sábado, 9 de noviembre de 2013

Tomen por modelo a los profetas: Oseas

Tomen por modelo a los profetas: Oseas

1. ¿A qué nos mueve la bondad y la misericordia de Jehová?

1 Reflexionar en lo bueno y misericordioso que es Jehová tal vez nos mueva a preguntarnos: "¿Qué sacrificios estaría dispuesto a hacer por él?" (Sal. 103:2-4; 116:12). A fin de obedecer a Jehová, el profeta Oseas tuvo que hacer sacrificios, y los hizo con gusto. ¿Cómo podemos imitar su ejemplo?

2. ¿Cómo podemos imitar el ejemplo de perseverancia de Oseas?

2 Prediquemos "en tiempo dificultoso". El mensaje que proclamó Oseas estaba dirigido principalmente al reino de diez tribus de Israel. Allí casi nadie servía a Jehová. El propio rey Jeroboán II hacía "lo que era malo a los ojos de Jehová" y siguió promoviendo el culto a los becerros iniciado por Jeroboán I (2 Rey. 14:23, 24). Y los reyes que le sucedieron no hicieron nada por mejorar la lamentable situación espiritual del reino, que finalmente fue destruido en el año 740 antes de nuestra era. Oseas sirvió fielmente a Jehová durante cincuenta y nueve años en medio de toda aquella idolatría. ¡Qué determinación! ¿Seremos como Oseas y continuaremos predicando año tras año pese a la oposición o la indiferencia de la gente? (2 Tim. 4:2.)

3. ¿De qué manera ilustró la vida de Oseas la misericordia de Jehová?

3 Concentrémonos en la misericordia de Jehová. Jehová le dijo a Oseas: "Tómate una esposa de fornicación" (Os. 1:2). Su esposa, Gómer, le dio a luz un hijo; pero parece que los dos hijos que tuvo después no fueron de él. Oseas estuvo dispuesto a perdonar la infidelidad de ella, y su ejemplo sirvió para ilustrar la inmensa misericordia que Jehová le mostró al arrepentido reino de Israel (Os. 3:1; Rom. 9:22-26). ¿Estamos dispuestos a hacer sacrificios personales a fin de enseñar a "gente de toda clase" que Jehová es un Dios misericordioso? (1 Cor. 9:19-23.)

4. ¿Qué sacrificios podríamos hacer por gratitud a Jehová?

4 Algunos siervos de Jehová han sacrificado profesiones y empleos lucrativos a fin de dedicar más tiempo al ministerio. Otros no se han casado o no han tenido hijos para trabajar a favor de los intereses del Reino. Claro, tal vez pensemos que nosotros no seríamos capaces de hacer lo mismo que Oseas. Pero lo cierto es que si seguimos mostrando gratitud por la bondad inmerecida de Jehová y confiamos en que nos dará fuerzas con su espíritu santo, tal vez él nos utilice de formas que nos parezcan imposibles, tal como le sucedió a Oseas (Mat. 19:26; Filip. 2:13).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.