martes, 5 de noviembre de 2013

puntos sobresalientes tito y filemon.

Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Noviembre y Diciembre de 2013
1ª Pregunta.-
1. ¿Qué nos ayudará a ser apacibles con las autoridades? (Tito 3:2.)
[4 de noviembre., w03 1/4 pág. 25 párrs. 18,19.]
w03 1/4 pág. 25 párrs. 18-19 Despleguemos “toda apacibilidad para con todos los hombres”
18, 19. a) ¿Por qué podría hacérsele difícil al cristiano mostrar apacibilidad en el trato con las autoridades
civiles? b) ¿Qué nos ayudará a ser apacibles con las autoridades, y cuál puede ser el resultado?
18 A muchos se les hace difícil mostrar apacibilidad en el trato con las autoridades civiles. Es cierto que
quienes mandan actúan en algunos casos sin bondad ni compasión (Eclesiastés 4:1; 8:9). Sin embargo, por amor
a Jehová, reconocemos Su autoridad suprema y prestamos a los miembros de la administración la sumisión
relativa que les corresponde (Romanos 13:1, 4; 1 Timoteo 2:1, 2). Hasta si hay altos cargos que tratan de limitar
las facetas públicas de nuestra adoración a Jehová, buscamos con gusto otros medios disponibles de ofrecer el
sacrificio de alabanza (Hebreos 13:15).
19 No obstante, jamás recurrimos a la agresividad. Por el contrario, procuramos ser razonables, pero sin
traicionar los principios justos. Esta actitud, que nos permite efectuar nuestro ministerio en 234 países, está en
consonancia con el consejo de Pablo: “Estén en sujeción y sean obedientes a los gobiernos y a las autoridades
como gobernantes, [...] estén listos para toda buena obra, [...] no hablen perjudicialmente de nadie, [...] no sean
belicosos, [...] sean razonables, y desplieguen toda apacibilidad para con todos los hombres” (Tito 3:1, 2).
2ª Pregunta.-
2. ¿Qué podemos aprender de las palabras de Pablo registradas en Filemón 4,5, y 7?
[4 de noviembre, w08 15/10 pág. 31 párrs. 2,3; w92 15/4 pág. 25 párr. 2.]
w08 15/10 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Pablo encomia a Filemón por ser un ejemplo del “amor y de la fe” cristianos. El apóstol siente “mucho gozo y
consuelo” al saber que Filemón ha sido una fuente de estímulo para sus compañeros cristianos (File. 4, 5, 7).
Al referirse a la delicada situación de Onésimo, Pablo no da ninguna orden a Filemón, sino que lo exhorta
“sobre la base del amor”, y así pone un ejemplo a los superintendentes. Le dice: “Confiando en tu anuencia, te
escribo, pues sé que harás aún más de las cosas que digo” (File. 8, 9, 21).
w92 15/4 pág. 25 ‘Exhortemos sobre la base del amor’
La carta de Pablo también recuerda a los ancianos el valor del encomio y la discreción. Él empieza por
reconocer que ‘los tiernos cariños de los santos fueron refrescados por medio de’ Filemón (versículo 7). Sin
duda ese encomio sincero puso a Filemón en un estado de ánimo más receptivo. Del mismo modo, hoy día a
menudo el consejo se puede amortiguar con encomio afectuoso y sincero. Y tal consejo no debe ser brusco ni
indiscreto, sino que debe estar bien ‘sazonado con sal’ para que al oyente le sea más aceptable. (Colosenses
4:6.)
Capítulo 1
w05 15/3 págs. 15-16 párr. 3 “Comprados por precio”
3. a) ¿Qué tipo de esclavitud aceptaron los cristianos del siglo primero? b) ¿Qué nos mueve a servir a
Dios?
3 La esclavitud voluntaria constituyó un modelo del tipo de servidumbre a la que se someten los verdaderos
cristianos. De hecho, los escritores bíblicos Pablo, Santiago, Pedro y Judas se presentaron como esclavos de
Dios y de Cristo (Tito 1:1; Santiago 1:1; 2 Pedro 1:1; Judas 1). A los cristianos de Tesalónica, Pablo les recordó
que se habían vuelto “de sus ídolos a Dios para servir como esclavos a un Dios vivo y verdadero”
(1 Tesalonicenses 1:9). ¿Qué movió a todos estos cristianos a hacerse esclavos voluntarios de Dios? Pues bien,
¿cuál era la razón que impulsaba al esclavo israelita a renunciar a su libertad? ¿No era el amor a su amo? La
esclavitud cristiana se basa en el amor a Dios. Cuando conocemos y amamos al Dios vivo y verdadero, nos
sentimos motivados a servirle “con todo [nuestro] corazón y con toda [nuestra] alma” (Deuteronomio 10:12, 13).
Ahora bien, ¿qué implica ser esclavos de Dios y de Cristo? ¿Cómo influye esto en nuestra vida diaria?
w00 15/4 pág. 14 párr. 3 ¿Estará usted en el nuevo mundo?
3. ¿Por qué podemos confiar en las promesas de la Biblia sobre el futuro?
3 Observemos qué dice a continuación Revelación 21:5. Dios habla desde su trono celestial y asegura: “¡Mira!,
voy a hacer nuevas todas las cosas”. Esta promesa divina es mejor que toda declaración nacional de
independencia, toda declaración de derechos actual y toda aspiración humana relativa al futuro. Es una
aseveración absolutamente confiable de Aquel que, según la Biblia dice, “no puede mentir” (Tito 1:2). Sería
comprensible que usted quisiera que nos detuviéramos aquí para saborear esta maravillosa perspectiva y confiar
en Dios. Pero no tenemos por qué detenernos. Hay más que saber sobre nuestro futuro.
w00 1/3 pág. 14 párr. 3 ‘Hallemos a Jehová y su fuerza’
3. ¿Por qué es la omnipotencia de Dios razón para confiar en él?
3 El imponente poder de nuestro Padre celestial es una razón para confiar tanto en sus promesas como en su
protección. Un niño pequeño se siente seguro entre extraños cuando va agarrado de la mano de su padre, ya
que sabe que este no permitirá que le hagan daño. De igual modo, nuestro Padre celestial, el que “abunda en
poder para salvar”, nos protegerá de cualquier daño permanente si andamos con él (Isaías 63:1; Miqueas 6:8).
Como buen Padre, Jehová siempre cumple sus promesas. Su poder ilimitado garantiza que su ‘palabra
ciertamente tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la ha enviado’ (Isaías 55:11; Tito 1:2).
w02 1/5 pág. 24 párr. 20 ¿Quién sobrevivirá al día de Jehová?
20. ¿Por qué somos un pueblo feliz?
20 Confiamos en la promesa de Jehová de que su pueblo leal sobrevivirá a su gran día y será introducido en
un nuevo mundo (Sofonías 2:3; Revelación 7:13, 14). Y si alguno de Sus siervos muere antes de ese tiempo,
debido a la edad avanzada, una enfermedad o un accidente, Jehová da su palabra de que lo resucitará con la
perspectiva de vivir para siempre (Juan 5:28, 29; Tito 1:2). Por tanto, aunque todos afrontamos problemas y
desafíos mientras aguardamos el día de Jehová, tenemos sobradas razones para ser las personas más felices
de la Tierra.
w03 1/8 pág. 11 párr. 8 Jehová, el Dios de la verdad
8. ¿Cómo sabemos que Jehová es veraz?
8 Una cosa es conocer la verdad, y otra muy distinta es decirla siempre, ser veraz. El Diablo, por ejemplo, optó
por no ‘permanecer firme en la verdad’ (Juan 8:44). Jehová, en cambio, es “abundante en [...] verdad” (Éxodo
34:6). Las Escrituras dan testimonio vez tras vez de la veracidad de Jehová. El apóstol Pablo declaró que “es
imposible que Dios mienta” y que Dios “no puede mentir” (Hebreos 6:18; Tito 1:2). La veracidad es una
característica importante de la personalidad divina. Podemos confiar en Jehová porque es veraz; jamás engaña a
sus leales.
w11 1/8 pág. 6 ¿Qué se les debe enseñar?
Lo que enseña la Biblia: “Ahora que han desechado la falsedad, hable verdad cada uno de ustedes con su
prójimo” (Efesios 4:25).
Lección: Cuando decimos la verdad, imitamos a Dios y alegramos su corazón. Por otra parte, si nos
acostumbramos a mentir, imitamos al enemigo de Dios, el Diablo, quien es “el padre de la mentira” (Juan 8:44;
Tito 1:2).
w05 1/12 pág. 31 párrs. 15-16 Seamos ministros ingeniosos y adaptables
15, 16. ¿Por qué hay necesidad de formar a los nuevos ministros?
15 Pablo no estaba interesado solamente en mejorar sus propios métodos de enseñanza, sino que vio la
necesidad de capacitar también a los miembros de generaciones más jóvenes, como Timoteo y Tito, para que
fueran ministros eficientes (2 Timoteo 2:2; 3:10, 14; Tito 1:4). Hoy día existe la misma necesidad apremiante.
16 En 1914 había aproximadamente cinco mil publicadores del Reino en toda la Tierra; en la actualidad, todas
las semanas se bautizan unas cinco mil personas (Isaías 54:2, 3; Hechos 11:21). Cuando los nuevos comienzan
a relacionarse con la congregación cristiana y desean participar en el ministerio, necesitan que se les prepare y
dirija (Gálatas 6:6). Es fundamental que utilicemos los métodos de nuestro Maestro, Jesús, al formar a estos
discípulos.
w07 15/4 pág. 27 párr. 11 Edifiquémonos en la congregación
11. ¿Qué tendrían que hacer los ancianos cuando surgieran problemas?
11 Los ancianos, o superintendentes, representarían a la congregación local al tratar problemas o al atender
casos de pecados, lo cual es lógico en vista de los requisitos expuestos en Tito 1:9. Claro está, eran hombres
imperfectos, tal como lo era Tito, a quien Pablo envió a “corr[egir] las cosas defectuosas” (Tito 1:4, 5). En la
actualidad, aquellos a quienes se recomienda para ser ancianos deben haber demostrado su fe y devoción
durante algún tiempo. Por eso, los demás miembros de la congregación pueden confiar en la dirección que ellos
les dan.
w00 15/11 pág. 19 párrs. 17-18 ¿Quiénes son los ministros de Dios hoy día?
17, 18. a) ¿En qué ministerio participan los cristianos? b) ¿Cuánta importancia concede el ministro
cristiano a la predicación?
17 Otro tanto ocurre con los ministros cristianos de hoy. Llevan a cabo un ministerio público, una labor
evangelizadora por la que explican al prójimo que la salvación se consigue en virtud del sacrificio de Jesús, y
también enseñan a los mansos a invocar el nombre de Jehová (Hechos 2:21; 4:10-12; Romanos 10:13).
Muestran con la Biblia que el Reino es la única esperanza para la atribulada humanidad y que, aun en la
actualidad, lo mejor es guiarse por los principios divinos (Salmo 15:1-5; Marcos 13:10). Pero el ministro cristiano
no predica un evangelio social. Más bien, enseña que “la devoción piadosa [...] encierra promesa de la vida de
ahora y de la que ha de venir” (1 Timoteo 4:8).
18 Es cierto que la mayoría de los ministros efectúan otros servicios, que varían de un cristiano a otro. Así, un
buen número tiene obligaciones familiares (Efesios 5:21–6:4). Los ancianos y siervos ministeriales realizan
diversas funciones en la congregación (1 Timoteo 3:1, 12, 13; Tito 1:5; Hebreos 13:7). Muchos cristianos
colaboran en la construcción de Salones del Reino, y otros disfrutan del magnífico privilegio de trabajar como
voluntarios en uno de los hogares Betel de la Sociedad Watch Tower. No obstante, todos ellos, sin excepciones,
predican las buenas nuevas, pues esa labor los distingue públicamente como auténticos ministros cristianos.
w01 15/1 pág. 15 párr. 16 Nombramiento teocrático de superintendentes y siervos ministeriales
16. ¿Para qué dejó Pablo a Tito en Creta, y qué indica eso sobre los nombramientos teocráticos de hoy
día?
16 Pablo dijo a su colaborador Tito: “Por esta razón te dejé en Creta, para que corrigieras las cosas
defectuosas e hicieras nombramientos de ancianos en ciudad tras ciudad, como te di órdenes” (Tito 1:5). A
continuación enunció los requisitos que Tito debía tener en cuenta al escoger a los hombres que hubieran de
recibir esos nombramientos. Por consiguiente, hoy el Cuerpo Gobernante designa a hermanos competentes de
las sucursales para que lo representen a la hora de nombrar ancianos y siervos ministeriales. Se tiene cuidado
de que quienes actúen en representación del Cuerpo Gobernante entiendan bien las directrices bíblicas para
hacer tales nombramientos y las sigan. Por tanto, a los varones que rinden servicio en las congregaciones de los
testigos de Jehová de todo el mundo se les designa bajo la dirección del Cuerpo Gobernante.
w06 15/7 pág. 23 párrs. 17-18 Veamos las cosas buenas de la organización de Jehová
17, 18. En lugar de murmurar, ¿qué actitud debemos tener, y por qué razón?
17 Hay que admitir que los seres humanos imperfectos nacemos con la tendencia a pecar, y que algunos son
más propensos que otros a quejarse sin motivo (Génesis 8:21; Romanos 5:12). Pero si adquirimos la costumbre
de quejarnos, pondremos en peligro nuestra relación con Jehová Dios; de ahí que debamos controlar cualquier
posible inclinación a murmurar.
18 En lugar de murmurar de las cosas que se hacen en la congregación, es mejor manifestar una actitud
positiva y seguir un programa que nos mantenga ocupados, contentos, reverentes, equilibrados y saludables en
la fe (1 Corintios 15:58; Tito 2:1-5). Jehová tiene el control de todo cuanto sucede en su organización, y Jesús
está al tanto de lo que ocurre en cada una de las congregaciones, tal como lo estuvo en el siglo primero
(Revelación [Apocalipsis] 1:10, 11). Esperemos pacientemente en Dios y en Cristo, el Cabeza de la
congregación. Ellos pueden utilizar a los pastores responsables para efectuar cualquier corrección que se
necesite (Salmo 43:5; Colosenses 1:18; Tito 1:5).
w01 15/1 pág. 21 párr. 21 Mantengámonos al paso de la organización de Jehová
21. ¿Cómo se manifiesta el acaudillamiento de Jesús en la congregación cristiana?
21 ¿Cómo se manifiesta el acaudillamiento de Jesús? Una manera es mediante los superintendentes
cristianos, las “dádivas en hombres” (Efesios 4:8). En Revelación 1:16 se representa a los ancianos ungidos en la
mano derecha de Cristo, bajo su control. Hoy día Jesús dirige a los ancianos, tengan esperanza celestial o
terrenal. Como se explicó en el artículo anterior, se les nombra por espíritu santo en armonía con los requisitos
bíblicos (1 Timoteo 3:1-7; Tito 1:5-9). En el siglo primero, un grupo de ancianos de Jerusalén constituyó un
cuerpo gobernante que supervisaba las congregaciones y la predicación del Reino en general. Actualmente, la
organización de Jehová sigue este mismo modelo.
w01 15/1 págs. 13-14 párr. 10 Nombramiento teocrático de superintendentes y siervos ministeriales
10. ¿En qué sentido desempeña el espíritu santo un papel fundamental en los nombramientos
teocráticos?
10 ¿En qué sentido desempeña el espíritu santo un papel fundamental? En primer lugar, el libro donde se
encuentran los requisitos de los superintendentes espirituales fue inspirado por espíritu santo. Pablo expuso en
sus cartas a Timoteo y Tito las condiciones que deben reunir los superintendentes y siervos ministeriales, hasta
un total de dieciséis requisitos distintos. Por ejemplo, los superintendentes tenían que ser irreprensibles,
moderados en los hábitos, de juicio sano, ordenados, hospitalarios, capacitados para enseñar y cabezas de
familia ejemplares. Debían ser equilibrados en el consumo de bebidas alcohólicas, no ser amantes del dinero y
tener autodominio. Del mismo modo, se fijaron normas elevadas para los hombres que procuraran alcanzar el
puesto de siervos ministeriales (1 Timoteo 3:1-10, 12, 13; Tito 1:5-9).
w06 1/5 págs. 23-24 párr. 9 Jehová capacita a los pastores de su rebaño
9. ¿Qué deber tienen los pastores maduros, y por qué?
9 Si debe ponerse a prueba a los hermanos bautizados, es lógico que primero se les prepare. A modo de
ejemplo: si a un alumno se le sometiera a un examen difícil sin haber recibido la debida instrucción de sus
profesores, ¿lo aprobaría? Muy probablemente no. Está claro, entonces, que la preparación es fundamental.
Ahora bien, el buen maestro no solo prepara a sus estudiantes para que aprueben un examen, sino para que
sepan utilizar los conocimientos que adquieren. De igual manera, los ancianos diligentes deben preparar a los
hermanos bautizados en campos específicos a fin de ayudarlos a cultivar las cualidades que han de tener los
siervos nombrados. Y hacen esto no solo con el objetivo de que los hermanos satisfagan los requisitos y sean
nombrados, sino para que sepan cuidar bien del rebaño (2 Timoteo 2:2). Como es natural, los hermanos
bautizados han de esforzarse por reunir las cualidades que se esperan de un siervo ministerial o un anciano (Tito
1:5-9). De todos modos, los ancianos experimentados lograrán acelerar el progreso de quienes desean alcanzar
responsabilidades en la congregación si los preparan de buena gana.
w10 15/5 págs. 24-25 párrs. 4-5 Varones, siembren con miras al espíritu y háganse disponibles para servir
4, 5. a) ¿Qué funciones deben esforzarse por alcanzar los varones bautizados? b) ¿Cómo se demuestra el
deseo de asumir responsabilidades?
4 Ningún hombre se convierte en superintendente de forma automática. Tiene que trabajar con empeño para
alcanzar esta “obra excelente” (1 Tim. 3:1). Y eso incluye atender con verdadero interés las necesidades de sus
hermanos (léase Isaías 32:1, 2). En vez de actuar movido por ambiciones o intenciones ocultas, su único deseo
es ayudar.
5 Quien aspira a ser superintendente o siervo ministerial tiene que esforzarse por llenar las condiciones que
establece la Biblia (1 Tim. 3:1-10, 12, 13; Tito 1:5-9). Todo varón bautizado debería preguntarse: “¿Participo
plenamente en la predicación, y ayudo a otros hermanos a hacer lo mismo? ¿Me preocupo por el bienestar de los
demás y procuro fortalecerlos? ¿Se me conoce por ser un buen estudiante de la Palabra de Dios? ¿Trato de
mejorar la calidad de mis comentarios? ¿Realizo con entusiasmo las labores que me confían los ancianos?”
(2 Tim. 4:5). Sin duda, son preguntas dignas de examinarse.
w12 15/12 pág. 10 párr. 6 Somos mayordomos de confianza
6. ¿Qué trabajos realizan los distintos ancianos cristianos como mayordomos?
6 Siglos más tarde, el apóstol Pablo escribió que los superintendentes cristianos deben ser “mayordomo[s] de
Dios” (Tito 1:7). Han sido nombrados para pastorear “el rebaño de Dios”, por lo que dirigen las congregaciones y
dan un buen ejemplo en todo (1 Ped. 5:1, 2). Por supuesto, sus funciones varían. La mayoría de ellos realizan su
labor en una sola congregación, pero los que son superintendentes viajantes ayudan a muchas. Y los miembros
de los Comités de Sucursal atienden las congregaciones de países enteros. Pero de todos se espera que
cumplan sus deberes fielmente, pues todos deben rendir cuentas a Dios (Heb. 13:17).
w07 15/7 pág. 25 párrs. 23-24 ¿Seguiremos “andando por espíritu”?
23, 24. ¿Qué es el autodominio, y de qué manera nos ayuda?
23 El autodominio nos permite controlar nuestros pensamientos, palabras y acciones. Jehová ‘ejerció
autodominio’ incluso con los babilonios que habían desolado Jerusalén (Isaías 42:14). Jesús nos dejó un
ejemplo, o “dechado”, pues tuvo control de sí mismo cuando padeció sufrimientos. Y el apóstol Pedro aconsejó a
sus hermanos cristianos que añadieran “a su conocimiento, autodominio” (1 Pedro 2:21-23; 2 Pedro 1:5-8).
24 Se espera que los ancianos cristianos tengan autodominio (Tito 1:7, 8). En realidad, todos los que se guían
por el espíritu santo deben tener dicha cualidad, pues así evitarán la inmoralidad, el lenguaje vulgar y cualquier
otra cosa que pueda llevarles a perder la aprobación divina. Si permitimos que el espíritu de Dios genere
autodominio en nosotros, los demás lo notarán en nuestra forma de hablar y comportarnos
w00 1/7 pág. 12 párr. 16 Declaremos con entusiasmo las buenas nuevas
16. Mencione una razón por la que deseamos cultivar el “arte de enseñar”.
16 El que cultivemos aptitudes docentes incrementará nuestro vivo interés por declarar las buenas nuevas.
Pongamos un ejemplo: un juego o un deporte emocionante puede carecer de todo atractivo para la persona que
no sabe jugar, pero para quien lo hace bien, es divertido. Del mismo modo, los cristianos que cultivan el “arte de
enseñar” tienen más gozo en el ministerio (2 Timoteo 4:2; Tito 1:9). Pablo aconsejó a Timoteo: “Haz lo sumo
posible para presentarte aprobado a Dios, trabajador que no tiene de qué avergonzarse, que maneja la palabra
de la verdad correctamente” (2 Timoteo 2:15). ¿Cómo podemos mejorar nuestras aptitudes docentes?
w07 15/11 pág. 25 párr. 18 Cultivemos las cualidades necesarias para hacer discípulos
18. ¿Qué implica el “arte de enseñar”?
18 La Biblia menciona el “arte de enseñar” (2 Timoteo 4:2; Tito 1:9). Tal arte implica mucho más que ayudar al
estudiante a memorizar datos. El propósito es lograr que entienda la diferencia entre la verdad y la falsedad,
entre el bien y el mal, entre la sabiduría y la insensatez. Si nos esforzamos por alcanzar esa meta y por infundir
en su corazón amor a Jehová, tal vez le hagamos comprender por qué debe obedecerle
w07 15/4 pág. 27 párr. 9 Edifiquémonos en la congregación
9. Según la Biblia, ¿qué funciones pueden desempeñar los cristianos que llenen los requisitos?
9 Ahora, ¿cómo funcionarían las congregaciones locales? Tomemos como ejemplo a las de la isla de Creta.
Aunque los cretenses en general tenían mala reputación, hubo quienes cambiaron y se convirtieron al
cristianismo (Tito 1:10-12; 2:2, 3). Vivían en diversas ciudades, y todos estaban muy lejos del cuerpo gobernante
de Jerusalén. Pero eso no fue un gran problema, pues, como en otras partes, aquellas congregaciones contaban
con hombres que llenaban los requisitos bíblicos para recibir un nombramiento. Estos hombres habían sido
nombrados ancianos, o superintendentes, capaces de “exhortar por la enseñanza que es saludable y también
censurar a los que contradicen” (Tito 1:5-9; 1 Timoteo 3:1-7). Otros hombres espirituales servían a la
congregación en calidad de siervos ministeriales, o diáconos (1 Timoteo 3:8-10, 12, 13).
w08 15/10 pág. 30 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Lecciones para nosotros:
Tito 1:10. Los superintendentes cristianos tienen que corregir con valor los defectos, o males, que haya en la
congregación.
w02 1/4 págs. 16-17 párr. 7 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
7. ¿Qué capacita a una persona para enseñar la verdad de Dios al prójimo?
7 Todo aquel esfuerzo fue conveniente, pues Pablo escribió: “Que cualquiera a quien se esté enseñando
oralmente la palabra haga partícipe en todas las cosas buenas al que da dicha instrucción oral” (Gálatas 6:6).
El texto griego de este pasaje indica que las enseñanzas de la Palabra de Dios se hacen resonar en la mente y el
corazón de aquel a quien ‘se enseña oralmente’. De este modo llegamos a estar capacitados para ser maestros
de otras personas (Hechos 18:25). A fin de cumplir fielmente con nuestra dedicación, tenemos que conservar la
salud espiritual y la constancia mediante un estudio continuo de la Palabra de Dios (1 Timoteo 4:13; Tito 1:13;
2:2).
w03 15/12 pág. 22 párr. 11 Demuestre estar listo para el día de Jehová
11. ¿Por qué es imprescindible el estudio personal para mantenernos espiritualmente despiertos?
11 En efecto, el estudio personal y diligente de las Escrituras, mediante las publicaciones bíblicas que nos
proporciona “el esclavo fiel y discreto”, constituye un magnífico estímulo para mantenernos despiertos en sentido
espiritual (Mateo 24:45-47). Ahora bien, para que dicho estudio produzca beneficios, debe ser progresivo y
constante (Hebreos 5:14–6:3). Tenemos que ingerir alimento espiritual sólido con regularidad. Es cierto que, hoy
en día, hallar momentos oportunos para el estudio puede suponer todo un reto (Efesios 5:15, 16). Sin embargo,
no basta con leer la Biblia y las publicaciones basadas en ella solo cuando nos resulte conveniente.
La regularidad es imprescindible para seguir “saludables en la fe” y mantenernos despiertos (Tito 1:13).
w12 15/4 pág. 12 párrs. 16-17 La traición: terrible marca de nuestros tiempos ***
16, 17. a) ¿Cómo puede ponerse a prueba nuestra lealtad en la familia y en la congregación? b) ¿Qué
ejemplo muestra los beneficios de obedecer el mandato divino de no relacionarse con familiares
expulsados?
16 Hay miembros de la congregación que cometen pecados graves y tienen que ser censurados “con
severidad, para que estén saludables en la fe” (Tito 1:13). Por otro lado, la conducta de algunos requiere que
sean expulsados. Esta disciplina ha permitido que “los que han sido entrenados por ella” se recobren
espiritualmente (Heb. 12:11). Pero ¿y si el expulsado es un familiar nuestro o un amigo íntimo? Entonces entra
en juego nuestra lealtad, no a la persona, sino a Dios. Jehová nos observa y sabe si estamos obedeciendo su
mandato de no tener contacto con cualquiera que haya sido expulsado (léase 1 Corintios 5:11-13).
17 Veamos solo un ejemplo del bien que se puede lograr cuando la familia apoya lealmente la orden divina de
no relacionarse con familiares expulsados. Un joven llevaba diez años expulsado, y durante ese tiempo su padre,
su madre y sus cuatro hermanos se negaron a “mezclarse en [su] compañía”. A veces él intentaba incluirse en
las actividades de la familia, pero, de forma loable, todos se mantuvieron firmes en su postura. Tras su
readmisión, dijo que siempre los había echado de menos, especialmente cuando estaba solo por las noches. Sin
embargo, admitió que si su familia hubiera tenido contacto con él, aunque fuera solo un poco, esa pequeña dosis
le hubiera bastado. Al no tener ni siquiera la más mínima comunicación con ninguno de ellos, el deseo ardiente
de disfrutar de su compañía se convirtió en uno de los factores que lo impulsaron a reparar su relación con
Jehová. Pensemos en este hecho si alguna vez nos sentimos tentados a violar el mandato divino de no tener
contacto con familiares expulsados.
w06 15/11 pág. 24 párr. 16 Mantengámonos en el amor de Dios
16. ¿Por qué es tan importante tener una conciencia limpia?
16 Nuestra salvación depende de que tengamos una conciencia limpia (1 Pedro 3:21). Como hemos puesto fe
en la sangre derramada de Jesús, nuestra conciencia ha quedado limpia de obras muertas, lo que nos permite
rendir “servicio sagrado al Dios vivo” (Hebreos 9:13, 14). Si pecáramos deliberadamente, tendríamos
contaminada la conciencia y ya no seríamos personas limpias, aptas para servir a Dios (Tito 1:15). Pero con la
ayuda de Jehová, podremos mantener una buena conciencia.
w07 15/10 pág. 26 párr. 6 Respondamos a nuestra conciencia
6. ¿Qué dos tipos de personas mencionó Pablo?
6 ¿Cómo nos ayudan las palabras dirigidas a Tito? Pues bien, fijémonos ahora en el contraste que establece
Pablo al decir: “Todas las cosas son limpias a los limpios. Pero a los contaminados y sin fe nada les es limpio,
sino que tienen contaminada tanto la mente como la conciencia” (Tito 1:15). Ciertamente, él no está diciendo que
todo, sin excepción, es limpio y permisible para el cristiano que lleva una vida moralmente limpia. ¿Por qué
sabemos que no es así? Porque Pablo ya había indicado en otra de sus cartas que quienes practican la
fornicación, la idolatría, el espiritismo u otras cosas semejantes “no heredarán el reino de Dios” (Gálatas 5:19-21).
Por consiguiente, la afirmación de Pablo tiene que verse tan solo como una verdad de carácter general acerca de
dos tipos de personas, las que llevan una vida de pureza moral y espiritual, y las que no.
w08 15/10 pág. 30 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Respuestas a preguntas bíblicas:
Tito 1:15. ¿Cómo pueden “todas las cosas” ser “limpias a los limpios”, pero no serlo “a los
contaminados y sin fe”? Para saberlo, hay que entender lo que Pablo quiso decir con la expresión “todas las
cosas”. No se refería a cosas que se condenan directamente en la Palabra escrita de Dios, sino a asuntos sobre
los que —según las Escrituras— cada cristiano puede tomar su propia decisión. Tales cosas son limpias para los
que piensan en armonía con las normas de Dios, pero no lo son para las personas que tienen una forma de
pensar distorsionada y una conciencia contaminada.
w08 15/8 pág. 6 párr. 14 Jehová no dejará a los que le son leales
14. ¿Cómo debemos reaccionar ante las ideas apóstatas?
14 Tal como aquellos levitas del siglo X antes de nuestra era, los siervos leales de Dios de tiempos modernos
no se dejan engañar por ideas apóstatas. Los ungidos y sus compañeros cristianos las rechazan de inmediato
(léase Romanos 16:17). Aunque obedecemos de buena gana a las autoridades en asuntos seglares, nos
abstenemos de intervenir en los conflictos de este mundo y somos leales solo al Reino de Dios (Juan 18:36;
Rom. 13:1-8). Nos negamos a escuchar a quienes afirman que sirven a Dios, pero al mismo tiempo lo deshonran
con su manera de vivir (Tito 1:16).
w09 15/3 pág. 20 párrs. 1-2 Jehová merece que todos lo alabemos
1, 2. a) ¿Qué significa la expresión “aleluya”? b) ¿Para qué se emplea esta expresión en las Escrituras
Griegas Cristianas?
“¡ALELUYA!” Esta exclamación suele escucharse en las iglesias de la cristiandad. Aunque hay quienes la
utilizan en sus conversaciones, muy pocos saben que es una expresión sagrada y que tiene significado. Además,
muchas de las personas que la emplean en realidad deshonran a Dios, pues su conducta deja mucho que desear
(Tito 1:16). Según un diccionario bíblico, “aleluya” es “una expresión con la que los escritores de varios salmos
invitan al pueblo a alabar a Jehová junto con ellos”. Y muchos biblistas indican que significa “alaben a Jah”, es
decir, a Jehová.
2 Por lo tanto, es lógico que, en Salmo 111:1, la Traducción del Nuevo Mundo vierta esa palabra hebrea con la
frase “¡Alaben a Jah!”. Además, es interesante notar que en las cuatro ocasiones en que aparece transcrita en
los manuscritos griegos —concretamente, en el pasaje de Revelación 19:1-6—, se emplea para celebrar la
destrucción de la religión falsa. Cuando dicha destrucción ocurra, los siervos de Dios tendrán aún más razones
para alabarlo con la expresión triunfante “¡Aleluya!”.
Capítulo 2
w07 15/7 pág. 20 párr. 19 ¿Ha pecado usted contra el espíritu santo?
19. ¿Qué podemos hacer para estar “saludables en fe”?
19 ¿Qué puede llevarnos a creer que hemos pecado contra el espíritu santo? Quizás nos sintamos agotados o
seamos demasiado exigentes con nosotros mismos. Si este es el caso, puede que la oración y el descanso nos
sirvan de ayuda. Nunca permitamos que Satanás nos desanime y, como consecuencia, dejemos de servir a Dios.
Si a Jehová no le complace la muerte del inicuo, menos aún le complacerá perder a uno de sus siervos. Así
pues, si tememos haber pecado contra el espíritu, alimentémonos sin cesar de la Palabra de Dios, especialmente
de porciones tan consoladoras como los Salmos. Además, sigamos asistiendo a las reuniones y participando en
la predicación del Reino. De este modo estaremos “saludables en fe” y no nos angustiará la posibilidad de haber
cometido un pecado imperdonable (Tito 2:2).
w07 15/9 pág. 27 párrs. 5-6 ¿De qué maneras practicamos la misericordia?
5, 6. ¿Qué obras de misericordia podemos realizar en nuestra propia congregación?
5 La religión verdadera nos enseña a preocuparnos unos por otros y a atender a los más necesitados. No nos
permite contentarnos con desearle a nuestro hermano que todo le vaya bien. Es preciso que, movidos por la
ternura y la compasión, satisfagamos sus necesidades más apremiantes (1 Juan 3:17, 18). Podemos hacerlo
preparando comidas para los enfermos, echándoles una mano a los hermanos mayores con sus tareas,
proporcionando transporte a las reuniones cristianas a los que lo precisen, ayudando con generosidad a quienes
lo merezcan y realizando muchas otras obras de misericordia (Deuteronomio 15:7-10).
6 La congregación cristiana cuenta cada día con más miembros. Y si darles apoyo material es importante, lo
es aún más ayudarles espiritualmente. A todos se nos dirige esta exhortación: “Hablen confortadoramente a las
almas abatidas, den su apoyo a los débiles” (1 Tesalonicenses 5:14). A “las mujeres de edad”, en particular, se
las invita a ser “maestras de lo que es bueno” (Tito 2:3). Y cada superintendente cristiano “tiene que resultar ser
como escondite contra el viento y escondrijo contra la tempestad de lluvia” (Isaías 32:2).
w04 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Por qué debería ejercerse cautela al beber alcohol, aunque no se llegue al punto de estar visiblemente
borracho?
Hay personas que dan pocas muestras de embriaguez aunque beban bastante. Sin embargo, pudieran adquirir
una dependencia del alcohol cada vez mayor y llegar a estar “esclavizadas a mucho vino” (Tito 2:3). Jesús
advirtió sobre “estar cargados debido a comer con exceso y beber con exceso” (Lucas 21:34, 35). No hay que
llegar a emborracharse para empezar a sentirse embotado tanto física como espiritualmente.—1/12, páginas 19-
21.
w12 1/9 págs. 9-10 Dios respeta y valora a la mujer
Jesús dedicó tiempo a instruirlas. Los rabinos de aquel entonces abogaban por mantener a las mujeres en la
ignorancia. En contraste, Jesús dedicó tiempo a enseñarles la verdad y las animó a expresar lo que pensaban.
Además, no creía que hubiera que relegarlas a trabajar en la cocina. Lo demostró cuando en cierta ocasión no le
negó a María la oportunidad de aprender (Lucas 10:38-42). Y las respuestas bien pensadas que Marta —la
hermana de María— dio a Jesús tras la muerte de Lázaro revelan que ella también sacó provecho de las
enseñanzas cristianas (Juan 11:21-27).
Jesús se preocupaba de educar a las mujeres. La mayoría de las judías de su tiempo daban mucho valor a
tener un hijo que se convirtiera en alguien importante, sobre todo un profeta. Por eso, cuando una mujer le dijo
“feliz es la matriz que te llevó”, él aprovechó para enseñarle que es más valioso ser obedientes a Dios (Lucas
11:27, 28). Así demostró que las mujeres tenían tareas más importantes que las que les imponía la tradición
(Juan 8:32).
Beneficio para las mujeres actuales: En la congregación cristiana, los comentarios de las mujeres durante las
reuniones son muy bien recibidos. Los maestros respetan a las mujeres con madurez cristiana que, en público y
en privado, son ejemplares, “maestras de lo que es bueno” (Tito 2:3). También cuentan con ellas para anunciar
las buenas noticias sobre el Reino de Dios (Salmo 68:11; véase el recuadro “¿Prohibió el apóstol Pablo que
hablaran las mujeres?”, en la página 9).
w06 15/9 págs. 26-27 párrs. 7-8 “Regocíjate con la esposa de tu juventud”
7. Al ayudar a alguien que atraviesa dificultades en su matrimonio, ¿qué consejos bíblicos nos servirán
de protección?
7 “El que piensa que está en pie, cuídese de no caer”, escribió el apóstol Pablo (1 Corintios 10:12).
Y Proverbios 22:3 declara: “Sagaz es el que ha visto la calamidad y procede a ocultarse”. En vez de confiarse y
pensar: “A mí no me va a pasar”, lo más prudente es prever las situaciones que pudieran causar problemas. Por
ejemplo, no se convierta en el único confidente de alguien del sexo opuesto que esté atravesando dificultades en
su matrimonio (Proverbios 11:14). Dígale a la persona que es mejor que hable de esos problemas con su
cónyuge, con un cristiano maduro de su mismo sexo que desee que su unión perdure o con los ancianos (Tito
2:3, 4). A este respecto, los ancianos de las congregaciones de los testigos de Jehová ponen el ejemplo: si uno
de ellos debe hablar en privado con una hermana cristiana, lo hace en un lugar público, como en el Salón del
Reino.
8 Tanto en su lugar de empleo como en cualquier otro lugar, tenga cuidado con situaciones que puedan
propiciar relaciones demasiado estrechas. Por ejemplo, trabajar horas extras en compañía de alguien del otro
sexo puede dar pie a que se presenten tentaciones. Como persona casada, usted debe dejar bien claro con sus
palabras y conducta que no le interesa en lo más mínimo ningún tipo de aventura amorosa. Puesto que usted
sigue tras la devoción piadosa, no tratará de atraer la atención coqueteando ni vistiéndose o arreglándose de
manera poco modesta (1 Timoteo 4:8; 6:11; 1 Pedro 3:3, 4). Tener a la vista en su área de trabajo fotografías de
su cónyuge y sus hijos les recordará a usted y a los demás cuáles son sus prioridades. Resuélvase a no alentar
jamás —o siquiera tolerar— ninguna insinuación romántica (Job 31:1).
w08 15/10 págs. 30-31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Lecciones para nosotros:
Tito 2:3-5. Las cristianas maduras de hoy, al igual que las del siglo primero, deben ser “reverentes en su
comportamiento, no calumniadoras, ni esclavizadas a mucho vino, maestras de lo que es bueno”. Así, los
consejos que den en privado a “las mujeres jóvenes” de la congregación tendrán más peso.
w11 15/10 págs. 29-30 párrs. 10-11 Debemos “consolar a todos los que están de duelo”
10, 11. ¿Qué miembros de la congregación pueden consolar a los demás?
10 Otra fuente de consuelo es nuestra hermandad. En particular, los superintendentes cristianos son una gran
ayuda para quienes afrontan situaciones difíciles. Bien dijo el discípulo Santiago: “¿Hay alguno [espiritualmente]
enfermo entre ustedes? Que llame a sí a los ancianos de la congregación, y que ellos oren sobre él”. ¿Cuáles
serán los resultados? “La oración de fe sanará al indispuesto, y Jehová lo levantará. También, si hubiera
cometido pecados, se le perdonará.” (Sant. 5:14, 15.) Por supuesto, todos los miembros de la congregación
podemos animarnos unos a otros.
11 Hay problemas que las mujeres prefieren tratar entre ellas. Las hermanas maduras y experimentadas tienen
la oportunidad de dar excelentes consejos a las más jóvenes, pues probablemente ya han pasado por
situaciones parecidas. Su actitud compasiva y sus cualidades femeninas son de gran valor (léase Tito 2:3-5).
Claro, es igualmente necesario que los ancianos y otros cristianos “hablen confortadoramente a las almas
abatidas” de la congregación (1 Tes. 5:14, 15). No hay que olvidar que Dios “nos consuela en toda nuestra
tribulación” con un propósito: “para que nosotros podamos consolar a los que se hallan en cualquier clase de
tribulación” (2 Cor. 1:4).
w01 1/1 pág. 14 párr. 4 ¿Hasta dónde llega nuestro amor?
4. ¿Dónde manifiestan amor en primer lugar los cristianos?
4 Los cristianos aman a los miembros de su familia: la esposa al esposo, este a ella y los padres a sus hijos
(Eclesiastés 9:9; Efesios 5:33; Tito 2:4). Cierto es que los lazos de amor natural existen en la mayoría de las
familias. No obstante, las noticias sobre matrimonios rotos, esposas maltratadas e hijos abandonados y
maltratados indican que hoy la familia está sometida a tensiones, y puede que los afectos familiares por sí solos
no tengan fuerza suficiente para mantenerla unida (2 Timoteo 3:1-3). Para que su familia sea verdaderamente
feliz, los cristianos han de tener la clase de amor que tienen Jehová y Jesús (Efesios 5:21-27).
w07 1/5 págs. 22-23 párr. 15 No separemos lo que Dios ha unido
15. ¿Qué consejos para las esposas hallamos en la Biblia?
15 La esposa cristiana “debe tenerle profundo respeto a su esposo”, como también recalcó Pablo. Ha de
manifestar un “espíritu quieto y apacible”, sin desafiar a su marido ni adoptar una actitud independiente
ni arrogante (1 Pedro 3:4). Asimismo, debe trabajar con empeño por el bienestar de la familia y honrar a su
cabeza (Tito 2:4, 5). Procurará hablar bien de su esposo y no hacer nada que lo rebaje a los ojos de otras
personas. Y, además, se esforzará por lograr que las decisiones que él tome tengan buenos resultados
(Proverbios 14:1).
w09 15/5 pág. 15 párrs. 10-11 Joven, pon de manifiesto tu progreso
10, 11. ¿Por qué diríamos que el buen juicio fortalece la espiritualidad?
10 Así es, la Biblia exhorta a “los hombres de menos edad a que sean de juicio sano” (Tito 2:6). Para seguir
este consejo, debes orar a Jehová y confiar en que él puede darte las fuerzas que necesitas para enfrentarte a
los problemas (léase 1 Pedro 4:7). En efecto, debes confiar completamente en “la fuerza que Dios suministra”
(1 Ped. 4:11).
11 Lo que ayudó a Carol a enfrentarse a su situación fue actuar con buen juicio y orarle a Jehová. “Una de las
cosas que más me costó fue respetar las leyes de Dios a pesar de la vida tan inmoral que llevaba mi madre —
dijo—, pero la oración me ayudó muchísimo. Sé que Jehová está conmigo; ahora me siento segura.” Nunca
olvides que las pruebas pueden hacerte más fuerte y pulir tu personalidad (Sal. 105:17-19; Lam. 3:27). Pase lo
que pase, Dios no te dejará; él “verdaderamente te ayudar[á]” (Isa. 41:10).
w02 1/11 pág. 13 párr. 17 “Mantengan excelente su conducta entre las naciones”
17. Cuando sufrimos la oposición de “hombres irrazonables”, ¿de qué podemos estar seguros?
17 Lamentablemente, algunos “hombres irrazonables” que ocupan cargos de autoridad nos persiguen o se
oponen a nuestra obra, por ejemplo, lanzando campañas difamatorias contra nosotros. Sin embargo, sus
mentiras siempre se descubren al debido tiempo de Jehová, de modo que su “habla ignorante” queda
amordazada. Nuestro historial de conducta cristiana habla por sí mismo, por lo que muchos funcionarios sinceros
a menudo elogian nuestros buenos actos (Romanos 13:3; Tito 2:7, 8).
w09 15/11 pág. 27 párrs. 11-12 Los ministros de Dios debemos tener buenos modales
11, 12. ¿Por qué no nos sorprende que nos traten con rudeza cuando predicamos, y cómo debemos
responder en esas situaciones?
11 A veces, las personas a las que predicamos nos tratan con rudeza. Eso no nos sorprende, pues Jesús dio
esta advertencia a sus discípulos: “Si ellos me han perseguido a mí, a ustedes también los perseguirán” (Juan
15:20). No obstante, responder con aspereza a los comentarios despectivos podría agravar la situación. ¿Cómo
deberíamos reaccionar, entonces? El apóstol Pedro escribió: “Santifiquen al Cristo como Señor en su corazón,
siempre listos para presentar una defensa ante todo el que les exija razón de la esperanza que hay en ustedes,
pero haciéndolo junto con genio apacible y profundo respeto” (1 Ped. 3:15). Así es, una respuesta amable,
apacible y respetuosa puede suavizar la actitud de quienes nos insultan (Tito 2:7, 8).
12 ¿Podemos prepararnos para reaccionar como Dios desea cuando recibamos comentarios negativos? Claro
que sí. Pablo nos da esta recomendación: “Que su habla siempre sea con gracia, sazonada con sal, para que
sepan cómo deben dar una respuesta a cada uno” (Col. 4:6). Si nos acostumbramos a ser corteses con nuestra
familia, con los compañeros de trabajo y de estudios, con los hermanos y con los vecinos, estaremos mejor
preparados para afrontar las burlas y los insultos de una manera digna de un cristiano (léase Romanos 12:17-
21).
w08 15/8 pág. 16 párr. 18 Honremos a Jehová actuando con dignidad
18. ¿Qué importancia tienen la dignidad y el respeto en nuestra adoración?
18 Como vemos, tenemos que respetar a Jehová y comportarnos con dignidad al adorarle. Pero también
debemos respetar a las demás personas, pues solo así nos ganaremos su respeto. Claro, el respeto que les
mostramos debe ser sincero, no hipócrita ni superficial. Debe nacer del corazón, pues en eso se fija Jehová
(1 Sam. 16:7; Pro. 21:2). Si esta cualidad se convierte en parte de nuestra personalidad, influirá en nuestra
actitud y conducta, en la forma en que tratamos al prójimo e incluso en el concepto que tenemos de nosotros
mismos. Se percibirá en todo momento, en todo lo que hagamos y digamos. Cuando nos comportamos, nos
vestimos y nos arreglamos con dignidad, mostramos que tomamos a pecho estas palabras del apóstol Pablo: “De
ninguna manera estamos dando causa alguna para tropiezo, para que no se encuentre falta en nuestro
ministerio; antes bien, de toda manera nos recomendamos como ministros de Dios” (2 Cor. 6:3, 4). “En todas las
cosas [adornamos] la enseñanza de nuestro Salvador, Dios.” (Tito 2:10.)
w11 15/11 pág. 20 párr. 16 “Residentes temporales” en este mundo malvado
16. ¿Cómo demostramos que hemos sido apartados como un pueblo diferente?
16 Jehová les prometió a los israelitas que si le obedecían se convertirían en su “propiedad especial de entre
todos los demás pueblos” (Éxo. 19:5). Mientras esta nación se mantuvo fiel, se distinguió de todas las demás por
su adoración y forma de vivir. Hoy, Jehová también ha separado para su servicio a un pueblo que se diferencia
claramente del mundo de Satanás. En efecto, todos nosotros hemos aprendido “a repudiar la impiedad y los
deseos mundanos y a vivir con buen juicio y justicia y devoción piadosa en medio de este sistema de cosas
actual, mientras aguardamos la feliz esperanza y la gloriosa manifestación del gran Dios y del Salvador nuestro,
Cristo Jesús, que se dio a sí mismo por nosotros para librarnos de toda clase de desafuero y limpiar para sí un
pueblo peculiarmente suyo, celoso de obras excelentes” (Tito 2:11-14). Este “pueblo” está integrado por los
cristianos ungidos y por millones de “otras ovejas” de Jesús que los ayudan y apoyan (Juan 10:16).
w01 15/6 págs. 14-15 párr. 10 No nos hagamos oidores olvidadizos
10. ¿Por qué debemos acordarnos siempre de Dios?
10 A diferencia de los israelitas que viajaban por el desierto, el pueblo de Jehová de la actualidad disfruta de la
aprobación divina. No obstante, es de capital importancia que nos acordemos de Dios a nivel particular. Hacerlo
nos ayudará a rechazar los anhelos egoístas que pudieran nublar nuestra visión espiritual. Debemos estar
resueltos a “repudiar la impiedad y los deseos mundanos y a vivir con buen juicio y justicia y devoción piadosa en
medio de este sistema de cosas actual” (Tito 2:12). Quienes formamos parte de la congregación cristiana desde
la niñez no debemos pensar jamás que nos estamos perdiendo algo bueno. Si alguna vez se nos ocurre tal idea,
haremos bien en recordar a Jehová y las maravillosas bendiciones que nos tiene reservadas (Hebreos 12:2, 3).
w03 1/9 pág. 16 párr. 12 Confiemos plenamente en Jehová en tiempos de angustia
12. ¿Qué principios bíblicos nos ayudarán a tomar decisiones prudentes en lo que respecta al tratamiento
médico?
12 Nuestra confianza en Jehová también nos impulsa a recurrir a la guía práctica que ofrece su Palabra, la
Biblia. Los principios que en ella encontramos nos ayudan a tomar decisiones prudentes en lo que respecta al
tratamiento médico. Por ejemplo, sabemos que las Escrituras condenan la ‘práctica del espiritismo’, así que
rechazaríamos todo procedimiento de diagnóstico o tratamiento relacionado con él (Gálatas 5:19-21;
Deuteronomio 18:10-12). He aquí otro exponente de la fidedigna sabiduría bíblica: “Cualquiera que es inexperto
pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos” (Proverbios 14:15). Por consiguiente, cuando
pensamos en qué tratamiento médico seguir, es aconsejable que en vez de poner “fe en toda palabra”,
busquemos información confiable. Esta muestra de “buen juicio” nos ayudará a evaluar las opciones con cuidado
y tomar una decisión bien fundada (Tito 2:12).
w08 15/11 pág. 25 párrs. 11-12 Veamos el cuidado de la salud como lo ve Jehová
11, 12. ¿Por qué es necesario tener buen juicio al seleccionar un tratamiento médico?
11 No podemos esperar que Dios nos cure milagrosamente, pero sí podemos pedirle sabiduría para escoger
un buen tratamiento. Nuestras decisiones deben estar guiadas por los principios bíblicos y el sentido común.
Cuando la situación es grave, sería buena idea consultar a más de un especialista, pues según Proverbios 15:22,
“resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial, pero en la multitud de consejeros hay logro”.
El apóstol Pablo les pidió a sus hermanos que vivieran “con buen juicio y justicia y devoción piadosa en medio de
este sistema de cosas actual” (Tito 2:12).
12 Muchas personas se encuentran en una situación parecida a la de una mujer del tiempo de Jesús que
estaba enferma. En Marcos 5:25, 26 leemos lo siguiente: “Había una mujer que padecía flujo de sangre desde
hacía doce años, y muchos médicos le habían hecho pasar muchas penas, y ella había gastado todos sus
recursos y no se había beneficiado, sino que, al contrario, había empeorado”. Jesús sanó a esa mujer y la trató
con compasión (Mar. 5:27-34). Algunos cristianos de hoy día, que están tan desesperados como aquella mujer,
se han sentido tentados a aceptar pruebas diagnósticas o tratamientos que van en contra de los principios
bíblicos.
w02 1/6 pág. 23 párr. 17 Un pueblo purificado para efectuar obras excelentes
17. ¿Por qué ha elevado Jehová a su pueblo a una condición limpia?
17 Sin duda es una bendición y una protección disfrutar, con la ayuda de Jehová, de una condición limpia ante
él (2 Corintios 6:14-18). De todos modos, también entendemos que Jehová ha elevado a su pueblo a un estado
limpio con un propósito específico. Pablo dijo a Tito que Cristo Jesús “se dio a sí mismo por nosotros para
librarnos de toda clase de desafuero y limpiar para sí un pueblo peculiarmente suyo, celoso de obras excelentes”
(Tito 2:14). Como pueblo limpio, ¿qué obras debemos efectuar con celo?
w07 1/11 pág. 28 párr. 3 Escudriñemos “las cosas profundas de Dios”
3. ¿Por qué debemos conocer bien las razones de nuestras creencias?
3 Pero ¿por qué tenemos que aprender esas “cosas profundas”? Porque lo que fortalece nuestra fe no es solo
conocer nuestras doctrinas, sino también las razones que las sostienen. Las Santas Escrituras animan a los
cristianos a usar su “facultad de raciocinio” para que “prueben para [sí] mismos lo que es la buena y la acepta y la
perfecta voluntad de Dios” (Romanos 12:1, 2). Además, si entendemos el porqué de lo que Jehová nos pide,
estaremos más resueltos a obedecerlo. Así pues, el conocimiento de “las cosas profundas” nos da fuerzas para
resistir la tentación de pecar y nos motiva a ser “celoso[s] de obras excelentes” (Tito 2:14).
Capítulo 3
w01 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Cómo demuestran los auténticos cristianos que apoyan el gobierno de Dios?
Como defensores del Reino de Dios, los testigos de Jehová no se involucran en la política ni fomentan la
rebelión, ni siquiera en los países donde su obra está proscrita (Tito 3:1). En lugar de eso, hacen una
contribución útil, al igual que Jesús y sus primeros discípulos, esforzándose por ayudar al prójimo a adoptar los
sanos valores bíblicos, como la honradez, la limpieza moral y la ética laboral.—15/10, página 6.
w02 1/11 pág. 13 párr. 16 “Mantengan excelente su conducta entre las naciones”
16. ¿Cuál es nuestra postura tocante a las autoridades seglares, y por qué?
16 Pedro también habla de nuestra postura tocante a las autoridades seglares. “Por causa del Señor —
escribe— sujétense a toda creación humana: sea a un rey como quien es superior, o a gobernadores como
quienes son enviados por él para infligir castigo a los malhechores, pero para alabar a los que hacen el bien.
Porque así es la voluntad de Dios, para que haciendo el bien amordacen el habla ignorante de los hombres
irrazonables.” (1 Pedro 2:13-15.) Agradecemos los beneficios que recibimos de vivir bajo un gobierno organizado
y, en consonancia con las palabras de Pedro, obedecemos sus leyes y pagamos los impuestos que nos
corresponden. Si bien reconocemos que Dios ha dado a los gobernantes el derecho de castigar a quienes violan
la ley, nos sometemos a las autoridades seglares principalmente “por causa del Señor”. Esa es la voluntad de
Dios. Por otra parte, queremos evitar el oprobio que causaríamos al nombre de Jehová si se nos castigara por
algún delito (Romanos 13:1, 4-7; Tito 3:1; 1 Pedro 3:17).
w01 1/9 págs. 9-10 párrs. 7-8 “Busque la paz y siga tras ella”
7, 8. ¿Cómo y por qué son pacíficos los cristianos con quienes no tienen sus mismas creencias?
7 ¿Cómo es posible ser pacíficos con quienes no tienen nuestras mismas creencias y quizá hasta se oponen a
ellas? En primer lugar, no dándonos aires de superioridad. Por ejemplo, no seríamos precisamente pacíficos si
nos refiriéramos a ciertas personas en términos despectivos. Jehová ha revelado su sentencia contra
determinadas organizaciones y clases de personas, pero nosotros no tenemos ningún derecho a hablar de nadie
como si ya estuviera condenado. En realidad, no juzgamos a los demás, ni siquiera a los opositores. Después de
decir a Tito que aconsejara a los cristianos de Creta sobre su relación con las autoridades humanas, Pablo le
indicó que les recordara “que no habl[aran] perjudicialmente de nadie, que no [fueran] belicosos, que [fueran]
razonables, y despl[egaran] toda apacibilidad para con todos los hombres” (Tito 3:1, 2).
8 Ser pacíficos con quienes no comparten nuestras creencias contribuye en gran medida a que les
recomendemos la verdad. Huelga decir que no cultivamos amistades que ‘echen a perder los hábitos útiles’
(1 Corintios 15:33). No obstante, podemos ser corteses, y hemos de tratar a todo el mundo con dignidad y
bondad. “Mantengan excelente su conducta entre las naciones —escribió Pedro—, para que, en la cosa de que
hablan contra ustedes como de malhechores, ellos, como resultado de las obras excelentes de ustedes, de las
cuales son testigos oculares, glorifiquen a Dios en el día para la inspección por él.” (1 Pedro 2:12.)
w09 15/2 pág. 7 párr. 10 Las enseñanzas de Jesús pueden hacerlo feliz
10. ¿Cómo perjudicaría la falta de apacibilidad nuestra relación con los demás y nuestras posibilidades
de recibir privilegios de servicio?
10 Al igual que Jesús, debemos ser apacibles. Pero ¿qué pasaría si tuviéramos fama de ser agresivos o de
tratar con dureza a los demás? Seguramente los ahuyentaríamos. Por otra parte, si un hermano quisiera asumir
responsabilidades en la congregación, esa conducta se lo impediría (1 Tim. 3:1, 3). Pablo le dijo a Tito que les
recordara a los cristianos de Creta que no fueran belicosos, que fueran razonables y que trataran a todos con
apacibilidad (Tito 3:1, 2). Sin duda, las personas apacibles son una gran bendición para los demás.
w07 15/7 pág. 25 párrs. 21-22 ¿Seguiremos “andando por espíritu”?
21, 22. ¿Cómo se define la apacibilidad, y por qué debemos manifestarla?
21 La apacibilidad se define como la mansedumbre o docilidad en la forma de ser y en el trato. Es uno de los
atributos de Dios. Lo sabemos porque Jesús, que reflejó a la perfección la personalidad de su Padre, era de
genio apacible (Mateo 11:28-30; Juan 1:18; 5:19). Entonces, ¿qué se espera de los siervos de Dios?
22 Se espera que, como cristianos, mostremos “apacibilidad para con todos los hombres” (Tito 3:2). Así lo
hacemos, por ejemplo, en nuestro ministerio. Además, a quienes tienen las debidas cualidades espirituales se les
aconseja que corrijan “con espíritu de apacibilidad” a los que han errado (Gálatas 6:1). Todos podemos contribuir
a la unidad y la paz cristianas manifestando “humildad mental y apacibilidad” (Efesios 4:1-3). Y para ser
apacibles, es necesario que siempre andemos por espíritu y tengamos autodominio.
w08 15/10 págs. 30-31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Respuestas a preguntas bíblicas:
Tito 3:5. ¿Cómo se ‘salva a los cristianos ungidos mediante un baño’ y se les ‘hace nuevos por espíritu
santo’? Se les ‘salva mediante un baño’ en el sentido de que Dios los ha bañado, o limpiado, con la sangre de
Jesús aplicándoles los méritos de su sacrificio redentor. Y se les ‘hace nuevos por espíritu santo’ porque, como
hijos de Dios engendrados por espíritu, han llegado a ser “una nueva creación” (2 Cor. 5:17).
w08 15/10 págs. 30-31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Lecciones para nosotros:
Tito 3:8, 14. Tener “la mente puesta en [...] obras excelentes” es provechoso porque nos ayuda a ser
productivos en el servicio a Dios y a permanecer separados del mundo malvado.
w04 1/9 pág. 18 párr. 20 Cuidémonos de “la voz de los extraños”
20. ¿Cómo debemos reaccionar ante a) los apóstatas y sus engaños, b) las malas compañías, y c) las
noticias tendenciosas de los medios de comunicación?
20 Por consiguiente, ante quienes difunden ideas apóstatas, debemos seguir la exhortación de la Palabra de
Dios: “Que vigilen a los que causan divisiones y ocasiones de tropiezo contrario a la enseñanza que ustedes han
aprendido, y que los eviten” (Romanos 16:17; Tito 3:10). Así mismo, frente al peligro de las malas compañías,
los cristianos jóvenes hacen bien en aplicar el consejo de Pablo a Timoteo: “Huye de los deseos que acompañan
a la juventud”. Y cuando los medios de comunicación difundan acusaciones falsas, recordaremos esta otra
advertencia de Pablo a Timoteo: “[Quienes escuchan la voz de los extraños] serán desviados a cuentos falsos.
Tú, sin embargo, mantén tu juicio en todas las cosas” (2 Timoteo 2:22; 4:3-5). Sin importar lo acaramelada que
parezca la voz de los extraños, huimos de todo lo que atenta contra nuestra fe (Salmo 26:5; Proverbios 7:5, 21;
Revelación 18:2, 4).
Filemón.
w07 15/4 pág. 23 párr. 14 Alabemos a Jehová en la congregación
14. ¿A qué conclusión llegamos por el uso que se da en algunos textos bíblicos a la palabra
congregación?
14 En algunos lugares, había grupitos de cristianos que se reunían en casas particulares; aun así, se les
aplicaba el término congregación. Muestra de ello son los que se congregaban en las casas de Áquila y Prisca,
Ninfa y Filemón (Romanos 16:3-5; Colosenses 4:15; Filemón 2). Por lo tanto, las congregaciones de hoy que son
muy pequeñas y que quizás se reúnan en hogares privados pueden cobrar ánimo. Tal como Jehová reconoció a
aquellas congregaciones pequeñas del siglo primero, reconoce a las de la actualidad y las bendice con su
espíritu.
w08 15/10 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Lecciones para nosotros:
Filemón 2. Filemón abrió su casa para que se celebraran allí reuniones cristianas. Es un privilegio tener
reuniones para el servicio del campo en nuestro hogar (Rom. 16:5; Col. 4:15).
w03 15/9 pág. 13 párr. 14 Las conversaciones espirituales edifican
14. a) ¿Qué hemos de hacer para manifestar virtud? b) ¿Cómo podemos incluir cosas dignas de alabanza
en nuestras conversaciones?
14 Pablo menciona también “cualquier virtud que haya”. La palabra virtud se refiere a la bondad o la excelencia
moral. Hemos de procurar que nuestros labios se rijan por los principios bíblicos y que no se desvíen de lo que es
justo, casto y virtuoso. Digna de alabanza significa “loable, encomiable”. Si escuchamos un buen discurso o
notamos que un hermano de la congregación es un ejemplo de fidelidad, hablemos de ello tanto con la persona
implicada como con otras. El apóstol Pablo alababa a menudo las buenas cualidades de sus hermanos en la fe
(Romanos 16:12; Filipenses 2:19-22; Filemón 4-7). Y las obras de nuestro Creador son, por supuesto, dignas de
alabanza. De ellas podemos extraer un sinnúmero de temas de conversación edificantes (Proverbios 6:6-8;
20:12; 26:2).
w08 15/10 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Lecciones para nosotros:
Filemón 4-7. Tomemos la iniciativa para dar encomio a los hermanos que son ejemplos de fe y amor.
w91 15/7 págs. 20-21 párr. 11 Siga siempre tras la bondad amorosa
11. ¿Qué efecto tuvo la bondad de Filemón?
11 La bondad fortalece los vínculos dentro de las congregaciones del pueblo de Jehová. El cristiano Filemón
tenía la reputación de manifestar bondad amorosa a sus compañeros de creencia. Pablo le dijo: “Siempre doy
gracias a mi Dios cuando hago mención de ti en mis oraciones, pues sigo oyendo de tu amor y de la fe que tienes
para con el Señor Jesús y para con todos los santos; [...] obtuve mucho gozo y consuelo a causa de tu amor, por
cuanto los tiernos cariños de los santos han sido refrescados por medio de ti, hermano”. (Filemón 4-7.) Las
Escrituras no dicen cómo fueron refrescados los tiernos cariños de los santos mediante Filemón. Sin embargo, él
tiene que haber mostrado bondad amorosa a sus compañeros ungidos de diversas maneras que les resultaron
refrescantes, y sin duda esto fortaleció los vínculos entre ellos. Sucede lo mismo cuando los cristianos despliegan
bondad amorosa hoy.
w10 15/6 pág. 25 párr. 4 Las actividades espirituales nos reaniman
4. ¿Cómo nos revitalizan las reuniones?
4 Todos sabemos por experiencia que las reuniones producen gran alegría. En ellas disfrutamos de “un
intercambio de estímulo”, en el que “cada uno [se beneficia] mediante la fe del otro” (Rom. 1:12). Nuestros
hermanos no son simples conocidos con los que nos topamos de vez en cuando. No, son verdaderos amigos, a
quienes queremos y respetamos. Y verlos todas las semanas en las reuniones nos llena de ánimo y consuelo
(File. 7).
w04 15/5 págs. 12-13 párr. 13 Los mayores son miembros valiosos de nuestra hermandad cristiana
13. ¿Cómo pueden los cristianos mayores ‘hacer el bien con el Dios verdadero y su casa’?
13 Aunque tal vez la mala salud u otras circunstancias limiten lo que usted puede hacer a favor de la adoración
verdadera, todavía está en su mano ‘hacer el bien con el Dios verdadero y su casa’. Tenga celo por la casa
espiritual de Jehová asistiendo a las reuniones de congregación y participando en ellas, así como tomando parte
en el ministerio del campo siempre que le sea posible. Su buena disposición para aceptar los consejos de la
Biblia, así como su apoyo leal al “esclavo fiel y discreto” y a la congregación, tendrán un efecto fortalecedor en la
hermandad cristiana (Mateo 24:45-47). También puede incitar a sus hermanos en la fe “al amor y a las obras
excelentes” (Hebreos 10:24, 25; Filemón 8, 9). Y será una bendición para los demás si obra en armonía con este
consejo del apóstol Pablo: “Que los hombres de edad sean moderados en los hábitos, serios, de juicio sano,
saludables [“vigorosos”, Pontificio Instituto Bíblico] en fe, en amor, en aguante. Igualmente, que las mujeres de
edad sean reverentes en su comportamiento, no calumniadoras, ni esclavizadas a mucho vino, maestras de lo
que es bueno” (Tito 2:2-4).
w96 1/9 pág. 23 párr. 14 Vivamos en conformidad con la ley del Cristo
14. ¿Cómo pueden las personas maduras mostrar que confían en Jehová?
14 Confiamos en que Jehová Dios influirá en el corazón de los verdaderos adoradores por medio de su espíritu
santo. De modo que los cristianos maduros apelan al corazón de sus hermanos, les suplican, como hizo el
apóstol Pablo. (2 Corintios 8:8; 10:1; Filemón 8, 9.) Pablo sabía que eran principalmente los injustos, no los
justos, quienes necesitaban leyes detalladas para controlar su conducta. (1 Timoteo 1:9.) Él no sospechó
ni desconfió de los hermanos, sino que tuvo fe en ellos. Escribió a una congregación: “Tenemos confianza en el
Señor, respecto a ustedes”. (2 Tesalonicenses 3:4.) La fe y la confianza de Pablo sin duda motivó a aquellos
cristianos. Los ancianos y los superintendentes viajantes tienen hoy objetivos similares. Estos hombres fieles
confortan mucho a la congregación al pastorear con amor el rebaño de Dios. (Isaías 32:1, 2; 1 Pedro 5:1-3.)
w99 15/3 págs. 13-14 párr. 16 Prestemos constante atención a nuestra enseñanza
16. ¿Cómo pueden los ancianos demostrar amor y respeto al rebaño de Dios?
16 Es particularmente importante que los ancianos de la congregación traten al rebaño con amor y respeto.
Pablo escribió a Filemón: “Aunque tengo gran franqueza de expresión con relación a Cristo para ordenar que
hagas lo que es propio, más bien te estoy exhortando sobre la base del amor” (Filemón 8, 9). A veces surgen en
la congregación situaciones frustrantes, que tal vez requieran firmeza. Pablo exhortó a Tito a ‘seguir censurando
con severidad a los que yerran, para que estén saludables en la fe’ (Tito 1:13). Aun así, los superintendentes
deben tener mucho cuidado para nunca hablar de modo poco amable a la congregación. “El esclavo del Señor
no tiene necesidad de pelear —escribió Pablo—, sino de ser amable para con todos, capacitado para enseñar,
manteniéndose reprimido bajo lo malo.” (2 Timoteo 2:24; Salmo 141:3.)
w00 1/8 pág. 15 párr. 7 “La sabiduría está con los modestos”
7. ¿Cómo demostró Pablo que era modesto incluso cuando daba consejo?
7 Pablo fue modesto hasta cuando tuvo que dar consejo y dirección firmes. Suplicó a sus compañeros
cristianos “por las compasiones de Dios” y “sobre la base del amor” y no por el peso de su autoridad apostólica
(Romanos 12:1, 2; Filemón 8, 9). ¿Por qué lo hizo así? Porque en realidad se consideraba ‘colaborador’ de sus
hermanos, no ‘amo sobre su fe’ (2 Corintios 1:24). No cabe duda de que la modestia de Pablo contribuyó a que
las congregaciones cristianas del siglo primero le tuvieran tanto afecto (Hechos 20:36-38).
w04 15/5 págs. 19-20 párr. 17 El cuidado de los mayores es un deber cristiano
17. ¿Cómo podemos demostrar que nos interesamos por los cristianos de edad avanzada que no pueden
salir de su casa?
17 ¿Y si algunos cristianos de edad avanzada no pueden asistir a las reuniones? Santiago 1:27 indica que
tenemos el deber de “cuidar de los huérfanos y de las viudas en su tribulación”. El verbo griego que se traduce
por “cuidar de” también significa “visitar” (Hechos 15:36). Y ¡cuánto agradecen nuestras visitas los mayores!
Cuando Pablo estaba preso en Roma alrededor del año 65 E.C., siendo ya un “hombre de edad”, se encontraba
prácticamente solo. Como anhelaba ver a su colaborador Timoteo, le escribió: “Haz lo sumo posible por venir a
mí dentro de poco” (Filemón 9; 2 Timoteo 1:3, 4; 4:9). Hoy día hay cristianos de edad avanzada que no pueden
salir de su casa por problemas de salud. Aunque no están literalmente presos, tal vez estén rogando: “Haz lo
sumo posible por visitarme pronto”. ¿Respondemos a esos llamamientos?
w06 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Cómo podemos los cristianos manifestar “franqueza de expresión”? (1 Timoteo 3:13; Filemón 8;
Hebreos 4:16.)
Lo hacemos al predicar con celo y valor, al enseñar y aconsejar eficazmente sin demora, y al abrir nuestros
corazones a Dios, seguros de que él escucha nuestras oraciones y las contesta.—15/5, páginas 14-16.
w08 15/10 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Respuestas a preguntas bíblicas:
Filemón 10, 11, 18. ¿Cómo es que Onésimo, que antes era considerado “inútil”, llegó a ser “útil”?
Onésimo no quería ser esclavo, así que abandonó la casa de Filemón, en Colosas, y huyó a Roma. Es probable
que también le hubiera robado a su amo para sufragar el viaje de 1.400 kilómetros (900 millas) de distancia.
En tales condiciones le era inútil a Filemón. No obstante, Pablo ayudó a Onésimo a hacerse cristiano en Roma.
Ahora que era un hermano espiritual, este esclavo —que antes era “inútil”— llegó a ser “útil”.
w94 1/10 pág. 20 párr. 21 Pastoreen el rebaño de Dios con amor
21. ¿Qué aprendemos de la actitud de Pablo para con Filemón?
21 Fíjese en cómo trató Pablo a Filemón, cristiano que tenía esclavos a su cargo en Colosas (Asia Menor), al
escribirle desde una prisión de Roma. Onésimo, uno de los esclavos de Filemón, había huido a Roma, donde se
había hecho cristiano, y estaba ayudando a Pablo. El apóstol escribió a Filemón: “Quisiera retenerlo para mí
mismo para que, en lugar de a ti, siguiera ministrándome a mí en las cadenas de prisión que llevo por las buenas
nuevas. Pero sin tu consentimiento no quiero hacer nada, para que tu buen acto no sea como obligado, sino de
tu propia voluntad”. (Filemón 13, 14.) Pablo devolvió a Onésimo, y pidió a Filemón que lo tratara como hermano
cristiano. Pablo sabía que el rebaño no era suyo, sino de Dios. En vez de ser su amo, era su siervo. Lejos de dar
órdenes a Filemón, respetó su propia voluntad.
w99 1/8 pág. 19 párrs. 11-12 Honremos a las demás personas
11, 12. ¿Qué aprendió Pablo cuando se hizo cristiano, y cómo puso en práctica esa lección en un caso
relacionado con Filemón?
11 El apóstol Pablo, como imitador de Cristo que era, dio honra al prójimo (1 Corintios 11:1). Dijo: “Tampoco
hemos estado buscando la gloria de los hombres [...]. Al contrario, nos hicimos amables en medio de ustedes,
como cuando una madre que cría acaricia a sus propios hijos” (1 Tesalonicenses 2:6, 7). La madre que cría a sus
pequeños se preocupa por ellos. Cuando Pablo se hizo cristiano, aprendió a ser de mente humilde y a honrar a
sus hermanos cristianos tratándolos con delicadeza. Al hacerlo, también respetó su libre albedrío, como se
demostró por lo que sucedió cuando estuvo prisionero en Roma.
12 Un esclavo fugitivo de nombre Onésimo escuchó la enseñanza de Pablo y se hizo cristiano y amigo del
apóstol. El dueño del esclavo era Filemón, también cristiano, que vivía en Asia Menor. En una carta a este, Pablo
le escribió sobre lo útil que Onésimo le había sido y le dijo: “Quisiera retenerlo para mí mismo”. No obstante, lo
mandó de regreso a Filemón, pues escribió: “Sin tu consentimiento no quiero hacer nada, para que tu buen acto
no sea como obligado, sino de tu propia voluntad”. Pablo no se aprovechó del hecho de ser apóstol, sino que
honró a Filemón al no pedirle que Onésimo se quedara en Roma. Además, Pablo le exhortó a honrar a Onésimo,
tratándolo “como más que esclavo, como hermano amado” (Filemón 13-16).
w08 15/10 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Respuestas a preguntas bíblicas:
Filemón 15, 16. ¿Por qué no le pidió Pablo a Filemón que liberara a Onésimo? Pablo quería concentrarse
en su comisión de “predica[r] el reino de Dios y enseña[r] las cosas respecto al Señor Jesucristo”. Por eso optó
por no involucrarse en cuestiones sociales, como las relacionadas con la esclavitud (Hech. 28:31).
w08 15/10 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Lecciones para nosotros:
Filemón 15, 16. No debemos permitir que las situaciones desfavorables nos causen demasiada inquietud. Los
resultados pueden ser provechosos, como sucedió en el caso de Onésimo.
w08 15/10 pág. 31 Puntos sobresalientes de las cartas a Tito, Filemón y los Hebreos
Lecciones para nosotros:
Filemón 21. Pablo esperaba que Filemón perdonara a Onésimo. También se espera que nosotros
perdonemos a los hermanos que tal vez nos hayan ofendido (Mat. 6:14).

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