pablo escribió que Jesús “existía en la forma de Dios” antes de venir a la Tierra. Sin embargo, se
despojó a sí mismo y se convirtió en un simple ser humano. Más que eso, “se humilló y se hizo obediente hasta
la muerte, sí, muerte en un madero de tormento” (Filipenses 2:6-8). ¡Imagínese! La segunda persona más
importante del universo estuvo dispuesta a hacerse inferior a los ángeles, nacer como un indefenso bebé, criarse
al lado de padres imperfectos y obedecerlos, y por último, morir como un despreciable criminal (Colosenses
1:15, 16; Hebreos 2:6, 7). ¡Qué humildad! ¿Es posible imitar esta “actitud mental”? ¿Podemos cultivar semejante
humildad? (Filipenses 2:3-5.) Sí, aunque no es fácil.
w11 15/6 pág. 13 párr. 10 Dios nos recomienda su amor
10. ¿Qué hizo Jesús para que Jehová pudiera declararnos justos?
10 ¿Cómo podía “el Juez de toda la tierra” actuar con justicia al absolver, o declarar libre de culpa, a una
persona injusta? (Gén. 18:25.) Podía hacerlo porque bondadosamente envió a la Tierra a su Hijo unigénito y así
puso la base necesaria. Jesús cumplió a la perfección la voluntad de su Padre, a pesar de que se enfrentó a
tentaciones, burlas despiadadas y malos tratos. Fue fiel hasta el límite, llegando a morir en un madero de
tormento (Heb. 2:10). De este modo, sacrificó su vida humana perfecta como rescate para redimir a los
descendientes de Adán, es decir, liberarlos del pecado y la muerte (Mat. 20:28; Rom. 5:6-8).
w02 1/4 págs. 17-18 párrs. 12-13 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
12, 13. ¿Qué relación hay entre nuestra voluntad, y la dedicación y el bautismo?
12 La dedicación y el bautismo han traído, sin duda, enormes beneficios a millones de personas de todo el
planeta. Cuando simbolizamos nuestra dedicación a Dios mediante el bautismo en agua, renunciamos a nuestro
modo de vida anterior, pero no al libre albedrío. Como recibimos una buena enseñanza, en realidad decidimos
por voluntad propia dedicarnos a Dios en oración y bautizarnos. Para dedicarse y bautizarse, hay que determinar
cuál es la voluntad de Jehová y optar deliberadamente por hacerla (Efesios 5:17). Así imitamos a Jesús, quien
por su propia elección dejó a un lado el oficio de carpintero, se bautizó y se dedicó por completo a efectuar la
voluntad de su Padre celestial (Salmo 40:7, 8; Juan 6:38-40).
13 Jehová Dios se propuso que su Hijo fuera ‘perfeccionado mediante sufrimientos’. Por tanto, Jesús tuvo que
hacer uso de su albedrío para estar dispuesto a aguantar tales sufrimientos con fidelidad. Con ese fin, “ofreció
ruegos y también peticiones [...] con fuertes clamores y lágrimas, y fue oído favorablemente por su temor
piadoso” (Hebreos 2:10, 18; 5:7, 8). Si profesamos un temor reverencial a Dios similar al de Jesús, también
tendremos la seguridad de que Jehová nos ‘oirá favorablemente’ y nos ayudará a servirle con constancia como
Testigos dedicados (Isaías 43:10).
w06 1/11 pág. 29 párr. 7 Respetemos nuestras reuniones sagradas
7. ¿De qué maneras concretas mostramos respeto por las reuniones?
7 Existen maneras concretas de mostrar respeto por nuestras reuniones. Una de ellas es estar presentes a la
hora de entonar los cánticos del Reino. Muchas de estas composiciones musicales son oraciones, por lo que hay
que cantarlas con actitud reverente. Citando del Salmo 22, el apóstol Pablo puso las siguientes palabras en boca
de Jesús: “Declararé tu nombre a mis hermanos; en medio de la congregación te alabaré con canción” (Hebreos
2:12). Por eso, propongámonos estar sentados antes de que el presidente de la reunión anuncie el cántico, y
luego cantemos concentrados en el significado de la letra. Debemos hacerlo con el mismo espíritu del salmista
que exclamó: “Elogiaré a Jehová con todo mi corazón en el grupo íntimo de los rectos y en la asamblea” (Salmo
111:1). De modo que cantar alabanzas a Jehová es una buena razón para llegar temprano a las reuniones y
quedarnos hasta el final.
w02 15/2 pág. 22 párrs. 20-21 Cómo sobrellevar “una espina en la carne”
20, 21. a) ¿Por qué puede causarnos alegría meditar sobre ‘las cosas que no se ven’? b) ¿Cuáles son
algunas ‘cosas que no se ven’ que usted espera ver en el Paraíso terrestre?
20 De modo que si aguantamos las espinas figuradas clavadas en la carne, sentiremos la satisfacción de
demostrar a todo el mundo que el poder de Jehová se perfecciona en nuestra debilidad. Pablo escribió: “No nos
rendimos; [...] ciertamente el hombre que somos interiormente va renovándose de día en día. Porque aunque la
tribulación es momentánea y liviana, obra para nosotros una gloria que es de más y más sobrepujante peso y es
eterna; mientras tenemos los ojos fijos [...] en las [cosas] que no se ven. Porque las cosas que [...] no se ven son
eternas” (2 Corintios 4:16-18).
21 La mayoría de los siervos de Jehová de la actualidad esperan vivir en el Paraíso terrestre y disfrutar de las
bendiciones que él ha prometido. Hoy día tal vez consideremos que estas son ‘cosas que no se ven’. Sin
embargo, se acerca con rapidez el día en que las veremos con nuestros propios ojos, sí, y disfrutaremos de ellas
para siempre. Una de tales bendiciones será el alivio de saber que nunca más tendremos que vivir con
problemas semejantes a espinas. El Hijo de Dios ‘desbaratará las obras del Diablo’ y reducirá “a nada al que
tiene el medio para causar la muerte” (1 Juan 3:8; Hebreos 2:14).
w05 1/5 págs. 11-12 párrs. 15-16 La enseñanza de la resurrección nos concierne
15, 16. a) ¿Cómo coloca la primera profecía bíblica el fundamento para la esperanza de la resurrección?
b) ¿Cómo nos acerca más a Jehová la esperanza de la resurrección?
15 Disfrutar de una estrecha relación con nuestro afectuoso Padre celestial, poseer una fe fuerte como la de
Abrahán y obedecer los mandatos de Dios nos permite ser declarados justos y llegar a ser amigos de Jehová, lo
que nos da la oportunidad de beneficiarnos del gobierno del Reino. De hecho, la primera profecía bíblica, que
aparece en Génesis 3:15, coloca el fundamento para la esperanza de la resurrección y la amistad con Dios.
No solo predice que se aplastaría la cabeza de Satanás, sino también, como contrapartida, que se magullaría el
talón de la Descendencia de la mujer de Dios. La muerte de Jesús en el madero constituyó el magullamiento
simbólico en el talón. Su resurrección al tercer día sanó aquella herida y allanó el camino para tomar medidas
contundentes contra el que “tiene el medio para causar la muerte, es decir, [el] Diablo” (Hebreos 2:14).
16 Pablo nos recuerda que “Dios recomienda su propio amor a nosotros en que, mientras todavía éramos
pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). El agradecimiento que sentimos por su bondad inmerecida
nos acerca más a Jesús y a nuestro amoroso Padre celestial (2 Corintios 5:14, 15).
w08 15/10 págs. 31-32 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Respuestas a preguntas bíblicas:
Hebreos 2:14, 15. Si Satanás “tiene el medio para causar la muerte”, ¿puede causarle una muerte
prematura a quien él quiera? De ninguna manera. Sin embargo, desde que el Diablo empezó su trayectoria de
maldad en Edén, ha causado la muerte de los hombres con sus mentiras. Al unirse a su rebelión, Adán transmitió
el pecado y la muerte a la entera familia humana (Rom. 5:12). Además, los representantes de Satanás en la
Tierra han perseguido a los adoradores de Dios y han matado a algunos de ellos, como ocurrió en el caso de
Jesús. Pero esto no significa que Satanás tenga el poder ilimitado de matar a todo el que quiera. Si así fuera,
hace mucho que habría acabado con los siervos de Dios. Jehová protege a su pueblo en conjunto y no dejará
que el Diablo lo extermine. Aunque permita que algunos muramos debido a los ataques de Satanás, confiamos
en que podrá remediar cualquier daño que suframos.
w12 15/9 pág. 10 párr. 13 Mil años de paz... ¡y muchos más!
13. ¿Cómo nos ha afectado la muerte desde el pecado de Adán?
13 Desde el pecado de Adán, la muerte ha reinado sobre la humanidad imperfecta como un enemigo
invencible del que nadie ha podido escapar, una fuente de tristeza y dolor incalculables (Rom. 5:12, 14). Puede
afirmarse que, “por temor de la muerte”, millones de seres humanos están “sujetos a esclavitud durante toda su
vida” (Heb. 2:15).
w08 15/12 págs. 13-14 párr. 13 El singular papel de Jesús en el propósito divino
13. ¿Qué implica el hecho de que Jesús sea el Mediador?
13 ¿Qué implica el hecho de que Jesús sea el Mediador? Pues bien, gracias a la sangre que Jesús derramó,
Jehová tiene el derecho legal de declarar justos a quienes entran en el nuevo pacto (Rom. 3:24; Heb. 9:15).
Entonces puede admitirlos en dicho pacto para que sean reyes y sacerdotes celestiales. El Mediador, Jesucristo,
los ayuda a mantenerse puros ante Dios (Heb. 2:16).
w07 15/2 pág. 27 párrs. 15-16 “Hijos, sean obedientes a sus padres”
15, 16. ¿Cómo aprendió Jesús la obediencia?
15 Con la guía divina, José y María protegieron a Jesús de todo daño cuando era pequeño (Mateo 2:7-23). Sin
embargo, con el tiempo, Dios le retiró la protección sobrenatural. El sufrimiento mental y físico que Jesús tuvo
que pasar fue tan grande que la Biblia dice que “ofreció ruegos y también peticiones [...] con fuertes clamores y
lágrimas” (Hebreos 5:7). ¿Cuándo sucedió eso?
16 En particular, durante las últimas horas de su vida en la Tierra, cuando Satanás intentó por todos los medios
quebrantar su integridad a Dios. Es evidente que a Jesús lo atormentaba la idea de que morir como un
malhechor pudiera manchar el buen nombre de su Padre. Tanto es así, que en el jardín de Getsemaní “continuó
orando más encarecidamente; y su sudor se hizo como gotas de sangre que caían al suelo”. Pocas horas
después, la muerte que sufrió en un madero de tormento fue tan dolorosa que elevó a Dios “fuertes clamores
[con] lágrimas” (Lucas 22:42-44; Marcos 15:34). De esta forma, Jesús “aprendió la obediencia por las cosas que
sufrió”, y así alegró el corazón de su Padre. Ahora que está en los cielos, Jesús puede comprender el dolor que
sentimos cuando luchamos por ser obedientes (Proverbios 27:11; Hebreos 2:18; 4:15).
Capítulo 3
w02 1/5 pág. 15 párr. 8 Jehová odia la traición
8. ¿Está fuera de lugar esperar que los seres humanos guarden las normas de Dios? Explíquelo.
8 No pensemos que aquellos sacerdotes eran dignos de lástima y que merecían perdón porque eran simples
hombres imperfectos, de modo que no se les podía pedir que cumplieran las normas de Dios. La realidad es que
los seres humanos podemos hacerlo, pues Jehová no espera de nosotros algo que nos sea imposible dar.
Es probable que algunos sacerdotes guardaran las normas de Dios a título individual, y quien posteriormente lo
hizo sin duda fue Jesús, el gran “sumo sacerdote” (Hebreos 3:1). De él podía decirse en realidad: “La ley misma
de la verdad resultó estar en su boca, y no se halló injusticia en sus labios. En paz y rectitud anduvo conmigo, y
muchos fueron aquellos a quienes hizo volver del error” (Malaquías 2:6).
w09 15/6 págs. 22-23 párrs. 12-13 El mayordomo fiel y su Cuerpo Gobernante
12, 13. ¿Cómo sabe un cristiano si ha recibido el llamamiento celestial?
12 ¿Cómo puede saber un cristiano si tiene esperanza celestial y pertenece al resto de israelitas espirituales?
Veamos lo que les dijo Pablo a los cristianos que, como él, tenían la esperanza de vivir en el cielo: “Todos los
que son conducidos por el espíritu de Dios, estos son los hijos de Dios. Porque ustedes no recibieron un espíritu
de esclavitud que ocasione temor de nuevo, sino que recibieron un espíritu de adopción como hijos, espíritu por
el cual clamamos: ‘¡Abba, Padre!’. El espíritu mismo da testimonio con nuestro espíritu de que somos hijos de
Dios. Pues, si somos hijos, también somos herederos: herederos por cierto de Dios, pero coherederos con Cristo,
con tal que suframos juntamente para que también seamos glorificados juntamente” (Rom. 8:14-17).
13 En pocas palabras, los israelitas espirituales han sido ungidos por el espíritu santo y reciben un
“llamamiento” o “invitación” celestial (Heb. 3:1; nota). Se trata de una invitación personal que les hace Jehová.
Ellos, por su parte, aceptan inmediatamente ser engendrados como hijos de Dios, sin dudas ni temores (léase
1 Juan 2:20, 21). De modo que ellos no eligen su esperanza; es Jehová quien los sella con su espíritu santo
(2 Cor. 1:21, 22; 1 Ped. 1:3, 4).
w05 15/7 págs. 26-27 párr. 3 ¿Somos fieles en todas las cosas?
3. ¿Qué determina si somos fieles o no?
3 “Moisés como servidor fue fiel”, dice Hebreos 3:5. ¿Qué hizo del profeta Moisés un siervo fiel? Al construir e
instalar el tabernáculo, “Moisés procedió a hacer conforme a todo lo que le había mandado Jehová. Hizo
precisamente así” (Éxodo 40:16). Los adoradores de Jehová demostramos fidelidad sirviéndole con obediencia.
Esto, por supuesto, incluye permanecer leales a él cuando atravesamos pruebas o desgracias. Sin embargo, el
que superemos grandes pruebas no es el único factor que determina si somos fieles o no. Jesús dijo que “la
persona fiel en lo mínimo es fiel también en lo mucho, y la persona injusta en lo mínimo es injusta también en lo
mucho” (Lucas 16:10). Tenemos que ser fieles aun en asuntos que quizás parezcan triviales.
w01 15/10 pág. 13 párr. 7 ¿Quién nos separará del amor de Dios?
7. ¿Cómo nos ayudará el examen de conciencia a permanecer en el amor de Dios?
7 En caso de que notáramos cierta separación del amor de Dios, deberíamos preguntarnos: “¿Doy por sentado
su amor? ¿Me he apartado gradualmente del Dios vivo y amoroso y doy muestras de un debilitamiento de mi fe?
¿He fijado la mente en ‘las cosas de la carne’ en vez de en ‘las cosas del espíritu’?” (Romanos 8:5-8; Hebreos
3:12). Si nos hemos alejado de Jehová, demos los pasos para corregir la situación y recuperar la amistad íntima
con él. Santiago nos hace la siguiente exhortación: “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes”
(Santiago 4:8). Tomemos a pecho estas palabras de Judas: “Amados, edificándose sobre su santísima fe, y
orando con espíritu santo, manténganse en el amor de Dios” (Judas 20, 21).
w01 1/1 pág. 10 párrs. 10-11 Edificados por el amor
10, 11. ¿Cómo nos ayuda a aguantar el que nos motive el amor?
10 Ahora bien, ¿qué ocurriría si nuestro único móvil para servir a Jehová fuera el deseo de vivir en el nuevo
mundo? En ese caso, sería fácil que nos impacientáramos o nos sintiéramos insatisfechos cuando se
presentaran dificultades, o cuando las cosas no sucedieran de la manera ni en el momento esperados.
Podríamos estar en grave riesgo de irnos a la deriva (Hebreos 2:1; 3:12). Pablo habló de un antiguo compañero
de nombre Demas que lo abandonó. ¿Por qué? Porque ‘amó el presente sistema de cosas’ (2 Timoteo 4:10).
El mismo peligro corren aquellos cuyo servicio se basa en razones puramente egoístas. Pueden sentirse atraídos
por las gratificaciones inmediatas que se ofrecen en el mundo y no estar dispuestos a hacer sacrificios ahora con
la esperanza de recibir las bendiciones futuras.
11 Si bien es apropiado y natural sentir el deseo de obtener las bendiciones futuras y el ansiado alivio de las
pruebas, el amor fortalece nuestro aprecio por lo que debe ser lo primordial en la vida. Lo importante es la
voluntad de Jehová, no la nuestra (Lucas 22:41, 42). En efecto, el amor edifica. Nos hace estar contentos
mientras esperamos con paciencia a que nuestro Dios actúe, satisfechos con las bendiciones que nos dé y
confiados en que a su debido tiempo recibiremos todo lo que ha prometido, y más (Salmo 145:16; 2 Corintios
12:8, 9). Mientras tanto, el amor nos ayuda a seguir sirviendo desinteresadamente, pues “no busca sus propios
intereses” (1 Corintios 13:4, 5).
w11 15/9 pág. 25 párr. 4 ¿Me conoce Jehová?
4. ¿Por qué debemos meditar sobre lo valiosa que es nuestra amistad con Dios?
4 Una vez que Jehová nos atrae a su lado, ¿cuál debería ser nuestro mayor interés? Mantenernos en su amor
(léase Judas 20, 21). La Biblia advierte que los cristianos pueden ser llevados “a la deriva” y “alejarse del Dios
vivo” (Heb. 2:1; 3:12, 13). Eso fue lo que les sucedió a Himeneo y Fileto, a quienes menciona el apóstol Pablo
justo antes de hacer el comentario de 2 Timoteo 2:19, nuestro texto temático. Por lo que vemos, estos dos
hombres pertenecieron a Jehová, pero luego se apartaron de la verdad (2 Tim. 2:16-18). Y lo mismo les ocurrió a
algunos miembros de las congregaciones de Galacia. Aunque llegaron a ser conocidos por Dios,
no permanecieron en su luz espiritual (Gál. 4:9). ¡Nunca cometamos esa equivocación! No hay nada en el mundo
que iguale el honor de ser amigos del Altísimo.
w08 15/10 págs. 4-5 párr. 9 Los “ojos radiantes” de Jehová examinan a todos
9. ¿Qué error debemos evitar, y por qué razón?
9 Nunca deberíamos adoptar el espíritu contrario y dejarnos endurecer por el orgullo, la falta de fe o “el poder
engañoso del pecado” (Heb. 3:13; Sant. 4:6). Por lo general, la persona que cae en este error comienza
alimentando malos pensamientos o deseos. Luego, tal vez llegue a rechazar los sabios consejos de la Biblia, o,
lo que es peor, quizás se obstine en su mala actitud o conducta y termine convirtiéndose en enemigo de Dios.
¡Qué situación tan terrible! (Pro. 1:22-31.) Eso fue precisamente lo que le sucedió a Caín, el primer hijo de Adán y
Eva.
w10 15/1 pág. 11 párr. 16 Pertenecemos a Jehová gracias a su bondad inmerecida
16. ¿Por qué no puede darnos libertad el mundo?
16 ¿Perdemos libertad al pertenecer a Jehová? De ningún modo. La perderíamos, más bien, si fuéramos parte
del mundo, el cual está alejado de Jehová y sometido a Satanás, un dios cruel y tiránico (Juan 14:30). ¿Qué
medios utiliza él para esclavizar a las personas? Entre otros, presiones de tipo económico (compárese con
Revelación 13:16, 17). También recurre al poder engañoso del pecado (Juan 8:34; Heb. 3:13). Por eso, la
liberación que promete este sistema incrédulo es falsa. Como la forma de vivir que promueve es contraria a las
enseñanzas de Jehová, quienes la adopten caerán bajo el yugo del pecado y la degradación (Rom. 1:24-32).
w01 15/6 pág. 14 párr. 8 No nos hagamos oidores olvidadizos
8. ¿Cuáles fueron las consecuencias de la falta de memoria espiritual de los israelitas?
8 “Sin embargo —continúa Pablo—, sobre la mayor parte de ellos Dios no expresó su aprobación, pues
quedaron tendidos en el desierto.” (1 Corintios 10:5.) ¡Qué lamentable! La mayoría de los israelitas que salieron
de Egipto se privaron a sí mismos de la oportunidad de entrar en la Tierra Prometida. Murieron en el desierto sin
la aprobación de Dios por su falta de fe (Hebreos 3:16-19). ¿Qué aprendemos? Dice Pablo: “Estas cosas
llegaron a ser nuestros ejemplos, para que nosotros no seamos personas que deseen cosas perjudiciales, tal
como ellos las desearon” (1 Corintios 10:6).
Capítulo 4
w09 15/5 pág. 11 párr. 11 “El gran día de Jehová está cerca”: avancemos hacia la madurez
11. ¿Qué ejemplo demuestra que no es fácil obedecer bajo circunstancias adversas?
11 Poner en práctica lo que nos aconsejan las Escrituras puede ser especialmente difícil cuando afrontamos
circunstancias adversas. Pongamos por ejemplo lo que les sucedió a los israelitas. Poco después de que Jehová
los liberara de la esclavitud en Egipto, comenzaron a “reñir con Moisés” y a poner “a prueba a Jehová”. ¿Qué los
llevó a quejarse de esa manera? La falta de agua (Éxo. 17:1-4). Posteriormente violaron la ley que prohibía la
idolatría, aunque habían hecho un pacto con Jehová tan solo dos meses antes y se habían comprometido a
obedecer todas sus palabras (Éxo. 24:3, 12-18; 32:1, 2, 7-9). ¿Por qué desobedecieron? ¿Habrá sido porque
Moisés llevaba mucho tiempo en el monte Horeb recibiendo instrucciones de Dios y sintieron miedo de un posible
ataque? Ya en una ocasión los amalequitas los habían atacado y Moisés les había ayudado a vencerlos
manteniendo los brazos levantados. Pero ahora no estaba con ellos. ¿Qué harían si los volvían a atacar? (Éxo.
17:8-16.) Fuera cual fuera la razón, lo cierto es que los israelitas “rehusaron hacerse obedientes” (Hech. 7:39-41).
Más tarde, desobedecieron a Jehová cuando por temor se negaron a entrar en la Tierra Prometida. Por esta
razón, Pablo advirtió enérgicamente a los cristianos que evitaran caer en el mismo patrón de desobediencia de
los israelitas (Heb. 4:3, 11).
w08 15/10 págs. 31-32 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Respuestas a preguntas bíblicas:
Hebreos 4:9-11. ¿Cómo “entra[mos] en el descanso de Dios”? Dios descansó de sus obras creativas
después del sexto día con la confianza de que se cumpliría su propósito respecto a la Tierra y la humanidad
(Gén. 1:28; 2:2, 3). “Entra[mos] en ese descanso” al abandonar las obras de autojustificación y aceptar la
provisión divina para nuestra salvación. Ejercer fe en Jehová y seguir obedientemente a su Hijo en vez de ir tras
intereses egoístas alivia nuestras cargas y nos permite disfrutar de bendiciones reconfortantes todos los días
(Mat. 11:28-30).
w01 1/10 pág. 16 párr. 13 ¿Cómo ayudar a un hijo “pródigo”?
13. ¿Cómo pueden los padres tratar de llegar al corazón del hijo que ha pecado?
13 Sería conveniente, de hecho sería lo propio, impartir tal instrucción y disciplina durante un estudio privado
de la Biblia. Los padres han de mirar más allá de la inflexible actitud del hijo y tratar de ver lo que hay en el
corazón. ¿Cuál es el alcance de su enfermedad espiritual? (Proverbios 20:5.) ¿Es posible tocar su fibra sensible?
¿Qué textos serán más efectivos? El apóstol Pablo nos asegura: “La palabra de Dios es viva, y ejerce poder, y es
más aguda que toda espada de dos filos, y penetra hasta dividir entre alma y espíritu, y entre coyunturas y su
tuétano, y puede discernir pensamientos e intenciones del corazón” (Hebreos 4:12). Así es, los padres no deben
limitarse sencillamente a decirle al hijo que no vuelva a hacer algo malo, sino tratar de iniciar y fomentar su
recuperación.
w02 1/1 pág. 16 párr. 12 Las bendiciones de las buenas nuevas
12. ¿De qué manera prestan atención a las palabras y el ejemplo de Pablo los testigos de Jehová hoy?
12 Los testigos de Jehová prestan atención al ejemplo de Pablo, así como a los consejos que escribió a
Timoteo. Reconocen el poder de la Palabra de Dios y la emplean para tratar de mostrar a su prójimo expresiones
oportunas de esperanza y consuelo (Salmo 119:52; 2 Timoteo 3:16, 17; Hebreos 4:12). Es verdad que utilizan
las publicaciones bíblicas a fin de que los que están interesados aprendan más de la Biblia cuando les sea
conveniente hacerlo; pero siempre procuran enseñar lo que dicen las Escrituras, pues saben que la Palabra
inspirada de Dios tocará el corazón de los humildes. Además, al usarla así, también fortalecen su propia fe.
w08 15/11 pág. 9 párr. 6 Ayudemos a quienes se han apartado del rebaño
6. ¿Por qué es hoy más necesario que nunca que los pastores ayuden a las ovejas de Dios?
6 Los pastores cristianos deben imitar al “pastor excelente”, Jesús (Juan 10:11). Él se interesaba
profundamente en las ovejas de Dios. Y destacó la importancia de cuidarlas cuando le dijo a Simón Pedro:
“Pastorea mis ovejitas” (léase Juan 21:15-17). Las ovejitas necesitan aún más cuidados hoy día, pues el Diablo
está más empeñado que nunca en quebrantar su lealtad a Dios. Él se aprovecha de las debilidades humanas y
utiliza el mundo para tratar de hacer que pequen (1 Juan 2:15-17; 5:19). Quienes están inactivos son
particularmente vulnerables; por eso necesitan que se les ayude a seguir el consejo de andar “por espíritu” (Gál.
5:16-21, 25). ¿Y qué deben hacer los ancianos para poder ayudarlos? Pedir la guía y el espíritu santo de Dios, y
usar las Escrituras hábilmente (Pro. 3:5, 6; Luc. 11:13; Heb. 4:12).
w08 15/5 pág. 22 párr. 6 Siga el ejemplo de Pablo y progresará espiritualmente
6. Cuando Pablo se enfrentó a dificultades, ¿qué le ayudó a permanecer espiritualmente fuerte?
6 Cuando afrontó dificultades, Pablo continuó examinando las Escrituras y obteniendo fortaleza de su mensaje
inspirado (Heb. 4:12). Hasta cuando estuvo preso en Roma justo antes de su ejecución, le pidió a Timoteo que le
trajera “los rollos” y “los pergaminos” (2 Tim. 4:13). Aquellos documentos probablemente eran porciones de las
Escrituras Hebreas que Pablo utilizó para efectuar su minucioso estudio personal. El conocimiento bíblico que
adquirió gracias a su costumbre de estudiar la Biblia fue esencial para que permaneciera firm
w09 15/9 págs. 22-23 párr. 9 El insuperable valor de la educación divina
9. ¿Por qué puede la gente que aprende la verdad realizar cambios tan profundos en su vida?
9 El poder transformador de las Escrituras, así como la ayuda que Jehová da mediante su espíritu, permite a la
gente realizar cambios profundos en su vida (Rom. 12:2; Gál. 5:22, 23). Colosenses 3:10 da esta exhortación:
“Vístanse de la nueva personalidad, que mediante conocimiento exacto va haciéndose nueva según la imagen de
Aquel que la ha creado”. El mensaje de la Palabra de Dios tiene el poder de sacar a la luz lo que la persona
realmente es en el interior y de cambiar su manera de pensar y sentir (léase Hebreos 4:12). Además, una vez
que adquiere conocimiento exacto de la Biblia y empieza a obedecer las justas normas divinas, puede entablar
una amistad con Dios y tener la esperanza de vivir para siempre.
w10 15/2 pág. 7 párr. 9 Hablemos la palabra de Dios con valentía
9. ¿Cómo puede tener la Palabra de Dios la misma influencia en nosotros que en Jeremías?
9 En su carta a los Hebreos, Pablo escribió: “La palabra de Dios es viva, y ejerce poder, y es más aguda que
toda espada de dos filos, y penetra hasta dividir entre alma y espíritu, y entre coyunturas y su tuétano, y puede
discernir pensamientos e intenciones del corazón” (Heb. 4:12). La palabra de Dios —o sea, el mensaje divino—
influye en nosotros del mismo modo que lo hizo en Jeremías. Recordemos que la Biblia no es fruto de la
sabiduría humana. Aunque es cierto que la escribieron hombres, estos actuaron por inspiración divina. Es como
leemos en 2 Pedro 1:21: “La profecía no fue traída en ningún tiempo por la voluntad del hombre, sino que
hombres hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo”. Por eso, cuando estudiamos con interés
las Escrituras, llenamos la mente con el mensaje que se transmitió mediante el espíritu santo (léase 1 Corintios
2:10). Y ese mensaje llega a ser “como un fuego ardiente” en nuestro interior que no nos deja quedarnos
callados.
w05 15/2 pág. 19 párr. 8 Protejamos nuestra identidad cristiana
8. a) ¿Cómo nos benefician las pruebas que permite Jehová? b) ¿Cómo se nos ha ayudado
individualmente a progresar como cristianos?
8 Cuando le pedimos a Jehová que nos examine, le estamos diciendo que nos ponga a prueba. Por tanto, tal
vez permita situaciones que revelen nuestros verdaderos motivos y el estado del corazón (Hebreos 4:12, 13;
Santiago 1:22-25). Debemos aceptar tales pruebas, pues nos ofrecen la oportunidad de demostrar el alcance de
nuestra lealtad a Jehová. Además, evidencian si estamos “completos y sanos en todo respecto, sin tener
deficiencia en nada” (Santiago 1:2-4). Y mientras tanto, crecemos espiritualmente (Efesios 4:22-24).
w01 15/6 pág. 22 párr. 16 Continuemos constantes como si viéramos a Quien es invisible
16. ¿Qué nos ayuda a cumplir con las elevadas normas de Jehová?
16 Conviene recordar las siguientes palabras del apóstol Pablo: “Cada uno de nosotros rendirá cuenta de sí
mismo a Dios” (Romanos 14:12). Tenemos que estar al tanto de que cada vez que pecamos, lo hacemos contra
Jehová, pues saberlo nos ayuda a cumplir con sus elevadas normas y a evitar la conducta inmunda. La Biblia nos
recuerda: “No hay creación que no esté manifiesta a la vista de él, sino que todas las cosas están desnudas y
abiertamente expuestas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13). Cierto, hemos de
rendir cuentas a Dios, pero la razón principal por la que hacemos su voluntad y nos regimos por sus justas
normas es, desde luego, el profundo amor que le profesamos. Por tanto, seamos prudentes al escoger las
diversiones y al tratar con el sexo opuesto.
w06 15/9 pág. 29 párr. 17 “Regocíjate con la esposa de tu juventud”
17. ¿Cuál es la razón más poderosa para mantenerse fiel al cónyuge?
17 Sin embargo, la razón fundamental por la que no se debe ser infiel es que Jehová lo condena, y él es quien
ha fundado el matrimonio y ha otorgado las facultades sexuales a los seres humanos. Por medio del profeta
Malaquías, Jehová asegura: “Me acercaré a ustedes para el juicio, y ciertamente llegaré a ser testigo veloz [...]
contra los adúlteros” (Malaquías 3:5). Por otra parte, Proverbios 5:21 declara: “Los caminos del hombre están
enfrente de los ojos de Jehová, y él está contemplando todos sus senderos trillados”. En efecto, Jehová lo ve
todo, pues “todas las cosas están desnudas y abiertamente expuestas a los ojos de aquel a quien tenemos que
dar cuenta” (Hebreos 4:13). Por lo tanto, la razón más poderosa para mantenerse fiel al cónyuge es que
cualquier acto de inmundicia sexual perjudica nuestra relación con Jehová, sin importar lo bien que guardemos el
secreto o lo poco que parezca afectarnos en sentido físico o en el ámbito social.
w08 15/12 pág. 11 párrs. 16-17 ¿Será usted íntegro pase lo que pase?
16, 17. a) Si un cristiano comete un pecado grave, ¿qué es lo que no debe hacer? b) ¿Qué es lo que
debería hacer, entonces?
16 Con todo, hay cristianos que dejan de actuar con integridad. Tal como ocurría en la época de los apóstoles,
algunos cometen pecados graves. Si eso le ha ocurrido a usted, ¿quiere decir que su situación es irremediable?
No necesariamente. ¿Qué puede hacer entonces? Veamos primero lo que no debe hacer. La tendencia natural
es no decirle a nadie que hemos pecado: ni a los padres ni a los ancianos ni a ningún otro hermano. No obstante,
la Biblia nos recuerda: “El que encubre sus transgresiones no tendrá éxito, pero al que las confiesa y las deja se
le mostrará misericordia” (Pro. 28:13). Quienes tratan de ocultar sus pecados cometen un grave error, pues
no hay nada que se pueda ocultar de la vista de Dios (léase Hebreos 4:13). Hay quienes incluso tratan de llevar
una doble vida, fingiendo que sirven a Dios a la vez que pecan contra él. Esa no es una vida de integridad, sino
todo lo contrario. Jehová no acepta la adoración de quienes ocultan pecados graves; en realidad, su hipocresía lo
indigna (Pro. 21:27; Isa. 1:11-16).
17 Cuando un cristiano comete un pecado grave, está claro lo que debe hacer: debe acudir a los ancianos.
Jehová ha dispuesto un programa de ayuda para quienes están gravemente enfermos en sentido espiritual (léase
Santiago 5:14). No permita que el temor a recibir disciplina o corrección le impida recobrar la salud espiritual.
Después de todo, si tuviéramos un grave problema de salud y necesitáramos una inyección o incluso una
intervención quirúrgica, ¿nos negaríamos a aceptarlas tan solo por el dolor que podrían causarnos? (Heb. 12:11.)
w08 15/10 pág. 5 párr. 12 Los “ojos radiantes” de Jehová examinan a todos
12. ¿Cómo reacciona Jehová ante los pecados?
12 Hay quienes piensan que, si logran que nadie los vea, sus malas acciones quedarán impunes (Sal. 19:12).
Pero, en cierto sentido, no existen los pecados ocultos, ya que “todas las cosas están desnudas y abiertamente
expuestas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Heb. 4:13). Jehová es un Juez que examina
nuestros motivos más profundos y reacciona ante nuestros pecados con perfecta justicia. Si nos arrepentimos
nos perdona, pues es “un Dios misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa y
verdad”. Por el contrario, si “voluntariosamente practicamos el pecado” o manifestamos una actitud engañosa y
calculadora, no obtendremos “de ninguna manera [...] exención de castigo” (Éxo. 34:6, 7; Heb. 10:26). Este
hecho se destaca en la forma en que Jehová trató a Acán y también a Ananías y Safira.
w09 15/5 pág. 17 párrs. 19-20 Joven, pon de manifiesto tu progreso
19, 20. ¿Por qué causa alegría el progreso espiritual?
19 No es fácil progresar espiritualmente, pero si tienes paciencia y tratas de hacerte un mejor maestro, con el
tiempo lo lograrás y tendrás el privilegio de enriquecer la vida de muchas personas (2 Cor. 6:10). Cuando eso
suceda, ellos serán tu “corona de alborozo” (1 Tes. 2:19). Fred, un ministro de tiempo completo, dijo: “Ahora
dedico más tiempo que nunca a ayudar a los demás. La Biblia tiene razón: hay más felicidad en dar que en
recibir”.
20 Una joven precursora llamada Daniela se siente muy feliz de haber crecido espiritualmente. “Ahora que
conozco mucho mejor a Jehová —dice ella—, me siento más cerca de él. Cuando haces todo lo posible por
agradar a Jehová, te sientes realmente satisfecha.” Los seres humanos no siempre perciben el progreso
espiritual de una persona, pero Jehová sí lo ve y lo valora muchísimo (Heb. 4:13). No hay duda alguna: tú
puedes glorificar y alabar a Jehová. Así que sigue esforzándote por poner de manifiesto tu progreso y por alegrar
el corazón de nuestro Padre celestial (Pro. 27:11).
w12 15/8 pág. 14 párr. 12 Comportémonos como ciudadanos del Reino
12. ¿Por qué es una gran insensatez pasar por alto las advertencias?
12 Quienes pasan por alto las advertencias del esclavo fiel terminan haciéndose daño a sí mismos y a sus
seres queridos. Algunos se han hecho adictos a la pornografía o cometen actos inmorales y se engañan
pensando que Jehová no los está viendo. ¡Qué insensatez creer que podemos ocultarle lo que hacemos! (Prov.
15:3; léase Hebreos 4:13.) Tal como los gobiernos humanos pueden privar de la ciudadanía a alguien que
cometa ciertos delitos, Jehová privará de su condición de ciudadano del Reino a todo el que viole sus normas y
no se arrepienta (1 Cor. 5:11-13). Pero en su gran misericordia desea ayudar a esas personas, y para ello se vale
de sus representantes en la Tierra (Gál. 6:1). Felizmente, quienes se arrepienten y cambian su conducta pueden
recuperar el favor divino y seguir siendo ciudadanos del Reino (2 Cor. 2:5-8). ¡Qué gran honor servir a un Rey tan
amoroso!
w02 15/9 págs. 10-11 párr. 4 “Prestemos más de la acostumbrada atención”
4. ¿Por qué, posiblemente, se sentirían tentados a volver al judaísmo algunos cristianos hebreos?
4 ¿Por qué se sentiría tentado un cristiano a volver al judaísmo? Pues bien, el sistema de adoración que la Ley
estableció giraba en torno a cosas tangibles. La gente podía ver a los sacerdotes y oler los sacrificios quemados.
El cristianismo, sin embargo, era muy distinto en ciertos aspectos. Los cristianos tenían un Sumo Sacerdote,
Jesucristo, pero hacía tres decenios que nadie lo había visto en la Tierra (Hebreos 4:14). Tenían un templo, pero
su lugar santo estaba en el cielo mismo (Hebreos 9:24). A diferencia de la circuncisión física prescrita en la Ley,
la circuncisión del cristiano era “la del corazón por espíritu” (Romanos 2:29). De modo que la propia naturaleza
del cristianismo quizá les pareciera un poco abstracta a los cristianos hebreos.
w05 1/1 pág. 9 párr. 9 Sigamos el modelo que puso Jesús
9. ¿Cómo veía Jesús el bien y el mal?
9 Pese a vivir treinta y tres años rodeado de humanos imperfectos, Jesús permaneció “sin pecado” (Hebreos
4:15). De hecho, el salmista profetizó sobre él: “Has amado la justicia y odias la iniquidad” (Salmo 45:7; Hebreos
1:9). Los cristianos también procuramos imitar a Jesús en este asunto, pues no solo sabemos distinguir el bien
del mal, sino que odiamos lo que es malo y amamos lo que es bueno (Amós 5:15). Esta actitud nos permite
combatir nuestra inclinación natural hacia el pecado (Génesis 8:21; Romanos 7:21-25).
w12 15/5 págs. 20-21 párr. 16 Confiemos en Jehová, el Dios de “tiempos y sazones”
16. ¿Por qué tenemos plena confianza en que Jehová nos dará “ayuda al tiempo apropiado”?
16 Jehová sabe que puede darnos “ayuda al tiempo apropiado”, y por eso desea que le oremos con plena
confianza en que lo hará (Heb. 4:16). ¿Verdad que eso nos demuestra lo mucho que nos ama y se preocupa por
cada uno de nosotros? (Mat. 6:8; 10:29-31.) Mostremos nuestra fe pidiéndole ayuda a Dios con regularidad y
actuando en conformidad con nuestras oraciones y con su guía. Y, por supuesto, nunca nos olvidemos de orar
por nuestros hermanos.
Capítulo 5
w03 15/9 pág. 18 párr. 11 ¿Por qué debemos orar incesantemente?
11. ¿Cómo nos ayuda la oración a afrontar los problemas?
11 La oración también puede ayudarnos a afrontar los problemas. ¿Soportamos una pesada carga o estamos
viviendo situaciones penosas? La Biblia nos dice: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te sustentará.
Nunca permitirá que tambalee el justo” (Salmo 55:22). Cuando tenemos que tomar decisiones difíciles, podemos
imitar el ejemplo de Jesús, quien pasó una noche entera orando en privado antes de escoger a sus doce
apóstoles (Lucas 6:12-16). Y la noche previa a su muerte oró con tanta intensidad que “su sudor se hizo como
gotas de sangre que caían al suelo” (Lucas 22:44). ¿Con qué resultado? “Fue oído favorablemente por su temor
piadoso.” (Hebreos 5:7.) Nuestras oraciones fervientes e incesantes nos ayudarán a hacer frente a las
situaciones de mucha tensión y las pruebas difíciles.
w04 15/9 pág. 20 párrs. 17-18 “Pónganse la armadura completa que proviene de Dios”
17, 18. a) ¿Qué papel desempeña la oración en resistir los ataques de Satanás? b) Dé un ejemplo que
muestre el valor de la oración.
17 Tras hablar de todas las piezas de la armadura espiritual, Pablo nos da otro consejo importante. A fin de
resistir los ataques de Satanás, los cristianos deben recurrir a “toda forma de oración y ruego”. ¿Con cuánta
frecuencia? El apóstol contesta: “[Ocúpense] en orar en toda ocasión en espíritu” (Efesios 6:18). La oración
puede fortalecernos inmensamente ante las tentaciones, las pruebas o el desánimo (Mateo 26:41). Jesús “ofreció
ruegos y también peticiones a Aquel que podía salvarlo de la muerte, con fuertes clamores y lágrimas, y fue oído
favorablemente por su temor piadoso” (Hebreos 5:7).
18 Milagros, quien lleva más de quince años cuidando a su esposo enfermo, dice lo siguiente: “Cuando me
siento desanimada, acudo a Jehová en oración. Nadie puede ayudarme tanto como él. Admito que hay
momentos en que me parece que ya no puedo aguantar más. Pero después de orarle, vez tras vez he sentido
que mis fuerzas se renovaban y yo cobraba nuevos bríos”.
w06 1/10 pág. 21 párr. 3 El amor nos infunde valor
3. ¿Qué factores contribuyeron a que Jesús demostrara una valentía tan extraordinaria?
3 ¿Qué factores contribuyeron a que Jesús demostrara una valentía tan extraordinaria? En buena medida, la
fe y el temor de Dios (Hebreos 5:7; 12:2). Pero sobre todas las cosas, actuó de este modo por amor a Dios y al
prójimo (1 Juan 3:16). Si nosotros cultivamos el mismo amor, así como la fe y el temor de Dios, también
lograremos imitar la intrepidez de Cristo (Efesios 5:2). Ahora bien, ¿cómo se desarrolla ese amor? En primer
lugar, sabiendo su Origen.
w09 15/9 págs. 11-12 párrs. 2-3 Imitemos la obediencia y la valentía de Jesús
2, 3. ¿Qué nos enseña el hecho de que Jesús fuera obediente a pesar de los sufrimientos?
2 Las experiencias que Jesús vivió en la Tierra le enseñaron cosas nuevas acerca de la obediencia a Dios
(Heb. 5:8). Pero ¿qué más podía aprender sobre este tema que no supiera ya? Después de todo, había pasado
millones de años al lado de su Padre y había colaborado estrechamente con él como su “obrero maestro” durante
la creación (Pro. 8:30). Sin embargo, el sufrimiento que padeció como ser humano lo puso a prueba, y al resistir
fielmente demostró que su obediencia y su integridad eran absolutas. Todo esto ayudó al Hijo de Dios a crecer
aún más en sentido espiritual. ¿Qué nos enseña su ejemplo?
3 Aunque Jesús era perfecto, sabía que no lograría obedecer a la perfección por sus propias fuerzas. Por eso
le pidió ayuda a Jehová (léase Hebreos 5:7). Nosotros también necesitamos ser humildes y pedir siempre la
ayuda de Dios para no desobedecer. El apóstol Pablo exhortó así a los cristianos: “Mantengan en ustedes esta
actitud mental que también hubo en Cristo Jesús, quien [...] se humilló y se hizo obediente hasta la muerte” (Fili.
2:5-8). El ejemplo de Jesús demostró que es posible ser obediente a pesar de vivir en un mundo malvado. Pero
¿cómo podemos nosotros ser obedientes si, a diferencia de Jesús, somos imperfectos?
w02 1/4 págs. 17-18 párrs. 12-13 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
12, 13. ¿Qué relación hay entre nuestra voluntad, y la dedicación y el bautismo?
12 La dedicación y el bautismo han traído, sin duda, enormes beneficios a millones de personas de todo el
planeta. Cuando simbolizamos nuestra dedicación a Dios mediante el bautismo en agua, renunciamos a nuestro
modo de vida anterior, pero no al libre albedrío. Como recibimos una buena enseñanza, en realidad decidimos
por voluntad propia dedicarnos a Dios en oración y bautizarnos. Para dedicarse y bautizarse, hay que determinar
cuál es la voluntad de Jehová y optar deliberadamente por hacerla (Efesios 5:17). Así imitamos a Jesús, quien
por su propia elección dejó a un lado el oficio de carpintero, se bautizó y se dedicó por completo a efectuar la
voluntad de su Padre celestial (Salmo 40:7, 8; Juan 6:38-40).
13 Jehová Dios se propuso que su Hijo fuera ‘perfeccionado mediante sufrimientos’. Por tanto, Jesús tuvo que
hacer uso de su albedrío para estar dispuesto a aguantar tales sufrimientos con fidelidad. Con ese fin, “ofreció
ruegos y también peticiones [...] con fuertes clamores y lágrimas, y fue oído favorablemente por su temor
piadoso” (Hebreos 2:10, 18; 5:7, 8). Si profesamos un temor reverencial a Dios similar al de Jesús, también
tendremos la seguridad de que Jehová nos ‘oirá favorablemente’ y nos ayudará a servirle con constancia como
Testigos dedicados (Isaías 43:10).
w08 15/8 págs. 24-25 párr. 16 ¿Habla usted el “lenguaje puro” con fluidez?
16. ¿Qué problema debemos evitar, y cómo podemos hacerlo?
16 No se estanque. Hay personas que dejan de progresar en cuanto aprenden a entablar conversaciones
sencillas en el idioma que están estudiando. Del mismo modo, quienes estudian el lenguaje puro podrían
quedarse estancados espiritualmente (léase Hebreos 5:11-14). ¿Cómo podemos evitar que nos suceda eso a
nosotros? Esforzándonos por ampliar nuestro “vocabulario”. La Biblia señala: “Ya que hemos dejado la doctrina
primaria acerca del Cristo, pasemos adelante a la madurez, y no pongamos de nuevo un fundamento, a saber,
arrepentimiento de obras muertas, y fe para con Dios, la enseñanza acerca de bautismos y la imposición de las
manos, la resurrección de los muertos y el juicio eterno” (Heb. 6:1, 2).
w00 1/10 pág. 11 párrs. 12-13 La lectura de la Biblia, provechosa y placentera
12, 13. a) ¿Cómo muestra el apóstol Pedro el anhelo que debemos tener por la Palabra de Dios?
b) ¿Cómo utiliza Pablo la ilustración de la leche de manera diferente a Pedro?
12 Si valoramos la Biblia, “no como palabra de hombres, sino, como lo que verdaderamente es, como palabra
de Dios”, nos atraerá del modo que la leche materna atrae al recién nacido (1 Tesalonicenses 2:13). El apóstol
Pedro hizo esa comparación cuando escribió: “Como criaturas recién nacidas, desarrollen el anhelo por la leche
no adulterada que pertenece a la palabra, para que mediante ella crezcan a la salvación, con tal que hayan
gustado que el Señor es bondadoso” (1 Pedro 2:2, 3). Si verdaderamente hemos gustado por experiencia
personal que “el Señor es bondadoso”, anhelaremos la lectura de la Biblia.
13 Debemos tener presente que Pedro utiliza en este pasaje la analogía con la leche de manera diferente a
como lo hace el apóstol Pablo. En el caso de un recién nacido, la leche satisface todas sus necesidades
alimentarias. La ilustración de Pedro muestra que la Palabra de Dios contiene todo lo que necesitamos para
‘crecer a la salvación’. Pablo, por otra parte, alude a la necesidad de leche para ilustrar los hábitos alimentarios
deficientes de algunos que afirman ser adultos en sentido espiritual. En su carta a los cristianos hebreos,
escribió: “En realidad, aunque deberían ser maestros en vista del tiempo, de nuevo necesitan que alguien les
enseñe desde el principio las cosas elementales de las sagradas declaraciones formales de Dios; y han llegado a
ser como quienes necesitan leche, no alimento sólido. Porque todo el que participa de leche no conoce la palabra
de la justicia, porque es pequeñuelo. Pero el alimento sólido pertenece a personas maduras, a los que mediante
el uso tienen sus facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto” (Hebreos
5:12-14). La lectura concienzuda de la Biblia puede contribuir de manera importante al desarrollo de nuestras
facultades perceptivas y estimular nuestro apetito por las cosas espirituales.
w02 15/12 pág. 9 párrs. 7-8 ‘Acerquémonos a Dios’
7, 8. a) ¿Por qué no deben intimidarnos las enseñanzas bíblicas más profundas? b) ¿Cuáles son algunas
verdades profundas de la Palabra de Dios que haríamos bien en estudiar?
7 ¿Estamos adquiriendo conocimiento de Jehová a fin de tener una íntima relación con él? Para ello, se
necesita “desarroll[ar] el anhelo” por el alimento espiritual que Dios da (1 Pedro 2:2) y no quedarse satisfecho con
las enseñanzas bíblicas básicas, sino indagar en las más profundas (Hebreos 5:12-14). ¿Nos intimidan tales
enseñanzas porque creemos que son muy difíciles de entender? Si así es, recordemos que Jehová es el
“Magnífico Instructor” (Isaías 30:20). Él sabe transmitir las verdades profundas a la mente humana y bendice los
esfuerzos sinceros que hacemos por comprender lo que nos está enseñando (Salmo 25:4).
8 ¿Por qué no reflexionar sobre lo que opinamos de algunas de “las cosas profundas de Dios”? (1 Corintios
2:10.) No son temas aburridos como los que quizás debatan los teólogos y eclesiásticos; son doctrinas
provechosas que nos permiten percibir fascinantes aspectos de la mente y el corazón de nuestro amado Padre.
Tomemos, por ejemplo, el rescate, el “secreto sagrado” y los diversos pactos que Jehová ha utilizado para
bendecir a su pueblo y cumplir sus propósitos, temas que, al igual que muchos otros, nos reportan deleite y
satisfacción cuando los investigamos en nuestro estudio personal (1 Corintios 2:7).
w12 15/11 pág. 17 párr. 9 Comportémonos como “uno de los menores”
9. ¿Cómo ve el cristiano humilde el alimento espiritual que recibe, y por qué esa actitud lo hace más útil?
9 El cristiano humilde agradece de corazón todo lo que procede de Jehová, como el alimento espiritual. Es un
aplicado estudiante de la Biblia y un lector entusiasta de las revistas La Atalaya y ¡Despertad! Como muchos
otros siervos fieles de Dios, suele leer las publicaciones nuevas antes de guardarlas en su biblioteca.
Al demostrar su aprecio y su humildad leyendo y estudiando las publicaciones cristianas, progresa
espiritualmente, de modo que Jehová puede utilizarlo más de lleno en su servicio (Heb. 5:13, 14).
w02 15/3 pág. 9 párr. 5 ¿Es real para nosotros el acaudillamiento de Cristo?
5. ¿Cómo pueden evaluar los jóvenes su actitud con respecto al estudio bíblico de familia?
5 Si eres un joven cuyos padres son siervos dedicados de Dios, lo más probable es que en tu hogar se estudie
periódicamente la Biblia en familia. ¿Qué actitud tienes respecto a ese estudio? Convendría que reflexionaras
sobre preguntas como las siguientes: “¿Apoyo de forma incondicional el programa de estudio bíblico familiar?
¿Soy colaborador y no hago nada que desbarate los planes para estudiar?” (Filipenses 3:16). “¿Participo
activamente en el estudio? ¿Planteo, cuando es apropiado, preguntas acerca de la información y hago
comentarios sobre la aplicación de lo que analizamos? Conforme progreso en sentido espiritual, ¿aumenta mi
gusto por el ‘alimento sólido [que] pertenece a personas maduras’?” (Hebreos 5:13, 14.)
w00 1/5 pág. 16 párr. 11 Escuchemos lo que el espíritu dice
11. ¿Cómo demostramos que somos receptivos a lo que el espíritu dice mediante “el esclavo fiel y
discreto”?
11 La información que suministra “el esclavo fiel y discreto” tiene el objetivo de fortalecer nuestra fe y entrenar
nuestras facultades perceptivas (Hebreos 5:14). Tal consejo puede ser de naturaleza general a fin de que cada
uno haga su aplicación personal. De vez en cuando, también recibimos consejo que tiene que ver con aspectos
específicos de nuestra conducta. ¿Cuál deber ser nuestra actitud si realmente escuchamos lo que el espíritu dice
a través de la clase del esclavo? El apóstol Pablo responde: “Sean obedientes a los que llevan la delantera entre
ustedes, y sean sumisos” (Hebreos 13:17). Es cierto que todos somos seres humanos imperfectos. No obstante,
Jehová se complace en usar a sus siervos humanos, aunque imperfectos, para dirigirnos en este tiempo del fin.
w02 15/9 pág. 15 párr. 19 “Prestemos más de la acostumbrada atención”
19. a) ¿Cómo han aumentado algunos su capacidad de concentración en el estudio personal? b) ¿Cuál
debe ser nuestra actitud para con el estudio, y qué beneficios nos reportará esta importante
actividad?
19 ¿Y si nuestra capacidad de concentración es escasa y nuestra mente empieza a vagar a los pocos minutos
de ponernos a estudiar? Algunos han aumentado su concentración comenzando con períodos de estudio más
breves y alargándolos poco a poco. En vez de ir a toda prisa, queremos saborear el estudio, y para ello hemos de
cultivar un interés intenso por el tema que estemos analizando. Podemos investigar más recurriendo al enorme
caudal de información que nos proporciona la clase del esclavo fiel y discreto. Escudriñar “las cosas profundas de
Dios” es de gran valor (1 Corintios 2:10). Ello nos permite ampliar nuestro conocimiento de Dios y desarrollar
nuestras facultades perceptivas (Hebreos 5:14). Si somos estudiantes diligentes de la Palabra de Dios,
estaremos “adecuadamente capacitados para enseñar a otros” (2 Timoteo 2:2).
w04 1/5 págs. 11-12 párrs. 16-17 Seamos animosos como Jeremías
16, 17. ¿Cuál era el punto de vista de Jeremías sobre las compañías, y cómo podemos seguir su ejemplo?
16 Jeremías indicó otro factor que le ayudó a ser animoso, cuando dijo: “No me he sentado en el grupo íntimo
de los que gastan bromas, para empezar entonces a alborozarme. A causa de tu mano me he sentado
absolutamente solo, porque es con denunciación con lo que me has llenado” (Jeremías 15:17). El profeta prefería
estar solo a que las malas compañías lo corrompieran, y nosotros somos de ese mismo parecer. Nunca
olvidemos la advertencia del apóstol Pablo de que “las malas compañías echan a perder los hábitos útiles”,
incluso las buenas costumbres que nos han acompañado por muchos años (1 Corintios 15:33).
17 Las malas compañías pueden hacer que el espíritu del mundo contamine nuestro modo de pensar
(1 Corintios 2:12; Efesios 2:2; Santiago 4:4). Agucemos, pues, nuestras facultades perceptivas para identificar
cuáles son las compañías perjudiciales y evitémoslas por completo (Hebreos 5:14). Si Pablo viviera en la Tierra
hoy, ¿qué le diría a un cristiano que viera películas de contenido inmoral o violento, o que presenciara deportes
violentos? ¿Qué le aconsejaría a un hermano que buscara en Internet la amistad de completos desconocidos?
¿Qué pensaría de un cristiano que pasara horas y horas entretenido con videojuegos o viendo la televisión, pero
que no tuviera buenos hábitos de estudio personal? (2 Corintios 6:14b; Efesios 5:3-5, 15, 16.)
w07 1/11 págs. 30-31 párr. 15 Escudriñemos “las cosas profundas de Dios”
15. ¿Qué trabajos de investigación pueden hacernos disfrutar del estudio? ¿Y qué contribuirá a que los
beneficios sean duraderos?
15 ¿Qué trabajos de investigación podrían aumentar nuestro entendimiento y hacernos disfrutar del estudio?
Por ejemplo, pudiéramos analizar en profundidad los distintos pactos que Dios ha establecido para beneficio de
la humanidad. También es posible estudiar las profecías relativas a Jesucristo o examinar versículo por versículo
uno de los libros proféticos de la Biblia. Otra posibilidad es repasar la historia moderna de los testigos de Jehová,
quizás valiéndonos del libro Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios. Podemos incluso releer
las “Preguntas de los lectores” publicadas en números anteriores de La Atalaya, pues sin duda nos permitirán
entender mejor ciertos textos. Fijémonos bien en los argumentos bíblicos empleados para llegar a las
conclusiones que se presentan en esos artículos. Así entrenaremos nuestras “facultades perceptivas” y
desarrollaremos discernimiento (Hebreos 5:14). Además, si tomamos notas en nuestra Biblia personal o en una
hoja aparte, nuestro estudio tendrá beneficios duraderos tanto para nosotros como para aquellos a quienes
podamos ayudar.
w08 15/10 pág. 32 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Lecciones para nosotros:
Hebreos 5:14. Debemos ser estudiantes diligentes de la Palabra de Dios y poner en práctica lo que
aprendemos, pues es la única manera de ‘entrenar nuestras facultades perceptivas para distinguir tanto lo
correcto como lo incorrecto’ (1 Cor. 2:10).
w09 15/5 págs. 9-10 párrs. 5-6 “El gran día de Jehová está cerca”: avancemos hacia la madurez
5, 6. a) ¿Qué implica la madurez espiritual? b) ¿Qué esfuerzo doble debemos hacer si queremos avanzar
hacia la madurez?
5 Pablo animó a los cristianos hebreos a progresar hacia la madurez, pero también les dijo lo que implica esta
cualidad (léase Hebreos 5:14). Las personas maduras no se contentan con tomar “leche”; ellas necesitan
“alimento sólido”. Por eso conocen tanto las enseñanzas elementales de la Biblia como las más profundas (1 Cor.
2:10). Además, como ponen en práctica lo que saben, sus facultades perceptivas están bien ejercitadas, de
modo que saben distinguir entre lo que está bien y lo que no. Así, cuando tienen que tomar una decisión, pueden
evaluar los principios bíblicos que tienen que ver con su situación y aplicarlos en su vida.
6 Pablo escribió: “Es necesario que prestemos más de la acostumbrada atención a las cosas oídas por
nosotros, para que nunca se nos lleve a la deriva” (Heb. 2:1). Así es, podemos irnos a la deriva poco a poco, sin
darnos cuenta. Para que eso no nos suceda, tenemos que prestar “más de la acostumbrada atención” cuando
analizamos verdades bíblicas. Preguntémonos: “¿Estoy estancado en las enseñanzas elementales? ¿Será que
estoy haciendo las cosas de manera mecánica, solo por cumplir? ¿Qué puedo hacer para sentir la verdad en el
corazón y progresar espiritualmente?”. A fin de avanzar hacia la madurez necesitamos hacer un esfuerzo doble:
debemos conocer a fondo la Palabra de Dios y debemos aprender a ser obedientes.
Capítulo 6
w01 1/8 págs. 16-17 párr. 18 Pongamos de manifiesto nuestro adelantamiento
18. a) ¿Qué gozosa recolección tiene lugar hoy? b) ¿Qué reto plantea esta recolección?
18 Hoy día, Jehová bendice a su pueblo, que lleva a cabo una siega espiritual a nivel mundial. Llevamos varios
años viendo que cada doce meses se bautizan en símbolo de dedicación a Jehová unos trescientos mil nuevos
discípulos, lo cual nos alegra y, sin duda, regocija el corazón del Creador (Proverbios 27:11). Ahora bien, a fin de
que eso sea una fuente constante de gozo y alabanza para Jehová, todos esos nuevos discípulos han de
“[seguir] andando en unión con [Cristo], arraigados y siendo edificados en él y siendo estabilizados en la fe”
(Colosenses 2:6, 7). Como consecuencia, el pueblo de Dios tiene ante sí un reto. Por un lado están los recién
bautizados: ¿asumirán la difícil tarea de luchar para que ‘su adelantamiento sea manifiesto a todos’? Por el otro
se encuentran los que llevan algún tiempo en la verdad: ¿asumirán la responsabilidad de cuidar del bienestar
espiritual de los nuevos? En cualquier caso, queda clara la necesidad de pasar adelante a la madurez (Filipenses
3:16; Hebreos 6:1).
w02 15/11 págs. 9-10 párr. 4 Los cristianos nos necesitamos unos a otros
4. ¿De qué maneras podemos ayudar a los nuevos?
4 Todos los años se bautizan miles de personas que esperan vivir en un paraíso terrestre. Los demás
miembros de la congregación los ayudamos con agrado a ‘pasar adelante a la madurez’ (Hebreos 6:1-3).
En ocasiones respondemos a sus preguntas bíblicas o les suministramos asistencia práctica en el ministerio.
Ayudamos asimismo a los nuevos cuando damos un buen ejemplo al participar regularmente en las reuniones
cristianas. En momentos de angustia también ofrecemos ánimo o quizá consuelo (1 Tesalonicenses 5:14, 15).
Debemos buscar maneras de ayudar a los demás a ‘seguir andando en la verdad’ (3 Juan 4). Sin importar
nuestra edad o el tiempo que llevemos siendo Testigos, podemos contribuir al bienestar espiritual de nuestros
hermanos, quienes sin lugar a dudas nos necesitan.
w08 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿A qué se refiere la expresión “la imposición de las manos” que aparece en Hebreos 6:2?
Parece que esta expresión no se refiere al nombramiento de ancianos, sino a la acción de transmitir dones
milagrosos del espíritu santo (Hech. 8:14-17; 19:6) (15/9, página 32).
w09 15/2 pág. 12 párrs. 13-14 Déjese moldear por las enseñanzas de Jesús
13, 14. ¿Por qué es esencial huir de los pensamientos y actos inmorales?
13 Con tal de salvar la vida, muchas personas han permitido que les amputen una extremidad. Pues bien, para
huir de los pensamientos y actos inmorales que pueden acabar con nuestra vida espiritual, es esencial que, en
sentido figurado, nos arranquemos un ojo o nos cortemos una mano. Mantener la pureza mental, moral y
espiritual es la única manera de escapar del Gehena, es decir, de la destrucción eterna.
14 Debido al pecado heredado y la imperfección, exige esfuerzo mantenernos puros. Pablo dijo: “Aporreo mi
cuerpo y lo conduzco como a esclavo, para que, después de haber predicado a otros, yo mismo no llegue a ser
desaprobado de algún modo” (1 Cor. 9:27). Por consiguiente, resolvámonos a aplicar los consejos de Jesús en
cuestiones de moralidad. Jamás hagamos algo que demuestre falta de gratitud por su sacrificio redentor (Mat.
20:28; Heb. 6:4-6).
w09 15/12 pág. 25 párr. 4 Cultivemos el amor que nunca falla
4. ¿Cómo se cultiva el amor por Dios?
4 Los cristianos debemos cultivar el amor por Dios. El verbo cultivar transmite la idea de hacer lo necesario
para que algo se desarrolle. Por ejemplo, ¿cómo logra el agricultor que crezcan las semillas? Preparando el
terreno y sembrándolo (Heb. 6:7). Entonces, ¿cómo conseguimos nosotros que crezca nuestro amor por Dios?
Preparando la buena tierra de nuestro corazón, donde está plantada la semilla de la verdad. Para ello, debemos
estudiar con interés la Biblia y así llegar a conocer mejor a Jehová (Col. 1:10). Algo que también nos ayudará es
asistir a todas las reuniones cristianas y participar en ellas. Preguntémonos: “¿Me esfuerzo constantemente por
profundizar mis conocimientos bíblicos?” (Pro. 2:1-7).
w01 15/9 pág. 19 párrs. 15-16 La bendición de Jehová nos enriquece
15, 16. ¿Quiénes son las “dádivas en hombres”? Dé ejemplos.
15 Cuando los ancianos de la congregación procuran ser buenos evangelizadores, pastores y maestros, nos
dan razones válidas para estimar estas “dádivas en hombres” (Efesios 4:8, 11). Quienes se benefician de su
servicio amoroso tal vez no expresen siempre su agradecimiento, pero Jehová ve todo lo que hacen los ancianos
fieles y no olvidará el amor que muestran a su nombre al atender a su pueblo (1 Timoteo 5:17; Hebreos 6:10).
16 Veamos el caso de un anciano diligente que visitó a una joven cristiana que se iba a someter a una
operación cerebral. “Fue muy bondadoso, muy cariñoso, y nos dio mucho apoyo —escribió una amiga de la
familia—. Pidió permiso para orar a Jehová con nosotros. Mientras hacía la oración, el padre [que no es testigo
de Jehová] sollozaba, y a todos los que estábamos en la habitación del hospital se nos caían las lágrimas. ¡Qué
oración más tierna hizo aquel anciano, y cuánto amor demostró Jehová enviándolo en el momento preciso!” Otra
paciente Testigo dijo lo siguiente sobre los ancianos que la visitaron: “Cuando se acercaron a mi cama en la
unidad de cuidados intensivos, supe que, independientemente de lo que sucediera a partir de entonces, podría
aguantarlo. Me sentí fuerte y tranquila”. ¿Es posible comprar ese interés amoroso? Claro que no. Es un regalo de
Dios que está a nuestra disposición en la congregación cristiana (Isaías 32:1, 2).
w01 1/7 págs. 14-15 párr. 9 Participemos del gozo de dar
9. ¿Qué dijo Jesús sobre los tesoros celestiales, y qué aprendemos de ello?
9 No siempre es fácil hacer discípulos, ni de nuestros hijos ni de otras personas. Es posible que se requiera
tiempo, paciencia y perseverancia. Recordemos, no obstante, que mucha gente está dispuesta a trabajar
arduamente para acumular gran cantidad de bienes materiales, que por lo general no le producen felicidad y
no duran para siempre. Jesús dijo a quienes lo escuchaban que era mejor luchar por conseguir cosas
espirituales: “Dejen de acumular para sí tesoros sobre la tierra, donde la polilla y el moho consumen, y donde
ladrones entran por fuerza y hurtan. Más bien, acumulen para sí tesoros en el cielo, donde ni polilla ni moho
consumen, y donde ladrones no entran por fuerza y hurtan” (Mateo 6:19, 20). Si procuramos alcanzar metas
espirituales —entre ellas la participación en la importante obra de hacer discípulos—, sentiremos la satisfacción
de saber que estamos haciendo la voluntad de Dios y que él nos recompensará. El apóstol Pablo escribió que
“Dios no es injusto para olvidar la obra de ustedes y el amor que mostraron para con su nombre” (Hebreos 6:10).
w08 15/10 pág. 29 párr. 18 ¿Qué está usted dispuesto a hacer para obtener la vida eterna?
18. ¿De qué podemos estar seguros, y por qué?
18 Por supuesto, no siempre es fácil seguir a Jesús. De hecho, a algunos les ha costado la vida, tal como
Jesús mismo advirtió. Aun así, imitamos a Cristo y no caemos en la tentación de ser bondadosos con nosotros
mismos. Confiamos plenamente en la promesa que les hizo a sus seguidores ungidos del siglo primero: “Estoy
con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas” (Mat. 28:20). Por lo tanto, hagamos lo
máximo posible por usar nuestro tiempo y habilidades en el servicio sagrado. De esa manera demostraremos que
confiamos en que Jehová nos conservará vivos a través de la gran tribulación o, en caso de que muramos, nos
resucitará en el nuevo mundo (Heb. 6:10). Así habremos demostrado lo mucho que valoramos el don de la vida.
w08 15/8 pág. 20 párr. 15 Jehová cuida con ternura a sus siervos de edad avanzada
15. ¿Qué pueden hacer los mayores para mantener una actitud positiva?
15 Jehová siempre recordará lo que usted ha hecho y sigue haciendo para darle gloria. Él “no es injusto para
olvidar la obra de [sus siervos] y el amor que mostraron para con su nombre” (Heb. 6:10). Así que luche contra
los pensamientos negativos. No caiga en el error de pensar que ya no es útil para Jehová. Concéntrese en cosas
positivas, como por ejemplo, las bendiciones que ya ha recibido y la magnífica esperanza que abriga. Los
cristianos tenemos “un futuro y una esperanza” inigualables, que están garantizados por el propio Jehová (Jer.
29:11, 12; Hech. 17:31; 1 Tim. 6:19). Medite en la esperanza que Dios le ha dado, luche por mantener un espíritu
joven y no olvide lo necesaria que es su presencia en la congregación.
w04 15/3 pág. 15 párrs. 1-2 “Efectúa tu ministerio plenamente”
1, 2. Aunque todos los cristianos son evangelizadores, ¿qué se exige de los ancianos en las Escrituras?
¿ES USTED proclamador del Reino? Agradezca a Dios tan maravilloso privilegio. ¿Es anciano de
congregación? Entonces Jehová le ha otorgado un honor añadido. Pero nunca olvide que ni la educación seglar
ni la elocuencia capacitan a ninguno de nosotros para el ministerio ni para la superintendencia de la
congregación. Jehová es quien nos capacita para el ministerio, y si a algunos hombres se les concede ser
superintendentes, es porque cumplen requisitos bíblicos concretos (2 Corintios 3:5, 6; 1 Timoteo 3:1-7).
2 Todos los cristianos dedicados son evangelizadores, pero en especial los superintendentes, o ancianos,
deben ser ejemplares en el ministerio. La labor de los ancianos que “trabajan duro en hablar y enseñar” no pasa
desapercibida a Dios ni a Cristo, ni tampoco al resto de sus compañeros Testigos (1 Timoteo 5:17; Efesios 5:23;
Hebreos 6:10-12). En toda circunstancia, la enseñanza de un anciano debe ser espiritualmente saludable, pues
el apóstol Pablo dijo al superintendente Timoteo: “Habrá un período en que no soportarán la enseñanza
saludable, sino que, de acuerdo con sus propios deseos, acumularán para sí mismos maestros para que les
regalen los oídos; y apartarán sus oídos de la verdad, puesto que serán desviados a cuentos falsos. Tú, sin
embargo, mantén tu juicio en todas las cosas, sufre el mal, haz la obra de evangelizador, efectúa tu ministerio
plenamente” (2 Timoteo 4:3-5).
w02 1/10 pág. 20 párr. 13 Cultivemos la obediencia mientras se acerca el fin
13. ¿Cómo pueden los cristianos oponerse al espíritu del mundo, y con qué buenos resultados?
13 Afortunadamente, los cristianos efesios no siguieron siendo esclavos de ese espíritu de desobediencia. Más
bien, se hicieron hijos obedientes de Dios al someterse a Su espíritu y segaron su abundante y provechoso fruto
(Gálatas 5:22, 23). De igual modo, el espíritu de Dios —la fuerza más poderosa del universo— está ayudando
hoy a millones de personas a obedecer a Jehová, gracias a lo cual tienen “la plena seguridad de la esperanza
hasta el fin” (Hebreos 6:11; Zacarías 4:6).
w06 1/10 págs. 27-28 párr. 8 Esperar en Jehová nos infunde valor
8. ¿Cómo se fortalece la esperanza cuando aguantamos fielmente?
8 Abrahán mantuvo viva su esperanza obedeciendo a Dios en todo, aun en los casos más difíciles (Génesis
22:2, 12). De igual modo, si obedecemos y perseveramos en el servicio de Jehová, nos sentiremos más seguros
de la recompensa. Pablo escribió que “el aguante” tiene como resultado “una condición aprobada”, y esta, “a su
vez, [produce] esperanza, y la esperanza no conduce a la desilusión” (Romanos 5:4, 5). Por esta razón, el
apóstol también indicó: “Deseamos que cada uno de ustedes muestre la misma diligencia a fin de tener la plena
seguridad de la esperanza hasta el fin” (Hebreos 6:11). Esta actitud positiva, que se basa en una buena relación
con Jehová, nos ayudará a afrontar los problemas con ánimo e incluso con gozo.
w03 15/1 págs. 16-17 párr. 7 ¿Es fuerte su fe?
7. ¿Cómo demostraron fe y paciencia tanto Abrahán como otros hombres y mujeres?
7 Necesitamos fe y paciencia, sobre todo mientras esperamos el fin de este sistema malvado. Entre quienes
‘mediante fe y paciencia heredarán las promesas’ figura el piadoso patriarca Abrahán (Hebreos 6:11, 12). Por fe
abandonó la ciudad de Ur, con todas sus ventajas, y se convirtió en un forastero en la tierra extranjera que Dios
le había prometido, promesa que también heredaron Isaac y Jacob. No obstante, “en fe murieron todos estos,
aunque no consiguieron el cumplimiento de las promesas”. Por fe ‘procuraron alcanzar un lugar mejor, es decir,
uno que pertenece al cielo’. En conformidad con este hecho, Dios “les tiene lista una ciudad” (Hebreos 11:8-16).
En efecto: Abrahán, Isaac y Jacob —así como sus piadosas esposas— aguardaron pacientemente el Reino
celestial de Dios, bajo el que serán resucitados para vivir en la Tierra.
w07 1/10 pág. 22 párr. 7 Vivamos de acuerdo con el propósito de Dios
7. ¿Por qué tenemos que ser equilibrados para hacer la voluntad de Dios?
7 Jehová merece que hagamos todo lo posible por servirle. Para cumplir con su propósito, no debemos
escatimar esfuerzos ni ser perezosos (Hebreos 6:11, 12). Aun así, Jehová no quiere que nos agotemos, ya sea
en sentido físico, mental o emocional. Cuando reconocemos modestamente que no somos capaces de efectuar
la voluntad de Dios por nuestras propias fuerzas, demostramos que somos equilibrados y, sobre todo, damos
gloria a Jehová (1 Pedro 4:11). Es cierto que Jehová promete darnos las fuerzas necesarias para hacer su
voluntad, pero no debemos extralimitarnos tratando de hacer cosas que él no nos pide (2 Corintios 4:7). Para
seguir sirviendo a Dios sin agotarnos, tenemos que administrar bien nuestras energías.
w10 15/4 pág. 28 párr. 17 ¿Seguimos plenamente a Cristo?
17. a) ¿Qué desea hacer usted para seguir más plenamente a Cristo? b) ¿Qué recompensas recibiremos
si efectuamos la voluntad de Dios con toda el alma?
17 De seguro, todos queremos imitar a estos fieles cristianos y aceptar con entusiasmo y sin reservas la
invitación de Cristo (Heb. 6:11, 12). ¿Qué bendiciones recibiremos si lo seguimos más plenamente?
Experimentaremos la satisfacción de cumplir la voluntad divina, hacer más en la congregación y trabajar en
nuevas facetas de servicio (Sal. 40:8; léase 1 Tesalonicenses 4:1). Si nos esforzamos con toda el alma por seguir
a Cristo, obtendremos grandes recompensas: gozo y paz interior, la aprobación de Dios y la esperanza de vida
eterna (1 Tim. 4:10).
w03 15/1 págs. 10-11 párr. 5 ¿Realmente tiene fe en las buenas nuevas?
5. ¿Por qué es tan importante la fe?
5 Nacimos con necesidades espirituales, pero no con fe. De hecho, “la fe no es posesión de todos”
(2 Tesalonicenses 3:2). Sin embargo, los cristianos deben tener fe para heredar las promesas de Dios (Hebreos
6:12). Después de referirse a muchos ejemplos de fe, Pablo escribió: “Porque tenemos tan grande nube de
testigos que nos cerca, quitémonos nosotros también todo peso, y el pecado que fácilmente nos enreda, y
corramos con aguante la carrera que está puesta delante de nosotros, mirando atentamente al Agente Principal y
Perfeccionador de nuestra fe, Jesús” (Hebreos 12:1, 2). ¿Cuál es “el pecado que fácilmente nos enreda”? La falta
de fe, incluso la pérdida de la que una vez se tuvo. A fin de mantenerla fuerte, debemos ‘mirar atentamente a
Jesús’ y seguir su ejemplo. Asimismo, tenemos que rechazar la inmoralidad, combatir las obras de la carne y
evitar el materialismo, las filosofías de este mundo y las tradiciones contrarias a las Escrituras (Gálatas 5:19-21;
Colosenses 2:8; 1 Timoteo 6:9, 10; Judas 3, 4). Además, hemos de creer que Dios nos respalda y que los
consejos de su Palabra realmente surten efecto.
w12 15/9 pág. 22 párr. 16 Imitemos la paciencia de Jehová y de Jesús
16. ¿Qué debemos evitar a toda costa durante el tiempo que queda?
16 Si queremos cultivar la paciencia divina, no podemos dudar de la palabra de Jehová. ¿A qué nos referimos?
Cuando alguien no está realmente convencido de que el fin está cerca, puede idear un “plan B” por si las cosas
no suceden como Jehová predijo. Por ejemplo, quizá quiera llegar a ser alguien en este mundo y alcanzar
seguridad económica en lugar de poner primero el Reino, o tal vez recurra a la educación superior para
asegurarse una buena vida. Quien adopta esta actitud demuestra que le falta fe. Recordemos que Pablo nos
exhortó a imitar a los que “mediante fe y paciencia” recibieron las promesas divinas (Heb. 6:12). Jehová
no permitirá que este mundo dure más de lo estrictamente necesario para que su propósito se cumpla (Hab. 2:3).
Mientras tanto, no podemos dejar que el servicio a Dios se convierta en una actividad rutinaria o mecánica. Más
bien, mantengámonos alerta y prediquemos con entusiasmo las buenas nuevas, una labor que nos llenará de
satisfacción incluso en estos tiempos (Luc. 21:36).
w12 15/10 pág. 24 párrs. 7-8 Obedezca a Dios y verá cumplidas sus promesas
7, 8. a) ¿Con qué propósito le hizo Dios un juramento a Abrahán? b) ¿Cómo se beneficiarán del juramento
de Dios las “otras ovejas”?
7 ¿Con qué propósito le juró Dios a Abrahán que sus promesas se cumplirían? Con el de animar y
fortalecerles la fe a las personas que compondrían la parte secundaria de la “descendencia” prometida, quienes
serían herederos con Cristo (léase Hebreos 6:13-18; Gál. 3:29). Como explicó el apóstol Pablo, Jehová
“intervino con un juramento, a fin de que, mediante dos cosas inmutables [su promesa y su juramento] en las
cuales es imposible que Dios mienta, tengamos [...] fuerte estímulo para asirnos de la esperanza puesta delante
de nosotros”.
8 Los cristianos ungidos no son los únicos que se benefician de ese juramento. Jehová juró que mediante la
“descendencia” de Abrahán se bendecirían personas de “todas las naciones de la tierra” (Gén. 22:18). Entre ellas
se encuentran las obedientes “otras ovejas” de Cristo, quienes abrigan la esperanza de vivir para siempre en una
Tierra hecha un paraíso (Juan 10:16). Sea que tengamos la esperanza de vivir en el cielo o en la Tierra,
debemos “asirnos”, o aferrarnos, a ella obedeciendo a Dios en todo aspecto de nuestra vida (léase Hebreos
6:11, 12).
w08 15/10 pág. 32 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Lecciones para nosotros:
Hebreos 6:17-19. Si nuestra esperanza se basa sólidamente en la promesa de Dios y su juramento, no nos
desviaremos del camino de la verdad.
w01 15/10 pág. 24 párr. 8 Salvaguardemos el corazón
8. Si sucumbiéramos a la tentación de decir una mentira, ¿cómo podríamos examinar nuestro corazón?
8 Aunque “es imposible que Dios mienta”, los seres humanos imperfectos somos propensos a la mentira
(Hebreos 6:18). “Todo hombre es mentiroso”, se lamentó el salmista (Salmo 116:11). Hasta el apóstol Pedro
mintió al negar a Jesús tres veces (Mateo 26:69-75). Jehová odia “una lengua falsa”; por tanto, queda claro que
debemos esforzarnos por no mentir (Proverbios 6:16-19). Si alguna vez sucumbiéramos a la tentación de decir
una mentira, sería sensato que analizáramos el porqué. ¿Nos movió el temor al hombre? ¿Fue por miedo al
castigo? ¿Lo hicimos por guardar las apariencias o por puro egoísmo? Cualquiera que sea la causa, lo propio es
que reflexionemos en el asunto, admitamos humildes nuestro error, y roguemos a Jehová que nos perdone y
ayude a superar esta debilidad. “Los ancianos de la congregación” quizá sean los más capacitados para
prestarnos tal ayuda (Santiago 5:14).
w03 1/8 pág. 11 párr. 8 Jehová, el Dios de la verdad
8. ¿Cómo sabemos que Jehová es veraz?
8 Una cosa es conocer la verdad, y otra muy distinta es decirla siempre, ser veraz. El Diablo, por ejemplo, optó
por no ‘permanecer firme en la verdad’ (Juan 8:44). Jehová, en cambio, es “abundante en [...] verdad” (Éxodo
34:6). Las Escrituras dan testimonio vez tras vez de la veracidad de Jehová. El apóstol Pablo declaró que “es
imposible que Dios mienta” y que Dios “no puede mentir” (Hebreos 6:18; Tito 1:2). La veracidad es una
característica importante de la personalidad divina. Podemos confiar en Jehová porque es veraz; jamás engaña a
sus leales.
w03 1/1 pág. 21 párr. 14 ‘Mantengámonos alerta’
14. ¿Por qué es esencial la esperanza para mantenernos despiertos?
14 Nuestra firme esperanza es como el “ancla del alma”, que nos permite soportar dificultades aun cuando
tengamos que esperar el infalible cumplimiento de las promesas divinas (Hebreos 6:18, 19). Margaret, una
hermana ungida que supera los 90 años, bautizada hace más de setenta, admite: “En 1963, cuando mi marido
estaba a punto de morir de cáncer, pensé que sería maravilloso que viniera el fin enseguida. Pero ahora me doy
cuenta de que me centraba demasiado en mis propios intereses. En aquel tiempo no teníamos la más ligera idea
del grado al que se extendería la obra por todo el mundo. Incluso en la actualidad todavía existen muchos
lugares en los que la obra acaba de empezar. De modo que estoy contenta de que Jehová haya sido paciente”.
El apóstol Pablo nos asegura: “El aguante [produce] una condición aprobada; la condición aprobada, a su vez,
esperanza, y la esperanza no conduce a la desilusión” (Romanos 5:3-5).
w12 15/9 págs. 5-6 párr. 9 ¿Cómo llegará el fin de este mundo?
9. a) ¿Qué es lo que más nos preocupa a los cristianos? b) ¿Qué debemos hacer ahora para fortalecer
nuestra fe?
9 Los siervos de Dios no vivimos aterrorizados por ese futuro ataque. Lo que más nos preocupa no es nuestra
salvación, sino la santificación del nombre de Jehová y la vindicación de su soberanía. Él mismo declaró en más
de sesenta ocasiones: “Tendrán que saber que yo soy Jehová” (Ezeq. 6:7; nota). Por consiguiente, ansiamos que
se cumpla este sobresaliente aspecto de las profecías de Ezequiel y, al mismo tiempo, confiamos en que “Jehová
sabe librar de la prueba a personas de devoción piadosa” (2 Ped. 2:9). Mientras, es preciso que aprovechemos
toda oportunidad de fortalecer nuestra fe para poder ser íntegros a Jehová venga lo que venga. Entonces, ¿qué
debemos hacer? Orar, estudiar la Palabra de Dios, reflexionar en ella y difundir el mensaje del Reino. Así,
nuestra esperanza de vida eterna se mantendrá firme como un ancla (Heb. 6:19; Sal. 25:21).
Capítulo 7
w01 15/8 págs. 27-28 párrs. 9-10 No desistamos de hacer lo que es excelente
9, 10. a) ¿Cómo causa sufrimiento el deseo de destacarse? b) ¿Qué podría hacer hoy un hermano para
portarse como “uno de los menores”?
9 Veamos otro aspecto. La Biblia nos da esta firme advertencia: “Si alguien piensa que es algo, no siendo
nada, está engañando su propia mente” (Gálatas 6:3). Además, nos exhorta a “no hac[er] nada movidos por
espíritu de contradicción ni por egotismo, sino [...] con humildad mental” (Filipenses 2:3). Algunos se causan
sufrimientos porque no aplican este consejo. Como desean destacarse en lugar de hacer “una obra excelente”,
se desaniman y contrarían cuando no reciben privilegios en la congregación (1 Timoteo 3:1).
10 Abrahán dio un buen ejemplo al ‘no pensar más de sí mismo de lo necesario’ (Romanos 12:3). Cuando se
encontró con Melquisedec, no actuó como si fuera superior debido a que gozaba del favor de Dios, más bien, le
pagó un diezmo en reconocimiento de su superioridad como sacerdote (Hebreos 7:4-7). Del mismo modo, hoy
los cristianos deben estar dispuestos a portarse como “los menores” y no exigir ser el centro de atención (Lucas
9:48). Si nos parece que quienes llevan la delantera en la congregación no nos dan determinadas asignaciones,
hagamos un examen de conciencia honrado para determinar en qué debemos mejorar nuestra personalidad y la
manera de hacer las cosas. En vez de amargarnos porque no tenemos ciertos privilegios, aprovechemos al
máximo el que sí tenemos, a saber, ayudar al prójimo a conocer a Jehová. En efecto, ‘humillémonos bajo la
poderosa mano de Dios, para que él nos ensalce al tiempo debido’ (1 Pedro 5:6).
w12 15/1 págs. 28-29 párr. 12 Reyes y sacerdotes que ayudan a toda la humanidad
12. ¿Qué ha sido posible gracias al sacrificio de Jesús?
12 En su labor de Sumo Sacerdote, ¿qué sacrificio podía ofrecer Jesús que cubriera por completo el pecado
heredado de los creyentes? Tal como él mismo indicó al instituir la conmemoración de su muerte, el sacrificio
sería su propia vida humana perfecta (léase Hebreos 9:11, 12). Desde su bautismo en el año 29, cuando fue
comisionado para ser Sumo Sacerdote, Jesús se sometió a pruebas y recibió preparación hasta el momento de
su muerte (Heb. 4:15; 5:7-10). Una vez resucitado, ascendió al cielo y presentó el valor de su sacrificio ante el
propio Jehová (Heb. 9:24). A partir de entonces, Jesús pudo abogar ante Jehová por aquellos que ejercían fe en
su sacrificio y ayudarlos a servir a Dios con vida eterna en mira (Heb. 7:25). Además, dicho sacrificio sirvió para
validar el nuevo pacto (Heb. 8:6; 9:15).
w09 15/3 pág. 25 párr. 3 Los justos alabarán a Dios para siempre ***
3. ¿Por qué se complació mucho Jehová en recompensar a su Hijo con vida en el cielo?
3 Jehová recompensó a Jesús con algo que este no tenía antes de nacer como humano: vida indestructible en
el cielo (Heb. 7:15-17, 28). Y se complació mucho en hacerlo, pues su Hijo había demostrado lealtad perfecta
pese a las pruebas más difíciles. Con su integridad a Dios, Jesús dio la mejor respuesta posible, la respuesta
definitiva, a la mentira de Satanás de que el hombre sirve a Dios por egoísmo y no por verdadero amor (Pro.
27:11).
w12 15/10 pág. 26 párr. 14 Obedezca a Dios y verá cumplidas sus promesas ***
14. ¿Qué juramento hizo Jehová respecto a la Descendencia prometida, y cómo nos beneficia?
14 En segundo lugar, Jehová inspiró a David para que predijera que ese singular Rey también sería el Sumo
Sacerdote de la humanidad. En Israel, los reyes y los sacerdotes eran figuras totalmente separadas. Los
sacerdotes provenían de la tribu de Leví, y los reyes, de la de Judá. Pero en cuanto a su ilustre heredero, David
profetizó: “La expresión de Jehová a mi Señor es: ‘Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como
banquillo para tus pies’. Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): ‘¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la
manera de Melquisedec!’” (Sal. 110:1, 4). En cumplimiento de esta profecía, Jesucristo, la Descendencia
prometida, ya reina en los cielos. Además, es el Sumo Sacerdote de la humanidad, y en ese papel ayuda a las
personas arrepentidas a disfrutar de una buena relación con Dios (léase Hebreos 7:21, 25, 26).
w12 15/1 pág. 16 párr. 1 Lecciones que aprendemos de “la armazón [...] de la verdad”
1. ¿Por qué debemos interesarnos por conocer el significado de la Ley mosaica?
GRACIAS a los libros que escribió Pablo por inspiración, captamos el significado de muchos aspectos de la
Ley mosaica que, de otro modo, serían difíciles de entender. Tomemos como ejemplo la carta a los Hebreos. Allí,
el apóstol nos habla de Jesús en su función de “sumo sacerdote misericordioso y fiel”, y nos aclara cómo pudo
ofrecer de una vez para siempre un “sacrificio propiciatorio” que resultará en la “liberación eterna” de todos los
que muestren fe en él (Heb. 2:17; 9:11, 12). Igualmente, señala que el tabernáculo fue tan solo una “sombra de
las cosas celestiales” y que Cristo fue Mediador de “un pacto mejor” que el que introdujo Moisés (Heb. 7:22; 8:1-
5). En tiempos de Pablo, estas explicaciones acerca de la Ley fueron muy útiles para los cristianos. Y hoy lo
siguen siendo, pues nos ayudan a comprender mejor lo valiosas que son todas las medidas que Dios ha tomado
para ayudarnos.
w06 15/12 págs. 28-29 párr. 17 Jehová ‘hará que se haga justicia’
17. ¿Qué razones tenemos para perseverar en la oración y mantener la fe en que el día de juicio de
Jehová vendrá sin falta?
17 Las circunstancias particulares de aquella viuda muestran que tenemos aún más razones para perseverar
en la oración. Veamos algunas diferencias entre su situación y la nuestra. La viuda fue persistente aunque nadie
la animaba a serlo, mientras que a nosotros la Palabra de Dios nos anima una y otra vez a “persever[ar] en la
oración” (Romanos 12:12). Además, la viuda no tenía ninguna garantía de que sus peticiones fueran a ser
atendidas, pero a nosotros Jehová nos ha garantizado que se nos hará justicia. Por ejemplo, él declaró por medio
de su profeta: “Aun si tardara, manténte en expectación [...]; porque sin falta se realizará. No llegará tarde”
(Habacuc 2:3; Salmo 97:10). Por último, la viuda no tenía a nadie que intercediera por ella para dar más fuerza a
su solicitud. Sin embargo, nosotros tenemos un ayudante poderoso, Jesús, que “está a la diestra de Dios” y
“aboga por nosotros” (Romanos 8:34; Hebreos 7:25). Por lo tanto, si la viuda, a pesar de su difícil situación,
no perdió la fe y confió en que el juez le haría justicia, mucho más debemos nosotros mantener la fe en que el día
de juicio de Jehová vendrá sin falta.
w03 15/2 págs. 14-15 párr. 14 ¿Por qué debemos observar la Cena del Señor?
14. a) ¿Por qué es apropiado que el pan de la Conmemoración no contenga levadura? b) ¿Qué clase de
pan puede obtenerse o elaborarse para la Cena del Señor?
14 Con respecto al pan utilizado al instituir la Conmemoración, Jesús dijo: “Esto significa mi cuerpo a favor de
ustedes” (1 Corintios 11:24; Marcos 14:22). Era apropiado que el pan fuera ácimo, es decir, sin levadura, pues la
levadura puede simbolizar maldad, perversidad o pecado (1 Corintios 5:6-8). El pan representó el cuerpo humano
perfecto y sin pecado de Jesús, ofrecido como adecuado sacrificio redentor (Hebreos 7:26; 10:5-10). Los
testigos de Jehová tomamos en consideración este hecho y seguimos el precedente que sentó Jesús al utilizar
pan sin levadura en la Conmemoración. En ocasiones se han usado matzos (panes ácimos que se comen
durante la Pascua judía) sin sazonar y sin ingredientes añadidos, como cebollas o huevos. También se puede
elaborar pan sin levadura mezclando una pequeña cantidad de harina integral (si es posible, de trigo) con un
poco de agua, aplanando la masa con un rodillo y cociéndola sobre una plancha metálica ligeramente aceitada,
hasta que el pan quede seco y crujiente.
w08 15/12 pág. 15 El singular papel de Jesús en el propósito divino
El Sumo Sacerdote (Heb. 7:27, 28). Jesús fue el único ser humano que podía ofrecer un sacrificio perfecto, un
sacrificio que no tendría que repetirse. Él puede limpiarnos del pecado y librarnos de sus mortíferas
consecuencias.
Capítulo 8
w04 1/12 pág. 16 párrs. 14-15 Andemos en la senda de la integridad
14, 15. ¿Cómo ‘marchamos alrededor del altar de Jehová’?
14 “Lavaré mis manos en la inocencia misma, y ciertamente marcharé alrededor de tu altar, oh Jehová”,
continuó David. ¿Para qué? “Para hacer que la acción de gracias se oiga en voz alta, y para declarar todas tus
maravillosas obras.” (Salmo 26:6, 7.) El deseo de David era permanecer moralmente limpio a fin de adorar a
Jehová y proclamar la devoción que le tenía.
15 Todo lo relacionado con la adoración verdadera en el tabernáculo y más adelante en el templo fue “una
representación típica y sombra de las cosas celestiales” (Hebreos 8:5; 9:23). El altar simbolizaba la voluntad de
Jehová de aceptar el sacrificio de Jesucristo para redimir a la humanidad (Hebreos 10:5-10). Por ello, nosotros
lavamos nuestras manos en la inocencia y ‘marchamos alrededor del altar de Jehová’ cuando ponemos fe en el
sacrificio de Cristo (Juan 3:16-18).
w00 15/11 pág. 11 párr. 8 Los cristianos somos felices al prestar servicio
8. ¿De qué modo efectuó Jesús un servicio público destinado a reemplazar al pacto de la Ley?
8 Su servicio público implica otro aspecto. Pablo escribió: “Jesús ha obtenido un servicio público más
admirable, de modo que también es mediador de un pacto correspondientemente mejor, que ha sido establecido
legalmente sobre mejores promesas” (Hebreos 8:6). Moisés fue el mediador del pacto que fundamentaba la
relación de Israel con Jehová (Éxodo 19:4, 5). Por su parte, Cristo fue el mediador de un nuevo pacto, que
posibilitó el nacimiento de una nueva nación, “el Israel de Dios”, integrada por los cristianos ungidos por espíritu,
que proceden de muchas naciones (Gálatas 6:16; Hebreos 8:8, 13; Revelación [Apocalipsis] 5:9, 10). Fue, sin
duda, un extraordinario servicio público. Tenemos la gran dicha de conocer a Jesús, el siervo público por cuyo
medio adoramos a Jehová del modo que él acepta (Juan 14:6).
w12 15/7 pág. 8 párr. 5 Jehová nos hace realmente libres
5. ¿Por qué no es difícil cumplir la ley de la libertad?
5 Las leyes de muchos países suelen ser complejas y difíciles de cumplir. Sin embargo, “la ley perfecta” consta
de principios básicos y mandatos sencillos (1 Juan 5:3). Jesús afirmó: “Mi yugo es suave y mi carga es ligera”
(Mat. 11:29, 30). Además, “la ley perfecta” no necesita una larga serie de penas, o sanciones, pues se basa en el
amor y está grabada en nuestra mente y corazón, no en tablas de piedra (léase Hebreos 8:6, 10).
w04 15/6 pág. 20 párr. 6 Aceptemos la guía del Dios vivo
6. ¿Qué directrices se dieron a los cristianos respecto a la sangre, y por qué?
6 Como bien sabe, Dios dio a los israelitas centenares de reglas. Sin embargo, después de la muerte de
Jesús, sus discípulos ya no estaban bajo la obligación de guardar todas aquellas leyes (Romanos 7:4, 6;
Colosenses 2:13, 14, 17; Hebreos 8:6, 13). Aun así, con el tiempo surgió una cuestión sobre una obligación
fundamental: la circuncisión. ¿Debían circuncidarse los no judíos que deseaban beneficiarse de la sangre de
Cristo, indicando con ello que la Ley seguía vigente? En el año 49 E.C., el cuerpo gobernante cristiano trató dicha
cuestión (Hechos, capítulo 15). Con la ayuda del espíritu de Dios, los apóstoles y los ancianos llegaron a la
conclusión de que la circuncisión obligatoria había llegado a su fin junto con la Ley. Ahora bien, había ciertos
requisitos divinos que continuaban en vigor para los cristianos. En una carta a las congregaciones, el cuerpo
gobernante escribió: “Al espíritu santo y a nosotros mismos nos ha parecido bien no añadirles ninguna otra carga,
salvo estas cosas necesarias: que sigan absteniéndose de cosas sacrificadas a ídolos, y de sangre, y de cosas
estranguladas, y de fornicación. Si se guardan cuidadosamente de estas cosas, prosperarán” (Hechos 15:28, 29).
w06 15/2 pág. 18 párr. 9 Dios realiza su propósito mediante una administración
9. ¿Cómo fue revelando gradualmente Jehová el secreto sagrado de su voluntad?
9 Mediante una serie de pactos, Jehová reveló gradualmente cómo se desarrollaría su propósito relativo a la
Descendencia que él había prometido en Edén. La promesa vinculada al pacto abrahámico indicó que la futura
Descendencia vendría a la Tierra del linaje de Abrahán y que sería el medio por el cual se bendecirían “todas las
naciones de la tierra”. Este pacto también dio a entender que habría otras personas asociadas a la parte principal
de la descendencia (Génesis 22:17, 18). El pacto de la Ley que se celebró con el Israel carnal reveló el propósito
de Jehová de formar “un reino de sacerdotes” (Éxodo 19:5, 6). El pacto con David mostró que la Descendencia
sería el Rey de un Reino que duraría por tiempo indefinido (2 Samuel 7:12, 13; Salmo 89:3, 4). Una vez que el
pacto de la Ley condujo a los judíos hasta el Mesías, Jehová dio a conocer otros detalles sobre el cumplimiento
de su propósito (Gálatas 3:19, 24). Los seres humanos que estarían asociados a la parte principal de la
descendencia formarían el predicho “reino de sacerdotes” y entrarían en “un nuevo pacto” como un nuevo
“Israel”, un Israel espiritual (Jeremías 31:31-34; Hebreos 8:7-9).
w11 15/7 pág. 27 párrs. 13-14 ¿Qué es el descanso de Dios?
13, 14. ¿Qué había que hacer para entrar en el descanso de Dios a) en tiempos de Moisés? b) en el siglo
primero?
13 En su carta a los Hebreos, Pablo señaló con preocupación que algunos cristianos no se mantenían al paso
con el desarrollo del propósito divino, sino que estaban actuando en su contra (léase Hebreos 4:1). ¿Cuál era el
problema? Curiosamente, que insistían en seguir cumpliendo la Ley mosaica. Es cierto que, durante mil
quinientos años, todo el que quería colaborar con el propósito de Jehová tenía que obedecerla. Pero tras la
muerte de Jesús, quedó abolida. Al parecer, algunos cristianos no comprendieron este hecho y se empeñaron en
continuar acatando algunos de sus preceptos.
14 ¿Qué les explicó el apóstol a aquellos cristianos tan apegados a la Ley mosaica? Que contaban con un
templo espiritual, un nuevo pacto y un sumo sacerdote —Jesús— que eran muy superiores al templo, el pacto y
el sumo sacerdote que hubo en Israel (Heb. 7:26-28; 8:7-10; 9:11, 12). Además, aludiendo probablemente a la
ley del sábado, les habló del privilegio que tenía el cristiano de entrar en el día de descanso de Jehová: “Queda
un descanso sabático para el pueblo de Dios. Porque el hombre que ha entrado en el descanso de Dios ha
descansado él mismo también de sus propias obras, así como Dios de las suyas” (Heb. 4:8-10). Aquellas
palabras encerraban una lección que debían tener muy clara: ya no era posible obtener el favor divino realizando
las obras que exigía la Ley mosaica. Desde el día de Pentecostés del año 33, la única forma de recibir la
aprobación de Dios era demostrando fe en Jesucristo.
w09 15/4 pág. 27 párr. 15 Valoremos el papel de Jesús, el Moisés Mayor
15. ¿Por qué decimos que Jesús es un mediador superior a Moisés?
15 En el año 33 de nuestra era, Jehová hizo un pacto con una nueva nación, “el Israel de Dios”, que llegó a
convertirse en la congregación mundial de cristianos ungidos (Gál. 6:16). El pacto anterior —cuyo mediador era
Moisés— incluía leyes escritas por Dios en tablas de piedra. No obstante, el nuevo pacto —cuyo mediador es
Jesús— es muy superior, pues sus leyes han sido escritas por Dios en los corazones (léanse 1 Timoteo 2:5 y
Hebreos 8:10). Ahora, “el Israel de Dios” es la propiedad especial de Dios, pues sí ha producido fruto, el fruto del
Reino mesiánico (Mat. 21:43). Aunque los miembros de esta nación espiritual son quienes forman parte del
nuevo pacto, no son los únicos beneficiarios: también hay incontables multitudes, incluidos millones de personas
que ahora duermen en la muerte, que recibirán bendiciones eternas gracias a ese pacto inigualable.

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