sábado, 17 de enero de 2015

CAPÍTULO 19.-La sabiduría de Dios en un secreto sagrado”

-- CAPÍTULO 19

"La sabiduría de Dios en un secreto sagrado"

LOS secretos nos llenan de intriga, fascinación y perplejidad; tanto, que muchas veces nos cuesta trabajo callárnoslos. Por otro lado, la Biblia dice: "La gloria de Dios es guardar secreto un asunto" (Proverbios 25:2). Al ser Jehová nuestro Soberano y Creador, tiene el derecho a no revelar algunas cosas a los hombres hasta que lo considere oportuno.

2 No obstante, en su Palabra, Jehová pone al descubierto información confidencial fascinante: "el secreto sagrado de su voluntad" (Efesios 1:9). Cuando nos enteramos de qué se trata, logramos mucho más que saciar la curiosidad, pues accedemos a conocimientos que nos encaminan a la salvación y nos permiten vislumbrar la insondable sabiduría divina.

Revelación progresiva

3 Cuando Adán y Eva pecaron, tal vez diera la impresión de que se había frustrado el propósito divino de convertir la Tierra en un paraíso habitado por una humanidad perfecta. No obstante, Jehová tomó cartas en el asunto inmediatamente. Anunció: "Pondré enemistad entre ti [la serpiente] y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón" (Génesis 3:15).

4 Era un enigma desconcertante: ¿a qué mujer y a qué serpiente se refería, y quién sería "la descendencia" que magullaría a esta última en la cabeza? Nuestros primeros padres solo podían hacer conjeturas. Con todo, aquellas palabras ofrecían esperanza a los descendientes fieles de la pareja desleal: la justicia triunfaría y el propósito de Jehová se realizaría. Pero ¿cómo? Ah, aquello era un misterio, al que la Biblia llama "la sabiduría de Dios en un secreto sagrado, la sabiduría escondida" (1 Corintios 2:7).

5 Con el tiempo, Jehová, el "Revelador de secretos", daría a conocer detalles pertinentes sobre el desarrollo de tal misterio, aunque lo haría de forma gradual y progresiva (Daniel 2:28). A modo de ilustración, pensemos en cómo contesta el padre prudente cuando su niño le dice: "Papá, ¿de dónde vengo yo?". Se limita a aportarle la información que es capaz de asimilar a su edad, y al ir creciendo, le explica más detalles. De igual manera, el Altísimo determina cuándo está listo su pueblo para recibir revelaciones de su voluntad y propósito (Proverbios 4:18; Daniel 12:4).

6 ¿Cómo realizó Jehová tales revelaciones? Expuso muchos detalles valiéndose de una serie de pactos, o contratos. En nuestro caso, es probable que alguna vez hayamos firmado un contrato, quizás para adquirir una casa o para tomar o hacer un préstamo, dado que constituye una garantía jurídica del cumplimiento de las estipulaciones. Ahora bien, ¿qué necesidad tenía Dios de pactos o convenios formales con seres humanos si su palabra basta para garantizar sus promesas? Aunque esto es cierto, en varias ocasiones ha tenido la deferencia de respaldarlas con contratos legales, acuerdos vinculantes que nos dan a las personas imperfectas razones adicionales para confiar en ellas (Hebreos 6:16-18).

El pacto con Abrahán

7 Más de dos mil años después de haber expulsado al hombre del Paraíso, Jehová le prometió a su fiel siervo Abrahán: "De seguro multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos [...]. Y mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra debido a que has escuchado mi voz" (Génesis 22:17, 18). No se trataba tan solo de una promesa, pues Dios la dispuso en forma de alianza legal y la respaldó con su juramento inquebrantable (Génesis 17:1, 2; Hebreos 6:13-15). ¡Qué extraordinario! De este modo el Señor Soberano se comprometió con un pacto a bendecir a la humanidad.

8 El pacto abrahámico reveló que la Descendencia prometida nacería como hombre, ya que indicó que sería del linaje de Abrahán. La pregunta era de quién se trataría. Con el tiempo, Jehová dio a conocer que, de los hijos de Abrahán, Isaac sería el antepasado de la Descendencia, y de entre los dos varones que él tuvo, eligió luego a Jacob (Génesis 21:12; 28:13, 14). Más tarde, este pronunció las siguientes palabras proféticas tocante a uno de sus doce hijos: "El cetro no se apartará de Judá, ni el bastón de comandante de entre sus pies, hasta que venga Siló ["Aquel a Quien Pertenece"]; y a él pertenecerá la obediencia de los pueblos" (Génesis 49:10). De esta forma se supo que la Descendencia sería un rey del linaje de Judá.

El pacto con Israel

9 En el año 1513 a.E.C., Jehová adoptó un marco jurídico en el que se facilitarían más revelaciones sobre el secreto sagrado. Celebró una alianza, el pacto de la Ley mosaica, con los descendientes de Abrahán, la nación de Israel. Aunque este pacto ya no se halla en vigor, fue un elemento esencial en el propósito divino de proporcionar la Descendencia prometida. ¿Cómo? Veamos tres maneras. En primer lugar, aquel código fue comparable a un muro protector, ya que sus justos preceptos sirvieron de barrera entre judíos y gentiles, contribuyendo así a preservar el linaje de dicha Descendencia (Efesios 2:14). En buena parte se debió a esta salvaguardia que la nación aún existiera cuando llegó el momento que había fijado Dios para que naciera el Mesías en la tribu de Judá.

10 En segundo lugar, la Ley probó con creces que el género humano necesitaba un rescate. Como era perfecta, mostró la incapacidad del hombre, en su condición de pecador, para cumplir con todos sus preceptos, y de esta forma sirvió "para poner de manifiesto las transgresiones, hasta que llegara la descendencia a quien se había hecho la promesa" (Gálatas 3:19). Además, dispuso la expiación provisional de los pecados por medio de las ofrendas animales. Ahora bien, estas se limitaron a prefigurar el sacrificio redentor de Jesús, ya que, como indicó Pablo, "no es posible que la sangre de toros y de machos cabríos quite los pecados" (Hebreos 10:1-4). Por consiguiente, aquel pacto fue para los judíos fieles un 'tutor que los condujo a Cristo' (Gálatas 3:24).

11 En tercer lugar, aquel pacto brindó a los israelitas una gloriosa perspectiva: si eran fieles a dicha alianza —les indicó Jehová—, se convertirían en "un reino de sacerdotes y una nación santa" (Éxodo 19:5, 6). Aunque los primeros miembros del reino celestial de sacerdotes salieron del Israel literal, la nación como tal se rebeló contra el pacto de la Ley, rechazó a la Descendencia Mesiánica y perdió el privilegio prometido. Entonces, ¿quiénes completarían el reino de sacerdotes, y qué relación tendría esa nación bendita con la Descendencia predicha? Dios revelaría a su tiempo estos aspectos del secreto sagrado.

El pacto del reino davídico

12 En el siglo XI a.E.C., Jehová arrojó mayor luz sobre el secreto sagrado al establecer otro pacto, en el que formuló la siguiente promesa al fiel rey David: "Ciertamente levantaré tu descendencia después de ti, [...] realmente estableceré con firmeza su reino [...] y ciertamente estableceré el trono de su reino firmemente hasta tiempo indefinido" (2 Samuel 7:12, 13; Salmo 89:3). En aquel momento se especificó que la Descendencia predicha vendría del linaje davídico. Pero ¿podría un hombre común y corriente reinar "hasta tiempo indefinido" y rescatar del pecado y la muerte a la humanidad? (Salmo 89:20, 29, 34-36.)

13 Por inspiración divina, David escribió: "La expresión de Jehová a mi Señor es: 'Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies'. Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): '¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!'" (Salmo 110:1, 4). Estas palabras se refirieron directamente a la Descendencia prometida, el Mesías, quien no reinaría desde Jerusalén, sino desde su trono celestial, a la "diestra" del Todopoderoso (Hechos 2:35, 36). Por tanto, no solo gobernaría Israel, sino el planeta entero (Salmo 2:6-8). No obstante, el pasaje dejó ver algo más al indicar que Dios había jurado solemnemente que el Mesías sería "sacerdote [...] a la manera de Melquisedec". Al igual que este hombre, que desempeñó funciones reales y sacerdotales en tiempos de Abrahán, la venidera Descendencia recibiría del Altísimo el nombramiento directo como Rey y también como Sacerdote (Génesis 14:17-20).

14 En el transcurso de los años, Jehová se valió de los profetas para revelar más detalles sobre el secreto sagrado. Isaías, por ejemplo, dio a conocer que la Descendencia daría su vida en sacrificio (Isaías 53:3-12). Miqueas predijo dónde nacería el Mesías (Miqueas 5:2). Y Daniel llegó a profetizar el tiempo exacto de su aparición y muerte (Daniel 9:24-27).

La revelación del secreto sagrado

15 Hasta que no se presentó la Descendencia, fue un misterio cómo se cumplirían estas profecías. Dice Gálatas 4:4: "Cuando llegó el límite cabal del tiempo, Dios envió a su Hijo, que vino a ser procedente de una mujer". En el año 2 a.E.C., un ángel hizo este anuncio a una virgen judía llamada María: "¡Mira!, concebirás en tu matriz y darás a luz un hijo, y has de ponerle por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y Jehová Dios le dará el trono de David su padre". Además añadió: "Espíritu santo vendrá sobre ti, y poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, también, lo que nace será llamado santo, Hijo de Dios" (Lucas 1:31, 32, 35).

16 Más tarde, Jehová transfirió a la matriz de María la vida de su Hijo celestial, quien de esta forma "vino a ser procedente de una mujer". Sin embargo Jesús no heredó la imperfección de ella, pues era "Hijo de Dios". Al mismo tiempo, recibió los derechos naturales y legales como heredero de David, ya que sus padres humanos descendían de este rey (Hechos 13:22, 23). Al bautizarse, en el año 29 E.C., fue ungido con espíritu santo por Jehová, quien dijo: "Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado" (Mateo 3:16, 17). ¡Al fin había llegado la Descendencia! (Gálatas 3:16.) Era el momento de revelar más detalles sobre el secreto sagrado (2 Timoteo 1:10).

17 Jesús indicó durante su ministerio que la serpiente de Génesis 3:15 era Satanás, y la descendencia de esta, los secuaces del Diablo (Mateo 23:33; Juan 8:44). Más tarde, Jehová reveló cómo se les aplastaría a todos ellos para siempre (Revelación [Apocalipsis] 20:1-3, 10, 15). Además, dio a conocer que la mujer era "la Jerusalén de arriba", su esposa simbólica, es decir, su organización celestial de criaturas espirituales (Gálatas 4:26; Revelación 12:1-6).*

El nuevo pacto

18 La revelación más llamativa quizás haya sido la que tuvo lugar la noche antes de morir Jesús, cuando habló a sus discípulos fieles sobre "el nuevo pacto" (Lucas 22:20). Al igual que el pacto de la Ley mosaica, que lo había antecedido, el nuevo tendría que producir "un reino de sacerdotes" (Éxodo 19:6; 1 Pedro 2:9). Sin embargo, la nación que se fundaría con esta alianza no sería de carácter literal, sino espiritual: "el Israel de Dios", compuesto en su totalidad por los discípulos ungidos de Cristo que se mantuvieran fieles (Gálatas 6:16). Ellos formarían parte del nuevo pacto y colaborarían con Jesús en la misión de bendecir al género humano.

19 Ahora bien, ¿por qué logra el nuevo pacto formar "un reino de sacerdotes" que bendecirá a la humanidad? Porque no condena a los discípulos de Cristo como pecadores, sino que posibilita que reciban el perdón de los pecados en virtud del sacrificio que él ofreció (Jeremías 31:31-34). Jehová les otorga la condición de justos, y luego los adopta en su familia celestial y los unge con espíritu santo (Romanos 8:15-17; 2 Corintios 1:21). De este modo pasan por "un nuevo nacimiento a una esperanza viva [...] reservada en los cielos" (1 Pedro 1:3, 4). Como ese estado tan excelso es una total novedad para el ser humano, a los cristianos engendrados por espíritu se les llama "una nueva creación" (2 Corintios 5:17). La Biblia indica que alcanzarán el total de 144.000 y que gobernarán desde el cielo a las personas redimidas (Revelación 5:9, 10; 14:1-4).

20 Los cristianos ungidos llegan a ser, con Jesús, "descendencia de Abrahán" (Gálatas 3:29).* Los primeros elegidos fueron judíos literales. No obstante, en el año 36 E.C. se dio a conocer otro aspecto del secreto sagrado: también recibirían la esperanza celestial personas gentiles, es decir, no judías (Romanos 9:6-8; 11:25, 26; Efesios 3:5, 6). ¿Serían los ungidos los únicos en disfrutar de las bendiciones prometidas a Abrahán? No, porque el sacrificio de Cristo beneficia al mundo entero (1 Juan 2:2). Jehová reveló años después que una innumerable "gran muchedumbre" sobreviviría al fin del sistema de cosas de Satanás (Revelación 7:9, 14). Y otras multitudes resucitarían con la perspectiva de vivir eternamente en el Paraíso (Lucas 23:43; Juan 5:28, 29; Revelación 20:11-15; 21:3, 4).

La sabiduría de Dios y el secreto sagrado

21 El secreto sagrado es todo un despliegue de "la grandemente diversificada sabiduría de Dios", quien demostró tal cualidad a raudales al formular este misterio y luego revelarlo de forma tan gradual (Efesios 3:8-10). Sabiamente, tomó en cuenta las limitaciones de los humanos y les dejó manifestar lo que había en sus corazones (Salmo 103:14).

22 Jehová también actuó con inigualable sabiduría al nombrar Rey a Jesús, la criatura más confiable del universo. Dado que ha vivido como hombre de carne y hueso y ha padecido adversidades de todo tipo, comprende a la perfección nuestros problemas (Hebreos 5:7-9). ¿Y los reyes que gobernarán con él? En el transcurso de los siglos fueron ungidos para esta labor hombres y mujeres de todos los idiomas, razas y antecedentes, de forma que no hay ni un solo problema que alguno de ellos no haya afrontado con éxito (Efesios 4:22-24). Será un placer vivir bajo la administración de estos reyes y sacerdotes misericordiosos.

23 El apóstol Pablo escribió: "El secreto sagrado que fue escondido de los pasados sistemas de cosas y de las generaciones pasadas [...] ha sido puesto de manifiesto a sus santos" (Colosenses 1:26). Ciertamente, los santos ungidos de Dios han adquirido muchos conocimientos sobre este misterio, y los han compartido con millones de cristianos. ¡Qué privilegio tenemos! Jehová "nos dio a conocer el secreto sagrado de su voluntad" (Efesios 1:9). Contémoslo a otras personas para que también ellas puedan vislumbrar la insondable sabiduría divina.

[Notas]

En Jesús también se reveló "el secreto sagrado de [la] devoción piadosa" (1 Timoteo 3:16). La cuestión de si habría alguien capaz de mantenerse siempre íntegro ante Jehová había sido por siglos un secreto, un misterio; pero Cristo dio la respuesta al mantenerse íntegro ante todas las pruebas que le impuso Satanás (Mateo 4:1-11; 27:26-50).

Jesús también selló "un pacto [...] para un reino" con esta misma colectividad (Lucas 22:29, 30). En efecto, Jesús contrajo con los miembros de este "rebaño pequeño" el compromiso de que reinarían con él en el cielo como parte secundaria de la descendencia de Abrahán (Lucas 12:32).

Preguntas para meditar

Juan 16:7-12 ¿Cómo imitó Jesús a su Padre en la revelación progresiva de la verdad?

1 Corintios 2:6-16 ¿Por qué no logran muchos comprender los secretos sagrados de Jehová, y cómo conseguimos entenderlos nosotros?

Efesios 3:10 ¿Qué privilegio relacionado con el secreto sagrado de Dios tenemos los cristianos actuales?

Hebreos 11:8-10 ¿Cómo contribuyó el secreto sagrado a sostener la fe de los hombres del pasado, pese a no entenderlo en todos sus detalles?

[Preguntas del estudio]

1, 2. ¿Qué "secreto sagrado" debe interesarnos, y por qué?

3, 4. ¿Cómo brindaba esperanza la profecía de Génesis 3:15, y qué misterio, o "secreto sagrado", encerraba?

5. Ilustre la razón de que Jehová revelara su secreto progresivamente.

6. a) ¿Qué finalidad tienen los pactos, o contratos? b) ¿Por qué es digno de mención que Jehová haya celebrado pactos con seres humanos?

7, 8. a) ¿Qué pacto concertó Jehová con Abrahán, y qué luz arrojó sobre el secreto sagrado dicho pacto? b) ¿Cómo fue precisando Jehová el linaje de la Descendencia prometida?

9, 10. a) ¿Qué pacto entabló Jehová con la nación de Israel, y qué protección le brindó este? b) ¿Cómo demostró la Ley que el género humano necesitaba un rescate?

11. ¿Qué gloriosa perspectiva brindó a los israelitas el pacto de la Ley, pero por qué perdió ese privilegio la nación como tal?

12. ¿Qué pacto hizo Jehová con David, y qué luz arrojó dicho pacto sobre el secreto sagrado de Dios?

13, 14. a) Según el Salmo 110, ¿qué promesa hace Jehová a su Rey ungido? b) ¿Qué revelaciones posteriores referentes a la venidera Descendencia hizo Jehová por boca de sus profetas?

15, 16. a) ¿Cómo vino a ser "procedente de una mujer" el Hijo de Jehová? b) ¿Qué herencia recibió Jesús de sus padres humanos, y cuándo llegó en calidad de Descendencia de la promesa?

17. ¿Cómo se arrojó luz sobre el significado de Génesis 3:15?

18. ¿Qué finalidad tiene "el nuevo pacto"?

19. a) ¿Por qué logra el nuevo pacto producir "un reino de sacerdotes"? b) ¿Por qué se llama a los cristianos ungidos "una nueva creación", y cuántas personas servirán con Cristo en los cielos?

20. a) ¿Qué revelación relativa al secreto sagrado se hizo en el año 36 E.C.? b) ¿Quiénes disfrutarán de las bendiciones prometidas a Abrahán?

21, 22. ¿De qué maneras se manifiesta la sabiduría de Jehová en su secreto sagrado?

23. ¿Qué privilegio relativo al secreto

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

Etiquetas

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.