domingo, 22 de diciembre de 2013

quienes hacen la voluntad de jehova cap 23 y 25

Lección 23: ¿Cómo se redactan y se traducen nuestras publicaciones?
A fin de llevar las “buenas nuevas [...] a toda nación y tribu y lengua y pueblo”, producimos publicaciones en más de seiscientos idiomas (Revelación 14:6). ¿Cómo efectuamos tan descomunal tarea? Con la ayuda de un equipo internacional de redactores y unos tres mil traductores, todos los cuales son testigos de Jehová.
El texto original se redacta en inglés. El Cuerpo Gobernante supervisa las actividades del Departamento de Redacción, ubicado en la sede mundial. Dicho departamento coordina las tareas de los redactores que trabajan en la sede y en algunas sucursales. Contar con un equipo tan variado nos permite abordar temas relacionados con una amplia diversidad de culturas, lo que les da un sabor internacional a nuestras publicaciones.
El texto se envía a los traductores. Una vez que el texto ha sido editado y aprobado, se envía electrónicamente a los equipos de traducción de todo el mundo, y ellos se encargan de traducirlo, revisarlo y corregir las pruebas de imprenta. Los traductores se esfuerzan por elegir “palabras correctas de verdad” que transmitan con la mayor exactitud posible en su idioma el sentido del inglés (Eclesiastés 12:10).
Las computadoras aceleran el proceso. Una computadora no puede sustituir a un redactor o a un traductor de carne y hueso. No obstante, es posible agilizar el proceso usando diccionarios, herramientas lingüísticas y obras de consulta en formato electrónico. Los testigos de Jehová hemos diseñado el Sistema Electrónico de Edición Plurilingüe (MEPS, por sus siglas en inglés), gracias al cual se puede introducir en una computadora texto en cientos de idiomas, compaginarlo con el material gráfico y componerlo para su impresión.
¿Por qué invertimos tantos esfuerzos, incluso cuando se trata de idiomas hablados por apenas unos miles de personas? Porque la voluntad de Jehová es “que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad” (1 Timoteo 2:3, 4).
Lección 24: ¿Cómo se financia nuestra obra mundial?
Todos los años, los testigos de Jehová editamos y distribuimos gratuitamente cientos de millones de biblias y otras publicaciones; construimos Salones del Reino y sucursales y les damos mantenimiento; cubrimos los gastos de miles de betelitas y misioneros, y enviamos suministros de socorro a zonas de desastre. ¿De dónde sale el dinero para financiar todo esto?
No cobramos diezmos ni cuotas, ni hacemos colectas. Aunque la obra de evangelización implica muchos gastos, no le pedimos dinero a la gente. Hace más de un siglo, el segundo número de la revista La Atalaya expresó nuestra convicción de que contamos con el respaldo de Jehová. Luego añadió: “[Nuestra organización] nunca mendigará ni hará petición a los hombres por apoyo”. Y así ha sido (Mateo 10:8).
Se financia con donativos voluntarios. Mucha gente aprecia nuestra labor de educación bíblica y nos ayuda a costearla con sus donativos. Los mismos Testigos contribuimos nuestro tiempo, energías y recursos a fin de llevar a cabo la voluntad de Dios por toda la Tierra (1 Crónicas 29:9). En los Salones del Reino hay cajas en las que todo el que lo desee puede depositar su contribución. Los donativos provienen en su mayoría de personas de escasos recursos, que son como la viuda pobre a quien Jesús alabó por echar dos moneditas en las arcas del templo (Lucas 21:1-4). Cualquiera puede apartar regularmente una cantidad para donarla tal “como lo [haya] resuelto en su corazón” (1 Corintios 16:2; 2 Corintios 9:7).
Estamos convencidos de que Jehová continuará motivando a quienes desean honrarlo con sus cosas valiosas para que sigan apoyando la obra del Reino y así se cumpla su propósito (Proverbios 3:9).
• ¿En qué se distingue nuestra organización de las demás religiones?
• ¿Cómo se emplean los donativos?
[Recuadro de la página 27]
¿ADÓNDE VA A DAR EL DINERO?
Los donativos que se depositan en la caja Gastos de la congregación se destinan precisamente a ese fin, así como a devolver cualquier préstamo que la sucursal haya hecho para construir o renovar el Salón del Reino.
Los donativos que se depositan en la caja Contribuciones para la obra mundial se destinan a cubrir los gastos de la sucursal; cualquier sobrante que haya se envía a los países que lo necesiten.
Lección 25: ¿Por qué y cómo construimos Salones del Reino?
A nuestros lugares de culto los llamamos Salones del Reino. Esto se debe a que la información bíblica que analizamos en ellos gira en torno al Reino de Dios, el tema central del ministerio de Jesús (Lucas 8:1).
Son centros de la adoración verdadera en la comunidad. Desde allí se coordina la predicación de las buenas nuevas (Mateo 24:14). Los salones varían en tamaño y diseño, pero todos son edificios sencillos; en muchos se reúne más de una congregación. En los últimos años hemos construido decenas de miles (en promedio, cinco diarios) para mantenernos al paso con el aumento de congregaciones. ¿Cómo lo hemos logrado? (Mateo 19:26.)
Se construyen gracias a un fondo centralizado que se alimenta de donativos. En cada salón hay una caja de contribuciones con el rótulo Construcción mundial de Salones del Reino. El dinero recaudado se envía a la sucursal correspondiente para prestarlo sin intereses a las congregaciones que necesiten construir un salón nuevo o remodelar el que tienen.
Son construidos por una amplia variedad de voluntarios sin paga. En muchos países se han creado Grupos de Construcción de Salones del Reino. Estos equipos de siervos y voluntarios de construcción se desplazan de una congregación a otra dentro de su país, aun en las regiones más remotas, para dirigir los trabajos y capacitar a los Testigos del lugar. En otros países se han formado Comités Regionales de Construcción, que coordinan la edificación y remodelación de salones en la zona que les corresponde. Las congregaciones reciben la guía de ancianos experimentados en la construcción y el apoyo de especialistas que ofrecen sus servicios sin cobrar. No obstante, la mayoría de los voluntarios que levantan un salón son miembros de la congregación que lo usará. El espíritu de Jehová y el esfuerzo incondicional de su pueblo han hecho posible esto (Salmo 127:1; Colosenses 3:23).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.