martes, 19 de diciembre de 2017

Texto Diario martes, 19 de diciembre de 2017 María se quedó escuchando las palabras de Jesús (Luc. 10:39).

Texto Diario martes, 19 de diciembre de 2017

María se quedó escuchando las palabras de Jesús (Luc. 10:39).
Marta estaba atareada tratando de preparar una comida especial para Jesús, y acabó enfadándose con María. Jesús se dio cuenta de que Marta quería hacer demasiado, así que le dijo con bondad: “Marta, Marta, estás inquieta y turbada en cuanto a muchas cosas”; además, le dio a entender que bastaba con cocinar un solo plato. Luego defendió a su hermana diciendo: “María escogió la buena porción, y no le será quitada” (Luc. 10:38-42). Es probable que con el tiempo María olvidara lo que comió en aquella ocasión; lo que de seguro nunca olvidó fueron las palabras de felicitación que recibió de Jesús y las cosas que aprendió por haberle prestado toda su atención. Más de 60 años después, el apóstol Juan escribió: “Jesús amaba a Marta y a su hermana” (Juan 11:5). Estas palabras inspiradas nos hacen pensar que Marta escuchó el consejo de Jesús y siguió esforzándose por servir fielmente a Jehová el resto de su vida. w15 15/10 3:3, 4

(Lucas 10:39)  Esta también tenía una hermana llamada María, quien, sin embargo, se sentó a los pies del Señor y se quedó escuchando su palabra.
(Lucas 10:38-42)  Ahora bien, mientras seguían su camino, él entró en cierta aldea. Aquí cierta mujer, de nombre Marta, lo recibió en la casa como huésped. 39 Esta también tenía una hermana llamada María, quien, sin embargo, se sentó a los pies del Señor y se quedó escuchando su palabra. 40 Marta, por otra parte, estaba distraída atendiendo a muchos quehaceres. De modo que se acercó y dijo: “Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para atender las cosas? Dile, por lo tanto, que me ayude”. 41 En contestación, el Señor le dijo: “Marta, Marta, estás inquieta y turbada en cuanto a muchas cosas. 42 Son pocas, sin embargo, las cosas que se necesitan, o solo una. Por su parte, María escogió la buena porción, y no le será quitada”.
(Juan 11:5)  Ahora bien, Jesús amaba a Marta y a su hermana y a Lázaro.

Sirvamos a Jehová sin distraernos 
3, 4. a) ¿Por qué dijo Jesús que María escogió “la buena porción”? b) ¿Qué lección aprendió Marta? (Vea la ilustración del principio.)
Para agradecer a Marta y a María su invitación, Jesús comenzó a enseñarles valiosas verdades. María aprovechó esa oportunidad única, “se sentó a los pies del Señor y se quedó escuchando su palabra”. Si Marta hubiera hecho lo mismo, Jesús de seguro la habría felicitado por su buena decisión.
Pero estaba demasiado atareada tratando de hacer que Jesús disfrutara su estancia. Entre otras cosas, se puso a preparar una comida especial. Eso no solo la distrajo, sino que la puso muy nerviosa, y acabó enfadándose con María. Jesús se dio cuenta de que Marta quería hacer demasiado, así que le dijo con bondad: “Marta, Marta, estás inquieta y turbada en cuanto a muchas cosas”; además le dio a entender que bastaba con cocinar un solo plato. Luego defendió a su hermana diciendo: “María escogió la buena porción, y no le será quitada”. Es probable que con el tiempo María olvidara lo que comió en aquella ocasión; lo que de seguro nunca olvidó fueron las palabras de felicitación que recibió de Jesús y las cosas que aprendió por haberle prestado toda su atención. Más de 60 años después, el apóstol Juan escribió: “Jesús amaba a Marta y a su hermana” (Juan 11:5). Estas palabras inspiradas nos hacen pensar que Marta escuchó el consejo de Jesús y siguió esforzándose por servir fielmente a Jehová el resto de su vida.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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