lunes, 16 de diciembre de 2013

puntos sobresalientes revelacion1 a 6

Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Noviembre y Diciembre de 2013
8ª Pregunta.-
¿A quién se le llama el “el Alfa y la Omega” y “el Primero y el Último”? (Rev. 1:8, 17.) [16 de diciembre,
w09 15/1 pág. 30, párr. 6.]
Revelación 1:8, 17. ¿A quién se le llama “el Alfa y la Omega” y “el Primero y el Último”? Es a Jehová a
quien se le llama “el Alfa y la Omega”. Este título destaca el hecho de que ni antes ni después de él hay dios que
pueda comparársele. Él es “el principio y el fin” (Rev. 21:6; 22:13). Ahora bien, aunque Revelación 22:13 llama a
Jehová “el primero y el último” —pues no hay nadie antes ni después de él—, el título “el Primero y el Último” que
aparece en el capítulo 1 se refiere a Jesucristo, tal como lo demuestra el contexto. Él fue el primero y el último
ser humano a quien Jehová resucitó personalmente para vivir como espíritu inmortal (Col. 1:18).
Capítulo 1:
w02 15/3 pág. 14 párrs. 5-6 Cristo dirige a su congregación
5, 6. a) ¿Qué representan “los siete candelabros de oro” y “las siete estrellas” de la visión que recibió el
apóstol Juan? b) ¿Qué indica el hecho de que “las siete estrellas” estén en la mano derecha de
Jesús?
5 El libro bíblico de Revelación (Apocalipsis) indica que el esclavo fiel y discreto se halla bajo el control directo
de Jesucristo. En una visión del “día del Señor”, el apóstol Juan vio “siete candelabros de oro, y en medio de los
candelabros a alguien semejante a un hijo de hombre” con ‘siete estrellas en la mano derecha’. Jesús le explica
así la visión: “En cuanto al secreto sagrado de las siete estrellas que viste sobre mi mano derecha, y de los siete
candelabros de oro: Las siete estrellas significan los ángeles de las siete congregaciones, y los siete candelabros
significan siete congregaciones” (Revelación 1:1, 10-20).
6 “Los siete candelabros de oro” representan a la totalidad de las congregaciones cristianas verdaderas
existentes en “el día del Señor”, que comenzó en 1914. ¿Y “las siete estrellas”? En un principio, simbolizaron a
todos los superintendentes ungidos engendrados por espíritu que se ocupaban de las congregaciones del siglo
primero. Ellos se hallaban en la mano derecha de Jesús, es decir, bajo su control y dirección. En efecto, Cristo
dirigía a la clase del esclavo. Pero dado que hoy en día quedan pocos superintendentes ungidos, ¿cómo llega el
acaudillamiento de Cristo hasta las más de noventa y tres mil congregaciones de los testigos de Jehová de todo
el planeta?
w00 1/10 pág. 22 párr. 16 Compremos tiempo para leer y estudiar
16. ¿De qué maneras personales nos benefician la lectura y el estudio de la Palabra de Dios?
16 Además, el tiempo que dedicamos a examinar la Palabra de Dios nos permite conformar nuestra vida más
de lleno a los caminos de Jehová (Salmo 25:4; 119:9, 10; Proverbios 6:20-23). Fortalece nuestras cualidades
espirituales, como la humildad, la lealtad y la felicidad (Deuteronomio 17:19, 20; Revelación [Apocalipsis] 1:3).
Cuando aplicamos el conocimiento que obtenemos de la lectura y el estudio de la Biblia, el espíritu de Dios fluye
libremente en nuestra vida, lo cual resulta en una mayor abundancia de los frutos del espíritu en todo lo que
hacemos (Gálatas 5:22, 23).
w08 15/8 pág. 24 párr. 14 ¿Habla usted el “lenguaje puro” con fluidez?
14. ¿Qué nos ayudará a estudiar el lenguaje puro?
14 No se limite a leer en silencio (Rev. 1:3). Al estudiar un idioma, hay quienes repasan las lecciones en
silencio, pero eso no siempre es lo mejor. Pues bien, al estudiar el lenguaje puro habrá ocasiones en las que sea
necesario leer “en voz baja” para mejorar la concentración (léase Salmo 1:1, 2). Esto hará que la información que
estudiamos se grabe aún más en nuestra mente. Cabe notar que en hebreo la expresión “leer en voz baja” está
íntimamente relacionada con la meditación. Tal como necesitamos digerir el alimento que comemos para sacarle
el máximo provecho, necesitamos meditar para absorber lo que leemos. ¿Dedica usted suficiente tiempo
a meditar, sobre todo después de leer la Biblia?
w09 15/1 págs. 30-31 Puntos sobresalientes del libro de Revelación (parte 1)
Lecciones para nosotros:
Revelación 1:3. En vista de que está tan cerca “el tiempo señalado” para que Dios ejecute su sentencia
contra el mundo de Satanás, es urgente que nos esforcemos por comprender el mensaje del libro de Revelación
y que actuemos en conformidad con él.
w09 15/1 págs. 30-31 Puntos sobresalientes del libro de Revelación (parte 1)
Respuestas a preguntas bíblicas:
Revelación 1:4; 3:1; 4:5; 5:6. ¿Qué significa la expresión “los siete espíritus”? El número siete
representa lo completo desde el punto de vista de Dios. De modo que el mensaje que originalmente fue dirigido a
“las siete congregaciones” se hace extensivo a las más de cien mil congregaciones del pueblo de Dios hoy día
(Rev. 1:11, 20). Puesto que Jehová otorga su espíritu santo conforme a lo que desea lograr, la expresión “los
siete espíritus” significa que el espíritu santo opera a plenitud para que quienes prestan atención a la profecía
puedan comprenderla y así reciban bendiciones. El libro de Revelación parece seguir un patrón basado en
grupos de siete elementos. En este libro, dicho número representa lo completo; y en efecto, Revelación habla de
la forma en que “queda terminado”, o se completa, “el secreto sagrado de Dios” (Rev. 10:7).
w04 15/6 págs. 18-19 párrs. 19-20 Valoremos debidamente el don de la vida
19, 20. a) ¿Por qué ha optado Dios por limitar el uso que se le da a la sangre, y cómo deberíamos
sentirnos por ello? b) ¿Qué deberíamos estar interesados en saber?
19 Está claro que la sangre tiene un significado especial para Dios, y también debería tenerlo para nosotros.
El Creador, que se interesa por la vida, está en el derecho de limitar el uso que los seres humanos dan a la
sangre. En su gran interés por la vida humana en particular, decidió reservar la sangre para que se empleara de
una sola e importantísima manera, la única que permite obtener vida eterna. Dicho uso guarda relación con la
sangre preciosa de Jesús. ¡Qué agradecidos podemos estar de que Jehová Dios utilizara la sangre de Jesús
para nuestra salvación! ¡Y qué agradecidos deberíamos estar a Jesús por derramar su sangre en sacrificio por
nosotros! Ahora sí podemos captar bien los sentimientos que expresó el apóstol Juan: “Al que nos ama y que nos
desató de nuestros pecados por medio de su propia sangre —e hizo que fuéramos un reino, sacerdotes para su
Dios y Padre—, sí, a él sea la gloria y la potencia para siempre. Amén” (Revelación 1:5, 6).
20 Nuestro Dios omnisapiente, el Dador de la vida, atribuyó a la sangre esta función de salvar vidas hace
mucho tiempo. La pregunta obligada entonces sería: “¿Qué efecto debe tener esto en nuestras decisiones y
acciones?”. El siguiente artículo aborda ese tema.
w09 15/1 págs. 30-31 Puntos sobresalientes del libro de Revelación (parte 1)
Respuestas a preguntas bíblicas:
Revelación 1:8, 17. ¿A quién se le llama “el Alfa y la Omega” y “el Primero y el Último”? Es a Jehová a
quien se le llama “el Alfa y la Omega”. Este título destaca el hecho de que ni antes ni después de él hay dios que
pueda comparársele. Él es “el principio y el fin” (Rev. 21:6; 22:13). Ahora bien, aunque Revelación 22:13 llama a
Jehová “el primero y el último” —pues no hay nadie antes ni después de él—, el título “el Primero y el Último” que
aparece en el capítulo 1 se refiere a Jesucristo, tal como lo demuestra el contexto. Él fue el primero y el último
ser humano a quien Jehová resucitó personalmente para vivir como espíritu inmortal (Col. 1:18).
w07 15/3 pág. 21 párrs. 1-2 Los ángeles: su influencia en la humanidad
1, 2. ¿Qué muestra que Jehová utiliza a los ángeles para llevar a cabo su voluntad?
EXILIADO en la isla de Patmos, el anciano apóstol Juan recibió visiones proféticas. En ellas contempló
emocionantes sucesos cuando, “por inspiración”, llegó a estar “en el día del Señor”. Ese día comenzó con la
coronación de Jesucristo en el año 1914 y se extenderá hasta el fin de su Reinado Milenario (Revelación 1:10).
2 Jehová Dios no le dio esta revelación a Juan directamente, sino que usó un conducto. Revelación 1:1
declara: “Una revelación por Jesucristo, que Dios le dio, para mostrar a sus esclavos las cosas que tienen que
suceder dentro de poco. Y él envió a su ángel y mediante este la presentó en señales a su esclavo Juan”.
Jehová, mediante Jesús, utilizó a un ángel para dar a conocer a Juan las cosas maravillosas relacionadas con “el
día del Señor”. En cierto momento, el apóstol también vio a “otro ángel que descendía del cielo, con gran
autoridad”. ¿Cuál era la misión de este ángel? El libro de Revelación indica que “clamó con voz poderosa, y dijo:
‘¡Ha caído! ¡Babilonia la Grande ha caído[!]’” (Revelación 18:1, 2). Este poderoso ángel tuvo el privilegio de
anunciar la caída de Babilonia la Grande, el imperio mundial de la religión falsa. De modo que no cabe ninguna
duda de que Jehová utiliza a los ángeles para llevar a cabo una parte importante de su voluntad. Pero antes de
examinar el papel de los ángeles en el propósito de Dios y su influencia en nuestras vidas, veamos cuál fue el
origen de estas criaturas espirituales.
w02 1/10 pág. 20 párr. 14 Cultivemos la obediencia mientras se acerca el fin
14. ¿Cómo advirtió Jesús a todos los cristianos que vivirían en los últimos días de aspectos específicos
que pondrían a prueba su obediencia?
14 Tengamos también presente que contamos con el poderoso respaldo de Siló, quien, junto con su Padre,
no permitirá que ningún enemigo —demoníaco o humano— ponga a prueba nuestra obediencia más allá de lo
que podamos soportar (1 Corintios 10:13). De hecho, a fin de ayudarnos en nuestra guerra espiritual, Jesús
expuso varios problemas que afrontaríamos en estos últimos días. Lo hizo en siete cartas que entregó al apóstol
Juan mediante una visión (Revelación 1:10, 11). Aunque sin duda encerraban consejos vitales para aquellos
cristianos, su contenido es aplicable principalmente en “el día del Señor”, que comenzó en 1914. Por
consiguiente, es de suma importancia que prestemos atención a estos mensajes.
w06 15/7 pág. 23 párrs. 17-18 Veamos las cosas buenas de la organización de Jehová
17, 18. En lugar de murmurar, ¿qué actitud debemos tener, y por qué razón?
17 Hay que admitir que los seres humanos imperfectos nacemos con la tendencia a pecar, y que algunos son
más propensos que otros a quejarse sin motivo (Génesis 8:21; Romanos 5:12). Pero si adquirimos la costumbre
de quejarnos, pondremos en peligro nuestra relación con Jehová Dios; de ahí que debamos controlar cualquier
posible inclinación a murmurar.
18 En lugar de murmurar de las cosas que se hacen en la congregación, es mejor manifestar una actitud
positiva y seguir un programa que nos mantenga ocupados, contentos, reverentes, equilibrados y saludables en
la fe (1 Corintios 15:58; Tito 2:1-5). Jehová tiene el control de todo cuanto sucede en su organización, y Jesús
está al tanto de lo que ocurre en cada una de las congregaciones, tal como lo estuvo en el siglo primero
(Revelación [Apocalipsis] 1:10, 11). Esperemos pacientemente en Dios y en Cristo, el Cabeza de la
congregación. Ellos pueden utilizar a los pastores responsables para efectuar cualquier corrección que se
necesite (Salmo 43:5; Colosenses 1:18; Tito 1:5).
w05 15/9 pág. 20 párr. 18 Andemos por fe, no por vista
18. ¿Qué lecciones aprendemos sobre los peligros que entraña andar por vista?
18 En nuestros tiempos, los siervos de Jehová Dios valoramos mucho nuestra buena relación con él. Ansiamos
aprender y aplicar en la vida las valiosas lecciones que extraemos de los ejemplos del pasado (Romanos 15:4).
Cuando los israelitas anduvieron por vista, olvidaron que Dios los dirigía mediante Moisés. Si nos descuidamos,
nosotros también podríamos olvidar que Jehová Dios y el Moisés Mayor, Jesucristo, dirigen a la congregación
cristiana en la actualidad (Revelación 1:12-16). Debemos guardarnos de adoptar un punto de vista humano
sobre la parte terrestre de la organización de Jehová. De lo contrario, podríamos desarrollar un espíritu
quejumbroso y perder el aprecio por los representantes de Jehová y por el alimento espiritual que nos
proporciona “el esclavo fiel y discreto” (Mateo 24:45).
w04 15/12 pág. 19 párr. 8 ¿Aceptamos la ayuda de Jehová?
8. ¿Qué elevada posición ocupa Jesús en el cielo, y por qué nos infunde tranquilidad este hecho?
8 Jehová también nos ofrece otro tipo de ayuda angélica. Revelación 10:1 describe la visión de un
impresionante “ángel fuerte”, cuyo “rostro era como el sol”. Este ángel representa sin duda al glorificado
Jesucristo investido de poder celestial (Revelación 1:13, 16). Pero ¿puede llamarse ángel a Jesús? En cierto
sentido, sí, ya que es el arcángel, es decir, el ángel principal o jefe de los ángeles (1 Tesalonicenses 4:16).
En efecto, es el más poderoso de los hijos espirituales de Jehová y está al mando de todos Sus ejércitos
celestiales, de modo que constituye una magnífica ayuda. ¿De qué manera nos auxilia?
w01 15/1 pág. 21 párr. 21 Mantengámonos al paso de la organización de Jehová
21. ¿Cómo se manifiesta el acaudillamiento de Jesús en la congregación cristiana?
21 ¿Cómo se manifiesta el acaudillamiento de Jesús? Una manera es mediante los superintendentes
cristianos, las “dádivas en hombres” (Efesios 4:8). En Revelación 1:16 se representa a los ancianos ungidos en
la mano derecha de Cristo, bajo su control. Hoy día Jesús dirige a los ancianos, tengan esperanza celestial o
terrenal. Como se explicó en el artículo anterior, se les nombra por espíritu santo en armonía con los requisitos
bíblicos (1 Timoteo 3:1-7; Tito 1:5-9). En el siglo primero, un grupo de ancianos de Jerusalén constituyó un
cuerpo gobernante que supervisaba las congregaciones y la predicación del Reino en general. Actualmente, la
organización de Jehová sigue este mismo modelo.
w07 1/4 pág. 27 párr. 6 Seamos humildes y sometámonos a nuestros amorosos pastores
6. ¿Cómo aparecen representados en Revelación 1:16, 20 los superintendentes ungidos que componían
los cuerpos de ancianos? ¿Qué puede decirse de los superintendentes que pertenecen a las otras
ovejas?
6 Estos “hombres” entregados como “dádivas” son los ancianos, o superintendentes, nombrados por Jehová y
su Hijo mediante el espíritu santo para que pastoreen el rebaño con ternura (Hechos 20:28, 29). En un principio,
todos estos superintendentes eran varones cristianos ungidos. En Revelación 1:16, 20, los cuerpos de ancianos
de la congregación ungida aparecen representados por “estrellas” o “ángeles” que están en la mano derecha de
Cristo, o sea, bajo su control. Ahora bien, en este tiempo del fin quedan cada vez menos superintendentes
ungidos en la Tierra. Por eso, la inmensa mayoría de los ancianos de las congregaciones pertenecen a las otras
ovejas. De ellos también puede decirse que están en la mano derecha (o bajo la dirección) del Pastor Excelente,
Jesucristo, pues han sido nombrados por representantes del Cuerpo Gobernante guiados por el espíritu santo
(Isaías 61:5, 6). Dado que los ancianos de nuestras congregaciones se someten a Cristo, Cabeza de la
congregación, merecen que colaboremos plenamente con ellos (Colosenses 1:18).
w12 15/12 pág. 18 ¿Recuerda usted?
¿A quiénes representan las “siete estrellas” en la mano derecha de Jesús que se mencionan en
Revelación 1:16, 20?
Representan a los superintendentes ungidos, y, por extensión, a todos los superintendentes de las
congregaciones (15/10, página 14).
Capítulo 2:
w00 15/5 págs. 17-18 párr. 13 Tengamos fe en la palabra profética de Dios
13. ¿Qué puede ayudarnos a mantener nuestro amor a Dios y nuestra fe viva en su palabra?
13 No cabe duda de que nos emocionamos cuando estudiamos por primera vez los cumplimientos de la
palabra profética de Dios. Pero ¿ha disminuido nuestra fe desde entonces, o se ha enfriado nuestro amor? Que
nunca seamos como los cristianos de Éfeso, quienes ‘dejaron el amor que tuvieron al principio’ (Revelación 2:1-
4). Sin importar cuánto tiempo hayamos estado sirviendo a Jehová, podemos sufrir tal pérdida si no ‘seguimos
buscando primero el reino de Dios y Su justicia’ con el fin de acumular tesoros en el cielo (Mateo 6:19-21, 31-33).
El estudio bíblico diligente, la participación regular en las reuniones cristianas y la actividad celosa en la
predicación del Reino nos ayudarán a mantener el amor a Jehová, a su Hijo y a las Escrituras (Salmo 119:105;
Marcos 13:10; Hebreos 10:24, 25). A su vez, mantendrá viva nuestra fe en la palabra de Dios (Salmo 106:12).
w08 15/11 pág. 10 párrs. 11-12 Ayudemos a quienes se han apartado del rebaño
11, 12. ¿Qué oportunidad pudiera presentársenos de ayudar espiritualmente a los inactivos?
11 Si un hermano inactivo desea recibir ayuda, los ancianos tal vez vean conveniente pedir a un publicador con
experiencia que lo visite para que estudien juntos alguna publicación. Lo que se busca con esto es reavivar en la
persona “el amor que [tenía] al principio” (Rev. 2:1, 4). Algo que resultará muy fortalecedor es estudiar la
información que el hermano se perdió mientras estaba alejado de la congregación.
12 Si los ancianos le solicitan que visite a uno de estos hermanos, pídale a Jehová que lo dirija y que bendiga
sus esfuerzos. “[Haga] rodar sobre Jehová mismo [sus] obras, y [sus] planes serán firmemente establecidos.”
(Pro. 16:3.) Piense en pasajes bíblicos y puntos estimulantes que pueda usar para fortalecer la fe de su hermano.
Reflexione en el excelente ejemplo del apóstol Pablo (léase Romanos 1:11, 12). Él anhelaba ver a los cristianos
de Roma y darles dones espirituales a fin de fortalecerlos. También confiaba en que el estímulo sería mutuo.
¿No deberíamos nosotros tener esa misma actitud cuando intentamos ayudar a quienes se han alejado del
rebaño?
w00 15/6 pág. 13 párr. 7 Honremos a quienes se ha dado autoridad sobre nosotros
7. ¿Tenían alguna razón los “apóstoles superfinos” para criticar la autoridad de Pablo?
7 En la congregación cristiana del siglo primero hubo quienes despreciaron la autoridad teocrática. Los
“apóstoles superfinos” de la congregación corintia no trataron con respeto a Pablo. Dijeron de su oratoria en son
de crítica: “Su presencia en persona es débil, y su habla desdeñable” (2 Corintios 10:10; 11:5). Fuera Pablo un
orador sobresaliente o no, merecía respeto como apóstol. Pero ¿era en realidad desdeñable su habla? Sus
discursos públicos recogidos en la Biblia muestran que era un orador muy convincente. Después de una breve
conversación con Herodes Agripa II, que era “perito en todas [...] las controversias entre los judíos”, el rey se
sintió impulsado a decir: “En poco tiempo me persuadirías a hacerme cristiano” (Hechos 13:15-43; 17:22-34;
26:1-28). ¡Y los apóstoles superfinos de Corinto decían que su habla era desdeñable! ¿Cómo vio Jehová su
actitud? En un mensaje a los superintendentes de la congregación efesia, Jesucristo habló favorablemente de los
que no se habían dejado llevar por los ‘que decían ser apóstoles pero no lo eran’ (Revelación [Apocalipsis]
2:2).
w08 15/6 pág. 23 párr. 3 No perdamos ‘el amor que teníamos al principio’
3. ¿Qué situación existía en la congregación de Éfeso cuando Jesús le envió su mensaje?
3 En su mensaje a la congregación de Éfeso, Jesús reconoció que sus miembros poseían numerosas virtudes,
pero también les hizo notar que su amor por Dios se estaba enfriando. Les dijo: “Conozco tus hechos, y tu labor y
aguante, y que no puedes soportar a hombres malos, y que pusiste a prueba a los que dicen ser apóstoles, pero
no lo son, y los hallaste mentirosos. También estás mostrando aguante, y has soportado por causa de mi
nombre, y no te has cansado. No obstante, tengo esto contra ti: que has dejado el amor que tenías al principio”
(Rev. 2:2-4).
w01 15/1 págs. 20-21 párr. 20 Mantengámonos al paso de la organización de Jehová
20. Para mantenernos al paso de la organización de Jehová, ¿qué debemos reconocer sobre el puesto
que ocupa Jesús?
20 Para mantenernos al paso de la organización progresiva de Jehová, tenemos que reconocer la función que
Dios ha encomendado a Jesucristo como “cabeza de la congregación” (Efesios 5:22, 23). Es digno de destacar,
también, lo que dice Isaías 55:4: “¡Miren! [Yo, Jehová, lo] he dado como testigo a los grupos nacionales, como
caudillo y comandante a los grupos nacionales”. No hay duda de que Jesús sabe desempeñar su papel como
caudillo. También conoce a sus ovejas y cuáles son sus obras. De hecho, cuando inspeccionó a las siete
congregaciones de Asia Menor, dijo en cinco ocasiones: “Conozco tus hechos” (Revelación 2:2, 19; 3:1, 8, 15).
Jesús, al igual que su Padre, Jehová, también conoce nuestras necesidades. Antes de pronunciar la oración
modelo, dijo: “Dios su Padre sabe qué cosas necesitan ustedes hasta antes que se las pidan” (Mateo 6:8-13).
w02 1/4 pág. 19 párr. 16 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
16. ¿Qué hacer si la preocupación excesiva nos dificulta vivir a la altura de nuestra dedicación a Dios?
16 Es posible que algunas personas, antes de conocer la verdad, se sintieran agobiadas por las diversas
inquietudes de la vida. Sin embargo, cuando abrazaron la esperanza del Reino, su corazón rebosó de gozo,
gratitud y amor a Dios. Meditar sobre las bendiciones de que han disfrutado desde entonces tal vez les ayude a
vivir en conformidad con su dedicación a Jehová. Ahora bien, ¿qué hacer si la preocupación excesiva por los
problemas corrientes en este sistema amenaza con ahogar “la palabra de Dios”, igual que los espinos impiden
que las plantas jóvenes crezcan y den fruto? (Lucas 8:7, 11, 14; Mateo 13:22; Marcos 4:18, 19.) En el caso de
que percibamos que a nosotros o a nuestra familia nos empieza a ocurrir esto, volquemos nuestra inquietud
sobre Jehová y pidámosle ayuda para sentir más amor y agradecimiento. Si arrojamos nuestra carga sobre él,
nos sostendrá y nos dará las fuerzas para proseguir en su servicio con alegría y un corazón constante (Salmo
55:22; Filipenses 4:6, 7; Revelación 2:4).
w12 15/6 pág. 25 párr. 2 Fueron “llevados por espíritu santo”
2. ¿Qué nos ayudará a mantener vivo nuestro aprecio por la Biblia y a considerarla una valiosa dádiva de
nuestro Dios?
2 Sin embargo, la triste realidad es que algunos han dejado que se enfríe el amor que sentían al principio por
la verdad bíblica (compárese con Revelación 2:4). Como consecuencia, ya no dirigen su vida como a Jehová le
agrada (Isa. 30:21). Pero eso no tiene por qué pasarnos a nosotros. Podemos y debemos esforzarnos por
mantener vivo nuestro aprecio por las Escrituras y sus enseñanzas, pues la Biblia es una valiosa dádiva que nos
ha hecho nuestro amoroso Creador (Sant. 1:17). ¿Qué nos ayudará a apreciar aún más “la palabra de Dios”?
Un factor clave es reflexionar en el modo como los escritores bíblicos fueron guiados en su labor, lo que implica
repasar algunas de las numerosas pruebas de que la Biblia fue inspirada por Dios. Eso nos estimulará a leerla a
diario y a poner en práctica sus consejos (Heb. 4:12).
w00 15/5 pág. 18 párr. 14 Tengamos fe en la palabra profética de Dios
14. ¿Cómo se recompensa a los cristianos ungidos por su fe en la palabra profética de Jehová?
14 Tal como la palabra profética de Dios se cumplió en el pasado, podemos tener fe en que también se
cumplirá lo que predice para el futuro. Por ejemplo, la presencia de Cristo en la gloria del Reino es ahora una
realidad, y los cristianos ungidos que fueron fieles hasta la muerte han experimentado el cumplimiento de la
promesa profética: “Al que venza, le concederé comer del árbol de la vida, que está en el paraíso de Dios”
(Revelación 2:7, 10; 1 Tesalonicenses 4:14-17). Jesús concede a estos vencedores el privilegio de “comer del
árbol de la vida” en el “paraíso [celestial] de Dios”. Cuando resucitan, participan de la inmortalidad y la
incorrupción que, mediante Jesucristo, les otorga Jehová, el “Rey de la eternidad, incorruptible, invisible, el único
Dios” (1 Timoteo 1:17; 1 Corintios 15:50-54; 2 Timoteo 1:10). Esta es una magnífica recompensa por su
imperecedero amor a Dios y su inquebrantable fe en su palabra profética.
w09 15/1 págs. 30-31 Puntos sobresalientes del libro de Revelación (parte 1)
Respuestas a preguntas bíblicas:
Revelación 2:7. ¿Qué es “el paraíso de Dios”? Puesto que estas palabras fueron dirigidas a cristianos
ungidos, el paraíso del que aquí se habla debe referirse al cielo, a la mismísima presencia de Jehová. Este es,
sin duda, un lugar paradisíaco. Los ungidos que permanezcan fieles podrán comer “del árbol de la vida”, es decir,
recibirán inmortalidad (1 Cor. 15:53).
w02 1/10 pág. 22 párr. 19 Cultivemos la obediencia mientras se acerca el fin
19. ¿Cómo encomió y exhortó Jesús a los cristianos de Esmirna y Filadelfia?
19 Las congregaciones de Esmirna y Filadelfia sobresalen por ser ejemplos de obediencia, puesto que las
cartas que Jesús les dirigió no contienen ninguna censura. A Esmirna le dijo: “Conozco tu tribulación y pobreza
—pero eres rico—” (Revelación 2:9). ¡Qué diferencia con los laodicenses, que se jactaban de sus riquezas
mundanas, pero en realidad eran pobres! Por supuesto, al Diablo no le agradaba que alguien fuera fiel y
obediente a Cristo. Por ello, Jesús advirtió: “No tengas miedo de las cosas que estás para sufrir. ¡Mira! El Diablo
seguirá echando a algunos de ustedes en la prisión para que sean puestos a prueba plenamente, y para que
tengan tribulación diez días. Pruébate fiel hasta la misma muerte, y yo te daré la corona de la vida” (Revelación
2:10). De igual modo, Jesús encomió a la congregación de Filadelfia al decir: “Guardaste mi palabra [o me
obedeciste] y no resultaste falso a mi nombre. Vengo pronto. Sigue teniendo firmemente asido lo que tienes, para
que nadie tome tu corona” (Revelación 3:8, 11).
w01 1/12 pág. 23 párr. 17 Temamos a Jehová y guardemos sus mandamientos
17. ¿Qué podría hacernos el miedo al hombre, y por qué demuestra ese temor cortedad de miras?
17 Mientras que el temor piadoso nos impulsa a obrar el bien, el miedo al hombre socava la fe. Por esta razón,
cuando Jesús animó a los apóstoles a predicar con fervor las buenas nuevas, les dijo: “No se hagan temerosos
de los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma; sino, más bien, teman al que puede destruir tanto el
alma como el cuerpo en el Gehena” (Mateo 10:28). Como explicó Cristo, el miedo al hombre demuestra cortedad
de miras, pues ningún ser humano puede quitarnos nuestra recompensa de vida futura. Además, tememos a
Dios porque reconocemos su imponente poder, ante el cual resulta insignificante el poderío de las naciones
(Isaías 40:15). Como Abrahán, tenemos plena confianza en la capacidad de Jehová para resucitar a sus siervos
fieles (Revelación 2:10). Por ello afirmamos con toda seguridad: “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra
nosotros?” (Romanos 8:31).
w04 15/9 pág. 11 párr. 6 “Sigan adquiriendo poder en el Señor”
6 El Diablo es capaz de actuar como una serpiente, un león rugiente o hasta un ángel de luz (2 Corintios
11:3, 14; 1 Pedro 5:8). Puede valerse de agentes humanos para perseguirnos o desanimarnos (Revelación
[Apocalipsis] 2:10). Con el mundo entero a su disposición, le es posible sacar partido de los deseos y atractivos
de este sistema para atraparnos (2 Timoteo 2:26; 1 Juan 2:16; 5:19). Y también recurre a las ideas mundanas o
apóstatas para extraviarnos y engañarnos, como hizo con Eva (1 Timoteo 2:14).
w11 15/11 págs. 11-12 párrs. 7-8 Para tener vida y paz, andemos en conformidad con el espíritu
7, 8. a) ¿En qué sentido era la Ley “débil a causa de la carne”? b) ¿Qué ha logrado Dios mediante su
espíritu santo y el rescate?
7 En el capítulo 7 de Romanos, Pablo reconoció el poder que ejerce el pecado sobre la carne imperfecta. En el
capítulo 8, habló sobre el poder del espíritu santo de Dios. Explicó cómo el espíritu ayuda a los cristianos en su
lucha contra el poder del pecado, a fin de que vivan en armonía con la voluntad de Jehová y ganen su
aprobación. Pablo además destacó que por medio del espíritu santo y del sacrificio de rescate de Su hijo, Dios ha
logrado algo que no pudo lograr la Ley mosaica.
8 La Ley, con sus muchos mandamientos, condenaba a los pecadores. Hasta los sumos sacerdotes de Israel,
que oficiaban bajo la Ley, eran imperfectos y no podían ofrecer un sacrificio adecuado por sus pecados. Por lo
tanto, la Ley era “débil a causa de la carne”. Pero “al enviar a su propio Hijo en la semejanza de carne
pecaminosa” y ofrecerlo como rescate, Dios “condenó al pecado en la carne”, superando de ese modo la
“incapacidad de parte de la Ley”. En consecuencia, a los cristianos ungidos se les considera justos en virtud de
su fe en el sacrificio de rescate de Jesús. Se les exhorta a andar “no en conformidad con la carne, sino en
conformidad con el espíritu” (léase Romanos 8:3, 4). De hecho, deben hacerlo fielmente hasta el fin de su carrera
terrestre para poder obtener “la corona de la vida” (Rev. 2:10).
w10 15/9 pág. 28 párr. 11 Nuestro Líder sigue hoy muy activo
11. ¿Por qué ansiamos que nuestro Líder venga pronto?
11 En la revelación que recibió Juan, Jesús dijo varias veces que vendría pronto (Rev. 2:16; 3:11; 22:7, 20).
Todo indica que hablaba de su venida para ejecutar la sentencia contra Babilonia la Grande y los restantes
elementos del malvado mundo de Satanás (2 Tes. 1:7, 8). Deseoso de ver el cumplimiento de las maravillas que
había contemplado, el anciano apóstol exclamó: “¡Amén! Ven, Señor Jesús”. Nosotros, que vivimos en el tiempo
del fin, también ansiamos ver cómo viene nuestro Líder y Rey con toda su autoridad a vindicar la soberanía de su
Padre y santificar su nombre.
w00 1/9 pág. 22 párr. 16 ¿Qué significa para nosotros nuestra valiosa herencia?
16. ¿Qué maravillosa misión tienen ante sí los cristianos ungidos?
16 Los que gobiernen en los cielos con Cristo, entre otras cosas, ayudarán a eliminar de la Tierra todo vestigio
de la rebelión contra la soberanía de Jehová (Revelación 2:26, 27). Como son la parte secundaria de la
descendencia espiritual de Abrahán, participarán en bendecir con vida perfecta a gente de todas las naciones
(Romanos 8:17-21). ¡Qué valiosa herencia la suya! (Efesios 1:16-18.)
Capítulo 3:
w06 15/10 pág. 27 párr. 17 Demuestre su fe por su modo de vivir
17. ¿Qué objetivo deben tener los cristianos en lo que respecta a su fe y sus obras?
17 Demostrar nuestra fe sin duda implica más que observar ciertas normas morales, asistir a las reuniones
cristianas y participar en la predicación. En realidad, nuestro objetivo es tener una fe viva que gobierne todos
nuestros actos. Así demostraremos nuestra fe mediante “hechos plenamente ejecutados” en todas las facetas de
la vida, incluso en las que hemos examinado (Revelación 3:2).
w02 1/10 pág. 21 párr. 17 Cultivemos la obediencia mientras se acerca el fin
17. ¿Qué diferencia había entre la opinión y la actitud de los cristianos de Sardis y Laodicea, y lo que
pensaba Jesús del estado espiritual en que se hallaban?
17 Con la excepción de algunos de sus miembros, la congregación de Sardis no recibió encomio alguno. Tenía
el “nombre”, o la apariencia, de estar viva, pero la apatía espiritual se había apoderado de ella hasta tal punto
que para Jesús estaba ‘muerta’. La obediencia a las buenas nuevas era prácticamente rutinaria. ¡Qué censura
tan severa! (Revelación 3:1-3.) La congregación de Laodicea se hallaba en un estado similar. Presumía de su
prosperidad material diciendo: ‘Soy rica’, pero a los ojos de Jesús era ‘desdichada y lastimosa y pobre y ciega y
desnuda’ (Revelación 3:14-17).
w06 15/10 pág. 23 párr. 2 Demuestre su fe por su modo de vivir
2. ¿Qué debe preguntarse cada cristiano respecto a su fe?
2 Por lo tanto, Jesús animó a los cristianos de Sardis —y por extensión a todos los que más tarde leyeran sus
palabras— a mantenerse despiertos espiritualmente y a manifestar el amor que en un principio sintieron por la
verdad (Revelación 3:2, 3). Por consiguiente, cada uno de nosotros debe preguntarse: “¿Qué evidencian mis
hechos? ¿Reflejan claramente que hago lo máximo posible por demostrar mi fe en todo aspecto de la vida,
incluso en campos que no guardan relación directa con la predicación o las reuniones de la congregación?”
(Lucas 16:10). Podríamos hablar de muchas facetas de la vida, pero centrémonos en una: las reuniones sociales,
entre ellas las que suelen celebrarse después de una boda cristiana.
w10 15/9 pág. 11 párr. 16 Busquemos con empeño la bendición de Jehová
16. ¿Qué debemos hacer para recibir el espíritu?
16 Ahora bien, si queremos que Dios nos conceda su espíritu, es obvio que tenemos que poner de nuestra
parte. Además de pedírselo, debemos estudiar con diligencia su Palabra inspirada (Pro. 2:1-6). Y, dado que la
fuerza activa de Jehová opera en la congregación cristiana, hemos de asistir fielmente a las reuniones. Así
demostraremos que anhelamos oír “lo que el espíritu dice a las congregaciones” (Rev. 3:6). También es preciso
aceptar con humildad lo que aprendemos. Proverbios 1:23 nos da este consejo de Jehová: “Vuélvanse ante mi
censura. Entonces ciertamente haré que para ustedes salga burbujeando mi espíritu”. No cabe duda: Dios
siempre da su espíritu “a los que le obedecen como gobernante” (Hech. 5:32).
w10 15/2 pág. 8 párr. 12 Hablemos la palabra de Dios con valentía
12. ¿Por qué es necesario asistir a las reuniones para recibir la guía del espíritu?
12 Otra forma de recibir espíritu santo es aplicar el siguiente consejo: “Considerémonos unos a otros para
incitarnos al amor y a las obras excelentes, sin abandonar el reunirnos” (Heb. 10:24, 25). La congregación es uno
de los medios por los que nos dirige el espíritu; por eso, si queremos que este nos guíe, hemos de hacer todo lo
posible por asistir a las reuniones, escuchar con atención y poner en práctica lo que aprendemos (léase
Revelación 3:6).
w09 15/1 págs. 30-31 Puntos sobresalientes del libro de Revelación (parte 1)
Respuestas a preguntas bíblicas:
Revelación 3:7. ¿Cuándo recibió Jesús “la llave de David”? ¿Cómo la ha usado? Jesús fue escogido
para llegar a ocupar el trono de David, su antepasado, cuando se bautizó, en el año 29. Sin embargo, no recibió
“la llave de David” sino hasta el año 33, cuando se sentó a la diestra de Dios en el cielo. Se le confirió pleno
derecho sobre el Reino davídico y desde entonces ha estado empleando dicha llave para “abrir” u ofrecer
oportunidades de servicio relacionadas con el Reino. En 1919, Jesús entregó “la llave de la casa de David” al
“esclavo fiel y discreto”, es decir, lo nombró “sobre todos sus bienes” (Isa. 22:22; Mat. 24:45, 47).
w08 15/4 pág. 10 párrs. 12-13 Busquemos la guía de Dios en todo lo que hagamos
12, 13. a) ¿Qué cualidad nos motiva a seguir la guía divina? b) ¿Por qué es esencial tener fe?
12 El amor a Jehová nos motiva a seguir su guía (1 Juan 5:3). Sin embargo, hace falta algo más que amor.
Pablo dijo: “Andamos por fe, no por vista” (2 Cor. 5:6, 7). ¿Por qué es tan importante la fe? Pues bien, Jehová
nos “guía por los senderos trillados de la justicia”, pero esos senderos no llevan a una vida de riquezas y
privilegios (Sal. 23:3). Por eso debemos fijar bien los ojos de la fe en las incomparables recompensas espirituales
que obtienen quienes sirven a Dios (léase 2 Corintios 4:17, 18). La fe nos ayudará a sentirnos contentos aun
teniendo poco en sentido material (1 Tim. 6:8).
13 Jesús señaló que la adoración verdadera implica hacer sacrificios, lo cual también requiere fe (Luc.
9:23, 24). Algunos siervos fieles de Dios han llevado vidas muy sacrificadas y difíciles: han sufrido pobreza, se
les ha oprimido y discriminado, y hasta han sido perseguidos (2 Cor. 11:23-27; Rev. 3:8-10). Solo la fe firme les
ha permitido aguantar sin perder el gozo (Sant. 1:2, 3). Cuando tenemos una fe firme, estamos completamente
seguros de que seguir la guía de Jehová es siempre lo mejor, es siempre para nuestro bien. No nos cabe la
menor duda: quienes aguantan fielmente recibirán un galardón que compensará con creces cualquier sufrimiento
actual (Heb. 11:6).
w03 1/1 pág. 22 párr. 16 ‘Mantengámonos alerta’ ***
16. En vez de aflojar el paso, ¿qué actitud debemos cultivar?
16 Vivimos tiempos memorables, en los que los acontecimientos mundiales nos recuerdan de continuo que
estamos en la parte final de los últimos días (2 Timoteo 3:1-5). No es tiempo de aflojar, sino de ‘seguir teniendo
firmemente asido lo que tenemos’ (Revelación 3:11). Si somos “vigilantes en cuanto a oraciones” y cultivamos la
fe, la esperanza y el amor, demostraremos estar preparados cuando llegue el momento de las pruebas (1 Pedro
4:7). Hay mucho que hacer en la obra del Señor. Efectuar abundantes hechos de devoción piadosa contribuirá a
mantenernos completamente despiertos (2 Pedro 3:11).
w08 15/6 pág. 26 párrs. 17-18 No perdamos ‘el amor que teníamos al principio’
17, 18. ¿Qué bendiciones habrá para quienes fortalezcan su primer amor?
17 Si continúa fortaleciendo su primer amor, recibirá grandes bendiciones. Conocerá mejor a Dios y se sentirá
más agradecido por su bondadosa guía (léase Proverbios 2:1-9; 3:5, 6). El libro de los Salmos señala que todo el
que respeta las decisiones judiciales de Jehová tendrá “un galardón grande” y que “el recordatorio de Jehová es
fidedigno” y “hace sabio al inexperto”. También dice: “Felices son los que en su camino están exentos de falta,
los que andan en la ley de Jehová” (Sal. 19:7, 11; 119:1).
18 Seguramente, estará de acuerdo en que tenemos muchas razones para estar agradecidos. Por ejemplo,
comprendemos por qué hay tantos problemas en el mundo y contamos con el cuidado espiritual que Jehová da a
su pueblo. Además, él nos ha atraído a su congregación mundial y nos ha dado el honor de ser sus Testigos. Por
eso, piense en todas las bendiciones que usted ha recibido. Si las enumerara todas, sin duda obtendría una larga
lista. Hágalo de vez en cuando; así podrá poner en práctica este consejo: “Sigue teniendo firmemente asido lo
que tienes” (Rev. 3:11).
w09 15/1 págs. 30-31 Puntos sobresalientes del libro de Revelación (parte 1)
Respuestas a preguntas bíblicas:
Revelación 3:12. ¿Cuál es el “nuevo nombre” de Jesús? Ese nombre está relacionado con la nueva
posición que ocupa Jesús y con sus recién adquiridas responsabilidades (Fili. 2:9-11). Aunque nadie más llega a
conocer ese nombre tan bien como él, Jesús lo escribe sobre sus fieles hermanos que resucitan en el cielo, con
lo que se estrecha aún más su relación con ellos (Rev. 19:12). De hecho, él comparte sus responsabilidades con
ellos.
w00 15/2 pág. 11 párrs. 5-6 Conozcamos “la mente de Cristo”
5, 6. a) ¿Qué influencia pueden ejercer en nosotros las compañías? b) ¿Qué compañía tuvo el Hijo
primogénito de Dios en el cielo antes de venir a la Tierra, y qué efecto tuvo en él?
5 Nuestros compañeros íntimos ejercen influencia en nosotros, en nuestros pensamientos, sentimientos y
acciones, tanto para bien como para mal (Proverbios 13:20). Pensemos en la compañía que Jesús tuvo en los
cielos antes de su venida a la Tierra. El Evangelio de Juan hace referencia a la existencia prehumana de Jesús y
llama a este “la Palabra”, o Vocero, de Dios. Juan dice: “En el principio la Palabra era, y la Palabra estaba con
Dios, y la Palabra era un dios. Este estaba en el principio con Dios” (Juan 1:1, 2). Ya que Jehová no tuvo
principio, el que la Palabra estuviera con él desde “el principio” debe referirse al comienzo de las obras creativas
de Dios (Salmo 90:2). Jesús es “el primogénito de toda la creación”. Por lo tanto, existió antes de la formación de
otros espíritus y del universo físico (Colosenses 1:15; Revelación [Apocalipsis] 3:14).
6 Según cálculos científicos, el universo tiene como mínimo una edad de 12.000 millones de años. Si estos
cálculos se acercan a la realidad, el Hijo primogénito de Dios disfrutó de una íntima relación con su Padre por
muchísimo tiempo antes de la creación de Adán (compárese con Miqueas 5:2). Entre ambos se desarrolló una
relación tierna y profunda. A este Hijo primogénito se le representa en su existencia prehumana como la
sabiduría personificada, quien dijo: “Llegué a ser aquella con quien [Jehová] estuvo especialmente encariñado
día a día, y estuve alegre delante de él todo el tiempo” (Proverbios 8:30). No cabe duda de que todo el tiempo
que pasó en la compañía íntima de la Fuente del amor tuvo un profundo efecto en él (1 Juan 4:8). El Hijo de Dios
llegó a conocer y reflejar los pensamientos, sentimientos y caminos de su Padre como nadie más podía hacerlo
(Mateo 11:27).
w01 1/4 pág. 19 párrs. 17-19 Prevalece el cristianismo verdadero
17-19. ¿Qué clase de amor ha demostrado Jehová a la humanidad mediante el rescate?
17 El crecimiento de la palabra de Dios en toda la Tierra guarda una estrecha relación con el sacrificio redentor
de Cristo Jesús. La predicación, igual que el rescate, es una expresión del amor de Jehová a gente de todas
partes. Al apóstol Juan se le inspiró a escribir lo siguiente: “Tanto amó Dios al mundo [de la humanidad] que dio a
su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).
18 Pensemos en el amor que demostró Jehová al dar el rescate. Él había mantenido durante siglos una
relación estrecha con su querido Hijo unigénito, “el principio de la creación por Dios” (Revelación 3:14). Jesús
ama profundamente a su Padre, y Jehová amaba a su Hijo desde “antes de la fundación del mundo” (Juan 14:31;
17:24). Pues bien, Jehová permitió que su amado Hijo sufriera la muerte para que los seres humanos pudieran
recibir vida eterna. ¡Qué impresionante expresión de amor a la humanidad!
19 Juan 3:17 dice: “Dios no envió a su Hijo al mundo para que juzgara al mundo, sino para que el mundo se
salve por medio de él”. De modo que Jehová envió a su Hijo en una amorosa misión de salvación, no de juicio
ni de condenación, lo cual armoniza con estas palabras de Pedro: “[Jehová] no desea que ninguno sea destruido;
más bien, desea que todos alcancen el arrepentimiento” (2 Pedro 3:9).
w07 15/3 pág. 21 párr. 4 Los ángeles: su influencia en la humanidad
4. ¿Qué nos dicen las Escrituras sobre el origen de los ángeles?
4 El ángel con más poder y autoridad —el ángel principal— recibe el nombre de Miguel el arcángel (Judas 9).
Ese ángel no es otro que Jesucristo (1 Tesalonicenses 4:16). Hace incontables millones de años, cuando Jehová
decidió ser el Creador, este Hijo angélico fue la primerísima de sus creaciones (Revelación 3:14). Después, y a
través de ese Hijo primogénito, creó a todos los demás ángeles (Colosenses 1:15-17). Refiriéndose a ellos como
sus hijos, Jehová preguntó al patriarca Job: “¿Dónde te hallabas tú cuando yo fundé la tierra? Infórmame, si de
veras conoces el entendimiento. [Dime] quién colocó su piedra angular, cuando las estrellas de la mañana
gozosamente clamaron a una, y todos los hijos de Dios empezaron a gritar en aplauso” (Job 38:4, 6, 7). Es obvio,
pues, que los ángeles fueron creados por Dios y llegaron a existir mucho antes que los seres humanos.
w08 15/12 pág. 13 párrs. 8-9 El singular papel de Jesús en el propósito divino
8, 9. a) ¿Qué significa la palabra “amén”, y por qué se le llama así a Jesús? b) ¿Cómo demostró Jesús
que es “el Amén”?
8 (Léase Revelación 3:14.) ¿Por qué se le llama “el Amén” a Jesús? La palabra “amén” es una transliteración
de un término hebreo que significa “así sea, seguro”. Este término, a su vez, se deriva de una raíz que significa
“fiel, fidedigno”. Es interesante notar que esta raíz hebrea también se emplea para referirse a la fidelidad de
Jehová (Deu. 7:9; Isa. 49:7). Pero ¿cómo destaca el carácter singular de Jesús el que se le llame “el Amén”?
La respuesta la leemos en 2 Corintios 1:19, 20: “El Hijo de Dios, Cristo Jesús, que fue predicado entre
ustedes [...], no llegó a ser Sí y, no obstante, No, sino que el Sí ha llegado a ser Sí en el caso de él. Porque
no importa cuántas sean las promesas de Dios, han llegado a ser Sí mediante él. Por eso también mediante él se
dice el ‘Amén’ a Dios, para gloria”.
9 Jesús es “el Amén” de todas las promesas divinas. Su intachable trayectoria en la Tierra y su sacrificio
redentor confirmaron la veracidad de las promesas de Jehová e hicieron posible su cumplimiento. Al permanecer
fiel, Jesús demostró que es falsa la afirmación de Satanás que leemos en el libro de Job de que los siervos de
Dios lo repudiarán si sufren privaciones y otros problemas (Job 1:6-12; 2:2-7). De todos los hijos de Dios, el
Primogénito era quien mejor podía responder dicha acusación. También podía defender mejor que nadie la
legítima soberanía de su Padre, una cuestión aún más importante.
w09 15/5 pág. 29 párr. 4 ¿Por qué debemos seguir a Cristo?
4. ¿Por qué se estrechará nuestra amistad con Jehová si seguimos a Cristo?
4 Seguir a Cristo también nos ayudará a acercarnos más a Jehová. “Antes que el mundo fuera”, Jesús
disfrutaba de una posición muy gloriosa al lado de su Padre (Juan 17:5). Él es “el principio de la creación por
Dios” (Rev. 3:14). Durante los millones y millones de años que vivió en el cielo con su Padre, “el primogénito de
toda la creación” hizo muchísimas cosas. Era el compañero inseparable de Jehová y trabajaba gustosamente a
su lado, de modo que entre ellos dos se forjó la amistad más íntima que existe. Jesús no se limitó a observar la
manera de actuar de su Padre, sus sentimientos y sus atributos; también asimiló todo lo que observó. Como
consecuencia, este obediente Hijo de Dios llegó a parecerse mucho a su Padre; tanto que la Biblia lo llama “la
imagen del Dios invisible” (Col. 1:15). Está claro, pues, que siguiendo cuidadosamente los pasos de Cristo,
podremos estrechar nuestra amistad con Jehová.
w06 1/1 pág. 22 párr. 13 ¿Cuánta confianza tiene usted en Dios?
13. ¿Qué idea equivocada tenían los laodicenses?
13 La congregación de Laodicea del siglo primero tenía una idea equivocada acerca de las posesiones. Jesús
le advirtió: “Dices: ‘Soy rico y he adquirido riquezas y no necesito absolutamente nada’, pero no sabes que eres
desdichado y lastimoso y pobre y ciego y desnudo”. No fueron las riquezas las que sumieron a los laodicenses en
tan lamentable situación espiritual, sino el hecho de que confiaban en ellas y no en Jehová. Por esta causa, eran
tibios en sentido espiritual, y estaban a punto de ser ‘vomitados’ de la boca de Jesús (Revelación [Apocalipsis]
3:14-17).
w01 1/2 pág. 19 párr. 19 ¿Cumplimos con nuestra dedicación?
19. ¿Qué queremos que se diga de nosotros?
19 De hecho, nuestra firme resolución de cumplir con la dedicación nos protegerá de los atractivos del mundo
de Satanás, enfermo espiritual, moral y físicamente. Pero, además, adquiriremos la confianza de que contamos
con la aprobación de Dios, algo mucho mejor que todo cuanto nos ofrezcan Satanás y sus secuaces. Por tanto,
que nunca se diga que hemos dejado el amor que teníamos cuando conocimos la verdad. En vez de eso, que se
diga de nosotros lo mismo que de la congregación de Tiatira del siglo primero: “Conozco tus hechos, y tu amor y
fe y ministerio y aguante, y que tus hechos recientes son más que los de antes” (Revelación 2:4, 18, 19). En
efecto, no seamos nunca tibios respecto a nuestra dedicación, sino ‘fulguremos con el espíritu’, celosos hasta el
fin, ya cercano (Romanos 12:11; Revelación 3:15, 16).
w12 15/2 pág. 18 párr. 2 Cómo mantener un buen espíritu en la congregación
2. ¿Cómo influye nuestra propia actitud en el espíritu general de la congregación?
2 Cada congregación de los testigos de Jehová se caracteriza por cierto espíritu, o actitud general. Algunas se
destacan por su cariño y calidez, mientras que otras sobresalen por su apoyo a la predicación y su gran estima
por el ministerio de tiempo completo. ¿De qué manera puede contribuir cada uno de nosotros a la unidad y al
progreso espiritual de la congregación? Cultivando personalmente un buen espíritu (1 Cor. 1:10).
Si desarrolláramos una mala actitud, produciríamos el efecto contrario: la congregación se enfriaría e incluso se
volvería permisiva con los pecados graves (1 Cor. 5:1; Rev. 3:15, 16). Así pues, ¿qué espíritu manifiesta nuestra
congregación, y qué podemos hacer para fomentar un buen ambiente?
w12 15/2 págs. 20-21 párr. 8 Cómo mantener un buen espíritu en la congregación
8. ¿Qué consejo recibieron los laodicenses, y por qué lo necesitaban?
8 Jesús le dirigió estas palabras a la congregación de Laodicea: “Conozco tus hechos, que no eres ni frío
ni caliente. Quisiera que fueras frío o, si no, caliente. Así, por cuanto eres tibio, y ni caliente ni frío, voy a
vomitarte de mi boca” (Rev. 3:15, 16). A los laodicenses les faltaba entusiasmo por el ministerio, y es probable
que tal actitud perjudicara la relación entre ellos mismos. De modo que Jesús les dio este amoroso consejo: “A
todos aquellos a quienes les tengo cariño los censuro y los disciplino. Por lo tanto, sé celoso y arrepiéntete” (Rev.
3:19).
w08 15/8 págs. 8-9 párr. 7 Mantengámonos leales con un corazón unificado
7. ¿Por qué es importante desarraigar los deseos materialistas de nuestro corazón?
7 El mundo de Satanás promueve incesantemente el materialismo (léase 1 Juan 2:15, 16). Como el objetivo
del Diablo es corrompernos, tenemos que estar alerta para detectar y eliminar cualquier deseo materialista que
haya echado raíces en nuestro corazón (Rev. 3:15-17). Jesús rechazó con firmeza a Satanás cuando este le
ofreció todos los reinos del mundo (Mat. 4:8-10). Jesús mismo nos advirtió: “Mantengan abiertos los ojos y
guárdense de toda suerte de codicia, porque hasta cuando uno tiene en abundancia, su vida no resulta de las
cosas que posee” (Luc. 12:15). Si somos leales, confiaremos en Jehová y no en nosotros mismos.
w07 1/8 pág. 28 párr. 9 ¿Somos ricos para con Dios?
9. ¿Por qué se le llama “irrazonable” al hombre de la parábola?
9 Ahora llegamos al punto crucial de la ilustración de Jesús. Dios calificó al hombre de irrazonable.
El Diccionario exegético del Nuevo Testamento explica que el adjetivo griego que se traduce “irrazonable” en
este pasaje siempre significa “desvarío que se aparta de lo que es razonable”. También señala que, en la
parábola, Dios usa ese término para exponer “lo absurdo de los planes del rico para el futuro”. Dicho adjetivo
no se aplica a alguien poco inteligente, sino a quien “rechaza la dependencia en que se halla de Dios”. Lo que se
dice del hombre rico en la parábola nos recuerda las palabras que Jesús dirigió posteriormente a los cristianos
del siglo primero que pertenecían a la congregación de Laodicea (Asia Menor): “Dices: ‘Soy rico y he adquirido
riquezas y no necesito absolutamente nada’, pero no sabes que eres desdichado y lastimoso y pobre y ciego y
desnudo” (Revelación 3:17).
w09 15/1 págs. 30-31 Puntos sobresalientes del libro de Revelación (parte 1)
Lecciones para nosotros:
Revelación 3:17, 18. Para ser ricos en sentido espiritual, debemos comprar el “oro acrisolado por fuego” que
ofrece Jesús, o sea, debemos ser “ricos en obras excelentes” (1 Tim. 6:17-19). Hemos de ponernos “prendas de
vestir exteriores blancas” que nos identifiquen como discípulos de Jesús. Y debemos usar “pomada para los ojos”
—los consejos que recibimos en La Atalaya y otras publicaciones— para mejorar nuestra visión espiritual (Rev.
19:8).
w02 1/10 págs. 21-22 párr. 18 Cultivemos la obediencia mientras se acerca el fin
18. ¿Cómo evitaremos caer en lo que Dios considera tibieza espiritual?
18 Hoy día, algunos cristianos que en un tiempo eran fieles también han caído en ese proceder de
desobediencia. Tal vez han permitido que el espíritu del mundo socave su sentido de la urgencia y han
desarrollado una actitud de tibieza espiritual hacia el estudio de la Biblia, la oración, las reuniones cristianas y el
ministerio (2 Pedro 3:3, 4, 11, 12). Es de capital importancia que obedezcan a Cristo invirtiendo en riquezas
espirituales, que ‘compren de Cristo oro acrisolado por fuego’ (Revelación 3:18). Esta riqueza auténtica incluye
ser ‘ricos en obras excelentes, liberales, listos para compartir’. Al invertir en estos valores verdaderamente
preciosos, ‘atesoramos con seguridad un fundamento excelente para el futuro, para que logremos asirnos
firmemente de la vida que realmente lo es’ (1 Timoteo 6:17-19).
w01 1/10 pág. 16 párr. 14 ¿Cómo ayudar a un hijo “pródigo”?
14. ¿Cuál es el primer paso que debe dar un joven que ha pecado para restaurar su relación con Jehová,
y cómo pueden los padres ayudarle a tomar acción?
14 Es necesario que el joven que ha pecado restaure la relación con Jehová. Lo primero que debe hacer es
‘arrepentirse y volverse’ (Hechos 3:19; Isaías 55:6, 7). Los padres que conviven con un hijo que no está
favorablemente dispuesto han de ‘mantenerse reprimidos bajo lo malo e instruirlo con apacibilidad’ a fin de que
se arrepienta (2 Timoteo 2:24-26). Tienen que “censur[arlo]”, en el sentido bíblico de la palabra. El término griego
que se traduce “censurar” también se vierte “dar evidencia convincente” (Revelación [Apocalipsis] 3:19; Juan
16:8). Por tanto, censurarlo implica aportar razones suficientes para convencerlo de su mal proceder. Hay que
admitir que no es fácil. Cuando sea posible, los padres querrán apelar a su corazón y utilizar todos los medios
apropiados, según la Biblia, para hacerle entender la importancia de ‘odiar lo que es malo y amar lo que es
bueno’ (Amós 5:15). Tal vez recobre el “juicio fuera del lazo del Diablo”.
Capítulo 4:
w01 15/5 pág. 9 párr. 2 Alabemos a Jehová por sus grandes obras
2. a) ¿Qué significa “el propósito eterno” de Dios para la humanidad obediente? b) ¿Qué experimentó
Juan en la isla de Patmos?
2 Muchas de sus grandes obras han estado relacionadas con su “propósito eterno” de bendecir a la
humanidad obediente por medio del Mesías y su gobierno del Reino (Efesios 3:8-13). Ese propósito estaba
desarrollándose gradualmente cuando al anciano apóstol Juan se le permitió ver en visión a través de una puerta
abierta en los cielos. Entonces, oyó una voz como de una trompeta decir: “Sube acá, y te mostraré las cosas que
tienen que suceder” (Revelación [Apocalipsis] 4:1). Aunque el gobierno romano lo había desterrado a la isla de
Patmos “por hablar acerca de Dios y por dar testimonio de Jesús”, Juan recibió “una revelación por Jesucristo”.
Lo que vio y oyó revela mucho sobre el propósito eterno de Dios, y da a los cristianos verdaderos esclarecimiento
espiritual y estímulo oportuno (Revelación 1:1, 9, 10).
w04 1/6 pág. 9 párrs. 1-2 La creación declara la gloria de Dios
1, 2. a) ¿Por qué es imposible que los seres humanos vean directamente la gloria de Dios? b) ¿Cómo dan
gloria a Dios los veinticuatro ancianos?
“NO PUEDES ver mi rostro, porque ningún hombre puede verme y sin embargo vivir”, advirtió Jehová a
Moisés (Éxodo 33:20). En vista de la fragilidad de la naturaleza humana, los hombres nunca resistirían ver
directamente la gloria de Dios. No obstante, el apóstol Juan tuvo una espectacular visión en la que contempló a
Jehová sentado en su glorioso trono (Revelación [Apocalipsis] 4:1-3).
2 A diferencia de los seres humanos, quienes sí ven el rostro de Jehová son las criaturas espirituales fieles,
entre las que figuran los “veinticuatro ancianos” de la visión celestial de Juan, que representan a los 144.000
(Revelación 4:4; 14:1-3). ¿Cómo reaccionan ellos ante la gloria de Dios? Según Revelación 4:11 declaran:
“Digno eres tú, Jehová, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria y la honra y el poder, porque tú creaste todas las
cosas, y a causa de tu voluntad existieron y fueron creadas”.
w00 1/3 págs. 10-11 párr. 6 Jehová, el que es vigoroso en poder
6. ¿Qué simboliza el toro en las Escrituras, y por qué? (Véase la nota.)
6 Debido a su fuerza, el toro se usa en la Biblia como símbolo del poder de Jehová. Una de las cuatro criaturas
vivientes de la visión del apóstol Juan sobre el trono de Jehová tenía la cara de un toro (Revelación
[Apocalipsis] 4:6, 7). Evidentemente, el poder es uno de los cuatro atributos principales de Jehová que
representaban estos querubines. Los otros son el amor, la sabiduría y la justicia. Ya que el poder es una faceta
tan importante de la personalidad de Dios, entender con claridad su poder y cómo lo usa nos acercará más a él y
nos ayudará a imitar su ejemplo utilizando bien el que nosotros tengamos (Efesios 5:1).
w06 1/11 pág. 22 párrs. 2-3 ¿Nos adherimos al criterio de Jehová sobre las cosas sagradas?
2, 3. a) ¿De qué formas ponen de relieve las Escrituras que Jehová es santo? b) ¿Qué implica tratar el
nombre de Jehová como algo santo?
2 En el hebreo bíblico, la palabra santo expresa la idea de separación, y en el ámbito religioso se aplica a todo
aquello que es apartado del uso corriente o es tenido por sagrado. Jehová es santo en sentido absoluto, y
por eso se le llama el “Santísimo” (Proverbios 9:10; 30:3). En el antiguo Israel, el sumo sacerdote llevaba en el
turbante una placa de oro con la inscripción “La santidad pertenece a Jehová” (Éxodo 28:36, 37). Además, las
Escrituras indican que los querubines y los serafines que rodean el trono de Jehová claman: “Santo, santo, santo
es Jehová” (Isaías 6:2, 3; Revelación [Apocalipsis] 4:6-8). Esta repetición pone de relieve que Jehová es santo,
limpio y puro en grado superlativo. Él es, de hecho, el Origen de toda santidad.
3 El nombre divino, Jehová, es sagrado. El salmista exclamó: “Elogien ellos tu nombre. Grande e inspirador de
temor, santo es este” (Salmo 99:3). Jesús nos enseñó a orar diciendo: “Padre nuestro que estás en los cielos,
santificado sea [o: “sea tenido por sagrado; sea tratado como santo”] tu nombre” (Mateo 6:9, nota). María, la
madre terrenal de Jesús, cantó: “Mi alma engrandece a Jehová, [...] grandes obras me ha hecho el Poderoso, y
santo es su nombre” (Lucas 1:46, 49). Del mismo modo, los siervos de Jehová de la actualidad tratamos su
nombre como algo santo y evitamos hacer cualquier cosa que pueda mancharlo. Además, lo que es sagrado
para Jehová, también lo es para nosotros (Amós 5:14, 15).
w04 15/10 pág. 8 párr. 5 ¿Estará usted en el Paraíso?
5. ¿A qué cosas no se refirió Pablo en el relato de su visión y, por tanto, de qué clase era el “paraíso” que
contempló?
5 El contexto no da a entender que “el tercer cielo” se refiera a la atmósfera que rodea nuestro planeta ni al
espacio exterior ni a un universo paralelo, sobre cuya existencia especulan algunos astrofísicos. En la Biblia, con
frecuencia se usa el número 3 para representar énfasis, intensidad o más fuerza (Eclesiastés 4:12; Isaías 6:3;
Mateo 26:34, 75; Revelación 4:8). Por tanto, lo que Pablo contempló en la visión fue algo elevado, ensalzado,
algo de índole espiritual.
w03 15/9 pág. 17 párr. 9 ¿Por qué debemos orar incesantemente?
9. ¿Por qué debemos incluir en nuestras oraciones expresiones de alabanza y agradecimiento por todo lo
que Jehová hace por nosotros?
9 Muchas oraciones contenidas en la Biblia expresan reconocimiento sincero por la posición suprema de
Jehová y sus maravillosas obras (Éxodo 15:1-19; 1 Crónicas 16:7-36; Salmo 145). El apóstol Juan contempló en
una visión a veinticuatro ancianos —todos los cristianos ungidos ya en su puesto celestial— que alababan a
Jehová diciendo: “Digno eres tú, Jehová, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria y la honra y el poder, porque tú
creaste todas las cosas, y a causa de tu voluntad existieron y fueron creadas” (Revelación [Apocalipsis] 4:10,
11). Nosotros también tenemos razones para alabar al Creador con regularidad. ¡Qué felices se sienten los
padres cuando sus hijos les agradecen de corazón lo que han hecho por ellos! Una buena forma de mejorar la
calidad de las oraciones consiste en reflexionar en las bondades de Jehová y expresarle gratitud sincera por
ellas.
w01 15/11 pág. 10 párr. 1 Jehová nos muestra cómo contar nuestros días
1. ¿Por qué es apropiado pedir a Jehová que nos enseñe cómo “contar nuestros días”?
JEHOVÁ DIOS es el Creador y Dador de vida (Salmo 36:9; Revelación [Apocalipsis] 4:11). Por
consiguiente, nadie mejor que él para enseñarnos cómo vivir con sabiduría. No en balde el salmista le solicitó:
“Muéstranos precisamente cómo contar nuestros días de tal manera que hagamos entrar un corazón de
sabiduría” (Salmo 90:12). El Salmo 90, donde encontramos esta súplica, merece sin duda un análisis
concienzudo. Pero antes conozcamos algunos rasgos generales de este cántico compuesto por inspiración
divina.
w01 15/6 pág. 19 párr. 3 Continuemos constantes como si viéramos a Quien es invisible
3. ¿Cómo percibimos los seres humanos algunas cualidades divinas?
3 Aprendemos algunos detalles sobre Jehová mediante la observación atenta de su creación. Es posible que
de ese modo nos hayamos quedado impresionados por su poder y nos hayamos sentido impelidos a reconocerlo
como el Creador (Hebreos 11:3; Revelación [Apocalipsis] 4:11). El apóstol Pablo escribió lo siguiente a este
respecto: “Las cualidades invisibles de [Dios] se ven claramente desde la creación del mundo en adelante,
porque se perciben por las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y Divinidad” (Romanos 1:20). Así que las
palabras de Jesús sobre ver a Dios incluyen la facultad de percibir algunas de sus cualidades. Se trata de una
visión espiritual que se fundamenta en el conocimiento exacto y en la que intervienen ‘los ojos del corazón’
(Efesios 1:18). También revelan mucho sobre Dios las palabras y acciones de Jesús, por lo que él mismo dijo:
“El que me ha visto a mí ha visto al Padre también” (Juan 14:9). Cristo reflejó a la perfección la personalidad de
Jehová, de modo que el conocimiento de su vida y enseñanzas nos permite ver, o percibir, algunas cualidades
divinas.
w01 15/5 pág. 9 párr. 3 Alabemos a Jehová por sus grandes obras
3. ¿A quién representan los veinticuatro ancianos de la visión de Juan?
3 A través de la puerta abierta en el cielo, Juan vio a veinticuatro ancianos entronizados y coronados como
reyes que cayeron delante de Dios y dijeron: “Digno eres tú, Jehová, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria y la
honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y a causa de tu voluntad existieron y fueron creadas”
(Revelación 4:11). Aquellos ancianos, que representan a todos los cristianos ungidos resucitados y en la
posición elevada que Dios les había prometido, se sienten impulsados a alabar a Jehová por las grandes obras
de su creación. Nosotros también nos maravillamos porque son prueba de “su poder sempiterno y Divinidad”
(Romanos 1:20). Y cuanto más conocemos sobre Jehová, más razones tenemos para elogiarlo por sus grandes
obras.
w01 15/4 pág. 8 párr. 23 Contemplemos al Hacedor de cosas maravillosas
23. ¿Cuál es nuestra reacción ante las obras maravillosas de Dios, y cómo podemos ayudar a otras
personas?
23 ¿No deberíamos nosotros sentirnos impelidos a hacer lo mismo? ¿No debería movernos el asombro que
sentimos ante las magníficas obras de Dios a hablar de él, de lo que ha hecho y de lo que hará? La respuesta es
obvia: debemos “[declarar] entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos sus maravillosas obras” (Salmo
96:3-5). En efecto, manifestamos nuestro humilde agradecimiento por las maravillosas obras de Dios hablando a
otras personas de lo que hemos aprendido sobre él. Hasta si se han criado en una sociedad que desdeña al
Creador, nuestros comentarios positivos e instructivos pueden abrirles los ojos y hacerles reconocer la existencia
de Dios. Más aún, es posible que las induzcan a querer conocer y servir a quien ‘creó todas las cosas’, el
Hacedor de obras maravillosas, Jehová (Revelación 4:11).
w06 1/7 pág. 5 ¿Dónde se encuentra el verdadero conocimiento?
Hay un solo Dios todopoderoso y Creador de todas las cosas (Génesis 1:1). Existimos solo ‘porque Dios
creó todas las cosas’ y nos dio la vida (Revelación [Apocalipsis] 4:11). Por eso es el único que merece nuestra
adoración. El Creador es la fuente última del conocimiento (Salmo 36:9; Isaías 30:20, 21; 48:17, 18). Él tiene un
nombre personal que desea que utilicemos (Éxodo 3:15). Ese nombre, escrito en caracteres hebreos que se
transcriben YHWH, aparece unas siete mil veces en la Biblia. Su forma españolizada Jehová se ha empleado
durante siglos (Salmo 83:18).
w08 15/5 pág. 14 párr. 10 El Reino de Dios pronto nos liberará
10. ¿Por qué decimos que la única garantía segura de liberación es la que Jehová ofrece?
10 Al predicar las buenas nuevas, explique que la única garantía segura de liberación es la que Jehová ofrece.
Solo él tiene tanto el deseo como el poder de liberar definitivamente a sus siervos de todo problema (Hech.
4:24, 31; Rev. 4:11). Podemos tener la seguridad de que Dios liberará a su pueblo y cumplirá todas sus
promesas, pues él ha jurado: “Tal como he calculado, así tiene que suceder”. Su palabra “no volverá a [él] sin
resultados” (léase Isaías 14:24, 25; 55:10, 11).
w09 15/6 pág. 19 párr. 16 Digámosle siempre la verdad a nuestro prójimo
16. a) ¿Qué les deben los cristianos a las autoridades? b) ¿Y qué le deben a Jehová?
16 Jesús mandó: “Paguen a César las cosas de César, pero a Dios las cosas de Dios” (Mat. 22:21). ¿Cuáles
son las cosas que le debemos al César, es decir, a las autoridades? Pues bien, la conversación en la que Jesús
pronunció estas palabras giraba en torno a los impuestos. De modo que para tener una conciencia limpia ante
Dios y los hombres, debemos obedecer las leyes del país en el que vivimos, incluidas las que rigen el pago de
impuestos (Rom. 13:5, 6). Aun así, reconocemos que Jehová es la Autoridad Suprema, el único Dios verdadero,
y lo amamos con todo el corazón, el alma, la mente y las fuerzas (Mar. 12:30; Rev. 4:11). Por eso, solo él merece
nuestra obediencia absoluta e incondicional (léase Salmo 86:11, 12).
w10 15/10 págs. 7-8 párrs. 1-2 Sigamos buscando primero “la justicia de Dios”
1, 2. ¿Qué es la justicia de Dios, y de qué es un reflejo?
“SIGAN, pues, buscando primero el reino.” (Mat. 6:33.) Los testigos de Jehová conocemos muy bien esta
exhortación que hizo Jesús en su Sermón del Monte. De hecho, nos esforzamos en todo momento por demostrar
nuestro amor y lealtad al Reino. Ahora bien, recordemos que Jesús no terminó allí su exhortación: enseguida nos
animó a buscar “la justicia de Dios”. En este artículo veremos qué es la justicia de Dios y qué implica buscarla
primero.
2 Los términos originales que se traducen por “justicia” también pueden verterse “rectitud” y “derecho”.
La justicia de Dios está basada en sus rectos principios y valores. Como él es el Creador, tiene el derecho de
decidir lo que está bien y lo que está mal (Rev. 4:11). Ahora bien, la justicia de Dios no consiste en un frío y
rígido conjunto de leyes o en una interminable lista de reglamentos y estatutos. Más bien, es un reflejo de la
propia personalidad de Jehová. En efecto, la justicia es una de sus principales cualidades, junto con el amor, la
sabiduría y el poder. De modo que la justicia de Dios está íntimamente relacionada con su voluntad y propósito.
Implica asimismo lo que él espera de quienes desean servirle.
w11 1/11 pág. 16 ¿Cómo nos benefician las leyes de Dios?
¿Por qué debemos obedecer a Dios?
Es justo que le obedezcamos, pues fue él quien nos creó. Hasta Jesús le obedeció siempre (Juan 6:38;
Revelación [Apocalipsis] 4:11). Las leyes de Dios nos dan la oportunidad de demostrar que lo amamos. (Lea
1 Juan 5:3.)
Todas sus leyes son para nuestro bien. Nos enseñan el mejor modo de vivir ahora y cómo obtener
recompensas eternas en el futuro. (Lea Salmo 19:7, 11 e Isaías 48:17, 18.)
Capítulo 5:
w08 15/7 pág. 19 párr. 12 No sabemos dónde tendrá éxito
12. ¿Qué aprendemos del uso que la Biblia hace de los símbolos?
12 En segundo lugar, aunque en las Escrituras a veces un elemento represente algo negativo, en otras
ocasiones puede representar algo positivo. Por ejemplo, en 1 Pedro 5:8 se compara a Satanás con un león, lo
que indica que es peligroso y feroz. Sin embargo, en Revelación 5:5 es a Jesús a quien se compara con un león,
pues se le llama “el León que es de la tribu de Judá”. En este caso, el león es un símbolo de valor y justicia.
w08 15/10 pág. 9 párr. 10 Los ojos de Jehová velan por nosotros
10. ¿Qué le permite a Jesús cumplir su función de Cabeza de la congregación cristiana?
10 Antes de que Jesús viniera a la Tierra, Jehová manifestó el amor por su pueblo a través de sus profetas y
otros siervos fieles. Hoy en día lo hace principalmente a través de Cristo, Cabeza de la congregación (Efe.
1:22, 23). De ahí que el libro de Revelación represente a Jesús como un cordero con “siete ojos, los cuales ojos
significan los siete espíritus de Dios que han sido enviados por toda la tierra” (Rev. 5:6). Esto quiere decir que la
plenitud del espíritu santo obra en Jesús y le permite tener discernimiento perfecto. Él, como su Padre, ve lo que
realmente hay en nuestro interior, sin que nada escape a su mirada.
w07 15/3 pág. 22 párr. 5 Los ángeles: su influencia en la humanidad
5. ¿Cómo están organizados los ángeles?
5 “Dios no es Dios de desorden, sino de paz”, afirma 1 Corintios 14:33. En armonía con este hecho, Jehová ha
organizado a sus hijos angélicos en tres categorías básicas: 1) serafines, los cuales sirven a Dios junto a su
trono, proclaman su santidad y mantienen la pureza espiritual de su pueblo; 2) querubines, que sostienen la
majestad de Jehová, y 3) otros ángeles que llevan a cabo su voluntad (Salmo 103:20; Isaías 6:1-3; Ezequiel 10:3-
5; Daniel 7:10). ¿De qué maneras influyen en los seres humanos estas criaturas espirituales? (Revelación 5:11.)
w06 1/5 pág. 28 párr. 7 Sirvamos lealmente al Rey, Cristo
7. ¿Por qué merece Cristo nuestra lealtad? (Véase también el recuadro de la pág. 31.)
7 El intenso amor de Jesús a lo que es recto y su profundo odio por la hipocresía y la maldad nos infunden
respeto. En dos oportunidades actuó Jesús con valor y sacó del templo a comerciantes codiciosos (Mateo
21:12, 13; Juan 2:14-17). Además, como hombre, estuvo expuesto a toda clase de adversidades, lo que le
permitió comprender por experiencia propia las presiones y los problemas que afronta la humanidad (Hebreos
5:7-9). Jesús aprendió lo que significa ser víctima del odio y de la injusticia (Juan 5:15-18; 11:53, 54; 18:38–
19:16). Al final, se sometió valeroso a una muerte atroz para cumplir con la voluntad de su Padre y proporcionar a
sus siervos vida eterna (Juan 3:16). ¿No le mueven estas cualidades de Cristo a continuar sirviéndole con
lealtad? (Hebreos 13:8; Revelación 5:6-10.) Ahora bien, ¿qué se necesita para ser súbdito del Rey, Cristo?
w12 15/1 pág. 24 párr. 12 Ofrezcamos sacrificios a Jehová con toda nuestra alma
12. a) ¿Qué podemos ofrecerle a Jehová que es comparable al incienso que se quemaba en el altar?
b) ¿Cómo debe influir en la calidad de nuestras oraciones el hecho de que la Biblia las compare a
incienso?
12 El rey David cantó a Jehová: “Que mi oración esté preparada como incienso delante de ti” (Sal. 141:2).
Pausemos un momento y reflexionemos: ¿Cómo es mi comunicación con Dios? ¿Es frecuente? ¿Es de calidad?
El libro de Revelación muestra que Jehová acepta “las oraciones de los santos” como si fueran incienso, ya que
se elevan ante él como un dulce aroma (Rev. 5:8). Recordemos que antes les había exigido a los israelitas que
el incienso que quemaban a diario en el altar estuviera cuidadosamente elaborado, siguiendo una fórmula
precisa. Si no se ajustaba a sus especificaciones, lo rechazaba (Éxo. 30:34-37; Lev. 10:1, 2). ¿Qué nos enseña
lo anterior? Si queremos que Jehová acepte nuestras oraciones sinceras, tenemos que formularlas como él
desea.
w12 15/1 págs. 29-30 párr. 14 Reyes y sacerdotes que ayudan a toda la humanidad
14. ¿Dónde servirían los miembros del sacerdocio real?
14 ¿Dónde servirían los integrantes del nuevo pacto? En la Tierra, donde como grupo servirían como
sacerdotes, representando a Jehová ante la gente mediante declarar en público sus excelencias y suministrar
alimento espiritual (Mat. 24:45; 1 Ped. 2:4, 5). Después de su muerte y resurrección servirían con Cristo en el
cielo como reyes y sacerdotes, desempeñando plenamente las funciones de ambos cargos (Luc. 22:29; 1 Ped.
1:3-5; Rev. 1:6). Esto queda confirmado por el hecho de que el apóstol Juan contempló en visión a unas criaturas
espirituales cerca del trono de Jehová en el cielo. En “una canción nueva” que cantan “delante del Cordero”, ellas
dicen: “Con tu sangre compraste para Dios personas de toda tribu y lengua y pueblo y nación, e hiciste que
fueran un reino y sacerdotes para nuestro Dios, y han de reinar sobre la tierra” (Rev. 5:8-10). En una visión
posterior, Juan indica respecto a estos gobernantes: “Serán sacerdotes de Dios y del Cristo, y reinarán con él por
los mil años” (Rev. 20:6). Junto con Cristo, componen el sacerdocio real que ayudará a toda la humanidad.
w00 15/11 pág. 11 párr. 8 Los cristianos somos felices al prestar servicio
8. ¿De qué modo efectuó Jesús un servicio público destinado a reemplazar al pacto de la Ley?
8 Su servicio público implica otro aspecto. Pablo escribió: “Jesús ha obtenido un servicio público más
admirable, de modo que también es mediador de un pacto correspondientemente mejor, que ha sido establecido
legalmente sobre mejores promesas” (Hebreos 8:6). Moisés fue el mediador del pacto que fundamentaba la
relación de Israel con Jehová (Éxodo 19:4, 5). Por su parte, Cristo fue el mediador de un nuevo pacto, que
posibilitó el nacimiento de una nueva nación, “el Israel de Dios”, integrada por los cristianos ungidos por espíritu,
que proceden de muchas naciones (Gálatas 6:16; Hebreos 8:8, 13; Revelación [Apocalipsis] 5:9, 10). Fue, sin
duda, un extraordinario servicio público. Tenemos la gran dicha de conocer a Jesús, el siervo público por cuyo
medio adoramos a Jehová del modo que él acepta (Juan 14:6).
w00 1/9 págs. 21-22 párr. 14 ¿Qué significa para nosotros nuestra valiosa herencia?
14, 15. a) ¿Cómo se empezó a bendecir a las naciones por medio de la “descendencia” de Abrahán
después de la muerte de Jesús? b) ¿Qué reciben como herencia los miembros del “Israel de Dios”?
14 La nación a la que se le dio el Reino es “el Israel de Dios”, el Israel espiritual, compuesto por 144.000
seguidores de Jesucristo engendrados por espíritu (Gálatas 6:16; Revelación 5:9, 10; 14:1-3). Algunos de
esos 144.000 fueron judíos naturales, pero la mayoría procedía de las naciones gentiles. De este modo empezó
a cumplirse la promesa que Jehová hizo a Abrahán de que por medio de su “descendencia” se bendecirían todas
las naciones (Hechos 3:25, 26; Gálatas 3:8, 9). En aquel cumplimiento inicial, Jehová Dios ungió a personas de
las naciones con espíritu santo y las adoptó como hijos espirituales, hermanos de Jesucristo. Así ellos también
llegaron a ser una parte secundaria de aquella “descendencia” (Gálatas 3:28, 29).
w08 1/8 pág. 6 Muy pronto la Tierra será un paraíso
¿Quiénes son sus gobernantes? Aunque Jehová Dios es el Soberano Supremo, ha dejado el Reino en
manos de su Hijo, Jesucristo (Isaías 33:22; Mateo 28:18). Guiado por su Padre, Jesús ha elegido a un número
específico de personas de “toda tribu y lengua y pueblo y nación” para “reinar sobre la tierra” con él (Revelación
5:9, 10).
w11 15/8 pág. 24 párr. 7 Jehová, “el Dios que da paz”
7. ¿Quiénes son “las cosas en los cielos” y “las cosas sobre la tierra” a las que Dios reconcilia consigo
mismo?
7 ¿A quiénes se les llama “las cosas en los cielos”? A los cristianos ungidos, quienes gracias al rescate son
“declarados justos” como hijos de Dios y gozan de paz con él (léase Romanos 5:1). Se les llama así porque
tienen la esperanza de ir al cielo para “reinar sobre la tierra” y servir como sacerdotes de Dios (Rev. 5:10).
¿Y quiénes son “las cosas sobre la tierra”? Las personas que se arrepienten de sus pecados y esperan vivir
eternamente en este planeta (Sal. 37:29).
w09 15/5 pág. 21 párrs. 2-3 Los ángeles: “espíritus para servicio público”
2, 3. ¿Qué funciones desempeñan las criaturas espirituales?
2 Dios tiene en el cielo millones de ángeles fieles y “poderosos [...], que llevan a cabo su palabra” (Sal. 103:20;
léase Revelación 5:11). Estas criaturas espirituales gozan de libre albedrío, tienen personalidad propia y
manifiestan cualidades como las de su Padre. Están muy bien organizadas y desempeñan importantes funciones
en la organización de Dios. Primero está el arcángel Miguel, nombre que recibe Jesús en el cielo (Dan. 10:13;
Jud. 9). Él es el “primogénito de toda la creación”. Es “la Palabra”, o Vocero de Dios, y Aquel a quien Jehová
empleó para crear todas las cosas (Col. 1:15-17; Juan 1:1-3).
3 Bajo el mando del arcángel están los serafines, que proclaman la santidad de Jehová y mantienen la pureza
espiritual de su pueblo. También están los querubines, que defienden la soberanía de Dios (Gén. 3:24; Isa. 6:1-3,
6, 7). Los demás ángeles, o mensajeros, desempeñan otras tareas relacionadas con la voluntad divina (Heb.
12:22, 23).
w04 1/2 pág. 22 párrs. 18-19 “La escena de este mundo está cambiando”
18, 19. ¿Qué cambios anhela usted contemplar en el nuevo mundo, y por qué habrá valido la pena
esperar?
18 Jehová pronto bajará el telón sobre Satanás y sus partidarios. A continuación, los fieles sobrevivientes al fin
de este sistema comenzarán a trabajar con la bendición divina y efectuarán en la “escena” cambios que serán
eternos. Ya no se verán en ella enfrentamientos armados, pues Dios hará “cesar las guerras hasta la extremidad
de la tierra” (Salmo 46:9). En lugar de hambrunas, “llegará a haber abundancia de grano en la tierra; [...] habrá
sobreabundancia” (Salmo 72:16). Desaparecerán las cárceles, las comisarías de policía, las enfermedades de
transmisión sexual, los magnates del narcotráfico, los juicios de divorcio, los procedimientos de quiebra y el
terrorismo (Salmo 37:29; Isaías 33:24; Revelación 21:3-5).
19 Se vaciarán las tumbas conmemorativas, y miles de millones de resucitados aparecerán como actores en la
escena. Apenas podemos imaginar el gozo que se producirá a medida que una generación vaya reuniéndose con
otra, y seres queridos que lleven mucho tiempo separados se estrechen en un fuerte y sentido abrazo. Con el
tiempo, todo el que viva adorará a Jehová (Revelación 5:13). Cuando los cambios se completen, subirá el telón
sobre un paraíso que cubrirá toda la Tierra. ¿Qué sentirá usted ante esa escena? Sin duda exclamará: “¡He
esperado mucho este momento, pero la espera ha valido la pena!”.
Capítulo 6:
w08 15/2 pág. 22 párr. 5 ¿Qué significa para usted la presencia de Cristo?
5. ¿Cómo muestra el capítulo 6 de Revelación que la presencia de Jesús es un espacio de tiempo
prolongado?
5 Otras profecías bíblicas muestran claramente que la presencia de Cristo se refiere a un espacio de tiempo
prolongado, y no simplemente al momento en que vendrá a destruir a la gente mala. En el libro de Revelación se
representa a Jesús montado en un caballo blanco y recibiendo una corona (léase Revelación 6:1-8). Tras su
coronación como Rey, ocurrida en 1914, se dice de él que sale “venciendo y para completar su victoria”.
A continuación, el relato muestra que le siguen varios jinetes en caballos de distintos colores. Proféticamente,
tales jinetes representan la guerra, la escasez de alimentos y las epidemias que han ocurrido a lo largo del
espacio de tiempo denominado “los últimos días”. De hecho, estamos viendo el cumplimiento de esta profecía
ahora, en nuestro propio tiempo.
w00 1/9 pág. 16 párr. 18 Mostremos una actitud de espera
18. a) ¿Cómo ha demostrado Jesús siempre una actitud de espera? b) ¿Cómo ha cambiado la actividad
de Jesús desde 1914?
18 Jesús no quiso participar en la política o en las labores puramente sociales, porque sabía que el tiempo en
el que tenía que asumir el poder real y realizar obras de curación para todo el mundo, en todos los lugares,
todavía no había llegado. Incluso después de su ascensión al cielo como criatura espiritual inmortal estuvo
dispuesto a esperar el tiempo señalado de Jehová antes de empezar a actuar (Salmo 110:1; Hechos 2:34, 35).
Ahora bien, desde su entronización como Rey del Reino de Dios en 1914 ha salido “venciendo y para completar
su victoria” (Revelación [Apocalipsis] 6:2; 12:10). Estamos muy agradecidos de someternos a su gobernación,
mientras que otros que afirman ser cristianos optan por desoír las enseñanzas bíblicas con respecto al Reino.
w03 1/6 pág. 19 párr. 6 Quédense quietos y vean la salvación de Jehová
6. ¿Cómo consideran Jehová y Cristo la oposición que sufre el pueblo de Dios?
6 Está predicho cómo reaccionará Jehová ante el antagonismo contra su Reino establecido: “El Mismísimo que
se sienta en los cielos se reirá; Jehová mismo hará escarnio de ellos. En aquel tiempo les hablará en su cólera, y
en su ardiente desagrado los perturbará, diciendo: ‘Yo, sí, yo, he instalado a mi rey sobre Sión, mi santa
montaña’” (Salmo 2:4-6). Ha llegado el momento de que Cristo ejecute las órdenes divinas y proceda a
“completar su victoria” (Revelación 6:2). ¿Cómo considera Jehová la oposición que sufre su pueblo durante el
tiempo en que se completa la victoria? Como si se dirigiera contra él y contra su Rey reinante. Por ello dice: “El
que los toca a ustedes está tocando el globo de mi ojo” (Zacarías 2:8). Y Jesús señaló enfáticamente su criterio:
ayudar a sus hermanos ungidos equivale a prestarle auxilio a él, y, por el contrario, dejarlos desasistidos, a
negarse a socorrerlo (Mateo 25:40, 45).
w03 1/3 pág. 18 párr. 20 Confiemos en Jehová con todo el corazón
20. Aunque disfrutemos de ciertas libertades, ¿en qué aspectos no cederemos nunca?
20 Por otra parte, gozamos de reconocimiento legal en la mayoría de los países y, a veces, recibimos
publicidad favorable en los medios de comunicación. Estamos agradecidos por ello y reconocemos que esto
también contribuye a lograr el propósito de Jehová. Pero no empleamos la mayor libertad que se nos concede en
mejorar nuestro estilo de vida, sino en servir a Dios abiertamente y al mayor grado posible. No obstante, nunca
quebrantaremos nuestra neutralidad ni disminuiremos nuestra predicación ni aflojaremos la mano en el servicio a
Jehová para que los gobiernos tengan una buena opinión de nosotros. Somos súbditos del Reino mesiánico y
apoyamos completamente la soberanía de Dios. Nuestra esperanza no reside en este sistema de cosas, sino en
el nuevo mundo, donde el Reino mesiánico celestial será el único gobierno que regirá la Tierra. Ni bombas
ni misiles ni siquiera ataques nucleares pueden hacerlo tambalear ni derrocarlo. Es invencible y hará tal y como
Jehová se ha propuesto (Daniel 2:44; Hebreos 12:28; Revelación 6:2).
w09 15/12 pág. 24 párrs. 20-21 Dios nos salva mediante el Mesías
20, 21. ¿Qué razones tenemos para hablarle a la gente del Mesías?
20 Desde 1914 hemos estado viviendo en el período conocido como la parousía, o presencia de Cristo en el
poder del Reino. Y aunque esta presencia no es visible, el cumplimiento de las profecías demuestra que es una
realidad (Rev. 6:2-8). Aun así, la mayoría de las personas prefieren ignorar las pruebas, tal como hicieron los
judíos del siglo primero. Esperan a un mesías político, o al menos a alguien que actúe mediante los gobiernos de
este mundo. Sin embargo, nosotros hemos llegado a comprender que Jesús ya ha tomado posesión de su cargo.
¿Cómo nos sentimos el día que nos enteramos de este hecho? Seguramente exclamamos como los primeros
discípulos de Jesús: “Hemos hallado al Mesías”.
21 Hoy más que nunca hay que explicar a la gente el papel de Jesús como Mesías. ¿Lo está haciendo usted?
Si así es, valorará aún más todo lo que él ha realizado y realizará a favor suyo. Igual que Andrés y Felipe,
seguramente ya les ha hablado de Cristo a sus amigos y familiares. Esperamos que este artículo infunda en
usted el deseo de seguir mostrándoles que el medio que Dios emplea para salvar a la humanidad no es otro que
Jesús, el Mesías prometido.
w03 15/4 págs. 14-15 párr. 10 Jóvenes que regocijan el corazón de Jehová
10. a) ¿Cómo sabemos que Satanás no puso en duda la integridad de Job únicamente? b) ¿Cómo estás
implicado en la cuestión de la soberanía?
10 Según el relato bíblico, Satanás no solo puso en duda la lealtad de Job, sino la de todos los demás seres
humanos que sirven a Dios, lo que te incluye a ti. En realidad, se refirió a la humanidad en general cuando le dijo
a Jehová: “Todo lo que el hombre [no solo Job, sino cualquier otro] tiene lo dará en el interés de su alma” (Job
2:4). ¿Te das cuenta del papel que desempeñas en esta cuestión vital? Como indica Proverbios 27:11, Jehová te
dice que hay algo que puedes darle: una base para responder al desafío de quien se mofa de él, Satanás.
Imagínate: el Soberano Universal te invita a que participes en resolver la mayor cuestión de todos los tiempos.
Verdaderamente, la responsabilidad y el privilegio que eso entraña son impresionantes. ¿Puedes cumplir con lo
que Jehová pide de ti? Job lo hizo y también Jesús, así como incontables personas a lo largo de la historia, entre
ellas muchos jóvenes (Job 2:9, 10; Filipenses 2:8; Revelación 6:9). Tú puedes seguir sus pasos. Pero no te
engañes: en este asunto no hay terreno neutral. Por tu proceder puedes apoyar, o bien el desafío escarnecedor
de Satanás, o bien la respuesta de Jehová. ¿Qué escogerás?

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.