sábado, 5 de abril de 2014

puntos sobresalientes exodo cap 1 a 6

Para el repaso oral: de la Escuela del Ministerio Teocrático de Marzo y Abril de 2014
5ª Pregunta.
¿Qué nos enseña Éxodo 3:7-10 acerca de Jehová? [31 de Marzo., w09 1/3 pág. 15 párrs.3-6.]
w09 1/3 pág. 15 “Conozco bien los dolores que sufren”
¿Por qué estaba Dios hablando con Moisés? “He visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto —explicó
Jehová—, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien los dolores
que sufren.” (Versículo 7.) Como vemos, Dios no cerró los ojos ante el sufrimiento de sus siervos ni hizo oídos
sordos a sus súplicas, sino que se compadeció profundamente de ellos. De hecho, afirmó: “Conozco bien los
dolores que sufren”. Con respecto a las palabras “conozco bien”, cierta obra de consulta explica: “Esta expresión
indica compasión, delicadeza y ternura”. En efecto, lo que Jehová le dijo a Moisés demuestra que Dios se
interesa de corazón por su pueblo.
Desde luego, Dios no se limitó a condolerse o sentir lástima, sino que se sintió impulsado a hacer algo por
ellos. Así, se propuso liberarlos de Egipto y llevarlos “a una tierra que mana leche y miel” (versículo 8). Con ese
objetivo, Jehová le dijo a Moisés: “Saca [...] de Egipto a mi pueblo” (versículo 10). Este cumplió fielmente con su
misión y, en el año 1513 antes de nuestra era, lideró la liberación de Israel.
Jehová no ha cambiado desde entonces. También hoy sus siervos fieles pueden confiar en que Dios ve su
situación y escucha sus peticiones de ayuda. Sin lugar a dudas, conoce bien los dolores que sufren. Y, como en
el pasado, no se limita a sentir compasión, sino que actúa y los ayuda. ¿Por qué? “Porque él se interesa”
profundamente por sus siervos (1 Pedro 5:7).
A todos nos llena de esperanza saber que Jehová es un Dios tan compasivo. Aunque somos imperfectos, él
nos ayuda a ser santos —es decir, limpios y puros— en cierta medida y nos da su aprobación (1 Pedro 1:15, 16).
Así lo demuestra el caso de cierta cristiana que luchaba contra el desánimo y la depresión. Ella misma explica
cuánto la consoló reflexionar en el relato de la zarza ardiente. “Si Jehová hizo que aquel sucio suelo fuera santo,
entonces tal vez pueda hacer lo mismo por mí —razona ella—. Pensar en esto me ha ayudado muchísimo.”
6ª Pregunta.-
¿Cómo cumplió Jehová uno de los aspectos del significado de su nombre en los días de Moisés? (Éxodo.
3:14,15.) [31 de Marzo., w13 15/3 págs. 25,26 párrs.5, 6.]
w13 15/3 págs. 25,26 párrs.5, 6
5. ¿Cómo aclaró Jehová el significado de su nombre cuando le respondió a Moisés?
6. ¿Cómo fue Jehová completamente fiel a su gran nombre?
5 ¿Cómo respondió Jehová a la pregunta de Moisés? En parte, dijo: “Esto es lo que has de decir a los hijos de
Israel: ‘YO RESULTARÉ SER me ha enviado a ustedes. [...] Jehová el Dios de sus antepasados [...] me ha
enviado a ustedes’ ”. El nombre de Dios es una forma del verbo Hebreo que significa “llegar a ser”. En concreto,
el nombre Jehová significa “ El Causa [o Hace] Que Llegue a Ser” (Gén. 2:4, nota). Dios prometió que llegaría a
ser lo que él decidiera ser para cumplir su propósito, es decir, que siempre resultaría fiel a su palabra. Por lo
tanto, en el versículo 15 leemos que Jehová mismo dijo: “Este es mi nombre hasta tiempo indefinido, y este es la
memoria de mí a generación tras generación”. Tal revelación debió de fortalecer muchísimo la fe de Moisés y
llenarlo de temor reverente.
JEHOVÁ FUE FIEL A SU NOMBRE
6 Poco después de dar su comisión a Moisés, Jehová fue completamente fiel a su gran nombre “resultando ser”
el Libertador de Israel. Humilló a Egipto con 10 terribles plagas, con las que puso al descubierto la impotencia de
los dioses egipcios, incluido el faraón (Éx. 12:12). Entonces dividió el mar Rojo, condujo a Israel a través de él y
ahogó en sus aguas al faraón y su ejército (Sal. 136:13-15). En “el desierto grande e inspirador de temor”,
“resultó ser” el gran Conservador de la vida: le dio alimento y agua a su pueblo, que se componía de dos o tres
millones de personas o hasta más. Y no solo eso. Durante todo ese tiempo, las prendas de vestir y las sandalias
no se les gastaron (Deut. 1:19; 29:5). Como vemos, nada puede impedirle a Jehová ser fiel a su incomparable
nombre. Más adelante le declaró a Isaías: “Yo... yo soy Jehová, y fuera de mí no hay salvador” (Is. 43:11).
Capítulo 1:
w90 1/5 pág. 20 párr. 12 Su opinión sobre el alma tiene efecto en su vida
12. ¿Cómo se usan en la Biblia las palabras hebrea y griega para “alma”?
12 En la Biblia se llama né·fesch a las criaturas marinas: “Toda alma viviente que hay en las aguas”. (Levítico
11:10.) La palabra puede referirse a animales terrestres: “Produzca la tierra almas vivientes según sus géneros,
animal doméstico y animal moviente y bestia salvaje”. (Génesis 1:24.) Centenares de veces né·fesch significa
personas. “Todas las almas que procedieron de la parte superior del muslo de Jacob llegaron a ser setenta
almas.” (Éxodo 1:5.) Un ejemplo del uso de psy·kjé de ese modo es el de 1 Pedro 3:20. Se habla ahí del arca de
Noé, “en la cual unas pocas personas, es decir, ocho almas, fueron llevadas a salvo a través del agua”.
w10 15/4 págs. 10-11 párrs. 13-14 El espíritu santo y el propósito de Jehová
13, 14. a) ¿Quiénes forman la “generación” que mencionó Jesús? b) Dé un ejemplo de las verdades que
está aclarando el espíritu (véase el recuadro “¿Nos mantenemos al día con la iluminación más
reciente?”).
13 En tercer lugar, el espíritu santo aclara progresivamente las verdades bíblicas (Pro. 4:18). Desde hace
muchas décadas, esta revista es el medio principal que utiliza “el esclavo fiel y discreto” para hacernos llegar la
luz espiritual (Mat. 24:45). Tomemos como ejemplo la explicación sobre la “generación” que mencionó Jesús
(léase Mateo 24:32-34). ¿Quiénes la componen? Como indicó el artículo “¿Qué significa para usted la presencia
de Cristo?”, él no hablaba de personas malvadas, sino de sus seguidores, que en breve recibirían la unción del
espíritu. Cuando la profecía se cumpliera —tanto en el siglo primero como en tiempos modernos—, serían los
discípulos ungidos de Jesús los que, además de ver la señal, comprenderían su significado: que Cristo “está
cerca, a las puertas”.
14 ¿Qué implica lo anterior? Aunque no se puede calcular cuánto dura “esta generación”, hay que tener
presente un hecho: la palabra generación suele referirse a personas de distintas edades cuyas vidas se traslapan
durante un período que no es demasiado largo y que tiene fin (Éxo. 1:6). Entonces, ¿cómo debemos entender el
comentario de Jesús sobre “esta generación”? Todo indica que la vida de los ungidos que estaban en la Tierra
en 1914 —cuando comenzó a manifestarse la señal de la presencia— se traslaparía con la de otros ungidos que
verían el inicio de la gran tribulación. Esta generación tuvo principio y también tendrá fin. El cumplimiento de los
rasgos de la señal muestra que la tribulación tiene que estar cerca. Es tiempo de permanecer alerta y actuar con
urgencia (Mar. 13:37). Si así lo hacemos, demostraremos que estamos al día con la iluminación más reciente y
que seguimos la guía del espíritu.
w04 15/3 págs. 24-25 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Lecciones para nosotros:
Éxodo 1:7, 14. Jehová apoyó a su pueblo cuando este se hallaba oprimido en Egipto. De igual manera, sostiene
a sus Testigos de la actualidad, incluso cuando afrontan cruel persecución.
w88 1/3 págs. 25-26 párr. 12 Modo responsable de ver el tener hijos en este tiempo del fin
12. a) ¿Por qué es un privilegio singular el tener hijos? b) ¿Durante qué períodos fue una asignación
divina el tener hijos?
12 Como vimos al principio de esta consideración, el tener hijos es una dádiva de Dios. (Salmo 127:3.) Es un
privilegio singular que no comparten las criaturas celestiales de Jehová. (Mateo 22:30.) Ha habido tiempos en
que el tener hijos formó parte de la obra que Jehová asignó a sus siervos en la Tierra. Así sucedió en el caso de
Adán y Eva. (Génesis 1:28.) Fue cierto respecto a los sobrevivientes del Diluvio. (Génesis 9:1.) Fue la voluntad
de Jehová que los hijos de Israel llegaran a ser muchos mediante el tener hijos. (Génesis 46:1-3; Éxodo 1:7, 20;
Deuteronomio 1:10.)
w03 1/7 pág. 19 párrs. 21-22 “Dios es amor”
21, 22. ¿Qué experimentaron los israelitas en el antiguo Egipto, y cómo respondió Jehová a sus
clamores?
21 ¿Cómo muestra Jehová la compasión de un padre amoroso? Esta cualidad resulta evidente en el trato que
dispensó al antiguo Israel. A finales del siglo XVI a.E.C., millones de israelitas vivían bajo el yugo opresor de los
egipcios (Éxodo 1:11, 14). En medio de sus tribulaciones, imploraron la ayuda de Jehová. ¿Cómo respondió el
Dios de la compasión?
22 Jehová se conmovió y dijo: “He visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el clamor de
ellos [...]; porque conozco bien los dolores que sufren” (Éxodo 3:7). No pudo menos que apiadarse al ver sus
padecimientos y oír sus clamores, pues es un Dios que demuestra empatía (la capacidad de sentir en sí mismo el
sufrimiento ajeno), virtud muy relacionada con la compasión. Pero él no solo se condolió de su pueblo, sino que
se sintió impulsado a auxiliarlo. Como indica Isaías 63:9: “En su amor y en su compasión él mismo los recompró”.
“Con mano fuerte” rescató a los israelitas de Egipto (Deuteronomio 4:34). Luego les proporcionó alimento
milagroso y los condujo libres a una tierra fértil que pasó a ser suya.
w92 1/4 págs. 3-4 párrs. 4-5 La verdadera libertad... ¿de dónde viene?
4, 5. ¿Cómo se ha abusado de la libertad a través de la historia?
4 A través de la historia millones de personas han sido esclavizadas, torturadas o muertas porque otros han
usado mal el libre albedrío. La Biblia relata que hace unos 3.500 años “los egipcios hicieron trabajar a los hijos de
Israel como esclavos bajo tiranía. Y siguieron amargándoles la vida con dura esclavitud”. (Éxodo 1:13, 14.) The
Encyclopedia Americana dice que en el siglo IV a.E.C. los esclavos de Atenas y de otras dos ciudades griegas
eran cuatro veces más que la población libre. Esta fuente también dice: “Al principio el esclavo no tenía derechos
en Roma. Podía perder la vida por la falta más leve”. La Compton’s Encyclopedia comenta: “En Roma el
fundamento del estado era la esclavitud. [...] En los campos los esclavos solían trabajar encadenados. Por la
noche se les ataba unos a otros y se les encerraba en grandes prisiones semisubterráneas”. Puesto que muchos
esclavos habían sido gente libre antes, ¡imagínese la amargura de aquellas vidas destrozadas!
5 Por siglos la cristiandad participó en un opresivo comercio de esclavos. Dice The World Book Encyclopedia:
“Desde el siglo XVI hasta el XIX los europeos transportaron unos 10.000.000 de esclavos negros desde el África
hasta el hemisferio occidental”. En este siglo XX, a millones de cautivos se les obligó a trabajar hasta caer
muertos o se les dio muerte en campos de concentración nazis como parte de la política gubernamental. Entre
las víctimas hubo muchos testigos de Jehová que fueron encerrados porque rehusaron apoyar al asesino
régimen nazi.
w03 1/11 págs. 8-9 párrs. 3-4 Mujeres que regocijaron el corazón de Jehová
3, 4. a) ¿Por qué no obedecieron Sifrá y Puá cuando el Faraón ordenó que se diera muerte a todo varón
israelita recién nacido? b) ¿Cómo recompensó Jehová a las dos parteras por su valor y temor piadoso?
3 En los juicios de Nuremberg que tuvieron lugar en Alemania al término de la segunda guerra mundial,
muchos acusados de genocidio trataron de excusar sus crímenes aduciendo que simplemente habían obedecido
órdenes. Pues bien, comparemos a estas personas con dos parteras israelitas, Sifrá y Puá, que vivieron en el
antiguo Egipto durante el reinado de un faraón tiránico a quien no se identifica. Temiendo que la población
hebrea creciera, el Faraón ordenó a las parteras que dieran muerte a todo varón hebreo recién nacido. ¿Qué
hicieron ellas ante una orden tan horrible? “No hacían como les había hablado el rey de Egipto, sino que
conservaban vivos a los varoncitos.” ¿Por qué no sucumbieron estas mujeres al temor al hombre? Porque
“temían al Dios verdadero” (Éxodo 1:15, 17; Génesis 9:6).
4 Así es, aquellas parteras se refugiaron en Jehová, y él fue un “escudo” para ellas, protegiéndolas de la ira del
Faraón (2 Samuel 22:31; Éxodo 1:18-20). Pero Jehová no solo las bendijo de esta forma. También recompensó a
Sifrá y Puá concediéndoles tener su propia familia, e incluso las honró haciendo que sus nombres y hechos
quedaran recogidos en su Palabra inspirada para generaciones futuras, mientras que el nombre de aquel Faraón
se ha perdido en las arenas del tiempo (Éxodo 1:21; 1 Samuel 2:30b; Proverbios 10:7).
w90 1/11 págs. 25-26 párr. 12 Nuestra sujeción relativa a las autoridades superiores
12. ¿Qué ejemplos bíblicos tenemos de siervos de Dios que rehusaron obedecer cuando la autoridad hizo
exigencias irrazonables?
12 Los siervos de Dios siempre han reconocido que hay límites a la sujeción que por conciencia deben a las
autoridades superiores. Para el tiempo en que Moisés nació, allá en Egipto, Faraón mandó a dos parteras
hebreas que dieran muerte a todos los varones hebreos recién nacidos. Sin embargo, las parteras conservaron
vivos a los niñitos. ¿Estuvieron equivocadas al desobedecer a Faraón? No; estaban siguiendo la conciencia que
Dios les había dado, y Dios las bendijo por ello. (Éxodo 1:15-20.) Cuando Israel estaba en el destierro en
Babilonia, Nabucodonosor exigió que sus funcionarios, entre ellos los hebreos Sadrac, Mesac y Abednego, se
inclinaran ante una imagen que él había colocado en la llanura de Dura. Los tres hebreos rehusaron. ¿Estaban
equivocados? No, pues el seguir el mandato del rey habría significado desobedecer la ley de Dios. (Éxodo
20:4, 5; Daniel 3:1-18.)
w03 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
¿Cuáles fueron algunas de las mujeres de la antigüedad que regocijaron el corazón de Jehová?
Entre ellas se encuentran las parteras Sifrá y Puá, que desobedecieron las órdenes del Faraón de dar muerte a
todo varón israelita (Éxodo 1:15-20); Rahab, la prostituta cananea que protegió a dos espías israelitas (Josué
2:1-13; 6:22, 23), y Abigail, cuya sensatez salvó vidas y evitó que David se hiciera culpable de derramamiento de
sangre (1 Samuel 25:2-35). Todas ellas son buenos ejemplos para las mujeres de la actualidad.—1/11, páginas
8-11.
w12 15/6 pág. 9 párr. 7 Jehová es “un Revelador de secretos”
7. ¿A quién representa la primera cabeza, y por qué?
7 La primera cabeza de la bestia representa a Egipto. ¿Por qué? Porque fue la primera gran potencia que trató
con hostilidad al pueblo de Dios. Su ataque comenzó cuando los descendientes de Abrahán —de entre quienes
saldría la prometida descendencia de la mujer— se hicieron muy numerosos en aquel país. A fin de impedir que
llegara la descendencia, Satanás intentó exterminar al pueblo de Dios. ¿Cómo? Haciendo que el faraón ejecutara
a todos los niños varones de Israel. Pero Jehová frustró su ataque y liberó de Egipto a sus siervos (Éxo. 1:15-20;
14:13). Con el tiempo los condujo a la Tierra Prometida, donde se establecieron.
w04 15/3 págs. 24-25 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Lecciones para nosotros:
Éxodo 1:17-21. Jehová nos recuerda “para bien” (Nehemías 13:31).
w11 15/8 págs. 9-10 párrs. 8-9 Esperaban al Mesías
8, 9. Según las profecías, ¿de quién nacería el Mesías, y qué tragedia ocurriría después de su
nacimiento?
8 Nacería de una mujer virgen. Isaías anunció: “La doncella [...] quedará encinta” (léase Isaías 7:14). Es cierto
que este versículo no usa la palabra hebrea que significa específicamente “virgen” (bethuláh), sino otra que
quiere decir “doncella” (ʽalmáh). Pero este último término también se aplicaba a las mujeres solteras que
no habían tenido relaciones sexuales, como es el caso de Rebeca (Gén. 24:16, 43). Además, guiado por el
espíritu de Dios, Mateo empleó el vocablo griego preciso para “virgen” (parthénos) cuando explicó que Isaías
7:14 se había cumplido al nacer Jesús. Y los Evangelios de Mateo y Lucas no dejan ninguna duda de que María
lo había concebido sin haber tenido relaciones con ningún hombre, sino únicamente por la acción del espíritu
santo (Mat. 1:18-25; Luc. 1:26-35).
9 Tras su nacimiento ocurriría una matanza de niños. Varios siglos antes de la era cristiana, cuando los
hebreos vivían en Egipto, el faraón les mandó arrojar al río Nilo a todos sus varones recién nacidos (Éxo. 1:22).
Mucho tiempo después, Jeremías 31:15, 16 anunció una matanza similar. La profecía habla de “Raquel que llora
a sus hijos”, pues se los han llevado a “la tierra del enemigo”. Se lamenta con tanta fuerza que la oyen hasta en
la lejana Ramá, en el territorio de Benjamín, al norte de Jerusalén. Mateo muestra que la predicción se cumplió
cuando el rey Herodes ordenó ejecutar a los niños varones de muy corta edad de Belén y sus alrededores (léase
Mateo 2:16-18). ¡Cuánto dolor tuvieron que sentir las familias de aquella región!
Capítulo 2:
w86 1/11 pág. 28 párr. 9 Problemas de familia resueltos mediante el consejo bíblico
9. ¿Cómo pueden los padres cristianos imitar el ejemplo de la madre de Moisés?
9 El padre incrédulo que tiene derechos de visita quizás procure ganarse el favor de su hijo por medio de darle
muchos regalos, proveerle entretenimiento costoso y otras formas de recreación. Jokébed, la madre de Moisés (y
su padre Amram, si todavía estaba vivo) sabía a lo que Moisés tendría que enfrentarse al ser entregado a la hija
del Faraón. Por eso, no hay duda de que procuró desarrollar en él un sentido de valores mientras él continuó con
ella. (Éxodo 2:1-10.) A pesar de que se encaró con los tentadores “tesoros de Egipto”, Moisés escogió obedecer
los principios piadosos. ¡Él ‘estimó’ sus privilegios espirituales como verdaderas riquezas! (Hebreos 11:23-26.)
De manera similar, los padres cristianos deben preparar a sus hijos para enfrentarse a tales tentaciones
mediante considerar con ellos información bíblica que enfoque la atención en los tesoros espirituales. A menudo
los hijos pueden percibir el motivo superficial del padre que trata de comprar su afecto. (Proverbios 15:16, 17.)
w87 15/1 págs. 13-14 párr. 17 ¡Tan grande nube de testigos!
17. ¿Cómo obraron con fe los padres de Moisés?
17 La fe nos mueve a poner a Jehová y a su pueblo por encima de cualquier cosa que este mundo ofrezca.
(Léase Hebreos 11:23-26.) Los israelitas eran esclavos que necesitaban liberación del cautiverio en Egipto
cuando los padres de Moisés obraron con fe. “No temieron la orden del rey” de dar muerte a los varones hebreos
cuando nacieran. Más bien, escondieron a Moisés por tres meses y finalmente lo colocaron en un arca de papiro
entre las cañas en la ribera del río Nilo. La hija de Faraón halló a Moisés, y “lo crió como hijo suyo”. No obstante,
primeramente Moisés fue amamantado y recibió educación espiritual en la casa de sus padres, Amram y
Jokébed. Entonces, como miembro de la casa de Faraón, “fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios” y se
hizo ‘poderoso en palabras y hechos’, extraordinario en aptitudes mentales y físicas. (Hechos 7:20-22; Éxodo
2:1-10; 6:20.)
w90 1/8 pág. 4 Siervos jóvenes de tiempos bíblicos
Aunque la hija de Faraón tomó a Moisés como hijo propio, los padres de Moisés pudieron enseñarle acerca
del Dios verdadero. La Biblia dice que Moisés ya crecido “rehusó ser llamado hijo de la hija de Faraón,
escogiendo ser maltratado con el pueblo de Dios más bien que disfrutar temporalmente del pecado”. Dios utilizó
a Moisés para liberar de Egipto a su pueblo, dar mediante él la Ley en Sinaí y escribir una parte importante de la
Biblia. Prescindiendo de la edad suya, ¿está usted cada vez más resuelto a servir a Dios como lo hizo Moisés?
(Hebreos 11:23-29; Éxodo 2:1-10.)
w98 1/4 pág. 16 párrs. 4-5 Un libro procedente de Dios
4, 5. a) ¿Qué no entendían los médicos de la antigüedad sobre las enfermedades? b) ¿Por qué no cabe
duda de que Moisés conocía las prácticas curativas de los médicos egipcios?
4 En la antigüedad, los médicos no entendían del todo la propagación de las enfermedades ni la importancia
de la higiene en su prevención. Muchas prácticas médicas del pasado parecerían bárbaras según los criterios
modernos. Uno de los textos médicos más antiguos que se conservan es el Papiro de Ebers, una recopilación de
los conocimientos médicos de Egipto que data aproximadamente del año 1550 a.E.C. Contiene unos setecientos
remedios para diversas dolencias: “desde la mordedura de cocodrilo hasta el dolor en una uña del pie”. Aunque
la mayor parte de los tratamientos eran simplemente inútiles, algunos eran muy peligrosos. Uno de los
tratamientos que se prescribían para curar una herida consistía en aplicar un preparado a base de excremento
humano mezclado con otras sustancias.
5 Este texto de recetas curativas egipcias es más o menos contemporáneo de los primeros libros de la Biblia,
que incluían la Ley mosaica. Moisés, que nació en 1593 a.E.C., se crió en Egipto (Éxodo 2:1-10). Como se
educó en la casa de Faraón, fue “instruido en toda la sabiduría de los egipcios” (Hechos 7:22). Conocía a “los
médicos” del país (Génesis 50:1-3). ¿Influyeron en sus escritos aquellas prácticas médicas inútiles, hasta
peligrosas?
w87 15/1 pág. 14 párr. 18 ¡Tan grande nube de testigos!
18. Por su fe, ¿qué postura asumió Moisés respecto a la adoración de Jehová?
18 Sin embargo, la educación egipcia y el esplendor material de la casa real no hicieron que Moisés
abandonara la adoración de Jehová y se convirtiera en apóstata. Más bien, “por fe Moisés, ya crecido, rehusó ser
llamado hijo de la hija de Faraón”, cosa que se dio a entender cuando defendió a uno de sus hermanos hebreos.
(Éxodo 2:11, 12.) Moisés escogió “ser maltratado con el pueblo de Dios [compañeros israelitas que adoraban a
Jehová] más bien que disfrutar temporalmente del pecado”. Si usted es un siervo bautizado de Jehová que tiene
el sólido respaldo de una preparación espiritual propia, ¿seguirá el ejemplo de Moisés y permanecerá firme a
favor de la adoración verdadera?
w11 15/3 pág. 27 párr. 14 Demostremos que estamos listos
14. ¿Qué situaciones pusieron a prueba la fe y el valor de Moisés?
14 A diferencia de los dioses sin vida que adoraban los idólatras egipcios, Jehová, el Dios verdadero, era real
para Moisés. Él vivió toda su vida como si pudiera ver “a Aquel que es invisible” y tenía fe en que el pueblo de
Israel sería liberado de la esclavitud, aunque no sabía cuándo (Heb. 11:24, 25, 27). Tanto anhelaba ver libres a
sus hermanos hebreos que intervino para defender a uno de ellos del maltrato de un capataz (Éxo. 2:11, 12). Sin
embargo, como aún no era el momento señalado por Dios, se vio obligado a huir a un país distante. ¡Qué difícil
tuvo que haber sido pasar de la opulencia de la corte a la escasez del desierto! Con todo, demostró que estaba
listo. ¿Cómo? Manteniéndose atento a las instrucciones divinas. Y gracias a ello, Jehová pudo usarlo para liberar
a su pueblo cuarenta años después. Moisés obedeció fielmente la orden de dejar Madián y regresar a Egipto. Por
fin había llegado el momento de efectuar la comisión divina, pero esta vez a la manera de Dios (Éxo. 3:2, 7,
8, 10). “El más manso de todos los hombres” necesitó fe y valor para plantarse delante del faraón (Núm. 12:3).
Pero lo hizo, no en una, sino en varias ocasiones, conforme iban produciéndose las plagas, y sin saber nunca
cuántas veces tendría que volver a encarar a aquel monarca.
w05 15/5 pág. 20 párrs. 1-2 Conozcamos los caminos de Jehová
1, 2. a) ¿Por qué reaccionó Moisés como lo hizo cuando vio a un egipcio maltratando a un hebreo? b)
¿Qué tuvo que aprender Moisés a fin de servir a Jehová?
MOISÉS había crecido en la casa de Faraón, donde lo educaron conforme a la sabiduría que los nobles de
Egipto valoraban. Ahora bien, él sabía que no era egipcio, sino que provenía de una familia hebrea. Cuando tenía
cuarenta años, decidió salir a inspeccionar a sus hermanos, los hijos de Israel. Al ver que un hebreo era
maltratado por un egipcio, no se mostró indiferente; de hecho, dio muerte a este último. Optó por ponerse del
lado del pueblo de Jehová y pensó que Dios lo estaba usando para liberar a sus hermanos (Hechos 7:21-25;
Hebreos 11:24, 25). Cuando este incidente llegó a saberse, la casa real egipcia lo consideró un delincuente, y
tuvo que huir para seguir con vida (Éxodo 2:11-15). Si Moisés iba a ser utilizado por Jehová, tendría que
familiarizarse más con Sus caminos. ¿Estaría dispuesto a aprender? (Salmo 25:9.)
2 Durante los siguientes cuarenta años, Moisés vivió en el exilio trabajando de pastor. En vez de amargarse
porque parecía que sus hermanos hebreos no lo valoraban, se sometió a las circunstancias que Dios permitió.
Y aunque estuvo muchos años sin recibir ningún tipo de reconocimiento público, dejó que Jehová lo moldeara.
Bajo la influencia del espíritu santo de Dios, y no para ensalzarse, escribió más tarde: “El hombre Moisés era con
mucho el más manso de todos los hombres que había sobre la superficie del suelo” (Números 12:3). Jehová
utilizó a Moisés de manera extraordinaria. Si nosotros también buscamos la mansedumbre, Jehová nos
bendecirá (Sofonías 2:3).
w86 1/3 págs. 10-11 párr. 3 ¿Por qué fue tan sobresaliente la integridad de Job?
3. ¿Quién escribió el libro de Job y cómo pudo obtener la información?
3 Moisés debió ser el escritor del libro de Job. Pero ¿cómo pudo él saber de la prueba de Job? Bueno después
que Moisés se vio obligado a abandonar a Egipto en 1553 a. E.C. se estableció en Madián, cerca de la tierra de
Uz. (Éxodo 2:15-25; Hechos 7:23-30.) Para ese tiempo, Job todavía estaría viviendo los 140 años de vida
adicionales con los que Dios le había bendecido. (Job 42:16.) Posteriormente, Moisés pudo haberse enterado de
los últimos años de la vida de Job y de su muerte cuando, casi al final de los 40 años de vagar por el desierto,
pasó por la tierra de Uz.
w03 1/4 pág. 18 párr. 13 La apacibilidad, virtud cristiana esencial
13. ¿Cómo influyeron en Moisés los cuarenta años que residió en Madián?
13 Con 40 años, Moisés tuvo que valerse por sí mismo en el desierto. Cuando llegó a Madián, se encontró con
las siete hijas de Reuel y las ayudó a sacar agua para el numeroso rebaño de su padre. Al escuchar el
emocionado relato de sus hijas, quienes al volver a casa le contaron que “cierto egipcio” las había librado de
unos pastores que las molestaban, Reuel decidió invitarlo a vivir con ellos. Las dificultades que había padecido
Moisés no le agriaron el carácter ni impidieron que se adaptara a su nuevo ambiente. Jamás flaqueó en su deseo
de hacer la voluntad de Jehová. En el transcurso de cuarenta largos años —en los que se casó con Ziporá, crió
una familia y apacentó las ovejas de su suegro—, cultivó y refinó la cualidad que llegó a caracterizarlo. En efecto,
las adversidades le enseñaron a ser apacible (Éxodo 2:16-22; Hechos 7:29, 30).
w92 1/4 pág. 9 párr. 3 Aclamemos el nuevo mundo de libertad de Dios
3. En Egipto, ¿cómo mostró Jehová que puede liberar a su pueblo?
3 Un ejemplo de que Dios puede ejecutar juicio contra la adoración falsa y liberar a los que hacen Su voluntad
tuvo lugar cuando su pueblo de la antigüedad estuvo esclavizado en Egipto. Éxodo 2:23-25 dice: “Su clamor por
ayuda siguió subiendo al Dios verdadero a causa de la esclavitud. Con el tiempo Dios oyó su gemido”. En una
impresionante demostración de su superioridad sobre los dioses falsos de Egipto, el Dios Todopoderoso azotó
con 10 plagas a aquella nación. Cada plaga tenía el propósito de humillar a un dios de Egipto, para mostrar que
esos dioses eran falsos y no podían ayudar a los egipcios que los adoraban. Así liberó Dios a su pueblo y
aniquiló a Faraón y sus ejércitos en el mar Rojo. (Éxodo, capítulos 7 a 14.)
w98 15/9 pág. 12 párrs. 10-11 Los tiempos y sazones pertenecen a Jehová
10, 11. a) ¿Con cuánta antelación fijó Jehová el tiempo de la liberación de la esclavitud de los
descendientes de Abrahán? b) ¿Qué indica que los israelitas no sabían exactamente cuándo se les
liberaría?
10 Jehová fijó con más de cuatro siglos de antelación el año preciso en el que humillaría al rey de la potencia
mundial egipcia y liberaría de la esclavitud a los descendientes de Abrahán. A este, Dios le reveló su propósito y
le prometió: “Puedes saber con seguridad que tu descendencia llegará a ser residente forastera en tierra ajena, y
tendrá que servirles, y estos ciertamente la afligirán por cuatrocientos años. Pero a la nación que ellos servirán yo
la voy a juzgar, y después de aquello saldrán con muchos bienes” (Génesis 15:13, 14). Cuando Esteban resumió
ante el Sanedrín la historia de Israel, se refirió a este período de cuatrocientos años y dijo: “Justamente cuando
se iba acercando el tiempo para el cumplimiento de la promesa que Dios había declarado abiertamente a
Abrahán, el pueblo creció y se multiplicó en Egipto, hasta que se levantó sobre Egipto un rey diferente, que
no sabía acerca de José” (Hechos 7:6, 17, 18).
11 Este nuevo Faraón esclavizó a los israelitas. Moisés aún no había escrito el libro de Génesis, aunque es
probable que las promesas que Jehová le hizo a Abrahán se hubieran transmitido por vía oral o escrita. De todos
modos, la información que tenían los israelitas posiblemente no les permitía calcular la fecha exacta de su
liberación. Dios sabía cuándo iba a liberarlos, pero al parecer los israelitas oprimidos no fueron informados.
Leemos: “Durante aquellos muchos días aconteció que por fin murió el rey de Egipto, pero los hijos de Israel
continuaron suspirando a causa de la esclavitud y clamando en son de queja, y su clamor por ayuda siguió
subiendo al Dios verdadero a causa de la esclavitud. Con el tiempo Dios oyó su gemido, y se acordó Dios de su
pacto con Abrahán, Isaac y Jacob. De modo que Dios miró a los hijos de Israel y Dios se dio por avisado” (Éxodo
2:23-25).
w09 15/3 pág. 22 párr. 10 Jehová merece que todos lo alabemos
10. ¿Cómo demostró Jehová su fidelidad al pacto que había hecho con Abrahán?
10 “Ha dado alimento a los que le temen. Hasta tiempo indefinido se acordará de su pacto.” (Sal. 111:5.)
Al parecer, el salmista se refiere al pacto que Dios hizo con Abrahán. Jehová prometió que bendeciría a la
descendencia de Abrahán y aseguró que esta tomaría “posesión de la puerta de sus enemigos” (Gén. 22:17, 18;
Sal. 105:8, 9). En un principio, esa promesa se cumplió cuando la descendencia de Abrahán creció hasta formar
la nación de Israel. Los israelitas fueron esclavos en Egipto durante mucho tiempo, pero Dios “se acordó [...] de
su pacto con Abrahán” y los liberó (Éxo. 2:24). La forma en que los trató después de liberarlos demostró su
generosidad, pues no solo les dio alimento físico, sino también alimento espiritual (Deu. 6:1-3; 8:4; Neh. 9:21).
En siglos posteriores, los israelitas desobedecieron vez tras vez a Dios, a pesar de que él les enviaba profetas
para convencerlos de que se corrigieran. Más de mil quinientos años después de liberar a Israel, Jehová envió a
su Hijo unigénito a la Tierra, pero la mayoría de los judíos lo rechazaron y dejaron que fuera ejecutado. Entonces,
Dios formó una nueva nación, una nación espiritual llamada “el Israel de Dios”. Junto con Jesús, esta nación
conforma la descendencia espiritual de Abrahán, mediante la cual Jehová prometió bendecir a la humanidad
(Gál. 3:16, 29; 6:16).
Capítulo 3:
w04 15/3 págs. 24-25 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Respuestas a preguntas bíblicas:
Éxodo 3:1. ¿Qué clase de sacerdote era Jetró? En los días de los patriarcas, el cabeza de la familia servía
en calidad de sacerdote de ella. Parece que Jetró era el cabeza patriarcal de una tribu de madianitas. Como
estos eran descendientes de Abrahán mediante Queturá, tal vez conocían la adoración de Jehová (Génesis
25:1, 2).
w12 15/6 pág. 21 párrs. 5-6 ¿Por qué poner el servicio de Jehová en primer lugar?
5, 6. a) ¿Qué fin tenía, probablemente, la educación que Moisés recibió? b) ¿Por qué rechazó Moisés las
posibilidades que Egipto le ofrecía?
5 Veamos ahora el ejemplo de Moisés, quien fue adoptado por la hija del faraón y creció en un palacio. Como
correspondía a un joven príncipe, “fue instruido en toda la sabiduría de los egipcios” (Hech. 7:22; Éxo. 2:9, 10).
Es muy posible que esa educación tuviera el fin de prepararlo para destacadas funciones en la corte. Podría
haber sido alguien importante en el gobierno más poderoso de su época y haber tenido los lujos, privilegios y
placeres propios de su puesto. Pero ¿fue ese su objetivo?
6 Debido a la enseñanza que recibió de sus verdaderos padres en sus primeros años, probablemente conocía
las promesas que Jehová les había hecho a sus antepasados Abrahán, Isaac y Jacob, y cifró su fe en ellas. Sin
duda reflexionó en su futuro y su lealtad a Jehová, y cuando tuvo que elegir entre ser un príncipe egipcio o un
esclavo israelita, prefirió “ser maltratado con el pueblo de Dios más bien que disfrutar temporalmente del pecado”
(léase Hebreos 11:24-26). Más adelante siguió las instrucciones de Jehová sobre lo que debía hacer con su vida
(Éxo. 3:2, 6-10). ¿Por qué actuó de esa forma? Porque creía en las promesas divinas y llegó a la conclusión de
que en Egipto no había ningún futuro para él. Y tenía razón, pues Dios destrozó poco después a aquella nación
con las diez plagas. ¿Ve usted cuál es la lección que encierra ese ejemplo para los siervos dedicados de Jehová
de la actualidad? Debemos concentrarnos en Jehová y su servicio, no en prosperar o en disfrutar de los placeres
de este sistema de cosas.
w98 15/1 pág. 12 párr. 16 “Andamos por fe, no por vista”
16. a) ¿Qué comisión le dio Jehová a Moisés, y cómo le ayudó a cumplirla? b) ¿Cómo demostró fe Moisés
al llevar a cabo su comisión?
16 Moisés deseaba liberar a su pueblo, pero como aún no había llegado el tiempo de Dios para ello, tuvo que
huir de Egipto. Tuvieron que pasar cuarenta años antes de que Jehová lo comisionara por medio de un ángel
para regresar a Egipto y liberar de aquel país a los israelitas (Éxodo 3:2-10). ¿Cómo reaccionó Moisés? No dudó
de que Jehová tuviera el poder de liberar a Israel, pero se sentía incompetente para la misión que Dios le
encomendaba. Con amor, Jehová le dio el estímulo que necesitaba (Éxodo 3:11–4:17). La fe de Moisés se
fortaleció. Regresó a Egipto y advirtió repetidamente a Faraón, cara a cara, de las plagas que le sobrevendrían a
Egipto si no permitía que Israel saliera del país para adorar a Jehová. Moisés no tenía poder personal para traer
aquellas plagas. Anduvo por fe, no por vista. Tenía fe en Jehová y en su palabra. Faraón amenazó a Moisés,
pero este perseveró. “Por fe dejó a Egipto, pero sin temer la cólera del rey, porque continuó constante como si
viera a Aquel que es invisible.” (Hebreos 11:27.) Moisés no era perfecto. Cometió errores (Números 20:7-12).
Pero después de que Dios lo comisionó, la fe dirigió su vida.
w93 15/7 págs. 15-16 párr. 13 Responda a las promesas de Dios ejerciendo fe
13. ¿Cómo proveyó Dios un testimonio que fortalece la fe respecto a la venida de Cristo?
13 Dios mismo dio un testimonio que fortalece la fe respecto a la certeza de la venida de Jesús “con poder y
gran gloria”. (Mateo 24:30; 2 Pedro 1:16-18.) Los sacerdotes paganos relataban cuentos falsos acerca de sus
dioses sin presentar prueba alguna, mientras que Pedro, Santiago y Juan fueron testigos oculares de la
magnificencia de Cristo en la transfiguración. (Mateo 17:1-5.) Lo vieron glorificado y oyeron la propia voz de Dios
que dijo que Jesús era Su Hijo amado. Ese reconocimiento y la apariencia brillante concedida a Cristo le
otorgaron honra y gloria. Debido a esta revelación divina, Pedro llamó a aquel lugar —probablemente en un
espolón del monte Hermón— “la santa montaña”. (Compárese con Éxodo 3:4, 5.)
w86 1/3 págs. 28-29 párr. 12 ¿Despliega usted eficiencia al razonar a partir de las Escrituras?
12. a) ¿Qué razonamiento usó Jesús en apoyo de la creencia de la resurrección? b) ¿Por qué fue esto
particularmente apropiado para los saduceos?
12 Jesús se dio cuenta de que el verdadero problema de los saduceos era que no creían en la resurrección.
Por eso, dirigió la atención especialmente a ese punto. Basó su argumento en los escritos de Moisés, de Éxodo
3:6, en los cuales los saduceos profesaban creer. Jesús les explicó: “El que los muertos son levantados, hasta
Moisés lo expuso, en el relato acerca de la zarza, cuando llama a Jehová ‘el Dios de Abrahán y Dios de Isaac y
Dios de Jacob’”. Pero, ¿podían los saduceos ver alguna alusión a la resurrección en esas palabras? No antes
de que Jesús añadiera: “Él no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos ellos viven”. Era obvio:
tanto los objetos de materia inanimada como las personas tienen un Creador, sin embargo solo las personas
vivientes pueden decir que tienen un Dios, alguien que es objeto de su devoción y adoración. Si Abrahán, Isaac y
Jacob hubieran estado simplemente muertos y enterrados, sin ninguna perspectiva de vida futura, Jehová le
hubiera dicho a Moisés: ‘Yo era su Dios’. Pero eso no fue lo que él dijo. ¿Debería extrañarnos que después de oír
cómo Jesús usó las Escrituras para razonar sobre este tema algunos de los escribas respondieran: “Maestro,
hablaste bien”?
w13 15/3 pág. 23 párr. 17 Jehová es nuestra morada
17. ¿En qué sentido es Jehová “una verdadera morada” incluso para sus siervos leales que han muerto?
17 Incluso quienes mueran fieles antes de que comience la gran tribulación estarán seguros con Jehová, su
“verdadera morada”. Mucho después de que los fieles patriarcas murieron, Jehová le dijo a Moisés: “Yo soy [...] el
Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob” (Éx. 3:6). Tras citar estas palabras, Jesús agregó: “Él
no es Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos ellos viven” (Luc. 20:38). Es como si sus siervos
leales que han muerto todavía vivieran, pues es un hecho que los va a resucitar (Ecl. 7:1).
w98 1/10 pág. 8 párr. 1 “Jehová, un Dios misericordioso y benévolo”
1. a) ¿Qué consuelo provee la Biblia para los que han visto a algún ser querido apartarse de la adoración
pura? b) ¿Cómo considera Jehová a los que se apartan?
“MI HIJA me comunicó que ya no quería pertenecer a la congregación —dice un padre cristiano—. Por días,
semanas, e incluso meses después, sentí un punzante dolor en el cuerpo. Era peor que la muerte.” Resulta muy
angustioso ver a un ser querido apartarse del camino de la adoración pura. ¿Ha pasado usted por esa
experiencia? En tal caso, le consolará saber que Jehová se identifica con usted (Éxodo 3:7; Isaías 63:9). Pero
¿cómo considera él a las personas que se apartan? La Biblia muestra que Jehová las invita misericordiosamente
a recobrar su favor. A los judíos rebeldes del tiempo de Malaquías les imploró: “Vuelvan a mí, y yo ciertamente
volveré a ustedes” (Malaquías 3:7).
w99 1/6 pág. 12 párr. 13 “Dádivas en hombres” que cuidan de las ovejas de Jehová
13. ¿Qué significa tener empatía, y por qué es importante esta cualidad para los ancianos?
13 Una faceta del amor que ayuda a los ancianos a edificar al rebaño es la empatía. Tener empatía significa
ponerse en el lugar de los demás, identificarse con sus pensamientos y sentimientos, y tener en cuenta sus
limitaciones (1 Pedro 3:8). ¿Por qué es importante que los ancianos tengan empatía? Sobre todo porque Jehová,
el que ha provisto las “dádivas en hombres”, es un Dios de empatía. Cuando sus siervos sufren, se pone en su
lugar (Éxodo 3:7; Isaías 63:9). Tiene en cuenta sus limitaciones (Salmo 103:14). ¿Cómo, entonces, pueden
demostrar empatía los ancianos?
w03 1/7 pág. 19 párrs. 21-22 “Dios es amor”
21, 22. ¿Qué experimentaron los israelitas en el antiguo Egipto, y cómo respondió Jehová a sus
clamores?
21 ¿Cómo muestra Jehová la compasión de un padre amoroso? Esta cualidad resulta evidente en el trato que
dispensó al antiguo Israel. A finales del siglo XVI a.E.C., millones de israelitas vivían bajo el yugo opresor de los
egipcios (Éxodo 1:11, 14). En medio de sus tribulaciones, imploraron la ayuda de Jehová. ¿Cómo respondió el
Dios de la compasión?
22 Jehová se conmovió y dijo: “He visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el clamor de
ellos [...]; porque conozco bien los dolores que sufren” (Éxodo 3:7). No pudo menos que apiadarse al ver sus
padecimientos y oír sus clamores, pues es un Dios que demuestra empatía (la capacidad de sentir en sí mismo el
sufrimiento ajeno), virtud muy relacionada con la compasión. Pero él no solo se condolió de su pueblo, sino que
se sintió impulsado a auxiliarlo. Como indica Isaías 63:9: “En su amor y en su compasión él mismo los recompró”.
“Con mano fuerte” rescató a los israelitas de Egipto (Deuteronomio 4:34). Luego les proporcionó alimento
milagroso y los condujo libres a una tierra fértil que pasó a ser suya.
w05 1/8 págs. 23-24 párr. 12 Jehová tiene contados “los mismísimos cabellos de la cabeza de ustedes
12. ¿Cómo sabemos que Jehová está muy al tanto de los sufrimientos de sus siervos?
12 Jehová no solo conoce a sus siervos individualmente, sino que también está muy al tanto de los
sufrimientos de cada uno de ellos. Así, por ejemplo, cuando los israelitas estuvieron sometidos a una esclavitud
opresiva, Jehová le dijo a Moisés: “Indisputablemente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he
oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien los dolores que sufren”
(Éxodo 3:7). ¡Qué consolador es saber que cuando estamos aguantando una prueba, Jehová está enterado de
lo que está pasando y escucha nuestros clamores! De ninguna manera es indiferente a nuestras desdichas.
w97 15/9 pág. 10 párr. 1 ¿Será usted fiel como Elías?
1. ¿Qué crisis tiene lugar cuando Israel ya lleva quinientos años en la Tierra Prometida?
“UNA tierra que mana leche y miel.” (Éxodo 3:7, 8.) Eso fue lo que Jehová Dios dio a los israelitas después
de liberarlos de la esclavitud a Egipto en el siglo XVI a.E.C. Pero ¡mire! Han pasado cinco siglos, y ahora el reino
de diez tribus de Israel está sufriendo un hambre severa. Es difícil hallar hierba verde. Los animales están
muriendo y no ha llovido por tres años y medio. (1 Reyes 18:5; Lucas 4:25.) ¿A qué se debe esta calamidad?
w00 1/9 pág. 21 párr. 9 ¿Qué significa para nosotros nuestra valiosa herencia?
9. ¿De qué liberación fueron objeto los descendientes de Jacob, o Israel, debido a su herencia espiritual?
9 Durante un tiempo de hambre, Jacob y su familia se trasladaron a Egipto. Allí se multiplicaron y se
convirtieron en un pueblo numeroso, pero también se les esclavizó. Sin embargo, Jehová no se olvidó del pacto
que había hecho con Abrahán. A su tiempo señalado, liberó a los hijos de Israel de la esclavitud y les notificó que
los llevaría a “una tierra que mana leche y miel”, la misma que había prometido a Abrahán (Éxodo 3:7, 8;
Génesis 15:18-21).
w07 15/9 pág. 22 párr. 5 “Su Padre es misericordioso”
5. ¿Cómo ilustra la historia de Israel que Jehová es “rico en misericordia”?
5 Como vemos, la persona misericordiosa no se conforma con sentir compasión, sino que la demuestra
actuando a favor de quienes necesitan ayuda. Veamos cómo actuó Jehová hace tres mil quinientos años, cuando
sus siervos vivían bajo el yugo egipcio. Él le dijo a Moisés: “Indisputablemente he visto la aflicción de mi pueblo
que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien
los dolores que sufren. Y estoy procediendo a bajar para librarlos de la mano de los egipcios y para hacerlos
subir de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel” (Éxodo 3:7, 8). Unos
quinientos años después de aquella liberación, Jehová les recordó: “Yo fui quien hizo subir a Israel de Egipto y
quien los fue librando de la mano de Egipto y de la mano de todos los reinos que los oprimían” (1 Samuel 10:18).
Vez tras vez, los israelitas se metieron en graves aprietos. Aunque su penosa situación se debía a que habían
desobedecido las justas normas divinas, Jehová se compadecía de ellos y acudía en su auxilio (Jueces 2:11-16;
2 Crónicas 36:15). La historia de Israel ilustra cómo responde el Dios de amor cuando sus siervos hacen frente a
necesidades, peligros o dificultades. Resulta evidente que Jehová es “rico en misericordia” (Efesios 2:4).
w04 15/3 págs. 24-25 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Lecciones para nosotros:
Éxodo 3:7-10. Jehová responde al clamor de su pueblo.
w98 15/7 págs. 16-17 párrs. 10-11 ¿Hemos entrado en el descanso de Dios?
10, 11. a) ¿De qué hubieran disfrutado los israelitas si hubiesen sido obedientes? b) ¿Por qué no entraron
en el descanso de Dios los israelitas?
10 Si los israelitas que salieron de Egipto con Moisés hubieran sido obedientes, habrían tenido el privilegio de
entrar en la prometida “tierra que mana leche y miel” (Éxodo 3:8). En ella hubieran disfrutado de verdadero
descanso, no solo durante el sábado, sino a lo largo de toda su vida (Deuteronomio 12:9, 10). Sin embargo, ese
no fue el caso. El apóstol Pablo escribió con relación a ellos: “¿Quiénes fueron los que oyeron y, no obstante,
provocaron a amarga cólera? De hecho, ¿no lo hicieron todos los que salieron de Egipto bajo Moisés? Además,
¿de quiénes quedó asqueado Dios durante cuarenta años? ¿No fue de los que pecaron, cuyos cadáveres
cayeron en el desierto? Pero ¿a quiénes juró él que no entrarían en su descanso, sino a los que habían actuado
desobedientemente? Así vemos que ellos no pudieron entrar debido a falta de fe” (Hebreos 3:16-19).
11 ¡Qué gran lección para todos nosotros! Debido a su falta de fe en Jehová, aquella generación no consiguió
el descanso que Dios le había prometido, sino que murió en el desierto. Aquellos israelitas no percibieron que
como descendientes de Abrahán tenían mucho que ver con la voluntad de Dios de bendecir a todas las naciones
de la Tierra (Génesis 17:7, 8; 22:18). Pero se dejaron distraer completamente por sus deseos mundanos y
carnales, y no actuaron en armonía con la voluntad divina. Que nunca nos suceda a nosotros lo mismo
(1 Corintios 10:6, 10).
w99 15/7 pág. 12 párr. 11 Ayudemos a la gente a acercarse a Jehová
11. ¿Cómo podían escoger la vida los israelitas?
11 Observemos que los israelitas tenían que escoger la vida ‘amando a Jehová, escuchando su voz y
adhiriéndose a él’. Cuando se pronunciaron estas palabras, el pueblo de Israel aún no había tomado posesión de
la Tierra Prometida. Se hallaba en las llanuras de Moab preparándose para cruzar el río Jordán y entrar en
Canaán. Aunque era natural que los israelitas pensaran en la tierra “buena y espaciosa” que ‘manaba leche y
miel’, la cual pronto iban a recibir, el cumplimiento de sus sueños dependía de amar a Jehová, escuchar su voz y
adherirse a él (Éxodo 3:8). Moisés lo explicó con claridad cuando dijo: “Si escuchas los mandamientos de
Jehová tu Dios, que te estoy mandando hoy, para amar a Jehová tu Dios, andar en sus caminos y guardar sus
mandamientos y sus estatutos y sus decisiones judiciales, entonces de seguro te mantendrás vivo y te
multiplicarás, y Jehová tu Dios tendrá que bendecirte en la tierra a la cual vas para tomar posesión de ella”
(Deuteronomio 30:16).
w08 15/5 págs. 17-18 párrs. 4-5 Sirve a Jehová ahora que eres joven
4, 5. ¿Qué actos divinos impulsaron a Josué a confiar plenamente en Jehová?
4 Otra razón para servir a Jehová la encontramos en las palabras que el caudillo israelita Josué dirigió al
pueblo de Dios poco antes de morir: “Ustedes bien saben con todo su corazón y con toda su alma que ni una
sola palabra de todas las buenas palabras que Jehová su Dios les ha hablado ha fallado. Todas se han realizado
para ustedes”. ¿Por qué pudo decir eso? (Jos. 23:14.)
5 De niño, cuando vivía en Egipto, Josué tuvo que haberse enterado de que Jehová había prometido a los
israelitas que tendrían su propia tierra (Gén. 12:7; 50:24, 25; Éxo. 3:8). Ya de adulto, vio cómo Jehová empezó a
cumplir aquella promesa enviando las diez plagas contra Egipto y obligando al obstinado faraón a dejar que Israel
se marchara. Josué estuvo entre los israelitas que cruzaron el mar Rojo y vio cómo las aguas se tragaban al
faraón y su ejército. Durante un largo viaje por el desierto de Sinaí, un “desierto grande e inspirador de temor”,
Josué vio que Jehová proporcionó a los israelitas todo lo necesario: ni uno solo de ellos murió de hambre o de
sed (Deu. 8:3-5, 14-16; Jos. 24:5-7). Cuando llegó el momento para conquistar a las poderosas naciones
cananeas y tomar posesión de la Tierra Prometida, Josué también fue testigo presencial de que el Dios a quien
los israelitas adoraban los estaba apoyando (Jos. 10:14, 42).
w11 15/7 pág. 25 párr. 7 ¿Qué es el descanso de Dios?
7. ¿Con qué fin libertó Jehová a los israelitas de Egipto, y qué condición les impuso?
7 En el año 1513 antes de la era cristiana, Jehová le reveló a Moisés lo que se proponía hacer con los
israelitas que vivían esclavos en Egipto: “Estoy procediendo a bajar para librarlos de la mano de los egipcios y
para hacerlos subir de aquella tierra a una tierra buena y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel” (Éxo.
3:8). ¿Con qué fin los libertó? Para convertirlos en su pueblo, tal como le había prometido a Abrahán (Gén.
22:17). Además, les dio un código de leyes que les permitiría disfrutar de paz con él (Isa. 48:17, 18). Pero les
impuso una condición: “Si ustedes obedecen estrictamente mi voz y verdaderamente guardan mi pacto [de la
Ley], entonces ciertamente llegarán a ser mi propiedad especial de entre todos los demás pueblos, porque toda
la tierra me pertenece a mí” (Éxo. 19:5, 6). Como vemos, los israelitas tendrían el privilegio de ser el pueblo de
Dios siempre y cuando fueran obedientes.
w11 15/4 pág. 28 ¿Recuerda usted? ***
¿Por qué es tan sobresaliente el hallazgo arqueológico de un colmenar en el Israel actual?
Un equipo de arqueólogos desenterró más de treinta colmenas que, según los expertos, podían producir hasta
media tonelada de miel anualmente. Esto indica que la apicultura era una labor que se llevaba a cabo en la tierra
de la que Dios dijo: “[Es] una tierra que mana leche y miel” (Éxo. 3:8) (1/3, página 15).
w99 15/8 pág. 15 párr. 8 Vivamos con fe en las promesas de Dios
8. ¿Qué implicaba llevar a los israelitas a la Tierra Prometida?
8 En sus tratos con la nación de Israel, Dios demostró que cumplirá su propósito. Por ejemplo, Jehová aseguró
a Moisés que liberaría a los israelitas de Egipto y los llevaría a la Tierra Prometida, una tierra que manaba leche y
miel (Éxodo 3:8). Esta fue una proclamación trascendental y reconfortante. Implicaba libertar a aquellos
israelitas, que junto con sus compañeros totalizaban unos tres millones de personas, de manos de una poderosa
nación que se oponía a su marcha (Éxodo 3:19). La tierra a la que se les conduciría estaba habitada por
poderosas naciones que se opondrían con fuerza a su entrada (Deuteronomio 7:1). Para llegar hasta allí, los
israelitas tenían que cruzar un desierto en el que necesitarían alimento y agua. Esta situación permitió a Jehová
demostrar su poder supremo y divinidad (Levítico 25:38).
w05 15/3 pág. 18 párr. 10 “Comprados por precio”
10. ¿Qué ejemplos muestran que no siempre les resultó fácil a los siervos fieles de Dios efectuar Su
voluntad?
10 No siempre les resulta fácil a los seres imperfectos efectuar la voluntad de Dios. A Moisés le costó obedecer
cuando Jehová le pidió que libertara a los hijos de Israel del cautiverio egipcio (Éxodo 3:10, 11; 4:1, 10).
Al recibir la misión de proclamar un mensaje de juicio a los habitantes de Nínive, Jonás “procedió a levantarse y
huir a Tarsis de delante de Jehová” (Jonás 1:2, 3). Baruc, el secretario del profeta Jeremías, llegó a cansarse
(Jeremías 45:2, 3). ¿Cómo debemos reaccionar en caso de que nuestros deseos y preferencias personales
entren en conflicto con la voluntad divina? Una ilustración de Jesús responderá la pregunta.
w05 15/2 págs. 13-14 párrs. 8-9 Orgullosos de ser cristianos
8, 9. a) ¿Cómo expresó Moisés falta de confianza en sí mismo? b) ¿Cómo respondió Jehová a los reparos
de Moisés? c) ¿Cómo nos sentimos ante las tranquilizadoras promesas de Jehová?
8 ¿Deben los cristianos que a veces pasan por momentos de inseguridad sentir que han fallado? ¡Claro que
no! Es más, puede resultarles consolador saber que no son los primeros en sentirse así, sino que fieles testigos
de Dios de la antigüedad también experimentaron la misma sensación. Tomemos por ejemplo a Moisés, quien
manifestó fe, lealtad y devoción extraordinarias. Cuando se le encargó una misión a su juicio muy difícil,
preguntó titubeante: “¿Quién soy yo [...]?” (Éxodo 3:11). Es posible que Moisés estuviera pensando: “Yo soy un
don nadie” o “Soy un inepto”. Quizás le hicieron pensar de ese modo algunos aspectos de su pasado, como
pertenecer a una nación de esclavos o haber sido rechazado por los israelitas; por otra parte, no se expresaba
con soltura (Éxodo 1:13, 14; 2:11-14; 4:10). Además, era pastor, una labor que detestaban los egipcios (Génesis
46:34). No es de extrañar que se sintiera incapaz de liberar de la esclavitud al pueblo de Dios.
9 Jehová tranquilizó a Moisés formulando dos grandes promesas: “Yo resultaré estar contigo, y esta es la
señal para ti de que soy yo quien te ha enviado: Después que hayas sacado de Egipto al pueblo, ustedes
servirán al Dios verdadero sobre esta montaña” (Éxodo 3:12). Dios le aseguró a su vacilante siervo que siempre
lo respaldaría y que sin falta libertaría a Su pueblo. A lo largo de los siglos, Dios ha hecho promesas de apoyo
similares. Por ejemplo, justo antes de que los israelitas entraran en la Tierra Prometida, se valió de Moisés para
decirles: “Sean animosos y fuertes. [...] Jehová tu Dios es el que marcha contigo. No te desamparará ni te dejará
enteramente” (Deuteronomio 31:6). Jehová también le aseguró a Josué: “Nadie se plantará con firmeza delante
de ti en todos los días de tu vida [...;] resultaré estar contigo. No te desampararé ni te dejaré enteramente” (Josué
1:5). Y a los cristianos promete: “De ningún modo te dejaré y de ningún modo te desampararé” (Hebreos 13:5).
Contar con tal respaldo debe hacernos sentir orgullosos de ser cristianos.
w06 1/4 pág. 29 párr. 15 Cómo llenar los requisitos para el bautismo cristiano
15. ¿Cómo demuestran los ejemplos de Moisés y Jeremías que podemos confiar en el apoyo divino?
15 Por supuesto, los sentimientos de ineptitud son normales. Tanto Moisés como Jeremías se sintieron, en un
principio, incapaces de ejecutar la comisión que Jehová les dio (Éxodo 3:11; Jeremías 1:6). ¿Cómo los
tranquilizó Jehová? A Moisés le prometió: “Yo resultaré estar contigo”, y a Jeremías le dijo: “Yo estoy contigo
para librarte” (Éxodo 3:12; Jeremías 1:8). Nosotros también podemos confiar en el apoyo divino. El amor a Dios
y la confianza en él nos ayudarán a desterrar las dudas persistentes de si podremos o no vivir en armonía con
nuestra dedicación. “No hay temor en el amor —escribió el apóstol Juan—, sino que el amor perfecto echa fuera
el temor.” (1 Juan 4:18.) Puede que a un niño le dé miedo caminar solo, pero si va de la mano de su padre se
siente seguro. De igual manera, si confiamos en Jehová de todo corazón, él promete que “hará derechas
[nuestras] sendas” mientras caminemos a su lado (Proverbios 3:5, 6).
w05 15/5 pág. 21 párr. 6 Conozcamos los caminos de Jehová
6. ¿Qué destacó Jehová cuando comisionó a Moisés?
6 En el momento de comisionar a Moisés, Jehová destacó la importancia del nombre divino. Era esencial
respetar dicho nombre y a Aquel a quien representaba. Cuando Moisés le preguntó por su nombre, Jehová le
respondió: “Yo resultaré ser lo que resultaré ser”. Además, Moisés tendría que decir a los hijos de Israel: “Jehová
el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes”.
A esto Jehová añadió: “Este es mi nombre hasta tiempo indefinido, y este es la memoria de mí a generación tras
generación” (Éxodo 3:13-15). Jehová sigue siendo el nombre por el cual conocen a Dios sus siervos en toda la
Tierra (Isaías 12:4, 5; 43:10-12).
w93 15/12 pág. 12 párr. 7 ¡Confíe en Jehová!
7. ¿De qué maneras ha mostrado Jehová que es digno de confianza?
7 Un diccionario define confianza como “dependencia segura con respecto al carácter, capacidad, fuerza y
verdad de alguien o algo”. El carácter de Jehová está anclado con firmeza en su bondad amorosa. Podemos
tener confianza absoluta en su capacidad para cumplir sus promesas, pues su mismísimo nombre, Jehová, lo
identifica como el gran Dios de Propósito. (Éxodo 3:14; 6:2-8.) Como Creador, es la Fuente de la fuerza y la
energía dinámica. (Isaías 40:26, 29.) Es la personificación de la verdad, pues “es imposible que Dios mienta”.
(Hebreos 6:18.) Por ello, se nos anima a tener confianza absoluta en Jehová, nuestro Dios, la gran Fuente de
toda la verdad, que tiene poder infinito para proteger a los que confían en él y hacer que todos sus magníficos
propósitos se cumplan de manera gloriosa. (Salmo 91:1, 2; Isaías 55:8-11.)
w04 15/3 págs. 24-25 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Lecciones para nosotros:
Éxodo 3:14. Jehová cumple sin falta sus propósitos. Por eso podemos confiar en que convertirá en una
realidad nuestras esperanzas basadas en la Biblia.
w11 15/5 pág. 22 párr. 7 ¡Qué profunda es la sabiduría de Dios!
7. ¿Qué nos enseña la descripción que hace Jehová de sí mismo en Éxodo 3:14?
7 Ciertamente, Dios ha demostrado una gran capacidad de adaptación al llevar a cabo su propósito. Y esto
está en armonía con la descripción que hizo de sí mismo al darle una comisión a Moisés. Cuando Moisés señaló
ciertos obstáculos que podrían impedirle cumplir dicha comisión, Jehová lo tranquilizó diciéndole: “‘Yo resultaré
ser lo que resultaré ser’. Y añadió: ‘Esto es lo que has de decir a los hijos de Israel: “Yo resultaré ser me ha
enviado a ustedes”’” (Éxo. 3:14). Con esta descripción de su persona, Jehová destacó su capacidad de llegar a
ser todo lo que haga falta a fin de llevar a cabo su propósito. El apóstol Pablo ilustra este hecho de manera
magistral en el capítulo 11 de la carta a los Romanos, donde habla de un árbol simbólico, un olivo. Todos
nosotros —tanto si esperamos vivir eternamente en el cielo o en la Tierra— hacemos bien en examinar esta
comparación, pues nos ayudará a comprender mejor lo profunda que es la sabiduría divina.
w11 15/3 págs. 12-13 párr. 3 Confiemos en Jehová ahora que el fin está tan cerca
3. ¿Qué revela el nombre de Dios acerca de su persona?
3 Jehová cumple sus promesas movido por el amor que siente por sus siervos. Pero tiene otro motivo más
poderoso para hacerlo: su propio nombre (Éxo. 3:14; 1 Sam. 12:22). La introducción a una afamada versión
inglesa de la Biblia señala que este nombre encierra “una promesa sumamente generosa: Dios siempre será
capaz de adaptarse a toda circunstancia, a toda dificultad, a toda necesidad que surja [...]. Es una promesa, [...]
una revelación, un recordatorio y un compromiso. Dios siempre será fiel a este Nombre; nunca se avergonzará
de él” (The Emphasized Bible, de J. B. Rotherham).
w90 15/12 pág. 16 párrs. 5-6 Anímense unos a otros a medida que se acerca el día
5, 6. a) ¿Por qué era necesario que Moisés supiera el nombre del Dios a quien representaba? b) ¿Qué
efecto debe haber tenido en los israelitas el que Moisés recalcara el nombre divino?
5 Recordamos que cuando el Dios Altísimo envió a Moisés al pueblo de Israel, que estaba en esclavitud en la
tierra de Egipto, en la mente del pueblo surgió la pregunta en cuanto a quién lo había enviado a ellos. Moisés
previó que el oprimido pueblo judío querría saber el nombre del Dios a quien él representaba. En cuanto a esto
leemos en Éxodo 3:15: “Dios dijo otra vez a Moisés: ‘Esto es lo que habrás de decir a los hijos de Israel: “Jehová
el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes”’.
Este es mi nombre hasta tiempo indefinido, y este es la memoria de mí a generación tras generación”.
6 Cuando se les recalcó esta información, los israelitas tienen que haberse sentido muy animados. Su
liberación había sido garantizada por el único Dios verdadero, Jehová. ¡Y cuán animador tiene que haber sido el
tener la perspectiva de familiarizarse con Dios cuando él demostrara el significado de su nombre personal... y no
se aislara arrogantemente! (Éxodo 3:13; 4:29-31.)
w97 1/10 pág. 17 párr. 6 Apoyemos lealmente la Palabra inspirada de Dios
6. a) ¿Qué han hecho los traductores en años recientes con las referencias al nombre divino? b) ¿Cuánto
se ha extendido esta práctica?
6 En estos últimos años, cada vez es más frecuente que los traductores de la Biblia quiten el nombre personal
del Dios verdadero de las traducciones de su Palabra inspirada, aunque conservan los nombres de deidades
paganas, como Baal y Mólek. (Éxodo 3:15; Jeremías 32:35.) En pasajes como Mateo 6:9 y Juan 17:6, 26, una
versión albanesa de amplia distribución traduce la expresión griega “tu nombre” (esto es, el nombre de Dios)
sencillamente por “tú”, como si tales textos no hicieran mención de ningún nombre. En Salmo 83:18, la Versión
Popular elimina tanto el nombre personal de Dios como la referencia al hecho de que él tiene un nombre. Aunque
el nombre divino aparecía en las versiones más antiguas de las Escrituras Hebreas en la mayoría de los idiomas,
las traducciones más modernas con frecuencia lo eliminan o lo relegan a una nota marginal. Este es el caso en
inglés y en muchos otros idiomas de Europa, África, Sudamérica, India y las islas del Pacífico.
w01 1/3 pág. 19 párr. 7 Salvación para los que escogen la luz
7. ¿Qué guía reciben quienes acuden a la luz de Jehová, en quién esperan, y qué aman?
7 Jehová da salvación a quienes se vuelven a su luz y los guía en su senda, como indican las siguientes
palabras de Isaías: “La senda del justo es rectitud. Tú que eres recto, tú allanarás el mismísimo derrotero de un
justo. Sí, por la senda de tus juicios, oh Jehová, hemos esperado en ti. Por tu nombre y por tu memoria ha sido el
deseo del alma” (Isaías 26:7, 8). Jehová es un Dios justo, y quienes lo adoran han de guardar sus justas normas.
Cuando lo hacen, él los guía y allana su derrotero. Al prestar atención a su dirección, estas personas mansas
demuestran que confían en él y aman de todo corazón su nombre, su “memoria” (Éxodo 3:15).
w01 1/2 pág. 10 párrs. 7-8 ¿Vivimos la verdad?
7, 8. ¿Cuáles son algunos criterios básicos que permiten determinar la adoración que Jesús enseñó, y
quiénes los satisfacen?
7 Pongamos por ejemplo la siguiente pregunta: ¿Cómo sabemos que estamos practicando la religión que
Jesús enseñó? Pues bien, ¿qué criterios hay que examinar para contestarla? La Biblia señala que los cristianos
auténticos deben tenerse amor de verdad (Juan 13:34, 35). Han de santificar el nombre de Dios, Jehová (Isaías
12:4, 5; Mateo 6:9), y darlo a conocer (Éxodo 3:15; Juan 17:26).
8 Otro aspecto característico de la adoración verdadera es el respeto por la Palabra de Dios, la Biblia, el único
libro que revela la personalidad y los propósitos divinos (Juan 17:17; 2 Timoteo 3:16, 17). Además, los cristianos
auténticos proclaman que el Reino de Dios es la única esperanza que tiene el hombre para disfrutar de vida
eterna en una Tierra paradisíaca (Marcos 13:10; Revelación [Apocalipsis] 21:1-4). No participan en la política
corrupta ni siguen el modo de vida degradante del mundo (Juan 15:19; Santiago 1:27; 4:4). ¿Quiénes satisfacen,
en rigor, estos requisitos hoy día? Los hechos dejan claro que hay una sola respuesta: los testigos de Jehová.
w09 15/4 pág. 14 ¿Recuerda usted?
¿Qué importante cambio se hizo en una traducción moderna de la Biblia al latín?
En 1979, el papa Juan Pablo II aprobó una nueva traducción oficial de la Biblia al latín: la Neovulgata. En varios
versículos de la primera edición aparecía el nombre divino, Iahveh (Éxo. 3:15; 6:3). Pero en su segunda edición,
publicada en 1986, se sustituyó Iahveh por Dominus (Señor) (1/4, página 22).
w10 15/1 pág. 14 párrs. 10-11 Demostremos que somos cristianos de verdad
10, 11. ¿Qué diferencia hay entre la actitud de Jesús hacia el nombre divino y la de muchos que dicen ser
sus discípulos?
10 “Ustedes son mis testigos —es la expresión de Jehová—, y yo soy Dios.” (Isa. 43:12.) ¿Quién es el principal
testigo de Jehová? Sin lugar a dudas, Jesucristo. Él consideraba un honor llevar el nombre de su Padre y darlo a
conocer (léanse Éxodo 3:15, Juan 17:6 y Hebreos 2:12). Por eso, la Biblia lo llama “el Testigo Fiel” (Rev. 1:5;
Mat. 6:9).
11 En cambio, la mayoría de los que dicen representarlo a él y a su Padre han demostrado una deplorable
actitud hacia el nombre divino e incluso lo han quitado de sus versiones de la Biblia. De hecho, recientemente,
los obispos católicos han recibido esta instrucción: “El Nombre de Dios en la forma del tetragrammaton YHWH
no ha de ser usado ni pronunciado [durante el culto]”. ¡Qué manera de pensar tan reprobable!
w13 15/3 pág. 25 párr. 5 Honremos el gran nombre de Jehová
5. ¿Cómo aclaró Jehová el significado de su nombre cuando le respondió a Moisés?
5 ¿Cómo respondió Jehová a la pregunta de Moisés? En parte, dijo: “Esto es lo que has de decir a los hijos de
Israel: ‘YO RESULTARÉ SER me ha enviado a ustedes. [...] Jehová el Dios de sus antepasados [...] me ha
enviado a ustedes’”. Dios prometió que llegaría a ser lo que él decidiera ser para cumplir su propósito, es decir,
que siempre resultaría fiel a su palabra. Por lo tanto, en el versículo 15 leemos que Jehová mismo dijo: “Este es
mi nombre hasta tiempo indefinido, y este es la memoria de mí a generación tras generación”. Tal revelación
debió de fortalecer muchísimo la fe de Moisés y llenarlo de temor reverente.
w11 15/3 págs. 26-27 párr. 13 Demostremos que estamos listos
13. ¿Qué ayudó a Moisés a no olvidar las promesas divinas?
13 Es muy probable que la educación que Moisés recibió de sus padres en la infancia le ayudara a comprender
que era absurdo adorar ídolos, tal como hacían los egipcios (Éxo. 32:8). Ni el sistema educativo del país ni el
esplendor de la casa real consiguieron que abandonara la religión verdadera. De seguro había meditado a fondo
en lo que Jehová les había prometido a sus antepasados y tenía muchas ganas de demostrar que estaba listo
para efectuar la voluntad divina. Por eso, cuando se presentó a los israelitas, pudo decirles: “Jehová [...], el Dios
de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes” (léase Éxodo 3:15-17).
w84 15/1 págs. 16-17 párrs. 2-3 ‘Escoge hombres capaces, que tengan temor de Dios’
2, 3. ¿A quiénes tenía que convencer Moisés para poder servir de líder de los israelitas nombrado por
Dios?
2 Por supuesto, la historia bíblica nos lleva mucho más allá del tiempo del poeta griego Homero. En el
siglo XVI a. de la E.C. Moisés recibió la comisión de Jehová de regresar a Egipto y sacar a los israelitas de la
esclavitud. Puesto que había estado apartado de su propio pueblo por unos 40 años, ¿a quién presentaría él sus
credenciales? “Ve tú —dijo Dios—, y tienes que reunir a los ancianos [en griego gerousía, “consejo de ancianos”;
vea la Versión de los Setenta] de Israel [...] Y ellos ciertamente escucharán tu voz, y tienes que ir, tú y los
ancianos de Israel, al rey de Egipto”. (Éxodo 3:16, 18.)
3 Es patente que desde el tiempo de los patriarcas se tenía a los ancianos en gran estima debido a su
experiencia, conocimiento, sabiduría y buen juicio. Era a éstos a quienes Moisés tenía que convencer para que lo
aceptaran como su líder nombrado por Dios para la liberación.
Capítulo 4:
w89 15/6 pág. 12 párr. 9 El cultivo de modales cristianos en un mundo sin modales
9. ¿Qué revelan las Escrituras sobre cómo trata Jehová con la gente?
9 El ejemplo principal de buenos modales es el Creador y Padre de todos, Jehová Dios mismo. Es común
entre los que ocupan puestos elevados y tienen poder sobre otros el ‘hacer sentir su autoridad’ y exigir que se
cumplan sus deseos. Sin embargo, el Personaje más elevado del universo, Jehová Dios, siempre despliega
buenos modales al tratar con los que están bajo él. Al otorgar una bendición a su amigo Abrahán, dijo: “Alza los
ojos, por favor, y mira desde el lugar donde estás”. Y de nuevo: “Mira hacia arriba, por favor, a los cielos, y
cuenta las estrellas”. (Génesis 13:14; 15:5.) Al dar a Moisés una señal de Su poder, Dios dijo: “Mete tu mano, por
favor, en el pliegue superior de tu prenda de vestir”. (Éxodo 4:6.) Muchos años después, mediante el profeta
Miqueas, Jehová dijo hasta a su pueblo que tendía a extraviarse: “Oigan, por favor, cabezas de Jacob y ustedes
los comandantes de la casa de Israel. [...] Oigan, por favor, esto, ustedes los cabezas”. (Miqueas 3:1, 9.) A este
respecto, ¿hemos ‘llegado a ser imitadores de Dios’ diciendo “Por favor” al tratar con otros? (Efesios 5:1.)
w09 15/12 pág. 3 ¿Recuerda usted?
¿Por qué decimos que Jehová y Jesús son ejemplos de buenos modales?
A pesar de su posición tan elevada, Jehová trata a los seres humanos con bondad y respeto. Por ejemplo, al
dirigirse a Abrahán y a Moisés, empleó un término hebreo que suele traducirse “por favor” (Gén. 13:14; Éxo. 4:6).
Además, está dispuesto a escucharnos (Gén. 18:23-32). Jesús también atendía a las personas y las ayudaba
con gusto. De hecho, a menudo las llamaba por su nombre (15/11, página 25).
w95 1/12 pág. 17 párr. 13 Jehová da poder al cansado
13. ¿Qué ejemplos bíblicos muestran que los hombres y mujeres fieles de aquellos tiempos tuvieron
sentimientos y experiencias semejantes a los nuestros?
13 La muerte de su esposa afligió profundamente al patriarca Abrahán, a pesar de su fe en la resurrección.
(Génesis 23:2; compárese con Hebreos 11:8-10, 17-19.) David, ya arrepentido, pensaba que era indigno de
servir a Jehová debido a los pecados que había cometido. (Salmo 51:11.) Moisés se sintió inepto. (Éxodo 4:10.)
Epafrodito se deprimió cuando se supo que una enfermedad grave limitaba su actividad en “la obra del Señor”.
(Filipenses 2:25-30.) Pablo tuvo que luchar contra la carne caída. (Romanos 7:21-25.) Parece ser que Evodia y
Síntique, dos hermanas ungidas de la congregación de Filipos, tuvieron alguna dificultad en llevarse bien.
(Filipenses 1:1; 4:2, 3.) Es animador saber que estos siervos fieles que tuvieron sentimientos y experiencias
semejantes a los nuestros, no se dieron por vencidos. Y Jehová tampoco los abandonó.
w09 15/1 pág. 8 párr. 6 La obra de hacer discípulos produce gran felicidad
6. ¿Qué obstáculos tienen algunos hermanos?
6 Hay quienes se desaniman por otras razones. Algunos hermanos ya no pueden participar tanto como antes
en la obra de hacer discípulos debido a la mala salud o la edad avanzada. En el caso de otros, el problema es
distinto. Puede ser que no se crean capaces de dirigir un estudio bíblico. Se sienten como Moisés cuando Jehová
le mandó que fuera a hablar con el faraón. Moisés dijo: “Dispénsame, Jehová, pero no soy persona que hable
con fluidez, ni desde ayer ni desde antes de eso” (Éxo. 4:10). A veces, detrás del sentimiento de ineptitud se
esconde el temor al fracaso. Quizá pensemos que como no sabemos enseñar bien, nunca lograremos ayudar a
nadie a bautizarse. Así que temiendo fracasar como maestros, tal vez pensemos que ni siquiera vale la pena
intentarlo. ¿Cómo podemos superar todos estos obstáculos?
w10 15/10 págs. 23-24 párr. 12 ¿Contribuye usted a que las reuniones cristianas sean edificantes?
12. a) ¿Qué aprendemos de los ejemplos de Moisés y Jeremías? b) ¿Cómo nos ayuda la oración a ofrecer
comentarios?
12 No obstante, a quienes luchan con la timidez les puede ser muy difícil comentar. Si este es su caso,
recuerde que no es el único. Hasta siervos fieles de Dios como Moisés y Jeremías reconocieron que no se
sentían capaces de hablar en público (Éxo. 4:10; Jer. 1:6). Pero tal como Jehová los ayudó a ellos a alabarlo
públicamente, a usted también le ayudará a ofrecer sacrificios de alabanza (léase Hebreos 13:15). ¿Qué puede
hacer para que Dios le ayude a superar el temor a comentar? En primer lugar, prepárese bien para la reunión.
Luego, antes de ir al Salón del Reino, pídale específicamente a Jehová que le dé el valor para comentar (Fili.
4:6). Como está solicitando algo “conforme a su voluntad”, puede estar seguro de que él contestará su oración
(1 Juan 5:14; Pro. 15:29).
w12 15/6 pág. 24 párrs. 18-19 ¿Por qué poner el servicio de Jehová en primer lugar?
18, 19. ¿Qué podría usted incluir en sus oraciones, y por qué le agradaría eso a Jehová?
18 Nos llena de gozo ver el celo del pueblo de Dios. Sin embargo, tal vez algunos hermanos no se sientan
especialmente inclinados al precursorado ni capacitados para ese servicio, aun cuando sus circunstancias les
permitan llevarlo a cabo (Éxo. 4:10; Jer. 1:6). ¿Qué pueden hacer en ese caso? Sería muy apropiado que
incluyeran este asunto en sus oraciones. Pablo escribió a los cristianos de la ciudad de Filipos: “Por causa de su
beneplácito, [Jehová] está actuando en ustedes a fin de que haya en ustedes tanto el querer como el actuar” (Fili.
2:13). Así pues, si usted no se siente motivado a ampliar su ministerio, pídale a Jehová que le infunda el deseo y
le conceda la habilidad que necesita para lograrlo (2 Ped. 3:9, 11).
19 Noé, Moisés, Jeremías, Pablo y Jesús fueron hombres de fe. Dedicaron su tiempo y energías a proclamar el
mensaje de advertencia de Jehová sin dejarse distraer por otras cosas. El fin de este sistema está a las puertas,
de modo que todos los que hemos dedicado nuestra vida a Dios debemos poner todo nuestro empeño en seguir
el ejemplo que nos dejaron (Mat. 24:42; 2 Tim. 2:15). Así agradaremos a Jehová y cosecharemos muchas
bendiciones (léase Malaquías 3:10).
w13 15/3 pág. 25 párr. 4 Honremos el gran nombre de Jehová
4. ¿Por qué le preguntó Moisés a Dios cuál era su nombre, y por qué estaba justificada su preocupación?
4 Lea Éxodo 3:10-15. Cuando Moisés tenía 80 años, Dios le mandó: “Saca tú de Egipto a mi pueblo, los hijos
de Israel”. Moisés respondió respetuosamente con una pregunta que encerraba un profundo significado.
En realidad le preguntó cuál era su nombre. Teniendo en cuenta que el nombre de Dios se conocía desde hacía
mucho, ¿qué pretendía Moisés con su pregunta? Es obvio que deseaba saber más sobre la persona
representada por el nombre, conocer hechos que convencieran a su pueblo de que Dios de veras los iba a
liberar. Su preocupación estaba justificada, pues como los israelitas llevaban algún tiempo siendo esclavos, tal
vez dudarían de que el Dios de sus antepasados fuera capaz de liberarlos. Algunos de ellos incluso adoraban
dioses egipcios (Ezeq. 20:7, 8).
w99 1/8 págs. 17-18 párr. 6 Honremos a las demás personas
6. ¿Cómo honró Jehová a Moisés?
6 Cuando Jehová dijo a Moisés que regresara a Egipto para decir a Faraón que dejara marchar a Su pueblo y
para sacar a este de la esclavitud, Moisés respondió: “Dispénsame, Jehová, pero no soy persona que hable con
fluidez”. Jehová le aseguró: “Yo mismo resultaré estar con tu boca y ciertamente te enseñaré lo que debes decir”.
Pero Moisés seguía dudando. Por ello, Jehová lo tranquilizó y quedó en enviar a su hermano, Aarón, para que le
sirviera de vocero (Éxodo 4:10-16).
w84 1/8 pág. 19 párr. 3 Cultive la modestia cristiana
3. a) ¿Qué puede ayudarnos a cultivar la modestia? b) ¿Qué se puede decir en cuanto a Moisés y la
modestia?
3 ¿Qué nos ayudará a cultivar la muy deseable, sí, la muy necesaria cualidad de la modestia? Obviamente, el
aplicar todo lo que se ha dicho en el artículo “La modestia cristiana... prueba de sabiduría”, publicado en el
número anterior de La Atalaya, nos ayudará a cultivar la modestia. Otra ayuda para cultivar la modestia es el
considerar cómo Jehová usó de manera sumamente poderosa a sus siervos modestos. ¿Cómo podía Dios
emplear a hombres que procuraban ser alabados y dirigían la atención hacia sí mismos en vez de dirigirla a su
Hacedor? Moisés hizo esto tan solo una vez... claro, bajo gran presión y provocación. No obstante, ¡cuán caro le
costó aquello! Pero el que Moisés era verdaderamente modesto puede verse por la timidez que desplegó
inicialmente respecto a presentarse ante Faraón. Además, las Escrituras dicen que “Moisés era por mucho el
más manso de todos los hombres que había sobre la superficie del suelo”. (Números 12:3; Éxodo 4:10-17.)
w04 15/5 pág. 11 párrs. 4-5 Los mayores son miembros valiosos de nuestra hermandad cristiana
4, 5. a) ¿Qué importante fruto deben producir los cristianos? b) Dé ejemplos bíblicos de personas
mayores que produjeron “el fruto de labios”.
4 Jehová espera que los cristianos produzcan “el fruto de labios”, palabras de alabanza a él y sus propósitos
(Hebreos 13:15). ¿Lo espera también de usted, si es una persona mayor? Desde luego que sí.
5 La Biblia contiene ejemplos de personas de edad que dieron testimonio del nombre y los propósitos de
Jehová sin ningún temor. Moisés ya tenía más de “setenta años” cuando Jehová lo comisionó como profeta
y representante suyo (Salmo 90:10; Éxodo 4:10-17). La edad avanzada no impidió que el profeta Daniel diera un
testimonio valeroso sobre la soberanía de Jehová. Probablemente tenía más de 90 años cuando Belsasar lo
mandó llamar para que le interpretase la misteriosa escritura en la pared (Daniel, capítulo 5). ¿Y qué puede
decirse del anciano apóstol Juan? Hacia el final de su larga carrera estuvo preso en la isla de Patmos “por hablar
acerca de Dios y por dar testimonio de Jesús” (Revelación [Apocalipsis] 1:9). Es muy probable que usted
recuerde otros muchos personajes bíblicos que produjeron “el fruto de labios” en su vejez (1 Samuel 8:1, 10;
12:2; 1 Reyes 14:4, 5; Lucas 1:7, 67-79; 2:22-32).
w09 15/1 págs. 10-11 párr. 17 La obra de hacer discípulos produce gran felicidad ***
17. ¿Qué podemos hacer si no nos sentimos capaces de dirigir un estudio?
17 Si no nos sentimos capaces de dirigir un estudio, ¿qué podemos hacer? Recordemos que Jehová ayudó a
Moisés dándole su espíritu santo. Además, hizo que su hermano Aarón lo acompañara (Éxo. 4:10-17). Por su
parte, Jesús prometió que el espíritu de Dios ayudaría a sus discípulos en la predicación (Hech. 1:8). Y mostró la
conveniencia de tener un compañero al enviarlos a predicar de dos en dos (Luc. 10:1). De modo que si le resulta
difícil conducir un estudio bíblico, pídale a Dios que le dé sabiduría y espíritu santo, y busque un compañero de
experiencia con el que se sienta seguro. Es muy animador recordar que Jehová ha decidido usar personas
comunes y corrientes —“las cosas débiles del mundo”— para llevar a cabo su maravillosa obra (1 Cor. 1:26-29).
w83 15/10 págs. 23-24 Éxodo... de la tiranía al orden teocrático
Éxodo 4:11—¿Es Jehová el responsable de defectos como la ceguera?
No. Jehová no es el responsable de cada caso de defectos físicos como la ceguera y la sordera. Dichos
defectos resultan principalmente del hecho de que Jehová ha permitido que llegue a existir una raza
humana pecaminosa, puesto que los pecadores Adán y Eva perdieron su propia perfección y, por lo tanto,
no pudieron producir hijos perfectos (Job 14:4; Romanos 5:12). A medida que sus descendientes tuvieron
hijos, se manifestaron más y más imperfecciones, incluso defectos físicos. Puesto que Dios permitió que
dicha situación se desarrollara, él pudo decir, con referencia a sí mismo, que ‘asignó’ a los mudos, sordos y
ciegos. Con propósitos específicos, pero solo en ciertas ocasiones, Jehová hizo que ciertas personas se
volvieran ciegas o mudas en sentido físico (2 Reyes 6:18; Lucas 1:20-22, 62-64; Hechos 13:8-11). Si
algunas personas optan por ser sordas y ciegas en sentido espiritual, él permite que persistan en su
incredulidad y sigan rechazando Su mensaje, y así ‘asigna’ a los sordos y ciegos en sentido espiritual
(Isaías 6:9, 10). Pero Jehová ha concedido el oído y la vista en sentido espiritual a los que procuran
agradarle a él. Además, mediante su Reino por medio de Jesucristo, el amoroso Dios, Jehová, liberará a la
humanidad de la ceguera en sentido físico y de todas las demás incapacidades físicas. (Isaías 61:1, 2;
1 Juan 4:8; Revelación 21:1-4.)
w87 15/10 pág. 22 párr. 1 Hable de la gloria de la gobernación real de Dios
1. Principalmente, ¿por qué nos ha dotado Jehová del habla?
JEHOVÁ tuvo un propósito al dotarnos del habla. (Éxodo 4:11.) Ese propósito era que nuestros labios
‘hicieran salir burbujeando alabanza’ para él. (Salmo 119:171, 172.) Como dijo el salmista David: “Todas tus
obras te elogiarán, oh Jehová, y los que te son leales te bendecirán. Dirán de la gloria de tu gobernación real, y
hablarán de tu poderío, para dar a conocer a los hijos de los hombres los actos poderosos de él y la gloria del
esplendor de su gobernación real. Tu gobernación real es gobernación real para todos los tiempos indefinidos, y
tu dominio dura por todas las generaciones sucesivas”. (Salmo 145:10-13.)
w99 1/5 pág. 28 ¿Son “torcidos” los caminos de Dios?
“¿Quién asignó boca al hombre o quién asigna al mudo o al sordo o al de vista perspicaz o al ciego? ¿No
soy yo, Jehová?” (Éxodo 4:11.)
¿Significa este versículo que Dios es culpable de las discapacidades que padecen algunas personas? No.
Esto iría en contra de Su personalidad. La Biblia nos dice: “Toda creación de Dios es excelente” (1 Timoteo 4:4).
Dios no tiene la culpa de que alguien nazca ciego, mudo o sordo. Él solo desea lo que es bueno para su
creación, ya que es la Fuente de “toda dádiva buena y todo don perfecto” (Santiago 1:17).
Fueron nuestros primeros padres, Adán y Eva, quienes decidieron libremente rebelarse contra Dios perdiendo
así su perfección y, por lo tanto, su capacidad de concebir hijos perfectos (Génesis 3:1-6, 16, 19; Job 14:4). A
medida que sus descendientes se casaban y tenían hijos, empezó a manifestarse entre los seres humanos un
mayor número de imperfecciones, entre ellas los defectos físicos. Aunque Jehová no ha sido el causante de todo
esto, ha permitido que ocurra, de ahí que pueda hablar de sí mismo como el que “asigna” al mudo, al sordo y al
ciego.
w04 15/3 págs. 24-25 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Respuestas a preguntas bíblicas:
Éxodo 4:11. ¿En qué sentido ‘asigna Jehová a los mudos, sordos y ciegos’? Aunque ha habido
ocasiones en que Jehová ha causado ceguera y sordera, no es responsable de todas las discapacidades de esa
clase (Génesis 19:11; Lucas 1:20-22, 62-64). Dichos defectos son el resultado del pecado heredado (Job 14:4;
Romanos 5:12). Ahora bien, como Dios ha permitido que exista esta situación, podía decir, con referencia a sí
mismo, que “asignó” a los mudos, sordos y ciegos.
w10 15/12 págs. 23-24 párr. 17 Cantemos a Jehová
17. ¿Qué nos ayudará a superar el miedo a equivocarnos cuando cantamos en la congregación?
17 ¿Deberíamos quedarnos callados durante los cánticos por miedo a equivocarnos? ¡Claro que no! ¿No es
cierto que cuando hablamos “todos tropezamos muchas veces”? (Sant. 3:2.) Pero no por eso dejamos de alabar
a Jehová de casa en casa. Entonces, ¿por qué vamos a dejar de dar gloria a Dios con nuestros cánticos tan solo
porque no somos buenos intérpretes? A Jehová, quien “asignó boca al hombre”, le complace que usemos
nuestra voz para cantarle alabanzas (Éxo. 4:11).
w08 15/8 pág. 21 párr. 1 ¿Habla usted el “lenguaje puro” con fluidez?
1. ¿Qué maravilloso don nos ha dado Jehová?
EL HABLA no es una facultad que el ser humano haya desarrollado por sí mismo. Es un don que recibió de su
Creador, Jehová (Éxo. 4:11, 12). Cuando Dios creó a Adán, no solo le concedió la capacidad de hablar, sino
también la de formar nuevas palabras que ampliaran su vocabulario (Gén. 2:19, 20, 23). ¡Qué regalo tan
maravilloso! Gracias a él podemos comunicarnos incluso con nuestro Padre celestial y alabar su glorioso nombre.
w94 15/9 pág. 14 párr. 17 Hagamos declaración pública del nombre de Jehová
17. ¿Qué ejemplos bíblicos hay de compañerismo beneficioso en el servicio de Dios?
17 Al principio, Moisés, el profeta de Dios, cumplió su asignación con la ayuda de su hermano mayor, Aarón.
Jehová dijo a Moisés: “[Aarón] tiene que hablar por ti al pueblo; y tiene que suceder que él te servirá de boca”.
(Éxodo 4:16.) Piense también en los días de los profetas Elías y Eliseo, cuando abundaban “los hijos de los
profetas”. Al parecer eran grupos de siervos de Dios que trabajaban juntos y que sin duda gozaban de buen
compañerismo. (2 Reyes 2:3-5; 4:38; compárese con 1 Samuel 10:5, 10.) Desde luego, Moisés, Aarón y “los hijos
de los profetas” no declararon las buenas nuevas del Reino. No obstante, su compañerismo fue provechoso para
ellos. Siglos más tarde, Jesucristo envió a 70 discípulos al ministerio “de dos en dos”, y no cabe duda de que se
beneficiaron de ese compañerismo. (Lucas 10:1-16; compárese con Hechos 17:10, 11; 20:20.)
w04 15/3 págs. 24-25 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Respuestas a preguntas bíblicas:
Éxodo 4:16. ¿Cómo ‘serviría Moisés de Dios’ para Aarón? Moisés era un representante de Dios. Por eso,
llegó a ser como “Dios” para Aarón, quien hablaba en representación de Moisés.
w87 1/12 pág. 17 párr. 6 Siga temiendo a Jehová
6. ¿De qué acusó Jehová a los israelitas?
6 La declaración formal continúa: “‘Un hijo, por su parte, honra a un padre; y un siervo, a su magnífico amo.
Pues si yo soy un padre, ¿dónde está la honra a mí? Y si soy un magnífico amo, ¿dónde está el temor a mí?’, ha
dicho Jehová de los ejércitos a ustedes, oh sacerdotes que desprecian mi nombre”. (Malaquías 1:6; Éxodo
4:22, 23; Deuteronomio 32:6.) Jehová había corregido a los israelitas, les había suministrado lo que necesitaban
y los había protegido, tal como un padre lo haría para con su hijo. ¿Qué esperaba Jehová a cambio de aquello, y
con razón? Que se le honrara y temiera. La nación, incluidos en ella los sacerdotes, no hizo esto; más bien,
mostró falta de respeto al nombre de Jehová, y lo despreció. Se hicieron “hijos renegados”. (Jeremías 3:14, 22;
Deuteronomio 32:18-20; Isaías 1:2, 3.)
w83 15/10 págs. 23-24 Éxodo... de la tiranía al orden teocrático
Éxodo 4:24-26—¿La vida de quién estaba en peligro, y qué sucedió?
Dado que este pasaje no es claro, sugerimos lo siguiente: El hijo de Moisés se vio amenazado de muerte
por no satisfacer los requisitos del pacto anterior respecto a la circuncisión (Génesis 17:9-14). Después de
quitarle el prepucio al niño, Zípora hizo que esta prueba de cumplimiento con el pacto tocara los pies del
ángel materializado, y así mostró que ya no había razón para que su hijo muriera. Si, mediante el ángel,
ella se dirigió a Jehová como a un “novio de sangre”, era como si hubiese aceptado una posición de
esposa en el pacto de la circuncisión, siendo Dios el esposo.
w94 15/7 pág. 12 párr. 9 Haga del matrimonio una unión duradera
9. a) ¿Cómo manifestaron verdadera sujeción las mujeres temerosas de Dios de tiempos bíblicos?
b) ¿Qué ayudará a la esposa cristiana a permanecer en sujeción hoy día?
9 Ahora bien, la esposa temerosa de Dios reconocía la autoridad de su marido. Por ejemplo, Sara “obedecía a
Abrahán, llamándolo ‘señor’”, lo cual no era un formalismo de cortesía, sino un reflejo sincero de su sujeción.
(1 Pedro 3:6; Génesis 18:12.) También dejó de buena gana un hogar cómodo en la ciudad de Ur para morar en
tiendas con su esposo. (Hebreos 11:8, 9.) Sin embargo, estar en sujeción no significaba que la esposa no podía
tomar medidas responsables cuando fuera necesario. En una ocasión en que Moisés no acató la ley de Dios
sobre la circuncisión, su esposa, Ziporá, obró con decisión e impidió una calamidad. (Éxodo 4:24-26.) Pero hay
más en juego que agradar a un hombre imperfecto. Las esposas tienen que estar “en sujeción a sus esposos
como al Señor”. (Efesios 5:22.) El que la esposa cristiana comprenda que su relación con Dios está implicada le
ayuda a pasar por alto los defectos y las limitaciones menores de su esposo, tal como él tiene que hacer con ella.
Capítulo 5:
w98 15/7 pág. 16 párr. 9 ¿Hemos entrado en el descanso de Dios?
9. ¿Por qué fue la ley del sábado sin duda un cambio bien recibido por los israelitas?
9 Este sistema era nuevo para los israelitas, que acababan de ser liberados de la esclavitud a Egipto. Aunque
los egipcios y otros pueblos medían el tiempo en períodos de cinco a diez días, no es probable que se les
hubiera permitido ningún día de descanso a los israelitas esclavizados (compárese con Éxodo 5:1-9). Es
razonable concluir, por tanto, que el pueblo de Israel recibió con agrado este cambio. En vez de ver el requisito
sabático como una carga o restricción, debió acatarlo con gusto. De hecho, Dios le dijo luego que el sábado
debía recordarle la esclavitud a Egipto y su posterior liberación (Deuteronomio 5:15).
w84 15/10 pág. 13 párrs. 14-15 ¡Cuídese de su Adversario, el Diablo!
14, 15. a) ¿Qué medios utilizó Satanás para lograr que Eva y Caín cumplieran con el propósito de él?
b) ¿Qué otros ejemplos de esa clase da la Biblia?
14 Satanás sucumbió a la tentación del orgullo. En consecuencia, despertó en Eva el orgulloso deseo egoísta
de ser como el Dios Altísimo, y así logró apartar a nuestros primeros padres de la adoración a Jehová Dios.
Satanás indudablemente trató con Caín de manera parecida. Al notar lo disgustado que estaba Caín debido a
que su hermano Abel había recibido aprobación divina, el Diablo pudo avivar aquel disgusto y convertirlo en
envidia de índole asesina. (Génesis 4:3-8; 1 Juan 3:11, 12.)
15 Durante la historia de la humanidad, Satanás ha podido usar como instrumentos a los que son orgullosos...
hombres como Nemrod, el Faraón de Egipto de los días de Moisés y el rey asirio Senaquerib (Génesis 10:8-12;
Éxodo 5:2; Isaías 36:7-10, 16-20). Hoy Satanás tiene en sus manos a multitudes de personas mediante el
orgullo: orgullo de raza, orgullo de nacionalidad, orgullo de educación, orgullo de posición social, y así por el
estilo. Todo esto cumple con el propósito del Diablo al hacer que la gente no preste oídos al mensaje de Dios.
w86 15/4 pág. 13 párrs. 16-17 Jehová... el Dios de tiempos y sazones
16, 17. a) ¿Cómo trató Jehová con el Faraón que se opuso a Su propósito? b) ¿Cómo quedó confirmada
la palabra profética de Jehová?
16 Considere lo que Jehová ha hecho a poderosos gobernantes y dinastías del pasado, especialmente a los
que han tratado de estorbar sus propósitos. Han sido quebrados y esparcidos a los vientos como simple polvo, e
igualmente sus imperios. Un ejemplo de esto fue el Faraón de Egipto que había esclavizado al pueblo de Dios.
Jehová tenía un propósito para sus siervos, y envió a Moisés a decir a Faraón que los libertara. En vez de eso,
con arrogancia Faraón declaró: “¿Quién es Jehová, para que yo obedezca su voz?”. Y añadió: “No conozco a
Jehová y, lo que es más, no voy a enviar a Israel”. (Éxodo 5:2.)
17 Jehová dio a Faraón muchas oportunidades para cambiar de parecer. Sin embargo, vez tras vez, como dice
Éxodo 11:10, Faraón ‘se puso obstinado’. Pero Jehová tiene poder irresistible. Cuando llegó el tiempo señalado,
ahogó a Faraón y sus ejércitos en el mar Rojo. Éxodo 14:28 dice: “No se dejó que quedara ni siquiera uno solo
de entre ellos”. Por otra parte, los siervos de Jehová fueron protegidos y puestos en libertad. Esto, además, llegó
precisamente al tiempo que había predicho la palabra profética de Jehová: al fin de un período de 400 años
acerca del cual él había hablado al fiel Abrahán siglos antes.
w93 1/11 pág. 18 párr. 1 La victoria final de Miguel, el gran príncipe
1. ¿Qué actitud con respecto a la soberanía de Jehová han manifestado muchos gobernantes mundiales,
y cómo la ha mostrado también el rey del norte?
“¿QUIÉN es Jehová, para que yo obedezca su voz y envíe a Israel?” (Éxodo 5:2.) Estas fueron las
desafiantes palabras que Faraón dirigió a Moisés. Rehusaba reconocer la Divinidad suprema de Jehová y estaba
decidido a mantener a Israel en esclavitud. Ha habido otros gobernantes que han desdeñado del mismo modo a
Jehová, y los reyes de la profecía de Daniel no son la excepción. (Isaías 36:13-20.) En realidad, el rey del norte
ha ido más allá. El ángel dice: “Se ensalzará y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de dioses
hablará cosas maravillosas [...]. Y al Dios de sus padres no dará consideración; y al deseo de las mujeres y a
todo otro dios no dará consideración, sino que sobre todos se engrandecerá”. (Daniel 11:36, 37.)
w99 1/8 pág. 21 párr. 20 Honremos a las demás personas
20. ¿Qué les ocurrió a Faraón y sus ejércitos, y por qué?
20 Jehová honra a los que son su creación. Es razonable, entonces, que nosotros, por nuestra parte, le
honremos a él (Proverbios 3:9; Revelación 4:11). La Palabra de Dios dice también: “A los que me honran
honraré, y los que me desprecian serán de poca monta” (1 Samuel 2:30). Cuando se dijo al Faraón de Egipto que
dejara marchar al pueblo de Dios, contestó con arrogancia: “¿Quién es Jehová, para que yo obedezca su
voz [...]?” (Éxodo 5:2). Luego, Faraón envió a sus ejércitos con la intención de aplastar a los israelitas, pero
Jehová dividió las aguas del mar Rojo para que estos cruzaran e hizo que el mar volviera a su lugar cuando los
egipcios los siguieron. “Los carros de Faraón y sus fuerzas militares [Jehová] ha echado en el mar.” (Éxodo
14:26-28; 15:4.) Como vemos, por su orgullosa negativa a honrar a Jehová, Faraón tuvo un fin horrible (Salmo
136:15).
Capítulo 6:
w96 15/4 págs. 16-17 párr. 5 Por qué bendice Dios la adoración verdadera
5. a) ¿Cómo deben considerar los verdaderos adoradores el nombre de Dios? b) ¿Qué muestra que los
testigos de Jehová verdaderamente honran dicho nombre?
5 Como un segundo requisito, la adoración verdadera debe magnificar y santificar el nombre de Dios. El
Todopoderoso reveló su nombre, Jehová (traducido Yavé en algunas versiones de la Biblia), a su pueblo, Israel.
Este nombre aparece miles de veces en las Escrituras Hebreas. Incluso antes, Adán, Eva y otros seres humanos
ya lo conocían, si bien no siempre lo respetaron. (Génesis 4:1; 9:26; 22:14; Éxodo 6:2.) Mientras que los
traductores de la cristiandad y el judaísmo han tenido por costumbre suprimir el nombre divino de sus Biblias, los
testigos de Jehová le han dado el lugar y el respeto que merece en la Traducción del Nuevo Mundo de las
Santas Escrituras. Ellos, lo mismo que los primeros cristianos, honran ese nombre. Santiago testificó: “Symeón
ha contado cabalmente cómo Dios por primera vez dirigió su atención a las naciones para sacar de entre ellas un
pueblo para su nombre. Y con esto convienen las palabras de los Profetas, [...] para que los que queden de los
hombres busquen solícitamente a Jehová, junto con gente de todas las naciones, personas que son llamadas por
mi nombre, dice Jehová, que está haciendo estas cosas”. (Hechos 15:14-17; Amós 9:11, 12.)
w88 1/7 pág. 25 párr. 10 “Jehová es mi Pastor”
10 “Por causa de su nombre.” Los testigos de Jehová tienen la pesada responsabilidad de glorificar el nombre
de Dios y no causarle oprobio. (Mateo 6:9; Éxodo 6:3; Ezequiel 38:23.) Muchos mundanos se apresuran a lanzar
acusaciones contra el pueblo de Jehová. Si hacen esto porque apoyamos principios bíblicos como el de
neutralidad o lo sagrado de la sangre, nuestra conciencia está tranquila. Pero si esto ocurriera porque hiciéramos
algo malo, deshonraríamos a Jehová. (Isaías 2:4; Hechos 15:28, 29; 1 Pedro 4:15, 16.) Por eso, odiemos lo que
es malo. (Salmo 97:10.) Si tenemos que soportar persecución, Jehová siempre nos ayudará y nos protegerá por
causa de su nombre.
w83 15/10 pág. 24 Éxodo... de la tiranía al orden teocrático
Éxodo 6:3—Puesto que Abrahán, Isaac y Jacob usaron el nombre Jehová, ¿en qué sentido no se lo había
dado a conocer Dios a ellos?
El nombre Jehová literalmente significa “El Causa que Llegue a Ser”, es decir, conforme al propósito de
Dios. Abrahán, Isaac y Jacob usaron el nombre divino y recibieron promesas de Jehová. Pero no
conocieron a Jehová como el que hizo que aquellas promesas se cumplieran por completo ni
experimentaron la realización de dichas promesas (Génesis 12:1, 2; 15:7, 13-16; 26:24; 28:10-15). No
obstante, dentro de poco el nombre de Jehová adquiriría mayor significado para los descendientes de ellos,
los israelitas. Éstos llegarían a conocer su verdadero significado cuando Jehová efectuara su propósito
para con Israel por medio de librar a los israelitas de la tiranía y luego darles la Tierra Prometida en
cumplimiento del pacto que Él había hecho con los antepasados de ellos.
w98 15/1 págs. 10-11 párr. 10 “Andamos por fe, no por vista”
10. ¿Cómo fortaleció Jehová la fe de Abrahán?
10 La fe de Abrahán no dependió de que conociera los detalles sobre la tierra a la cual Dios lo dirigía.
No dependió de que supiera cuándo se le daría aquella tierra. Tenía fe porque sabía que Jehová era el Dios
Todopoderoso (Éxodo 6:3). Jehová le dijo que tendría descendencia, pero Abrahán a veces se preguntaba cómo
sería eso posible, ya que estaba envejeciendo (Génesis 15:3, 4). Jehová fortaleció la fe de Abrahán diciéndole
que mirara a lo alto a las estrellas y las contara si podía. “Así llegará a ser tu descendencia”, le dijo Dios. Esta
experiencia conmovió profundamente a Abrahán. Era obvio que el Creador de aquellos imponentes cuerpos
celestes podría cumplir lo que había prometido. Abrahán “puso fe en Jehová” (Génesis 15:5, 6). Abrahán
no creyó simplemente porque lo que oyó fuera de su agrado; tuvo una fe bien fundada.
w04 15/3 pág. 25 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Éxodo 6:3. ¿En qué sentido no se había dado a conocer el nombre de Dios a Abrahán, Isaac y Jacob?
Aunque estos patriarcas emplearon el nombre divino y recibieron promesas de Jehová, no conocieron a Jehová
como el Cumplidor de dichas promesas (Génesis 12:1, 2; 15:7, 13-16; 26:24; 28:10-15).
w10 15/1 pág. 25 párrs. 7-8 El gobierno de Satanás fracasará sin remedio
7, 8. ¿Cuáles son algunos beneficios de que Jehová haya permitido temporalmente la maldad?
7 Hay quienes se preguntan por qué no impidió Jehová que los seres humanos se pusieran de parte de
Satanás y adoptaran un plan de gobierno alternativo condenado al fracaso. Es cierto que, siendo omnipotente,
pudo haberlo evitado (Éxo. 6:3). Sin embargo, no lo hizo, pues sabiamente tuvo en cuenta los beneficios a largo
plazo de no interferir entonces en aquella rebelión. Con el tiempo, quedaría demostrado que Jehová es un Rey
justo y amoroso y que las personas fieles saldrían ganando con la decisión que él tomó.
8 ¡Cuántos sufrimientos se habría ahorrado la humanidad si Adán y Eva hubieran rechazado las incitaciones
de Satanás a independizarse del Creador! Pero, como hemos señalado, la decisión de Jehová de permitir
temporalmente que el hombre se gobierne por su cuenta ha reportado beneficios. Para empezar, muchas
personas sinceras han podido ver con claridad que lo más sabio es escuchar a Dios y confiar en él. En el
transcurso de los siglos se han ensayado regímenes políticos de todo tipo, pero ninguno ha sido ideal. Y ese
hecho ha reforzado la convicción de los siervos de Jehová de que el gobierno divino es el mejor. Es cierto que, al
tolerarse la dominación tiránica de Satanás, los seres humanos han sufrido dificultades, y los siervos de Dios
no han sido la excepción. No obstante, estos hombres y mujeres fieles también han salido beneficiados.
w91 1/10 págs. 8-9 párr. 3 Confíe en el brazo salvador de Jehová
3. ¿A qué atribuyen las Escrituras el que Israel fuera librado del cautiverio en Egipto?
3 Antes de librar a los israelitas del cautiverio en Egipto hace 3.500 años, Dios dijo a su profeta Moisés: “Di a
los hijos de Israel: ‘Yo soy Jehová, y ciertamente los sacaré de debajo de las cargas de los egipcios y los libraré
de ser sus esclavos, y verdaderamente los reclamaré con brazo extendido y con grandes juicios’”. (Éxodo 6:6.)
Según el apóstol Pablo, Dios sacó a los israelitas de Egipto “con brazo alzado”. (Hechos 13:17.) Los hijos de
Coré atribuyeron la conquista de la Tierra Prometida a Dios, así: “No por su propia espada tomaron en posesión
la tierra, y no fue su propio brazo lo que les trajo salvación. Pues fue tu diestra y tu brazo y la luz de tu rostro,
porque te complaciste en ellos”. (Salmo 44:3.)
w06 1/7 pág. 21 párrs. 1-2 Nacieron dentro del pueblo escogido por Dios
1, 2. ¿Qué poderosos actos ejecutó Jehová por su pueblo, y en qué tipo de relación con Dios entraron los
israelitas?
EN 1513 antes de nuestra era, Jehová entabló una nueva relación con sus siervos terrestres. En aquel año,
después de humillar a la nación más poderosa de la época, liberó de la esclavitud a los israelitas y se convirtió
así en su Dueño y Salvador. Antes de llevar a cabo estos actos, Jehová ya le había dicho a Moisés lo que se
proponía hacer: “Di a los hijos de Israel: ‘Yo soy Jehová, y ciertamente los sacaré de debajo de las cargas de los
egipcios y los libraré de ser sus esclavos, y verdaderamente los reclamaré con brazo extendido y con grandes
juicios. Y ciertamente los tomaré a ustedes como mi pueblo, y verdaderamente resultaré ser su Dios’” (Éxodo
6:6, 7, notas; 15:1-7, 11).
2 Poco después de que los israelitas salieron de Egipto, su Dios, Jehová, celebró un pacto con ellos. Así, en
vez de tratar con individuos, familias o clanes, tendría sobre la Tierra un pueblo organizado, una nación (Éxodo
19:5, 6; 24:7). Jehová les dio leyes que regulaban su organización social y, lo que es más importante, su
adoración. Moisés les preguntó: “¿Qué gran nación hay que tenga dioses cercanos a ella de la manera como lo
está Jehová nuestro Dios en todo nuestro invocarlo? ¿Y qué gran nación hay que tenga disposiciones
reglamentarias y decisiones judiciales justas como toda esta ley que estoy poniendo delante de ustedes hoy?”
(Deuteronomio 4:7, 8).
w12 15/10 pág. 24 párr. 9 Obedezca a Dios y verá cumplidas sus promesas
9. ¿Qué juró Dios cuando los descendientes de Abrahán eran esclavos de los egipcios?
9 Siglos más tarde, Jehová volvió a jurar que cumpliría las promesas que ya hemos mencionado cuando envió
a Moisés a hablar con los descendientes de Abrahán, quienes por ese entonces eran esclavos de los egipcios
(Éx. 6:6-8). Dios dijo con referencia a aquella ocasión: “El día en que escogí a Israel [...] alcé la mano en
juramento a ellos para sacarlos de la tierra de Egipto a una tierra que yo había espiado para ellos, una que
manaba leche y miel” (Ezeq. 20:5, 6).
w84 15/3 págs. 10-11 párr. 11 El nombre más grandioso de todos
11. ¿De qué manera estaban los israelitas a punto de conocer a Jehová de un modo más significativo que
como lo habían conocido sus antepasados?
11 ¿Qué propósitos? El pueblo estaba a punto de ver las tremendamente impresionantes Diez Plagas. Estaban
a punto de ser llevados a pie enjuto a través del mar Rojo. Recibirían la Ley en medio de circunstancias
impresionantes en el monte Sinaí. Recibirían protección en su viaje por el “desierto grande e inspirador de temor”
y serían introducidos en la Tierra Prometida. (Deuteronomio 1:19; Éxodo 6:7, 8; 14:21-25; 19:16-19.)
w03 1/5 pág. 22 párr. 13 Consolemos a los afligidos
13. a) ¿Cómo ayudaríamos con la Biblia a quienes han sufrido muchos desengaños ocasionados por
promesas vacías? b) ¿Cómo razonaríamos con quienes creen que las condiciones en que viven
prueban que Dios no existe?
13 Cuando las personas llevan años soportando dificultades, así como muchos desengaños ocasionados por
promesas vacías, pudieran parecerse a los israelitas que moraban en Egipto, quienes no escuchaban “por [...]
desánimo” (Éxodo 6:9). En tales casos conviene destacar cómo les ayudará la Biblia a superar sus problemas y
a huir de las trampas evitables en las que caen tantas víctimas (1 Timoteo 4:8b). Algunos creen que las
condiciones en que viven prueban que Dios no existe o no se preocupa por ellos. Usando textos adecuados,
podríamos tratar de hacerles comprender que él brinda auxilio, pero muchos no lo aceptan (Isaías 48:17, 18).
w90 15/12 pág. 19 párr. 17 Anímense unos a otros a medida que se acerca el día
17. ¿Cómo fueron evidentes en los días de Moisés los malos efectos del desánimo?
17 Los malos efectos del desánimo se pueden ver en el caso de los israelitas en el antiguo Egipto. Después
que Moisés habló a Faraón, este tirano aumentó muchísimo la opresión y las cargas que imponía sobre ellos.
Dios dijo a Moisés que diera seguridad a los israelitas de que Él ciertamente los libertaría, que los haría Su
pueblo, que les proveería escape y los llevaría a la tierra de promisión. Moisés informó esto a los hijos de Israel.
Pero Éxodo 6:9 dice: “Ellos no escucharon a Moisés por su desánimo, y a causa de la dura esclavitud”. Jehová
hasta tuvo que convencer y animar a Moisés, pues aquella reacción del pueblo desalentó a Moisés en cuanto a
querer hablar con Faraón como se le había mandado. (Éxodo 6:10-13.)
w12 15/2 pág. 11 párr. 5 Seamos animosos y muy fuertes
5. ¿Cómo demostró Moisés fe y valor?
5 Moisés fue otro ejemplo de fe y valor (Heb. 11:24-27). Entre los años 1513 y 1473 a.e.c., Dios lo utilizó para
liberar a los israelitas de Egipto y guiarlos por el desierto. Moisés no se sentía capaz de cumplir esa comisión,
pero aun así la aceptó (Éxo. 6:12). Acompañado por su hermano Aarón, se presentó una y otra vez ante el
tiránico faraón para anunciar sin miedo las diez plagas con las que Jehová humilló a los dioses egipcios y libertó
a su pueblo (capítulos 7 a 12 de Éxodo). ¿Qué lo ayudó a actuar con fe y valor? El apoyo constante de Dios, el
mismo apoyo con el que contamos nosotros (Deu. 33:27).

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