sábado, 24 de enero de 2015

cl cap. 19 párrs. 9-17

-- 9 En el año 1513 a.E.C., Jehová adoptó un marco jurídico en el que se facilitarían más revelaciones sobre el secreto sagrado. Celebró una alianza, el pacto de la Ley mosaica, con los descendientes de Abrahán, la nación de Israel. Aunque este pacto ya no se halla en vigor, fue un elemento esencial en el propósito divino de proporcionar la Descendencia prometida. ¿Cómo? Veamos tres maneras. En primer lugar, aquel código fue comparable a un muro protector, ya que sus justos preceptos sirvieron de barrera entre judíos y gentiles, contribuyendo así a preservar el linaje de dicha Descendencia (Efesios 2:14). En buena parte se debió a esta salvaguardia que la nación aún existiera cuando llegó el momento que había fijado Dios para que naciera el Mesías en la tribu de Judá.

10 En segundo lugar, la Ley probó con creces que el género humano necesitaba un rescate. Como era perfecta, mostró la incapacidad del hombre, en su condición de pecador, para cumplir con todos sus preceptos, y de esta forma sirvió "para poner de manifiesto las transgresiones, hasta que llegara la descendencia a quien se había hecho la promesa" (Gálatas 3:19). Además, dispuso la expiación provisional de los pecados por medio de las ofrendas animales. Ahora bien, estas se limitaron a prefigurar el sacrificio redentor de Jesús, ya que, como indicó Pablo, "no es posible que la sangre de toros y de machos cabríos quite los pecados" (Hebreos 10:1-4). Por consiguiente, aquel pacto fue para los judíos fieles un 'tutor que los condujo a Cristo' (Gálatas 3:24).

11 En tercer lugar, aquel pacto brindó a los israelitas una gloriosa perspectiva: si eran fieles a dicha alianza -les indicó Jehová-, se convertirían en "un reino de sacerdotes y una nación santa" (Éxodo 19:5, 6). Aunque los primeros miembros del reino celestial de sacerdotes salieron del Israel literal, la nación como tal se rebeló contra el pacto de la Ley, rechazó a la Descendencia Mesiánica y perdió el privilegio prometido. Entonces, ¿quiénes completarían el reino de sacerdotes, y qué relación tendría esa nación bendita con la Descendencia predicha? Dios revelaría a su tiempo estos aspectos del secreto sagrado.

El pacto del reino davídico

12 En el siglo XI a.E.C., Jehová arrojó mayor luz sobre el secreto sagrado al establecer otro pacto, en el que formuló la siguiente promesa al fiel rey David: "Ciertamente levantaré tu descendencia después de ti, [...] realmente estableceré con firmeza su reino [...] y ciertamente estableceré el trono de su reino firmemente hasta tiempo indefinido" (2 Samuel 7:12, 13; Salmo 89:3). En aquel momento se especificó que la Descendencia predicha vendría del linaje davídico. Pero ¿podría un hombre común y corriente reinar "hasta tiempo indefinido" y rescatar del pecado y la muerte a la humanidad? (Salmo 89:20, 29, 34-36.)

13 Por inspiración divina, David escribió: "La expresión de Jehová a mi Señor es: 'Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies'. Jehová ha jurado (y no sentirá pesar): '¡Tú eres sacerdote hasta tiempo indefinido a la manera de Melquisedec!'" (Salmo 110:1, 4). Estas palabras se refirieron directamente a la Descendencia prometida, el Mesías, quien no reinaría desde Jerusalén, sino desde su trono celestial, a la "diestra" del Todopoderoso (Hechos 2:35, 36). Por tanto, no solo gobernaría Israel, sino el planeta entero (Salmo 2:6-8). No obstante, el pasaje dejó ver algo más al indicar que Dios había jurado solemnemente que el Mesías sería "sacerdote [...] a la manera de Melquisedec". Al igual que este hombre, que desempeñó funciones reales y sacerdotales en tiempos de Abrahán, la venidera Descendencia recibiría del Altísimo el nombramiento directo como Rey y también como Sacerdote (Génesis 14:17-20).

14 En el transcurso de los años, Jehová se valió de los profetas para revelar más detalles sobre el secreto sagrado. Isaías, por ejemplo, dio a conocer que la Descendencia daría su vida en sacrificio (Isaías 53:3-12). Miqueas predijo dónde nacería el Mesías (Miqueas 5:2). Y Daniel llegó a profetizar el tiempo exacto de su aparición y muerte (Daniel 9:24-27).

La revelación del secreto sagrado

15 Hasta que no se presentó la Descendencia, fue un misterio cómo se cumplirían estas profecías. Dice Gálatas 4:4: "Cuando llegó el límite cabal del tiempo, Dios envió a su Hijo, que vino a ser procedente de una mujer". En el año 2 a.E.C., un ángel hizo este anuncio a una virgen judía llamada María: "¡Mira!, concebirás en tu matriz y darás a luz un hijo, y has de ponerle por nombre Jesús. Este será grande y será llamado Hijo del Altísimo; y Jehová Dios le dará el trono de David su padre". Además añadió: "Espíritu santo vendrá sobre ti, y poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, también, lo que nace será llamado santo, Hijo de Dios" (Lucas 1:31, 32, 35).

16 Más tarde, Jehová transfirió a la matriz de María la vida de su Hijo celestial, quien de esta forma "vino a ser procedente de una mujer". Sin embargo Jesús no heredó la imperfección de ella, pues era "Hijo de Dios". Al mismo tiempo, recibió los derechos naturales y legales como heredero de David, ya que sus padres humanos descendían de este rey (Hechos 13:22, 23). Al bautizarse, en el año 29 E.C., fue ungido con espíritu santo por Jehová, quien dijo: "Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado" (Mateo 3:16, 17). ¡Al fin había llegado la Descendencia! (Gálatas 3:16.) Era el momento de revelar más detalles sobre el secreto sagrado (2 Timoteo 1:10).

17 Jesús indicó durante su ministerio que la serpiente de Génesis 3:15 era Satanás, y la descendencia de esta, los secuaces del Diablo (Mateo 23:33; Juan 8:44). Más tarde, Jehová reveló cómo se les aplastaría a todos ellos para siempre (Revelación [Apocalipsis] 20:1-3, 10, 15). Además, dio a conocer que la mujer era "la Jerusalén de arriba", su esposa simbólica, es decir, su organización celestial de criaturas espirituales (Gálatas 4:26; Revelación 12:1-6).°

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, cuidando de obrar conforme a toda la Ley que mi siervo Moisés te mandó:-.Josue 1:7

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