martes, 16 de enero de 2018

Texto Diario martes, 16 de enero de 2018 El alumno no es superior a su maestro, pero todo el que esté perfectamente instruido será como su maestro (Luc. 6:40).

Texto Diario martes, 16 de enero de 2018

El alumno no es superior a su maestro, pero todo el que esté perfectamente instruido será como su maestro (Luc. 6:40).
Jesús amaba a Jehová, su Palabra y a las personas. Por eso, les tocaba el corazón cuando les enseñaba (Luc. 24:32; Juan 7:46). Los padres pueden lograr lo mismo con sus hijos si demuestran un amor como ese (Deut. 6:5-8; Luc. 6:45). Padres, sean buenos estudiantes de la Biblia y de nuestras herramientas de estudio. Interésense en la creación y en los artículos de nuestras publicaciones que hablan del tema (Mat. 6:26, 28). Su conocimiento aumentará, su aprecio por Dios será más profundo y estarán mejor preparados para ser maestros de sus hijos. Si la verdad bíblica está en su propio corazón, querrá hablar de ella con sus hijos. No lo haga únicamente cuando se prepare para las reuniones o en la adoración en familia, sino en cualquier momento. Hablar sobre la Biblia no debería forzarse; debe surgir de manera natural y espontánea, como parte de las conversaciones diarias. w16.09 5:6, 7

(Lucas 6:40)  El alumno no es superior a su maestro, pero todo el que esté perfectamente instruido será como su maestro.
(Lucas 24:32)  Y ellos se dijeron el uno al otro: “¿No nos ardía el corazón cuando él venía hablándonos por el camino, cuando nos estaba abriendo por completo las Escrituras?”.
(Juan 7:46)  Los oficiales respondieron: “Jamás ha hablado [otro] hombre así”.
(Deuteronomio 6:5-8)  Y tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu fuerza vital. 6 Y estas palabras que te estoy mandando hoy tienen que resultar estar sobre tu corazón; 7 y tienes que inculcarlas en tu hijo y hablar de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino y cuando te acuestes y cuando te levantes. 8 Y tienes que atarlas como señal sobre tu mano, y estas tienen que servirles de venda frontal entre los ojos;
(Lucas 6:45)  El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón produce lo bueno; pero el hombre inicuo produce lo que es inicuo de su [tesoro] inicuo; porque de la abundancia del corazón habla su boca.
(Mateo 6:26)  Observen atentamente las aves del cielo, porque ellas no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; no obstante, su Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes más que ellas?
(Mateo 6:28)  También, en cuanto al asunto de ropa, ¿por qué se inquietan? Aprendan una lección de los lirios del campo, cómo crecen; no se afanan, ni hilan;

Padres, ayuden a sus hijos a tener fe 
6. ¿Cómo ayuda a los padres a ser buenos maestros grabar la verdad en su propio corazón?
Jesús amaba a Jehová, su Palabra y a las personas. Por eso, les tocaba el corazón cuando les enseñaba (Luc. 24:32; Juan 7:46). Los padres pueden lograr lo mismo con sus hijos si demuestran un amor como ese (leaDeuteronomio 6:5-8 y Lucas 6:45). Padres, sean buenos estudiantes de la Biblia y de nuestras herramientas de estudio. Interésense en la creación y en los artículos de nuestras publicaciones que hablan del tema (Mat. 6:26, 28). Su conocimiento aumentará, su aprecio por Dios será más profundo y estarán mejor preparados para ser maestros de sus hijos (Luc. 6:40).
7, 8. a) ¿Qué pasa cuando los padres tienen la verdad en el corazón? b) Relate una experiencia.
Si la verdad bíblica está en su propio corazón, querrá hablar de ella con sus hijos. No lo haga únicamente cuando se prepare para las reuniones o en la adoración en familia, sino en cualquier momento. Hablar sobre la Biblia no debería forzarse; debe surgir de manera natural y espontánea, como parte de las conversaciones diarias. Un matrimonio de Estados Unidos aprovecha para hablar con sus hijos de Jehová cuando ven algo bonito en la creación o están comiendo algo rico. Ellos cuentan: “Les recordamos a los niños que todo lo que Jehová nos ha dado demuestra que nos ama y que piensa mucho en nosotros”. Cuando unos padres de Sudáfrica cuidan el jardín con sus dos hijas, destacan cosas como la forma maravillosa en que germinan las semillas y crecen las plantas. “Tratamos de enseñarles a respetar profundamente la vida y a admirar su asombrosa complejidad”, dicen ellos.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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