miércoles, 22 de enero de 2014

texto diario Jueves 23 de enero En hacer tu voluntad, oh Dios mío, me he deleitado, y tu ley está dentro de mis entrañas (Sal. 40:8).

Jueves 23 de enero

En hacer tu voluntad, oh Dios mío, me he deleitado, y tu ley está dentro de mis entrañas (Sal. 40:8).

A lo largo de la historia, muchas naciones han librado crueles guerras en nombre de la libertad. ¡Cuánto más debemos nosotros luchar espiritualmente por nuestra libertad cristiana! Recordemos que no solo nos enfrentamos a Satanás, el mundo y su nocivo espíritu, sino también a nuestras imperfecciones y a nuestro corazón, que es muy traicionero (Jer. 17:9; Efes. 2:3). Pero con la ayuda de Jehová podemos vencer. Y cada victoria que obtengamos, sea grande o pequeña, nos reportará al menos dos beneficios. Primero, haremos feliz a Jehová (Prov. 27:11). Y segundo, al ir sintiendo el poder liberador de "la ley perfecta que pertenece a la libertad", estaremos cada vez más resueltos a permanecer en el camino estrecho que conduce a la vida eterna. Al final disfrutaremos de una libertad todavía mayor: la que Jehová les tiene preparada a sus siervos leales (Sant. 1:25; Mat. 7:13, 14). w12 15/7 2:15, 16

(Salmo 40:8) En hacer tu voluntad, oh Dios mío, me he deleitado,y tu ley está dentro de mis entrañas.
(Jeremías 17:9) "El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado. ¿Quién puede conocerlo?
(Efesios 2:3) Sí, entre ellos todos nosotros en un tiempo nos comportamos en armonía con los deseos de nuestra carne, y hacíamos las cosas que eran la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos naturalmente hijos de la ira así como los demás.
(Proverbios 27:11) Sé sabio, hijo mío, y regocija mi corazón, para que pueda responder al que me está desafiando con escarnio.
(Santiago 1:25) Pero el que mira con cuidado en la ley perfecta que pertenece a la libertad, y persiste en [ella], este, por cuanto se ha hecho, no un oidor olvidadizo, sino un hacedor de la obra, será feliz al hacer[la].
(Mateo 7:13, 14) "Entren por la puerta angosta; porque ancho y espacioso es el camino que conduce a la destrucción, y muchos son los que entran por él; 14 mientras que angosta es la puerta y estrecho el camino que conduce a la vida, y pocos son los que la hallan.
w12 15/7 2:15, 16 Sirvamos al Dios de la libertad
15 ¿Cómo sabemos si estamos cultivando un corazón sabio y obediente? Una manera es comparando nuestro modo de pensar con el de los fieles de la antigüedad. Por ejemplo, el rey David escribió: "En hacer tu voluntad, oh Dios mío, me he deleitado, y tu ley está dentro de mis entrañas" (Sal. 40:8). Y el escritor del Salmo 119 exclamó: "¡Cómo amo tu ley, sí! Todo el día ella es mi interés intenso" (Sal. 119:97). Un amor así no crece solo: es fruto del estudio concienzudo, la oración y la meditación, así como de la experiencia personal, es decir, de ver las bendiciones que uno recibe cuando obedece las normas divinas (Sal. 34:8)

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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