domingo, 5 de enero de 2014

puntos sobresalientes genesis.

GÉNESIS
Lecciones para nosotros
• Gén. 1:26. Como han sido hechos a la imagen de Dios, los seres humanos tienen la capacidad de reflejar los atributos divinos. Ciertamente, debemos esforzarnos por cultivar cualidades como el amor, la misericordia, la benignidad, la bondad y la paciencia. Así, imitaremos a nuestro Hacedor.
• Gén. 2:22-24. El matrimonio es una institución divina. El vínculo matrimonial es permanente y sagrado, y el esposo es el cabeza de la familia.
• Gén. 3:1-5, 16-23. La felicidad depende de que reconozcamos la soberanía de Jehová en todo aspecto de nuestra vida.
• Gén. 3:18, 19; 5:5; 6:7; 7:23. La palabra de Jehová siempre se cumple.
• Gén. 4:3-7. A Jehová le agradó la ofrenda de Abel porque era un hombre justo, un hombre de fe (Hebreos 11:4). Por otro lado, como bien lo demostraron sus hechos, Caín carecía de fe. Sus obras eran inicuas, pues se caracterizaron por los celos, el odio y el asesinato (1 Juan 3:12). Además, es probable que no se detuviera a pensar mucho en su ofrenda y simplemente la presentara de manera mecánica. ¿No deberíamos ofrecer nuestros sacrificios de alabanza a Jehová con todo el corazón junto con una actitud apropiada y una buena conducta?
• Gén. 6:22. Aunque la construcción del arca requirió muchos años, Noé hizo precisamente lo que Dios le mandó. Por ello, él y su familia sobrevivieron al Diluvio. Jehová nos habla a través de su Palabra escrita y nos guía mediante su organización. Es por nuestro bien que debemos escucharlo y obedecerle.
• Gén. 7:21-24. Jehová no destruye a los justos junto con los inicuos.
• Gén. 9:1; 11:9. Ninguna treta ni esfuerzo humano puede frustrar el propósito de Jehová.
• Gén. 10:1-32. Los dos registros genealógicos correspondientes a antes y después del Diluvio, en los capítulos 5 y 10, conectan a todo el género humano con el primer hombre, Adán, mediante los tres hijos de Noé. Los asirios, los caldeos, los hebreos, los sirios y algunas tribus árabes son descendientes de Sem. Los etíopes, los egipcios, los cananeos y algunas tribus africanas y árabes son descendientes de Cam. Los indoeuropeos son descendientes de Jafet. Todos los seres humanos estamos emparentados y todos somos iguales a los ojos de Dios (Hechos 17:26). Esta verdad debe influir en el modo como vemos y tratamos a los demás.
• Gén. 13:8, 9. Tenemos en Abrahán un magnífico ejemplo a la hora de zanjar diferencias. Nunca debemos sacrificar las buenas relaciones con los demás por motivos económicos, preferencias personales u orgullo.
• Gén. 15:5, 6. Al ver que envejecía y todavía no había engendrado un hijo, Abrahán habló de ello con su Dios, quien entonces lo confortó. En consecuencia, Abrahán "puso fe en Jehová". Si le abrimos nuestro corazón a Jehová en oración, aceptamos el consuelo que nos da mediante la Biblia y le obedecemos, nuestra fe se fortalecerá.
• Gén. 15:16. ¿Por qué se retuvo Jehová de ejecutar sentencia sobre los amorreos (o cananeos) durante cuatro generaciones? Porque es paciente. Esperó hasta que no hubo ninguna posibilidad de mejora. Como Jehová, nosotros también hemos de ser pacientes.
• Gén. 18:23-33. Jehová no destruye a la gente indiscriminadamente, sino que protege a los rectos.
• Gén. 19:16. Lot "siguió demorándose", y los ángeles casi tuvieron que sacarlos a él y a su familia a rastras de Sodoma. Hacemos bien en no perder nuestro sentido de la urgencia mientras esperamos el fin del mundo malo.
• Gén. 19:26. Es totalmente insensato anhelar lo que hemos dejado atrás en el mundo o distraernos con ello.
• Gén. 25:23. Jehová es capaz de conocer la composición genética del feto y de usar su presciencia para seleccionar de antemano a la persona indicada para su propósito. Sin embargo, no predetermina el resultado final de su vida (Oseas 12:3; Romanos 9:10-12).
• Gén. 25:32, 33; 32:24-29. El interés de Jacob por obtener la primogenitura y la lucha que sostuvo con un ángel toda la noche hasta conseguir una bendición indican que apreciaba las cosas sagradas. Jehová nos ha confiado muchas cosas sagradas, tales como nuestra relación con él y su organización, el rescate, la Biblia y la esperanza del Reino. Seamos como Jacob y demostremos que las apreciamos.
• Gén. 34:1, 30. La raíz del asunto que 'acarreó extrañamiento' a Jacob fue que Dina hizo amistad con gente que no amaba a Jehová. Seamos, pues, prudentes al elegir a nuestros amigos.
• Gén. 38:26. Judá no actuó bien con Tamar, su nuera viuda. Aun así, cuando se le hizo ver que era el responsable de su embarazo, Judá admitió el error con humildad. Nosotros también debemos estar dispuestos a reconocer los errores.
• Gén. 39:9. La respuesta que dio José a la esposa de Potifar indica que su forma de pensar se amoldaba a lo que pensaba Dios sobre la moralidad y que los principios piadosos guiaban su conciencia. ¿No deberíamos nosotros esforzarnos por lograr el mismo objetivo mientras crecemos en el conocimiento exacto de la verdad?
• Gén. 41:14-16, 39, 40. Jehová puede cambiar por completo las circunstancias de aquellos que le temen. Cuando sufrimos adversidades, es sabio depositar nuestra confianza en Jehová y serle fieles.

GÉNESIS
Respuestas a preguntas bíblicas
• Gén. 1:16. ¿Cómo produjo Dios la luz el primer día si las lumbreras no se hicieron hasta el cuarto día? El verbo hebreo traducido "hacer" en el versículo 16 no es el mismo que el que se vierte "crear" y "creó" en los versículos 1, 21 y 27 del capítulo 1 de Génesis. "Los cielos", que incluían las lumbreras, se crearon mucho antes de que siquiera empezara el "día primero". Pero su luz no llegaba hasta la superficie terrestre. En el día primero "[llegó] a haber luz" porque la luz difusa atravesó el manto de nubes y se hizo visible en la Tierra, y la rotación de nuestro planeta causó la división entre el día y la noche (Génesis 1:1-3, 5). Las fuentes de dicha luz aún permanecían invisibles desde la Tierra. Ahora bien, durante el cuarto período creativo se produjo un cambio notable, pues el Sol, la Luna y las estrellas empezaron a "brillar sobre la tierra" (Génesis 1:17). "Dios procedió a hacer[las]" en el sentido de que ya se podían ver desde la Tierra.
• Gén. 3:8. ¿Hablaba Jehová Dios directamente con Adán? La Biblia revela que cuando Dios hablaba con seres humanos, a menudo lo hacía mediante un ángel (Génesis 16:7-11; 18:1-3, 22-26; 19:1; Jueces 2:1-4; 6:11-16, 22; 13:15-22). El vocero principal de Dios era su Hijo unigénito, conocido como "la Palabra" (Juan 1:1). Es muy probable que Dios hablara con Adán y Eva mediante "la Palabra" (Génesis 1:26-28; 2:16; 3:8-13).
• Gén. 3:17. ¿En qué sentido se maldijo el suelo, y por cuánto tiempo? La maldición pronunciada sobre el suelo significó que sería muy difícil cultivarlo. Los descendientes de Adán sintieron tan intensamente los efectos derivados del terreno maldecido, con sus espinos y cardos, que el padre de Noé, Lamec, habló "del dolor de nuestras manos que resulta del suelo que Jehová ha maldecido" (Génesis 5:29). Después del Diluvio, Jehová bendijo a Noé y sus hijos, y expresó su propósito de que llenaran la Tierra (Génesis 9:1). Al parecer, Dios eliminó la maldición del suelo (Génesis 13:10).
• Gén. 4:15. ¿Cómo fue que Jehová "estableció una señal para Caín"? La Biblia no dice que se colocara una señal en el cuerpo de Caín. Es probable que se tratara de un decreto solemne que los demás conocían y observaban, y cuyo propósito era impedir que lo mataran por venganza.
• Gén. 4:17. ¿Dónde consiguió Caín su esposa? Adán "llegó a ser padre de hijos e hijas" (Génesis 5:4). Así que Caín tomó como esposa a una de sus hermanas o quizás a una de sus sobrinas. Más tarde, la Ley que Jehová dio a los israelitas prohibió el matrimonio entre hermanos carnales (Levítico 18:9).
• Gén. 5:24. ¿De qué manera 'tomó Dios a Enoc'? Por lo visto, Enoc se encontraba en peligro de muerte, pero Dios no permitió que sufriera a manos de sus enemigos. "Enoc fue transferido para que no viera la muerte", escribió el apóstol Pablo (Hebreos 11:5). Estas palabras no significan que Dios lo llevó al cielo para que siguiera viviendo allí, pues Jesús fue el primero en ascender a los cielos (Juan 3:13; Hebreos 6:19, 20). El hecho de que fuera "transferido para que no viera la muerte" puede significar que Dios lo sumió en un trance profético durante el cual puso fin a su vida. En tales circunstancias, Enoc no sufrió, o "no [vio] la muerte", a manos de sus enemigos.
• Gén. 6:6. ¿En qué sentido puede decirse que Jehová "sintió pesar" por haber hecho al hombre? La palabra hebrea que en este versículo se traduce "sintió pesar" se relaciona con un cambio de actitud o intención. Jehová es perfecto y, por lo tanto, no cometió ningún error cuando creó al hombre. Sin embargo, sí hubo un cambio en su actitud mental con respecto a la perversa generación antediluviana. Dios cambió su papel de Creador del hombre al de destructor de este por el desagrado que le causó la maldad de los seres humanos. El hecho de que protegió a algunas personas muestra que su pesar se limitó a los malvados (2 Pedro 2:5, 9).
• Gén. 7:2. ¿Sobre qué base se hacía la distinción entre los animales limpios y los inmundos? Parece ser que la base de la distinción tenía que ver con lo que se ofrecía en los sacrificios vinculados a la adoración, y no con lo que se podía o no se podía comer. Antes del Diluvio, la carne animal no figuraba en la dieta del hombre. Los términos "limpio" e "inmundo" referidos al alimento se utilizaron por primera vez en la Ley mosaica, y tales restricciones terminaron cuando esta fue abolida (Hechos 10:9-16; Efesios 2:15). Por lo visto, Noé sabía lo que era apropiado para un sacrificio de adoración a Jehová. En cuanto salió del arca, "empezó a edificar un altar a Jehová y a tomar algunas de todas las bestias limpias y de todas las criaturas voladoras limpias y a ofrecer ofrendas quemadas sobre el altar" (Génesis 8:20).
• Gén. 7:11. ¿De dónde provino el agua que causó el diluvio universal? Durante el segundo período o "día" creativo, cuando se formó "la expansión" atmosférica de la Tierra, había aguas "debajo de la expansión" y aguas "sobre la expansión" (Génesis 1:6, 7). Las aguas que se hallaban "debajo" ya estaban en la Tierra. Las que se hallaban "sobre la expansión" eran enormes cantidades de vapor de agua suspendidas muy por encima de la superficie terrestre, las cuales formaban una "vasta profundidad acuosa". Estas aguas cayeron sobre la Tierra en los días de Noé.
• Gén. 8:11. Si el Diluvio arruinó los árboles, ¿dónde consiguió la paloma la hoja de olivo? Existen dos posibilidades. Puesto que el olivo es un árbol resistente, quizás permaneció vivo bajo el agua por algunos meses durante el Diluvio. Al bajar las aguas, el olivo que hubiera quedado sumergido volvería a estar en tierra firme y podría echar hojas. Por otra parte, la hoja de olivo que la paloma llevó a Noé también pudo provenir de un retoño bastante joven que brotó después de que las aguas bajaron.
• Gén. 9:20-25. ¿Por qué maldijo Noé a Canaán? Es muy probable que Canaán fuera culpable de algún abuso o perversión contra su abuelo Noé. Aunque Cam, el padre de Canaán, presenció lo ocurrido, no se opuso a ello, sino que al parecer lo difundió. No obstante, Sem y Jafet, los otros dos hijos de Noé, procedieron a cubrir a su padre; por eso fueron bendecidos. Pero Canaán fue maldecido, y Cam sufrió a causa de la vergüenza que aquel incidente trajo sobre su prole.
• Gén. 10:25. ¿Cómo "se dividió" la tierra en los días de Péleg? Péleg vivió desde 2269 hasta 2030 a.E.C. Fue "en sus días" cuando Jehová provocó una notable división al confundir el lenguaje de los edificadores de Babel y esparcirlos sobre toda la superficie de la Tierra (Génesis 11:9). De este modo "se dividió la tierra", es decir, la población del planeta, en los días de Péleg.
• Gén. 12:1-3. ¿Cuándo entró en vigor el pacto abrahámico, y por cuánto tiempo? El pacto que hizo Jehová con Abrán de que "se bendecir[ían] por medio de [él] todas las familias del suelo" entró en vigor, al parecer, cuando Abrán cruzó el Éufrates de camino a Canaán el 14 de Nisán del año 1943 a.E.C., esto es, cuatrocientos treinta años antes de que se liberara a Israel de Egipto (Éxodo 12:2, 6, 7, 40, 41). El pacto abrahámico es "un pacto hasta tiempo indefinido". Sus términos exigen que se extienda hasta que se haya consumado la destrucción de todos los enemigos de Dios y la bendición de las familias de la Tierra (Génesis 17:7; 1 Corintios 15:23-26).
• Gén. 15:13. ¿Cuándo se cumplieron los predichos cuatrocientos años de aflicción de la prole de Abrán? Este período de aflicción comenzó en 1913 a.E.C., en el día en que su hijo Isaac fue destetado a la edad de cinco años y su medio hermano Ismael, de 19 años, 'se burló' de él (Génesis 21:8-14; Gálatas 4:29). Acabó en 1513 a.E.C., con la liberación de los israelitas del yugo egipcio.
• Gén. 16:2. ¿Estuvo bien que Sarai ofreciera a su sirvienta Agar para que fuera esposa de Abrán? Aquello era la costumbre de la época: la esposa estéril estaba obligada a dar una concubina a su marido con el fin de producir herederos. La práctica de la poligamia surgió por primera vez entre los descendientes de Caín. Poco a poco se convirtió en una costumbre que acabaron aceptando algunos siervos de Jehová (Génesis 4:17-19; 16:1-3; 29:21-28). No obstante, Dios nunca cambió su norma original, a saber: la monogamia (Génesis 2:21, 22). Noé y sus hijos, a quienes se les reiteró el mandato de 'ser fructíferos y llenar la tierra', eran monógamos (Génesis 7:7; 9:1; 2 Pedro 2:5). Más adelante, Jesucristo confirmó esta norma original (Mateo 19:4-8; 1 Timoteo 3:2, 12).
• Gén. 19:8. ¿No estuvo mal que Lot ofreciera sus hijas a los habitantes de Sodoma? Según la ética oriental, era responsabilidad del anfitrión proteger y defender a los huéspedes hasta con la vida, si fuera necesario. Y Lot estaba dispuesto a hacerlo. Con valor salió, cerró la puerta tras de sí y se presentó solo ante la multitud. Para cuando Lot ofreció a sus hijas, probablemente ya supiera que sus invitados eran mensajeros de Dios y, por tanto, pensara que Dios podía encargarse de protegerlas tal como protegió a su tía Sara en Egipto (Génesis 12:17-20). Y así fue, tanto Lot como sus hijas recibieron protección.
• Gén. 19:30-38. ¿Aprobó Jehová que Lot se emborrachara y engendrara prole con sus dos hijas? Jehová no aprueba ni el incesto ni la borrachera (Levítico 18:6, 7, 29; 1 Corintios 6:9, 10). Lot en realidad deploraba los "hechos desaforados" de los habitantes de Sodoma (2 Pedro 2:6-8). El hecho de que sus hijas lo emborracharan indica que sabían que su padre no consentiría en mantener relaciones sexuales con ellas mientras estuviera sobrio. Pero al ser extranjeras en el país, sus hijas pensaron que esa era la única manera de evitar que se extinguiera la familia de Lot. El relato está en la Biblia para revelar el parentesco que tenían los moabitas (mediante Moab) y los amonitas (mediante Ben-ammí) con los descendientes de Abrahán, los israelitas.
• Gén. 28:12, 13. ¿Cuál fue el significado del sueño de Jacob en el que aparece "una escalera"? Esta "escalera" (que puede haber tenido la apariencia de un tramo ascendente de piedras) indicó que hay comunicación entre la Tierra y el cielo, y que los ángeles desempeñan un servicio muy importante entre Jehová y los seres humanos que tienen Su aprobación (Juan 1:51).
• Gén. 30:14, 15. ¿Por qué cambió Raquel la oportunidad de concebir por unas mandrágoras? En la antigüedad, la mandrágora tenía usos medicinales como narcótico y antiespasmódico. También se la consideraba afrodisíaca, así como estimulante de la fertilidad y la concepción (El Cantar de los Cantares 7:13). Aunque la Biblia no revela por qué hizo el cambio, Raquel tal vez pensara que las mandrágoras la ayudarían a concebir y así acabar con el oprobio de ser estéril. No obstante, pasaron algunos años antes que Jehová 'le abriera la matriz' (Génesis 30:22-24).
• Gén. 43:32. ¿Por qué era detestable para los egipcios comer con los hebreos? Tal vez se debiera principalmente al orgullo racial y al prejuicio religioso. Además, los egipcios detestaban a los pastores (Génesis 46:34). ¿Por qué razón? Posiblemente porque el sistema de castas egipcio colocaba a los pastores en uno de los últimos lugares, o quizás porque sintieran un fuerte rechazo hacia quienes buscaban pastos para los rebaños, pues escaseaba la tierra de cultivo.
• Gén. 44:5. ¿Utilizó realmente José una copa para leer agüeros? La copa de plata y lo que se dijo de ella eran evidentemente parte de una estratagema. Como fiel siervo de Jehová, José no empleó la copa para leer agüeros, tal como tampoco la hurtó Benjamín.
• Gén. 49:10. ¿Qué son "el cetro" y "el bastón de comandante"? El cetro es el bastón que lleva un gobernante como símbolo de su autoridad real. El bastón de comandante es una vara larga que simboliza el poder de mando. La referencia que Jacob hizo a ambos indicó que la tribu de Judá tendría una medida importante de autoridad y poder hasta la venida de Siló. Este descendiente de Judá es Jesucristo, aquel a quien Jehová ha otorgado gobernación celestial. Cristo tiene autoridad real y posee el poder de mando (Salmo 2:8, 9; Isaías 55:4; Daniel 7:13, 14).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.