miércoles, 10 de enero de 2018

Jueves 11 de enero ¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas. Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas (Rev. 21:5)

Jueves 11 de enero

¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas. Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas (Rev. 21:5).
Ahora más que nunca, tenemos la responsabilidad de predicar las buenas nuevas del Reino, pues el fin se acerca (Mar. 13:10). Es evidente que el mensaje que llevamos destaca la bondad inmerecida de Jehová. Y es importante que recordemos este hecho cuando predicamos. Nuestro objetivo al hablar con las personas es honrar a Jehová. Lo conseguiremos si les mostramos que las bendiciones que Dios promete para el nuevo mundo son una prueba de su maravillosa bondad. Al predicar, expliquemos que, cuando nos gobierne el Reino de Cristo, la humanidad se beneficiará por completo del sacrificio de rescate y alcanzará gradualmente la perfección. La Biblia declara: “La creación misma también será libertada de la esclavitud a la corrupción y tendrá la gloriosa libertad de los hijos de Dios” (Rom. 8:21). Esto solo será posible gracias a la extraordinaria bondad de Jehová. w16.07 4:17-19

(Revelación 21:5)  Y Aquel que estaba sentado en el trono dijo: “¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas”. También, dice: “Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas”.
(Marcos 13:10)  También, en todas las naciones primero tienen que predicarse las buenas nuevas.
(Romanos 8:21)  de que la creación misma también será libertada de la esclavitud a la corrupción y tendrá la gloriosa libertad de los hijos de Dios.

Proclamemos las buenas nuevas de la bondad inmerecida 
17. ¿Qué debemos recordar cuando predicamos?
17 Ahora más que nunca, tenemos la responsabilidad de predicar las buenas nuevas del Reino, pues el fin se acerca (Mar. 13:10). Es evidente que el mensaje que llevamos destaca la bondad inmerecida de Jehová. Y es importante que recordemos este hecho cuando predicamos. Nuestro objetivo al hablar con las personas es honrar a Jehová. Lo conseguiremos si les mostramos que las bendiciones que Dios promete para el nuevo mundo son una prueba de su maravillosa bondad.
Sirvamos con entusiasmo como “excelentes mayordomos de la bondad inmerecida de Dios” (1 Ped. 4:10). (Vea los párrafos 17 a 19).
18, 19. ¿Cómo podemos alabar la bondad inmerecida de Jehová?
18 Al predicar, expliquemos que, cuando nos gobierne el Reino de Cristo, la humanidad se beneficiará por completo del sacrificio de rescate y alcanzará gradualmente la perfección. La Biblia declara: “La creación misma también será libertada de la esclavitud a la corrupción y tendrá la gloriosa libertad de los hijos de Dios” (Rom. 8:21). Esto solo será posible gracias a la extraordinaria bondad de Jehová.
19 Tenemos el honor de mostrarle a todo el que esté dispuesto a escucharnos la promesa de Revelación 21:4, 5. Allí dice: “[Dios] limpiará toda lágrima de sus ojos, y la muerte no será más, ni existirá ya más lamento ni clamor ni dolor. Las cosas anteriores han pasado. Y Aquel que estaba sentado en el trono [Jehová] dijo: ‘¡Mira!, voy a hacer nuevas todas las cosas’. También, dice: ‘Escribe, porque estas palabras son fieles y verdaderas’”. Si proclamamos con entusiasmo estas buenas noticias, alabaremos la bondad inmerecida de Jehová.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.