sábado, 7 de diciembre de 2013

puntos sobresalientes 1,2,3 de juan y 1 de judas

1
Lectura semanal 1,2,3 Juan y Judas
Semana del 9 Diciembre 2013
Piensa en esto:
¿Qué mandamiento dijo Juan que era "viejo" y a la vez "nuevo"? (1 Juan 2:7, 8.) [9 de dic., w08 15/12 pág. 27 párr. 6.]
w08 15/12 pág. 27 Puntos sobresalientes de las cartas de Juan y de Judas
2:7, 8. ¿A qué mandamiento llamó Juan "viejo" y a la vez "nuevo"? El apóstol se refería al mandamiento sobre mostrarse amor
fraternal y abnegado (Juan 13:34). Lo llamó "viejo" porque Jesús lo había establecido más de sesenta años antes de que Juan escribiera su
primera carta inspirada. Por eso dijo que los creyentes lo habían tenido "desde el principio" de su vida como cristianos. Sin embargo, el
mandamiento también era "nuevo" en el sentido de que ya no implicaba solo 'amar al prójimo como a uno mismo', sino estar dispuesto a
sacrificarse por él (Lev. 19:18; Juan 15:12, 13).
Introducción 1 Juan
si págs. 256-257 Libro bíblico número 62: 1 Juan
Escritor: El apóstol Juan Dónde se escribió: Éfeso, o cerca
Cuándo se completó: c. 98 E.C.
JUAN, el amado apóstol de Jesucristo, amaba
profundamente la justicia. Eso contribuyó a que penetrara con
perspicacia en la mente de Jesús. No nos sorprende, pues, que
el tema del amor domine en sus escritos. Sin embargo, Juan no
era sentimental, ya que Jesús lo llamó uno de los "Hijos del
Trueno [Boanerges]". (Mar. 3:17.) De hecho, Juan escribió sus
tres cartas para defender la verdad y la justicia, pues ya
asomaba la apostasía que había predicho el apóstol Pablo. Las
tres cartas de Juan ciertamente fueron oportunas, puesto que
ayudaron a fortalecer a los cristianos primitivos en su lucha
contra las intrusiones del "inicuo". (2 Tes. 2:3, 4; 1 Juan 2:13, 14;
5:18, 19.)
2 A juzgar por su contenido, estas cartas corresponden a un
período muy posterior al de los Evangelios de Mateo y Marcos...
posterior, también, a las cartas misionales de Pedro y Pablo. Los
tiempos habían cambiado. No se hace referencia al judaísmo,
que fue lo que más amenazó a las congregaciones en los días
de su infancia; y no parece haber ni una sola cita directa de las
Escrituras Hebreas. Por otra parte, Juan habla de "la última
hora" y el aparecimiento de "muchos anticristos". (1 Juan 2:18.)
Para aludir a sus lectores usa expresiones como "hijitos míos", y
se refiere a sí mismo como "el anciano". (1 Juan 2:1, 12, 13,
18, 28; 3:7, 18; 4:4; 5:21; 2 Juan 1; 3 Juan 1.) Todo esto da a
entender que Juan escribió sus tres cartas en una fecha tardía.
Además, 1 Juan 1:3, 4 parece indicar que el Evangelio de Juan
se escribió más o menos para el mismo tiempo. Por lo general
se cree que las tres cartas de Juan se completaron alrededor de
98 E.C., poco antes de la muerte del apóstol, y que se
escribieron en las inmediaciones de Éfeso.
3 La gran similitud entre Primera de Juan y el cuarto
Evangelio, que indudablemente Juan escribió, indica que Juan el
apóstol fue en realidad el escritor de la carta. Por ejemplo, en la
introducción de la carta él se describe como un testigo ocular
que ha visto a "la palabra de la vida [...], la vida eterna que
estaba con el Padre y nos fue manifestada", expresiones
sorprendentemente similares a las expresiones de apertura del
Evangelio de Juan. La autenticidad de la carta queda
atestiguada por el Fragmento Muratoriano y por antiguos
escritores como Ireneo, Policarpo y Papías, todos del
siglo II E.C.. Según Eusebio (c. 260-342 E.C.), la autenticidad de
Primera de Juan nunca fue puesta en duda. Con todo, debe
notarse que algunas traducciones de tiempo atrás han añadido
al capítulo 5 las siguientes palabras al final del versículo 7 y el
comienzo del versículo 8: "En el cielo: el Padre, el Verbo y el
Espíritu Santo; y estos tres son uno. Y tres son los que dan
testimonio en la tierra" (Versión Reina-Valera Revisada [1977]).
Pero ese texto no se halla en ninguno de los manuscritos
griegos antiguos, y es obvio que ha sido añadido para apoyar la
doctrina de la Trinidad. La mayoría de las traducciones
modernas —tanto católicas como protestantes— excluyen del
cuerpo del texto esas palabras. (1 Juan 1:1, 2.)
4 Juan escribe para proteger a sus "amados", sus "niñitos",
de las enseñanzas erróneas de los "muchos anticristos" que han
salido de entre ellos y que tratan de apartarlos de la verdad
(2:7, 18). Puede que en aquellos anticristos apóstatas haya
influido la filosofía griega, incluso el gnosticismo primitivo, cuyos
partidarios alegaban tener conocimiento especial de índole
mística procedente de Dios. En su firme postura contra la
apostasía, Juan trata extensamente tres temas: el pecado, el
amor y el anticristo. Sus declaraciones sobre el pecado, y en
apoyo del sacrificio de Jesús por los pecados, indican que
aquellos anticristos, que se creían muy justos, afirmaban que no
tenían pecado y que no necesitaban el sacrificio de rescate de
Jesús. Su "conocimiento" egocéntrico los había hecho egoístas y
desamorados, una condición que Juan denuncia mientras
destaca continuamente el verdadero amor cristiano. Además,
parece que Juan combate la doctrina falsa de ellos cuando
explica que Jesús es el Cristo, que había existido antes de que
fuera humano, y que vino en la carne como el Hijo de Dios con el
fin de suministrar salvación para los humanos que creyeran (1:7-
10; 2:1, 2; 4:16-21; 2:22; 1:1, 2; 4:2, 3, 14, 15). Juan tilda
claramente de "anticristos" a aquellos falsos maestros, y
menciona varias maneras de reconocer a los hijos de Dios y a
los hijos del Diablo (2:18, 22; 4:3).
5 Puesto que la carta no se dirige a ninguna congregación
en particular, es patente que se destinó a toda la asociación
cristiana. El hecho de que no haya saludo al comienzo ni al final
también indicaría eso. Algunos hasta han clasificado este escrito
como tratado más bien que como carta. El uso del plural
"ustedes" por toda la carta muestra que el escritor dirigía sus
palabras a un grupo más bien que a una sola persona.
Capítulo 1
*** w86 15/7 Siga andando en la luz divina ***
3. ¿Qué pruebas hay de que el Hijo de Dios vivió, sufrió y murió
como humano, y por qué se le llama "la palabra de la
vida"?
La participación que trae gozo
2
3 Primeramente, Juan habla de una "participación" gozosa.
(Léase 1 Juan 1:1-4.) Jesús, "la palabra de la vida", estuvo con
Jehová "desde el principio" como la primera creación de Dios, y
por medio de él "todas las demás cosas fueron creadas".
(Colosenses 1:15, 16.) Algunos apóstatas del primer siglo
alegaban que no tenían pecado y negaban el lugar que con
derecho Cristo ocupa en el arreglo divino. Pero los apóstoles de
Jesús lo oyeron hablar, lo contemplaron atentamente y lo
tocaron. Supieron que el poder de Dios operaba mediante él. Por
lo tanto, había el testimonio de testigos oculares de que él era el
Hijo de Dios que había vivido, sufrido y muerto como humano. Él
es "la palabra de la vida" porque "vida [eterna] fue manifestada"
mediante Jesús, por medio de quien Dios ha provisto el rescate.
(Romanos 6:23; 2 Timoteo 1:9, 10.)
*** w91 1/8 "La luz ha venido al mundo" ***
3. ¿Qué es la oscuridad, y qué es la luz?
"Dios es luz"
3 En sentido espiritual, la oscuridad tiene que ver con la
ignorancia y la desesperanza que hay en el dominio de
Satanás... aunque Satanás con frecuencia finge ser un "ángel de
luz". (2 Corintios 4:4; 11:14; Efesios 6:12.) Por otra parte, la luz
tiene que ver con el entendimiento y el esclarecimiento que
provienen de Jehová Dios. Pablo habló de la luz cuando
escribió: "Porque Dios es el que dijo: 'De la oscuridad
resplandezca la luz', y él ha resplandecido en nuestros
corazones para iluminarlos con el glorioso conocimiento de Dios
por el rostro de Cristo". (2 Corintios 4:6.) La luz espiritual se
identifica tan estrechamente con Jehová Dios que el apóstol
Juan escribió: "Dios es luz". (1 Juan 1:5; Revelación 22:5.)
*** w91 1/8 'Vístase las armas de la luz' ***
13. ¿Qué advertencia nos da el apóstol Juan?
'No hay oscuridad con Dios'
13 Sin embargo, nunca debemos olvidar la advertencia del
apóstol Juan: "Dios es luz y no hay oscuridad alguna en unión
con él. Si hacemos la declaración: 'Tenemos participación con
él', y sin embargo seguimos andando en la oscuridad, estamos
mintiendo y no estamos practicando la verdad". (1 Juan 1:5, 6.)
Claramente cabe la posibilidad de que algunos cristianos caigan
en la misma trampa en que cayeron los judíos y, aunque se les
llame testigos de Dios, produzcan obras de la oscuridad.
*** w86 15/7 pág. 11 Siga andando en la luz divina ***
"Dios es luz"
5 A continuación se declara un "mensaje" que los apóstoles
recibieron de Jesús. (Léase 1 Juan 1:5-7.) Es este: "Dios es luz y
no hay oscuridad alguna [nada profano, inmoral, falso o inicuo]
en unión con él". Por lo tanto, los testigos de Jehová evitan toda
práctica relacionada con la oscuridad. (Job 24:14-16; Juan 3:19-
21; Romanos 13:11-14; 2 Corintios 6:14; 1 Tesalonicenses 5:6-
9.) Dado que algunos apóstatas no creían que había obras
pecaminosas, se encontraban en oscuridad espiritual. Alegaban
que tenían un conocimiento secreto, pero Dios es luz y no
oscuridad secreta. Él da luz espiritual solamente a sus testigos
fieles. (Mateo 5:14-16; 1 Pedro 2:9.)
6 Si decimos que tenemos una "participación" con Dios, pero
"seguimos andando en la oscuridad", llevando una vida
pecaminosa, "estamos mintiendo y no estamos practicando la
verdad", o viviendo en armonía con ella. Pero si seguimos un
derrotero que armoniza con la verdad, estamos en la luz, tal
como lo está Dios. De manera que tenemos una "participación"
con los compañeros cristianos, todos los cuales están unidos en
doctrina, en el punto de vista espiritual, en la obra de hacer
discípulos y en otros aspectos de la adoración pura.
7 A diferencia de algunos apóstatas primitivos, los que
'andamos en la luz' reconocemos que el pecado es inmundo. La
sangre de Jesús "nos limpia de todo pecado" porque no somos
pecadores voluntariosos. (Mateo 12:31, 32.) De veras estamos
agradecidos de que Dios muestre misericordia aun a los
cristianos que yerran y se arrepienten. (Salmo 103:8-14;
Miqueas 7:18, 19.)
*** w86 15/7 Siga andando en la luz divina ***
8, 9. a) ¿Sobre qué base nos perdonará Jehová? b) ¿Qué
decían ciertos apóstatas tocante al pecado, y por qué
estaban equivocados?
La base para propiciación
8 Seguidamente Juan hace mención de la base que hay
para la limpieza de pecados. (Léase 1 Juan 1:8–2:2.) Si
decimos: "No tenemos pecado", negamos el hecho de que todos
los humanos imperfectos son pecadores y "la verdad no está en
nosotros". (Romanos 5:12.) Pero Dios es "fiel" y nos perdona 'si
le confesamos nuestros pecados' con la clase de
arrepentimiento que nos mueva a abandonar el mal. (Proverbios
28:13.) Con referencia a los que están en el nuevo pacto, Dios
dijo: "No me acordaré más de su pecado". (Jeremías 31:31-34;
Hebreos 8:7-12.) Al perdonarlos, él es fiel a esa promesa.
9 Aún más, Dios es "justo" y siempre se apega a sus normas
de justicia. Ha cumplido con la justicia por medio del rescate y
puede 'perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda
injusticia' si reconocemos nuestro estado pecaminoso con fe en
el sacrificio de Jesús. (Hebreos 9:11-15.) Mediante su muerte el
Mesías se llevó el pecado, tal como hacía el macho cabrío que
con los pecados sobre sí se enviaba al desierto el Día de
Expiación. (Levítico 16:20-22; Isaías 53:5, 8, 11, 12; 1 Pedro
2:24.) Ciertos apóstatas dijeron: "No hemos pecado", haciendo 'a
Jehová un mentiroso'. Pero, "Dios [...] no puede mentir", y su
Palabra muestra que todos los humanos imperfectos son
pecadores. (Tito 1:2; Eclesiastés 7:20; Romanos 3:23.) Pues,
decir que "no hemos pecado" significaría que la palabra de Dios
no está "en nosotros", ¡que no la tenemos en el corazón!
(Compárese con Hebreos 8:10.)
Capítulo 2
*** w04 15/12 ¿Aceptamos la ayuda de Jehová? ***
9, 10. a) ¿Cómo actúa Jesús de "ayudante" cuando pecamos?
b) ¿De qué nos sirve el ejemplo de Jesús?
9 El anciano apóstol Juan escribió: "Si alguno comete un
pecado, tenemos un ayudante para con el Padre, a Jesucristo,
uno que es justo" (1 Juan 2:1). ¿Por qué dijo Juan que Jesús es
nuestro "ayudante" particularmente cuando alguno de nosotros
"comete un pecado"? Pues bien, todos erramos a diario, y
sabemos que el pecado acarrea la muerte (Eclesiastés 7:20;
Romanos 6:23). Sin embargo, Jesús entregó su vida como
sacrificio expiatorio y está al lado de nuestro Padre
misericordioso para abogar por nosotros. El hecho es que todos
necesitamos su intercesión. ¿Cómo la aceptamos?
Arrepintiéndonos de nuestros pecados, suplicando el perdón en
virtud del sacrificio de Cristo y luchando por no reincidir.
3
10 Además de morir por nosotros, Jesús nos dejó un modelo
perfecto (1 Pedro 2:21). Su ejemplo es la guía que nos permite
trazar nuestro derrotero de forma tal que evitemos caer en
pecados graves y agrademos a Jehová. ¿Verdad que nos alegra
contar con el apoyo de Cristo? Además, él prometió a sus
discípulos que habría otro ayudante.
*** w08 15/12 pág. 27 Puntos sobresalientes de las cartas de
Juan y de Judas ***
Respuestas a preguntas bíblicas:
2:2; 4:10. ¿En qué sentido es Jesús "un sacrificio
propiciatorio"? "Propiciatorio" es aquello que sirve para
"aplacar la justicia divina y tener a Dios propicio", es decir,
favorable. Jesús dio su vida como un sacrificio propiciatorio en el
sentido de que, al hacerlo, aplacó o satisfizo la norma de justicia
perfecta. Y sobre la base de ese sacrificio, Dios podría mostrar
misericordia y perdonar los pecados de los que ejercieran fe en
Jesús (Juan 3:16; Rom. 6:23).
2:7, 8. ¿A qué mandamiento llamó Juan "viejo" y a la
vez "nuevo"? El apóstol se refería al mandamiento sobre
mostrarse amor fraternal y abnegado (Juan 13:34). Lo llamó
"viejo" porque Jesús lo había establecido más de sesenta años
antes de que Juan escribiera su primera carta inspirada. Por eso
dijo que los creyentes lo habían tenido "desde el principio" de su
vida como cristianos. Sin embargo, el mandamiento también era
"nuevo" en el sentido de que ya no implicaba solo 'amar al
prójimo como a uno mismo', sino estar dispuesto a sacrificarse
por él (Lev. 19:18; Juan 15:12, 13).
*** w86 15/7 págs. 12-15 Siga andando en la luz divina ***
Obedezca a Dios y muestre amor
11 Para continuar andando en la luz divina tenemos que
obedecer a Jehová. (Léase 1 Juan 2:3-6.) Reconocemos que si
"continuamos observando sus mandamientos" 'habremos
llegado a conocer' a Dios, comprendiéndolo a Él y sus
cualidades. Quien alegue conocer a Dios pero no le obedezca
"es mentiroso". Por otra parte, "el amor a Dios ha sido
perfeccionado", o hecho completo, si observamos su palabra.
"En esto", es decir, en la muestra de obediencia y amor a Dios,
sabemos que estamos "en unión con él". Estamos obligados a
andar así como anduvo su Hijo en la obra de hacer discípulos,
en sus tratos con otras personas, y así por el estilo.
12 El amor fraternal también es vital. (Léase 1 Juan 2:7, 8.)
Juan escribe "un mandamiento viejo" que los fieles han tenido
"desde el principio" de sus vidas como cristianos. Es "viejo"
porque Jesús lo dio muchos años antes cuando dijo a sus
seguidores que 'se amaran unos a otros así como él los amó'.
(Juan 13:34.) No obstante, es también "nuevo" porque va más
allá del amor al prójimo que requería la Ley y pide que uno esté
dispuesto a dar su alma a favor de sus compañeros creyentes.
(Levítico 19:18; Juan 15:12, 13.) Dado que nuestro amor
abnegado es prueba de que la obediencia a este "mandamiento
nuevo" es 'verdadero tanto en el caso de Cristo como en el
nuestro, la oscuridad va pasando y la luz verdadera ya está
resplandeciendo'.
13 Sin embargo, ¿quién verdaderamente está "en la luz"?
(Léase 1 Juan 2:9-11.) Pues bien, "el que dice que está en la luz
y, sin embargo, odia a su hermano" está en oscuridad espiritual
"hasta ahora mismo". Pero, "el que ama a su hermano
permanece en la luz" y en su caso no hay "causa de tropiezo".
Aquí la palabra griega indica una trampa con carnada para
apresar animales y da a entender que puede ocasionar una
caída en el pecado. En efecto, un cristiano profeso que odie a su
hermano "no sabe a dónde va, porque la oscuridad le ha cegado
los ojos". (Mateo 13:13-15.) ¿Hará esta advertencia que usted
evite la oscuridad espiritual al no permitir que diferencias
personales, las mentiras de los apóstatas o cualquier otra cosa
destruya su amor fraternal?
La base para tener confianza
14 A continuación, Juan expresa su confianza en los "hijitos",
aparentemente aludiendo a la entera congregación. (Léase
1 Juan 2:12-14.) Nuestros pecados han sido perdonados 'por
causa del nombre de Cristo', ya que solo por medio de él Dios
hizo posible la salvación. (Hechos 4:12.) Los ungidos 'conocen al
Padre' porque él los ha engendrado con su espíritu. Algunos de
ellos son "padres", probablemente creyentes de edad madura,
con más experiencia y adelantados en sentido espiritual.
Conocen a Jesús, quien existió "desde el principio" por el hecho
de que Dios lo creó antes de todas las otras cosas.
15 Los "jóvenes" a quienes Juan se dirige tal vez sean
cristianos de menos edad y con menos experiencia. Ellos "han
vencido al inicuo", Satanás, al no sucumbir a sus "designios".
(2 Corintios 2:11.) En la actualidad esto incluiría, por ejemplo,
evitar diversiones inmundas, música sensual y pornografía,
cosas que pueden corroer los principios cristianos y ocasionar
que uno caiga en inmoralidad sexual. Los "jóvenes" vencen a
Satanás porque espiritualmente están "fuertes" y "la palabra de
Dios" permanece en ellos. Imitémoslos en aceptar las
provisiones espirituales de Dios, rechazar la apostasía y
continuar andando en la luz divina.
Un amor que no debemos tener
16 Hay un amor que, prescindiendo de la edad, los cristianos
no deben tener. (Léase 1 Juan 2:15-17.) No debemos 'amar al
mundo ni nada de lo que hay en él'. Más bien, tenemos que
mantenernos sin mancha de la corrupción de la sociedad
humana injusta y no respirar su "espíritu" o ser motivado por su
actitud dominante pecaminosa. (Efesios 2:1, 2; Santiago 1:27.)
Si tuviéramos aspiraciones y puntos de vista mundanos, "el amor
del Padre" no estaría en nosotros. (Santiago 4:4.) Esto
realmente da mucho sobre lo cual pensar y orar, ¿no es verdad?
17 "Todo lo que hay en el mundo" no se origina de Dios.
Esto incluye "el deseo de la carne", cuya satisfacción significa
saciar anhelos pecaminosos como los deseos sexuales
inmorales. (1 Corintios 6:15-20; Gálatas 5:19-21.) Algo que
también se ha de evitar es el ceder al "deseo de los ojos". El
fruto prohibido, atractivo a la vista, sedujo a Eva, y el que David
viera a Bat-seba bañándose lo llevó a cometer un pecado craso.
(Génesis 3:6; 2 Samuel 11:2-17.) Entonces, para continuar
andando en la luz divina, tenemos que evitar diversiones
degradantes y cualquier cosa que sea atractiva a los deseos
pecaminosos y que corrompa el corazón. (Proverbios 2:10-22;
4:20-27.)
18 También se origina del mundo "la exhibición ostentosa del
medio de vida de uno". Puede que una persona orgullosa se
jacte de su riqueza, la ropa que tiene y cosas así por el estilo,
pero, todo esto lo puede perder. Su "exhibición ostentosa" quizás
impresione a algunos y le traiga elogios efímeros de parte de
estos, pero no la bendición de Dios. (Mateo 6:2, 5, 16, 19-21;
Santiago 4:16.)
19 Recuerde que "el mundo va pasando" y será destruido.
(2 Pedro 3:6.) Sus deseos y esperanzas perecerán junto con él y
4
los que lo aman. "Pero —dice Juan— el que hace la voluntad de
Dios permanece para siempre." Por lo tanto, mantengamos ante
nosotros la esperanza de vida eterna por medio de 'repudiar los
deseos mundanos' y continuar andando en la luz divina. (Tito
2:11-14.)
Protéjase de la apostasía
20 Juan ahora advierte en contra de los anticristos. (Léase
1 Juan 2:18, 19.) Él les recuerda a sus compañeros creyentes
que fue de los apóstoles que 'oyeron que el anticristo viene'. La
aparición de "muchos anticristos" mostraba que era "la última
hora", es decir, la última parte del período apostólico. Aunque los
que están 'en contra de Cristo' forman un "anticristo" compuesto,
muchos anticristos individuales pretendieron adorar a Dios pero
"no eran de nuestra clase" y abandonaron el cristianismo
verdadero. Nos satisface ver que la partida o expulsión de estas
personas impide que se corrompa la congregación.
21 Los cristianos leales engendrados por espíritu rechazan
los puntos de vista de los apóstatas. Dado que la "unción del
santo", Jehová, los ayuda a entender su Palabra, 'todos ellos
tienen conocimiento'. (Léase 1 Juan 2:20, 21.) Con certeza
conocen "la verdad" con relación a Jesucristo, mientras que los
apóstatas tienen ideas erróneas acerca de él. Puesto que
"ninguna mentira se origina de la verdad", todos los que aman a
Jehová rechazan tales puntos de vista falsos y a los que abogan
por ellos.
22 Después de todo, ¿"quién es el mentiroso si no es el que
niega que Jesús es el Cristo", el Ungido de Dios? (Léase 1 Juan
2:22-25.) Pues, ¡'el que niega al Padre y al Hijo es el anticristo'!
Es interesante notar que cuando uno de los primeros asociados
del estudiante de la Biblia Charles T. Russell negó el rescate,
Russell descontinuó su asociación con él y comenzó a publicar
esta revista, la cual ha declarado siempre la verdad acerca del
origen de Cristo, su papel mesiánico y su servicio amoroso como
"sacrificio propiciatorio".
23 Los apóstatas que niegan a Cristo no tienen a Jehová
como su Amigo. (Juan 5:23.) Pero los que públicamente
'confesamos al Hijo tenemos al Padre' y una relación aprobada
con Dios. (Mateo 10:32, 33.) Los primeros seguidores leales de
Jesús se asieron de lo que habían oído acerca del Hijo de Dios
"desde el principio" de sus vidas como cristianos. Si la misma
verdad está en nuestro corazón, 'continuaremos en unión' con
Dios y con Cristo y recibiremos "la cosa prometida", a saber, vida
eterna. (Juan 17:3.)
Enseñados por Jehová Dios
24 Para andar en la luz divina y no desviarnos por causa de
los apóstatas, necesitamos instrucción espiritual apropiada.
(Léase 1 Juan 2:26-29.) Los que son engendrados por el espíritu
tienen una "unción" del espíritu santo, han llegado a conocer a
Dios y a su Hijo, y "no necesitan que nadie [un apóstata] les esté
enseñando". Dios, con su espíritu de unción, "está enseñando" a
los israelitas espirituales "acerca de todas las cosas" que
necesitan saber para adorarlo de manera acepta. (Juan 4:23, 24;
6:45.) Estamos contentos de que como testigos de Jehová
recibimos tal instrucción espiritual de Dios por medio del
"esclavo fiel y discreto". (Mateo 24:45-47.)
25 Juan exhorta a los bien instruidos ungidos a que
"permanezcan en unión" con Dios. Los que estén "en unión con"
Jehová también lo están con su Hijo. (Juan 14:19-21.) Se
recomienda tal unidad para que "cuando él [Cristo] sea
manifestado tengamos franqueza de expresión y no se nos
aparte de él avergonzados al tiempo de su presencia", es decir,
durante su Parousía.
Capítulo 3
*** w86 15/7 pág. 15 Sigan viviendo como hijos de Dios ***
¡Qué grande es el amor de Dios!
3 Juan cita la esperanza de los cristianos ungidos. (Léase
1 Juan 3:1-3.) ¡Qué gran amor ha mostrado Dios al adoptarlos
como hijos espirituales, haciéndolos así "hijos de Dios"!
(Romanos 5:8-10.) El "mundo" —la sociedad humana injusta—
no comparte el espíritu devoto de estos, sus objetivos ni sus
esperanzas. Esta sociedad mundana odia a Cristo y a sus
seguidores, y a su vez al Padre. (Juan 15:17-25.) Por lo tanto, el
mundo quizás conozca a los ungidos como individuos pero no
como hijos de Dios, porque 'no ha llegado a conocer' a Jehová.
(1 Corintios 2:14.)
Practique la justicia
5 El vivir como hijos de Dios también significa hacer lo que
es justo. (Léase 1 Juan 3:4, 5.) "Todo el que practica pecado
también está practicando desafuero" desde el punto de vista de
Jehová, cuyas leyes ha violado el pecador. (Isaías 33:22;
Santiago 4:12.) Todo "pecado es desafuero", es decir, transigir
respecto a las leyes de Dios. El practicar el pecado es contrario
al espíritu cristiano, y estamos agradecidos de que Jesucristo
"fue manifestado" como humano "para quitar nuestros pecados".
Puesto que "no hay pecado en él", pudo presentar a Dios el
único sacrificio completamente satisfactorio que expía los
pecados. (Isaías 53:11, 12; Hebreos 7:26-28; 1 Pedro 2:22-25.)
6 "Todo el que permanece en unión con él [el Hijo] no
practica el pecado." (Léase 1 Juan 3:6.) Debido a nuestra
imperfección, puede que a veces cometamos pecados. Pero el
pecar no es una práctica en el caso de los que permanecen en
unión con el Hijo y, por lo tanto, en unión con el Padre. Los que
practican el pecado no han "visto" a Jesús con los ojos de fe;
tales pecadores empedernidos, como los apóstatas, tampoco
'conocen' ni aprecian a Cristo como "El Cordero de Dios" que
expía los pecados. (Juan 1:36.)
7 Juan advierte contra el dejarse extraviar. (Léase 1 Juan
3:7, 8.) "No vaya a extraviarlos nadie", dice el apóstol, y añade:
"el que se ocupa en la justicia [mediante el seguir la ley de Dios]
es justo, así como ése [Jesucristo] es justo". Nuestra
pecaminosidad impide que seamos justos al mismo grado que lo
fue nuestro Gran Dechado. Pero debido a la bondad inmerecida
de Jehová, los seguidores ungidos de Jesús ahora pueden
seguir viviendo como hijos de Dios.
8 El que deliberadamente practica el pecado "se origina del
Diablo", quien ha estado pecando "desde el principio" de su
carrera de rebelión contra Jehová. Pero el Hijo de Dios "fue
manifestado" para "desbaratar las obras" de Satanás
relacionadas con el promover el pecado y la maldad. Esto
incluye deshacer los efectos de la muerte adámica mediante la
expiación del pecado por medio de Cristo y la resurrección de
los que se hallan en el Seol (Hades), así como el magullamiento
de la cabeza de Satanás. (Génesis 3:15; 1 Corintios 15:26.)
Mientras tanto, que nosotros, el resto ungido y la "gran
muchedumbre", sigamos guardándonos de practicar pecado e
injusticia.
Mantengamos la ley de Dios
5
9 Ahora Juan hace una distinción entre los hijos de Dios y
los hijos del Diablo. (Léase 1 Juan 3:9-12.) Todo el que ha
"nacido de Dios no se ocupa en el pecado", o no hace de este
una práctica. La "semilla reproductiva" de Jehová, o el espíritu
santo que da a la persona "un nuevo nacimiento" a una
esperanza celestial, permanece en el individuo a menos que
este lo resista y en consecuencia 'contriste' el espíritu, haciendo
que Dios lo aparte de él. (1 Pedro 1:3, 4, 18, 19, 23; Efesios
4:30.) Para permanecer como hijo de Dios, el cristiano
engendrado por espíritu "no puede practicar el pecado". Y siendo
que ahora es "una nueva creación" con una "nueva
personalidad", lucha contra el pecado. Ha "escapado de la
corrupción que hay en el mundo por la lujuria", y en su corazón
no se halla el deseo de ser un malhechor habitual. (2 Corintios
5:16, 17; Colosenses 3:5-11; 2 Pedro 1:4.)
*** w86 15/7 pág. 17 Sigan viviendo como hijos de Dios ***
Amemos "en hecho y verdad"
12 Si imitáramos a Caín, estaríamos muertos en sentido
espiritual. (Léase 1 Juan 3:13-15.) Por su gran odio mató a su
hermano, y no nos sorprende que el mundo nos odie de manera
similar, pues Jesús predijo esto. (Marcos 13:13.) Pero "nosotros
sabemos [o, estamos seguros] que hemos pasado de muerte
[espiritual] a vida [eterna], porque amamos a los hermanos",
nuestros compañeros testigos de Jehová. Debido a ese amor
fraternal, aunado a nuestra fe en Cristo, ya no estamos 'muertos'
en nuestras ofensas y pecados, sino que Dios ha removido de
nosotros Su condenación y nos ha levantado de la muerte
espiritual, dándonos la esperanza de vida eterna. (Juan 5:24;
Efesios 2:1-7.) Los desamorados apóstatas no tienen tal
esperanza, pues "el que no ama permanece en la muerte
[espiritual]".
*** cf cap. 17 "Nadie tiene mayor amor que este" ***
12, 13. a) ¿Hasta qué punto estamos dispuestos a demostrar el
amor que nos tenemos? b) ¿Qué significa ser
abnegados?
¿Qué implica mostrar amor abnegado?
12 Como seguidores de Jesús, es preciso que nos amemos
como él nos amó, lo que quiere decir que debemos estar
dispuestos a sacrificarnos por nuestros hermanos. ¿Hasta qué
punto? La Biblia nos dice: "En esto hemos venido a conocer el
amor, porque aquel entregó su alma por nosotros; y nosotros
estamos obligados a entregar nuestras almas por nuestros
hermanos" (1 Juan 3:16). Al igual que Jesús, tenemos que estar
dispuestos a morir los unos por los otros si es necesario.
En tiempos de persecución, preferimos sacrificar nuestra vida
antes que traicionar a nuestros hermanos espirituales y poner en
peligro la suya. En países divididos por conflictos étnicos o
raciales, arriesgamos la vida para protegerlos sin importar a qué
grupo pertenezcan. Y cuando las naciones entran en guerra,
preferimos ir a prisión o hasta morir antes que tomar las armas
para atacar a otras personas, se trate de nuestros hermanos o
no (Juan 17:14, 16; 1 Juan 3:10-12).
13 Pero estar dispuestos a morir por nuestros hermanos
no es la única forma de mostrar amor abnegado; al fin y al cabo,
muy pocos de nosotros tendremos alguna vez que hacer
semejante sacrificio. No obstante, si nuestro amor llega hasta
ese punto, ¿no deberíamos entonces estar dispuestos a hacer
sacrificios más pequeños, a poner a un lado nuestra comodidad
por ayudarles? Ser abnegados significa renunciar a nuestros
intereses en beneficio de los demás, anteponer el bien ajeno al
propio, aunque ello implique alguna incomodidad (1 Corintios
10:24). ¿De qué maneras prácticas podemos mostrar ese amor
altruista?
*** w90 1/12 ¿Cómo podemos responder sin egoísmo al
amor de Dios? ***
12. ¿Cómo debemos entender 1 Juan 3:16-18?
12 El amor también nos incita a ayudar a nuestros hermanos que
verdaderamente necesiten ayuda material. El apóstol Juan
escribió: "En esto hemos venido a conocer el amor, porque aquel
entregó su alma por nosotros; y nosotros estamos obligados a
entregar nuestras almas por nuestros hermanos. Pero cualquiera
que tiene los medios de este mundo para el sostén de la vida, y
contempla a su hermano pasar necesidad, y sin embargo le
cierra la puerta de sus tiernas compasiones, ¿de qué manera
permanece el amor de Dios en él? Hijitos, no amemos de
palabra ni con la lengua, sino en hecho y verdad". (1 Juan 3:16-
18.) Puede que ahora no se nos pida que entreguemos el alma a
favor de ellos, pero a veces tenemos oportunidades de expresar
amor por ellos de otras maneras, no solo de palabra ni con la
lengua, sino también con hechos. No hay nada incorrecto en
expresar con palabras el amor que sentimos por nuestros
hermanos, pero no queremos limitar nuestro amor a esto cuando
ellos necesiten cosas materiales. La declaración que hizo Jesús
de que "hay más felicidad en dar que en recibir" aplica también a
dar ayuda material. (Hechos 20:35.)
*** w07 15/7 ¿Ha pecado usted contra el espíritu santo? ***
5, 6. Resuma 1 Juan 3:19-22 y explique el significado de las
palabras del apóstol.
5 También nos consuela lo que dijo el apóstol Juan: "En esto
conoceremos que nos originamos de la verdad, y aseguraremos
nuestro corazón delante de él respecto a cualquier cosa en que
nos condene nuestro corazón, porque Dios es mayor que
nuestro corazón y conoce todas las cosas. Amados, si nuestro
corazón no nos condena, tenemos franqueza de expresión para
con Dios; y cualquier cosa que le pedimos la recibimos de él,
porque estamos observando sus mandamientos y estamos
haciendo las cosas que son gratas a sus ojos" (1 Juan 3:19-22).
6 Sabemos que "nos originamos de la verdad" porque
amamos a nuestros hermanos y no practicamos el pecado
(Salmo 119:11). Si nuestro corazón nos condena por alguna
razón, recordemos que "Dios es mayor que nuestro corazón y
conoce todas las cosas". Él sabe que mostramos "cariño
fraternal sin hipocresía", que luchamos contra el pecado y que
nos esforzamos por hacer su voluntad, y por eso tiene
misericordia de nosotros (1 Pedro 1:22). Si además de
manifestar amor fraternal y no practicar deliberadamente el
pecado, confiamos en Jehová, nuestro corazón no nos
condenará. Así, tendremos "franqueza de expresión" cuando le
oremos a Dios. Y él, por su parte, nos contestará porque
observamos sus mandamientos.
*** w05 1/8 Jehová es "remunerador de los que le buscan
solícitamente" ***
18, 19. ¿Cómo es Dios "mayor que nuestro corazón", y en qué
sentido "conoce todas las cosas"?
Jehová "es mayor que nuestro corazón"
18 Hay que admitir que no es fácil eliminar el desánimo
cuando está profundamente arraigado. No obstante, el espíritu
de Jehová puede ayudarle a ir derrumbando "cosas fuertemente
6
atrincheradas [...] que se levanta[n] contra el conocimiento de
Dios" (2 Corintios 10:4, 5). Cuando los pensamientos negativos
amenacen con apoderarse de usted, reflexione sobre las
siguientes palabras de Juan: "En esto conoceremos que nos
originamos de la verdad, y aseguraremos nuestro corazón
delante de él respecto a cualquier cosa en que nos condene
nuestro corazón, porque Dios es mayor que nuestro corazón y
conoce todas las cosas" (1 Juan 3:19, 20).
19 ¿Qué quiere decir la expresión "Dios es mayor que
nuestro corazón"? A veces el corazón puede condenarnos,
sobre todo cuando somos plenamente conscientes de nuestras
imperfecciones y faltas. O puede que debido a nuestra formación
tengamos una acentuada tendencia a vernos de manera
negativa, como si nada de lo que hiciéramos fuera del agrado de
Jehová. Las palabras del apóstol Juan nos aseguran que Jehová
es mayor que dichos sentimientos. Él ve más allá de nuestros
errores y percibe lo que realmente podemos llegar a ser.
Además, conoce nuestros motivos e intenciones. David escribió:
"Él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda
de que somos polvo" (Salmo 103:14). En efecto, Jehová nos
conoce mejor que nosotros mismos.
*** w86 15/7 Sigan viviendo como hijos de Dios ***
16. a) ¿En qué sentido es Dios "mayor que nuestro corazón"?
b) De acuerdo con Juan, ¿por qué contesta Jehová
nuestras oraciones?
Un corazón que no nos condena
16 Juan después pasa a señalar la seguridad de que somos
hijos de Jehová. (Léase 1 Juan 3:19-24.) "Conoceremos que nos
originamos de la verdad" y que no somos víctimas del engaño de
los apóstatas "en esto": en el hecho de que desplegamos amor
fraternal. Así "aseguraremos nuestro corazón" delante de Dios.
(Salmo 119:11.) Si nuestro corazón nos condena, quizás porque
nos parece que no hemos mostrado suficiente amor a nuestros
compañeros de adoración, recuerde que "Dios es mayor que
nuestro corazón y conoce todas las cosas". Él es misericordioso
porque está al tanto de nuestro "cariño fraternal sin hipocresía",
de nuestra lucha contra el pecado y de nuestros esfuerzos por
vivir de una manera que le agrade. (1 Pedro 1:22; Salmo 103:10-
14.) "Si nuestro corazón no nos condena" debido a que hay
hechos que prueban nuestro amor fraternal, y no somos
culpables de pecados ocultos, "tenemos franqueza de expresión
para con Dios" cuando le oramos. (Salmo 19:12.) Él contesta
nuestras oraciones "porque estamos observando sus
mandamientos y estamos haciendo las cosas que son gratas a
sus ojos".
Capítulo 4
*** w08 15/4 Rechacemos las "cosas que nada valen" ***
18. ¿Cómo podemos poner en práctica el consejo de 1 Juan
4:1?
Cómo rechazar las palabras sin valor
18 El anciano apóstol Juan dio un consejo muy oportuno
sobre este asunto (léase 1 Juan 4:1). En armonía con ese
consejo, siempre animamos a la gente del territorio a comprobar
si sus creencias se basan en lo que enseña la Biblia. Nosotros
debemos hacer una comprobación similar. Si alguien nos hace
un comentario que pone en duda las verdades bíblicas o el buen
nombre de la congregación, de los ancianos o de cualquier otro
hermano, no le creemos así porque sí. Más bien, nos
preguntamos: "¿Está actuando conforme a lo que dice la Biblia
la persona que difunde dicho comentario? ¿Fomentan sus
palabras los intereses del Reino? ¿Promueven la paz en la
congregación?". Cualquier comentario que derrumbe a los
hermanos en vez de edificarlos es una cosa que nada vale
(2 Cor. 13:10, 11).
*** w86 15/7 págs. 19-20 párrs. 21-22 Sigan viviendo como
hijos de Dios ***
21 Note una manera de poner esto a prueba. (Léase 1 Juan
4:2, 3.) "Toda expresión inspirada que confiesa que Jesucristo
ha venido en carne se origina de Dios." Reconocemos que Jesús
vivió como humano y que es el Hijo de Dios, y nuestra fe nos
mueve a enseñar estas verdades a otras personas. (Mateo
3:16, 17; 17:5; 20:28; 28:19, 20.) "Pero toda expresión inspirada
que no confiesa a Jesús no se origina de Dios." Más bien, "ésta
es la expresión inspirada del anticristo"; es decir, contra Cristo y
contra las enseñanzas bíblicas acerca de él. Evidentemente,
Juan y otros apóstoles habían dado advertencia de que la
"expresión inspirada del anticristo" vendría. (2 Corintios 11:3, 4;
2 Pedro 2:1.) Puesto que en aquel entonces los falsos maestros
amenazaban a los cristianos verdaderos, Juan pudo decir: "Ya
está en el mundo".
22 Otra manera de probar las "expresiones inspiradas" es
por medio de observar quiénes las escuchan. (Léase 1 Juan 4:4-
6.) Como siervos de Jehová, hemos "vencido" o superado a los
falsos maestros, hemos triunfado sobre sus intentos por
apartarnos de la verdad de Dios. Esta victoria espiritual ha sido
posible porque Dios, quien está "en unión con" los cristianos
leales, "es mayor que el Diablo, que está en unión con el
mundo", o sociedad humana injusta. (2 Corintios 4:4.) Debido a
que los apóstatas "se originan del mundo" y su espíritu es inicuo,
"hablan lo que procede del mundo y el mundo los escucha".
Teniendo el espíritu de Jehová, podemos detectar la naturaleza
no espiritual de sus "expresiones inspiradas" y por consiguiente
rechazarlas.
*** w06 1/10 El amor nos infunde valor ***
4. ¿Por qué decimos que Jehová es el Origen del amor?
"El amor es de Dios"
4 Jehová es tanto el ejemplo supremo del amor como su
Origen. Bien escribió el apóstol Juan: "Amados, continuemos
amándonos unos a otros, porque el amor es de Dios, y todo el
que ama ha nacido de Dios y adquiere el conocimiento de Dios.
El que no ama no ha llegado a conocer a Dios, porque Dios es
amor" (1 Juan 4:7, 8). Como este amor es un don de Jehová,
solo puede cultivarlo la persona que se acerca a él, para lo cual
primero tiene que aprender con exactitud cuál es su voluntad y
luego cumplirla de todo corazón (Filipenses 1:9; Santiago 4:8;
1 Juan 5:3).
*** w02 1/6 pág. 6 Mitos sobre la muerte bajo examen ***
Mito número 2: Dios se lleva a las personas para que estén
con él.
Una madre moribunda de 27 años de edad que dejaba tres
hijos le dijo a una monja católica: "No me diga que es la voluntad
de Dios. [...] No soporto que me digan eso". Sin embargo, esto
es lo que muchas religiones enseñan, que la gente muere
porque Dios se la lleva con él.
7
¿Es el Creador en realidad tan cruel que quita la vida sin
inmutarse, sabiendo que con ello nos destroza el corazón? No,
el Dios de la Biblia no es así. Según 1 Juan 4:8, "Dios es amor".
Notemos que no dice que tenga amor o que sea amoroso, sino
que es amor. Su amor es tan intenso, tan puro, tan perfecto, está
tan presente en su personalidad y sus acciones, que con toda
propiedad se puede decir que es la mismísima personificación
del amor. Él no es un Dios que se lleve a la gente.
*** w97 1/2 "Dios nos amó así" ***
12. a) ¿En qué sentido es Jesús el "Hijo unigénito de Dios"?
b) ¿Cómo puso de relieve el amor que Dios nos tiene
el que enviara a su Hijo para redimirnos?
12 ¿A cuál de sus miríadas de hijos celestiales dio Jehová esta
comisión? A aquel a quien las Escrituras llaman el "Hijo
unigénito". (1 Juan 4:9.) Esta expresión se usa con referencia a
su existencia prehumana, no a su nacimiento humano. Él es el
único a quien Jehová creó directamente sin la colaboración de
nadie más. Es el Primogénito de toda la creación. Dios lo usó
para dar el ser a todas las demás criaturas. Los ángeles son
hijos de Dios, como lo fue Adán. Pero de Jesús se dice que tiene
una "gloria como la que pertenece a un hijo unigénito de parte de
un padre". También se dice que reside "en la posición del seno
para con el Padre". (Juan 1:14, 18.) Disfruta de una relación
estrecha, confidencial y tierna con el Padre, y siente el mismo
amor por la humanidad que él. Proverbios 8:30, 31 expresa qué
siente el Padre por este Hijo y lo que el Hijo siente por la
humanidad: "[Yo, Jesús, el Obrero Maestro de Jehová, la
personificación de la sabiduría] llegué a ser [aquel] con
quien [Jehová] estuvo especialmente encariñado día a día, y
estuve alegre delante de él todo el tiempo [...] y las cosas que
fueron el objeto de mi cariño estuvieron con los hijos de los
hombres". Fue a este Hijo tan querido a quien Dios mandó a la
Tierra para proporcionar el rescate. Por ello son tan significativas
las palabras de Jesús: "Tanto amó Dios al mundo que dio a su
Hijo unigénito". (Juan 3:16.)
*** w96 15/6 pág. 6 ¿Qué significa amar a Dios? ***
¿Cómo ha tenido presente Jehová al hombre mortal? La
Biblia responde: "Por esto el amor de Dios fue manifestado en
nuestro caso, porque Dios envió a su Hijo unigénito al mundo
para que nosotros consiguiéramos la vida mediante él. El amor
consiste en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que él nos amó a nosotros y envió a su Hijo como
sacrificio propiciatorio por nuestros pecados". (1 Juan 4:9, 10.)
¿Por qué es este sacrificio propiciatorio la mayor prueba del
amor de Dios? Consideremos lo ocurrido en el jardín de Edén.
Adán y Eva se encararon a una decisión: someterse a la ley de
Jehová con la perspectiva de vivir perfectos para siempre, o
rebelarse contra él y morir. Eligieron rebelarse. (Génesis 3:1-6.)
Por consiguiente, también condenaron a muerte a toda la
humanidad. (Romanos 5:12.) Presuntuosamente nos quitaron la
oportunidad de tomar nuestra propia decisión. No se nos tomó
en cuenta.
Sin embargo, Jehová amorosamente tuvo presente al
hombre mortal y su difícil situación. Mediante la muerte en
sacrificio de su Hijo, Jesucristo, Jehová suministró la base legal
para que cada uno de nosotros escoja la vida o la muerte, la
obediencia o la rebelión. (Juan 3:16.) Es como si Jehová nos
concediera nuestro propio juicio, la oportunidad de regresar a
Edén, por decirlo así, y tomar nuestra propia decisión. Esta es la
mayor manifestación de amor de todos los tiempos.
*** kp págs. 28-29 "Ante todo, tengan amor intenso" ***
¿Por qué debemos amarnos los unos a los otros?
6 En primer lugar, "porque el amor es de Dios" (1 Juan 4:7).
Fue Jehová, la Fuente de esta atrayente cualidad, quien
nos amó primero. El apóstol Juan dice: "Por esto el amor de Dios
fue manifestado en nuestro caso, porque Dios envió a su Hijo
unigénito al mundo para que nosotros consiguiéramos la vida
mediante él" (1 Juan 4:9). Dios "envió a su Hijo" para que este
viviera como un ser humano, cumpliera con su ministerio y
muriera en un madero de tormento: todo esto con el objetivo de
que "nosotros consiguiéramos la vida". ¿Cómo deberíamos
responder a esta expresión suprema del amor divino? Juan nos
contesta: "Si Dios nos amó así a nosotros, entonces nosotros
mismos estamos obligados a amarnos unos a otros" (1 Juan
4:11). Notemos que Juan no escribió: "Si Dios le amó así a
usted", sino: "Si Dios nos amó así a nosotros". Está claro, pues,
que si el Altísimo ama a nuestros compañeros cristianos,
nosotros también deberíamos amarlos.
*** w86 15/7 págs. 22-23 párrs. 7-11 Muestre siempre amor y
fe ***
7 El amor que Dios nos tiene debería afectar nuestra actitud
hacia otras personas. (Léase 1 Juan 4:11-13.) Ya que él nos
amó aún siendo nosotros pecadores, "nosotros mismos estamos
obligados a amarnos unos a otros". De entre los humanos,
"nadie ha contemplado a Dios nunca". De modo que no
podemos decir que amamos a Jehová porque lo hayamos visto.
(Éxodo 33:20; Juan 1:18; 4:24.) No obstante, al desplegar amor
mostramos que amamos la Fuente de esta cualidad. Nuestro
amor fraternal es prueba de que "Dios permanece en nosotros y
su amor se perfecciona", o alcanza su completa expresión en
nosotros. Además, sabemos que "estamos permaneciendo en
unión" con Jehová "porque él nos ha impartido su espíritu".
Nuestro despliegue de amor fraternal es prueba de que el
espíritu de Jehová opera en nosotros, pues el amor es uno de
sus frutos. (Gálatas 5:22, 23.) Esto indica que conocemos a Dios
y tenemos su aprobación.
8 Hay aún más evidencia de que estamos "en unión con
Dios". (Léase 1 Juan 4:14-16a.) Habiendo "contemplado" lo que
Jesús hizo en la Tierra y cuánto sufrió a favor de la humanidad,
Juan podía 'dar testimonio de que el Padre había enviado a su
Hijo como Salvador del mundo' de la humanidad pecaminosa.
(Juan 4:42; 12:47.) Además, 'Dios permanece en unión con
nosotros y nosotros con él' si hacemos confesión sincera de que
Jesucristo es su Hijo. Esto exige que ejerzamos fe y demos
testimonio público de que Jesús es el Hijo de Dios. (Juan 3:36;
Romanos 10:10.) Nuestra confianza en "el amor que Dios tiene
en nuestro caso" es evidencia adicional de que nosotros,
seamos miembros del resto ungido o de las "otras ovejas",
estamos en unión con Jehová.
9 El siguiente punto que Juan señala es que el amor puede
ser "perfeccionado". (Léase 1 Juan 4:16b, 17.) Se nos recuerda
que "Dios es amor". Debido a que 'permanecemos en el amor',
desplegando este fruto del espíritu de Jehová, 'permanecemos
en unión con Dios'. Si el amor a Jehová "ha sido perfeccionado
con nosotros", habiendo alcanzado completa expresión hacia él,
entonces amaremos a nuestros compañeros creyentes.
(Compárese con el versículo 12.) El amor "perfecto" también
promueve la "franqueza de expresión" para dirigirnos a Dios en
oración ahora y "en el día del juicio", el cual está asociado con la
presencia de Cristo. Las personas que despliegan dicho amor no
tendrán razón alguna para temer que el juicio de Dios les sea
8
adverso. Si desplegamos amor, "tal como es ése [Jesús], así
somos nosotros mismos en este mundo". Sí, somos semejantes
a él al disfrutar del favor de Dios como hijos suyos en este
mundo de la humanidad alejada de Dios.
10 Las personas cuyo amor ha sido "perfeccionado" no
experimentan el temor que restringe la oración. (Léase
1 Juan 4:18, 19.) "El temor ejerce una restricción" que nos
impediría abordar abiertamente a Jehová. Así que, si
experimentamos dicho temor, entonces 'no hemos sido
perfeccionados en el amor'. Pero si hemos 'sido perfeccionados
en el amor', esta cualidad llena nuestro corazón, nos impulsa a
efectuar la voluntad divina y nos mueve a mantenernos cerca de
nuestro Padre celestial mediante la oración. Ciertamente
tenemos razón para amar a Jehová y dirigirnos a él en oración,
pues, tal como Juan dice, 'amamos, porque Dios nos amó
primero'.
11 Por supuesto, el meramente decir que amamos a Dios no
es suficiente. (Léase 1 Juan 4:20, 21.) Cualquiera que diga: "Yo
amo a Dios", mientras que odia a su hermano espiritual "es
mentiroso". Puesto que podemos ver a nuestro hermano y
observar sus características piadosas, el mostrarle amor debería
ser más fácil que el amar a un Dios invisible. En efecto, "el que
no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede estar amando
a Dios, a quien no ha visto". Por eso es razonable que
obedezcamos este "mandamiento": "Que el que ama a Dios esté
amando también a su hermano".
Capítulo 5
*** w86 15/7 págs. 23-24 Muestre siempre amor y fe ***
¿Quién vence al mundo?
12 Juan ahora pasa a mostrar lo que realmente significa
amar a Dios. (Léase 1 Juan 5:1-5.) En primer lugar, el apóstol
señala que "todo el que cree que Jesús es el Cristo —el Mesías,
o Ungido de Jehová— ha nacido de Dios", o sea, ha sido
engendrado con espíritu procedente de Jehová. Además, todo el
que ama al Progenitor, Jehová, ama a cualquier otra persona
que ha "nacido de ése". Sí, todos los hijos ungidos de Dios lo
aman y se esperaría que ellos se amaran unos a otros. Tal amor
fraternal es también una característica de la "gran
muchedumbre" de "otras ovejas" que tienen esperanza terrestre.
(Juan 10:16; Revelación 7:9.)
13 'Sabemos que amamos a los hijos de Dios cuando
amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos.' De hecho, 'el
amor de Dios significa que observemos sus mandamientos'.
Puesto que amamos a Dios y la justicia, felizmente cumplimos
sus mandamientos. Juan dice que estos no son "gravosos" para
nosotros "porque todo lo que ha nacido de Dios vence al
mundo". "Todo" quizás denote el poder que Dios da para 'vencer
al mundo' o triunfar sobre la injusta sociedad humana con sus
tentaciones para hacernos quebrantar los mandamientos de
Jehová. (Juan 16:33.) "La victoria que ha vencido al mundo" es
"nuestra fe" en Dios, en su Palabra y en su Hijo. Si tenemos "fe
en que Jesús es el Hijo de Dios", 'venceremos al mundo' al
rechazar su manera de pensar incorrecta y modo de vida
inmoral, y también al cumplir los mandamientos de Dios.
14 Ya que la fe en Jesús es tan importante para que seamos
'vencedores del mundo', Juan cita algunos hechos respecto a
Cristo que fueron dados por "tres que dan testimonio". (Léase
1 Juan 5:6-8.) Primeramente, Juan dice que Jesús "vino por
medio de agua". Cuando Jesús fue bautizado en agua para
simbolizar que se estaba presentando a sí mismo a Dios, Jehová
declaró: "Éste es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado".
(Mateo 3:17.) Cristo también fue señalado como el Hijo de Dios
"con la sangre" que derramó al morir como rescate. (1 Timoteo
2:5,6.) Además, Juan dice: "El espíritu [santo] es lo que está
dando testimonio, porque el espíritu es la verdad". El que el
espíritu descendiera sobre Jesús al ser bautizado probó que él
era el Hijo de Dios. (Mateo 3:16; Juan 1:29-34.) El espíritu de
Jehová hizo posible que Jesús llevara a cabo su comisión y
ejecutara obras poderosas. (Juan 10:37, 38; Hechos 10:38.)
Mediante el espíritu, Dios causó una extraña oscuridad, un
terremoto y que la cortina del santuario se rasgara cuando Jesús
murió, y entonces, por medio del mismo espíritu, Dios lo
resucitó. (Mateo 27:45-54.)
15 Así que, "hay tres que dan testimonio" al hecho de que
Jesús es el Hijo de Dios. Estos son: 1) el espíritu santo, 2) el
agua en que Jesús fue bautizado y lo que representó (que se
estaba presentando a sí mismo a Jehová) y, 3) la sangre que
derramó al morir como rescate. Estos tres "están de acuerdo" en
dar testimonio de que Jesús es el Hijo de Dios, en quien
tenemos que ejercer verdadera fe si hemos de recibir vida
eterna. (Compárese con Deuteronomio 19:15.)
*** w08 15/12 págs. 27-28 Puntos sobresalientes de las
cartas de Juan y de Judas ***
5:5-8. ¿Cómo dieron testimonio el agua, la sangre y el
espíritu de que "Jesús es el Hijo de Dios"? El agua dio
testimonio porque cuando Jesús se bautizó en agua, Jehová
expresó que lo aprobaba como Hijo suyo (Mat. 3:17). La sangre,
que representa la vida que Jesús ofreció como "rescate
correspondiente por todos", también demostró que Cristo es el
Hijo de Dios (1 Tim. 2:5, 6). Y el espíritu santo dio testimonio de
que Jesús es el Hijo de Dios cuando descendió sobre él durante
su bautismo, lo que le permitió ir "por la tierra haciendo bien y
sanando a todos los que eran oprimidos por el Diablo" (Juan
1:29-34; Hech. 10:38).
*** w86 15/7 págs. 24-26 Muestre siempre amor y fe ***
El testimonio dado por Dios
16 Dios mismo ha dado testimonio respecto a su Hijo.
(Léase 1 Juan 5:9-12.) "Si recibimos [como verdadero] el
testimonio [imperfecto] que los hombres dan [como
acostumbramos hacer en conversación y en un tribunal], el
testimonio que Dios da es mayor." (Juan 8:17, 18.) Puesto que
'Dios no puede mentir', podemos confiar completamente en 'el
testimonio que él ha dado respecto a su Hijo'. Y Jehová ha dicho
que Jesucristo es su Hijo. (Tito 1:2; Mateo 3:17; 17:5.) Además,
Dios estaba detrás de los "tres que dan testimonio", o sea, Su
espíritu santo, el agua en que fue bautizado Jesús y la sangre
derramada de Cristo.
17 "La persona que pone su fe en el Hijo de Dios tiene el
testimonio dado en su propio caso" porque toda la evidencia le
convence de que Jesús es el Hijo de Dios. Pero "la persona que
no tiene fe en Dios" como testigo confiable respecto a Su Hijo,
hace que Jehová parezca mentiroso. Por cierto, el resumen del
testimonio dado es "que Dios nos dio vida eterna, y esta vida
está en su Hijo". La salvación a vida eterna es posible solo
mediante fe en que Jesús es el Hijo de Dios. (Juan 11:25, 26;
14:6; 17:1-3.) De modo que, "el que tiene al Hijo" por medio de
creer en él, tiene el don inmerecido de vida eterna. (Juan 20:31.)
Pero cualquier persona que carezca de fe en Jesús como el Hijo
de Dios no disfrutará de "esta vida".
¡La oración surte efecto!
9
18 Juan ahora presenta el propósito fundamental de su carta
y considera la oración. (Léase 1 Juan 5:13-15.) Él ha escrito
"estas cosas" para que se sepa 'que tenemos vida eterna'. Esta
es nuestra convicción como los que ponemos fe en el "nombre"
del Hijo de Dios. (Compárese con 1 Juan 3:23.) Y los apóstatas,
que no son de nuestra clase, no pueden destruir esa fe. (1 Juan
2:18, 19.)
19 Tenemos la "confianza" en Dios de que, no importa qué
pidamos en oración "conforme a su voluntad, él nos oye".
Debidamente, pues, oramos por tales cosas como la
santificación del nombre de Jehová, su espíritu, su sabiduría
divina y que nos libre del inicuo. (Mateo 6:9, 13; Lucas 11:13;
Santiago 1:5-8.) Y "sabemos que hemos de tener las cosas
pedidas porque se las hemos pedido a él", el "Oidor de la
oración". (Salmo 65:2.)
20 Después Juan habla acerca de la oración y de dos tipos
de pecado. (Léase 1 Juan 5:16, 17.) "Un pecado que no incurre
en muerte" no es deliberado, y no sería incorrecto orar para que
el malhechor arrepentido sea perdonado. (Hechos 2:36-38; 3:19;
Santiago 5:13-18.) Pero sería incorrecto orar respecto a "un
pecado que sí incurre en muerte" debido a que este es un
pecado deliberado contra el espíritu santo, por el cual el perdón
es imposible. (Mateo 12:22-32; Hebreos 6:4-6; 10:26-31.) Tales
pecadores van al Gehena y experimentan destrucción eterna en
"la muerte segunda". (Revelación 21:8; Mateo 23:15.) Por lo
tanto, Jehová es el Juez final, y no nos arriesgamos a
desagradarle al orar por un pecador cuando los hechos
muestran que es culpable de un "pecado [deliberado] que sí
incurre en muerte".
21 En consecuencia, "si alguno [especialmente un anciano
ungido con espíritu] alcanza a ver a su hermano pecando un
pecado que no incurre en muerte ["la muerte segunda"], pedirá, y
él [Dios] le dará vida [al pecador]", salvándolo así de la
destrucción eterna. Por supuesto, "toda injusticia es pecado", es
decir, errar el blanco en lo que se refiere a las justas normas de
Dios. "Sin embargo, hay un pecado que no incurre en muerte"
porque resulta de nuestra imperfección, estamos arrepentidos y
el pecado es perdonado mediante el sacrificio de Cristo.
Puntos sobresalientes de la carta de Juan
22 Juan ahora resume los puntos básicos de su carta.
(Léase 1 Juan 5:18-21.) Todo el que ha "nacido de Dios" como
cristiano ungido con espíritu "no practica el pecado". Jesucristo,
"Aquel que nació de Dios" mediante el espíritu santo, "lo vigila, y
el inicuo [Satanás] no logra asirlo". Tal cristiano ungido leal
puede orar con confianza para ser librado del inicuo y puede,
con "el escudo grande de la fe", librarse del daño espiritual que
pueden causarle los "proyectiles encendidos" de Satanás.
(Mateo 6:13; Efesios 6:16.)
23 Puesto que los ungidos tienen evidencia de que son hijos
espirituales de Jehová, pueden decir: "Sabemos que nosotros
nos originamos de Dios". El hecho de que tienen fe en Cristo y
no practican el pecado demuestra que son los hijos de Dios que
Satanás no ha 'logrado asir'. "Pero el mundo entero [la injusta
sociedad humana] yace en el poder del inicuo", Satanás el
Diablo. (Efesios 2:1, 2; Revelación 12:9.) El mundo se somete a
la inicua influencia y dominación de Satanás y no hace ningún
esfuerzo por librarse con el fin de efectuar la voluntad divina.
24 Algunos maestros falsos insistían en decir que Cristo no
había venido en la carne. (2 Juan 7.) Pero la evidencia que se
presenta en esta carta autoriza a Juan a decir: "Nosotros
sabemos que el Hijo de Dios ha venido". (1 Juan 1:1-4; 5:5-8.)
Además, Jesús "nos ha dado capacidad intelectual", o
"percepción mental", para que "adquiramos el conocimiento del
verdadero", un entendimiento progresivo de Dios. (Mateo 11:27.)
De modo que "estamos en unión con el verdadero [Jehová Dios],
por medio de su Hijo Jesucristo". (Compárese con Juan
17:20, 21.)
25 Los que están en unión con el Dios verdadero Jehová —
sean miembros del resto ungido o de las "otras ovejas"—,
desean agradarle en todo. Pero las tentaciones de envolverse en
la idolatría existieron en el primer siglo, tal como existen hoy día.
Por eso, Juan apropiadamente concluye su carta con el consejo
paternal: "Hijitos, guárdense de los ídolos". Como cristianos, no
nos inclinamos ante las imágenes. (Éxodo 20:4-6.) También
sabemos que sería incorrecto ponerse a sí mismos, a los
placeres, o a cualquier otra cosa en el lugar de Dios. (2 Timoteo
3:1, 2, 4.) Además, nuestra dedicación a él no deja lugar para
que adoremos a la "bestia salvaje" política ni a su "imagen".
(Revelación 13:14-18; 14:9-12.) Por lo tanto, con la mira de
agradar a nuestro Padre celestial y recibir su don de vida eterna,
estemos resueltos a evitar toda clase de idolatría y nunca
permitamos que esta destruya nuestra relación preciosa con
Jehová mediante Jesucristo.
*** w93 15/1 pág. 24 ¿Por qué debemos guardarnos de la
idolatría? ***
¿Por qué es necesario estar en guardia?
19 Los cristianos se esfuerzan solícitamente por guardarse
de la idolatría porque esta tiene muchas formas, y un solo acto
idolátrico puede comprometer su fe. El apóstol Juan dijo a sus
compañeros de creencia: "Guárdense de los ídolos". (1 Juan
5:21.) Este consejo fue necesario porque los cristianos estaban
rodeados de muchas formas de idolatría. Juan escribió desde
Éfeso, una ciudad donde abundaban la magia y los mitos sobre
dioses falsos. Allí se hallaba una de las siete maravillas del
mundo: el templo de Ártemis, un refugio para criminales y centro
de ritos inmorales. El filósofo Heráclito de Éfeso asemejó la
senda oscura que conducía al altar de aquel templo a la
oscuridad de la infamia, y pensaba que la moralidad de la gente
que iba a ese templo era peor que la de los animales. Como se
ve, los cristianos de Éfeso tenían que mantenerse firmes ante el
demonismo, la inmoralidad y la idolatría.
20 Los cristianos tienen que resolverse con firmeza a evitar
toda forma de idolatría, incluso la que parezca leve, porque un
solo acto de adoración al Diablo apoyaría su alegación de que
los humanos no permanecerían fieles a Dios bajo prueba. (Job
1:8-12.) Cuando Satanás mostró a Jesús "todos los reinos del
mundo y su gloria", agregó: "Todas estas cosas te las daré si
caes y me rindes un acto de adoración". Al rechazar esa oferta,
Cristo apoyó el lado de Jehová en la cuestión de la soberanía
universal y probó que el Diablo es un mentiroso. (Mateo 4:8-11;
Proverbios 27:11.)
Introducción 2 Juan
*** si pág. 259 Libro bíblico número 63: 2 Juan ***
Escritor: El apóstol Juan Dónde se escribió: Éfeso, o cerca
Cuándo se completó: c. 98 E.C.
LA SEGUNDA carta de Juan es breve —quizás se haya
escrito en una sola hoja de papiro—, pero abunda en significado.
10
Se dirige "a la señora escogida y a sus hijos". Puesto que es
cierto que "Kyria" ("señora" en griego) existía como nombre
propio cuando se escribió la carta, algunos escriturarios opinan
que esta se había dirigido a una persona que tenía ese nombre.
Por otro lado, algunos piensan que Juan escribía a una
congregación cristiana y se refería a ella con la expresión "la
señora escogida". Esto pudo haberse hecho para confundir a
perseguidores. En tal caso, los saludos de "los hijos de tu
hermana" mencionados en el último versículo serían los de los
miembros de otra congregación. Así que la segunda carta no
tenía el propósito de ser de alcance tan general como la primera,
pues evidentemente se escribió o a una sola persona o a una
congregación en particular (v. 1).
2 No hay motivo para dudar que Juan haya escrito esta
carta. El escritor se llama a sí mismo "el anciano". Esto
ciertamente cuadra con Juan no solo por su edad avanzada,
sino también porque, como una de las "columnas" (Gál. 2:9) y el
último apóstol con vida entonces, era verdaderamente un
"anciano" en la congregación cristiana. Era bien conocido, y no
se requeriría ninguna otra identificación para sus lectores. Algo
que también indica que él la escribió es la similitud de su estilo
con el de la primera carta y el Evangelio de Juan. Al igual que la
primera carta, parece que la segunda carta se escribió en Éfeso
o sus alrededores, cerca de 98 E.C. Respecto a la Segunda y la
Tercera de Juan, la Cyclopedia de McClintock y Strong comenta:
"Por su similitud general, podemos conjeturar que las dos
epístolas se escribieron poco después de la Primera Epístola
desde Éfeso. Ambas aplican a casos individuales de conducta
los principios que se habían establecido plenamente en la
Primera Epístola". Como apoyo de la autenticidad de la carta,
Ireneo, del siglo II, cita de ella, y Clemente de Alejandría, de la
misma época, la aceptaba. Además, las cartas de Juan
aparecen en la lista del Fragmento Muratoriano.
3 Como fue cierto de Primera de Juan, la razón por la cual
se escribió esta carta fue la arremetida de los falsos maestros
contra la fe cristiana. Juan quiere prevenir a sus lectores contra
ellos para que puedan reconocerlos y evitarlos, mientras siguen
andando en la verdad, con amor mutuo.
*** w08 15/12 pág. 28 Puntos sobresalientes de las cartas de
Juan y de Judas ***
SIGAN "ANDANDO EN LA VERDAD"
(2 Juan 1-13)
Juan empieza su segunda carta con estas palabras: "El
anciano, a la señora escogida y a sus hijos". Él expresa su
alegría al hallar a "ciertos hijos [de ella] andando en la verdad"
(2 Juan 1, 4).
Tras animar a los hermanos a cultivar amor, Juan escribe:
"Esto es lo que el amor significa: que sigamos andando según
sus mandamientos". También advierte sobre "el engañador y el
anticristo" (2 Juan 5-7).
Respuestas a preguntas bíblicas:
1, 13. ¿Quién es "la señora escogida"? Juan pudiera
referirse a una mujer específica a quien llama Kiria, que en
griego significa "señora". O tal vez, a fin de confundir a los
perseguidores, empleó una figura retórica para dirigirse a una
congregación en particular. En tal caso, los hijos de ella serían
los miembros de la congregación y "los hijos de [su] hermana"
serían los miembros de otra congregación.
7. ¿De qué venida habla Juan, y cómo es que los
engañadores "no [la] confiesan"? No se refiere a la futura
venida invisible de Jesús, sino a su venida en la carne y su
ungimiento como el Cristo (1 Juan 4:2). Los engañadores
no confiesan esta venida en la carne. Quizás nieguen que Jesús
vivió o que fue ungido con espíritu santo.
*** it-2 pág. 615 Pecado ***
Transgredir equivale a "traspasar". El pecado puede
tomar la forma de una "transgresión". La palabra griega
pa·rá·ba·sis (transgresión) tiene el significado básico de "acción
de traspasar", es decir, el hecho de sobrepasar o ir más allá de
ciertos límites, en especial en lo tocante a quebrantar una ley.
Mateo utiliza la forma verbal (pa·ra·bái·nō) cuando registra la
pregunta de los escribas y fariseos en cuanto a por qué los
discípulos de Jesús 'traspasaron la tradición de los hombres de
otros tiempos', así como la pregunta con la que Jesús respondió
en cuanto a por qué estos opositores 'traspasaban el
mandamiento de Dios a causa de su tradición', y de ese modo
invalidaban la palabra de Dios. (Mt 15:1-6.) Este verbo también
puede significar "descarriarse" o "desviarse", como cuando
Judas "se desvió" de su ministerio y apostolado. (Hch 1:25.) En
algunos textos griegos se utiliza el mismo verbo al referirse a
"todo el que prevarica, y no persevera en la doctrina de Cristo".
(2Jn 9, JT.)
*** w86 15/3 ¡No dejen lugar para el Diablo! ***
12. ¿Por qué una lealtad mal dirigida no debería ser causa de
que violáramos el requisito bíblico de evitar asociación
social con personas expulsadas?
12 Algunos que asumen una actitud de crítica afirman que la
organización de Jehová es demasiado estricta en cuanto a cortar
la relación social con una persona expulsada. (2 Juan 10, 11.)
¿Por qué piensan así esas personas? ¿Es que por un vínculo
familiar cercano o por un sentimiento equivocado de lealtad
hacia un amigo están relegando a un segundo plano su lealtad a
Jehová y a sus normas y requisitos? Tenga presente, además,
que si uno continuara teniendo relación social con una persona
expulsada, aunque esta sea un familiar cercano, podría
contribuir a que el expulsado concluyera que después de todo su
acción no era tan grave, lo cual sería aun más perjudicial para él.
Sin embargo, si uno le priva de su asociación puede despertar
en él anhelo por lo que ha perdido y deseo de recobrarlo. El
modo como Jehová hace las cosas es siempre el mejor y resulta
en nuestra protección. (Proverbios 3:5.)
*** w88 15/4 págs. 27-28 Disciplina que puede dar fruto
pacífico ***
¿Cortados del trato totalmente?
7 Los cristianos no se mantienen alejados de la gente.
Tenemos comunicación normal con vecinos, compañeros de
trabajo, condiscípulos y otras personas, y les testificamos,
aunque algunos sean 'fornicadores, personas dominadas por la
avidez, extorsionistas o idólatras'. Pablo escribió que no
podemos evitarlos completamente, 'de otro modo tendríamos
que salirnos del mundo'. Sin embargo, dio instrucciones de que
se habría de tratar de manera diferente a un "hermano" que
viviera de ese modo: "Cesen de mezclarse en la compañía de
cualquiera que, llamándose hermano, [haya vuelto a aquellas
costumbres], y ni siquiera coman con tal hombre". (1 Corintios
5:9-11; Marcos 2:13-17.)
11
8 En los escritos del apóstol Juan hallamos consejo similar
que recalca hasta qué grado hemos de evitar a tales personas:
"Todo el que se adelanta y no permanece en la enseñanza del
Cristo no tiene a Dios [...] Si alguno viene a ustedes y no trae
esta enseñanza, nunca lo reciban en casa ni le digan un saludo.
Porque el que le dice un saludo [griego: kjái·ro] es partícipe en
sus obras inicuas". (2 Juan 9-11.)
9 ¿Por qué es apropiado adoptar una postura tan firme aun
hoy? Pues bien, reflexione sobre el severo cortamiento del trato
que se mandaba en la Ley de Dios a Israel. Con relación a
varios asuntos serios, los violadores voluntariosos eran
ejecutados. (Levítico 20:10; Números 15:30, 31.) Cuando eso
sucedía, otras personas, aunque fueran parientes, ya no podían
hablar con el violador de la ley, que estaría muerto. (Levítico
19:1-4; Deuteronomio 13:1-5; 17:1-7.) Aunque los israelitas
leales de aquel tiempo eran humanos normales con emociones
como las nuestras, sabían que Dios es justo y amoroso y que su
Ley protegía la limpieza moral y espiritual de ellos. Por eso,
podían concordar en que Su arreglo para cortar de la
congregación a los malhechores era fundamentalmente bueno y
apropiado. (Job 34:10-12.)
10 Podemos tener la misma seguridad de que el arreglo de
Dios de que los cristianos rehúsen tener compañerismo con
alguien que haya sido expulsado por un pecado del cual no se
arrepiente es un paso sabio que nos protege. "Quiten la levadura
vieja, para que sean una masa nueva, según estén libres de
fermento". (1 Corintios 5:7.) Al evitar, también, a las personas
que deliberadamente se han desasociado, los cristianos se
protegen de puntos de vista que posiblemente son de crítica, o
faltos de aprecio o hasta apóstatas. (Hebreos 12:15, 16.)
*** w12 1/7 pág. 11 ¿Lo sabía? ***
¿Qué papel se utilizaba en tiempos bíblicos?
▪ Es natural hacerse esta pregunta tras leer las siguientes
palabras del apóstol Juan: "Aunque tengo muchas cosas que
escribirles, no deseo hacerlo con papel y tinta" (2 Juan 12).
El término original griego chartes —que aquí se traduce
"papel"— alude al papel hecho de papiro. El papiro es una planta
acuática con cuyos tallos se preparaban hojas para escribir.
¿Cuál era el proceso? Cierta obra de referencia lo explica así:
"Se quitaba la corteza exterior de los tallos —que podían medir
unos 3 metros (10 pies) de largo—, se cortaban en tiras
delgadas y se acomodaban en dos capas: una en sentido
horizontal y otra en sentido vertical. Luego se machacaban con
un mazo de madera para obtener una hoja que, finalmente, se
raspaba para alisarla".
Los arqueólogos han descubierto muchos papiros antiguos
en Egipto y en los alrededores del mar Muerto. Algunos de los
papiros bíblicos que se han encontrado en estas zonas datan del
tiempo de Jesús o incluso de antes. Es muy posible que las
cartas que forman parte de la Biblia —como las de los
apóstoles— se escribieran en hojas de este material.
*** it-2 pág. 143 Juan, Cartas de ***
Algunos piensan que esta carta a "la señora escogida" se
dirige a una de las congregaciones cristianas, y que los hijos son
hijos en sentido espiritual. Los hijos de la "hermana" (2Jn 13)
serían los miembros de otra congregación. Hay quienes, por el
contrario, sostienen que esta carta se dirigió a una persona tal
vez llamada Kiria o Ciria ("señora", en griego).
Introducción 3 Juan
*** si pág. 260 Libro bíblico número 64: 3 Juan ***
Escritor: El apóstol Juan Dónde se escribió: Éfeso, o cerca
Cuándo se completó: c. 98 E.C.
ESTA carta se dirige a Gayo, un cristiano fiel a quien Juan
realmente estimaba. El nombre Gayo era común en los días de
la congregación primitiva. Aparece cuatro veces en otras partes
de las Escrituras Griegas Cristianas, y se refiere a por lo menos
tres o probablemente cuatro hombres diferentes. (Hech. 19:29;
20:4; Rom. 16:23; 1 Cor. 1:14.) No hay datos que muestren
claramente que el Gayo a quien Juan escribió sea uno de los
otros Gayos mencionados. Lo único que sabemos de Gayo es
que era miembro de una congregación cristiana, que era amigo
especial de Juan y que la carta fue dirigida a él personalmente,
razón por la cual se emplea la palabra "tú".
2 Puesto que el estilo de los saludos de apertura y de cierre
es igual al de Segunda de Juan y el escritor se identifica de
nuevo con la expresión "el anciano", no hay duda de que el
apóstol Juan también escribió esta carta. (2 Juan 1.) La similitud
del contenido y el lenguaje empleado también sugiere que, como
sucedió en el caso de las otras dos cartas, se escribió en Éfeso
o cerca de allí, alrededor de 98 E.C. Por su brevedad, rara vez
citaron de ella los escritores primitivos, pero se halla junto con
Segunda de Juan en los catálogos antiguos de las Escrituras
inspiradas.
3 En su carta Juan expresa aprecio por la hospitalidad que
Gayo muestra a hermanos viajantes, y menciona un problema
que ha surgido con cierto ambicioso Diótrefes. Parece que el
Demetrio mencionado es la persona que llevó esta carta a Gayo,
de modo que puede que como enviado de Juan haya necesitado
la hospitalidad de Gayo en su viaje, y la carta haría seguro que
la recibiera. Como en el caso de Gayo, no sabemos nada de
Diótrefes ni de Demetrio aparte de lo que leemos aquí. Sin
embargo, la carta da un interesante vislumbre de la estrecha
hermandad internacional que existía entre los cristianos
primitivos. Entre otras cosas, en ella había la costumbre de
recibir hospitalariamente a los que viajaban "a favor del nombre",
aunque los anfitriones no los conocieran personalmente (v. 7).
*** it-1 pág. 995 Gayo ***
4. Cristiano a quien el apóstol Juan escribió su tercera carta
inspirada, en la que lo encomia por andar en la verdad y por su
fiel trabajo y amor relacionados con su hospitalidad. (3Jn 1, 3-6.)
*** it-2 págs. 1191-1192 Verdad ***
El cristianismo es "el camino de la verdad" (2Pe 2:2), y los
que ayudan a otros a adelantar los intereses del cristianismo se
convierten en "colaboradores en la verdad". (3Jn 8.) El conjunto
de enseñanzas cristianas, que más tarde formó parte de la
Palabra escrita de Dios, es "la verdad" o "la verdad de las
buenas nuevas". Adherirse a esta verdad, 'andar' en ella, es
esencial para que una persona consiga la salvación. (Ro 2:8;
2Co 4:2; Ef 1:13; 1Ti 2:4; 2Ti 4:4; Tit 1:1, 14; Heb 10:26; 2Jn 1-4;
3Jn 3, 4.) En el caso de los que se comportan de modo correcto,
la verdad —la conformidad de sus caminos a la Palabra de Dios
y los mismos resultados de su proceder— da testimonio de que
son ejemplos dignos de imitar. (3Jn 11, 12.) Por otro lado, una
persona que se aparta de las enseñanzas fundamentales del
cristianismo, sea por comportarse de manera impropia o por
12
abogar a favor de una doctrina falsa, ya no está "andando" en la
verdad. Esta era la situación de los que insistían en que la
circuncisión era necesaria para conseguir la salvación. Su
enseñanza era contraria a la verdad cristiana, y los que la
aceptaban dejaban de obedecer la verdad o de andar en ella.
(Gál 2:3-5; 5:2-7.) De manera similar, cuando el apóstol Pedro,
por su manera de actuar, hizo una distinción impropia entre los
judíos y los no judíos, el apóstol Pablo le corrigió por no 'andar'
en armonía con "la verdad de las buenas nuevas". (Gál 2:14.
*** w08 15/12 pág. 29 Puntos sobresalientes de las cartas de
Juan y de Judas ***
Lecciones para nosotros:
4. Los hermanos espiritualmente maduros de la
congregación se alegran mucho cuando ven que los más
jóvenes "siguen andando en la verdad". ¡Y qué incomparable
regocijo sienten los padres cuando logran ayudar a sus hijos a
convertirse en siervos de Jehová!
5-8. Entre quienes trabajan duro a favor de sus hermanos
por amor a ellos y a Jehová figuran los superintendentes
viajantes, los misioneros, los que sirven en hogares Betel o
sucursales y los precursores. Su fe es digna de imitar y merecen
nuestro apoyo amoroso.
9-12. Debemos imitar el fiel ejemplo de Demetrio y no el de
Diótrefes, que era un charlatán y calumniador.
*** w96 1/10 págs. 17-18 La hospitalidad cristiana en un
mundo dividido ***
Compartamos con los santos
11 Entre las personas verdaderamente dignas de recibir
consideración y hospitalidad figuran los cristianos maduros que
se afanan por nuestro bienestar espiritual. Jehová dictó
ordenanzas especiales en favor de los sacerdotes y levitas del
antiguo Israel. (Números 18:25-29.) Asimismo, en el siglo I se
instó a los cristianos a cuidar de aquellos que les rendían
servicios especiales. El pasaje de 3 Juan 5-8 nos da una visión
del estrecho vínculo de amor que existía entre los primeros
cristianos.
12 El envejecido apóstol Juan estimó altamente la bondad y
hospitalidad que Gayo mostró a ciertos hermanos itinerantes
enviados a visitar la congregación. Aunque todos ellos, incluido
Demetrio —quien fue seguramente el portador de la epístola—,
eran extraños o desconocidos para Gayo, los recibió
hospitalariamente porque "fue a favor del nombre de [Dios] que
salieron". Juan dijo: "Nosotros, por lo tanto, estamos obligados a
recibir hospitalariamente a tales personas, para que lleguemos a
ser colaboradores en la verdad". (3 Juan 1, 7, 8.)
13 En la organización de Jehová existen hoy día muchos
que laboran vigorosamente en favor de la entera asociación de
hermanos, como son los superintendentes viajantes, que
semana a semana dedican su tiempo y energías a edificar a las
congregaciones; los misioneros, que dejan atrás a sus familias y
amigos a fin de predicar en el extranjero; los que sirven en las
sucursales, u hogares Betel, que ofrecen voluntariamente sus
servicios para apoyar la predicación mundial, y los precursores,
que invierten la mayor parte de su tiempo y energías en el
ministerio del campo. En esencia, todos ellos trabajan duro,
no para cubrirse de gloria ni con afán de lucro, sino animados
por el amor a Jehová y a la hermandad cristiana. Son dignos de
imitar por su devoción de toda alma y merecen que se les 'reciba
hospitalariamente'.
*** w06 15/1 No dejemos lugar para el Diablo ***
5. ¿Qué hacía Diótrefes, por lo que merecía que le pidieran
cuentas?
5 A los israelitas se les mandó: "No debes andar entre tu pueblo
con el fin de calumniar" (Levítico 19:16). El apóstol Juan dijo lo
siguiente sobre cierto calumniador de su tiempo: "Escribí algo a
la congregación, pero Diótrefes, a quien le gusta tener el primer
lugar entre ellos, no recibe nada de nosotros con respeto. Por
eso, si voy, traeré a memoria sus obras que sigue haciendo,
charlando acerca de nosotros con palabras inicuas" (3 Juan
9, 10). Diótrefes calumniaba a Juan y merecía que le pidieran
cuentas de su proceder. ¿Qué cristiano leal quisiera ser como
Diótrefes e imitar así a Satanás, el gran calumniador?
*** w08 15/12 pág. 29 Puntos sobresalientes de las cartas de
Juan y de Judas ***
Respuestas a preguntas bíblicas:
11. ¿Por qué participan algunos en mala conducta?
Su falta de espiritualidad no les permite ver a Dios con los ojos
del entendimiento. Y como tampoco lo ven con los ojos literales,
obran como si él no los observara (Eze. 9:9).
14. ¿Quiénes son los "amigos" mencionados aquí?
En este caso, el término "amigos" no solo incluye a quienes
gozan de una relación estrecha entre sí; Juan lo utiliza para
referirse a los cristianos en general.
*** w89 15/10 Cómo poner fin al dañino chismear ***
18. ¿Cómo difería Demetrio de Diótrefes, y cómo pudiera este
contraste afectar nuestra conducta?
18 Con el fin de animar a otros a respetar a las personas rectas,
Juan dijo a Gayo: "No seas imitador de lo que es malo, sino de lo
que es bueno. El que hace el bien se origina de Dios. El que
hace el mal no ha visto a Dios. Todos ellos, y la verdad misma,
han dado testimonio de Demetrio. De hecho, nosotros, también,
estamos dando testimonio, y tú sabes que el testimonio que
nosotros damos es verdadero". (3 Juan 1, 11, 12.) Cada uno de
nosotros pudiera preguntarse: ¿Soy un charlatán como
Diótrefes, o soy como el fiel Demetrio? Si respetamos a nuestros
compañeros de creencia, no haremos comentarios negativos
acerca de ellos y así no daremos motivo para que otros nos
consideren charlatanes.
*** w91 15/4 pág. 30 Anden como colaboradores en la verdad
***
Con papel, pluma y tinta: Juan deseaba visitar "a la señora
escogida" y a los "hijos" de ella en vez de escribirles muchas
cosas "con papel y tinta". En vez de seguir escribiéndole a Gayo
"con tinta y pluma", el apóstol también esperaba verlo pronto.
(2 Juan 1, 12; 3 Juan 1, 13, 14.) La palabra griega que se
traduce "pluma" (ká·la·mos) se refiere a una caña o tallo, y
pudiera verterse "caña de escribir". Entre los griegos y los
romanos, la caña que servía de pluma era puntiaguda y hendida
como las plumas de escribir de tiempos posteriores. La palabra
griega mé·lan, que se vierte "tinta", es la forma neutra del
adjetivo masculino mé·las, que significa "negro". El pigmento de
las tintas más antiguas era de negro carbón... era una forma de
hollín obtenida de la quema de aceite o madera, o un carbón
cristalino de una fuente animal o vegetal. Se solían almacenar
las tintas como pastillas o barras secas que el escriba
13
humedecía y aplicaba con su pincel o caña. El papel de
entonces consistía en hojas de un material fino o delgado hecho
de tiras de la planta del papiro. Los cristianos primitivos usaban
aquel papel para cartas, rollos y códices.
*** w08 15/12 pág. 29 Puntos sobresalientes de las cartas de
Juan y de Judas ***
14. ¿Quiénes son los "amigos" mencionados aquí?
En este caso, el término "amigos" no solo incluye a quienes
gozan de una relación estrecha entre sí; Juan lo utiliza para
referirse a los cristianos en general.
Judas
*** si págs. 261-262 Libro bíblico número 65: Judas ***
Escritor: Judas Dónde se escribió: Palestina (?)
Cuándo se completó: c. 65 E.C.
¡LOS hermanos cristianos de Judas estaban en peligro!
Durante el tiempo que había transcurrido desde la muerte y
resurrección de Cristo Jesús se habían introducido en la
congregación cristiana elementos extraños. El enemigo se había
infiltrado con el fin de socavar la fe, tal como había advertido el
apóstol Pablo unos 14 años antes. (2 Tes. 2:3.) ¿Cómo debía
prevenirse a los hermanos y ponerlos en guardia contra el
peligro? La carta de Judas, vigorosa y enérgica en su franqueza,
suministró la respuesta. Judas mismo expresó claramente su
postura en los versículos 3 y 4: 'Se me hizo necesario escribirles
porque ciertos hombres se han metido disimuladamente,
hombres impíos, que tornan la bondad inmerecida de nuestro
Dios en una excusa para conducta relajada'. Los cimientos
mismos de la doctrina sana y la moralidad se hallaban
amenazados. Judas se sintió impelido a luchar por los intereses
de sus hermanos, para que ellos, a su vez, pudieran luchar
tenazmente por la fe.
2 Pero ¿quién era Judas? Las palabras iniciales nos dicen
que la carta fue escrita por "Judas, esclavo de Jesucristo, pero
hermano de Santiago, a los llamados". ¿Era Judas un apóstol,
puesto que 2 de los 12 apóstoles originales de Jesús se
llamaban Judas? (Luc. 6:16.) Judas no dice que sea apóstol;
más bien, habla de los apóstoles en tercera persona como
"ellos", lo cual manifiesta que él se excluye. (Jud. 17, 18.)
Además, se llama "hermano de Santiago", quien evidentemente
se refiere al escritor de la carta de Santiago, quien era medio
hermano de Jesús (v. 1). Este Santiago, una de las "columnas"
de la congregación de Jerusalén, era bien conocido, y por eso
Judas se identifica mediante él. Esto hace de Judas también un
medio hermano de Jesús, y eso es lo que se indica acerca de él.
(Gál. 1:19; 2:9; Mat. 13:55; Mar. 6:3.) Sin embargo, Judas no se
aprovechó de su parentesco con Jesús, sino que humildemente
hizo resaltar su relación espiritual como "esclavo de Jesucristo".
(1 Cor. 7:22; 2 Cor. 5:16; Mat. 20:27.)
3 La autenticidad de este libro bíblico está apoyada por su
mención en el Fragmento Muratoriano, del siglo II E.C. Además,
Clemente de Alejandría (siglo II E.C.) lo aceptó como canónico.
Orígenes aludió a él como una obra de "nada más que unas
cuantas líneas, pero llena de las palabras saludables de gracia
celestial". Tertuliano también la consideró auténtica. No hay
duda de que tiene su lugar entre las demás Escrituras
inspiradas.
4 Judas escribe "a los llamados", sin especificar una
congregación ni un individuo en particular, de modo que su
epístola es una carta general que había de circularse
ampliamente entre todos los cristianos. Aunque no se indica el
lugar donde se escribió, lo más probable es que fuera Palestina.
También es difícil fecharla con certeza. No obstante, tiene que
haberse escrito cuando ya había adelantado a buen grado el
desarrollo de la congregación cristiana, pues Judas alude a "los
dichos que han sido declarados previamente por los apóstoles
de nuestro Señor Jesucristo" y parece que cita 2 Pedro 3:3. (Jud.
17, 18.) Además, hay una gran similitud entre la carta de Judas y
el segundo capítulo de Segunda de Pedro. Esto indica que
Judas escribió alrededor del mismo tiempo que Pedro, pues
ambos estaban profundamente preocupados por el peligro que
amenazaba a la congregación en aquel tiempo. Por eso se
sugiere 65 E.C. como fecha aproximada. Algo que también
apoya esa fecha es que Judas no menciona que Cestio Galo
haya pasado a sofocar la revuelta de los judíos en 66 E.C., ni
menciona la caída de Jerusalén en 70 E.C. En su epístola Judas
se refiere a juicios divinos específicos que se ejecutaron contra
pecadores, y es lógico que, de haber caído ya Jerusalén, él
habría reforzado su argumento mencionando esta ejecución de
juicio, especialmente en vista de que Jesús había predicho aquel
suceso. (Jud. 5-7; Luc. 19:41-44.)
*** it-2 pág. 936 Santiago ***
De manera similar, su hermano Judas también se identificó
a sí mismo como un "esclavo de Jesucristo, pero hermano de
Santiago". (Snt 1:1; Jud 1.) Ambos hermanos humildemente
evitaron identificarse como hermanos carnales del Señor
Jesucristo.
*** w00 1/6 pág. 12 Mantengamos radiante nuestra
"esperanza de la salvación" ***
"Luchen tenazmente por la fe"
12 El discípulo Judas quería escribir a los cristianos de su
tiempo sobre "la salvación que [tenían] en común". Sin embargo,
el mal ambiente moral que existía le obligó a aconsejar a sus
hermanos que 'lucharan tenazmente por la fe'. En efecto, para
conseguir la salvación no basta con solo tener fe, adherirse a la
verdadera fe cristiana y obedecer cuando todo va bien. La
devoción que le tenemos a Jehová debe ser lo suficientemente
fuerte para que nos ayude a resistir las tentaciones y las
influencias inmorales. No obstante, los excesos y perversiones
sexuales, la falta de respeto a la autoridad, las divisiones y las
dudas iban haciendo mella en el espíritu de la congregación del
siglo primero. Para ayudar a los cristianos a combatir tales
tendencias, Judas les exhortó a tener claramente presente su
objetivo: "Amados, edificándose sobre su santísima fe, y orando
con espíritu santo, manténganse en el amor de Dios, mientras
esperan la misericordia de nuestro Señor Jesucristo con vida
eterna en mira" (Judas 3, 4, 8, 19-21). La esperanza de la
salvación podía fortalecerlos en su lucha por mantenerse
moralmente limpios.
*** w98 1/6 "Luchen tenazmente por la fe" ***
3. ¿A qué emergencia se enfrentó la congregación cristiana en
tiempo de Judas?
Resista la inmoralidad
3 Judas veía que no todos sus hermanos en la fe resultaban
vencedores en la guerra contra Satanás. Una emergencia
amenazaba al rebaño. En la congregación se habían 'metido
14
disimuladamente' algunos hombres corruptos, escribe Judas.
Estos promovían sutilmente la inmoralidad, y justificaban con
ingenio sus acciones, "[tornando] la bondad inmerecida de
nuestro Dios en una excusa para conducta relajada" (Judas 4).
Posiblemente razonaban, como algunos gnósticos antiguos, que
cuanto más se pecaba, más se recibía la gracia de Dios, lo que
equivalía a decir que cuanto más se pecaba, mejor. O quizá se
imaginaban que un Dios bondadoso nunca los castigaría. En
cualquier caso, estaban equivocados (1 Corintios 3:19).
*** w98 1/6 "Luchen tenazmente por la fe" ***
6. a) ¿Qué tenía que recordarse a los cristianos del tiempo de
Judas? b) ¿Por qué debemos tomar a pecho los
recordatorios de Judas?
6 ¿Por qué escribió Judas sobre estos juicios divinos? Porque
sabía que algunos miembros de las congregaciones cristianas
de su día estaban cometiendo pecados tan repugnantes y
reprensibles como los que provocaron esos castigos del pasado.
Por ello, Judas escribe que había que recordar a las
congregaciones algunas verdades espirituales fundamentales
(Judas 5). Parecía que habían olvidado que Jehová Dios veía lo
que hacían. Efectivamente, cuando sus siervos violan a
sabiendas Sus leyes, contaminándose a sí mismos y a otros, él
lo ve (Proverbios 15:3). Tales actos le duelen mucho (Génesis
6:6; Salmo 78:40). Impresiona pensar que nosotros, simples
seres humanos, podemos afectar los sentimientos del Señor
Soberano del universo. Él nos ve diariamente, y cuando
hacemos todo lo que podemos por seguir los pasos de su Hijo,
Jesucristo, nuestra conducta lo regocija. Por tanto, no nos
molestemos nunca por los recordatorios que nos ofrece Judas,
sino tomémoslos a pecho (Proverbios 27:11; 1 Pedro 2:21).
*** g 8/10 pág. 20 ¿Quiénes son los demonios? ***
Pero la situación de los ángeles desobedientes pasó a ser
muy distinta de la que habían tenido antes de rebelarse. Judas 6
explica: "A los ángeles que no guardaron su posición original,
sino que abandonaron su propio y debido lugar de habitación,
[Dios] los ha reservado con cadenas sempiternas bajo densa
oscuridad para el juicio del gran día". En efecto, Dios no permitió
que los demonios volvieran a tener los privilegios que antes
habían disfrutado en el cielo. Más bien, los privó de toda
iluminación espiritual echándolos en simbólicos "hoyos de densa
oscuridad".
*** w06 15/8 pág. 13 "Comparemos un texto bíblico con otro"
¿Qué puede decirse, entonces, de textos como Judas 7
(RV)? Allí leemos: "Sodoma y Gomorra, y las ciudades
comarcanas, las cuales de la misma manera que ellos habían
fornicado, y habían seguido desenfrenadamente en pos de otra
carne, fueron puestas por ejemplo, habiendo recibido la
venganza del fuego eterno". Al leer este versículo, podría
llegarse a la conclusión de que las almas de quienes murieron
en Sodoma y Gomorra son atormentadas para siempre con
fuego. Sin embargo, Storrs escribió: "Comparemos un texto
bíblico con otro". Entonces citó 2 Pedro 2:5, 6 (RV): "No perdonó
al mundo viejo, mas antes preservó a Noé [...] y trajo el diluvio al
mundo de malvados; y [...] condenó por destrucción las ciudades
de Sodoma, y de Gomorra, tornándolas en ceniza, y poniéndolas
por ejemplo a los que habían de vivir impíamente". En efecto,
Sodoma y Gomorra fueron reducidas a cenizas, destruidas para
siempre con sus habitantes.
*** w98 1/6 págs. 16-17 "Luchen tenazmente por la fe" ***
Respete la autoridad divinamente constituida
8 Otro problema que Judas intenta corregir es la falta de
respeto a la autoridad divinamente constituida. Por ejemplo, en
el versículo 8 acusa a los mismos hombres malvados de 'hablar
injuriosamente de los gloriosos'. ¿Quiénes eran esos
"gloriosos"? Eran hombres imperfectos, pero el espíritu santo de
Jehová les había conferido ciertas responsabilidades. Por
ejemplo, las congregaciones tenían ancianos, a quienes se
había encargado el pastoreo del rebaño de Dios (1 Pedro 5:2).
Había también superintendentes viajantes, como el apóstol
Pablo. Y el cuerpo de ancianos de Jerusalén ejercía las
funciones de un cuerpo gobernante, tomando decisiones que
afectaban a la entera congregación cristiana (Hechos 15:6). A
Judas le preocupaba mucho que ciertos individuos de las
congregaciones hablaran injuriosamente de esos hombres, es
decir, blasfemaran contra ellos.
9 Para denunciar esta habla irrespetuosa, Judas cita en el
versículo 11 otros tres ejemplos a modo de recordatorios: Caín,
Balaam y Coré. Caín pasó por alto el consejo amoroso de
Jehová y siguió abrigando odio asesino con terquedad (Génesis
4:4-8). Balaam había recibido repetidas advertencias que
incuestionablemente procedían de una fuente sobrenatural, pues
hasta su asna le habló. Pero Balaam siguió conspirando por
motivos egoístas contra el pueblo de Dios (Números 22:28, 32-
34; Deuteronomio 23:5). Coré tenía su propio puesto de
responsabilidad, pero no le bastó y fomentó la rebelión contra
Moisés, el hombre más manso de la Tierra (Números 12:3; 16:1-
3, 32).
*** cf cap. 3 "Soy [...] humilde de corazón" ***
7-9. a) ¿Cómo mostró Miguel humildad frente a Satanás? b)
¿Cómo podemos imitar los cristianos la humildad de
Miguel?
7 El libro de Judas contiene un ejemplo muy interesante:
"Cuando Miguel el arcángel tuvo una diferencia con el Diablo y
disputaba acerca del cuerpo de Moisés, no se atrevió a llevar un
juicio contra él en términos injuriosos, sino que dijo: 'Que Jehová
te reprenda'" (Judas 9). El nombre Miguel se aplica a Jesús,
tanto antes como después de vivir en la Tierra, en su función de
arcángel, o jefe del ejército celestial de ángeles de Jehová
(1 Tesalonicenses 4:16). Fijémonos, sin embargo, en cómo
manejó Miguel la confrontación con Satanás.
8 Judas no nos dice qué pensaba hacer Satanás con el
cuerpo del fiel Moisés, pero sin duda lo quería para algún vil
propósito. Tal vez deseaba promover su uso en la religión falsa.
Sea como fuere, Miguel se opuso a sus malvados planes, a la
vez que demostró un autocontrol admirable al disputar con él.
Era innegable que Satanás merecía ser censurado, pero Miguel
aún no había recibido toda la autoridad para juzgar, por lo que
opinó que solo Jehová Dios podía encargarse de condenarlo
(Juan 5:22). En su calidad de arcángel tenía mucho poder, pero
humildemente dejó el asunto en manos de Jehová, en vez de
procurar ampliar su autoridad. Además de humildad, mostró
modestia, es decir, conciencia de sus limitaciones.
9 Hubo una razón por la que Jehová inspiró a Judas a
escribir sobre este incidente: en sus días había cristianos que
no eran humildes. Con altivez, estaban "hablando injuriosamente
de todas las cosas que realmente no conoc[ían]" (Judas 10).
Dado que somos imperfectos, ¡qué fácil es que nos dejemos
llevar por el orgullo! Cuando no entendemos alguna medida que
15
se adopta en la congregación cristiana, quizá la decisión que
toma un cuerpo de ancianos, ¿cómo reaccionamos? Si, a pesar
de que no podemos conocer todos los detalles implicados, nos
dedicamos a hablar mal y a criticar, bien pudiera ser que nos
falte humildad. Es mucho mejor imitar a Miguel, sí, a Jesús, y
no ponernos a juzgar asuntos que Dios no ha puesto bajo
nuestra jurisdicción.
*** w98 1/6 "Luchen tenazmente por la fe" ***
10. ¿Cómo podrían algunos hoy caer en la trampa de "hablar
injuriosamente de los gloriosos", y por qué debe
evitarse esa clase de habla?
10 Estos ejemplos ilustran la importancia de escuchar el consejo
y respetar a aquellos a quienes Jehová utiliza en puestos de
responsabilidad (Hebreos 13:17). Es muy fácil hallar faltas en los
ancianos nombrados, pues son imperfectos como nosotros. Pero
si nos concentramos en sus faltas y socavamos el respeto que
merecen, ¿podría ser que estuviéramos "hablando
injuriosamente de los gloriosos"? En el versículo 10, Judas
menciona a los que "están hablando injuriosamente de todas las
cosas que realmente no conocen". Algunos a veces critican la
decisión que toma un cuerpo de ancianos o un comité judicial.
No obstante, no conocen todos los detalles que los ancianos
tienen que sopesar para llegar a una determinada decisión. Así,
¿por qué hablar injuriosamente de cosas que en realidad
no conocemos bien? (Proverbios 18:13.) Los que persisten en
ese tipo de habla negativa pueden dividir a la congregación, y
hasta se les puede asemejar a las peligrosas "rocas escondidas
bajo agua" en las reuniones de sus hermanos cristianos (Judas
12, 16, 19). No queremos ser un peligro espiritual para nuestros
hermanos. Por el contrario, apreciemos a los hombres que
tienen responsabilidades por su arduo trabajo y devoción al
rebaño de Dios (1 Timoteo 5:17).
*** w05 15/11 "Los caminos de Jehová son rectos" ***
18. ¿Cómo podemos seguir "glorificando a Dios"?
18 Seguimos "glorificando a Dios" al andar en sus rectos caminos
en lugar de hacer las cosas a nuestra manera. Caín cometió un
asesinato porque siguió su propio camino y desoyó la
advertencia de Jehová contra el pecado que lo acechaba
(Génesis 4:1-8). Balaam aceptó la paga del rey de Moab, pero
sus intentos de maldecir a Israel fueron inútiles (Números 24:10).
Y Dios ejecutó al levita Coré y sus colaboradores por rebelarse
contra la autoridad de Moisés y Aarón (Números 16:1-3, 31-33).
Seguro que nosotros no queremos andar "en la senda [asesina]
de Caín" ni precipitarnos en "el curso erróneo de Balaam"
ni perecer "en el habla rebelde de Coré" (Judas 11). Y si alguna
vez erramos, hallaremos consuelo en las profecías de Oseas.
*** w08 15/12 pág. 29 Puntos sobresalientes de las cartas de
Juan y de Judas ***
12. El amor fingido de los apóstatas es tan peligroso para
nuestra fe como las rocas escondidas bajo agua lo son para los
barcos y los nadadores. Los maestros falsos quizá parezcan
generosos, pero son como nubes sin agua porque están
espiritualmente vacíos. Tales individuos son tan infructíferos
como los árboles muertos a finales del otoño. Les espera la
destrucción, tal como a los árboles que se arrancan de raíz.
El proceder sabio es evitar a los apóstatas.
*** it-2 págs. 304-305 Mar ***
Hombres inmorales. Judas, hermano de Santiago, advierte
a sus compañeros cristianos del gran peligro al que se
enfrentarían por causa de los hombres inicuos que se infiltrarían
en la congregación con el propósito de introducir corrupción
moral. Les llama "olas bravas del mar, que lanzan como espuma
sus propias causas de vergüenza". (Jud 4-13.) Judas
posiblemente pensaba en una expresión anterior de Isaías
(57:20), y puede que estuviera describiendo de manera figurada
la indiferencia temeraria y apasionada de tales personas hacia
las leyes de Dios y su proceder degradado y lascivo al
precipitarse contra las barreras morales constituidas por Dios. La
nota del Commentary de Cook sobre Judas 13 explica: "Arrojan
a la vista pública el fango y la suciedad de sus excesos [...]. Sí,
estos hombres lanzan como espuma sus propias acciones
vergonzosas, y las arrojan para que todos las vean y culpen así
a la Iglesia de las maldades de estos cristianos profesos". Otro
comentarista dice: "Lo que ellos imparten es tan insustancial y
carente de valor como la espuma de las olas del océano, y no es
sino una proclamación de su propia vergüenza". (Barnes' Notes
on the New Testament, 1974; compárese con la descripción que
Pedro hace de tales hombres en 2Pe 2:10-22.)
*** w05 1/9 pág. 16 párr. 11 Andemos con Dios en estos
tiempos turbulentos ***
11 Estos breves datos indican que la corrupción que Satanás
introdujo en el jardín de Edén se propagó con rapidez entre los
descendientes de Adán. Fue en un mundo como ese en el que
Enoc sirvió de profeta de Jehová, y sus vigorosas palabras
inspiradas aún resuenan hoy. Judas nos revela que pronunció la
siguiente profecía: "¡Miren! Jehová vino con sus santas miríadas,
para ejecutar juicio contra todos, y para probar la culpabilidad de
todos los impíos respecto a todos sus hechos impíos que
hicieron impíamente, y respecto de todas las cosas ofensivas
que pecadores impíos hablaron contra él" (Judas 14, 15). Estas
palabras tendrán su cumplimiento final en Armagedón
(Revelación 16:14, 16). Con seguridad, muchos "pecadores
impíos" se molestaron al oír la profecía de Enoc. Por eso, en un
acto de amor, Jehová lo tomó para librarlo de ellos.
*** it-1 pág. 1216 Imparcialidad ***
Los que 'admiran personalidades para su provecho'. La
violación del principio de imparcialidad puede resultar en la
condenación más severa. Judas, el medio hermano de Jesús,
habla de algunos que "son murmuradores, quejumbrosos
respecto a su suerte en la vida, que proceden según sus propios
deseos, y su boca habla cosas hinchadas, a la vez que están
admirando personalidades en el interés de su propio provecho".
(Jud 16.) De estos hombres se dice que son "los que hacen
separaciones, hombres animales, que no tienen espiritualidad".
(Jud 19.) Pueden influir en otros por sus expresiones hinchadas
y su admiración o aceptación de personalidades, como aquellos
sobre quienes Pablo dice que "astutamente logran introducirse
en las casas y se llevan como cautivas suyas a mujeres débiles
cargadas de pecados, llevadas de diversos deseos". (2Ti 3:6.) A
dichas personas les espera destrucción. (Jud 12, 13.)
*** w88 15/10 pág. 5 La señal... ¿le presta atención usted? ***
"Burlones"
Según Judas, uno de los escritores bíblicos, los apóstoles
de Cristo dieron la siguiente advertencia: "En el último tiempo
habrá burlones, que procederán según sus propios deseos de
cosas impías". (Judas 17, 18.)
El deseo de vivir en un nuevo mundo limpio puede ser
reemplazado fácilmente por "deseos de cosas impías". Esto es
16
especialmente peligroso hoy día, debido a los métodos de
expresión y comunicación del mundo. Nunca antes en la historia
humana se han hecho tan obvios la violencia, el espiritismo y la
inmoralidad sexual. Muchas veces son el tema de
representaciones radiofónicas y musicales, y se ven en
numerosos programas de televisión, en videocintas, anuncios
comerciales, libros y revistas.
La señal indica el fin de esa impiedad. Es natural, pues, que
algunas personas a quienes les gusta lo impío se burlen de la
señal. Como se predijo, afirman que "todas las cosas continúan
exactamente como desde el principio de la creación". (2 Pedro
3:3, 4.)
*** w08 15/12 pág. 29 Puntos sobresalientes de las cartas de
Juan y de Judas ***
20, 21. ¿Cómo podemos "mant[enernos] en el amor de
Dios"? De las siguientes tres maneras: 1) "edificándo[nos] sobre
[nuestra] santísima fe" mediante el estudio diligente de la
Palabra de Dios y la participación celosa en la obra de predicar;
2) "orando con espíritu santo", o en armonía con su influencia, y
3) ejerciendo fe en el sacrificio redentor de Jesucristo, que hace
posible la vida eterna (Juan 3:16, 36).
*** w90 15/5 Tema a Jehová, el Oidor de la oración ***
12. ¿Cuándo puede decirse que uno está "orando con espíritu
santo"?
'Orar con espíritu santo'
12 Una vez que uno se dedica a Dios y simboliza esto
mediante el bautismo, entonces puede 'orar con espíritu santo'.
Con relación a esto Judas escribió: "Pero ustedes, amados,
edificándose sobre su santísima fe, y orando con espíritu santo,
manténganse en el amor de Dios, mientras esperan la
misericordia de nuestro Señor Jesucristo con vida eterna en
mira". (Judas 20, 21.) Uno ora con espíritu santo cuando lo hace
bajo la influencia del espíritu o fuerza activa de Dios, y en
armonía con lo que dice Su Palabra. Las Escrituras, redactadas
bajo la inspiración del espíritu de Jehová, nos enseñan a orar y
nos dicen qué pedir en oración. Por ejemplo, podemos orar con
confianza que Dios nos dé su espíritu santo. (Lucas 11:13.)
Cuando oramos con espíritu santo, nuestras oraciones revelan
una condición de corazón que Jehová ama.
*** w98 1/6 "Luchen tenazmente por la fe" ***
17. a) ¿Por qué es tan notable el ejemplo de misericordia de
Judas? b) ¿Cómo podemos todos seguir siendo
misericordiosos?
17 En tercer lugar, Judas nos insta a no olvidar la misericordia
(Judas 22). Su propio ejemplo al respecto es notable. A él le
había preocupado mucho la corrupción, la inmoralidad y la
apostasía que se infiltraban en la congregación cristiana. Sin
embargo, no pensó con temor que los tiempos eran demasiado
peligrosos para tener misericordia, cualidad que podía
interpretarse como signo de debilidad. No, instó a sus hermanos
a que tuvieran misericordia siempre que fuera posible,
razonando amablemente con aquellos que tenían dudas, e
incluso 'arrebatando del fuego' a los que se habían acercado al
pecado grave (Judas 23; Gálatas 6:1). Qué buena exhortación
para los ancianos en estos tiempos turbulentos. Ellos también se
esfuerzan por tener misericordia cuando la situación lo permite y
firmeza cuando lo requiere. Todos nosotros, de igual manera,
debemos tenernos misericordia unos a otros. Por ejemplo, en
vez de alimentar pequeñas rencillas, debemos perdonar con
generosidad (Colosenses 3:13).
*** w92 15/7 págs. 20-21 Usted puede hallar consuelo en
tiempo de angustia ***
Los "hombres impíos" que se habían introducido en la
congregación cristiana del primer siglo estaban sembrando
dudas angustiosas en algunos por sus enseñanzas falsas,
murmuraciones y otras influencias malsanas. De modo que el
discípulo Judas escribió: "Continúen mostrando misericordia a
algunos que tienen dudas; sálvenlos, arrebatándolos del fuego".
(Judas 3, 4, 16, 22, 23.) Para seguir recibiendo la consideración
misericordiosa de Dios, los compañeros de adoración de Judas
—particularmente los ancianos de la congregación— debían
mostrar misericordia a los que tenían dudas y la merecían.
(Santiago 2:13.) Su vida eterna estaba en juego, pues estaban
en peligro de perecer en "el fuego" de la destrucción eterna.
(Compárese con Mateo 18:8, 9; 25:31-33, 41-46.) ¡Y qué gozo
se siente cuando se ayuda con bondad a compañeros de
creencia que tienen dudas y estos llegan a fortalecerse
espiritualmente!
*** w12 15/3 págs. 21-22 Regocijémonos en nuestra
esperanza ***
LA ENTRADA AL REINO
7 En torno al año 65, Judas —el medio hermano de Jesús—
les dirigió una carta a "los llamados", o sea, los cristianos
ungidos (Jud. 1; compárese con Hebreos 3:1). Su intención era
hablarles de la gloriosa esperanza de la salvación que
comparten los seleccionados para formar parte del Reino
celestial de Dios (Jud. 3). Aunque tuvo que dedicar su breve
carta a otros asuntos urgentes, en la conclusión hizo referencia a
esta hermosa esperanza: "Al que puede guardarlos de tropezar y
ponerlos sin tacha a vista de su gloria con gran gozo, al único
Dios nuestro Salvador mediante Jesucristo nuestro Señor, sea
gloria, majestad, potencia y autoridad por toda la eternidad
pasada y ahora y para toda la eternidad" (Jud. 24, 25).
8 Sin duda, todos los ungidos se esfuerzan personalmente
por ser fieles y guardarse de dar un traspié que pudiera llevarlos
a la destrucción. Su esperanza, basada en las Escrituras, es ser
resucitados por Jesucristo como seres espirituales perfectos y
disfrutar de la inmensa alegría de comparecer ante Dios en
persona. Cuando un ungido muere fiel, resucita "en
incorrupción", sí, "en gloria", con un "cuerpo espiritual" (1 Cor.
15:42-44). ¿Qué efecto produce eso en los demás seres
espirituales? Pensemos: si en el cielo se produce una gran
alegría por "un pecador que se arrepiente", ¡cuánto regocijo
debe haber por un hermano espiritual de Cristo que se mantiene
fiel hasta la muerte! (Luc. 15:7.) Jehová y los ángeles se
regocijan en el cielo junto con los ungidos, quienes reciben su
recompensa "con gran gozo" (léase 1 Juan 3:2).

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