domingo, 5 de enero de 2014

TEXTO DIARIO Lunes 6 de enero Se fue y negoció con ellos y ganó otros cinco (Mat. 25:16).

Lunes 6 de enero

Se fue y negoció con ellos y ganó otros cinco (Mat. 25:16).

Décadas antes de 1914, los ungidos ya sabían que ese año sería especial, aunque no comprendían claramente qué iba a ocurrir. Un hermano admitió: "Algunos de nosotros esperábamos seriamente ir al cielo durante la primera semana de octubre [de 1914]". Podemos imaginar la decepción que sintieron al ver que el fin no llegó cuando esperaban. Para colmo, al estallar la primera guerra mundial, tuvieron que afrontar persecuciones. Aquello los sumió en un período similar al sueño, una inactividad relativa. Pero en 1919 llegó el momento de despertar. Jesús había venido al templo espiritual de Dios para examinarlo. Algunos no superaron la inspección, por lo que perdieron el privilegio de seguir trabajando para el Rey. No obstante, la mayoría de los ungidos demostraron una lealtad inquebrantable y un intenso deseo de servir al Amo, incluso durante los difíciles años de la guerra. w12 15/9 4:11, 12

(Mateo 25:16) Inmediatamente, el que recibió los cinco talentos se fue y negoció con ellos y ganó otros cinco.
w12 15/9 4:11, 12 "No saben ni el día ni la hora"
11 Volvamos a las parábolas de Jesús. Si las vírgenes o los esclavos hubieran sabido cuándo iba a venir el novio o el amo, no habrían necesitado mantenerse alerta. Pero como no lo sabían, tenían que estar atentos. Décadas antes de 1914, los ungidos ya sabían que ese año sería especial, aunque no comprendían claramente qué iba a ocurrir. Cuando el año llegó y no se cumplieron sus expectativas, algunos pensaron que el Novio se estaba retrasando. Tiempo después, un hermano admitió: "Algunos de nosotros esperábamos seriamente ir al cielo durante la primera semana de octubre [de 1914]".

12 Podemos imaginar la decepción que sintieron al ver que el fin no llegó cuando esperaban. Para colmo, al estallar la primera guerra mundial, tuvieron que afrontar persecuciones. Aquello los sumió en un período similar al sueño, una inactividad relativa. Pero en 1919 llegó el momento de despertar. Jesús había venido al templo espiritual de Dios para examinarlo. Algunos no superaron la inspección, por lo que perdieron el privilegio de seguir trabajando para el Rey (Mat. 25:16). Al igual que las vírgenes necias, no se aseguraron de tener suficiente aceite espiritual. Y como el esclavo perezoso, no quisieron hacer sacrificios por el Reino. No obstante, la mayoría de los ungidos demostraron una lealtad inquebrantable y un intenso deseo de servir al Amo, incluso durante los difíciles años de la guerra.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.