sábado, 30 de noviembre de 2013

quienes hacen la voluntad de jehova cap 14 y 16

Lección 14: ¿Qué es el servicio misionero?
¿Estaría usted dispuesto a dejar su familia y su país para llevar las buenas nuevas al extranjero? Miles de testigos de Jehová lo han hecho diciendo, en efecto: “¡Aquí estoy yo! Envíame a mí” (Isaías 6:8). Así han imitado al mayor misionero que haya habido jamás: Jesucristo (Juan 7:29).
Es una manera de seguir los pasos de Jesús. Jesús fue enviado por Dios desde el cielo a la Tierra, donde vivió entre seres humanos pecaminosos. Aunque era consciente de las injusticias que se cometían, no pretendió reformar a la sociedad; más bien, se concentró en su misión de “declarar las buenas nuevas del reino de Dios”, la única solución a los problemas del hombre (Lucas 4:43). Los verdaderos misioneros cristianos siguen su ejemplo.
Es una vida de total entrega. El misionero debe ser capaz de adaptarse a un nivel de vida, una cultura, un clima y una dieta totalmente diferentes a aquellos a los que ha estado acostumbrado. A menudo le toca aprender un nuevo idioma para comunicarse con la población local. Quizás tenga que utilizar medios de transporte primitivos para llegar a zonas remotas. Solo podrá hacer tales sacrificios si ama de verdad a las personas a quienes sirve.
Exige una buena preparación. Muchos Testigos que entran en el servicio misionero toman un curso de cinco meses en la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower. El plan de estudios refuerza su confianza en Jehová, su Palabra y su organización (Proverbios 3:5,6). Les ayuda a desarrollar cualidades espirituales necesarias para la vida misional y los capacita para ser mejores maestros de la Biblia. Así están más preparados para predicar “hasta la parte más distante de la tierra” (Hechos 1:8).
• ¿Qué se requiere de un misionero?
• ¿Qué preparación especial reciben nuestros misioneros?
[Recuadro de la página 17]
LA ESCUELA DE GALAAD HA DEJADO HUELLA

Galaad quiere decir en hebreo “montículo de piedras que sirve de testimonio”. Desde 1943, más de ocho mil misioneros preparados en Galaad han sido enviados a levantar, por decirlo así, un montículo de testimonio en unos doscientos países y territorios, y su labor ha sido coronada por el éxito. Basten dos ejemplos. Cuando los primeros misioneros llegaron a Perú, no había ni una congregación; ahora hay 1.255. Cuando llegaron a Japón, había menos de diez Testigos; hoy la cifra sobrepasa los doscientos mil.

Lección 15: ¿Qué servicios prestan los ancianos a la congregación?
Nuestra organización no tiene clérigos a sueldo. Más bien, tal como se hacía al principio de la congregación cristiana, se designan superintendentes capacitados “para pastorear la congregación de Dios” (Hechos 20:28). Estos ancianos son hombres espiritualmente maduros que dirigen y pastorean la congregación, “no como obligados, sino de buena gana; tampoco por amor a ganancia falta de honradez, sino con empeño” (1 Pedro 5:1-3). ¿Qué hacen en nuestro favor?
Nos cuidan y nos protegen. Los ancianos guían a la congregación y protegen su espiritualidad. Conscientes de que es Dios quien les ha dado este importante encargo, no nos imponen su autoridad, sino que contribuyen a nuestro bienestar y felicidad (2 Corintios 1:24). Tal como un pastor cuida con esmero a cada una de sus ovejas, los ancianos se preocupan por conocer individualmente a todos los miembros del rebaño de Dios (Proverbios 27:23).
Nos enseñan a hacer la voluntad de Dios. Semana a semana, los ancianos presiden las reuniones de la congregación, que tienen como fin nutrirnos la fe (Hechos 15:32). Estos abnegados hombres también dirigen la evangelización, predican con nosotros y nos instruyen en las diversas facetas del ministerio.
Nos animan personalmente. A fin de satisfacer las necesidades espirituales de cada uno, los ancianos nos visitan en nuestros hogares y conversan con nosotros en el Salón del Reino. Nos ofrecen ayuda y consuelo utilizando las Escrituras (Santiago 5:14, 15).
Además del trabajo que realizan en la congregación, la mayoría de los ancianos tienen un empleo y una familia que cuidar y atender. Estos hermanos que trabajan tanto merecen todo nuestro respeto (1 Tesalonicenses 5:12, 13).

Lección 16: ¿Cuál es la función de los siervos ministeriales?
La Biblia menciona dos grupos de hombres que atienden los deberes de la congregación: “superintendentes y siervos ministeriales” (Filipenses 1:1). Por lo general, en cada congregación hay varios de estos hermanos. ¿Qué labor desempeñan los siervos ministeriales para nuestro beneficio?
Asisten al cuerpo de ancianos. Los siervos ministeriales son hombres espirituales, confiables y concienzudos, unos jóvenes y otros mayores. Se ocupan de las tareas físicas y organizativas de la congregación, que aunque importantes, son más bien de carácter rutinario. De este modo, los ancianos están libres para atender sus deberes de enseñar y pastorear.
Prestan servicios valiosos. Algunos siervos ministeriales hacen de acomodadores y dan la bienvenida a los que asisten a las reuniones. Otros manejan el equipo de sonido, distribuyen publicaciones, llevan las cuentas y asignan a los miembros de la congregación territorios para predicar. Asimismo, colaboran en el mantenimiento del Salón del Reino y brindan ayuda a los hermanos de edad avanzada siguiendo las indicaciones de los ancianos. Sean cuales sean las tareas que se les encarguen, su buena disposición para ejecutarlas les gana el respeto de todos (1 Timoteo 3:13).
Dan un buen ejemplo de hombres espirituales. Los siervos ministeriales son elegidos por sus excelentes cualidades espirituales. Sus intervenciones desde la plataforma nos fortalecen la fe; su ejemplo en la predicación aviva nuestro entusiasmo, y su espíritu de colaboración promueve el gozo y la unidad (Efesios 4:16). Con el tiempo, ellos también pueden llegar a ser ancianos.
• ¿Qué clase de hombres son los siervos ministeriales?
• ¿Cómo contribuyen los siervos ministeriales al buen funcionamiento de la congregación?
[Ilustración y recuadro de la página 19]
PARA SABER MÁS
Cada vez que vaya al Salón del Reino, dedique unos minutos a conocer a un anciano o un siervo ministerial y a sus familias hasta que se familiarice con todos.

ministerio del reino diciembre 2013

Reunión de Servicio

Cántico 116

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Diciembre¿Qué enseña realmente la Biblia? o uno de los siguientes tratados: ¿Le gustaría saber la verdad?, ¿Podrá sobrevivir este mundo?, ¿Quién es Jehová? ¿Quién es Jesucristo?
Enero y febreroBuenas noticias de parte de Dios yEscuche a Dios Escuche a Dios y vivirá para siempre.
Rasgos sobresalientes del servicio
¡Qué emocionante fue que 2.670.053 personas asistieran este año a la Conmemoración de la muerte de Cristo! Esta cifra es excelente, pues significa que 1 de cada 60 habitantes en la región estuvo presente para recibir “consuelo eterno y buena esperanza” al escuchar el discurso (2 Tes. 2:16). Además, en el mes de mayo de 2013 se registró un máximo histórico de 48.782 estudios bíblicos en Guatemala, y 35.181 en Honduras.

5 min. Cómo iniciar estudios bíblicos el primer sábado del mes. Discurso. Anime a todos a participar en esta labor el primer sábado de diciembre. Incluya una breve demostración en la que un publicador inicie un estudio bíblico utilizando la última página de La Atalaya.

15 min. ¿Lo ha probado ya? Análisis con el auditorio. En forma de discurso, repase brevemente estos artículos recientes de Nuestro Ministerio del Reino: “Nuestro sitio oficial de Internet: útil para todo el mundo” (km 12/12), “Aprovechemos los videos para ayudar a nuestros estudiantes” y “¿A quién podría interesarle este tema?” (km 5/13). Luego, pida a los presentes que digan cómo las sugerencias de dichos artículos les han ayudado.

10 min. Necesidades locales.

Cántico 12 y oración

atalaya estudio diciembre 2013

La creación da a conocer al Dios todopoderoso
“Digno eres tú, Jehová, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria [...], porque tú creaste todas las cosas.” (REV. 4:11)
¿QUÉ RESPONDERÍA?• ¿Qué podemos hacer para derribar las ideas que están “fuertemente atrincheradas” en la mente de las personas?
• ¿Cómo demuestra la creación el poder y la sabiduría de Dios?
• ¿Cómo pueden los padres fortalecer la fe de sus hijos en Jehová?
1. ¿Qué podemos hacer para mantener fuerte nuestra fe?
MUCHAS personas solo creen en lo que ven. ¿De qué manera podemos ayudarlas a creer en Jehová si, como bien dice la Biblia, “ningún hombre lo ha visto jamás”? (Juan 1:18.) ¿Cómo podemos nosotros mismos mantener fuerte nuestra fe en el “Dios invisible”? (Col. 1:15.) El primer paso es identificar las enseñanzas que distorsionan la verdad acerca de Jehová. El segundo es usar con destreza la Biblia para derribar los argumentos que impiden que la gente tenga conocimiento de Dios (2 Cor. 10:4, 5).
2, 3. ¿Qué dos creencias le impiden a la gente reconocer la verdad sobre Dios?
Una idea equivocada pero muy extendida que impide a las personas reconocer la verdad sobre Dios es la de la evolución. Esta teoría no solo contradice la Biblia, sino que le roba la esperanza a la gente. Al asegurar que la vida surgió de manera espontánea, por sí sola, da a entender que nuestra existencia no tiene verdadero propósito.
En el otro extremo están los que interpretan la Biblia literalmente y aseguran que el universo, la Tierra y las formas de vida que la habitan fueron creados en seis días de veinticuatro horas hace unos pocos miles de años. Los defensores de esta doctrina —llamada creacionismo— rechazan toda prueba científica que contradiga sus creencias, por más confiable que sea. El problema es que, aunque dicen respetar la Biblia, en realidad la desacreditan, pues hacen que parezca ilógica e inexacta. Es probable que nos recuerden a las personas del siglo primero que adoraban a Dios con fervor, pero sin “conocimiento exacto” (Rom. 10:2). ¿Cómo podemos usar la Palabra de Dios para desmentir la evolución y el creacionismo, esas dos ideas que están “fuertemente atrincheradas” en la mente de muchos? * La única manera es esforzándonos por conseguir dicho conocimiento exacto.
LA FE SE BASA EN PRUEBAS Y ARGUMENTOS LÓGICOS
4. ¿En qué se debe basar nuestra fe?
La Biblia nos enseña a amar y buscar el conocimiento (Prov. 10:14). Jehová quiere que nuestra fe se base en pruebas y argumentos lógicos, no en filosofías humanas y tradiciones religiosas (lea Hebreos 11:1). Sin embargo, para tener una fe firme en él, primero tenemos que estar convencidos de que existe (lea Hebreos 11:6). Y no se trata de creer por creer: creemos porque investigamos los hechos y usamos nuestra capacidad de razonar (Rom. 12:1).
5. ¿Cuál es una buena razón para estar convencidos de que Dios existe?
El apóstol Pablo ofrece una buena razón por la que podemos estar convencidos de que Dios existe aunque no lo veamos. Dijo: “Las cualidades invisibles de [Jehová] se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y Divinidad” (Rom. 1:20). ¿Cómo ayudaría a alguien que duda de la existencia de Dios a darse cuenta de que estas palabras inspiradas son ciertas? Tal vez utilizando alguno de los siguientes ejemplos de la creación que demuestran el poder y la sabiduría del Creador.
LA CREACIÓN DEMUESTRA EL PODER DE DIOS
6, 7. ¿Cómo demuestran nuestros dos escudos protectores el poder de Dios?
El poder de Jehová se ve claramente en dos escudos que nos mantienen protegidos: la atmósfera y el campo magnético de la Tierra. * La atmósfera no solo nos abastece de aire; también nos protege de los meteoritos que viajan por el espacio. Las rocas que se cruzan con la Tierra podrían causar graves catástrofes, pero suelen desintegrarse al entrar en la atmósfera, creando hermosos destellos de luz que iluminan el cielo nocturno.
Otro sistema de seguridad con el que contamos es el campo magnético, que se origina en lo profundo del planeta. El núcleo externo de la Tierra, que se compone mayormente de hierro fundido, genera un poderoso campo electromagnético que se eleva hacia el espacio y nos envuelve. Este escudo nos protege de la radiación emitida por las erupciones y otras explosiones que ocurren en las capas externas del Sol. Gracias al campo magnético, estas descargas masivas de energía, que podrían arrasar con la vida en la Tierra, son desviadas o absorbidas. Las majestuosas exhibiciones de luz multicolor que bailotean en el cielo cerca de los polos son resultado de la acción de este escudo. No hay duda: Jehová es “vigoroso en poder” (lea Isaías 40:26).
LA NATURALEZA DEMUESTRA LA SABIDURÍA DE DIOS
8, 9. ¿Cómo demuestran que Dios es sabio los ciclos que sustentan nuestra vida?
La sabiduría de Jehová se ve claramente en los ciclos que sustentan nuestra vida. ¿Cómo? Imagínese una ciudad densamente poblada, rodeada por una gran muralla que impide que se traiga más agua del exterior y que se saque la basura. ¿Verdad que en poco tiempo se llenaría de suciedad y quedaría inhabitable? En cierto sentido, la Tierra es como esa ciudad amurallada: contiene una cantidad limitada de agua y no hay manera de sacar la basura al espacio. Sin embargo, puede sostener a miles de millones de seres vivos, generación tras generación. Y todo gracias a su extraordinaria capacidad de reciclar los productos que necesitamos para vivir.
Piense en el ciclo del oxígeno. Miles de millones de personas y animales consumen oxígeno y expulsan dióxido de carbono (la basura). No obstante, el oxígeno nunca se acaba y la atmósfera nunca se satura de “basura”. ¿Por qué? La clave está en un fascinante proceso llamado fotosíntesis. Mediante este proceso, las plantas de hoja verde transforman el dióxido de carbono, el agua, la luz solar y los nutrientes que absorben en carbohidratos y oxígeno. El ciclo se cierra cuando nosotros respiramos el oxígeno. Jehová usa la vegetación que él mismo diseñó para dar a todos “vida, y respiración” (Hech. 17:25, Reina-Valera, 1909). Brillante, ¿no es cierto?
10, 11. ¿Cómo revelan la mariposa monarca y la libélula el ingenio de Jehová?
10 El ingenio de Jehová también se observa en el sinfín de criaturas que habitan nuestro singular planeta. El número de especies varía entre dos y cien millones, dependiendo de los cálculos (lea Salmo 104:24). Basta con examinar unas cuantas de ellas para ver la inteligencia que hay detrás del diseño.
11 La mariposa monarca tiene el cerebro del tamaño de la punta de un bolígrafo. No obstante, se las arregla para llegar desde Canadá hasta una pequeña zona boscosa de México, a unos 3.000 kilómetros (unas 1.800 millas) de distancia, usando la trayectoria del Sol como referencia. ¿Cómo lo logra? Jehová diseñó su diminuto cerebro con la capacidad de reajustar el rumbo de acuerdo con dicha trayectoria. O piense en la libélula. Este insecto ve a través de dos ojos compuestos, cada uno de los cuales posee cerca de treinta mil lentes. Su minúsculo cerebro es capaz de descifrar todas esas señales que recibe y detectar hasta el más mínimo movimiento a su alrededor.
[Ilustración: La sabiduría de Dios se observa en el diseño del ojo de la libélula, como lo muestra el detalle ampliado (Vea el párrafo 11)]
12, 13. ¿Qué lo impresiona más sobre la manera en que Jehová ha diseñado las células del cuerpo humano?
12 Pero más impresionante aún es la manera en que Jehová ha diseñado las células que conforman a todo ser vivo. Nuestro cuerpo, por ejemplo, tiene unos cien billones (cien millones de millones) de células. Dentro de cada una de ellas hay ADN (ácido desoxirribonucleico), un compuesto en forma de escalera de caracol que almacena gran parte de la información necesaria para fabricar un cuerpo entero.
13 ¿Cuánta información contiene el ADN? Para comprenderlo mejor, hagamos una comparación con un disco compacto. Un disco puede almacenar un diccionario completo, lo cual es de por sí sorprendente, pues se trata de una delgada lámina de plástico. Sin embargo, un gramo de ADN puede almacenar la información de un billón de discos. Dicho de otra manera, una cucharadita de ADN contiene información suficiente para fabricar 350 veces el número de habitantes del planeta.
14. Al ver lo que ha descubierto la ciencia, ¿qué siente usted por Jehová?
14 El rey David dijo que la información necesaria para construir el cuerpo humano estaba escrita, por así decirlo, en un libro. Hablando de Jehová, declaró: “Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas” (Sal. 139:16). Al reflexionar en la forma en que fue creado su cuerpo, David no pudo contener el deseo de alabar a Jehová. ¿Y qué hay de nosotros? ¿No es cierto que los descubrimientos de la ciencia moderna hacen crecer nuestra admiración por Dios? Así es, nos dan aún más razones para pensar como el salmista que dijo: “Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma” (Sal. 139:14). Está claro que la creación ofrece pruebas de la existencia de Dios. ¿Cómo es posible que la gente no las vea?
AYUDEMOS AL PRÓJIMO A DAR GLORIA AL DIOS TODOPODEROSO
15, 16. a) ¿Cómo ayudan nuestras publicaciones a la gente a apreciar mejor la impresionante capacidad creadora de Jehová? b) Mencione un artículo de la serie “¿Casualidad o diseño?” que lo haya impresionado.
15 Por décadas, la revista ¡Despertad! ha ayudado a millones de personas a descubrir lo que la creación revela sobre el Dios todopoderoso. Por ejemplo, el número de septiembre de 2006 se tituló “¿Existe un Creador?” y tenía por objetivo abrir los ojos de quienes han sido cegados por ideas falsas como la evolución y el creacionismo. Una hermana escribió lo siguiente a la sucursal de Estados Unidos: “La campaña para ofrecer este número especial fue muy exitosa. Una profesora de Biología pidió 20 ejemplares. Quería que cada uno de sus estudiantes tuviera el suyo propio”. Otro hermano escribió: “He estado activo en el ministerio desde finales de los años cuarenta y tengo casi 75 años de edad, pero nunca había disfrutado tanto de la predicación como este mes con el número especial de ¡Despertad!”.
16 En los últimos años, la mayoría de los números de¡Despertad! han incluido un artículo de la serie “¿Casualidad o diseño?”. Estos breves artículos destacan el impresionante nivel de diseño que se percibe en la creación y presentan los intentos del hombre por imitar al Gran Ingeniero. En el 2010 recibimos el folleto ¿Es la vida obra de un Creador?, concebido con el fin de ayudar al prójimo a dar gloria a Dios. Sus hermosas ilustraciones e instructivos diagramas están pensados para ayudar al lector a apreciar mejor la impresionante capacidad creadora de Jehová. Y las preguntas al final de cada sección buscan hacerlo razonar sobre la información que acaba de leer. ¿Ha tenido oportunidad de usar este folleto al predicar de casa en casa, en las calles o informalmente?
17, 18. a) Padres, ¿cómo pueden darles argumentos a sus hijos para defender su fe? b) ¿Cómo ha usado usted los folletos sobre la creación en su estudio de familia?
17 Padres, ¿han analizado este colorido folleto con sus hijos en su estudio de familia? Si lo hacen, les darán más razones para admirar a nuestro Dios. Tal vez tengan adolescentes en casa; ellos son el blanco de quienes enseñan la evolución en el colegio. Los científicos, los profesores, los documentales e incluso el mundo del entretenimiento —con sus programas de televisión y películas— quieren hacerles creer que la evolución es un hecho comprobado, cuando en realidad no es así. Denles armas para combatir esos ataques con el folleto El origen de la vida. Cinco cuestiones dignas de análisis,publicado también en el 2010. Al igual que el folleto ¿Es la vida obra de un Creador?, anima a los jóvenes a usar su propia “capacidad de pensar” (Prov. 2:10, 11). Y les enseña a ver si lo que escuchan en clase tiene o no lógica.
[Ilustración: Padres, enseñen a sus hijos a defender su fe (Vea el párrafo 17)]
18 El folleto El origen de la vida está concebido para ayudar a los estudiantes a pensar con objetividad cuando escuchan noticias sensacionalistas sobre el descubrimiento de otro fósil clave, otro “eslabón perdido”. Los invita a juzgar por ellos mismos si tales informes realmente demuestran que el hombre proviene de seres inferiores. Y les enseña cómo responder a quienes afirman que los científicos han probado en sus laboratorios que la vida surgió por sí sola. Padres, sus hijos necesitan sentirse capaces de explicar por qué creen en Dios, y ustedes pueden darles los argumentos necesarios usando estos dos folletos (lea 1 Pedro 3:15).
19. ¿Qué honor tenemos todos los cristianos?

19 Las publicaciones bien documentadas que nos da la organización de Jehová nos permiten percibir en la naturaleza las magníficas cualidades del Creador. Las muchas pruebas sólidas que tenemos nos impulsan a alabar de corazón a nuestro Dios (Sal. 19:1, 2). ¡Qué gran honor tenemos de darle a Jehová, el Creador del universo, la honra y la gloria que tanto se merece! (1 Tim. 1:17.)

La creación da a conocer al Dios todopoderoso “Digno eres tú, Jehová, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria [...], porque tú creaste todas las cosas.” (REV. 4:11)

La creación da a conocer al Dios todopoderoso

"Digno eres tú, Jehová, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria [...], porque tú creaste todas las cosas." (REV. 4:11)

¿QUÉ RESPONDERÍA?
• ¿Qué podemos hacer para derribar las ideas que están "fuertemente atrincheradas" en la mente de las personas?
• ¿Cómo demuestra la creación el poder y la sabiduría de Dios?
• ¿Cómo pueden los padres fortalecer la fe de sus hijos en Jehová?

1. ¿Qué podemos hacer para mantener fuerte nuestra fe?

MUCHAS personas solo creen en lo que ven. ¿De qué manera podemos ayudarlas a creer en Jehová si, como bien dice la Biblia, "ningún hombre lo ha visto jamás"? (Juan 1:18.) ¿Cómo podemos nosotros mismos mantener fuerte nuestra fe en el "Dios invisible"? (Col. 1:15.) El primer paso es identificar las enseñanzas que distorsionan la verdad acerca de Jehová. El segundo es usar con destreza la Biblia para derribar los argumentos que impiden que la gente tenga conocimiento de Dios (2 Cor. 10:4, 5).

2, 3. ¿Qué dos creencias le impiden a la gente reconocer la verdad sobre Dios?

2 Una idea equivocada pero muy extendida que impide a las personas reconocer la verdad sobre Dios es la de la evolución. Esta teoría no solo contradice la Biblia, sino que le roba la esperanza a la gente. Al asegurar que la vida surgió de manera espontánea, por sí sola, da a entender que nuestra existencia no tiene verdadero propósito.

3 En el otro extremo están los que interpretan la Biblia literalmente y aseguran que el universo, la Tierra y las formas de vida que la habitan fueron creados en seis días de veinticuatro horas hace unos pocos miles de años. Los defensores de esta doctrina —llamada creacionismo— rechazan toda prueba científica que contradiga sus creencias, por más confiable que sea. El problema es que, aunque dicen respetar la Biblia, en realidad la desacreditan, pues hacen que parezca ilógica e inexacta. Es probable que nos recuerden a las personas del siglo primero que adoraban a Dios con fervor, pero sin "conocimiento exacto" (Rom. 10:2). ¿Cómo podemos usar la Palabra de Dios para desmentir la evolución y el creacionismo, esas dos ideas que están "fuertemente atrincheradas" en la mente de muchos? * La única manera es esforzándonos por conseguir dicho conocimiento exacto.

LA FE SE BASA EN PRUEBAS Y ARGUMENTOS LÓGICOS

4. ¿En qué se debe basar nuestra fe?

4 La Biblia nos enseña a amar y buscar el conocimiento (Prov. 10:14). Jehová quiere que nuestra fe se base en pruebas y argumentos lógicos, no en filosofías humanas y tradiciones religiosas (lea Hebreos 11:1). Sin embargo, para tener una fe firme en él, primero tenemos que estar convencidos de que existe (lea Hebreos 11:6). Y no se trata de creer por creer: creemos porque investigamos los hechos y usamos nuestra capacidad de razonar (Rom. 12:1).

5. ¿Cuál es una buena razón para estar convencidos de que Dios existe?

5 El apóstol Pablo ofrece una buena razón por la que podemos estar convencidos de que Dios existe aunque no lo veamos. Dijo: "Las cualidades invisibles de [Jehová] se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y Divinidad" (Rom. 1:20). ¿Cómo ayudaría a alguien que duda de la existencia de Dios a darse cuenta de que estas palabras inspiradas son ciertas? Tal vez utilizando alguno de los siguientes ejemplos de la creación que demuestran el poder y la sabiduría del Creador.

LA CREACIÓN DEMUESTRA EL PODER DE DIOS

6, 7. ¿Cómo demuestran nuestros dos escudos protectores el poder de Dios?

6 El poder de Jehová se ve claramente en dos escudos que nos mantienen protegidos: la atmósfera y el campo magnético de la Tierra. * La atmósfera no solo nos abastece de aire; también nos protege de los meteoritos que viajan por el espacio. Las rocas que se cruzan con la Tierra podrían causar graves catástrofes, pero suelen desintegrarse al entrar en la atmósfera, creando hermosos destellos de luz que iluminan el cielo nocturno.

7 Otro sistema de seguridad con el que contamos es el campo magnético, que se origina en lo profundo del planeta. El núcleo externo de la Tierra, que se compone mayormente de hierro fundido, genera un poderoso campo electromagnético que se eleva hacia el espacio y nos envuelve. Este escudo nos protege de la radiación emitida por las erupciones y otras explosiones que ocurren en las capas externas del Sol. Gracias al campo magnético, estas descargas masivas de energía, que podrían arrasar con la vida en la Tierra, son desviadas o absorbidas. Las majestuosas exhibiciones de luz multicolor que bailotean en el cielo cerca de los polos son resultado de la acción de este escudo. No hay duda: Jehová es "vigoroso en poder" (lea Isaías 40:26).

LA NATURALEZA DEMUESTRA LA SABIDURÍA DE DIOS

8, 9. ¿Cómo demuestran que Dios es sabio los ciclos que sustentan nuestra vida?

8 La sabiduría de Jehová se ve claramente en los ciclos que sustentan nuestra vida. ¿Cómo? Imagínese una ciudad densamente poblada, rodeada por una gran muralla que impide que se traiga más agua del exterior y que se saque la basura. ¿Verdad que en poco tiempo se llenaría de suciedad y quedaría inhabitable? En cierto sentido, la Tierra es como esa ciudad amurallada: contiene una cantidad limitada de agua y no hay manera de sacar la basura al espacio. Sin embargo, puede sostener a miles de millones de seres vivos, generación tras generación. Y todo gracias a su extraordinaria capacidad de reciclar los productos que necesitamos para vivir.

9 Piense en el ciclo del oxígeno. Miles de millones de personas y animales consumen oxígeno y expulsan dióxido de carbono (la basura). No obstante, el oxígeno nunca se acaba y la atmósfera nunca se satura de "basura". ¿Por qué? La clave está en un fascinante proceso llamado fotosíntesis. Mediante este proceso, las plantas de hoja verde transforman el dióxido de carbono, el agua, la luz solar y los nutrientes que absorben en carbohidratos y oxígeno. El ciclo se cierra cuando nosotros respiramos el oxígeno. Jehová usa la vegetación que él mismo diseñó para dar a todos "vida, y respiración" (Hech. 17:25, Reina-Valera, 1909). Brillante, ¿no es cierto?

10, 11. ¿Cómo revelan la mariposa monarca y la libélula el ingenio de Jehová?

10 El ingenio de Jehová también se observa en el sinfín de criaturas que habitan nuestro singular planeta. El número de especies varía entre dos y cien millones, dependiendo de los cálculos (lea Salmo 104:24). Basta con examinar unas cuantas de ellas para ver la inteligencia que hay detrás del diseño.

11 La mariposa monarca tiene el cerebro del tamaño de la punta de un bolígrafo. No obstante, se las arregla para llegar desde Canadá hasta una pequeña zona boscosa de México, a unos 3.000 kilómetros (unas 1.800 millas) de distancia, usando la trayectoria del Sol como referencia. ¿Cómo lo logra? Jehová diseñó su diminuto cerebro con la capacidad de reajustar el rumbo de acuerdo con dicha trayectoria. O piense en la libélula. Este insecto ve a través de dos ojos compuestos, cada uno de los cuales posee cerca de treinta mil lentes. Su minúsculo cerebro es capaz de descifrar todas esas señales que recibe y detectar hasta el más mínimo movimiento a su alrededor.

[Ilustración: La sabiduría de Dios se observa en el diseño del ojo de la libélula, como lo muestra el detalle ampliado (Vea el párrafo 11)]

12, 13. ¿Qué lo impresiona más sobre la manera en que Jehová ha diseñado las células del cuerpo humano?

12 Pero más impresionante aún es la manera en que Jehová ha diseñado las células que conforman a todo ser vivo. Nuestro cuerpo, por ejemplo, tiene unos cien billones (cien millones de millones) de células. Dentro de cada una de ellas hay ADN (ácido desoxirribonucleico), un compuesto en forma de escalera de caracol que almacena gran parte de la información necesaria para fabricar un cuerpo entero.

13 ¿Cuánta información contiene el ADN? Para comprenderlo mejor, hagamos una comparación con un disco compacto. Un disco puede almacenar un diccionario completo, lo cual es de por sí sorprendente, pues se trata de una delgada lámina de plástico. Sin embargo, un gramo de ADN puede almacenar la información de un billón de discos. Dicho de otra manera, una cucharadita de ADN contiene información suficiente para fabricar 350 veces el número de habitantes del planeta.

14. Al ver lo que ha descubierto la ciencia, ¿qué siente usted por Jehová?

14 El rey David dijo que la información necesaria para construir el cuerpo humano estaba escrita, por así decirlo, en un libro. Hablando de Jehová, declaró: "Tus ojos vieron hasta mi embrión, y en tu libro todas sus partes estaban escritas, respecto a los días en que fueron formadas y todavía no había una entre ellas" (Sal. 139:16). Al reflexionar en la forma en que fue creado su cuerpo, David no pudo contener el deseo de alabar a Jehová. ¿Y qué hay de nosotros? ¿No es cierto que los descubrimientos de la ciencia moderna hacen crecer nuestra admiración por Dios? Así es, nos dan aún más razones para pensar como el salmista que dijo: "Te elogiaré porque de manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho. Tus obras son maravillosas, como muy bien percibe mi alma" (Sal. 139:14). Está claro que la creación ofrece pruebas de la existencia de Dios. ¿Cómo es posible que la gente no las vea?

AYUDEMOS AL PRÓJIMO A DAR GLORIA AL DIOS TODOPODEROSO

15, 16. a) ¿Cómo ayudan nuestras publicaciones a la gente a apreciar mejor la impresionante capacidad creadora de Jehová? b) Mencione un artículo de la serie "¿Casualidad o diseño?" que lo haya impresionado.

15 Por décadas, la revista ¡Despertad! ha ayudado a millones de personas a descubrir lo que la creación revela sobre el Dios todopoderoso. Por ejemplo, el número de septiembre de 2006 se tituló "¿Existe un Creador?" y tenía por objetivo abrir los ojos de quienes han sido cegados por ideas falsas como la evolución y el creacionismo. Una hermana escribió lo siguiente a la sucursal de Estados Unidos: "La campaña para ofrecer este número especial fue muy exitosa. Una profesora de Biología pidió 20 ejemplares. Quería que cada uno de sus estudiantes tuviera el suyo propio". Otro hermano escribió: "He estado activo en el ministerio desde finales de los años cuarenta y tengo casi 75 años de edad, pero nunca había disfrutado tanto de la predicación como este mes con el número especial de ¡Despertad!".

16 En los últimos años, la mayoría de los números de ¡Despertad! han incluido un artículo de la serie "¿Casualidad o diseño?". Estos breves artículos destacan el impresionante nivel de diseño que se percibe en la creación y presentan los intentos del hombre por imitar al Gran Ingeniero. En el 2010 recibimos el folleto ¿Es la vida obra de un Creador?, concebido con el fin de ayudar al prójimo a dar gloria a Dios. Sus hermosas ilustraciones e instructivos diagramas están pensados para ayudar al lector a apreciar mejor la impresionante capacidad creadora de Jehová. Y las preguntas al final de cada sección buscan hacerlo razonar sobre la información que acaba de leer. ¿Ha tenido oportunidad de usar este folleto al predicar de casa en casa, en las calles o informalmente?

17, 18. a) Padres, ¿cómo pueden darles argumentos a sus hijos para defender su fe? b) ¿Cómo ha usado usted los folletos sobre la creación en su estudio de familia?

17 Padres, ¿han analizado este colorido folleto con sus hijos en su estudio de familia? Si lo hacen, les darán más razones para admirar a nuestro Dios. Tal vez tengan adolescentes en casa; ellos son el blanco de quienes enseñan la evolución en el colegio. Los científicos, los profesores, los documentales e incluso el mundo del entretenimiento —con sus programas de televisión y películas— quieren hacerles creer que la evolución es un hecho comprobado, cuando en realidad no es así. Denles armas para combatir esos ataques con el folleto El origen de la vida. Cinco cuestiones dignas de análisis, publicado también en el 2010. Al igual que el folleto ¿Es la vida obra de un Creador?, anima a los jóvenes a usar su propia "capacidad de pensar" (Prov. 2:10, 11). Y les enseña a ver si lo que escuchan en clase tiene o no lógica.

[Ilustración: Padres, enseñen a sus hijos a defender su fe (Vea el párrafo 17)]

18 El folleto El origen de la vida está concebido para ayudar a los estudiantes a pensar con objetividad cuando escuchan noticias sensacionalistas sobre el descubrimiento de otro fósil clave, otro "eslabón perdido". Los invita a juzgar por ellos mismos si tales informes realmente demuestran que el hombre proviene de seres inferiores. Y les enseña cómo responder a quienes afirman que los científicos han probado en sus laboratorios que la vida surgió por sí sola. Padres, sus hijos necesitan sentirse capaces de explicar por qué creen en Dios, y ustedes pueden darles los argumentos necesarios usando estos dos folletos (lea 1 Pedro 3:15).

19. ¿Qué honor tenemos todos los cristianos?

19 Las publicaciones bien documentadas que nos da la organización de Jehová nos permiten percibir en la naturaleza las magníficas cualidades del Creador. Las muchas pruebas sólidas que tenemos nos impulsan a alabar de corazón a nuestro Dios (Sal. 19:1, 2). ¡Qué gran honor tenemos de darle a Jehová, el Creador del universo, la honra y la gloria que tanto se merece! (1 Tim. 1:17.)

SEMANA DEL 2 DE DICIEMBRE Escuela del Ministerio Teocrático

SEMANA DEL 2 DE DICIEMBRE
• Estudio Bíblico de Congregación

Cántico 123 y oración

(jl lecciones 14 a 16) (30 minutos)


• Escuela del Ministerio Teocrático

Lectura de la Biblia: 1 Pedro 1, 2, 3, 4 a 2 Pedro 1, 2, 3 | Puntos sobresalientes primera Puntos sobresalientes segunda (10 min.)

Núm. 1: 1 Pedro 2:18–3:7

Núm. 2: La religión verdadera basa sus enseñanzas en la Biblia y da a conocer el nombre de Dios (rs pág. 315 párrs. 2, 3)

Núm. 3: ¿Por qué estamos seguros de que Jesús es el Mesías? (Luc. 24:44; Gál. 4:4)



• Reunión de Servicio

Cántico 116

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5 min. Cómo iniciar estudios bíblicos el primer sábado del mes. Discurso. Anime a todos a participar en esta labor el primer sábado de diciembre. Incluya una breve demostración en la que un publicador inicie un estudio bíblico utilizando la última página de La Atalaya.

15 min. ¿Lo ha probado ya? Análisis con el auditorio. En forma de discurso, repase brevemente estos artículos recientes de Nuestro Ministerio del Reino: "Nuestro sitio oficial de Internet: útil para todo el mundo" (km 12/12), "Aprovechemos los videos para ayudar a nuestros estudiantes" y "¿A quién podría interesarle este tema?" (km 5/13). Luego, pida a los presentes que digan cómo las sugerencias de dichos artículos les han ayudado.

10 min. Necesidades locales.

Cántico 12 y oración


• Estudio de la Atalaya

Cántico 110

La creación da a conocer al Dios todopoderoso

Cántico 15

viernes, 29 de noviembre de 2013

Referencias del texto diario

Referencias del texto diario

(1 Pedro 3:7) Ustedes, esposos, continúen morando con ellas de igual manera, de acuerdo con conocimiento, asignándoles honra como a un vaso más débil, el femenino, puesto que ustedes también son herederos con ellas del favor inmerecido de la vida, a fin de que sus oraciones no sean estorbadas.
(1 Pedro 3:1, 2) De igual manera, ustedes, esposas, estén en sujeción a sus propios esposos, a fin de que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin una palabra por la conducta de [sus] esposas, 2 por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto.
(1 Pedro 3:8, 9) Finalmente, todos ustedes sean de un mismo ánimo y parecer, compartiendo sentimientos como compañeros, teniendo cariño fraternal, siendo tiernamente compasivos, de mente humilde, 9 no pagando daño por daño ni injuria por injuria, sino, al contrario, confiriendo una bendición, porque ustedes fueron llamados a este [derrotero], para que hereden una bendición.
w12 15/2 4:10 Es posible ser felices en un hogar dividido
10 Por inspiración divina, el apóstol Pedro les dirigió este consejo a las cristianas casadas con no creyentes: "Estén en sujeción a sus propios esposos, a fin de que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto" (1 Ped. 3:1, 2). En efecto, una mujer puede lograr que su cónyuge abrace la fe verdadera si le muestra sincero respeto aun cuando él no la trate con bondad y ternura. Igualmente, el cristiano que tiene una esposa no creyente debe ejercer su autoridad con amor aunque ella se muestre hostil (1 Ped. 3:7-9).

texto diario Sábado 30 de noviembre Ustedes, esposos, continúen morando con ellas de igual manera, de acuerdo con conocimiento, asignándoles honra como a un vaso más débil, el femenino (1 Ped. 3:7). Por inspiración divina, el apóstol Pedro les dirigió este consejo a las cristianas casadas con no creyentes: “Estén en sujeción a sus propios esposos, a fin de que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto” (1 Ped. 3:1, 2). En efecto, una mujer puede lograr que su cónyuge abrace la fe verdadera si le muestra sincero respeto aun cuando él no la trate con bondad y ternura. Igualmente, el cristiano que tiene una esposa no creyente debe ejercer su autoridad con amor aunque ella se muestre hostil (1 Ped. 3:8, 9). w12 15/2 4:10

Sábado 30 de noviembre

Ustedes, esposos, continúen morando con ellas de igual manera, de acuerdo con conocimiento, asignándoles honra como a un vaso más débil, el femenino (1 Ped. 3:7).

Por inspiración divina, el apóstol Pedro les dirigió este consejo a las cristianas casadas con no creyentes: "Estén en sujeción a sus propios esposos, a fin de que, si algunos no son obedientes a la palabra, sean ganados sin una palabra por la conducta de sus esposas, por haber sido ellos testigos oculares de su conducta casta junto con profundo respeto" (1 Ped. 3:1, 2). En efecto, una mujer puede lograr que su cónyuge abrace la fe verdadera si le muestra sincero respeto aun cuando él no la trate con bondad y ternura. Igualmente, el cristiano que tiene una esposa no creyente debe ejercer su autoridad con amor aunque ella se muestre hostil (1 Ped. 3:8, 9). w12 15/2 4:10

jueves, 28 de noviembre de 2013

Referencias del texto diario

Referencias del texto diario

(Isaías 1:15, 16) Y cuando ustedes extienden las palmas de las manos, escondo de ustedes los ojos. Aunque hagan muchas oraciones, no escucho; sus mismas manos se han llenado de derramamiento de sangre. 16 Lávense; límpiense; quiten la maldad de sus tratos de enfrente de mis ojos; cesen de hacer lo malo.
(Gálatas 3:19) Entonces, ¿por qué la Ley? Fue añadida para poner de manifiesto las transgresiones, hasta que llegara la descendencia a quien se había hecho la promesa; y fue transmitida mediante ángeles por mano de un mediador.
(Salmo 51:17) Los sacrificios para Dios son un espíritu quebrantado;un corazón quebrantado y aplastado, oh Dios, no lo despreciarás.
(Salmo 51:19) En tal caso te deleitarás con los sacrificios de justicia,con el sacrificio quemado y la ofrenda entera;en tal caso se ofrecerán toros en tu mismísimo altar.
w12 15/1 3:15, 16 Lecciones que aprendemos de "la armazón [...] de la verdad"
15 Encontramos un ejemplo parecido en el libro de Isaías. En tiempos del profeta, muchos israelitas cumplían con sus sacrificios pero vivían entregados al pecado. Su mala conducta demostraba que sus sacrificios eran puramente mecánicos; así que carecían de valor. Por eso, Jehová les dijo: "¿De qué provecho me es la multitud de sus sacrificios? [...] Suficiente he tenido ya de holocaustos de carneros y de la grasa de animales bien alimentados; y en la sangre de toros jóvenes y corderos y machos cabríos no me he deleitado. [...] Cesen de traer más ofrendas de grano que nada valen. El incienso... me es algo detestable". Además, Dios les dejó muy claro cuál era el problema al señalarles: "Aunque hagan muchas oraciones, no escucho; sus mismas manos se han llenado de derramamiento de sangre. Lávense; límpiense; quiten la maldad de sus tratos de enfrente de mis ojos; cesen de hacer lo malo" (Isa. 1:11-16).

16 Jehová detestaba los sacrificios de quienes violaban sus normas sin mostrar ningún arrepentimiento. Pero aceptaba con gusto las oraciones y ofrendas de quienes se esforzaban de corazón por cumplir sus mandatos. Gracias a la armazón de la Ley, aquellos fieles comprendían que eran pecadores y necesitaban conseguir el perdón de Dios (Gál. 3:19). Les dolía haberlo ofendido con su conducta. Nosotros también debemos reconocer hoy que necesitamos el sacrificio de Cristo, el cual puede expiar por completo nuestros pecados. Si apreciamos este hecho, Jehová aceptará con deleite todo lo que le ofrezcamos en su servicio (léase Salmo 51:17, 19).

texto diario Viernes 29 de noviembre Aunque hagan muchas oraciones, no escucho; sus mismas manos se han llenado de derramamiento de sangre. Lávense; límpiense; quiten la maldad de sus tratos de enfrente de mis ojos; cesen de hacer lo malo (Isa. 1:15, 16)

Viernes 29 de noviembre

Aunque hagan muchas oraciones, no escucho; sus mismas manos se han llenado de derramamiento de sangre. Lávense; límpiense; quiten la maldad de sus tratos de enfrente de mis ojos; cesen de hacer lo malo (Isa. 1:15, 16).

Jehová detestaba los sacrificios de quienes violaban sus normas sin mostrar ningún arrepentimiento. Pero aceptaba con gusto las oraciones y ofrendas de quienes se esforzaban de corazón por cumplir sus mandatos. Gracias a la armazón de la Ley, aquellos fieles comprendían que eran pecadores y necesitaban conseguir el perdón de Dios (Gál. 3:19). Les dolía haberlo ofendido con su conducta. Nosotros también debemos reconocer hoy que necesitamos el sacrificio de Cristo, el cual puede expiar por completo nuestros pecados. Si apreciamos este hecho, Jehová aceptará con deleite todo lo que le ofrezcamos en su servicio (Sal. 51:17, 19). w12 15/1 3:15, 16

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Referencias del texto diario

Referencias del texto diario

(Eclesiastés 7:10) No digas: "¿Por qué ha sucedido que los días anteriores resultaron ser mejores que estos?", porque no se debe a sabiduría el que hayas preguntado acerca de esto.
(Éxodo 1:11) De modo que pusieron sobre ellos jefes de trabajos forzados con el propósito de oprimirlos mientras llevaban sus cargas; y ellos estuvieron edificando ciudades como lugares de depósito para Faraón, a saber, a Pitom y Raamsés.
(Éxodo 3:7) Y Jehová añadió: "Indisputablemente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien los dolores que sufren.
(Números 11:5, 6) ¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos de balde en Egipto, de los pepinos y las sandías y los puerros y las cebollas y el ajo! 6 Pero ahora nuestra alma se halla seca. Nuestros ojos no se posan en cosa alguna sino en el maná".
(Números 14:2-4) Y todos los hijos de Israel empezaron a murmurar contra Moisés y Aarón, y toda la asamblea empezó a decir contra ellos: "¡Si siquiera hubiéramos muerto en la tierra de Egipto, o si siquiera hubiéramos muerto en este desierto! 3 ¿Y por qué está Jehová llevándonos a esta tierra para caer a espada? Nuestras esposas y nuestros pequeñuelos llegarán a ser botín. ¿No es mejor volvernos a Egipto?". 4 Hasta se pusieron a decir unos a otros: "¡Nombremos un cabeza, y volvámonos a Egipto!".
w12 15/3 4:6, 7, No mire "a las cosas que deja atrás"
6 Uno de los principales peligros es que idealicemos los viejos tiempos. Al pensar en cómo era nuestra vida antes, la memoria puede traicionarnos llevándonos a exagerar los buenos recuerdos y minimizar los problemas del pasado. Esta visión distorsionada del ayer puede hacer que nos invada la nostalgia. Pero la Biblia advierte: "Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor. No es de sabios hacer tales preguntas" (Ecl. 7:10, Nueva Versión Internacional). Pero ¿por qué es tan peligroso añorar los viejos tiempos?

7 Pensemos en lo que les sucedió a los israelitas en tiempos de Moisés. Aunque al principio los egipcios los trataban como invitados, tras la muerte de José "pusieron sobre ellos jefes de trabajos forzados con el propósito de oprimirlos mientras llevaban sus cargas" (Éxo. 1:11). De hecho, el faraón ordenó una forma de genocidio (una horrible matanza de niños) para impedir que el pueblo de Dios siguiera aumentando (Éxo. 1:15, 16, 22). Tan grave era su situación que Jehová le dijo a Moisés: "He visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien los dolores que sufren" (Éxo. 3:7).

9 No mire "a las cosas que deja atrás"
9 Por eso es tan sorprendente que, poco después de su milagrosa liberación, los israelitas comenzaran a murmurar. ¿De qué? ¡De la comida! Descontentos con lo que Jehová les proporcionaba, exclamaron en son de queja: "¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos de balde en Egipto, de los pepinos y las sandías y los puerros y las cebollas y el ajo! Pero ahora nuestra alma se halla seca. Nuestros ojos no se posan en cosa alguna sino en el maná" (Núm. 11:5, 6). Se habían vuelto tan miopes que pretendían volver al mismo lugar donde antes habían sido esclavos (Núm. 14:2-4). Su obsesión por las cosas que habían dejado atrás los llevó a perder la aprobación de Jehová (Núm. 11:10).

texto diario Jueves 28 de noviembre Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor (Ecl. 7:10, Nueva Versión Internacional). ¿Tenemos una visión distorsionada del ayer? Al pensar en cómo era nuestra vida antes, la memoria puede traicionarnos llevándonos a exagerar los buenos recuerdos y minimizar los problemas del pasado. Pero eso puede hacer que nos invada la nostalgia. ¿Por qué es tan peligroso añorar los viejos tiempos? Pensemos en lo que les sucedió a los israelitas en tiempos de Moisés. Mientras estuvieron en Egipto, los egipcios “pusieron sobre ellos jefes de trabajos forzados con el propósito de oprimirlos mientras llevaban sus cargas” (Éxo. 1:11; 3:7). Por eso es tan sorprendente que, poco después de su milagrosa liberación, los israelitas comenzaran a murmurar (Núm. 11:5, 6). Se habían vuelto tan miopes que pretendían volver al mismo lugar donde antes habían sido esclavos (Núm. 14:2-4). w12 15/3 4:6, 7, 9

Jueves 28 de noviembre

Nunca preguntes por qué todo tiempo pasado fue mejor (Ecl. 7:10, Nueva Versión Internacional).

¿Tenemos una visión distorsionada del ayer? Al pensar en cómo era nuestra vida antes, la memoria puede traicionarnos llevándonos a exagerar los buenos recuerdos y minimizar los problemas del pasado. Pero eso puede hacer que nos invada la nostalgia. ¿Por qué es tan peligroso añorar los viejos tiempos? Pensemos en lo que les sucedió a los israelitas en tiempos de Moisés. Mientras estuvieron en Egipto, los egipcios "pusieron sobre ellos jefes de trabajos forzados con el propósito de oprimirlos mientras llevaban sus cargas" (Éxo. 1:11; 3:7). Por eso es tan sorprendente que, poco después de su milagrosa liberación, los israelitas comenzaran a murmurar (Núm. 11:5, 6). Se habían vuelto tan miopes que pretendían volver al mismo lugar donde antes habían sido esclavos (Núm. 14:2-4). w12 15/3 4:6, 7, 9

martes, 26 de noviembre de 2013

puntos sobresalientes santiago 1 a 5

Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Noviembre y Diciembre de 2013
5ª Pregunta.
¿Por qué escribió Santiago que “la sabiduría de arriba es primeramente casta, luego pacífica”?
(San. 3:17.) [25 de noviembre, w11 15/8 pág. 30, párr. 15.]
w11 15/8 págs. 30-31 párr. 15 Busquemos la paz
15 Es cierto que los cristianos debemos buscar siempre la paz. Con todo, la Biblia afirma: “La sabiduría de
arriba es primeramente casta, luego pacífica” (Sant. 3:17). Como vemos, Jehová considera que mantener la
castidad —es decir, la pureza moral y espiritual— es aún más importante que conservar la paz. Por eso, si nos
enteramos de que un hermano ha cometido un pecado grave, debemos animarle a que se lo confiese a los
ancianos (1 Cor. 6:9, 10; Sant. 5:14-16). Pero si no lo hace, tenemos el deber de informárselo nosotros. Sería un
grave error quedarnos callados, tal vez creyendo que así mantenemos la paz con el pecador. Si lo hiciéramos,
nos convertiríamos en sus cómplices (Lev. 5:1; léase Proverbios 29:24).
Capítulo 1
w05 15/3 págs. 15-16 párr. 3 “Comprados por precio”
3. a) ¿Qué tipo de esclavitud aceptaron los cristianos del siglo primero? b) ¿Qué nos mueve a servir a
Dios?
3 La esclavitud voluntaria constituyó un modelo del tipo de servidumbre a la que se someten los verdaderos
cristianos. De hecho, los escritores bíblicos Pablo, Santiago, Pedro y Judas se presentaron como esclavos de
Dios y de Cristo (Tito 1:1; Santiago 1:1; 2 Pedro 1:1; Judas 1). A los cristianos de Tesalónica, Pablo les recordó
que se habían vuelto “de sus ídolos a Dios para servir como esclavos a un Dios vivo y verdadero”
(1 Tesalonicenses 1:9). ¿Qué movió a todos estos cristianos a hacerse esclavos voluntarios de Dios? Pues bien,
¿cuál era la razón que impulsaba al esclavo israelita a renunciar a su libertad? ¿No era el amor a su amo? La
esclavitud cristiana se basa en el amor a Dios. Cuando conocemos y amamos al Dios vivo y verdadero, nos
sentimos motivados a servirle “con todo [nuestro] corazón y con toda [nuestra] alma” (Deuteronomio 10:12, 13).
Ahora bien, ¿qué implica ser esclavos de Dios y de Cristo? ¿Cómo influye esto en nuestra vida diaria?
w01 15/2 pág. 20 párr. 11 Busquen a Jehová antes del día de su cólera
11. ¿Por qué es difícil permanecer fieles a Dios hoy día, pero qué harían bien en recordar los enemigos
del pueblo de Jehová?
11 Mientras esperamos que le llegue a este sistema malvado el día de la cólera de Jehová, nos ‘encontramos
en diversas pruebas’ (Santiago 1:2). En varios países que dicen respetar la libertad de culto, algunos clérigos
manipuladores se han valido de su influencia sobre las autoridades seglares para perseguir cruelmente al pueblo
de Dios. Hombres sin escrúpulos calumnian a los testigos de Jehová, tildándolos de “secta peligrosa”. Dios está
al tanto de estas acciones, y no quedarán impunes. Sus enemigos harían bien en recordar lo que les sucedió a
algunos enemigos de Su antiguo pueblo, como los filisteos. La profecía dice: “En lo que respecta a Gaza, ciudad
abandonada es lo que llegará a ser; y Asquelón ha de ser un yermo desolado. En lo que respecta a Asdod, en
pleno mediodía la expulsarán; y en lo que respecta a Eqrón, será desarraigada”. Las ciudades filisteas de Gaza,
Asquelón, Asdod y Eqrón quedarían devastadas (Sofonías 2:4-7).
w01 15/8 pág. 25 párr. 3 No desistamos de hacer lo que es excelente
3. a) ¿Por qué debe esperar tribulaciones hoy el pueblo de Jehová? b) ¿A qué nos anima Gálatas 6:9?
3 El pueblo de Jehová de nuestros días también espera tribulaciones (1 Pedro 1:6, 7). Después de todo,
Revelación 12:17 nos advierte que Satanás está ‘haciendo guerra’ contra el resto ungido. Como las “otras ovejas”
tienen una relación íntima con los ungidos, también son blanco de la ira de Satanás (Juan 10:16). Además de la
oposición con que los cristianos se encuentran en el ministerio público, es posible que sufran presiones en su
vida personal. “No desistamos de hacer lo que es excelente, porque al debido tiempo segaremos si no nos
cansamos”, es el consejo de Pablo (Gálatas 6:9). En efecto, debemos ponernos en contra de Satanás, firmes en
la fe, aunque él trata de aniquilarla (1 Pedro 5:8, 9). ¿En qué resultará nuestro fiel proceder? Santiago 1:2, 3
contesta: “Considérenlo todo gozo, mis hermanos, cuando se encuentren en diversas pruebas, puesto que
ustedes saben que esta cualidad probada de su fe obra aguante”.
w08 15/4 pág. 10 párrs. 12-13 Busquemos la guía de Dios en todo lo que hagamos
12, 13. a) ¿Qué cualidad nos motiva a seguir la guía divina? b) ¿Por qué es esencial tener fe?
12 El amor a Jehová nos motiva a seguir su guía (1 Juan 5:3). Sin embargo, hace falta algo más que amor.
Pablo dijo: “Andamos por fe, no por vista” (2 Cor. 5:6, 7). ¿Por qué es tan importante la fe? Pues bien, Jehová
nos “guía por los senderos trillados de la justicia”, pero esos senderos no llevan a una vida de riquezas y
privilegios (Sal. 23:3). Por eso debemos fijar bien los ojos de la fe en las incomparables recompensas espirituales
que obtienen quienes sirven a Dios (léase 2 Corintios 4:17, 18). La fe nos ayudará a sentirnos contentos aun
teniendo poco en sentido material (1 Tim. 6:8).
13 Jesús señaló que la adoración verdadera implica hacer sacrificios, lo cual también requiere fe (Luc.
9:23, 24). Algunos siervos fieles de Dios han llevado vidas muy sacrificadas y difíciles: han sufrido pobreza, se
les ha oprimido y discriminado, y hasta han sido perseguidos (2 Cor. 11:23-27; Rev. 3:8-10). Solo la fe firme les
ha permitido aguantar sin perder el gozo (Sant. 1:2, 3). Cuando tenemos una fe firme, estamos completamente
seguros de que seguir la guía de Jehová es siempre lo mejor, es siempre para nuestro bien. No nos cabe la
menor duda: quienes aguantan fielmente recibirán un galardón que compensará con creces cualquier sufrimiento
actual (Heb. 11:6).
w01 15/10 págs. 22-23 párr. 5 Salvaguardemos el corazón
5. ¿Qué beneficio nos aporta afrontar pruebas de fe?
5 Las pruebas de fe que a menudo afrontamos nos dan la oportunidad de conocer el estado de nuestro
corazón. Moisés se dirigió a la nación de Israel, que estaba a punto de entrar en la Tierra Prometida, con las
palabras: “Jehová tu Dios te hizo andar estos cuarenta años en el desierto, a fin de humillarte, de ponerte a
prueba para saber lo que estaba en tu corazón, en cuanto a si guardarías sus mandamientos o no”
(Deuteronomio 8:2). ¿No nos sorprenden muchas veces los sentimientos, los deseos y las reacciones que afloran
cuando hacemos frente a situaciones o tentaciones inesperadas? No cabe duda de que las pruebas que Jehová
permite que nos sobrevengan pueden concienciarnos de nuestros defectos, lo cual nos brinda la oportunidad de
mejorar (Santiago 1:2-4). Que nunca dejemos de reflexionar y orar sobre nuestra reacción ante las pruebas.
w07 1/6 pág. 29 párrs. 14-15 Los mayores: una bendición para los jóvenes
14, 15. ¿Cómo pueden los mayores de hoy imitar a Samuel en sus oraciones?
14 Todo esto pone de relieve un modo importantísimo en que los mayores pueden ejercer una influencia
positiva en otros siervos de Jehová. Prescindiendo de las limitaciones que les impongan la mala salud y otras
circunstancias, las personas de edad avanzada pueden orar por otros. Si usted es una de ellas, ¿se da cuenta de
lo mucho que sus oraciones benefician a la congregación? Debido a su fe en la sangre derramada de Cristo,
usted disfruta de una buena posición ante Jehová. Además, gracias a su historial de aguante, su fe ha
aumentado en calidad al haber sido “probada” (Santiago 1:3; 1 Pedro 1:7). Nunca lo olvide: “El ruego del hombre
justo, cuando está en acción, tiene mucho vigor” (Santiago 5:16).
15 Sus oraciones a favor de la obra del Reino de Jehová son necesarias. Algunos de nuestros hermanos están
en prisión debido a su neutralidad. Otros han sufrido los embates de desastres naturales, guerras y disturbios
civiles. Y hay miembros de nuestras propias congregaciones que afrontan tentaciones u oposición (Mateo
10:35, 36). Los hermanos que encabezan la predicación y los que supervisan las congregaciones también
necesitan que usted ore por ellos constantemente (Efesios 6:18, 19; Colosenses 4:2, 3). ¡Qué bueno es que
incluya a sus hermanos en sus oraciones, como lo hizo Epafras! (Colosenses 4:12.)
w02 15/7 pág. 10 párr. 5 Añadamos devoción piadosa a nuestro aguante
5. ¿Por qué necesitamos aguante?
5 Tanto Pedro como Pablo enlazan la devoción piadosa con el aguante (1 Timoteo 6:11). Aguantar no es solo
soportar con firmeza las adversidades, sino afrontar las pruebas, los obstáculos, las tentaciones o la persecución
sin perder la esperanza, con paciencia, perseverancia y valor. Puesto que vivimos “con devoción piadosa en
asociación con Cristo Jesús”, es de esperar que se nos persiga (2 Timoteo 3:12). A fin de demostrar que
amamos a Jehová y cultivar las cualidades necesarias para la salvación, debemos aguantar (Romanos 5:3-5;
2 Timoteo 4:7, 8; Santiago 1:3, 4, 12). Sin aguante no obtendremos la vida eterna (Romanos 2:6, 7; Hebreos
10:36).
w01 1/8 pág. 13 párr. 5 Pongamos de manifiesto nuestro adelantamiento
5. ¿Cómo se define madurez?
5 Los diccionarios definen madurez como el estado de desarrollo completo de algo, la circunstancia de hallarse
en el estado o sazón oportunos para hacer la cosa de que se trata o dar los resultados convenientes. Como
dijimos al principio, una fruta está madura cuando ha finalizado su ciclo natural de desarrollo, y cuando su
apariencia, color, aroma y sabor han alcanzado el estado que se considera deseable. Por tanto, la madurez es
sinónimo de excelencia, plenitud e incluso perfección (Isaías 18:5; Mateo 5:45-48; Santiago 1:4).
w08 15/3 págs. 14-15 párr. 14 Jehová escucha nuestras súplicas
14. ¿Qué puede ayudarnos a aguantar frente a las adversidades?
14 Puede ser que las adversidades no terminen de inmediato, que duren bastante tiempo. Si así sucede, ¿qué
puede ayudarnos a aguantar? En primer lugar, recordemos que servir a Jehová fielmente a pesar de las
dificultades es una prueba de que lo amamos (Hech. 14:22). No olvidemos que Satanás acusó a Job ante Dios
de este modo: “¡[...] Si Job te obedece, es por puro interés! Tú siempre lo proteges a él y a su familia; cuidas todo
lo que tiene, y bendices lo que hace. ¡Sus vacas y ovejas llenan la región! Pero yo te aseguro que si lo maltratas
y le quitas todo lo que tiene, ¡te maldecirá en tu propia cara!” (Job 1:9-11, Traducción en lenguaje actual). Sin
embargo, Job se mantuvo íntegro y así demostró que dicha acusación era falsa. Si nosotros aguantamos las
adversidades, también demostramos que Satanás es un vil mentiroso. Además, cuando aguantamos, nuestra
confianza en Jehová y nuestra esperanza se fortalecen (Sant. 1:4).
w01 1/10 págs. 16-17 párr. 15 ¿Cómo ayudar a un hijo “pródigo”?
15. ¿Qué función desempeña la oración a la hora de restaurar la amistad entre un pecador y Jehová?
15 La oración es imprescindible para recuperar la amistad con Jehová. Claro está, nadie debería ‘hacer
solicitud’ a favor de alguien impenitente que formaba parte de la congregación cristiana y que practica
descaradamente el pecado (1 Juan 5:16, 17; Jeremías 7:16-20; Hebreos 10:26, 27). Sin embargo, los padres
pueden pedirle a Jehová que les dé sabiduría para lidiar con la situación (Santiago 1:5). Si su hijo expulsado da
muestras de arrepentimiento, pero no tiene “franqueza de expresión para con Dios”, pudieran rogar a Jehová que
tenga a bien perdonarlo en caso de encontrar motivos para ello (1 Juan 3:21). Este tipo de plegarias deberían
ayudar al joven a percibir que Jehová es misericordioso (Éxodo 34:6, 7; Santiago 5:16).
w03 1/9 pág. 14 párr. 4 Confiemos plenamente en Jehová en tiempos de angustia
4. ¿Qué podemos pedir a Jehová al afrontar problemas económicos, y cómo responde él a tales ruegos?
4 Un modo de demostrar nuestra confianza en Jehová es dirigirnos a él en oración. Pero ¿qué le pediremos?
Cuando afrontamos problemas económicos, necesitamos más que nunca sabiduría práctica, así que pidámosla a
Jehová fervientemente. Su Palabra nos da esta garantía: “Si alguno de ustedes tiene deficiencia en cuanto a
sabiduría, que siga pidiéndole a Dios, porque él da generosamente a todos, y sin echar en cara; y le será dada”
(Santiago 1:5). Sí, a fin de tomar decisiones acertadas, roguemos a Jehová que nos conceda sabiduría, es decir,
la facultad de emplear el conocimiento, el entendimiento y el discernimiento. Nuestro amoroso Padre celestial nos
asegura que escuchará tales ruegos, pues siempre está dispuesto a enderezar las sendas de quienes confían en
él con todo el corazón (Salmo 65:2; Proverbios 3:5, 6).
w09 15/4 pág. 31 párr. 15 Valoremos el papel de Jesús, el David y el Salomón Mayor
15. ¿Cómo podemos encontrar la sabiduría divina?
15 ¿Cómo podemos nosotros, los seguidores del Salomón Mayor, encontrar la sabiduría divina? Puesto que la
sabiduría divina se encuentra en la Palabra de Dios, debemos esforzarnos por estudiarla detenidamente y
meditar en ella, sobre todo en las enseñanzas de Jesús (Pro. 2:1-5). Además, debemos seguir pidiéndole a
Jehová que nos dé sabiduría. La Biblia nos asegura que él contestará nuestras súplicas sinceras y nos dará el
espíritu santo que necesitamos para hallar las perlas de sabiduría que en ella se encuentran (Sant. 1:5). Estas
nos ayudarán a sobrellevar nuestros problemas y a tomar buenas decisiones (Luc. 11:13). A Salomón también se
le conoce como “el congregador” porque reunió al pueblo para adorar a Dios y porque “enseñó de continuo
conocimiento a la gente” (Ecl. 12:9, 10). Jesús, que es Cabeza de la congregación cristiana, también es el
congregador de su pueblo, pues invita a sus seguidores a adorar a Jehová (Juan 10:16; Col. 1:18). Por eso
debemos asistir a todas las reuniones, ya que allí se nos instruye de continuo.
w11 15/4 pág. 16 párr. 13 Tomemos decisiones que honren a Dios
13. a) ¿Qué garantía nos ofrece Santiago 1:5? b) ¿Por qué es útil pedirle sabiduría a Dios?
13 Pedir sabiduría. Para que nuestras decisiones honren a Dios, debemos solicitarle su ayuda. Santiago
aseguró: “Si alguno de ustedes tiene deficiencia en cuanto a sabiduría, que siga pidiéndole a Dios, porque él da
generosamente a todos, y sin echar en cara; y le será dada” (Sant. 1:5). No hay nada de vergonzoso en admitir
que necesitamos la guía divina para hacer una buena elección (Pro. 3:5, 6). De hecho, confiar exclusivamente en
nuestro criterio podría llevarnos por mal camino. Si le rogamos a Jehová que nos dé sabiduría y buscamos la
dirección de la Biblia, el espíritu santo nos ayudará a descubrir las verdaderas razones por las que preferimos
una determinada opción (Heb. 4:12; léase Santiago 1:22-25).
w12 15/8 pág. 24 párr. 18 ¡Cuidado con las trampas del Diablo!
18. ¿Qué debemos hacer para no caer en las trampas del Diablo?
18 A Satanás le da igual usar una trampa u otra; el caso es que caigamos en alguna. Pero no tiene por qué
agarrarnos desprevenidos, pues “no estamos en ignorancia de sus designios” (2 Cor. 2:10, 11). Si le pedimos a
Jehová sabiduría para afrontar los problemas, el Diablo no podrá entramparnos. Santiago aconsejó: “Si alguno de
ustedes tiene deficiencia en cuanto a sabiduría, que siga pidiéndole a Dios, porque él da generosamente a todos,
y sin echar en cara; y le será dada” (Sant. 1:5). Para que Jehová nos conteste, debemos obrar en armonía con
nuestras oraciones estudiando su Palabra y poniendo en práctica lo que aprendemos. Las publicaciones del
esclavo fiel y discreto nos señalan con claridad cuáles son las trampas diabólicas y nos enseñan a evitarlas.
w03 1/11 pág. 11 párr. 14 Mujeres que regocijaron el corazón de Jehová
14. ¿Qué virtudes de Abigail pudiéramos cultivar a mayor grado?
14 ¿Observamos virtudes en Abigail que, seamos hombres o mujeres, desearíamos cultivar a mayor grado?
Tal vez queramos actuar con más prudencia y sensatez ante los problemas, o hablar de manera calmada y
razonable cuando se exaltan las emociones de quienes nos rodean. Si así es, expongámoslo a Jehová en
oración. Él promete dar sabiduría, discernimiento y capacidad de pensar a todos los que siguen “pidiendo con fe”
(Santiago 1:5, 6; Proverbios 2:1-6, 10, 11).
w01 15/11 pág. 13 párrs. 18-19 Jehová nos muestra cómo contar nuestros días
18, 19. a) ¿Qué significa “contar nuestros días de tal manera que hagamos entrar un corazón de
sabiduría”? b) ¿A qué nos moverá la sabiduría?
18 El salmista canta después como sigue: “¿Quién hay que conozca la fuerza de tu cólera, y tu furor conforme
al temor de ti? Muéstranos precisamente cómo contar nuestros días de tal manera que hagamos entrar un
corazón de sabiduría” (Salmo 90:11, 12). Ninguno de nosotros conoce por completo la fuerza de la cólera de Dios
ni el alcance de su furor, lo cual debería acentuar nuestro temor reverente de él. De hecho, tal circunstancia
tendría que motivarnos a pedirle que nos hiciera entender “precisamente cómo contar nuestros días de tal
manera que hagamos entrar un corazón de sabiduría”.
19 Estas palabras del salmista constituyen una plegaria a Jehová para que enseñe a sus siervos a obrar con
sensatez a fin de valorar y usar el resto de sus días de tal manera que se les otorgue la aprobación divina. Una
esperanza de vida de 70 años significa unos veinticinco mil quinientos días de existencia. Pero sea cual sea la
edad que tengamos, ‘no sabemos lo que será nuestra vida mañana, pues somos una neblina que aparece por un
poco de tiempo y luego desaparece’ (Santiago 4:13-15). Como ‘el tiempo y el suceso imprevisto nos acaecen a
todos’, es imposible predecir cuánto viviremos. Por consiguiente, pidamos en oración sabiduría para enfrentarnos
a las pruebas, tratar como es debido a los demás y dar el máximo en el servicio de Jehová hoy, ahora mismo
(Eclesiastés 9:11; Santiago 1:5-8). Jehová nos guía mediante su Palabra, su espíritu y su organización (Mateo
24:45-47; 1 Corintios 2:10; 2 Timoteo 3:16, 17). La sabiduría nos moverá a ‘buscar primero el Reino de Dios’ y
utilizar nuestros días de un modo que traiga gloria a Jehová y le regocije el corazón (Mateo 6:25-33; Proverbios
27:11). Está claro que adorarle incondicionalmente no eliminará nuestros problemas, pero no cabe duda de que
producirá mucho gozo.
w01 15/9 pág. 16 párr. 5 La bendición de Jehová nos enriquece
5. ¿Qué es la sabiduría, y cómo la obtenemos?
5 Careceríamos por completo de entendimiento espiritual si no fuera por “la sabiduría de arriba” (Santiago
3:17). La sabiduría es la capacidad de valerse del conocimiento y el entendimiento para resolver problemas,
evitar o impedir peligros, alcanzar ciertas metas o dar buen consejo. ¿De qué modo conseguimos la sabiduría de
Dios? Proverbios 2:6 dice: “Jehová mismo da la sabiduría; procedentes de su boca hay conocimiento y
discernimiento”. En efecto, Dios nos bendecirá con ella si no dejamos de pedirla en oración, tal como concedió al
rey Salomón “un corazón sabio y entendido” (1 Reyes 3:11, 12; Santiago 1:5-8). Para adquirirla, también
tenemos que seguir escuchando a Jehová al estudiar regularmente su Palabra y aplicarla en nuestra vida.
w01 1/2 págs. 9-10 párrs. 5-6 ¿Vivimos la verdad
5, 6. ¿Qué debemos hacer si nos asaltan las dudas?
5 Santiago escribió el siguiente consejo práctico: “Si alguno de ustedes tiene deficiencia en cuanto a sabiduría,
que siga pidiéndole a Dios, porque él da generosamente a todos, y sin echar en cara; y le será dada. Pero que
siga pidiendo con fe, sin dudar nada, porque el que duda es semejante a una ola del mar impelida por el viento y
aventada de una parte a otra. De hecho, no vaya a figurarse ese hombre que recibirá cosa alguna de Jehová; es
un hombre indeciso, inconstante en todos sus caminos” (Santiago 1:5-8).
6 Entonces, ¿qué debemos hacer? ‘Seguir pidiendo a Dios’ fe y entendimiento, así como volcarnos en el
estudio personal para contestar las preguntas o resolver las dudas. Podemos asimismo pedir ayuda a quienes
están fuertes en la fe, sin dudar jamás que Jehová nos dará el apoyo que necesitemos. Santiago dijo también:
“Sujétense, por lo tanto, a Dios; pero opónganse al Diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y él se
acercará a ustedes”. En efecto, se desvanecerán nuestras dudas cuando nos acerquemos a Dios mediante el
estudio y la oración (Santiago 4:7, 8).
w11 15/4 pág. 14 párr. 5 Tomemos decisiones que honren a Dios
5. ¿Cómo evitaremos que nuestra fe se vaya a pique?
5 La indecisión es muy peligrosa. ¿Por qué lo decimos? Porque, como señaló el discípulo Santiago, el indeciso
es “inconstante en todos sus caminos” (Sant. 1:8). Tal como una barca sin timón que es arrastrada de acá para
allá por la tormenta, esa persona se deja llevar por la cambiante opinión popular, lo que fácilmente puede
conducirla al naufragio espiritual. Hay quienes incluso terminan culpando a los demás por su lamentable situación
(1 Tim. 1:19). ¿Cómo evitaremos que eso nos suceda? Esforzándonos por estar “estabilizados en la fe” (léase
Colosenses 2:6, 7). Esa estabilidad se alcanza aprendiendo a tomar decisiones que reflejen confianza en la
Palabra inspirada de Dios (2 Tim. 3:14-17). Con todo, hay factores que pueden afectar nuestra capacidad de
decidir. ¿Cuáles son?
w10 15/9 pág. 11 párr. 18 Busquemos con empeño la bendición de Jehová
18. ¿A qué estamos decididos, y por qué?
18 Por consiguiente, entreguémonos de todo corazón a realizar las labores que se nos encomienden y
apoyémonos siempre en Dios para llevarlas a cabo (Mar. 11:23, 24). No olvidemos que “el que busca halla” (Mat.
7:8). Los ungidos serán premiados con “la corona de la vida” en el cielo (Sant. 1:12). Y los miembros de las
“otras ovejas”, quienes procuran recibir una bendición mediante la descendencia de Abrahán, escucharán
complacidos cuando su Pastor, Jesucristo, les diga: “Vengan, ustedes que han sido bendecidos por mi Padre,
hereden el reino preparado para ustedes desde la fundación del mundo” (Juan 10:16; Mat. 25:34). De este modo,
“los que están siendo bendecidos por [Jehová] poseerán [...] la tierra [...] y residirán para siempre sobre ella” (Sal.
37:22, 29).
w02 15/2 pág. 13 párrs. 4-5 Sobrellevaron las espinas en la carne
4, 5. ¿Cómo interviene Satanás en algunos de nuestros problemas, pero en qué podemos confiar?
4 Es indudable que Jehová Dios no es el causante de nuestras pruebas (Santiago 1:13). Algunas las sufrimos
sencillamente porque tratamos de ser fieles a él. De hecho, todos los que sirven a Jehová se convierten en
objetivos de Su enemigo acérrimo, Satanás el Diablo. En el poco tiempo que le queda, este malvado ‘dios del
sistema de cosas’ intenta conseguir que todos los que aman a Jehová dejen de hacer Su voluntad (2 Corintios
4:4). Por ello, ocasiona el mayor sufrimiento posible a la entera asociación de hermanos alrededor del mundo
(1 Pedro 5:9). Claro, él no es el responsable directo de la totalidad de nuestros problemas, pero puede
aprovecharlos con la intención de debilitarnos aún más.
5 Independientemente de lo temibles que sean Satanás y sus armas, podemos derrotarlo. ¿Por qué estamos
seguros de ello? Porque Jehová Dios pelea por nosotros. Se ha encargado de que sus siervos no desconozcan
las tácticas satánicas (2 Corintios 2:11). De hecho, las Escrituras hablan en múltiples ocasiones de las pruebas
que sufren los cristianos verdaderos. En el caso del apóstol Pablo, emplean la expresión “una espina en la
carne”. ¿Por qué motivo? Analicemos cómo explica la Palabra de Dios esta expresión y veremos que no somos
ni mucho menos los únicos que necesitan la ayuda de Jehová para superar las pruebas.
w03 1/9 pág. 11 párr. 16 Confiemos plenamente en Jehová
16. a) ¿Por qué sabemos con certeza que Jehová no es el causante del sufrimiento que vemos hoy en el
mundo? b) ¿Qué esperanza ha proporcionado amorosamente Jehová a las personas fieles?
16 Es evidente que Jehová tenía razones justificadas para sujetar a la humanidad a futilidad. ¿Significa esto,
sin embargo, que él sea el causante de la futilidad y el sufrimiento que nos afligen a todos hoy? Pues bien,
piense en un juez que dicta una sentencia justa contra un delincuente. Este quizá sufra mucho mientras cumple
su condena, pero ¿podría con razón culpar al juez de ser la causa de sus desgracias? ¡De ningún modo! Por otra
parte, Jehová nunca es fuente de maldad. Santiago 1:13 señala: “Con cosas malas Dios no puede ser sometido
a prueba, ni somete a prueba él mismo a nadie”. Recordemos, además, que Jehová dictó su sentencia “sobre la
base de la esperanza”. Amorosamente, él ha dispuesto lo necesario para que los descendientes de Adán y Eva
que le sean fieles vean el fin de la futilidad y disfruten de “la gloriosa libertad de los hijos de Dios”. Los seres
humanos obedientes jamás habrán de temer que toda la creación pueda caer de nuevo en ese lamentable
estado. La rectitud con que Jehová ha tratado la situación habrá establecido lo justo de su soberanía por los
siglos de los siglos (Isaías 25:8).
w01 1/2 págs. 11-12 párr. 13 ¿Vivimos la verdad?
13. ¿Qué medios emplea Satanás para tratar de debilitar la firmeza con que nos asimos de la verdad?
13 ¿Qué otros medios emplea Satanás para debilitar la espiritualidad y la firmeza con que nos asimos de la
verdad? Uno de ellos es la inmoralidad en todas sus formas. Vivimos en un mundo obsesionado con el sexo, en
el que las aventuras (un eufemismo de infidelidad) y los encuentros sexuales casuales están a la orden del día
entre una generación hedonista empeñada en pasarlo bien sin importar lo que cueste. Fomentan este estilo de
vida las películas, la televisión y los vídeos. La pornografía ha invadido los medios de comunicación, sobre todo
Internet. La tentación acecha a los curiosos (1 Tesalonicenses 4:3-5; Santiago 1:13-15).
w04 15/2 pág. 17 párr. 11 Protejámonos del engaño
11. ¿Por qué tienden los seres humanos imperfectos a engañarse a sí mismos?
11 Satanás está presto a explotar una tendencia de los seres humanos imperfectos: la de engañarse a sí
mismos. “El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado”, dice Jeremías 17:9.
Y Santiago escribió: “Cada uno es probado al ser provocado y cautivado por su propio deseo” (Santiago 1:14).
Un corazón cautivado puede seducirnos, presentarnos el pecado como algo atrayente e inofensivo. Esa visión es
ilusoria, pues entregarse al pecado siempre acaba por llevarnos al desastre (Romanos 8:6).
w01 15/10 pág. 26 párr. 18 Salvaguardemos el corazón
18. ¿Qué medidas debemos adoptar con relación a los pensamientos incorrectos?
18 Es posible que se origine en algún rincón de la mente un deseo incorrecto. Si se piensa mucho en él, suele
intensificarse e influir en el corazón. “Entonces el deseo, cuando se ha hecho fecundo, da a luz el pecado.”
(Santiago 1:14, 15.) Muchas personas admiten que así es como se llega a la masturbación. Es de suma
importancia, pues, que sigamos llenando nuestra mente con asuntos espirituales (Filipenses 4:8). Y si nos asalta
algún mal pensamiento, procuremos desecharlo.
w03 15/10 pág. 22 párr. 18 Para ganar el premio, ejerzamos autodominio
18. a) ¿Qué abarca nuestra lucha por el autodominio? b) ¿Qué garantía proporciona Jehová?
18 Recordemos, sobre todo, que el autodominio abarca los pensamientos y las emociones, idea que se
desprende de las palabras de Jesús: “Todo el que sigue mirando a una mujer a fin de tener una pasión por ella
ya ha cometido adulterio con ella en su corazón” (Mateo 5:28; Santiago 1:14, 15). A la persona que aprende a
dominar sus pensamientos y sentimientos le resulta más fácil controlar su cuerpo. Por lo tanto, intensifiquemos
nuestra resolución de abstenernos, no solo de hacer lo que está mal, sino también de pensar en hacerlo. Si nos
vienen malos pensamientos, despidámoslos de inmediato. Podremos huir de la tentación si oramos y fijamos
nuestra vista en Jesús (1 Timoteo 6:11; 2 Timoteo 2:22; Hebreos 4:15, 16). Si ponemos todo nuestro empeño, se
cumplirán en nosotros las palabras de Salmo 55:22: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te
sustentará. Nunca permitirá que tambalee el justo”.
w07 1/2 págs. 19-20 párrs. 12-13 Jehová aprecia lo que hacemos
12, 13. ¿Cómo podemos guardar la mente y el corazón y ser como el fiel Natanael?
12 Por tal motivo, el cristiano fiel evita los pecados secretos que corrompen la mente y el corazón, como
contemplar escenas de carácter pornográfico o violento. Aunque podemos ocultar algunos pecados a otras
personas, sabemos que “todas las cosas están desnudas y abiertamente expuestas a los ojos de aquel a quien
tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13; Lucas 8:17). Si evitamos por todos los medios las cosas que le
desagradan a Jehová, mantendremos una conciencia limpia y sentiremos mucho gozo sabiendo que contamos
con su aprobación. No cabe duda, pues, de que Jehová aprecia al “que está andando exento de falta y
practicando la justicia y hablando la verdad en su corazón” (Salmo 15:1, 2).
13 Ahora bien, ¿cómo logramos guardar la mente y el corazón en un mundo saturado de maldad? (Proverbios
4:23; Efesios 2:2.) Además de aprovechar al máximo todas las dádivas espirituales de que disponemos, es
necesario que nos esforcemos tenazmente por rechazar lo que es malo y hacer lo que es bueno. Esto exige
actuar sin demora para impedir que los malos deseos fructifiquen y den a luz el pecado (Santiago 1:14, 15).
Imagínese qué felices nos sentiríamos si Jesús dijera de nosotros lo que dijo de Natanael: “Mira, un [hombre] en
quien no hay engaño” (Juan 1:47). Natanael, conocido también como Bartolomé, tuvo después el privilegio de ser
uno de los doce apóstoles de Jesús (Marcos 3:16-19).
w08 15/11 pág. 20 Puntos sobresalientes de las cartas de Santiago y Pedro
Lecciones para nosotros:
Santiago 1:14, 15. El pecado nace de los malos deseos. Por eso no deberíamos alimentar esos deseos
recreándonos en ellos. Concentrémonos, más bien, en las cosas que edifican y llenemos con ellas nuestra mente
y corazón (Fili. 4:8).
w09 15/2 pág. 12 párrs. 10-11 Déjese moldear por las enseñanzas de Jesús
10, 11. ¿Qué nos ayudará a no caer en la inmoralidad sexual?
10 ¿Cómo podemos impedir que nuestros ojos se fijen en cosas inmorales? Job, un fiel siervo de Dios, declaró:
“Un pacto he celebrado con mis ojos. Por eso, ¿cómo pudiera mostrarme atento a una virgen?” (Job 31:1). Job
era un hombre casado que estaba resuelto a no violar las leyes morales de Dios. Y nosotros debemos tener esa
misma actitud, sea que estemos casados o solteros. Para evitar la inmoralidad sexual necesitamos la guía del
espíritu santo, el cual produce autodominio en los que aman a Dios (Gál. 5:22-25).
11 Así, hacemos bien en preguntarnos: “¿Permito que mis ojos despierten en mí un apetito por imágenes o
textos inmorales, que tan fácilmente se encuentran en libros, Internet o programas de televisión?”. Recordemos
estas palabras del discípulo Santiago: “Cada uno es probado al ser provocado y cautivado por su propio deseo.
Entonces el deseo, cuando se ha hecho fecundo, da a luz el pecado; a su vez, el pecado, cuando se ha
realizado, produce la muerte” (Sant. 1:14, 15). Por lo tanto, si alguien que está dedicado a Dios “sigue mirando” a
una persona del sexo opuesto con intenciones inmorales, tiene que hacer cambios radicales; debe, por decirlo
así, arrancarse el ojo y tirarlo (léase Mateo 5:27, 28).
w10 1/9 págs. 4-5 ¿Por qué la gente se comporta así?
Cada uno es probado al ser provocado y cautivado por su propio deseo. Entonces el deseo, cuando se ha
hecho fecundo, da a luz el pecado.” (SANTIAGO 1:14, 15)
Todos los días se nos presentan muchas oportunidades de hacer lo malo, así que es muy posible que en
algún momento nos sintamos tentados. Ya en tiempos bíblicos se advirtió a los cristianos: “Ninguna tentación los
ha tomado a ustedes salvo lo que es común a los hombres” (1 Corintios 10:13). Aun así, cada cual decide lo que
hace con esos malos deseos: borrarlos de inmediato de la mente o seguir alimentándolos. Como advirtió el
discípulo Santiago en su carta, si no tenemos cuidado, un simple deseo puede hacerse “fecundo” y llevarnos a
hacer lo que está mal.
w01 15/10 pág. 13 párr. 6 ¿Quién nos separará del amor de Dios?
6. ¿Por qué es posible que nos sintamos a veces un tanto alejados de Jehová?
6 Nos dedicamos a nuestro Padre celestial una vez que nos atrajo su amor e hicimos cambios en la vida para
serle aceptos. En la actualidad disfrutamos de paz con Jehová; aun así, ¿nos sentimos a veces un tanto alejados
de él? Esto es algo que puede ocurrirnos a todos, pero nunca olvidemos que Dios no cambia. Su amor es tan
constante y continuo como el Sol, que no cesa de enviar los rayos de luz que calientan la Tierra (Malaquías 3:6;
Santiago 1:17). Por otra parte, nosotros sí cambiamos, aun cuando solo sea temporalmente. Del mismo modo
que la mitad del planeta se envuelve en oscuridad por efecto de la rotación, si nos alejamos de Dios, aunque sea
poco, es posible que percibamos que nuestra amistad con él se enfría. ¿Qué hacer para corregir la situación?
w01 15/9 pág. 20 párr. 21 La bendición de Jehová nos enriquece
21. ¿A quién debemos escuchar, y por qué?
21 Por tanto, que cada uno de nosotros determine qué tiene verdadera importancia en la vida. ¿Buscamos con
avidez las riquezas materiales, que quizá nos causen dolor a nosotros y a nuestra familia? ¿O vamos tras las
‘dádivas buenas y dones perfectos’ que provienen del “Padre de las luces celestes”? (Santiago 1:17.) Satanás,
“el padre de la mentira”, desea que trabajemos arduamente por conseguir riquezas y perdamos tanto la felicidad
como la vida (Juan 8:44; Lucas 12:15). Jehová, en cambio, quiere lo mejor para nosotros (Isaías 48:17, 18).
De modo que sigamos escuchando a nuestro amado Padre celestial y siempre ‘deleitémonos exquisitamente’ en
él (Salmo 37:4). Si procedemos así, nos enriquecerán las dádivas inestimables de Jehová y su abundante
bendición, y todo ello, sin el más mínimo dolor.
w04 15/12 pág. 6 ¿Cómo debemos recordar a Jesucristo?¿Desaprueba la Biblia los banquetes y la
costumbre de dar regalos?
Dar regalos
La Biblia aprueba la práctica de dar regalos, pues a Jehová mismo se le llama el Dador de “toda dádiva buena y
todo don perfecto” (Santiago 1:17). Jesús señaló que los buenos padres dan regalos a sus hijos (Lucas 11:11-
13). Los amigos y familiares de Job le entregaron obsequios cuando recobró su salud (Job 42:11). No fue
necesario entregarlos en un día festivo señalado; les nació del corazón (2 Corintios 9:7).
w09 1/3 pág. 14 Cinco razones para temer a Dios y no al hombre
Agradecemos lo que Dios ha hecho por nosotros. Jehová nos ha dado la vida. Y no se ha limitado a eso, sino
que nos ha proporcionado todo lo necesario para que esta nos resulte interesante y placentera. Es más, la Biblia
dice que “toda dádiva buena” procede del Creador (Santiago 1:17). El fiel David expresó así su aprecio por la
bondad y el amor de Dios: “Muchas cosas has hecho tú mismo, oh Jehová Dios mío, [...] tus maravillosas obras y
tus pensamientos para con nosotros [...] han llegado a ser más numerosos de lo que yo pueda relatar” (Salmo
40:5).
w09 15/1 pág. 13 párr. 6 Sirvamos a los demás como “mayordomos de la bondad inmerecida de Dios”
6. ¿Cuáles son algunos de los dones que se nos han encomendado?
6 La Palabra de Dios señala: “Toda dádiva buena y todo don perfecto es de arriba” (Sant. 1:17). Jehová nos
muestra su bondad inmerecida al encomendarnos esos dones. Uno de los dones más importantes que recibimos
es el espíritu santo. Ese don nos ayuda a cultivar cualidades cristianas como el amor, la bondad y la apacibilidad,
cualidades que nos impulsan a tratar con afecto a los hermanos y apoyarlos. La sabiduría y el conocimiento
también son dones que obtenemos gracias al espíritu santo (1 Cor. 2:10-16; Gál. 5:22, 23). De hecho, todos
nuestros talentos, habilidades y virtudes pueden verse como dones que nuestro Padre celestial nos ha otorgado
para que lo alabemos y honremos. Y Dios espera que los empleemos para hacer llegar a nuestros hermanos las
manifestaciones de su bondad inmerecida.
w07 1/1 pág. 22 párrs. 9-10 “Serán ustedes completamente dichosos”
9, 10. ¿Cómo se simbolizó a la congregación de cristianos ungidos en la fiesta de Pentecostés?
9 Los dos panes que se mecían delante de Jehová en la fiesta de Pentecostés fueron un símbolo de la
congregación de cristianos ungidos. El hecho de que se hornearan con levadura mostraba que dichos cristianos
aún conservarían la levadura del pecado heredado; pero a pesar de esto, podrían acercarse a Jehová sobre la
base del sacrificio redentor de Jesús (Romanos 5:1, 2). ¿Y por qué dos panes? Quizás para indicar que los hijos
ungidos de Dios provendrían de dos grupos: primero de los judíos naturales y después de los gentiles (Gálatas
3:26-29; Efesios 2:13-18).
10 Estos panes se elaboraban con harina de las primicias de la cosecha del trigo. De la misma manera, los
cristianos engendrados por espíritu son llamados “ciertas primicias de sus criaturas” (Santiago 1:18). Son los
primeros a quienes se les perdonan los pecados mediante la sangre derramada de Jesús, lo que hace posible
que se les otorgue vida inmortal en el cielo, donde gobiernan con él en su Reino (1 Corintios 15:53; Filipenses
3:20, 21; Revelación 20:6). En esta posición, pronto “pastoreará[n] a [las naciones] con vara de hierro” y verán ‘a
Satanás aplastado bajo sus pies’ (Revelación 2:26, 27; Romanos 16:20). El apóstol Juan dijo: “Estos son los que
van siguiendo al Cordero no importa adónde vaya. Estos fueron comprados de entre la humanidad como
primicias para Dios y para el Cordero” (Revelación 14:4).
w10 15/3 pág. 24 párrs. 3-4 Un solo rebaño, un solo pastor
3, 4. a) ¿Cómo identificó el apóstol Pedro a la nueva nación? b) ¿Quiénes forman la nueva nación?
3 Pedro identificó claramente a la nueva nación al decir a sus hermanos cristianos: “Ustedes son ‘una raza
escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión especial, para que declaren en público
las excelencias’ de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa” (1 Ped. 2:9). En cumplimiento de las
profecías, los primeros integrantes de la nueva nación fueron israelitas que aceptaron a Jesús como Mesías
(Dan. 9:27a; Mat. 10:6). Pero más tarde se agregaron muchos que no eran judíos, tal y como indicó el apóstol:
“Ustedes no eran pueblo, pero ahora son pueblo de Dios” (1 Ped. 2:10).
4 ¿A quiénes dirigió Pedro estas palabras? Al comienzo de su carta vemos que se trata de personas a quienes
Jehová “dio un nuevo nacimiento a una esperanza viva mediante la resurrección de Jesucristo de entre los
muertos, a una herencia incorruptible e incontaminada e inmarcesible [...] reservada en los cielos para [ellas]”
(1 Ped. 1:3, 4). Por consiguiente, la nueva nación está formada por quienes tienen la esperanza de vivir en el
cielo, los cristianos ungidos. En Gálatas 6:16 recibe el nombre “Israel de Dios”. Y el apóstol Juan aprendió en sus
visiones lo siguiente acerca de estos israelitas espirituales: que son 144.000, que son “comprados de entre la
humanidad como primicias para Dios y para el Cordero” y que “serán sacerdotes [...] y reinarán con [Cristo] por
los mil años” (Rev. 5:10; 7:4; 14:1, 4; 20:6; Sant. 1:18).
w02 15/1 pág. 18 párr. 12 Sigamos desplegando bondad
12. a) Dado que Dios es tardo para la cólera, ¿cómo debemos tratar al prójimo? b) ¿A qué nos impulsa la
bondad amorosa de Jehová?
12 Como Dios es tardo para la cólera, nuestro deseo de “[seguir] haciendo el bien” nos motiva a soportar los
pequeños defectos de nuestros hermanos cristianos y centrarnos en sus buenas cualidades (Mateo 7:5;
Santiago 1:19). La bondad amorosa de Jehová nos impulsa a tener amor leal incluso en las circunstancias más
difíciles, lo cual es, desde luego, muy deseable (Proverbios 19:22).
w03 15/3 pág. 19 párr. 19 Procure ver a los demás como Jehová los ve
19. ¿Qué pasos prácticos podría dar para resolver desavenencias serias?
19 ¿Y si surgen malentendidos que simplemente no podemos olvidar por más que lo intentemos? (Salmo 4:4.)
¿Le ha ocurrido esto con alguno de sus hermanos espirituales? En tal caso, ¿por qué no trata de resolver el
asunto? (Génesis 32:13-15.) Primero, diríjase a Jehová en oración y pídale su guía. Luego, teniendo presentes
las características positivas de la otra persona, abórdela con la “apacibilidad que pertenece a la sabiduría”
(Santiago 3:13). Dígale que desea hacer las paces, y recuerde el consejo inspirado por Dios de “ser presto en
cuanto a oír, lento en cuanto a hablar, lento en cuanto a ira” (Santiago 1:19). La recomendación de ser “lento en
cuanto a ira” deja entrever que su interlocutor podría hacer o decir algo que lo enojara. Si eso ocurriera, pídale a
Jehová autodominio (Gálatas 5:22, 23). Permita que su hermano se exprese y escúchelo atentamente sin
interrumpirlo, aun cuando no concuerde con todo lo que diga. Puede que el punto de vista de él sea erróneo,
pero aun así es su punto de vista. Intente ver el problema como él lo ve, lo que muy bien pudiera incluir verse a
través de los ojos de su hermano (Proverbios 18:17).
w10 15/11 pág. 4 párr. 10 Joven, deja que te guíe la Palabra de Dios
10. ¿Qué te ayudará a aceptar las reglas y la corrección de tus padres?
10 ¿Qué otra cosa te ayudará a aceptar las reglas y la corrección de tus padres? Aprender a comunicarte
mejor. ¿Cómo puedes lograrlo? Para empezar, escuchando con atención. La Biblia te anima a “ser presto en
cuanto a oír”, pero “lento en cuanto a hablar” y “lento en cuanto a ira” (Sant. 1:19). Así que, en vez de salir rápido
con excusas, trata de controlarte y de asimilar lo que te digan tus padres. Fíjate en el consejo y no en la manera
como lo dan. Luego, con actitud respetuosa, demuéstrales con tus comentarios que has entendido lo que te
están pidiendo. Así sabrán que les has escuchado. Pero ¿y si quieres aclararles la razón por la que has dicho o
hecho algo? En la mayoría de los casos, lo más sabio es que mantengas “refrenados [tus] labios” y que lo dejes
para más tarde, una vez que hayas cumplido lo que te mandan (Pro. 10:19). Cuando vean que les has
obedecido, estarán mucho más dispuestos a escucharte. Si adoptas esa actitud madura, demostrarás que te
estás guiando por la Palabra de Dios.
w12 15/11 pág. 28 párrs. 7-8 Perdónense liberalmente unos a otros
7, 8. ¿Qué lo ayudará a perdonar si está enojado por la conducta desconsiderada de otras personas?
7 Las respuestas emocionales a las ofensas —sean estas reales o nos lo parezcan— pueden ser muy
intensas. En un estudio sobre la cólera, un joven describió así su comportamiento: “En cierta ocasión [...] me
enzarcé en una agria discusión en casa y salí de ella jurando que jamás regresaría. Era un hermoso día de
verano y estuve paseando por el campo hasta que la paz y la belleza circundantes me invadieron y gradualmente
fui tranquilizándome. Al cabo de unas horas regresé a casa sereno y completamente arrepentido”. Como ilustra
esta experiencia, darse tiempo para calmarse y ver las cosas con más objetividad puede impedir que usted
responda de un modo que luego tenga que lamentar (Sal. 4:4; Prov. 14:29; Sant. 1:19, 20).
8 Pero ¿y si el resentimiento no desaparece? Trate de ver por qué se siente enojado. ¿Será porque lo han
tratado mal, tal vez de un modo descortés? ¿O porque cree que la otra persona lo hirió deliberadamente?
¿Realmente es tan grave la ofensa? Al analizar y comprender el motivo de su enfado, verá qué principios bíblicos
lo ayudarán a reaccionar de la mejor manera (léanse Proverbios 15:28 y 17:27). Ese examen de los hechos tal
vez le permita ser más objetivo y estar más dispuesto a perdonar. Quizá no le resulte fácil realizar este análisis,
pero así dejará que la Palabra de Dios penetre en los “pensamientos e intenciones del corazón” y lo impulse a
imitar el ejemplo de Jehová en cuanto a perdonar (Heb. 4:12).
w10 15/6 pág. 21 párr. 7 Hablemos “con gracia” y nos llevaremos mejor con los demás
7. ¿Qué palabras nunca deberían salir de nuestra boca, y por qué?
7 No es únicamente en el ministerio o en las conversaciones con los compañeros de trabajo donde hay que
demostrar amabilidad y autodominio. También hemos de hacerlo en la congregación y en el hogar. Las
explosiones de ira perjudican nuestra propia salud física, emocional y espiritual, así como la del prójimo
(Pro. 18:6, 7). Debemos pensar en las consecuencias de nuestras palabras y esforzarnos por controlar las
emociones negativas que, como imperfectos que somos, todos tenemos. Nunca están justificados los insultos,
las burlas, los desprecios y las actitudes coléricas (Col. 3:8; Sant. 1:20). No solo son un cáncer para las
relaciones con el prójimo, sino también para nuestra amistad con Jehová. De hecho, Jesús hizo esta advertencia:
“Todo el que continúe airado con su hermano será responsable al tribunal de justicia; pero quienquiera que se
dirija a su hermano con una palabra execrable de desdén será responsable al Tribunal Supremo; mientras que
quienquiera que diga: ‘¡Despreciable necio!’, estará expuesto al Gehena de fuego” (Mat. 5:22).
w03 1/2 pág. 11 párr. 14 ‘Permanezcan en mi palabra’
14. ¿Qué medidas debe tomar una persona para impedir que su corazón llegue a parecerse a un terreno
poco profundo?
14 La persona debe cerciorarse de no albergar en el corazón ningún obstáculo semejante a una roca, como
viejos rencores, ambiciones veladas u otros sentimientos negativos pero ocultos. Si tal barrera ya existe, la
palabra de Dios tiene el poder de romperla (Jeremías 23:29; Efesios 4:22; Hebreos 4:12). Meditar con el apoyo
de la oración estimulará una profunda “implantación de la palabra” en su corazón (Santiago 1:21). A su vez, esto
le dará las fuerzas para superar los momentos de desánimo y el valor para mantenerse fiel a pesar de las
pruebas.
w12 15/5 pág. 25 párr. 9 ¿Refleja usted la gloria de Jehová?
9. ¿Cuánta importancia tiene la Biblia en la vida de los cristianos que quieren agradar a Dios?
9 La Biblia nos ilumina el camino y nos ayuda a mejorar. Por eso es tan importante leerla, reflexionar en ella y
estudiarla en profundidad (Sal. 1:1-3). Si la leemos todos los días, podremos hacer muchos cambios positivos
(léase Santiago 1:22-25). Cuanto más conocemos las Escrituras, más se fortalecen nuestra fe y nuestra
determinación de evitar los pecados graves y agradar a Jehová (Sal. 119:11, 47, 48).
w01 15/6 págs. 17-18 párr. 21 No nos hagamos oidores olvidadizos
21. a) ¿Qué exhortación escribió Pablo por inspiración? b) ¿Cómo seremos verdaderamente felices,
según Santiago 1:25?
21 Pablo concluye la lista de advertencias que escribió a sus hermanos cristianos con esta exhortación: “Pues
bien, estas cosas siguieron aconteciéndoles como ejemplos, y fueron escritas para amonestación de nosotros a
quienes los fines de los sistemas de cosas han llegado. Por consiguiente, el que piensa que está en pie, cuídese
de no caer” (1 Corintios 10:11, 12). Igual que los israelitas, nosotros hemos recibido muchas bendiciones de parte
de Jehová. Pero, a diferencia de ellos, no olvidemos nunca todo lo bueno que Dios hace por nosotros ni dejemos
de agradecerlo. Cuando nos abrumen las inquietudes de la vida, reflexionemos sobre las promesas maravillosas
que se encuentran en la Palabra de Jehová. Recordemos nuestra valiosa relación con él y sigamos llevando a
cabo la obra de predicar el Reino que nos ha encomendado (Mateo 24:14; 28:19, 20). Tal proceder nos traerá,
sin duda, felicidad verdadera, pues las Escrituras nos hacen esta promesa: “El que mira con cuidado en la ley
perfecta que pertenece a la libertad, y persiste en ella, este, por cuanto se ha hecho, no un oidor olvidadizo, sino
un hacedor de la obra, será feliz al hacerla” (Santiago 1:25).
w02 15/9 pág. 20 párrs. 19-20 Sigamos practicando lo que hemos aprendido
19, 20. ¿Cómo nos beneficiará actuar en conformidad con lo que aprendemos en las Escrituras?
19 Quienes practican lo que han aprendido en la Palabra de Dios cosechan muchos beneficios. El discípulo
Santiago escribió: “El que mira con cuidado en la ley perfecta que pertenece a la libertad, y persiste en ella, este,
por cuanto se ha hecho, no un oidor olvidadizo, sino un hacedor de la obra, será feliz al hacerla” (Santiago 1:25).
En efecto, si actuamos en conformidad con lo que hemos aprendido en las Escrituras, seremos verdaderamente
felices y estaremos mejor preparados para afrontar las presiones de la vida. Y, más importante aún, tendremos la
bendición de Jehová y la perspectiva de vivir para siempre (Proverbios 10:22; 1 Timoteo 6:6).
20 Por tanto, pongamos todo nuestro empeño en aplicarnos al estudio de la Palabra de Dios. Reunámonos
regularmente con quienes adoran a Jehová y prestemos atención a la información que se expone en las
reuniones cristianas. Practiquemos lo que aprendamos, sigamos poniéndolo por obra, y ‘el Dios de la paz estará
con nosotros’ (Filipenses 4:9).
w01 15/5 págs. 21-22 párr. 2 Cómo formar una familia fuerte espiritualmente
2. ¿Qué capacidades tenían los descendientes de Adán, pero qué haría falta para formar una familia
fuerte espiritualmente?
2 Dios había creado a Adán y Eva a Su imagen. Aunque Adán ya era pecador, Jehová le permitió tener hijos
(Génesis 1:27, 5:1-4). Los descendientes del primer hombre poseían, al igual que su padre, la facultad moral y la
capacidad de aprender a distinguir lo correcto de lo incorrecto. Era posible mostrarles cómo adorar a su Creador,
y también la importancia de amarlo con todo el corazón, alma, mente y fuerzas (Marcos 12:30; Juan 4:24;
Santiago 1:27). Además, se les podía enseñar a “ejercer justicia y amar la bondad y ser modesto[s] al andar
con [...] Dios” (Miqueas 6:8). No obstante, al ser pecadores, habrían de prestar considerable atención para formar
una familia fuerte en sentido espiritual.
w10 15/11 pág. 30 párrs. 10-11 Decididos a andar en integridad
10, 11. a) ¿Cómo sabemos que Job era generoso y servicial? b) ¿Qué consejos bíblicos podrían venirnos
a la mente al leer Job 31:16-25?
10 Job era un hombre generoso y servicial, libre de todo egoísmo y codicia. Por eso pudo decir: “Si [...] los ojos
de la viuda hacía fallar, y solía comer mi bocado a solas, mientras el huérfano de padre no comía de él [...]; si
solía ver a cualquiera pereciendo por no tener prenda de vestir [...]; si yo agitaba mi mano de acá para allá contra
el huérfano de padre, cuando veía que se necesitaba mi auxilio en la puerta, [en ese caso,] que se caiga de su
hombro mi propia espaldilla, y que mi propio brazo se quiebre desde su hueso superior”. Job tampoco habría sido
fiel a Dios si, en vez de apoyarse en él, le hubiera dicho al oro: “¡Tú eres mi confianza!” (Job 31:16-25).
11 Estas expresiones poéticas seguramente nos recuerdan lo que dijo el discípulo Santiago: “La forma de
adoración que es limpia e incontaminada desde el punto de vista de nuestro Dios y Padre es esta: cuidar de los
huérfanos y de las viudas en su tribulación, y mantenerse sin mancha del mundo” (Sant. 1:27). Y puede que
también nos hagan pensar en estas palabras de Cristo: “Mantengan abiertos los ojos y guárdense de toda suerte
de codicia, porque hasta cuando uno tiene en abundancia, su vida no resulta de las cosas que posee”. Después
de dar esta advertencia, Jesús presentó la parábola de un hombre codicioso que vivía rodeado de riquezas, pero
murió en la miseria espiritual, pues no era “rico para con Dios” (Luc. 12:15-21). Si queremos ser leales a Jehová,
no podemos ser codiciosos. En realidad, la codicia es una forma de idolatría. ¿En qué sentido? Cuando alguien
desea una cosa de manera desmedida, la convierte en un dios que llega a ocupar en su corazón el lugar que le
corresponde a Jehová (Col. 3:5). Como vemos, la codicia y la integridad son incompatibles.
Capítulo 2
w02 15/11 pág. 16 párrs. 6-7 Sigamos sirviendo hombro a hombro
6, 7. ¿Qué aconsejó Santiago sobre el favoritismo, y por qué son pertinentes sus palabras?
6 La imparcialidad siempre ha sido un requisito para los cristianos (Romanos 2:11). Dado que en el siglo
primero algunos de ellos mostraban favoritismo a las personas adineradas, el discípulo Santiago escribió:
“Hermanos míos, ustedes no tienen la fe de nuestro Señor Jesucristo, nuestra gloria, con actos de favoritismo,
¿verdad? Pues, si entra en una reunión de ustedes un varón con anillos de oro en los dedos y con ropa
espléndida, pero entra también un pobre con ropa sucia, pero ustedes miran con favor al que lleva la ropa
espléndida y dicen: ‘Tú toma este asiento aquí en un lugar excelente’, y dicen al pobre: ‘Tú quédate de pie’, o:
‘Toma tú ese asiento allá debajo de mi escabel’, tienen distinción de clases entre sí y han llegado a ser jueces
que dictan fallos inicuos, ¿no es verdad?” (Santiago 2:1-4).
7 Si acudían a una reunión cristiana un no creyente rico, con anillos de oro y buena ropa, y un pobre
andrajoso, el primero recibía un trato especial, pues se le ofrecía un asiento “en un lugar excelente”; en cambio,
al pobre se le decía que se quedara de pie o que se sentara en el suelo a los pies de alguien. Sin embargo, Dios
suministró de manera imparcial el sacrificio redentor de Jesús tanto para ricos como para pobres (Job 34:19;
2 Corintios 5:14). De modo que si queremos agradar a Jehová y servirle hombro a hombro con nuestros
hermanos, no podemos mostrar favoritismo o ‘admirar personalidades para nuestro propio provecho’ (Judas
4, 16).
w00 15/6 págs. 21-22 párr. 16 “Todos ustedes son hermanos”
16. ¿Por qué merecen los ancianos honra junto con los demás miembros de la congregación?
16 Al imitar a Jehová, los ancianos dan el ejemplo en lo que respecta a seguir el consejo de Pablo: “En amor
fraternal ténganse tierno cariño unos a otros. En cuanto a mostrarse honra unos a otros, lleven la delantera”
(Romanos 12:10). Este consejo puede ser más difícil para los ancianos que viven en países donde imperan las
diferencias de clases. Por ejemplo, en un país oriental hay dos palabras para “hermano”, una honorífica y otra
común. Hasta hace poco, los miembros de la congregación se dirigían a los ancianos y a los hermanos mayores
usando el término honorífico, y reservaban el común para los demás. Sin embargo, se les animó a usar siempre
el término común, porque, como Jesús dijo a sus seguidores, “todos ustedes son hermanos” (Mateo 23:8).
Aunque es posible que en otros países las diferencias no sean tan obvias, todos debemos ser conscientes de la
tendencia humana a hacer distinciones de clases (Santiago 2:4).
w03 15/5 pág. 19 párrs. 18-19 ¡Escuche lo que el espíritu dice!
18, 19. ¿Cómo pueden obtener ayuda los cristianos de la actualidad que se asemejan a los de Laodicea?
18 En la actualidad, los que se parecen a los cristianos de Laodicea no son ni estimulantes como el agua
caliente ni refrescantes como el agua fría, de modo que, por ser tibios, Jesús los escupirá de su boca. No los
quiere como portavoces, o sea, como “embajadores [ungidos] en sustitución de Cristo” (2 Corintios 5:20).
A menos que se arrepientan, perderán el privilegio de ser proclamadores del Reino. El grupo de los cristianos
laodicenses se afanaba por acumular riquezas terrenales y no sabía que era “desdichado y lastimoso y pobre y
ciego y desnudo”. Para librarse de esa misma pobreza, ceguera y desnudez espirituales, todos los que hoy son
como ellos deben comprarle a Cristo el “oro acrisolado” de una fe probada, las “prendas de vestir exteriores
blancas” de la justicia y la “pomada para los ojos” que mejora la visión espiritual. Los superintendentes cristianos
se complacen en ayudarlos a tomar conciencia de su necesidad espiritual, de modo que se hagan “ricos en fe”
(Santiago 2:5; Mateo 5:3). Asimismo, tales hombres maduros tienen que animarlos a que se apliquen “pomada
[espiritual] para los ojos”, es decir, a que amolden su vida a las enseñanzas, los consejos, el ejemplo y la actitud
de Cristo. Este es un poderoso medicamento contra “el deseo de la carne y el deseo de los ojos y la exhibición
ostentosa del medio de vida de uno” (1 Juan 2:15-17).
19 Jesús reprende y disciplina a todos aquellos por los que siente afecto, y los superintendentes que trabajan
bajo su dirección han de mostrar la misma ternura (Hechos 20:28, 29). A los laodicenses se les invitó a cambiar
su modo de pensar y de vivir con estas palabras: “Sé celoso y arrepiéntete”. Pues bien, ¿se ha acostumbrado
alguno de nosotros a un estilo de vida que desplaza a un segundo plano el servicio sagrado a Dios? Si ese es
nuestro caso, “compre[mos]” a Jesús “pomada para los ojos”, a fin de ver la importancia de dedicarnos con celo a
buscar primero el Reino (Mateo 6:33).
w02 15/11 pág. 17 párr. 14 Sigamos sirviendo hombro a hombro
14. ¿Qué cualidad en especial se requiere para evitar la murmuración?
14 Todos nosotros tenemos que evitar la murmuración, pues el espíritu de queja nos perjudica en sentido
espiritual. Manifestar una actitud quejumbrosa perturbaría nuestra unidad. En vez de eso, permitamos que el
espíritu santo nos haga abundar en amor (Gálatas 5:22). Atenernos a ‘la ley real del amor’ nos ayudará a seguir
sirviendo a Jehová hombro a hombro (Santiago 2:8; 1 Corintios 13:4-8; 1 Pedro 4:8).
w08 15/11 págs. 20-21 Puntos sobresalientes de las cartas de Santiago y Pedro
Lecciones para nosotros:
Santiago 2:8, 9. El favoritismo va en contra de “la ley real”, la ley del amor. Por eso los cristianos verdaderos
no tratamos a nadie con parcialidad.
w12 15/7 págs. 10-11 párrs. 15-16 Jehová nos hace realmente libres
15, 16. ¿Por qué es tan importante formar parte de la congregación cristiana, y de qué libertad
disfrutamos en ella?
15 Si formamos parte de la congregación cristiana, no es porque nosotros lo hayamos solicitado —como quien
se inscribe en un club social—, sino porque Jehová nos trajo a ella (Juan 6:44). ¿Y por qué lo hizo? ¿Acaso fue
porque ya éramos personas rectas y devotas? Seguramente no. Entonces, ¿en qué se fijó Jehová? Miró en
nuestro interior y vio que teníamos un buen corazón, que nos someteríamos de buena gana a su bondadosa
dirección y que acataríamos la ley de la libertad. Una vez dentro de la congregación, Jehová alimentó nuestro
corazón espiritual, nos liberó de las mentiras y las supersticiones religiosas y nos enseñó a cultivar la
personalidad cristiana (léase Efesios 4:22-24). Gracias a él, ahora tenemos el honor de formar parte del único
grupo en el mundo que es “un pueblo libre” (Sant. 2:12).
16 Cuando estamos con personas que aman a Jehová de todo corazón, ¿verdad que no tenemos ningún
miedo? ¿Verdad que no vigilamos todo el tiempo nuestras espaldas? ¿Verdad que en el Salón del Reino no nos
hace falta tener bien sujetas nuestras pertenencias por miedo a que alguien se las lleve? ¡Claro que no! Nos
sentimos relajados, liberados. ¡Qué diferente de cuando estamos en cualquier otro lugar! Y lo mejor de todo es
que la libertad que sentimos ahora en el pueblo de Dios es solo un pequeño anticipo de la que disfrutaremos en
el futuro.
w08 15/11 págs. 20-21 Puntos sobresalientes de las cartas de Santiago y Pedro
Respuestas a preguntas bíblicas:
Santiago 2:13. ¿Por qué dijo Santiago que “la misericordia se alboroza triunfalmente sobre el juicio”?
Cuando tengamos que rendirle cuentas a Dios, él recordará nuestras obras de misericordia y nos perdonará
mediante el sacrificio redentor de su Hijo (Rom. 14:12). ¿Verdad que vale la pena esforzarnos por ser
misericordiosos?
w09 15/2 págs. 8-9 párrs. 14-15 Las enseñanzas de Jesús pueden hacerlo feliz
14, 15. a) ¿De qué maneras podemos mostrar misericordia? b) ¿Por qué son felices los misericordiosos?
14 “Felices son los misericordiosos, puesto que a ellos se les mostrará misericordia.” (Mat. 5:7.) El sentimiento
que mueve a los misericordiosos es su compasión por los demás. Jesús, por ejemplo, alivió milagrosamente el
sufrimiento de muchas personas debido a que se apiadó de ellas (Mat. 14:14). Una manera en que podemos
mostrar misericordia es perdonando a quienes pecan contra nosotros, tal como Jehová perdona
misericordiosamente a quienes se arrepienten de sus faltas (Éxo. 34:6, 7; Sal. 103:10). Otra manera es aliviando
el sufrimiento de los más desfavorecidos con palabras y acciones bondadosas. En particular, demostramos que
nos compadecemos de nuestros semejantes al hablarles de las verdades bíblicas. Así seguimos el ejemplo de
Jesús, quien, movido por la compasión, “comenzó a enseñarles muchas cosas” a las personas que acudieron a
él (Mar. 6:34).
15 Sin duda concordamos con lo que dijo Jesús: “Felices son los misericordiosos, puesto que a ellos se les
mostrará misericordia”. Si tratamos a los demás con compasión, lo más seguro es que ellos nos traten igual.
Además, la misericordia con que hemos tratado al prójimo triunfará sobre el juicio, es decir, impedirá que
recibamos un juicio adverso cuando tengamos que rendirle cuentas a Dios por nuestras acciones (Sant. 2:13).
Como vemos, solo los misericordiosos recibirán el perdón de sus pecados y la vida eterna (Mat. 6:15).
w08 15/11 págs. 20-21 Puntos sobresalientes de las cartas de Santiago y Pedro
Lecciones para nosotros:
Santiago 2:14-26. Nosotros hemos sido “salvados mediante fe”, no “debido a obras” de la Ley mosaica o del
cristianismo. Pero no basta con decir que tenemos fe en Dios (Efe. 2:8, 9; Juan 3:16). También debemos actuar
de acuerdo con su voluntad.
w09 15/9 págs. 14-15 párr. 16 Imitemos la obediencia y la valentía de Jesús
16. ¿Cómo podemos fortalecer nuestra fe?
16 Para que nuestra fe pueda resistir las pruebas que inevitablemente le sobrevienen a todo cristiano, tenemos
que leer y estudiar la Palabra de Dios todos los días y asistir a las reuniones. Así se nos quedarán grabadas en la
mente las verdades que sustentan nuestra fe (Rom. 10:17). Además, debemos reflexionar profundamente a fin
de que esas verdades echen raíces en el corazón. Solo una fe viva nos dará el valor que necesitamos para
actuar (Sant. 2:17). Finalmente, debemos pedirle a Dios su espíritu santo, pues la fe es parte del fruto de ese
espíritu (Gál. 5:22).
w01 1/2 págs. 16-17 párr. 11 ¿Cumplimos con nuestra dedicación?
11. ¿De qué depende nuestra salvación?
11 En cualquier caso, la salvación no depende de lo que esté en nuestras manos hacer, sino de la bondad
inmerecida de Jehová mediante Cristo Jesús, nuestro Señor. Pablo lo expuso con claridad: “Todos han pecado y
no alcanzan a la gloria de Dios, y es como dádiva gratuita que por su bondad inmerecida se les está declarando
justos mediante la liberación por el rescate pagado por Cristo Jesús”. No obstante, las obras dan prueba de
nuestra fe activa en las promesas divinas (Romanos 3:23, 24; Santiago 2:17, 18, 24).
w04 1/5 pág. 21 párr. 12 Fortalezcámonos unos a otros
12. ¿Qué puede hacer todo miembro de la congregación para fortalecer a sus hermanos?
12 Todos los miembros de la congregación, incluidos los jóvenes, podemos hacer algo para animarnos
mutuamente. Por ejemplo, nuestra regularidad en la asistencia a las reuniones y en el servicio del campo
fortalece muchísimo la fe de los demás (Hebreos 10:24, 25). La constancia en el servicio sagrado es prueba de
nuestra lealtad a Jehová y de que nos mantenemos espiritualmente despiertos a pesar de las dificultades que tal
vez estemos atravesando (Efesios 6:18). Pues bien, es muy posible que esa constancia tenga un efecto
fortalecedor en otros hermanos (Santiago 2:18).
w01 1/12 pág. 21 párr. 11 Temamos a Jehová y guardemos sus mandamientos
11. ¿En qué circunstancias se dijo que Abrahán era “temeroso de Dios”?
11 La Biblia habla de un hombre a quien Jehová llamó su amigo: el patriarca Abrahán (Isaías 41:8). Su temor
piadoso se puso a prueba cuando Dios le mandó sacrificar a su único hijo, Isaac, mediante el cual iba a cumplir
Su promesa de que la descendencia de Abrahán se convertiría en una gran nación (Génesis 12:2, 3; 17:19).
¿Pasaría la dolorosa prueba el “amigo de Jehová”? (Santiago 2:23.) En el mismo instante en que Abrahán alzó
el cuchillo para matar a Isaac, el ángel de Jehová le dijo: “No extiendas tu mano contra el muchacho y no le
hagas nada, porque ahora sé de veras que eres temeroso de Dios, puesto que no has retenido de mí a tu hijo, tu
único” (Génesis 22:10-12).
w01 15/8 pág. 29 párr. 17 No desistamos de hacer lo que es excelente
17. ¿Por qué no se desesperan los cristianos?
17 Dios amó a Abrahán y lo consideró su “amigo” (Santiago 2:23). Aun así, en la vida del patriarca se
sucedieron pruebas y tribulaciones que le causaron tensión. Los cristianos esperamos lo mismo en estos
malvados “últimos días”. Es más, la Biblia nos advierte que “los hombres inicuos e impostores avanzarán de mal
en peor” (2 Timoteo 3:1, 13). En vez de desesperarnos, tomemos conciencia de que las presiones que sufrimos
son prueba de la proximidad del fin del sistema perverso de Satanás. Y Jesús nos recuerda que “el que haya
aguantado hasta el fin es el que será salvo” (Mateo 24:13). Por tanto, “no desistamos de hacer lo que es
excelente”. Imitemos a Abrahán y formemos parte de aquellos “que mediante fe y paciencia heredan las
promesas” (Hebreos 6:12).
w03 15/9 pág. 16 párr. 5 ¿Por qué debemos orar incesantemente?
5. ¿De qué singular amistad nos ayuda a disfrutar la oración?
5 ¿Le gustaría que Jehová lo considerara su amigo? Así veía él al patriarca Abrahán (Isaías 41:8; Santiago
2:23). Jehová desea que cultivemos ese tipo de relación con él. Es más, nos invita a que nos acerquemos a él
(Santiago 4:8). ¿No debería esa invitación hacernos reflexionar en lo singular que es el privilegio de la oración?
Como bien sabemos, es muy difícil conseguir una cita para hablar con un funcionario destacado del gobierno, y
más aún llegar a ser su amigo. Sin embargo, el Creador del universo nos anima a dirigirnos a él libremente en
oración siempre que deseemos o necesitemos hacerlo (Salmo 37:5). Nuestras oraciones incesantes nos ayudan
a entablar una amistad estrecha con Jehová.
w07 1/10 págs. 16-17 párr. 4 La búsqueda del verdadero propósito de la vida
4. a) ¿Qué dará verdadero propósito a nuestra vida? b) ¿Cuál es el propósito más importante que puede
haber en la vida?
4 Dios también se propuso que los seres humanos vivieran felices y en paz entre sí y con el resto de la
creación (Génesis 1:26; 2:15). Pero ¿qué necesitamos para sentirnos felices, seguros y en paz? Igual que un
niño necesita la presencia de sus padres para sentirse contento y protegido, nosotros necesitamos tener una
buena relación con nuestro Padre celestial. Dicha relación dará verdadero sentido y propósito a nuestra vida
(Hebreos 12:9). Dios hace posible esa relación permitiendo que nos acerquemos a él y escuchando nuestras
oraciones (Santiago 4:8; 1 Juan 5:14, 15). Si nosotros, por nuestra parte, ‘andamos con Dios’ fielmente y
llegamos a ser sus amigos, podremos darle alabanza y alegrar su corazón (Génesis 6:9; Proverbios 23:15, 16;
Santiago 2:23). No puede haber otro propósito más importante en la vida. El salmista lo expresó con estas
palabras: “Toda cosa que respira... alabe a Jah” (Salmo 150:6).
w05 1/6 pág. 18 párr. 15 Salvados por bondad inmerecida, y no por obras solamente
15. Aunque las obras por sí solas no pueden salvarnos, ¿por qué son necesarias?
15 Queda claro que aunque las obras por sí solas no pueden salvarnos, son necesarias. Por ello, a los
cristianos se les llama “un pueblo peculiarmente suyo, celoso de obras excelentes” y se les anima a incitarse “al
amor y a las obras excelentes” (Tito 2:14; Hebreos 10:24). Santiago, otro escritor bíblico, fue aún más específico
al decir simple y llanamente: “Como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la fe sin obras está muerta”
(Santiago 2:26).
Capítulo 3
w02 1/5 pág. 16 párr. 11 Jehová odia la traición
11. ¿Quiénes en especial han de ser cautelosos?
11 A los que tienen el privilegio de enseñar la Palabra de Dios en las congregaciones debe servirles de
advertencia Malaquías 2:7, donde dice que sus labios “deben guardar el conocimiento, y la ley es lo que la gente
debe buscar” en sus bocas. Sobre tales maestros pesa una gran responsabilidad, pues Santiago 3:1 indica que
‘recibirán juicio más severo’. Han de enseñar con vigor y entusiasmo, y sus enseñanzas han de basarse
sólidamente en la Palabra escrita de Dios y en la instrucción que se proporciona mediante la organización de
Jehová. De esa manera, “estarán adecuadamente capacitados para enseñar a otros”. Por ello, se les da este
consejo: “Haz lo sumo posible para presentarte aprobado a Dios, trabajador que no tiene de qué avergonzarse,
que maneja la palabra de la verdad correctamente” (2 Timoteo 2:2, 15).
w00 15/12 pág. 21 párr. 7 Estemos de pie completos y con firme convicción
7. ¿Cómo hemos de ver a los demás para convertirnos en cristianos completos?
7 Veamos un segundo caso: según Filipenses 2:3, no debemos hacer “nada movidos por espíritu de
contradicción ni por egotismo, sino considerando con humildad mental que los demás son superiores”. ¿Cómo
estamos adelantando en este campo? Todos tenemos puntos fuertes y puntos débiles. Si en el pasado nos
fijábamos enseguida en las flaquezas de los demás, ¿hemos progresado, de modo que ya no esperamos que
sean casi ‘perfectos’? (Santiago 3:2.) ¿Vemos ahora más que antes los aspectos en que son superiores a
nosotros? Es más, ¿los buscamos? “Debo reconocer que esta hermana me supera en paciencia.” “Aquel
hermano tiene una fe más fuerte.” “A decir verdad, es mejor maestro que yo.” “Ella controla el genio mejor que
yo.” Algunos colosenses quizá tenían que progresar en este campo. ¿Y nosotros?
w00 15/6 pág. 16 párr. 16 Honremos a quienes se ha dado autoridad sobre nosotros
16. ¿Qué aprendemos de los ejemplos de los falsos maestros y los ángeles?
16 Los ancianos de las congregaciones están nombrados por espíritu santo, pero aún son imperfectos y
cometen errores (Salmo 130:3; Eclesiastés 7:20; Hechos 20:28; Santiago 3:2). Por tanto, es posible que algunos
miembros de la congregación se sientan descontentos con ellos. ¿Cómo deberíamos reaccionar cuando
pensamos que algo no se está haciendo bien en la congregación, o al menos eso parece? Observemos el
contraste entre los falsos maestros del siglo primero y los ángeles: “Osados, voluntariosos, estos [falsos
maestros] no tiemblan ante los gloriosos, sino que hablan injuriosamente, mientras que los ángeles, aunque son
mayores en fuerza y poder, no presentan contra ellos acusación en términos injuriosos, lo cual no hacen por
respeto a Jehová” (2 Pedro 2:10-13). Mientras que los falsos maestros hablaron injuriosamente de “los gloriosos”
—los ancianos a los que se había concedido autoridad en la congregación cristiana del siglo primero—, los
ángeles no hablaron en términos injuriosos de los falsos maestros que estaban dividiendo a los hermanos.
Siendo estos superiores al hombre y con un mejor sentido de la justicia, eran conscientes de lo que estaba
ocurriendo en la congregación. No obstante, “por respeto a Jehová” le dejaron el juicio a Él (Hebreos 2:6, 7;
Judas 9).
w01 1/1 pág. 22 párr. 18 ¿Hasta dónde llega nuestro amor?
18. ¿Qué nos ayudará a cultivar amor al prójimo?
18 Primero, no dejemos de tener presente el amor que sentimos por Jehová Dios, pues constituye un fuerte
estímulo para amar al prójimo. ¿Por qué? Porque el que lo hagamos honra a nuestro Padre celestial y le trae
gloria y alabanza (Juan 15:8-10; Filipenses 1:9-11). Segundo, procuremos ver las cosas como Jehová las ve.
Siempre que pecamos, lo hacemos contra Jehová; pese a ello, él nos perdona una y otra vez, y sigue
amándonos (Salmo 86:5; 103:2, 3; 1 Juan 1:9; 4:18). Si adoptamos ese mismo criterio, estaremos dispuestos a
amar a los demás y a perdonarles sus ofensas (Mateo 6:12). Tercero, tratemos a los demás como deseamos que
ellos nos traten a nosotros (Mateo 7:12). Como somos imperfectos, necesitamos con frecuencia que se nos
perdone. Por ejemplo, cuando decimos algo que lastima a otras personas, esperamos que recuerden que de vez
en cuando todos pecamos con la lengua (Santiago 3:2). Si queremos que otros nos traten con amor, nosotros
debemos hacer lo mismo con ellos.
w03 15/10 págs. 14-15 párr. 9 Suministremos al conocimiento, autodominio
9. ¿Qué debilidades tienen algunos, y cuándo las superarán por completo?
9 Por ejemplo: quizá sepamos que ciertos hermanos que fumaban o tomaban drogas sienten a veces intensos
deseos de volver a hacerlo. O a algunos les resulta difícil comer y beber con moderación. Y aun a otros les
cuesta dominar la lengua, así que suelen tropezar en palabra. A fin de lidiar con tales defectos se requiere
esfuerzo diligente por cultivar autodominio. ¿La razón? Santiago 3:2 admite de manera realista: “Todos
tropezamos muchas veces. Si alguno no tropieza en palabra, este es varón perfecto, capaz de refrenar también
su cuerpo entero”. Hay quienes sienten un fuerte impulso de jugar por dinero o tal vez encuentren difícil reprimir o
controlar su mal genio. Puede que tome tiempo aprender a superar estas debilidades y otras similares. Aunque
hagamos grandes progresos en la actualidad, los malos deseos solo se erradicarán cuando alcancemos la
perfección. Mientras tanto, esforzarnos por ejercer autodominio nos ayudará a no recaer en un proceder
pecaminoso. Apoyémonos unos a otros en la lucha para no desfallecer (Hechos 14:21, 22).
w04 1/5 pág. 20 párrs. 9-10 Fortalezcámonos unos a otros
9, 10. ¿Qué bien se logra cuando una persona reconoce que necesita ayuda, y qué influencia puede tener
este hecho en otros miembros de la familia o la congregación?
9 Se logra mucho bien cuando quienes ocupan puestos de responsabilidad admiten que tienen limitaciones y
que dependen del apoyo de otros (Santiago 3:2). Ese reconocimiento fortalece los lazos entre los que poseen tal
autoridad y los que se hallan sujetos a ella, lo cual fomenta la comunicación franca y afectuosa. La humildad de
quienes están dispuestos a aceptar ayuda sirve de ejemplo a los que se encuentran en situaciones parecidas, y
muestra que los hermanos que llevan la delantera también son seres humanos y son accesibles (Eclesiastés
7:20).
10 Por ejemplo, a los hijos quizá les resulte más fácil aceptar la ayuda de sus padres para afrontar problemas y
tentaciones si saben que ellos pasaron por circunstancias similares (Colosenses 3:21). De este modo, las vías de
comunicación entre padres e hijos pueden abrirse, lo que les permitirá conversar más eficazmente sobre las
recomendaciones que da la Biblia y seguirlas con mayor prontitud (Efesios 6:4). De igual manera, los miembros
de la congregación estarán en mejor disposición de recibir la ayuda de los ancianos si entienden que, al igual que
ellos, estos se enfrentan a problemas, temores y ansiedades (Romanos 12:3; 1 Pedro 5:3). También en este
caso se fomentará la buena comunicación, que permitirá examinar los consejos bíblicos y robustecer la fe.
No olvidemos que nuestros hermanos necesitan ser fortalecidos ahora más que nunca (2 Timoteo 3:1).
w06 15/9 pág. 21 párr. 10 Demuestre amor y respeto controlando su lengua
10. ¿Por qué es importante refrenar la lengua?
10 “La lengua —dice Santiago 3:8—, nadie de la humanidad puede domarla.” Sin embargo, tal como un jinete
usa las riendas para refrenar al caballo, nosotros debemos hacer todo lo posible por refrenar la lengua. “Si a un
hombre le parece que es adorador formal, y con todo no refrena su lengua, sino que sigue engañando su propio
corazón, la forma de adoración de este hombre es vana.” (Santiago 1:26; 3:2, 3.) Estas palabras indican que el
uso que usted le dé a la lengua es un asunto muy serio. En realidad, no solo repercute en su relación marital,
sino también en su relación con Jehová Dios mismo (1 Pedro 3:7).
w03 15/9 pág. 10 párrs. 3-4 Las conversaciones espirituales edifican
3, 4. a) ¿Qué problema afrontamos todos con relación a nuestra habla? b) ¿Por qué debe importarnos lo
que decimos?
3 “La lengua —advierte el discípulo Santiago—, nadie de la humanidad puede domarla.” También nos
recuerda: “Todos tropezamos muchas veces. Si alguno no tropieza en palabra, este es varón perfecto, capaz de
refrenar también su cuerpo entero” (Santiago 3:2, 8). Ningún ser humano es perfecto. Por eso, aunque
tengamos las mejores intenciones, nuestra habla no siempre edifica a los demás ni alaba al Creador. Por lo tanto,
debemos aprender a medir bien lo que decimos. Además, Jesús declaró: “De todo dicho ocioso que hablen los
hombres rendirán cuenta en el Día del Juicio; porque por tus palabras serás declarado justo, y por tus palabras
serás condenado” (Mateo 12:36, 37). En efecto, somos responsables ante Dios de nuestras palabras.
4 Una de las mejores formas de evitar el habla perjudicial es cultivando el hábito de entablar conversaciones
espirituales. Este artículo mostrará cómo podemos hacerlo, qué clase de temas podemos tratar y qué beneficios
obtenemos del habla edificante.
w10 15/9 págs. 7-8 párr. 4 Busquemos con empeño la bendición de Jehová
4. ¿Qué implica la verdadera obediencia?
4 ¿Con qué actitud debían obedecer a Dios los israelitas? La Ley señalaba que tenían que servirle “con
regocijo y gozo de corazón”, pues si no, incurrirían en su desagrado (léase Deuteronomio 28:45-47).
Ciertamente, Jehová merece algo más que el cumplimiento mecánico de sus mandamientos; en realidad, los
animales e incluso los demonios son capaces de seguir órdenes (Mar. 1:27; Sant. 3:3). Quien obedece de
verdad a Jehová lo hace con un corazón lleno de amor y de gozo, pues confía plenamente en que él nunca pone
mandamientos irrazonables y en que es “remunerador de los que le buscan solícitamente” (Heb. 11:6; 1 Juan
5:3).
w00 1/3 pág. 17 párr. 14 ‘Hallemos a Jehová y su fuerza’
14. a) ¿Qué poder tiene la lengua? b) Dé ejemplos del daño que puede causar la lengua.
14 No todo el poder que poseemos procede directamente de Dios. La lengua, por ejemplo, tiene poder tanto
para hacer daño como para curar. “Muerte y vida están en el poder de la lengua”, advierte Salomón (Proverbios
18:21). Los resultados de la breve conversación que Satanás mantuvo con Eva muestran cuánto daño pueden
hacer las palabras (Génesis 3:1-5; Santiago 3:5). Nosotros también podemos hacer mucho daño con la lengua.
Unas observaciones inoportunas sobre el peso de una joven pueden conducirla por el camino de la anorexia.
Una repetición irreflexiva de alguna calumnia puede arruinar una amistad de toda la vida. Sí, hay que controlar la
lengua.
w06 15/9 pág. 21 párrs. 8-9 Demuestre amor y respeto controlando su lengua
8, 9. ¿Qué es probable que ocurra cuando los cónyuges se insultan, y por qué deben evitar las palabras
hirientes?
8 Insultarse quizá no parezca tan grave, pero piense en lo que puede provocar. Cuando alguien llama a su
cónyuge “estúpido”, “holgazán” o “egoísta”, está resumiendo toda su personalidad en una sola etiqueta que lo
único que hace es degradarlo. Sin duda, eso es una crueldad. ¿Y qué puede decirse de las afirmaciones que
subrayan los defectos del esposo o la esposa? ¿Verdad que frases como “Siempre llegamos tarde por tu culpa” o
“Nunca me escuchas” son realmente exageraciones? Lo más seguro es que el otro se ponga a la defensiva y los
dos terminen envueltos en una riña acalorada (Santiago 3:5).
9 Cuando los cónyuges no dejan de atacarse en sus conversaciones, el matrimonio se ve sometido a mucha
tensión, y las consecuencias pueden ser muy graves. Proverbios 25:24 dice: “Mejor es morar en un rincón de un
techo que con una esposa contenciosa, aunque en una casa en común”. Por supuesto, lo mismo puede decirse
de un esposo que siempre está discutiendo. Con el tiempo, las palabras hirientes socavarán la relación, y tal vez
hagan que el otro no se sienta amado o incluso se convenza de que no merece que lo amen. Como hemos visto,
controlar la lengua es sumamente importante. Pero ¿cómo se puede lograr?
w12 15/8 págs. 20-21 párrs. 3-4 ¡Cuidado con las trampas del Diablo!
3, 4. ¿Qué podría ocurrir si no controlamos la lengua? Ponga un ejemplo.
3 Cuando un animal se esconde en su guarida, algunos cazadores prenden fuego a la vegetación cercana
para hacerlo salir y entonces lo atrapan. En cierto sentido, el Diablo se vale de una estrategia similar. Él trata de
“prenderle fuego” a la congregación cristiana para hacer que abandonemos la seguridad de nuestro refugio
espiritual y vayamos directamente a sus garras. ¿De qué forma podríamos entrar en su juego sin darnos cuenta?
4 El discípulo Santiago afirmó que “la lengua es un fuego” (léase Santiago 3:6-8). Si no controlamos lo que
decimos, podríamos provocar un “incendio” en la congregación. ¿Cómo? Imaginemos la siguiente situación.
En una reunión se anuncia que cierta hermana ha sido nombrada precursora regular. Al terminar, dos
publicadoras conversan sobre el tema. La primera se alegra por la noticia y expresa sus mejores deseos para la
nueva precursora. La segunda cuestiona los motivos de la hermana y hasta insinúa que solo busca ser el centro
de atención. ¿De cuál de las dos nos gustaría ser amigos? ¿Quién tiene más posibilidades de originar un “fuego”
en la congregación con su lengua? La respuesta es obvia.
w00 1/5 pág. 10 párrs. 11-12 Defendamos con firmeza la enseñanza piadosa
11, 12. a) ¿Cuál fue una fuente de ideas perjudiciales en la congregación del siglo primero? b) ¿Por qué
no defendieron con firmeza la enseñanza piadosa algunos cristianos?
11 Veamos otra posible fuente de ideas perjudiciales. Aunque sin intención de enseñar falsedades, puede que
un cristiano dedicado adopte el hábito de hablar irreflexivamente (Proverbios 12:18). Debido a nuestra naturaleza
imperfecta, todos pecamos a veces con la lengua (Proverbios 10:19; Santiago 3:8). Está claro que en los días
del apóstol Pablo algunos miembros de la congregación no controlaron la lengua y se envolvieron en debates
insustanciales sobre palabras (1 Timoteo 2:8). También hubo quienes pensaban que sus opiniones eran las
mejores e incluso se atrevieron a desafiar la autoridad de Pablo (2 Corintios 10:10-12). Esta actitud ocasionó
conflictos innecesarios.
12 Tales desacuerdos se convirtieron a veces en “disputas violentas acerca de insignificancias”, lo que
perturbó la paz de la congregación (1 Timoteo 6:5; Gálatas 5:15). Pablo escribió sobre los que promovían esas
discusiones: “Si cualquier hombre enseña otra doctrina y no se aviene a palabras saludables, las de nuestro
Señor Jesucristo, ni a la enseñanza que va de acuerdo con la devoción piadosa, está hinchado de orgullo, y
no entiende nada, sino que está mentalmente enfermo sobre cuestiones y debates acerca de palabras. De estas
cosas provienen envidia, contienda, discursos injuriosos, sospechas inicuas” (1 Timoteo 6:3, 4).
w01 15/12 págs. 14-15 párrs. 20-21 Un remedio práctico contra las tensiones de la vida
20, 21. ¿Qué programa puede seguir para conocer mejor las enseñanzas de Jesús, y cómo puede evaluar
su progreso?
20 Observe de nuevo el recuadro titulado “Enseñanzas para su provecho”. La forma en que estas se han
agrupado le permitirá concentrarse cada día en por lo menos una de ellas. Empiece leyendo las palabras de
Jesús en los versículos citados. A continuación, reflexione en ellas. Piense en cómo aplicar esa instrucción
divina. Si le parece que ya la está obedeciendo, pregúntese cómo podría hacerlo en mayor medida. Céntrese en
ella durante ese día. En caso de que le cueste comprenderla o ver maneras de aplicarla, dedíquele otro día.
Ahora bien, tenga presente que no es preciso que continúe con la misma hasta dominarla por completo. Al día
siguiente céntrese en otra enseñanza de Jesús. Al cabo de una semana, evalúe hasta qué punto ha logrado
poner en práctica cuatro o cinco de ellas. Vaya añadiendo otras a lo largo de la segunda semana. Si percibe una
deficiencia en la aplicación de algún aspecto, no se desanime: tal experiencia es común a todos los cristianos
(2 Crónicas 6:36; Salmo 130:3; Eclesiastés 7:20; Santiago 3:8). Siga el mismo procedimiento durante la tercera y
la cuarta semanas.
21 Después de más o menos un mes, quizá haya abarcado los 31 aspectos. En cualquier caso, ¿cómo se
sentirá al lograrlo? ¿Acaso no se sentirá más feliz, tal vez más relajado? Aun si no mejora mucho, es probable
que sufra menos tensión, o que por lo menos pueda sobrellevarla mejor; además, dispondrá de un método para
seguir progresando. No olvide que hay muchos otros aspectos de las enseñanzas de Jesús que no figuran en la
lista. ¿Por qué no busca algunos y trata de ponerlos en práctica? (Filipenses 3:16.)
w01 1/9 pág. 11 párr. 12 “Busque la paz y siga tras ella”
12. ¿De qué maneras podemos ser pacificadores en la familia?
12 Pablo dijo que quienes se casan “tendrán tribulación en la carne” (1 Corintios 7:28). Estos se enfrentarán a
diversas dificultades, como por ejemplo, estar en desacuerdo de vez en cuando. ¿Cómo proceder en
estos casos? De manera pacífica. El pacificador tratará de que la disputa no pase a mayores. ¿De qué modo?
Primero, vigilando la lengua. Cuando se utiliza este miembro pequeño para hacer comentarios sarcásticos y
ofensivos, es verdaderamente una “cosa ingobernable y perjudicial, [...] llena de veneno mortífero” (Santiago
3:8). El pacificador usa la lengua para confortar, no para derrumbar (Proverbios 12:18).
w11 15/6 pág. 28 párrs. 17-18 “Respeten a los que trabajan duro entre ustedes”
17, 18. ¿Qué debemos recordar si un anciano nos da un consejo?
17 Los ancianos saben que no son perfectos y que a veces dicen cosas que luego lamentan (1 Rey. 8:46;
Sant. 3:8). También comprenden que, para cualquier miembro de la congregación, ser corregido no es “cosa de
gozo, sino penosa” (Heb. 12:11). Por eso, antes de abordar a un cristiano para amonestarlo, suelen pasar mucho
tiempo reflexionando y orando. Así que, si un superintendente nos diera un consejo, deberíamos verlo como una
prueba de su interés por nosotros.
18 Supongamos que tenemos cierto problema de salud de origen desconocido. Logramos dar con un médico
que identifica la enfermedad, pero su diagnóstico no es precisamente agradable. ¿Nos enojaremos con él?
Es evidente que no. ¿Y si nos recomienda un tratamiento doloroso, como una operación? Como sabemos que es
por nuestro propio bien, seguramente lo aceptaremos. ¿Influirá en algo si nos lo dice de forma brusca? Tal vez al
principio, pero no permitiremos que eso condicione nuestra decisión de tratarnos. De igual modo, cuando un
anciano nos da un consejo, no permitamos que la forma en que nos lo dé afecte nuestra decisión de escucharlo.
Recordemos que Jehová y Jesús podrían estar usándolo para ayudarnos o protegernos espiritualmente.
w07 15/9 pág. 28 párr. 10 ¿De qué maneras practicamos la misericordia?
10. ¿Por qué debemos dominar la lengua?
10 Por otro lado, Santiago dice lo siguiente acerca de la lengua: “[Es] ingobernable y perjudicial [y] está llena
de veneno mortífero. Con ella bendecimos a Jehová, sí, al Padre, y, no obstante, con ella maldecimos a hombres
que han llegado a la existencia ‘a la semejanza de Dios’. De la misma boca salen bendición y maldición”. Unos
versículos después, Santiago añade: “Si ustedes tienen en el corazón amargos celos y espíritu de contradicción,
no anden haciendo alardes y mintiendo contra la verdad. Esta no es la sabiduría que desciende de arriba, sino
que es la terrenal, animal, demoníaca. Porque donde hay celos y espíritu de contradicción, allí hay desorden y
toda cosa vil. Pero la sabiduría de arriba es primeramente casta, luego pacífica, razonable, lista para obedecer,
llena de misericordia y buenos frutos, sin hacer distinciones por parcialidad, sin ser hipócrita” (Santiago 3:8-10a,
14-17).
w10 15/10 págs. 16-17 párrs. 6-7 ¿Tomamos la iniciativa en honrar a nuestros hermanos?
6, 7. ¿Por qué hemos de respetar a los demás?
6 Puesto que para tratar a alguien con honra es fundamental que sintamos respeto sincero por esa persona,
nunca debemos olvidar las razones bíblicas que tenemos para respetar a todos nuestros hermanos. Veamos dos
de esas razones.
7 A diferencia de las demás criaturas en la Tierra, los seres humanos fuimos creados “a la semejanza de Dios”
(Sant. 3:9). De modo que poseemos atributos divinos como el amor, la sabiduría y la justicia. Veamos qué más
hemos recibido de nuestro Creador. El salmista escribió: “Oh Jehová [...], tú, cuya dignidad se relata por encima
de los cielos [...,] procediste a hacerlo [al hombre] un poco menor que los que tienen parecido a Dios, y con gloria
y esplendor [“honra”, Reina-Valera, 1960] entonces lo coronaste” (Sal. 8:1, 4, 5; 104:1). Dios ha coronado, o
adornado, a los seres humanos en general con cierta medida de dignidad, gloria y honra. Por tanto, cuando
dignificamos a una persona, en realidad estamos honrando al Ser que la dotó de dignidad: el propio Jehová. Y si
debemos tratar con respeto al prójimo en general, con mucha más razón debemos respetar a nuestros hermanos
cristianos (Juan 3:16; Gál. 6:10).
w12 15/5 pág. 26 párr. 15 ¿Refleja usted la gloria de Jehová?
15. ¿Cómo influye el amor en nuestras relaciones con los demás?
15 El amor nos impulsa a hacer el bien a quienes nos rodean (Rom. 13:8-10). Si amamos a nuestro cónyuge,
le seremos siempre fieles. Si amamos a los ancianos y respetamos su trabajo, seremos obedientes y sumisos.
Si los jóvenes aman a sus padres, los honrarán y obedecerán, y no hablarán mal de ellos. Si amamos al prójimo,
trataremos a la gente con respeto, nunca con aires de superioridad (Sant. 3:9). Y si los ancianos aman a las
ovejas de Dios, las tratarán con ternura (Hech. 20:28, 29).
w11 15/2 págs. 30-31 párrs. 11-12 ¿Odiamos la maldad?
11, 12. ¿Cómo podemos mostrar odio por la maldad a la hora de seleccionar la música que escuchamos?
11 La música y la letra de las canciones pueden dejar una profunda huella en nuestros sentimientos y, por
consiguiente, en nuestro corazón. Es verdad que la música es un don de Dios y que se ha utilizado por siglos en
su adoración (Éxo. 15:20, 21; Efe. 5:19). Pero no es menos cierto que las canciones de este mundo ensalzan la
inmoralidad (1 Juan 5:19). ¿Cómo podemos determinar si lo que escuchamos nos está corrompiendo?
12 Pudiéramos preguntarnos: “¿Qué dicen las canciones que escucho? ¿Exaltan el asesinato, el adulterio, la
fornicación y el lenguaje obsceno? Si le leyera la letra a otra persona, ¿pensaría ella que detesto la maldad o, por
el contrario, que tengo el corazón contaminado?”. No podemos afirmar que odiamos el pecado y al mismo tiempo
escuchar canciones que lo alaban. Jamás olvidemos lo que dijo Jesús: “Las cosas que proceden de la boca salen
del corazón, y esas cosas contaminan al hombre. Por ejemplo, del corazón salen razonamientos inicuos,
asesinatos, adulterios, fornicaciones, hurtos, testimonios falsos, blasfemias” (Mat. 15:18, 19; compárese con
Santiago 3:10, 11).
w01 1/2 pág. 18 párr. 15 ¿Cumplimos con nuestra dedicación?
15. ¿Qué examen debemos hacer cada día?
15 A fin de cumplir a conciencia con nuestra dedicación, debemos alabar a Jehová a diario. ¿Por qué
no repasamos al final de cada jornada nuestras acciones para ver de qué modo hemos contribuido a la
santificación del nombre de Dios y la proclamación de las buenas nuevas del Reino? Tal vez lo hayamos hecho
mediante nuestra conducta limpia, nuestra conversación edificante o nuestro interés amoroso en familiares y
amigos. ¿Hemos aprovechado las oportunidades de hablar a otras personas de la esperanza cristiana? ¿Hemos
ayudado a alguien a pensar seriamente en las promesas de Dios? Acumulemos todos los días algo valioso en
sentido espiritual para, por así decirlo, contar con una rica cuenta bancaria espiritual (Mateo 6:20; 1 Pedro 2:12;
3:15; Santiago 3:13).
w02 1/8 pág. 19 párr. 17 “Las cosas magníficas de Dios” nos incitan a actuar
17. a) ¿Qué preguntas podríamos hacernos al comprar ropa o escoger cierto estilo? b) ¿Por qué deben
interesarse los cabezas de familia en la apariencia de los miembros de su casa?
17 Antes de comprar una prenda de ropa, sería prudente que nos preguntáramos: “¿Por qué me atrae este
estilo? ¿Es porque me identifica con un artista famoso, alguien a quien admiro? ¿La llevan los miembros de una
banda callejera o de un grupo que promueve una actitud independiente y rebelde?”. También deberíamos
observar con detenimiento la prenda misma. Si se trata de un vestido o una falda, ¿qué largo tiene? ¿Y el corte?
¿Es una prenda modesta, apropiada y digna, o es muy ceñida, provocativa o desaliñada? Preguntémonos:
“¿Será causa de tropiezo el que me la ponga?” (2 Corintios 6:3, 4). ¿Por qué debe interesarnos este asunto?
Porque la Biblia dice que “hasta el Cristo no se agradó a sí mismo” (Romanos 15:3). Los cabezas de familia
cristianos tienen que preocuparse por la apariencia de los miembros de su casa. Debido a su respeto por el
glorioso Dios al que adoran, no deben vacilar en aconsejarlos con firmeza y bondad cuando sea preciso
(Santiago 3:13).
w03 15/3 pág. 19 párr. 19 Procure ver a los demás como Jehová los ve
19. ¿Qué pasos prácticos podría dar para resolver desavenencias serias?
19 ¿Y si surgen malentendidos que simplemente no podemos olvidar por más que lo intentemos? (Salmo 4:4.)
¿Le ha ocurrido esto con alguno de sus hermanos espirituales? En tal caso, ¿por qué no trata de resolver el
asunto? (Génesis 32:13-15.) Primero, diríjase a Jehová en oración y pídale su guía. Luego, teniendo presentes
las características positivas de la otra persona, abórdela con la “apacibilidad que pertenece a la sabiduría”
(Santiago 3:13). Dígale que desea hacer las paces, y recuerde el consejo inspirado por Dios de “ser presto en
cuanto a oír, lento en cuanto a hablar, lento en cuanto a ira” (Santiago 1:19). La recomendación de ser “lento en
cuanto a ira” deja entrever que su interlocutor podría hacer o decir algo que lo enojara. Si eso ocurriera, pídale a
Jehová autodominio (Gálatas 5:22, 23). Permita que su hermano se exprese y escúchelo atentamente sin
interrumpirlo, aun cuando no concuerde con todo lo que diga. Puede que el punto de vista de él sea erróneo,
pero aun así es su punto de vista. Intente ver el problema como él lo ve, lo que muy bien pudiera incluir verse a
través de los ojos de su hermano (Proverbios 18:17).
w08 15/3 pág. 21 párrs. 3-4 “¿Quién es sabio y entendido entre ustedes?”
3, 4. ¿Qué necesitamos para ser sabios de verdad?
3 Como vemos, es necesario averiguar lo que se requiere para ser verdaderamente sabios y, como resultado,
recibir el favor divino. Proverbios 9:10 señala: “El temor de Jehová es el comienzo de la sabiduría, y el
conocimiento del Santísimo es lo que el entendimiento es”. La persona sabia debe tener un temor sano de Dios y
respetar sus leyes. Y esto implica más que simplemente reconocer que Dios existe y que ha establecido normas.
El discípulo Santiago nos hace reflexionar en este asunto (léase Santiago 3:13). Fijémonos en la expresión:
“Que muestre por su conducta excelente sus obras”. Así es, la verdadera sabiduría debe reflejarse en todo lo que
hacemos y decimos.
4 Para ser sabios de verdad, hemos de tener buen juicio y utilizar el conocimiento y la facultad del
entendimiento de la mejor manera. ¿Cómo demostramos con nuestras obras que poseemos tal sabiduría?
Santiago enumera una serie de características que manifiestan quienes son sabios. ¿Cómo nos ayuda lo que él
dijo a tener buenas relaciones con nuestros hermanos y con otras personas?
w08 15/11 págs. 20-21 Puntos sobresalientes de las cartas de Santiago y Pedro
Lecciones para nosotros:
Santiago 3:13-17. “La sabiduría de arriba” es muy superior a la sabiduría “terrenal, animal, demoníaca”. Así
pues, busquemos la sabiduría de Dios como si fuera un tesoro (Pro. 2:1-5).
w00 1/5 pág. 9 párr. 7 Defendamos con firmeza la enseñanza piadosa
7. ¿Qué clase de sabiduría humana puede socavar nuestra confianza en la Biblia?
7 Otra fuente de información potencialmente dañina es la avalancha de ideas publicadas por algunos
científicos y eruditos que ponen en duda la autenticidad de la Biblia (compárese con Santiago 3:15). Estas
suelen aparecer en revistas y libros populares, y pueden socavar nuestra confianza en la Biblia. Hay quienes se
enorgullecen de menoscabar la autoridad de la Palabra de Dios mediante un sinfín de especulaciones. En los
días de los apóstoles existió un peligro similar, como se deduce de las palabras del apóstol Pablo: “Cuidado:
quizás haya alguien que se los lleve como presa suya mediante la filosofía y el vano engaño según la tradición de
los hombres, según las cosas elementales del mundo y no según Cristo” (Colosenses 2:8).
w00 1/11 pág. 14 párr. 8 Podemos preservar nuestra pureza moral
8. a) ¿Por qué debemos hacer que nuestros pensamientos giren en torno a cosas sanas? b) ¿Qué
debemos evitar?
8 Es preciso además que nuestros pensamientos giren en torno a asuntos verdaderos, serios, justos, castos,
amables, de buena reputación, virtuosos y dignos de alabanza (Filipenses 4:8). Para ello debemos seleccionar lo
que vemos y leemos, así como la música que escuchamos. Decir que las publicaciones inmorales no ejercen una
influencia corruptora es como afirmar que leer literatura que enseña valores morales no tiene consecuencias
positivas. No olvidemos que los seres humanos imperfectos podemos caer fácilmente en la trampa de la
inmoralidad. Los libros, las revistas, las películas y la música que avivan los impulsos sexuales provocan deseos
impropios, deseos que pueden conducirnos al pecado. Para preservar la pureza moral tenemos que llenar la
mente con la sabiduría piadosa (Santiago 3:17).
w01 1/9 págs. 12-13 párr. 18 “Busque la paz y siga tras ella”
18. ¿Cómo fomentan los ancianos la paz entre sí?
18 Los ancianos de la congregación son los primeros en actuar como pacificadores. Jehová predijo lo siguiente
sobre su pueblo: “Nombraré la paz como tus superintendentes, y la justicia como los que te asignan tus tareas”
(Isaías 60:17). En armonía con estas palabras proféticas, quienes sirven de pastores cristianos hacen lo posible
por fomentar la paz entre sí y entre el rebaño. Los ancianos mantienen la paz entre sí manifestando la “sabiduría
de arriba”, que es pacífica y razonable (Santiago 3:17). A veces tienen opiniones diferentes, pues sus
antecedentes y experiencias en la vida varían. ¿Significa eso que les falta paz? No si manejan la situación como
es debido. Los pacificadores expresan con modestia sus ideas y escuchan con respeto las de los demás. En vez
de insistir en su opinión, analizan con oración la de sus hermanos. Si no se viola ningún principio bíblico, por lo
general hay lugar para diversos pareceres. Los pacificadores ceden y apoyan la decisión de la mayoría, aun
cuando esta difiera de la suya, y de ese modo demuestran que son razonables (1 Timoteo 3:2, 3). Los ancianos
experimentados saben que es más importante conservar la paz que lograr que las cosas se hagan a su modo.
w01 15/8 págs. 26-27 párr. 6 No desistamos de hacer lo que es excelente
6. ¿Qué puede someter a tensión las relaciones entre los cristianos de la actualidad?
6 La mayoría de las pruebas a las que hoy hacemos frente tienen que ver con las inquietudes normales de la
vida. Abrahán mismo tuvo que soportar las tensiones entre sus manaderos y los de su sobrino Lot (Génesis 13:5-
7). De modo similar, las diferencias de personalidad y los celos mezquinos pueden someter a tensión las
relaciones entre los hermanos y hasta poner en peligro la paz de la congregación. “Donde hay celos y espíritu de
contradicción, allí hay desorden y toda cosa vil.” (Santiago 3:16.) ¡Qué importante es que no desistamos, sino
que antepongamos la paz al orgullo personal, como hizo Abrahán, y busquemos el interés de los demás!
(1 Corintios 13:5; Santiago 3:17.)
w06 15/10 pág. 24 párr. 4 Demuestre su fe por su modo de vivir
4. ¿Qué debe procurar todo el que organiza una reunión social?
4 Si usted va a organizar una reunión social y es el responsable de ella, debe planearla con cuidado. Esto es
cierto aun cuando solo piense invitar a unos cuantos hermanos para comer y conversar amigablemente
(Romanos 12:13). Procure que “todas las cosas se efectúen decentemente”, dejándose guiar por “la sabiduría de
arriba” (1 Corintios 14:40; Santiago 3:17). El apóstol Pablo escribió: “Sea que estén comiendo, o bebiendo, o
haciendo cualquier otra cosa, hagan todas las cosas para la gloria de Dios. Eviten hacerse causas de tropiezo”
(1 Corintios 10:31, 32). ¿Qué aspectos requerirán particular atención? Pensar en ellos de antemano le permitirá
asegurarse de que tanto usted como sus invitados demuestren su fe mediante obras (Romanos 12:2).
w08 15/4 pág. 29 ¿Recuerda usted?
Según Santiago 3:17, ¿qué cualidades debemos demostrar?
Una de ellas es la castidad, que nos hará rechazar lo malo de inmediato (Gén. 39:7-9). También debemos ser
pacíficos evitando las actitudes agresivas y las acciones que perturban la paz. Por eso cabe preguntarnos: “¿Se
me conoce como alguien que promueve la paz o, más bien, que la perturba? ¿Discuto a menudo? ¿Me ofendo
con facilidad o tiendo a ofender a los demás? ¿Estoy dispuesto a perdonar y a no insistir en que se hagan las
cosas a mi manera?”.—15/3, páginas 24, 25.
w12 15/4 pág. 26 párrs. 15-16 Jehová sabe librar a su pueblo
15, 16. a) ¿Qué instrucciones concretas dio Jesús, y por qué era esencial que sus discípulos las
siguieran? b) ¿De qué dependerá nuestra liberación?
15 Sin razón aparente, Cestio Galo y sus tropas emprendieron la retirada, y los celotes se pusieron a
perseguirlos. De pronto, con todos los combatientes fuera de Jerusalén, a los seguidores de Cristo se les
presentó la oportunidad de escapar. Jesús les había dicho claramente que dejaran atrás sus bienes materiales y
partieran sin demora (léase Mateo 24:17, 18). ¿Era necesaria tanta urgencia? La respuesta no tardaría en quedar
manifiesta. A los pocos días, los celotes regresaron y empezaron a obligar a los habitantes de Jerusalén y Judea
a apoyarlos en su rebelión. A medida que los distintos bandos judíos luchaban por el poder, las condiciones de
vida en la ciudad se deterioraron rápidamente. La huida se hizo cada vez más difícil, hasta que con el regreso de
los romanos en el año 70 resultó imposible (Luc. 19:43). Los que se habían demorado acabaron atrapados. Sin
embargo, los cristianos que habían obedecido las instrucciones de Jesús de huir a las montañas salvaron su
vida. Pudieron constatar personalmente que Jehová sabe librar a sus siervos. ¿Qué lección extraemos de este
relato?
16 Durante la gran tribulación, cuando vayan ocurriendo los diversos sucesos predichos, los cristianos
tendremos que seguir las indicaciones que Dios nos haya dado a través de su Palabra y su organización.
Tomemos como ejemplo el mandato de Jesús: “Echen a huir a las montañas”. Aunque tendrá aplicación en
nuestros tiempos, todavía no sabemos de qué forma deberemos huir. Sin embargo, podemos estar seguros de
que Jehová aclarará las instrucciones cuando llegue el momento. Ya que nuestra liberación dependerá de que
obedezcamos, hacemos bien en preguntarnos: “¿Cómo suelo reaccionar a la guía que da Jehová hoy a sus
siervos? ¿La obedezco de inmediato, o lo pienso dos veces?” (Sant. 3:17).
w09 15/10 pág. 9 párr. 8 “Sean pacíficos con todos los hombres”
8. ¿Cómo podemos promover la paz en la familia y en la congregación?
8 Una manera de promover la paz es resolviendo cuanto antes las diferencias que se producen en la familia, lo
cual evita que se agraven los problemas (Pro. 15:18; Efe. 4:26). Y lo mismo debemos hacer en la congregación.
El apóstol Pedro señaló que para alcanzar la paz es necesario reprimir la lengua (1 Ped. 3:10, 11). Santiago
también advirtió sobre los peligros de dar mal uso a la lengua y sobre la importancia de evitar los celos y las
rivalidades. Luego agregó: “La sabiduría de arriba es primeramente casta, luego pacífica, razonable, lista para
obedecer, llena de misericordia y buenos frutos, sin hacer distinciones por parcialidad, sin ser hipócrita. Además,
en cuanto al fruto de la justicia, su semilla se siembra en condiciones pacíficas para los que están haciendo la
paz” (Sant. 3:17, 18).
w01 15/8 págs. 22-23 párr. 13 Tengamos fe como la de Abrahán
13. ¿De qué utilidad es el ejemplo de Abrán para los cristianos que tengan disputas sobre cuestiones
económicas?
13 En cambio, Abrán tenía fe en la promesa de Jehová de que su descendencia acabaría poseyendo toda
aquella tierra, por lo que no iba a discutir por una pequeña parte de ella. Con generosidad se guió por el principio
que más adelante se anotaría en 1 Corintios 10:24: “Que cada uno siga buscando, no su propia ventaja, sino la
de la otra persona”. Este es un buen recordatorio para quienes tengan una disputa con un hermano cristiano
sobre cuestiones económicas. Algunos han llevado a sus hermanos a los tribunales en lugar de seguir el consejo
de Mateo 18:15-17 (1 Corintios 6:1, 7). El ejemplo de Abrán demuestra que es preferible sufrir perjuicio
económico a causar oprobio al nombre de Jehová o perturbar la paz de la congregación cristiana (Santiago
3:18).
w08 15/11 págs. 20-21 Puntos sobresalientes de las cartas de Santiago y Pedro
Lecciones para nosotros:
Santiago 3:18, notas. La semilla de las buenas nuevas del Reino “se siembra con paz por los que están
haciendo la paz”. Por eso es importante que seamos personas conciliadoras y humildes, y que evitemos las
peleas y las discusiones.
w08 1/8 pág. 12 La comunicación con los adolescentes “¿Estaré echando a perder la comunicación
insistiendo en que mi hijo hable?” La Biblia indica: “En cuanto al fruto de la justicia, su semilla se siembra en
condiciones pacíficas para los que están haciendo la paz” (Santiago 3:18). Mediante sus palabras y actitud,
genere “condiciones pacíficas” para que su hijo se sienta inclinado a hablar. Recuerde que usted es como un
abogado que lo defiende, y no como un fiscal que procura desacreditarlo. “Un padre sensato no hace
comentarios como: ‘¿Cuándo vas a dejar de portarte como un niño?’ o ‘¿Cuántas veces te lo tengo que decir?’ —
explica un coreano llamado Kyung-Joon—. Tras cometer varios errores de este tipo, comprendí que a mis hijos
no solo les molestaba la manera como les hablaba, sino también lo que les decía.”
¿POR QUÉ NO INTENTA ESTO? Si su hijo no contesta cuando usted le hace preguntas, intente otro método.
Por ejemplo, en vez de preguntarle a su hija cómo le fue en el día, cuéntele cómo le fue a usted, y fíjese en su
reacción. O si quiere averiguar lo que piensa de un asunto, hágale preguntas que no se centren en ella. Dígale:
“¿Qué opina tu amiga Fulanita?”, y entonces pregúntele: “¿Y qué le dirías tú a ella?”.
Comunicarse con los adolescentes no es una tarea imposible. Cambie de método dependiendo de la
necesidad. Hable con otros padres que hayan tenido éxito (Proverbios 11:14). Cuando converse con sus hijos,
sea “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar, lento en cuanto a ira” (Santiago 1:19). Y por encima de
todo, nunca se dé por vencido, sino siga “criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová” (Efesios 6:4).
Capítulo 4
w01 1/9 pág. 12 párr. 16 “Busque la paz y siga tras ella”
16. ¿Cómo manifestaron algunos cristianos del siglo primero un espíritu como el de Satanás?
16 La exhortación de Santiago a los cristianos fue que se resistieran a adoptar un espíritu contencioso, pues
no promueve la paz. Escribió: “¿De qué fuente son las guerras y de qué fuente son las peleas entre ustedes?
¿No son de esta fuente, a saber, de sus deseos vehementes de placer sensual que se hallan en conflicto en sus
miembros?” (Santiago 4:1). Con “deseos vehementes de placer sensual” tal vez hacía referencia a la avidez de
bienes materiales o el interés por tener prestigio, autoridad o influencia. Según parece, algunos miembros de la
congregación querían sobresalir, igual que Satanás, en lugar de ser de “los menores”, como dijo Jesús que
serían sus verdaderos seguidores (Lucas 9:48). Ese espíritu puede privar de paz a la congregación.
w03 15/9 pág. 20 párr. 19 ¿Por qué debemos orar incesantemente?
19. ¿Por qué no debemos concluir que las oraciones que aparentemente quedan sin contestar son un
indicio de la desaprobación divina?
19 ¿Y si nuestra petición no parece recibir una respuesta inmediata? En ese caso debemos asegurarnos de
que esté en armonía con la voluntad de Jehová y de que la ofrecemos en el nombre de Jesús (Juan 16:23;
1 Juan 5:14). El discípulo Santiago dijo que ciertos cristianos no recibían respuesta a sus oraciones porque
pedían “con un propósito malo” (Santiago 4:3). Por otra parte, no hemos de concluir enseguida que las oraciones
que aparentemente quedan sin contestar son siempre un indicio de la desaprobación divina. Puede que a veces
Jehová permita que sus fieles adoradores le oren con insistencia sobre un asunto durante un tiempo antes de
que su respuesta se haga patente. “Sigan pidiendo, y se les dará”, dijo Jesús (Mateo 7:7). De ahí que debamos
“persever[ar] en la oración” (Romanos 12:12).
w01 1/10 págs. 14-15 párr. 8 ¿Cómo ayudar a un hijo “pródigo”?
8. ¿Cómo contribuye la oración a acercarnos a Dios?
8 La oración también contribuye a acercarnos a Dios. Una adolescente tenía el corazón dividido entre el modo
de vivir cristiano y sus amistades no creyentes (Santiago 4:4). ¿Qué hizo? “Por primera vez —admitió— oré de
verdad a Jehová y le conté cómo me sentía.” Llegó a la conclusión de que su plegaria había sido contestada
cuando terminó encontrando en la congregación cristiana una amiga a quien confiarse. Al percibir que Jehová la
dirigía, entabló una relación personal con él. Los padres pueden ayudar a sus hijos mejorando la calidad de sus
oraciones. Cuando oren en familia, harán bien en sincerarse con Jehová para que los hijos perciban el lazo que
los une a él.
w01 15/6 pág. 17 párr. 18 No nos hagamos oidores olvidadizos
18. ¿Qué clase de conducta puede resultar en inmoralidad sexual?
18 Al pueblo de Jehová se le conoce bien hoy por sus elevadas normas morales. No obstante, algunos
cristianos han dejado de pensar en Dios y sus principios cuando se les ha inducido a practicar inmoralidad
sexual. Se han hecho oidores olvidadizos. Es posible que al principio la tentación no implique cometer
fornicación, sino la tendencia a mirar pornografía, hacer bromas impropias o flirtear, o tener una relación estrecha
con personas de moralidad débil. Todo ello ha llevado a algunos cristianos a pecar (1 Corintios 15:33; Santiago
4:4).
w04 15/7 pág. 11 párr. 7 ¿Nos deleitamos en “la ley de Jehová”?
7. ¿Por qué debemos tomar en serio las palabras de Salmo 1:1?
7 De no tomar en serio las palabras de apertura del Salmo primero, correríamos el riesgo de perder la
espiritualidad que hemos adquirido mediante el estudio de las Escrituras. De hecho, podríamos ir de mal en peor.
Todo podría empezar si nos dejáramos influir por los consejos de los inicuos y luego estrecháramos nuestra
relación con ellos. Hasta es posible que acabásemos convertidos en unos burlones apóstatas y sin fe. Como es
lógico, existe el peligro de que su amistad promueva en nosotros una actitud irreverente que arruine nuestra
relación con Jehová Dios (1 Corintios 15:33; Santiago 4:4). ¡Jamás permitamos que eso nos suceda!
w05 1/10 pág. 28 párr. 9 Padres, ¿qué futuro desean para sus hijos?
9. ¿Qué puede decirse del costo económico de la educación superior hoy día?
9 Cuando hablamos de costos, por lo general pensamos en términos de dinero. Es cierto que algunos
gobiernos dan ayudas económicas, de modo que los estudiantes cualificados no tienen que pagar tasas
ni matrículas. Pero en casi todas partes, tales estudios son cada vez más caros. Un artículo del periódico The
New York Times señala: “La educación superior solía considerarse un generador de oportunidades. Ahora solo
confirma la brecha entre los ricos y los pobres”. En otras palabras, la educación superior de calidad se está
convirtiendo rápidamente en un privilegio exclusivo de los ricos e influyentes, quienes se la proporcionan a sus
hijos para que ellos también lleguen a ser los miembros ricos e influyentes de la sociedad. ¿Deberían los padres
cristianos poner esa meta a sus hijos? (Filipenses 3:7, 8; Santiago 4:4.)
w00 1/8 pág. 11 párr. 8 La presunción conduce a la deshonra
8. ¿Cómo puede manifestarse entre los cristianos la “tendencia hacia la envidia”?
8 El relato de Coré nos sirve de advertencia. Ya que la “tendencia hacia la envidia” está presente en el ser
humano imperfecto, puede manifestarse incluso en la congregación cristiana (Santiago 4:5). Por ejemplo, es
posible que concedamos demasiada importancia a la posición. Quizá envidiemos, como Coré, a los que tienen
privilegios que nosotros deseamos. O pudiéramos parecernos a Diótrefes, un cristiano del siglo primero que
criticó con dureza la autoridad apostólica, evidentemente porque la ambicionaba para sí. De hecho, Juan escribió
que a Diótrefes ‘le gustaba tener el primer lugar’ (3 Juan 9).
w05 15/10 pág. 25 párrs. 17-18 Evitemos desarrollar un corazón altivo
17, 18. ¿Por qué debemos todos evitar la altivez?
17 El caso de Agar muestra que cuando la situación de una persona mejora, esta puede volverse altiva. La lección es que
las riquezas o la autoridad pueden engreír incluso a un cristiano que haya servido a Jehová con corazón puro. También es
posible que se vuelva soberbio si otros lo alaban por sus éxitos, sabiduría o capacidad. Efectivamente, el cristiano debe
estar alerta para no dejar que la altivez se aloje en el corazón, sobre todo si tiene éxito en lo que hace o si se le confían más
responsabilidades.
18 La principal razón para evitar la altivez es la opinión que Dios tiene de ella. Su Palabra afirma: “Ojos altivos y un
corazón arrogante —lámpara de los inicuos— son pecado” (Proverbios 21:4). Es interesante el hecho de que la Biblia
exhorta especialmente a los cristianos “que son ricos en el presente sistema de cosas” a que no sean “altaneros” u
“orgullosos” (1 Timoteo 6:17, nota; Deuteronomio 8:11-17). Por su parte, los cristianos que no son ricos deben evitar tener un
“ojo envidioso” y han de recordar que la altivez puede desarrollarse en cualquiera de nosotros, seamos ricos o pobres
(Marcos 7:21-23; Santiago 4:5).
w08 15/11 págs. 20-21 Puntos sobresalientes de las cartas de Santiago y Pedro
Respuestas a preguntas bíblicas:
Santiago 4:5. ¿Qué texto bíblico está citando Santiago? Aquí Santiago no está citando ningún versículo en
concreto. Estas palabras inspiradas por Dios posiblemente se basan en textos como Génesis 6:5; 8:21;
Proverbios 21:10 y Gálatas 5:17.
w01 1/1 pág. 9 párr. 6 Edificados por el amor
6. ¿Cómo puede el amor equilibrar distintos aspectos de nuestra vida?
6 El amor es importante por una tercera razón: nos ayuda a equilibrar distintos aspectos de la vida y aporta un
buen motivo a lo que hacemos. Pongamos un ejemplo: es fundamental adquirir conocimiento de la Palabra de
Dios constantemente. Para los cristianos es como alimento. Los ayuda a alcanzar la madurez y a conducirse en
armonía con la voluntad divina (Salmo 119:105; Mateo 4:4; 2 Timoteo 3:15, 16). No obstante, Pablo advirtió que
“el conocimiento hincha, pero el amor edifica” (1 Corintios 8:1). Por supuesto, el conocimiento exacto no tiene
nada de malo. El problema radica en nosotros y en nuestras inclinaciones pecaminosas (Génesis 8:21). Sin el
contrapeso del amor, el conocimiento puede hinchar a las personas, hacer que se crean mejores que los demás.
Sin embargo, ese no será el caso si su motivación es, fundamentalmente, el amor. “El amor [...] no se vanagloria,
no se hincha.” (1 Corintios 13:4.) Los cristianos que actúan por amor no se vuelven orgullosos ni siquiera cuando
poseen un conocimiento profundo. El amor los mantiene humildes e impide que deseen adquirir prestigio para sí
(Salmo 138:6; Santiago 4:6).
w02 15/12 págs. 9-10 párrs. 9-10 ‘Acerquémonos a Dios’
9, 10. a) ¿Por qué es peligroso el orgullo, y qué nos ayudará a evitarlo? b) ¿Por qué debemos esforzarnos
por ser humildes tocante al conocimiento de Jehová?
9 Conforme aumenta nuestro conocimiento de las verdades espirituales más profundas, hemos de cuidarnos
de un peligro que puede acompañarlo: el orgullo (1 Corintios 8:1). El orgullo es peligroso, porque aleja a los
hombres de Dios (Proverbios 16:5; Santiago 4:6). Recordemos que nadie tiene motivos para jactarse de su
conocimiento. Para ilustrarlo, pensemos en estas palabras del prólogo de un libro que reseña los últimos
adelantos científicos: “Cuanto más descubrimos, más nos damos cuenta de lo poco que sabemos. [...] Todo
cuanto hemos aprendido es insignificante si lo comparamos con lo que todavía desconocemos”. Reconforta
percibir humildad en este comentario. Pues bien, tocante al mayor campo del saber —el conocimiento de Jehová
Dios—, tenemos aún más motivo para seguir siendo humildes. ¿Por qué?
10 Fijémonos en algunas frases bíblicas que hablan de Jehová. “Muy profundos son tus pensamientos.” (Salmo
92:5.) “Su entendimiento es superior a lo que se puede relatar.” (Salmo 147:5.) “No se puede escudriñar su
entendimiento.” (Isaías 40:28.) “¡Oh la profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios!”
(Romanos 11:33.) Obviamente, nunca lo sabremos todo de Jehová (Eclesiastés 3:11). Él nos ha enseñado
muchas cosas maravillosas, pero siempre tendremos ante nosotros un infinito caudal de conocimiento del cual
aprender. ¿Verdad que es una perspectiva emocionante y que, a su vez, nos infunde humildad? Según vayamos
aprendiendo, pues, usemos siempre el conocimiento para acercarnos a Jehová y para ayudar al prójimo a hacer
lo mismo, nunca para ensalzarnos sobre los demás (Mateo 23:12; Lucas 9:48).
w08 15/10 págs. 4-5 párr. 9 Los “ojos radiantes” de Jehová examinan a todos ***
9. ¿Qué error debemos evitar, y por qué razón?
9 Nunca deberíamos adoptar el espíritu contrario y dejarnos endurecer por el orgullo, la falta de fe o “el poder
engañoso del pecado” (Heb. 3:13; Sant. 4:6). Por lo general, la persona que cae en este error comienza
alimentando malos pensamientos o deseos. Luego, tal vez llegue a rechazar los sabios consejos de la Biblia, o,
lo que es peor, quizás se obstine en su mala actitud o conducta y termine convirtiéndose en enemigo de Dios.
¡Qué situación tan terrible! (Pro. 1:22-31.) Eso fue precisamente lo que le sucedió a Caín, el primer hijo de Adán y
Eva.
w00 15/10 pág. 13 párr. 15 El Reino de Dios: el nuevo gobierno de la Tierra
15. ¿Qué consecuencias tuvo la mala elección que hicieron nuestros primeros padres?
15 Por desgracia, nuestros primeros padres pensaron que no necesitaban que Jehová fuera su Gobernante y
optaron por independizarse de él. En consecuencia, Dios dejó de mantenerlos perfectos. De este modo, llegaron
a parecerse a un aparato eléctrico recién desconectado de su fuente de alimentación. Irían debilitándose hasta
que la muerte los detuviera por completo. Se hicieron comparables a un patrón defectuoso, y esta condición sería
lo único que podrían transmitir a sus descendientes (Romanos 5:12). “La Roca [Jehová], perfecta es su actividad,
porque todos sus caminos son justicia. [...] Ellos han obrado ruinosamente por su propia cuenta; no son hijos de
él; el defecto es de ellos mismos.” (Deuteronomio 32:4, 5.) Es verdad que la rebelde criatura espiritual que se
convirtió en Satanás influyó en Adán y Eva, pero estos tenían una mente perfecta y pudieron haber desechado
sus viles consejos (Génesis 3:1-19; Santiago 4:7).
w04 15/9 pág. 11 párr. 7 “Sigan adquiriendo poder en el Señor”
7. ¿Qué limitaciones tienen los demonios, y con qué ventajas contamos?
7 Aunque sus armas y poder parezcan impresionantes, Satanás y sus demonios tienen limitaciones. Estos
espíritus malvados no pueden obligarnos a cometer actos que desagraden a nuestro Padre celestial, ya que
poseemos libre albedrío y control sobre nuestros pensamientos y acciones. Además, no luchamos solos, pues
hoy sucede lo mismo que en los días de Eliseo: “Hay más que están con nosotros que los que están con ellos”
(2 Reyes 6:16). La Biblia nos asegura que si nos sujetamos a Dios y nos oponemos al Diablo, este huirá de
nosotros (Santiago 4:7).
w04 1/6 pág. 16 párr. 10 Dichosos los que dan gloria a Dios
10. ¿Qué consecuencias tienen nuestros esfuerzos por dar gloria a Dios?
10 Cuando aceptamos el yugo del discipulado, nos oponemos a Satanás. “Opónganse al Diablo, y él huirá de
ustedes”, promete Santiago 4:7. Claro, esto no significa que sea fácil hacerlo. Hay mucho esfuerzo implicado en
el servicio a Dios (Lucas 13:24). Con todo, la Biblia promete en Salmo 126:5: “Los que siembran con lágrimas
segarán aun con clamor gozoso”. En efecto, no adoramos a un Dios desagradecido. Él es “remunerador de los
que le buscan” y bendice a quienes le dan gloria (Hebreos 11:6).
w06 15/1 pág. 30 párr. 19 Opongámonos al Diablo, y él huirá
19. ¿Cuál es una manera de tomar la ofensiva en oponernos al Diablo?
19 Es posible ganar la batalla espiritual que libramos contra el Diablo y las fuerzas espirituales malignas bajo
su mando. No hay razón para temblar de miedo ante Satanás, pues el discípulo Santiago escribió: “Sujétense [...]
a Dios; pero opónganse al Diablo, y él huirá de ustedes” (Santiago 4:7). Una manera de tomar la ofensiva en
oponernos a Satanás y los espíritus malos que cooperan con él es no teniendo nada que ver con la magia o el
ocultismo ni con nadie que los practique. Las Escrituras muestran claramente que los siervos de Jehová
no deben buscar señales para predecir el futuro ni practicar la astrología, la adivinación ni el espiritismo. Si
estamos activos y fuertes en sentido espiritual, no hay por qué temer que nos hagan un maleficio (Números
23:23; Deuteronomio 18:10-12; Isaías 47:12-15; Hechos 19:18-20).
w04 1/2 pág. 14 párr. 7 Jehová satisface nuestras necesidades diarias
7. ¿Por qué debemos pedir perdón a Dios todos los días?
7 Por otro lado, pecamos cuando no cumplimos con las normas de justicia de Jehová. Debido al pecado
heredado, todos pecamos en palabra, acciones y pensamientos, o por no hacer lo que deberíamos (Eclesiastés
7:20; Romanos 3:23; Santiago 3:2; 4:17). Por consiguiente, sea que tengamos o no conciencia de haber pecado
durante el día, en las oraciones diarias necesitamos incluir el perdón por nuestros pecados (Salmo 19:12; 40:12).
w01 1/2 págs. 9-10 párrs. 5-6 ¿Vivimos la verdad?
5, 6. ¿Qué debemos hacer si nos asaltan las dudas?
5 Santiago escribió el siguiente consejo práctico: “Si alguno de ustedes tiene deficiencia en cuanto a sabiduría,
que siga pidiéndole a Dios, porque él da generosamente a todos, y sin echar en cara; y le será dada. Pero que
siga pidiendo con fe, sin dudar nada, porque el que duda es semejante a una ola del mar impelida por el viento y
aventada de una parte a otra. De hecho, no vaya a figurarse ese hombre que recibirá cosa alguna de Jehová; es
un hombre indeciso, inconstante en todos sus caminos” (Santiago 1:5-8).
6 Entonces, ¿qué debemos hacer? ‘Seguir pidiendo a Dios’ fe y entendimiento, así como volcarnos en el
estudio personal para contestar las preguntas o resolver las dudas. Podemos asimismo pedir ayuda a quienes
están fuertes en la fe, sin dudar jamás que Jehová nos dará el apoyo que necesitemos. Santiago dijo también:
“Sujétense, por lo tanto, a Dios; pero opónganse al Diablo, y él huirá de ustedes. Acérquense a Dios, y él se
acercará a ustedes”. En efecto, se desvanecerán nuestras dudas cuando nos acerquemos a Dios mediante el
estudio y la oración (Santiago 4:7, 8).
w06 15/8 pág. 27 párr. 9 “Ustedes han oído del aguante de Job”
9. ¿Qué nos garantiza Dios con respecto a nuestras cargas y tentaciones?
9 Pero por encima de todo, nunca debemos pensar que nuestros problemas son una prueba segura de que
no contamos con el favor de Dios. Esa idea equivocada atormentó a Job cuando sus supuestos consoladores le
lanzaban duras acusaciones (Job 19:21, 22). La Biblia nos garantiza: “Con cosas malas Dios no puede ser
sometido a prueba, ni somete a prueba él mismo a nadie” (Santiago 1:13). Al contrario, Jehová promete
ayudarnos a soportar las cargas y a vencer cualquier tentación (Salmo 55:22; 1 Corintios 10:13). Al acercarnos a
Dios en momentos de angustia, mantendremos las cosas en su debida perspectiva y lograremos oponernos al
Diablo (Santiago 4:7, 8).
w08 15/11 pág. 31 párr. 17 “Opónganse al Diablo” como hizo Jesús
17. ¿Qué ayudó a Jesús a oponerse al Diablo?
17 La Biblia muestra otro factor que ayudó a Jesús a oponerse al Diablo y que también puede ayudarnos a
nosotros: “Por el gozo que fue puesto delante de él aguantó un madero de tormento, despreciando la vergüenza,
y se ha sentado a la diestra del trono de Dios” (Heb. 12:2). Nosotros sentiremos el mismo gozo que Jesús si
apoyamos la soberanía de Jehová, honramos su santo nombre y tenemos siempre presente la esperanza de la
vida eterna. No hay palabras para expresar la felicidad que sentiremos cuando desaparezcan Satanás y su
mundo y se cumpla esta profecía: “Los mansos mismos poseerán la tierra, y verdaderamente hallarán su deleite
exquisito en la abundancia de paz” (Sal. 37:11). Por consiguiente, sigamos el ejemplo perfecto de Jesús y
opongámonos al Diablo con todas nuestras fuerzas (léase Santiago 4:7, 8).
w01 1/7 pág. 11 párr. 15 Alegres de tener el conocimiento de Jehová
15. ¿Qué beneficios obtenemos al armonizar nuestra vida con la voluntad de Dios?
15 Al armonizar nuestra vida con la voluntad de Dios, fortalecemos la relación que tenemos con él. Se
intensifica nuestro convencimiento de que nos comprende y nos ama. Aprendemos por experiencia que nos
apoya durante los tiempos difíciles (Salmo 18:18). Percibimos que realmente nos escucha cuando oramos
(Salmo 65:2). Llegamos a confiar en su guía, seguros de que redundará en nuestro beneficio. Y tenemos la
maravillosa esperanza de que, en su debido momento, hará perfectos a sus fieles y les concederá el don de la
vida eterna (Romanos 6:23). “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes”, escribió el discípulo Santiago
(Santiago 4:8). ¿Se ha dado cuenta de que su relación con Jehová se ha fortalecido al acercarse más a él?
w03 15/1 pág. 14 párrs. 21-22 ¿Realmente tiene fe en las buenas nuevas?
21, 22. ¿Cómo influye la fe en nuestra relación con Dios?
21 La fe en las buenas nuevas y en toda la Palabra de Dios nos permite acercarnos más y más a Jehová
(Santiago 4:8). Es verdad que él es nuestro Señor Soberano, pero también es nuestro Creador y Padre (Isaías
64:8; Mateo 6:9; Hechos 4:24). “Tú eres mi Padre, mi Dios y la Roca de mi salvación”, cantó el salmista (Salmo
89:26). Si tenemos fe en Jehová y en su Palabra inspirada, también nosotros podremos considerarlo ‘la Roca de
nuestra salvación’. ¡Qué alentador privilegio!
22 Jehová es el Padre de los cristianos engendrados por espíritu y de sus compañeros con esperanza terrenal
(Romanos 8:15). Y la fe en nuestro Padre celestial nunca conduce a la desilusión. David dijo: “En caso de que mi
propio padre y mi propia madre de veras me dejaran, aun Jehová mismo me acogería” (Salmo 27:10). Además,
tenemos esta garantía: “Jehová no abandonará a su pueblo, por causa de su gran nombre” (1 Samuel 12:22).
w05 1/5 pág. 12 párr. 17 La enseñanza de la resurrección nos concierne
17. a) ¿Qué esperanza manifestó Job? b) ¿Qué revela Job 14:15 acerca de Jehová, y cómo nos hace
sentir personalmente?
17 Job, siervo fiel de tiempos precristianos, también creía en la resurrección. Sufrió muchísimo a manos de
Satanás, pero a diferencia de sus falsos compañeros, que nunca mencionaron esta esperanza, Job obtuvo
consuelo de ella y preguntó: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir?”. Él mismo
respondió diciendo: “Todos los días de mi trabajo obligatorio esperaré, hasta que llegue mi relevo”. Y dirigiéndose
a su Dios, Jehová, aseguró: “Tú llamarás, y yo mismo te responderé”. Tocante al sentir de nuestro afectuoso
Creador, Job señaló: “Por la obra de tus manos sentirás anhelo” (Job 14:14, 15). Así es, Jehová anhela que
llegue el momento en que sus siervos fieles vuelvan a la vida en la resurrección. ¿No es verdad que nos acerca
más a él meditar en el amor y la bondad inmerecida que nos muestra a pesar de nuestra imperfección?
(Romanos 5:21; Santiago 4:8.)
w06 15/7 pág. 17 párr. 16 ‘Hagamos todas las cosas sin murmurar’
16. ¿Cómo podemos eliminar cualquier tendencia a quejarnos?
16 La murmuración hace que centremos la atención en nosotros mismos y en nuestros problemas, y relega a
un segundo plano las bendiciones de que gozamos como testigos de Jehová. A fin de eliminar cualquier
tendencia a quejarnos, debemos tener muy presentes tales bendiciones. Reflexionemos sobre algunas: todos
gozamos del privilegio de portar el nombre de Jehová (Isaías 43:10). Podemos hablar con el “Oidor de la oración”
en todo momento y cultivar una relación estrecha con él (Salmo 65:2; Santiago 4:8). Nuestra vida tiene
verdadero sentido porque entendemos la cuestión de la soberanía universal y porque tenemos el privilegio de ser
fieles a Dios (Proverbios 27:11). Podemos participar de manera regular en la predicación de las buenas nuevas
del Reino (Mateo 24:14). La fe en el sacrificio redentor de Jesucristo hace que tengamos una conciencia limpia
(Juan 3:16). Todas estas son bendiciones de las que disfrutamos sin importar lo que tengamos que aguantar.
w11 15/11 págs. 26-27 párr. 12 Ayudemos a los varones a progresar espiritualmente
12. ¿De qué maneras podemos ayudar a los nuevos a superar el temor al hombre?
12 Nosotros también tenemos que ayudar a los estudiantes de la Biblia a superar el temor al hombre. Sin duda,
les será más fácil mantenerse firmes si se adelantan al problema (Juan 15:19). Pudiéramos enseñarles a
preparar respuestas bíblicas simples y lógicas para las preguntas que probablemente les hagan sus compañeros
de trabajo y otras personas. Y además de brindarles nuestra amistad, deberíamos presentarles a otros miembros
de la congregación, en particular a quienes se encuentren en circunstancias afines a las suyas. Sobre todo,
tenemos que animarlos a orar con frecuencia y de todo corazón. Así podrán acercarse a Jehová y hacer de él su
Roca y Refugio (léanse Salmo 94:21-23 y Santiago 4:8).
w11 15/5 págs. 10-11 párrs. 18-19 Familias cristianas, manténganse despiertas
18, 19. ¿Cómo se puede saber si un joven está viviendo la verdad?
18 El primer paso en el camino a la vida es abrazar de corazón la verdad. ¿Ya has dado ese paso? Pregúntate:
“¿Participo en las actividades de la congregación porque de verdad deseo hacerlo, o porque me lo piden mis
padres? ¿Estoy cultivando cualidades que agraden a Dios? ¿Me esfuerzo por ser constante en la oración, el
estudio, las reuniones, la predicación y otras actividades cristianas? ¿Tengo una amistad íntima con Jehová?”
(Sant. 4:8).
19 Medita en el ejemplo de Moisés. A pesar de que se le impuso una cultura distinta a la suya, decidió
identificarse como siervo de Jehová y no como hijo de la hija del faraón (léase Hebreos 11:24-27). Recuerda que
tú necesitas esa misma resolución si quieres servir fielmente a Jehová. Así tendrás una mejor calidad de vida,
verdadera felicidad y la esperanza de alcanzar “la vida que realmente [es vida]” (1 Tim. 6:19).
w04 1/11 pág. 9 párr. 5 Los felices siervos de Jehová
5. a) ¿Qué significa la expresión “los que se lamentan”? b) ¿Cómo reciben consuelo los afligidos?
5 La felicidad que Jesús enunció acto seguido parece un tanto contradictoria: “Felices son los que se
lamentan, puesto que ellos serán consolados” (Mateo 5:4). ¿Cómo es posible que una persona se lamente y sea
feliz a la vez? Para comprender el sentido de la declaración de Jesús, hemos de saber a qué tipo de lamento se
refería. El discípulo Santiago indicó que nuestra condición pecaminosa habría de ser causa de lamento cuando
escribió: “Límpiense las manos, pecadores, y purifiquen su corazón, indecisos. Dense a la desdicha, y
laméntense, y lloren. Que su risa se torne en lamento, y su gozo en desaliento. Humíllense a los ojos de Jehová,
y él los ensalzará” (Santiago 4:8-10). Quienes están hondamente apenados por su estado pecaminoso reciben
consuelo al aprender que pueden obtener el perdón de sus pecados si ejercen fe en el sacrificio redentor de
Cristo y muestran arrepentimiento sincero efectuando la voluntad de Dios (Juan 3:16; 2 Corintios 7:9, 10).
De esta manera tienen la oportunidad de disfrutar de una inestimable relación con Jehová y abrigar la esperanza
de servirle y adorarle para siempre. Todo esto les reporta gran felicidad (Romanos 4:7, 8).
w09 15/11 pág. 23 párrs. 16-17 Amemos cada día más a nuestros hermanos
16, 17. a) ¿Cuánta importancia tiene la humildad a la hora de resolver los conflictos? b) ¿Cómo ilustra el
reencuentro entre Jacob y Esaú el valor de la humildad?
16 Así como es preciso utilizar una llave para encender el motor de un auto, para resolver los conflictos
también se necesita una “llave”: la humildad (léase Santiago 4:10). Como lo muestra el siguiente ejemplo
tomado de las Escrituras, esa “llave” nos permite poner en práctica los principios bíblicos a fin de hacer las
paces.
17 Cuando Jacob obtuvo los derechos de primogénito que le correspondían a su hermano gemelo, Esaú, este
se enojó tanto que quiso matarlo, y él tuvo que huir. Al cabo de veinte años volvieron a verse, pero justo antes del
reencuentro, “a Jacob le dio mucho miedo, y se inquietó”, pues temía que su hermano lo atacara. Entonces hizo
algo que Esaú no se esperaba: “procedió a inclinarse a tierra siete veces hasta que llegó cerca de su hermano”.
¿Cuál fue el resultado? “Esaú fue corriendo a su encuentro, y empezó a abrazarlo y a caer sobre su cuello y
besarlo, y prorrumpieron en lágrimas.” Si aún existía odio en el corazón de Esaú, la humildad de Jacob sin duda
contribuyó a aplacarlo, y así se evitó una desastrosa confrontación (Gén. 27:41; 32:3-8; 33:3, 4).
w00 15/6 pág. 16 párr. 17 Honremos a quienes se ha dado autoridad sobre nosotros
17. ¿Cómo nos ayuda la fe cuando nos enfrentamos a problemas en los que creemos que los ancianos
están equivocados?
17 Aunque no se haga algo como es debido, ¿no deberíamos tener fe en Jesucristo, el Cabeza viviente de la
congregación cristiana? ¿No está él al tanto de lo que sucede en su congregación mundial? ¿No deberíamos
respetar su manera de tratar la situación y reconocer que puede controlarla? Realmente, ‘¿quiénes somos
nosotros para juzgar a nuestro prójimo?’ (Santiago 4:12; 1 Corintios 11:3; Colosenses 1:18). ¿Por qué
no expresar a Jehová en oración nuestras preocupaciones?
w02 1/4 pág. 20 párrs. 19-20 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
19, 20. ¿Por qué es fundamental que sigamos cumpliendo con nuestra dedicación?
19 En estos tiempos críticos, tenemos que hacer todo lo posible por cumplir con nuestra dedicación y continuar
sirviendo a Dios con corazón constante. Jesús dijo: “El que haya aguantado hasta el fin es el que será salvo”
(Mateo 24:13). Dado que vivimos en “los últimos días”, el fin puede llegar en cualquier momento (2 Timoteo 3:1).
Además, ninguno de nosotros está seguro de si vivirá mañana (Santiago 4:13, 14). Por tanto, es fundamental
que ni por un instante dejemos de vivir de acuerdo con nuestra dedicación.
20 El apóstol Pedro recalcó este punto en su segunda carta. Señaló que tal como los impíos perecieron en el
Diluvio, así se destruirá la tierra simbólica (la sociedad humana malvada) durante “el día de Jehová”. Por
consiguiente, exclamó: “¡Qué clase de personas deben ser ustedes en actos santos de conducta y hechos de
devoción piadosa[!]”, y también dio esta exhortación: “Amados, teniendo este conocimiento de antemano,
guárdense para que no vayan a ser llevados [por los falsos maestros y los hombres impíos] y caigan de su propia
constancia” (2 Pedro 3:5-17). Sería muy trágico que una persona bautizada se extraviara y llegara al fin de su
vida sin haber mantenido un corazón constante.
w06 1/3 pág. 22 párr. 3 “Mantengan completamente su juicio”
3. ¿Por qué debemos ser cautelosos cuando alguien nos propone un negocio?
3 Suponga que una persona respetable, quizás un hermano en la fe, le propone un negocio. Con mucho
entusiasmo, le habla de las perspectivas de éxito y lo anima para que se decida pronto y no pierda la
oportunidad. Usted empieza a imaginarse una vida mejor para usted y su familia, y quizás hasta piense que así
podrá dedicar más tiempo a las actividades espirituales. Sin embargo, Proverbios 14:15 advierte: “Cualquiera que
es inexperto pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos”. En medio de la ilusión con la que por
lo general se empieza un negocio, es posible que se minimicen o se pasen por alto los riesgos y que no se
calculen del todo los imprevistos (Santiago 4:13, 14). En estas circunstancias es preciso mantener
completamente el juicio.
w01 15/10 págs. 13-14 párr. 8 ¿Quién nos separará del amor de Dios?
8. ¿Qué imprevistos pueden surgir en la vida?
8 La vida en este sistema de cosas está plagada de vicisitudes. El rey Salomón dijo que “el tiempo y el suceso
imprevisto [nos] acaecen a todos” (Eclesiastés 9:11). Tal vez la vida dé un giro de pronto. Hoy estamos sanos y
mañana, gravemente enfermos. Un día tenemos un empleo estable y al próximo estamos desempleados. Sin
esperarlo, la muerte puede sobrevenirle a un ser querido. Es posible que los cristianos de determinado país
disfruten de paz por un tiempo, y, de repente, se desate una persecución feroz. Quizá seamos víctimas de falsas
acusaciones y, por ello, suframos injusticias. Está claro que la vida es inestable o insegura (Santiago 4:13-15).
w06 1/7 pág. 28 párr. 12 Joven, escoge servir a Jehová
12. a) Aunque los padres pueden educar a sus hijos, ¿qué es lo que no pueden hacer por ellos? b)
¿Cuándo llega el momento en que un joven es responsable ante Jehová de sus decisiones?
12 Llega un momento en que la fidelidad de tus padres ya no te sirve de protección (1 Corintios 7:14).
El discípulo Santiago escribió: “Si uno sabe hacer lo que es correcto y, sin embargo, no lo hace, es para él un
pecado” (Santiago 4:17). Tus padres no pueden servir a Dios por ti, ni tú puedes servir a Dios por ellos (Ezequiel
18:20). ¿Conoces a Jehová y sus propósitos? ¿Tienes suficiente edad para entender lo que has aprendido y para
forjar tu propia relación con él? Entonces, ¿no es razonable pensar que Dios te considera capaz de tomar la
decisión de servirle?
Capítulo 5
w08 15/7 pág. 17 párr. 1 No sabemos dónde tendrá éxito
1. ¿Por qué nos asombra y nos da una lección de humildad el proceso de crecimiento?
EL AGRICULTOR tiene que ser paciente (Sant. 5:7). Después de sembrar las semillas, tiene que esperar que
germinen y crezcan. Se trata de un proceso gradual. Cuando las condiciones son favorables, van apareciendo
uno tras otro los brotes en el terreno. Luego los tallos siguen creciendo hasta que finalmente producen espigas.
Y una vez que estas maduran, el campo queda listo para la cosecha. Contemplar el milagroso proceso de
crecimiento sin duda nos llena de asombro. Pero también nos da una lección de humildad. En efecto: nosotros
podemos sembrar la semilla y podemos regarla, pero el único que puede hacerla crecer es Dios (compárese con
1 Corintios 3:6).
w06 1/1 pág. 24 párr. 20 ¿Cuánta confianza tiene usted en Dios?
20. ¿Por qué es esencial que quienes ponen los intereses del Reino en primer lugar sean pacientes?
20 Paciencia. El discípulo Santiago exhortó a sus hermanos en la fe: “Ejerzan paciencia, por lo tanto,
hermanos, hasta la presencia del Señor” (Santiago 5:7). En este mundo tan agitado, es difícil ser pacientes;
queremos que las cosas sucedan ya. Sin embargo, Pablo nos anima a imitar a los que “mediante fe y paciencia
heredan las promesas” (Hebreos 6:12). Estemos dispuestos a esperar en Jehová. Imagínese: vida eterna en una
Tierra paradisíaca... ¡la espera sin duda vale la pena!
w07 15/11 págs. 23-24 párrs. 12-13 Cultivemos las cualidades necesarias para hacer discípulos
12, 13. ¿Por qué es muy importante tener paciencia al hacer discípulos?
12 Otra cualidad que nos ayuda a hacer discípulos es la paciencia. Esto es así porque, aunque nuestro
mensaje cristiano exige que las personas actúen con urgencia, en muchos casos les tomará bastante tiempo
ponerse de parte de la verdad (1 Corintios 7:29). Jesús no se impacientó porque su medio hermano Santiago
tardara en hacerse discípulo. Aunque parece que Santiago conocía bien la labor evangelizadora de Jesús, por
alguna razón no se decidía a dar ese paso (Juan 7:5). Sin embargo, debió hacerlo en el año 33, en el breve
período transcurrido entre la muerte de Cristo y el Pentecostés. Llegamos a esta conclusión porque, como dan a
entender las Escrituras, en ese período ya se estaba reuniendo junto con su madre, sus hermanos y los
apóstoles para orar (Hechos 1:13, 14). Santiago progresó espiritualmente y más tarde asumió importantes
funciones en la congregación cristiana (Hechos 15:13; 1 Corintios 15:7).
13 Muchos de los productos que cultiva el agricultor tardan en crecer. Lo mismo sucede con los frutos que los
cristianos cultivamos en la gente: la comprensión de la Palabra de Dios, el amor a Jehová y el espíritu cristiano.
Así pues, tenemos que ser pacientes. Santiago escribió: “Ejerzan paciencia, [...] hermanos, hasta la presencia del
Señor. ¡Miren! El labrador sigue esperando el precioso fruto de la tierra, aguardándolo con paciencia hasta que
recibe la lluvia temprana y la lluvia tardía. Ustedes también ejerzan paciencia; hagan firme su corazón, porque se
ha acercado la presencia del Señor” (Santiago 5:7, 8). Santiago animó a sus hermanos en la fe a tener
“paciencia [...] hasta la presencia del Señor”. El propio Jesús demostró esta cualidad con sus discípulos, pues
cada vez que no entendían algo, se lo explicaba con mucha paciencia, fuera directamente o valiéndose de
ilustraciones (Mateo 13:10-23; Lucas 19:11; 21:7; Hechos 1:6-8). Hoy en día vivimos en la presencia del Señor.
Sin embargo, sigue siendo necesario que enseñemos con paciencia a la gente, pues así lograremos que lleguen
a ser discípulos de Cristo (Juan 14:9).
w12 15/9 pág. 21 párr. 13 Imitemos la paciencia de Jehová y de Jesús
13. Explique con un ejemplo cómo se cultivan la fe y la paciencia.
13 Este proceso es similar al ciclo agrícola de siembra, cultivo y cosecha. Cada vez que sus campos producen
en abundancia, el granjero se siente más seguro de volverlos a sembrar. Claro, sabe que tendrá que esperar
pacientemente a que llegue la siega, pero eso no lo desanima. De hecho, puede que hasta cultive más tierras
que la temporada anterior, pues confía en que darán fruto. Algo similar ocurre con los consejos divinos. Cada vez
que repetimos el ciclo de aprenderlos, aplicarlos y cosechar los beneficios, nuestra confianza en Jehová crece y
se nos hace más fácil esperar las bendiciones que sabemos que vendrán (léase Santiago 5:7, 8).
w09 15/5 págs. 12-13 párr. 16 “El gran día de Jehová está cerca”: avancemos hacia la madurez
16. ¿Qué ayudó a una hermana a hacer “firme su corazón”?
16 Una cristiana llamada Luisa reconoció que al principio participaba en las actividades cristianas sobre todo
para que los hermanos tuvieran una buena opinión de ella. “No estaba haciendo nada malo —comenta—, pero
tampoco sentía un deseo ardiente de servir a Jehová. Con el tiempo me di cuenta de que si quería darle a
Jehová lo mejor de mí, tenía que efectuar cambios; y el cambio más importante que hice fue comprometerme de
verdad y dedicarme de todo corazón a su servicio.” Gracias a ese esfuerzo, Luisa pudo hacer “firme su corazón”,
y eso fue lo que la ayudó a salir adelante cuando más tarde enfrentó un grave problema de salud (Sant. 5:8). Ella
termina diciendo: “Sufrí muchísimo, pero me sentí muy cerca de Jehová”.
w04 15/8 pág. 14 párrs. 11-12 Odiados sin causa
11, 12. a) ¿Cuál puede ser una de las causas del oprobio que sufren los cristianos? b) ¿De qué maneras
podría el cristiano sufrir injustamente debido a su fe?
11 Claro está, no todo el oprobio que a título individual padecen los siervos de Dios es “por causa de la justicia”
(Mateo 5:10). Algunos problemas quizá se deban a nuestras propias fallas. No tenemos ningún mérito ‘si, cuando
estamos pecando y somos abofeteados, lo aguantamos’. Pero si un cristiano, “por motivo de conciencia para con
Dios, sobrelleva cosas penosas y sufre injustamente, esto es algo que agrada [a Jehová]” (1 Pedro 2:19, 20).
¿Cómo podría darse esta situación?
12 Algunos cristianos han sido maltratados por negarse a participar en costumbres funerarias antibíblicas
(Deuteronomio 14:1). Muchos Testigos jóvenes han tenido que soportar continuos insultos por obedecer las
normas morales de Jehová (1 Pedro 4:4). Hay padres cristianos a quienes se ha acusado erróneamente de
“negligencia” o “maltrato” por buscar un tratamiento médico sin sangre para sus hijos (Hechos 15:29). Y hay
quienes se han visto marginados por parientes y vecinos tan solo por hacerse siervos de Jehová (Mateo 10:34-
37). En todos estos casos, los Testigos han seguido el modelo de sufrir injustamente que fijaron los profetas y
Jesús mismo (Mateo 5:11, 12; Santiago 5:10; 1 Pedro 2:21).
w06 15/8 págs. 25-26 párrs. 3-4 “Ustedes han oído del aguante de Job”
3, 4. a) ¿Qué ejemplos animan a los cristianos a aguantar? b) ¿Por qué nos insta la Biblia a examinar la
experiencia de Job?
3 Como pueden confirmar muchos Testigos, sufrir el mal no es nada fácil. Por eso, la Biblia aconseja a los
cristianos: “Tomen por modelo de sufrir el mal y de ejercer paciencia a los profetas, que hablaron en el nombre
de Jehová” (Santiago 5:10). Muchos siervos de Dios han sido perseguidos sin causa a lo largo de los siglos, y el
ejemplo de esta gran “nube de testigos” nos anima a seguir corriendo con aguante la carrera cristiana (Hebreos
11:32-38; 12:1).
4 En la Biblia se destaca a Job como modelo de aguante. “¡Miren! Pronunciamos felices a los que han
aguantado —escribió Santiago—. Ustedes han oído del aguante de Job y han visto el resultado que Jehová dio,
que Jehová es muy tierno en cariño, y misericordioso.” (Santiago 5:11.) La experiencia de Job nos da una idea
de las recompensas con las que Jehová bendecirá a los fieles. Es más, nos revela verdades que nos resultarán
muy beneficiosas en tiempos de adversidad. El relato de Job nos permite contestar las siguientes preguntas:
¿Por qué debemos esforzarnos por entender las principales cuestiones implicadas cuando nos enfrentemos a
dificultades? ¿Qué cualidades y actitudes nos ayudarán a aguantar? ¿Cómo podemos fortalecer a otros
cristianos que estén sufriendo?
w02 15/7 pág. 14 párr. 20 Añadamos devoción piadosa a nuestro aguante
20. ¿Qué recompensas obtendremos si cultivamos el aguante y la devoción piadosa?
20 La combinación de aguante y devoción piadosa contribuye a que aseguremos nuestra salvación. Si
reflejamos estas valiosas cualidades, llevaremos a cabo fielmente nuestro servicio sagrado. Seremos felices
incluso cuando atravesemos pruebas, pues Jehová nos bendecirá y nos mostrará tierno cariño por haber
aguantado y por practicar la devoción piadosa (Santiago 5:11). Además, Jesús mismo nos da esta garantía:
“Mediante el aguante de parte de ustedes adquirirán sus almas” (Lucas 21:19).
w01 15/10 pág. 16 párr. 20 ¿Quién nos separará del amor de Dios?
20. ¿Cuál es nuestra determinación, y en qué podemos tener confianza?
20 Muchos de nosotros hemos servido fieles a Jehová por décadas, y es probable que afrontemos aún más
pruebas antes del fin del sistema malvado de cosas. Pues bien, no permitamos que tales pruebas o aflicciones
siembren dudas en nosotros sobre el amor leal de Dios. No está de más insistir en que Jehová nos tiene cariño
(Santiago 5:11). Sigamos haciendo nuestra parte al observar con lealtad los mandamientos de Dios (Juan 15:8-
10) y aprovechemos toda oportunidad para alabar su nombre. Reafirmémonos en la decisión de seguir
acercándonos a Jehová mediante la oración y el estudio de su Palabra. Independientemente de lo que nos
depare el futuro, si hacemos lo sumo posible por complacer a Jehová, estaremos en paz y tendremos plena
confianza en su amor inquebrantable (2 Pedro 3:14).
w04 1/12 pág. 15 párr. 11 Andemos en la senda de la integridad
11. ¿Qué nos ayudará a permanecer en la senda de la integridad?
11 El estudio regular de la Palabra de Dios y la meditación también nos ayudarán a nosotros a permanecer en
la senda de la integridad. Por ejemplo, recordar que José rechazó de plano las proposiciones deshonestas de la
esposa de Potifar nos animará a resistir las insinuaciones inmorales de los compañeros de trabajo o de estudios
o de cualquier otra persona (Génesis 39:7-12). ¿Qué podemos hacer cuando este mundo nos tienta con
oportunidades de progreso material, prominencia o poder? Repasar el ejemplo de Moisés, quien despreció las
glorias de Egipto (Hebreos 11:24-26). De igual modo, tener presente el aguante de Job reafirmará nuestra
decisión de mantenernos leales a Jehová pese a las enfermedades y desgracias que nos sobrevengan
(Santiago 5:11). ¿Y si somos blanco de la persecución? En tal caso, nos infundirá valor la experiencia de Daniel
en el foso de los leones (Daniel 6:16-22).
w02 1/4 págs. 19-20 párr. 18 Sigamos sirviendo a Jehová con corazón constante
18. ¿Qué hacer si por ocultar un pecado grave se debilita nuestra resolución de cumplir con la dedicación
a Jehová?
18 ¿Qué hacer si por ocultar un pecado grave nos molesta la conciencia y se debilita nuestra resolución de
vivir en conformidad con la dedicación a Dios? Si estamos arrepentidos, nos consolará saber que Jehová ‘no
despreciará un corazón quebrantado y aplastado’ (Salmo 51:17). Pidamos ayuda a los amorosos ancianos
cristianos, con la seguridad de que ellos, imitando a Jehová, no tomarán a la ligera nuestro deseo de restablecer
la buena relación con nuestro Padre celestial (Salmo 103:10-14; Santiago 5:13-15). Luego, con las fuerzas
espirituales renovadas y un corazón constante, podremos hacer sendas rectas para los pies y comprobar que es
posible vivir a la altura de la dedicación a Dios (Hebreos 12:12, 13).
w03 15/9 págs. 19-20 párrs. 16-17 ¿Por qué debemos orar incesantemente?
16, 17. Dé ejemplos de que la oración constante puede ayudarnos a vencer la debilidad espiritual.
16 Algunos tal vez nos sintamos indignos de orar porque estamos débiles en sentido espiritual o porque hemos
cometido algún mal. Pero es justo en esas circunstancias cuando necesitamos aprovechar al máximo el privilegio
de orar. Jonás huyó para no cumplir su asignación. Pero ‘desde su angustia clamó a Jehová, y él procedió a
responderle. Desde el vientre del Seol gritó por ayuda, y Jehová oyó su voz’ (Jonás 2:2). Jonás hizo un ruego,
Jehová se lo contestó, y el profeta se recuperó en sentido espiritual.
17 También José Ángel le pidió fervientemente a Jehová su ayuda. Él recuerda: “Le abrí a Dios mi corazón y le
supliqué que me perdonara. Y lo hizo. Si no hubiera sido por la oración, no creo que hubiera regresado a la
verdad. Ahora le oro todos los días, y espero con ansia cada momento de hacerlo”. Siempre debemos hablar a
Dios con toda libertad sobre nuestros errores y pedirle perdón humildemente. Cuando el rey David confesó sus
pecados, Jehová lo perdonó (Salmo 32:3-5). Jehová desea ayudarnos, no condenarnos (1 Juan 3:19, 20). Y las
oraciones de los ancianos de la congregación pueden beneficiarnos en sentido espiritual, pues tales ruegos
tienen “mucho vigor” (Santiago 5:13-16).
w05 15/11 pág. 28 párrs. 7-8 “Los caminos de Jehová son rectos”
7, 8. a) ¿En qué circunstancias podemos gozar del amor leal de Dios? b) ¿Qué debemos hacer si hemos
cometido un pecado grave?
7 Si adoramos a Jehová sin hipocresía y con rectitud, nos atraeremos su bondad amorosa, o amor leal. A los
israelitas rebeldes se les dijo: “Siembren semilla para ustedes en justicia; sieguen de acuerdo con bondad
amorosa. Labren para ustedes tierra cultivable, cuando hay tiempo para buscar a Jehová, hasta que él venga y
les dé instrucción en justicia” (Oseas 10:12).
8 ¡Qué pena que los israelitas no buscaran arrepentidos a Jehová! De haberlo hecho, él con gusto “les [habría
dado] instrucción en justicia”. Por ello, si hemos cometido un pecado grave, busquemos a Jehová, imploremos su
perdón y solicitemos la ayuda espiritual de los ancianos de la congregación (Santiago 5:13-16). Busquemos
asimismo la guía del espíritu santo, pues “el que esté sembrando con miras a su carne, segará de su carne la
corrupción; pero el que esté sembrando con miras al espíritu, segará del espíritu vida eterna” (Gálatas 6:8). Si
‘sembramos con miras al espíritu’, seguiremos gozando del amor leal de Dios.
w00 15/8 pág. 19 párr. 8 Sacrificios de alabanza que agradan a Jehová
8. a) ¿Qué debía hacer la persona que presentaba una ofrenda? b) ¿Cómo podemos asegurarnos de que
Jehová acepta nuestra adoración?
8 ¿Qué puede decirse de la persona que presentaba la ofrenda? La Ley estipulaba que todo el que se
acercaba a Jehová tenía que estar limpio e incontaminado. Quien se hubiera contaminado de alguna manera
primero tenía que presentar una ofrenda por el pecado o una ofrenda por la culpa para recuperar la condición de
limpio ante Jehová, de modo que Él pudiera aceptar su ofrenda quemada o sacrificio de comunión (Levítico 5:1-6,
15, 17). ¿Reconocemos, por tanto, la importancia de mantenernos siempre limpios ante Jehová? Si queremos
que Dios acepte nuestra adoración, tenemos que corregir rápidamente cualquier transgresión de las leyes
divinas. Debemos aprovecharnos sin demora de los medios que Dios ha facilitado para ayudarnos: “los ancianos
de la congregación” y el “sacrificio propiciatorio por nuestros pecados”, Jesucristo (Santiago 5:14; 1 Juan 2:1, 2).
w10 15/8 págs. 24-25 párrs. 16-17 Sigamos siempre “la ley de bondad amorosa” al hablar
16, 17. ¿De qué otras formas podemos aplicar la ley de bondad amorosa al hablar?
16 ¿Qué deberíamos hacer si vemos a otro cristiano tomando un rumbo contrario a los principios bíblicos?
¿No debería movernos la bondad amorosa a hablar con él a fin de que se corrija? (Sal. 141:5.) Si nos enteramos
de que un hermano ha cometido un pecado grave, el amor leal nos impulsará a animarlo a que “llame [...] a los
ancianos de la congregación” para que “oren sobre él, untándolo con aceite en el nombre de Jehová” (Sant.
5:14). Pero si vemos que no habla con ellos, no sería una muestra de bondad y amor de nuestra parte quedarnos
callados. Por otro lado, entre nosotros hay quienes se sienten mal por la soledad, la baja autoestima, el desánimo
o graves decepciones. Es innegable que otra excelente manera de demostrar que la ley de bondad amorosa
gobierna nuestra lengua es “habl[ando] confortadoramente a las almas abatidas” (1 Tes. 5:14).
17 ¿Cómo deberíamos reaccionar cuando alguien acusa a uno o más testigos de Jehová basándose en
rumores difundidos por nuestros enemigos? En vez de poner en duda la fidelidad de los hermanos, haremos bien
en terminar la conversación o, si la persona es razonable, preguntarle qué base tiene para hacer esos
comentarios. Por otro lado, en el caso de que los enemigos del pueblo de Dios quieran saber la localización de
algún hermano para hacerle daño, el amor leal dicta que no se la indiquemos (Pro. 18:24).
w00 1/11 pág. 15 párr. 16 Podemos preservar nuestra pureza moral
16. ¿Qué advertencia y consejo dio Salomón en cuanto a las transgresiones?
16 Es posible que Salomón, el segundo hijo de David y Bat-seba, reflexionara en este triste episodio de la vida
de su padre, pues pasado el tiempo escribió: “El que encubre sus transgresiones no tendrá éxito, pero al que las
confiesa y las deja se le mostrará misericordia” (Proverbios 28:13). Si cometemos un pecado grave, debemos
actuar según esta máxima inspirada, que a la vez es una advertencia y un consejo. Tenemos que confesar el mal
a Jehová y pedir ayuda a los ancianos de la congregación, sobre cuyos hombros pesa la importante
responsabilidad de asistir a quienes han caído en el pecado (Santiago 5:14, 15).
w01 15/11 pág. 13 párr. 16 Jehová nos muestra cómo contar nuestros días
16. ¿Qué deben hacer quienes estén practicando el pecado en secreto?
16 Si practicáramos el pecado en secreto, tal vez conseguiríamos ocultarlo de los demás durante un tiempo,
pero esa falta escondida estaría ‘delante del rostro brillante de Jehová’ y estropearía nuestra relación con él. A fin
de recuperar la intimidad con Dios, tendríamos que pedirle perdón, abandonar el pecado y aceptar agradecidos la
ayuda espiritual de los ancianos cristianos (Proverbios 28:13; Santiago 5:14, 15). Eso sería mucho mejor que
‘terminar nuestros años lo mismo que un susurro’ y poner en peligro la esperanza de vida eterna.
w01 15/8 pág. 30 ¿Recuerda usted?
Puesto que Jehová es el único que puede perdonar nuestros pecados, ¿por qué deben confesar los
cristianos sus pecados graves a los ancianos de la congregación?
Es cierto que el cristiano que comete un pecado grave debe buscar el perdón de Jehová (2 Samuel 12:13). Sin
embargo, de la misma manera como el profeta Natán ayudó a David, los ancianos de la congregación pueden
hacer mucho para asistir a los pecadores arrepentidos. Recurrir a ellos está en armonía con las indicaciones que
hallamos en Santiago 5:14, 15.—1/6, página 31.
w06 15/11 pág. 28 párr. 14 Aceptemos siempre la disciplina de Jehová
14. ¿Por qué debe seguir el consejo de Santiago 5:14, 15 el cristiano que ha pecado?
14 Entonces, ¿qué debe hacer el cristiano que ha pecado y está arrepentido? “Que llame a sí a los ancianos
de la congregación, y que ellos oren sobre él, untándolo con aceite en el nombre de Jehová. Y la oración de fe
sanará al indispuesto, y Jehová lo levantará.” (Santiago 5:14, 15.) Una forma de producir “fruto propio del
arrepentimiento” es pedir ayuda a los ancianos (Mateo 3:8). Estos hombres fieles y amorosos ‘orarán sobre él y
lo untarán con aceite en el nombre de Jehová’. Al igual que un aceite balsámico, sus consejos basados en la
Biblia darán alivio y consuelo a todo el que de verdad esté arrepentido (Jeremías 8:22).
w03 1/9 págs. 18-19 párr. 18 Confiemos plenamente en Jehová en tiempos de angustia
18. ¿Por qué no debemos dejar que la vergüenza nos impida solicitar la ayuda de los ancianos para
vencer una debilidad?
18 Otro modo de mostrar confianza en Jehová es solicitar la ayuda de los ancianos de la congregación
nombrados por espíritu (Hechos 20:28). Al fin y al cabo, estas “dádivas en hombres” constituyen un instrumento
que Jehová, mediante Cristo, utiliza para proteger y cuidar a Sus ovejas (Efesios 4:7, 8, 11-14). Por supuesto,
hay que admitir que quizá no sea nada fácil pedir ayuda para vencer una debilidad. Pudiéramos sentirnos
avergonzados, temerosos de que se rebaje el concepto que los ancianos tienen de nosotros. Pero no hay duda
de que estos hombres maduros en sentido espiritual nos respetarán por haber tenido el valor de solicitar su
ayuda. Además, los ancianos se esfuerzan por tratar al rebaño reflejando las cualidades de Jehová. Sus
consejos prácticos y alentadores, junto con la enseñanza que procede de la Palabra de Dios, pueden ser justo lo
que necesitemos para fortalecer nuestra resolución a tal grado que superemos la debilidad en cuestión (Santiago
5:14-16).
w08 15/10 págs. 10-11 párrs. 13-15 Los ojos de Jehová velan por nosotros
13-15. ¿De qué maneras puede contestar Dios nuestras oraciones? Dé ejemplos.
13 A veces le pedimos ayuda a Jehová y recibimos la respuesta mediante la animadora visita de un cristiano
maduro (Sant. 5:14-16). Otras veces, la ayuda nos viene mediante un discurso que oímos en una reunión o un
artículo de alguna de nuestras publicaciones. Estas son formas frecuentes en que Jehová contesta las oraciones.
He aquí tan solo un ejemplo. Una hermana que semanas atrás había sufrido una gran injusticia abordó a un
anciano que acababa de pronunciar un discurso. En vez de quejarse de su problema, le agradeció de corazón
que hubiera mencionado algunos pensamientos bíblicos que venían muy al caso y la habían confortado
muchísimo. ¡Qué feliz estaba de haber ido a la reunión!
14 Veamos otro ejemplo de los beneficios de la oración. Tres hombres se hallaban en la cárcel cuando
conocieron la verdad bíblica y llegaron a ser publicadores no bautizados. Debido a un incidente violento, las
autoridades les quitaron a todos los reclusos algunos de los beneficios de que disfrutaban. En protesta, estos
decidieron no devolver las bandejas del desayuno a la mañana siguiente. Los tres publicadores tenían ante sí un
dilema: si tomaban parte en la rebelión, estarían desobedeciendo la orden que Jehová da en Romanos 13:1, y si
no participaban, sufrirían las represalias de sus airados compañeros.
15 Como no podían comunicarse entre ellos, rogaron a Dios que les diera sabiduría. Al día siguiente, los tres
descubrieron que habían tomado la misma decisión: no aceptar el desayuno. Así, no tuvieron que devolver
ninguna bandeja cuando los guardias volvieron a recogerlas. Comprobar que el “Oidor de la oración” estaba
cerca de ellos les dio mucha alegría (Sal. 65:2).
w10 1/1 pág. 9 Cómo mantener a raya el alcohol
Busque ayuda. Recurra a amigos comprensivos que le den ayuda espiritual y que apoyen su decisión de
controlar la bebida. “Mejores son dos que uno —dice la Biblia—, porque tienen buen galardón por su duro
trabajo. Pues si uno de ellos cae, el otro puede levantar a su socio.” (Eclesiastés 4:9, 10; Santiago 5:14, 16.)
En la misma línea, el Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo, de Estados Unidos,
aconseja: “En aquellos momentos en los que se le haga difícil reprimir sus ganas de beber, pida ayuda a la
familia y a los amigos”.
w05 15/4 págs. 17-18 párr. 12 Dejemos que la palabra de Dios ilumine nuestro camino
12. ¿Qué importancia tiene el temor de Dios?
12 “Por el pavor de ti [Jehová] mi carne ha tenido sensación de hormigueo”, cantó el salmista (Salmo 119:120).
El sano temor de Dios, que se manifiesta evitando lo que él desaprueba, es fundamental para que él sustente a
sus siervos. El temor reverencial que sentía Job hacia Jehová lo llevó a vivir una vida justa (Job 1:1; 23:15).
El temor piadoso nos ayudará a perseverar en un proceder que cuente con el favor divino, pese a las dificultades
que tengamos que soportar. Ahora bien, para cultivar aguante se requieren oraciones fervientes expresadas con
fe (Santiago 5:15).
w01 1/10 págs. 16-17 párr. 15 ¿Cómo ayudar a un hijo “pródigo”?
15. ¿Qué función desempeña la oración a la hora de restaurar la amistad entre un pecador y Jehová?
15 La oración es imprescindible para recuperar la amistad con Jehová. Claro está, nadie debería ‘hacer
solicitud’ a favor de alguien impenitente que formaba parte de la congregación cristiana y que practica
descaradamente el pecado (1 Juan 5:16, 17; Jeremías 7:16-20; Hebreos 10:26, 27). Sin embargo, los padres
pueden pedirle a Jehová que les dé sabiduría para lidiar con la situación (Santiago 1:5). Si su hijo expulsado da
muestras de arrepentimiento, pero no tiene “franqueza de expresión para con Dios”, pudieran rogar a Jehová que
tenga a bien perdonarlo en caso de encontrar motivos para ello (1 Juan 3:21). Este tipo de plegarias deberían
ayudar al joven a percibir que Jehová es misericordioso (Éxodo 34:6, 7; Santiago 5:16).
w08 15/2 págs. 3-4 párrs. 6-7 Tengamos siempre presente a Jehová
6, 7. a) En lo que tiene que ver con la oración, ¿qué ejemplo nos dejó Epafras? b) ¿Por qué debemos orar
a favor de los demás?
6 La Biblia también nos exhorta a que oremos “unos por otros”, aunque no siempre veamos de inmediato una
respuesta clara a nuestras oraciones (Sant. 5:16). Por ejemplo, Epafras, “un fiel ministro del Cristo”, oró
insistentemente por sus hermanos en la fe. Pablo escribió lo siguiente desde Roma: “Epafras, que es de entre
ustedes [colosenses], esclavo de Cristo Jesús, les envía sus saludos, y siempre está esforzándose a favor de
ustedes en sus oraciones, para que al fin estén de pie completos y con firme convicción en toda la voluntad de
Dios. Yo verdaderamente doy testimonio de él, que se empeña mucho a favor de ustedes y de los que están en
Laodicea y de los que están en Hierápolis” (Col. 1:7; 4:12, 13).
7 Las ciudades de Hierápolis, Laodicea y Colosas se ubicaban en la misma región de Asia Menor.
En Hierápolis, los cristianos vivían entre adoradores de la diosa Cibeles. En Laodicea, el problema era el
materialismo. Y en Colosas, el peligro lo constituían las filosofías humanas (Col. 2:8). No es de extrañar, pues,
que Epafras —quien era colosense— se preocupara por orar a favor de los hermanos de su ciudad. Él siempre
oraba por ellos, aunque la Biblia no dice cómo se contestaron sus oraciones. También nosotros debemos orar
constantemente por nuestros hermanos. Aunque no nos entrometemos en asuntos ajenos, es probable que
sepamos de familiares o amigos que estén pasando por una prueba difícil (1 Ped. 4:15). Una buena manera de
ayudarlos es pedir por ellos en nuestras oraciones. A Pablo le hicieron mucho bien las oraciones de sus
hermanos, y las nuestras pueden tener el mismo efecto en los demás (2 Cor. 1:10, 11).
w10 15/8 pág. 20 ¿Recuerda usted?
¿Por qué no castigó Dios a Aarón por hacer el becerro de oro?
Aarón violó la ley de Dios contra la idolatría (Éxo. 20:3-5). No obstante, Moisés intercedió por él, y su ruego tuvo
“mucho vigor” (Sant. 5:16). Aarón había sido fiel por muchos años. Y aunque el pueblo lo presionó para que les
hiciera un becerro, él después demostró que su corazón rechazaba lo que el pueblo había hecho, pues se unió a
los hijos de Leví cuando se pusieron de parte de Jehová (Éxo. 32:25-29; 15/5, página 21).
w05 15/12 pág. 27 párr. 9 Ahora es el momento de actuar con decisión
9. ¿Qué otra prueba tuvieron que pasar los adoradores verdaderos?
9 Aquel memorable día, Jehová hizo llover sobre la tierra por primera vez en tres años y medio (Santiago
5:17, 18). ¡Cuánto habrán hablado del tema los israelitas al volver a sus casas! Jehová había quedado vindicado
como el verdadero Dios. Con todo, los adoradores de Baal no se dieron por vencidos, y Jezabel prosiguió su
campaña de persecución contra los siervos de Jehová (1 Reyes 19:1, 2; 21:11-16). La integridad del pueblo de
Dios volvía a ponerse a prueba. ¿Estarían dando devoción exclusiva a Jehová cuando llegara el día de juicio
contra los adoradores de Baal?
w08 15/11 págs. 20-21 Puntos sobresalientes de las cartas de Santiago y Pedro
Respuestas a preguntas bíblicas:
Santiago 5:20. ¿De quién es el alma que se salva de la muerte? Santiago dice que “el que hace volver a
un pecador del error de su camino salvará su alma de la muerte”. Aquí Santiago se está refiriendo al alma del
pecador que se ha arrepentido y cambia. El cristiano que lo ayuda lo salva de la muerte espiritual y tal vez de la
destrucción eterna. De esta manera, tal cristiano cubre “una multitud de pecados”: los que había cometido el
pecador.

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casa de los patriarcas.

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