sábado, 27 de diciembre de 2014

Capítulo 18.-La sabiduría de ‘la Palabra de Dios’

-- Capítulo 18

La sabiduría de 'la Palabra de Dios'

¿RECUERDA la última vez que le escribió un ser querido desde tierras lejanas? Pocas cosas nos agradan tanto como una carta sincera de quien amamos, ya que nos permite enterarnos de su salud, vivencias y proyectos. Tal comunicación vence la distancia y estrecha los lazos afectivos.

2 Entonces, ¿qué podría complacernos más que un mensaje escrito de nuestro amado Padre celestial? Pues, en cierto sentido, Jehová nos ha remitido una "carta", su Palabra, la Biblia, donde nos cuenta quién es, qué ha hecho, qué hará y mucho más. Nos la ha dado porque desea que tengamos una relación íntima con él. El Dios sapientísimo eligió el mejor medio para comunicarse con nosotros. En efecto, las Sagradas Escrituras manifiestan sabiduría sin par tanto en su redacción como en su contenido.

¿Por qué recurrió a la palabra escrita?

3 Quizás haya quien pregunte: "¿Por qué no se dirigió Jehová a la humanidad a través de un medio más llamativo, como una voz del cielo?". Bueno, lo cierto es que en ocasiones sí habló desde lo alto mediante representantes angélicos. Una de ellas fue cuando entregó la Ley a Israel (Gálatas 3:19). La voz celestial que se oyó en ese momento fue tan impresionante que los israelitas se aterrorizaron e imploraron que el Altísimo no se comunicara con ellos de esta manera, sino por mediación de Moisés (Éxodo 20:18-20). De modo que aquel caudillo recibió oralmente, palabra por palabra, un conjunto de más de seiscientos preceptos.

4 Ahora bien, ¿qué habría pasado si nunca se hubiese puesto por escrito la Ley? ¿Habría sido Moisés capaz de recordar cada uno de los términos de aquel detallado código y de comunicarlos fielmente al resto de la nación? ¿Y las generaciones posteriores? ¿Habrían tenido que depender en exclusiva de la palabra hablada? No habría sido un método confiable de transmitir los mandatos de Dios. Imaginémonos qué sucedería si tuviéramos que contar una historia a la primera persona de una larga fila para que luego la narrara a la siguiente y así sucesivamente. Lo que escucharía el último oyente bien pudiera ser muy distinto del mensaje original. Pero la Ley divina no estuvo expuesta a tal peligro.

5 Jehová hizo la sabia elección de dejar por escrito lo que decía. Ordenó a Moisés: "Escríbete estas palabras, porque es en conformidad con estas palabras como de veras celebro yo un pacto contigo y con Israel" (Éxodo 34:27). Por consiguiente, en 1513 a.E.C., dio comienzo una nueva época: la de la redacción de las Santas Escrituras. En el transcurso de los siguientes mil seiscientos diez años, Dios "habló en muchas ocasiones y de muchas maneras" a unos cuarenta redactores (Hebreos 1:1). En ese mismo lapso hubo escribas fieles que preservaron la Biblia copiándola con meticulosidad (Esdras 7:6; Salmo 45:1).

6 Es una bendición que Jehová se haya comunicado con nosotros por escrito. ¿Guardamos alguna carta que estimamos, quizá porque nos brindó el consuelo que requeríamos, y la hemos repasado varias veces? Pues otro tanto ocurre con la "carta" del Creador. Como mandó transcribir sus palabras, podemos leerlas y meditarlas con frecuencia (Salmo 1:2). Así recibimos "el consuelo de las Escrituras" siempre que lo necesitamos (Romanos 15:4).

¿Por qué empleó escritores humanos?

7 En su infinita sabiduría, Jehová utilizó seres humanos para redactar su Palabra. Reflexionemos en lo siguiente: ¿habría tenido el mismo atractivo de haber empleado ángeles para esa labor? Es cierto que ellos habrían podido presentar al Todopoderoso desde su excelsa perspectiva, así como expresar la devoción que le profesan e informar sobre los seres humanos que le han sido fieles. Pero ¿nos identificaríamos con los puntos de vista de criaturas espirituales perfectas, que nos superan por mucho en conocimiento, experiencia y fortaleza? (Hebreos 2:6, 7.)

8 Al recurrir a escritores humanos, Jehová nos dio justo lo que necesitábamos: una crónica "inspirada de Dios" que al mismo tiempo preserva el elemento humano (2 Timoteo 3:16). ¿Cómo lo logró? En muchos casos parece que les permitió valerse de su intelecto para seleccionar "las palabras deleitables y la escritura de palabras correctas de verdad" (Eclesiastés 12:10, 11). Este hecho explica la diversidad de estilos, ya que cada texto refleja los antecedentes y personalidad de su redactor.° No obstante, aquellos hombres "hablaron de parte de Dios al ser llevados por espíritu santo" (2 Pedro 1:21). De ahí que el producto final sea ciertamente "la palabra de Dios" (1 Tesalonicenses 2:13).

9 El hecho de que fueran hombres los que escribieron la Biblia logró que fuera muy cálida y atrayente. Sus redactores eran semejantes a nosotros tanto en los sentimientos que tenían como en las pruebas y presiones que afrontaban, dado que también eran imperfectos. A veces, el espíritu de Jehová los movió a referir sus emociones y luchas (2 Corintios 12:7-10). Así hicieron relatos en primera persona que ningún ángel podría haber compuesto.

10 Pongamos por caso a David. Después de haber cometido varios pecados graves, este rey israelita compuso un salmo en el que reveló sus más íntimos sentimientos e imploró el perdón divino. Escribió: "Lávame cabalmente de mi error, y límpiame aun de mi pecado. Pues mis transgresiones yo mismo conozco, y mi pecado está enfrente de mí constantemente. ¡Mira! Con error fui dado a luz con dolores de parto, y en pecado me concibió mi madre. No me arrojes de delante de tu rostro; y tu espíritu santo, oh, no me lo quites. Los sacrificios para Dios son un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y aplastado, oh Dios, no lo despreciarás" (Salmo 51:2, 3, 5, 11, 17). ¿Verdad que percibimos la angustia del escritor? ¿Quién sino un ser humano imperfecto podría expresar estas emociones con tanta viveza?

¿Por qué habla de personas?

11 Hay otro aspecto que realza el atractivo de la Biblia. A buen grado, es un libro que habla de personas reales, algunas de las cuales sirvieron a Dios y otras no. Nos narra sus vivencias, tanto gratas como penosas, y el resultado de las decisiones que tomaron. Incluye tales relatos biográficos "para nuestra instrucción" (Romanos 15:4). Mediante ellos, Jehová nos toca el corazón con su enseñanza. Repasemos algunos.

12 La Biblia habla de personas infieles, e incluso malvadas, y cuenta qué les sucedió. En estos relatos, las cualidades negativas se ven en acción, lo que nos permite comprenderlas mejor. A modo de ilustración: ningún mandato que prohibiera la traición sería más impactante que el vivo ejemplo de Judas, quien con tanta deslealtad conspiró contra Jesús (Mateo 26:14-16, 46-50; 27:3-10). Esta clase de narraciones llegan mejor al corazón y nos ayudan a identificar y rechazar características detestables.

13 Las Escrituras también aportan información sobre muchos siervos fieles del Altísimo, lo que nos permite enterarnos de su devoción y lealtad, y disponer de dechados de todas las virtudes que debemos cultivar para acercarnos a él. Tomemos como muestra la fe. La Biblia define esta cualidad e indica lo importante que es para agradar a Dios (Hebreos 11:1, 6). También contiene vívidos relatos donde se demuestra en acción, como el de la ocasión en que Abrahán trató de sacrificar a Isaac (Génesis, capítulo 22; Hebreos 11:17-19). Gracias a narraciones como esta, el término fe adquiere más sentido y es más entendible. ¡Qué sabio fue Jehová al no solo exhortarnos a cultivar las virtudes, sino además darnos modelos vivos!

14 Los relatos bíblicos de personas de la vida real suelen enseñar lecciones sobre el carácter de Jehová. Examinemos el pasaje referente a una mujer a la que Jesús observó en el templo mientras estaba sentado cerca de las arcas de la tesorería. Aunque él veía a todos los que hacían donativos, incluidos muchos ricos que acudían a dar "de lo que les sobra[ba]", se fijó en una viuda humilde que depositó los últimos fondos que le quedaban: "dos monedas pequeñas, que tienen muy poco valor".° Cristo, que reflejó a la perfección el criterio divino, comentó: "Esta viuda pobre echó más que todos los que están echando dinero en las arcas de la tesorería". Según muestra este comentario, había entregado más que aquellos otros donantes juntos (Marcos 12:41-44; Lucas 21:1-4; Juan 8:28).

15 ¿Verdad que es significativo que la Biblia destaque a la viuda entre quienes fueron al templo aquel día? De este modo, Jehová muestra que es apreciativo, que le complace lo que le damos de corazón, sin compararlo con lo que otros puedan donar. No cabe duda de que Dios empleó el mejor método para enseñarnos esta reconfortante verdad.

Las omisiones de la Biblia

16 Cuando escribimos a un ser querido, no podemos incluir en la carta todo, de modo que seleccionamos lo que vamos a contarle. Igualmente, Jehová optó por mencionar ciertos sucesos y personas en su Palabra, pero sin aportar siempre todos los detalles (Juan 21:25). Por ejemplo, cuando la Biblia habla del juicio divino, tal vez no hallemos la respuesta a cada pregunta que tengamos. Sin embargo, vemos la sabiduría de Dios hasta en lo que él decide omitir en las Escrituras. ¿De qué manera?

17 La forma en que están redactadas pone a prueba lo que tenemos en nuestro interior, tal como indica Hebreos 4:12: "La palabra [o el mensaje] de Dios es viva, y ejerce poder, y es más aguda que toda espada de dos filos, y penetra hasta dividir entre alma y espíritu, [...] y puede discernir pensamientos e intenciones del corazón". En efecto, el mensaje de la Biblia penetra hasta lo más íntimo y saca a la luz nuestros verdaderos pensamientos y motivos. Quien la lee con actitud hipercrítica suele encontrar una piedra de tropiezo en los relatos que no aportan tanta información como desearía, y a veces llega a cuestionar que Jehová sea de verdad amoroso, sabio y justo.

18 Sin embargo, al investigar las Escrituras atentamente y con corazón sincero, llegamos a ver al Todopoderoso en el contexto que lo presenta la Biblia en su totalidad. De ahí que no nos turbe encontrar algún relato que plantee preguntas para las que no hallemos respuestas inmediatas. Para ilustrarlo: cuando hacemos un rompecabezas de muchas piezas, al principio tal vez no encontremos la que buscamos o no sepamos dónde encajar una de ellas. No obstante, puede ser que ya hayamos montado las necesarias para tener una idea de cómo debe de ser la imagen completa. Así mismo, en el estudio de la Biblia aprendemos poco a poco qué clase de Dios es Jehová y logramos formarnos un cuadro claro. Aunque al principio no alcancemos a entender cierta narración ni cómo armoniza con la personalidad del Creador, el estudio ya nos ha enseñado más que suficiente acerca de él para saber que siempre actúa con amor y rectitud.

19 Por lo tanto, a fin de comprender la Palabra de Dios, es preciso leerla y estudiarla con corazón sincero y mente abierta. ¿No muestra este hecho la inmensa sabiduría de Jehová? Los seres humanos inteligentes pueden escribir libros que resultan entendibles solo para "los sabios e intelectuales". Pero la redacción de un libro cuyo contenido sea asequible únicamente a quienes tengan la debida motivación requiere la sabiduría divina (Mateo 11:25).

Un libro de "sabiduría práctica"

20 Jehová nos indica en su Palabra cuál es el mejor modo de vivir. Al ser nuestro Creador, sabe mejor que nosotros lo que necesitamos, y las necesidades fundamentales del hombre -entre ellas recibir amor, ser feliz y tener buenas relaciones personales- siguen siendo las mismas. La Biblia recoge un caudal de "sabiduría práctica" que nos ayuda a llevar una vida con sentido (Proverbios 2:7). Aunque cada sección de este manual contiene un capítulo que indica cómo aplicar los sabios consejos de las Escrituras, centrémonos ahora en un ejemplo.

21 ¿Hemos notado que la gente amargada y resentida suele acabar haciéndose daño a sí misma? Efectivamente, el rencor es una carga abrumadora. Cuando no nos libramos de él, nos dominan las obsesiones, la intranquilidad y la tristeza. Hay estudios que indican que la cólera persistente incrementa el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas y otros innumerables males crónicos. Pero mucho antes de estas investigaciones científicas, la Biblia dio esta sensata exhortación: "Depón la cólera y deja la furia" (Salmo 37:8). Ahora bien, ¿cómo podemos hacerlo?

22 Leemos en la Palabra de Dios este prudente consejo: "La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión" (Proverbios 19:11). La perspicacia es la capacidad de ver más allá de lo superficial, de trascender lo obvio. Es una cualidad que fomenta el entendimiento, ya que nos permite comprender por qué actúan o hablan las personas como lo hacen. Al tratar de captar sus verdaderos motivos, sentimientos y circunstancias, tal vez nos sea más fácil no hacerlas objeto de juicios ni de sentimientos negativos.

23 La Biblia ofrece esta otra recomendación: "Continúen soportándose unos a otros y perdonándose liberalmente unos a otros" (Colosenses 3:13). La exhortación "continúen soportándose unos a otros" invita a ser pacientes con el prójimo, a tolerar las características que nos irritan. Tal aguante nos ayuda a evitar los rencores mezquinos. El verbo "perdonándose" transmite la idea de dejar que se vaya el resentimiento. Nuestro sabio Creador sabe que necesitamos perdonar a nuestros semejantes cuando hay razones bien fundadas. Y no es solo para beneficio de ellos, sino por nuestra propia paz interior (Lucas 17:3, 4). ¡Cuánta sabiduría encierra la Palabra de Dios!

24 En su inmenso amor, Jehová quiso comunicarse con nosotros, y eligió el mejor medio posible: una "carta" redactada por escritores humanos guiados por el espíritu santo. Como consecuencia, sus páginas nos brindan la sabiduría divina, que es 'muy fidedigna' (Salmo 93:5). Al aplicar sus dictados y enseñársela al prójimo, nos sentimos atraídos espontáneamente a nuestro sapientísimo Dios. En el próximo capítulo analizaremos otra gran prueba de su sabiduría previsora: su capacidad de predecir el futuro y cumplir su propósito.

[Notas]

Por ejemplo, David, que había sido pastor, usó imágenes propias de este oficio (Salmo 23); Mateo, ex recaudador de impuestos, anotó con frecuencia cifras y cantidades de dinero (Mateo 17:27; 26:15; 27:3), y el médico Lucas seleccionó términos peculiares de su profesión (Lucas 4:38; 14:2; 16:20).

Cada una de ellas era un leptón, la moneda judía más pequeña que había en circulación. Dos leptones equivalían a la sesentaicuatroava parte del jornal, y no bastaban ni para comprar un gorrión, el pájaro más barato que consumían los pobres.

Preguntas para meditar

Proverbios 2:1-6 ¿Qué esfuerzos hay que hacer para extraer la sabiduría de la Palabra de Dios?

Proverbios 2:10-22 ¿De qué maneras nos beneficiará vivir en armonía con los sabios consejos de las Escrituras?

Romanos 7:15-25 ¿Cómo ilustra este pasaje lo sabio que fue Dios al escribir su Palabra mediante seres humanos?

1 Corintios 10:6-12 ¿Qué aprendemos de los ejemplos bíblicos amonestadores referentes a Israel?

[Preguntas del estudio]

1, 2. ¿Qué "carta" nos ha enviado Jehová, y por qué?

3. ¿Cómo transmitió Jehová la Ley a Moisés?

4. Explique por qué no habría sido un método fiable la transmisión oral de los mandatos divinos.

5, 6. ¿Qué dispuso Jehová que hiciera Moisés con Sus palabras, y por qué es una bendición tenerlas por escrito?

7. ¿Cómo manifiesta sabiduría el hecho de que Jehová utilizara escritores humanos?

8. ¿Hasta qué grado se permitió a los escritores bíblicos valerse de su intelecto? (Véase también la nota.)

9, 10. ¿Por qué ganó la Biblia en calidez y atractivo al haberse empleado escritores humanos?

11. ¿Qué clase de relatos biográficos incluye la Biblia "para nuestra instrucción"?

12. ¿Cómo nos ayudan los relatos sobre personas infieles?

13. ¿Cómo nos ayuda la Biblia a entender las virtudes?

14, 15. ¿Qué dice la Biblia sobre cierta viuda que fue al templo, y qué nos enseña sobre Jehová este relato?

16, 17. ¿Cómo vemos la sabiduría de Jehová hasta en los detalles que decidió omitir en su Palabra?

18, 19. a) ¿Por qué no debería turbarnos el que un relato bíblico suscite preguntas que no logramos contestar de inmediato? b) ¿Qué hace falta para comprender la Palabra de Dios, y cómo muestra este hecho la inmensa sabiduría de Jehová?

20. ¿Por qué es Jehová el único capaz de mostrarnos el mejor modo de vivir, y qué información práctica contiene la Biblia?

21-23. ¿Qué sabios consejos nos ayudan a evitar que nos dominen la cólera y el rencor?

24. ¿Qué resultados obtendremos al ir aplicando los dictados de la sabiduría divina?

[Ilustración de la página 180]

"Toda Escritura es inspirada de Dios"

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

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