sábado, 28 de junio de 2014

Reunión de Servicio.-SEMANA DEL 30 DE JUNIO

Reunión de Servicio

Cántico 58

Anuncios
Anuncios

* Publicaciones que se ofrecerán en junio: ¿Qué enseña realmente la Biblia? o uno de los siguientes tratados: ¿Cómo ve el futuro?, ¿Dejaremos de sufrir algún día?, ¿Qué es para usted la Biblia?, ¿Qué hace falta para ser una familia feliz?, ¿Quién controla realmente el mundo?

Julio: utilice uno de los siguientes folletos de 32 páginas: Buenas noticias de parte de Dios, Escuche a Dios o Escuche a Dios y vivirá para siempre.

Agosto: Campaña especial para distribuir el tratado ¿Dónde hallar respuestas a las grandes cuestiones de la vida? Si durante la campaña sobran tratados después de haber visitado todas las casas, se podrán distribuir en lugares públicos. Y si se agotan antes de que acabe el mes, deben ofrecer el libro ¿Qué enseña realmente la Biblia? o el tratado ¿Le gustaría saber la verdad?

Septiembre: La Atalaya y ¡Despertad!

* Comenzando con las clases que se celebren a finales del año de servicio 2014, la Escuela del Servicio de Precursor tendrá una duración de seis días, de lunes a sábado.

* Cada año, los ancianos deberían repasar con la congregación información importante de la carta con fecha 6 de enero de 2012, relacionada con la preparación y respuesta frente a desastres.

Rasgos sobresalientes del ministerio

¡Cuánto disfrutamos la serie de asambleas de distrito (ahora llamadas regionales) "La palabra de Dios es la verdad"! En Guatemala se celebraron veinticuatro asambleas en siete idiomas. Los 67.437 asistentes presenciaron el bautismo de 1.026 nuevos siervos de Jehová. De hecho, en toda la región se celebraron un total de 492 asambleas —en 55 lenguas— con una asistencia máxima de 1.778.096 personas. En total, 21.292 se bautizaron. Es maravilloso ser testigos del cumplimiento de las palabras del profeta Isaías: "Vengan, y subamos a la montaña de Jehová [...]; y él nos instruirá acerca de sus caminos, y ciertamente andaremos en sus sendas" (Is. 2:3).

10 min. "Atendamos el interés de inmediato." Discurso. Al final, presente una breve demostración basada en la presentación de la página 8 sobre cómo iniciar estudios bíblicos el primer sábado de julio.
Atendamos el interés de inmediato

Desde que se rediseñó nuestro sitio de Internet, la cantidad de cursos bíblicos que se solicitan en línea ha aumentado notablemente. Los nuevos programas de predicación pública también han contribuido a ello. La sucursal atiende las solicitudes cuanto antes. Si se reciben por jw. org, la sucursal suele tardar solo dos días en notificar a los ancianos de la congregación correspondiente. Pero nos han llegado informes de que a veces pasan semanas hasta que un Testigo contacta con quien ha pedido un curso bíblico. ¿Cómo asegurarnos de que esas personas reciban ayuda antes de que pierdan el interés? (Mar. 4:14, 15.)

Si alguien que no vive en el territorio de su congregación se interesa en el mensaje, rellene de inmediato el formulario Sírvase visitar (S-43) y déselo al secretario a más tardar en la siguiente reunión. Luego, en menos de dos días, él entregará la información a la congregación que corresponda o la pasará a la sucursal utilizando la pestaña Congregación del sitio jw. org. Además, los ancianos deben acceder al sitio de Internet con frecuencia. Si se les avisa de que alguien desea que lo visite un Testigo, deben atenderlo con rapidez. Y el publicador que vaya a visitar a la persona debe darle prioridad. Si no la encuentra en casa, puede dejarle una nota con sus datos de contacto.

20 min. El estudio personal nos hace mejores ministros. Análisis con el auditorio basado en el libro Benefíciese, páginas 27 a 32. Entreviste a un publicador que se distinga por sus buenos hábitos de estudio.
[27]El estudio recompensa

¿HA OBSERVADO alguna vez a la gente escogiendo fruta? La mayoría se fija en el color y el tamaño para determinar si está madura, y hay quien la huele, la palpa o hasta la aprieta. Otros la sopesan, colocando una pieza en cada mano para averiguar cuál es más jugosa. ¿En qué piensan estas personas? Reparan en los detalles, evalúan las diferencias, recuerdan anteriores selecciones y comparan lo que ven con lo que saben. Les aguarda una deliciosa recompensa por elegir con esmero.

Es evidente que las gratificaciones del estudio de la Palabra de Dios son mucho mayores. Cuando asignamos a esta actividad un lugar destacado en la vida, el amor y la fe que sentimos se fortalecen, nuestro ministerio se vuelve más productivo y las decisiones que tomamos reflejan más perspicacia y sabiduría piadosa. Proverbios 3:15 señala al respecto: "Todos tus otros deleites no pueden ser igualados a [estas recompensas]". ¿Disfruta usted de tales galardones? En buena medida dependerá de la forma en que estudie (Col. 1:9, 10).

¿Qué es el estudio? Es más que una simple lectura superficial; entraña emplear las facultades mentales en el examen cuidadoso o prolongado de cierto tema. Supone analizar lo que se lee, compararlo con lo que ya se sabe y tomar nota de las razones que apoyan lo que se afirma. Cuando estudie, reflexione en las ideas que le resulten nuevas y en cómo aplicar mejor la guía de las Escrituras. Además, como testigo de Jehová, pensará en ocasiones en las que ayudar al prójimo valiéndose de lo que ha aprendido. Obviamente, el estudio exige meditación.

La actitud adecuada

Cuando usted va a estudiar, dispone ante sí la Biblia, las publicaciones que piensa emplear, un lápiz o bolígrafo, y tal vez un cuaderno de notas. Sin embargo, ¿prepara su corazón? La Biblia nos dice que Esdras "había preparado su corazón para consultar la ley de Jehová y para ponerla por [28]obra y para enseñar en Israel disposiciones reglamentarias y justicia" (Esd. 7:10). ¿Qué está implicado en preparar el corazón?

La oración hace que abordemos el estudio de la Palabra de Dios con la actitud apropiada. Deseamos que el corazón, lo más recóndito de nuestro ser, absorba la educación que Jehová nos imparte. Antes de cada sesión pídale a Dios el respaldo de su espíritu (Luc. 11:13). Ruéguele que le conceda comprender el significado de lo que estudie, su vinculación con el propósito divino, su utilidad para distinguir el bien del mal, la forma en que debe aplicar Sus principios y el efecto que tiene la información en su relación con Él (Pro. 9:10). Al estudiar, "siga pidiéndole a Dios" sabiduría (Sant. 1:5). Evalúese honradamente a la luz de lo aprendido y solicite la ayuda del Creador para erradicar las ideas erróneas o los malos deseos. Nunca olvide 'responder a Jehová con acción de gracias' por todo lo que nos revela (Sal. 147:7). Si acompañamos el estudio con oración, se estrechará nuestra amistad con Jehová, pues nos sentiremos impulsados a obedecer lo que él nos dice en su Palabra (Sal. 145:18).

Tal receptividad diferencia a los siervos de Jehová de otros estudiantes. Quienes carecen de devoción piadosa son aficionados a cuestionar lo que está escrito, una actitud que nosotros no tenemos, pues confiamos en Jehová (Pro. 3:5-7). Si no entendemos algo, no caemos en la presunción de concluir que debe haber un error, sino que, al tiempo que esperamos en Dios, indagamos las respuestas (Miq. 7:7). Como Esdras, nuestro objetivo es practicar y enseñar lo que aprendemos, y con esta disposición de corazón obtenemos abundantes recompensas del estudio.

Cómo estudiar

En vez de empezar por el párrafo 1 y avanzar hasta el final, mire primero brevemente todo el artículo o capítulo. Comience analizando de qué manera plantea el título el tema de estudio. Acto seguido, observe con atención la relación entre los subtítulos y dicho tema. Fíjese en las ilustraciones, tablas o recuadros de repaso que acompañan al texto. Entonces pregúntese: "En vista de lo observado hasta ahora, ¿qué voy a aprender, y de qué me servirá?". Así dará orientación al estudio.

A continuación establezca las ideas fundamentales. En los artículos de estudio de La Atalaya, así como en algunos [29]libros, aparecen preguntas a pie de página. Es provechoso señalar las respuestas al ir leyendo los párrafos. Incluso si no hay preguntas de ese tipo, puede marcar los puntos importantes que desee recordar. Si alguna idea es nueva para usted, dedíquele un poco más de tiempo para asegurarse de comprenderla bien. Esté pendiente de las ilustraciones o líneas argumentales que podría utilizar en el ministerio del campo o en algún discurso que tenga asignado. Piense en personas cuya fe se fortalecería si compartiera la información con ellas. Marque los puntos que se propone usar y repáselos al final del estudio.

Busque las citas bíblicas según vaya avanzando, y determine cómo se relacionan con la idea central del párrafo.

Es posible que haya aspectos que le cueste comprender o que le gustaría indagar con más detalle. En vez de entretenerse en ellos, anótelos para estudiarlos en otro momento. Con frecuencia se aclararán en párrafos posteriores, pero si no es así, quizá desee investigarlos más profundamente. ¿Qué podría anotar? Por ejemplo, un pasaje bíblico del que no entienda bien su significado o su relación con el tema. O tal vez le parezca que comprende cierta idea, pero no lo suficiente como para explicarla. En lugar de pasar por alto estos puntos, es prudente que los investigue una vez termine lo que haya empezado a estudiar.

El apóstol Pablo se detuvo en mitad de su detallada carta a los cristianos hebreos para decir: "Este es el punto principal" (Heb. 8:1). ¿Hace usted de tanto en tanto una reflexión parecida mientras estudia? Considere las razones de Pablo. En los capítulos anteriores de su carta inspirada ya había mostrado que Cristo entró en el cielo mismo en calidad de gran Sumo Sacerdote de Dios (Heb. 4:14–5:10; 6:20). Sin embargo, al destacar y subrayar este punto principal al comienzo del capítulo 8, el apóstol preparó a sus lectores para reflexionar en cómo les incumbía. Señaló que Cristo se había presentado ante Dios para interceder por ellos, abriéndoles el camino de entrada a aquel "lugar santo" (Heb. 9:24; 10:19-22). La certeza de su esperanza los motivaría a seguir los demás consejos que les escribió sobre la fe, el aguante y la conducta cristiana. De igual modo nosotros, si al estudiar nos concentramos en los puntos principales, captaremos el desarrollo del tema y grabaremos en la memoria las razones de peso por las que actuar en armonía con lo expuesto.

[31]¿Lo impulsará su estudio a actuar? Esta es una cuestión clave. Cuando aprenda algo, pregúntese: "¿Qué efecto debería tener esta información en mi actitud o mis metas? ¿Cómo la pondré en práctica a la hora de resolver un problema, tomar una decisión o perseguir un objetivo? ¿Cómo la utilizaré en mi vida familiar, en el ministerio del campo o en la congregación?". Reflexione con oración en estas preguntas y piense en situaciones reales en las que podría aplicar sus conocimientos.

Al final de un capítulo o artículo, dé un breve repaso y vea si recuerda los puntos principales y los argumentos que los apoyan, pues ello le ayudará a retener la información para usarla en el futuro.

Qué estudiar

Los siervos de Jehová tenemos mucho que estudiar, así que tal vez se pregunte por dónde empezar. Conviene que analicemos todos los días la cita bíblica y los comentarios del folleto Examinando las Escrituras diariamente. La preparación de nuestras reuniones semanales contribuirá a que las aprovechemos mejor. Hay quienes, sabiamente, han invertido algún tiempo en el estudio de publicaciones cristianas que se imprimieron antes de que aprendieran la verdad, y aun otros seleccionan varios versículos de su lectura semanal de la Biblia y los investigan más a fondo.

¿Y si las circunstancias no le permiten estudiar con detenimiento toda la información que se presentará en las reuniones semanales? No caiga en la trampa de prepararla apresuradamente tan solo por cumplir con ello, o peor aún, de no estudiarla en absoluto porque no le sea posible abarcarla en su totalidad. Más bien, determine cuánto puede estudiar y estúdielo bien. Hágalo todas las semanas, y con el tiempo procure incluir en su programa las demás reuniones.

"Tienes que edificar tu casa"

Jehová reconoce que el cabeza de familia ha de trabajar con afán para mantener a sus seres queridos. "Prepara tu trabajo fuera —dice Proverbios 24:27—, y alístatelo en el campo." Sin embargo, las necesidades espirituales no deben pasarse por alto. De ahí que el versículo agregue: "Después también tienes que edificar tu casa". ¿Qué necesitará para seguir este consejo? Proverbios 24:3 responde: "Con discernimiento resulta [una casa] firmemente establecida".

¿Cómo puede beneficiar a su familia el discernimiento? Esta cualidad es la facultad mental de ver más allá de lo obvio. Bien podría [32]decirse que el estudio de familia productivo comienza con un estudio de la familia en sí. ¿Cuál es el progreso espiritual de sus integrantes? Al conversar con los miembros de su casa, escúchelos atentamente. ¿Percibe resentimiento o un espíritu de queja? ¿Son las metas materiales lo primordial? Cuando sale con sus hijos al ministerio del campo, ¿se sienten cómodos al presentarse como testigos de Jehová ante sus compañeros? ¿Disfrutan todos del programa familiar de lectura y estudio de la Biblia? ¿Realmente hacen del camino de Jehová su modo de vida? Si usted, el cabeza de familia, es observador, determinará la manera de implantar y edificar virtudes cristianas en cada uno de sus seres queridos.

Busque artículos de las revistas La Atalaya y ¡Despertad! que traten necesidades concretas y comunique de antemano a los suyos qué información van a analizar, a fin de que piensen en ella. Mantenga un ambiente de amor durante el estudio y, sin reprender ni avergonzar a nadie, subraye el valor de lo que aprenden aplicándolo a las necesidades particulares de su familia. Haga que todos participen y ayúdelos a ver que la Palabra de Jehová es "perfecta", pues proporciona lo que de verdad se precisa en la vida (Sal. 19:7).

Coseche los beneficios

Las personas observadoras pero carentes de espiritualidad quizá examinen el universo, los acontecimientos mundiales, e incluso a sí mismas, sin entender el verdadero significado de lo que ven. Por otra parte, quienes estudian asiduamente la Palabra de Dios pueden, con la ayuda del espíritu santo, percibir en estas cosas la mano del Creador, el cumplimiento de las profecías bíblicas y el desenvolvimiento del propósito divino de bendecir a la humanidad obediente (Mar. 13:4-29; Rom. 1:20; Rev. 12:12).

Este extraordinario hecho, sin embargo, no debería volvernos orgullosos. Más bien, el examen diario de la Palabra de Dios nos infunde humildad (Deu. 17:18-20). También nos fortalece para resistir "el poder engañoso del pecado", pues si amamos de corazón la Biblia, será menos probable que sucumbamos a la tentación (Heb. 2:1; 3:13; Col. 3:5-10). De este modo, 'andaremos de una manera digna de Jehová a fin de que le agrademos plenamente mientras seguimos llevando fruto en toda buena obra' (Col. 1:10). Tal es nuestro objetivo al estudiar la Palabra de Dios, y alcanzarlo constituye la mayor de las recompensas.

[Recuadro de la página 27]

PARA OBTENER EL MÁXIMO PROVECHO

• Prepare el corazón

• Haga un breve examen preliminar

• Establezca las ideas fundamentales

• Piense en cómo las citas bíblicas justifican las afirmaciones que se hacen

• Repase los puntos principales

• Reflexione en la influencia que debería tener en su vida lo que estudia

• Busque ocasiones en las que utilizar lo aprendido para ayudar al prójimo

[Recuadro de la página 28]

EN EL EXAMEN PRELIMINAR

• Analice el tema que plantea el título

• Piense en la relación de cada subtítulo con el tema

• Examine las ilustraciones, tablas o recuadros de repaso

[Ilustración de la página 30]

Para obtener el máximo provecho de su estudio, prepare el corazón

[Ilustración de la página 30]

No olvide buscar los pasajes bíblicos

[Ilustración de la página 30]

Dedique tiempo a meditar

[Ilustración de la página 30]

Familiarícese con las fuentes de información disponibles en su idioma

Cántico 69 y oración
--
--
Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.