miércoles, 21 de marzo de 2018

Jueves 22 de marzo Nosotros andamos, no en conformidad con la carne, sino en conformidad con el espíritu (Rom. 8:4).

Jueves 22 de marzo

Nosotros andamos, no en conformidad con la carne, sino en conformidad con el espíritu (Rom. 8:4).
Quizás nos preguntemos: “¿Por qué tuvo que advertir Pablo seriamente a los ungidos sobre el peligro de vivir ‘en conformidad con la carne’? ¿Podrían hoy enfrentar un peligro similar los cristianos, a quienes Dios acepta como amigos y considera justos?”. Lamentablemente, cualquier cristiano podría empezar a andar según las inclinaciones de la carne pecaminosa. Por ejemplo, Pablo escribió que algunos hermanos de Roma eran esclavos “de su propio vientre”, una expresión que podía referirse tanto a sus deseos sexuales como a su deseo de comer o beber y a otros parecidos. Había quienes seducían los corazones de los ingenuos (Rom. 16:17, 18; Filip. 3:18, 19; Jud. 4, 8, 12). Y un hermano de Corinto vivió por un tiempo con la esposa de su padre (1 Cor. 5:1). Es comprensible que Dios advirtiera a los cristianos mediante Pablo que no tuvieran “la mente puesta en la carne” (Rom. 8:5, 6). Esta advertencia sigue siendo válida hoy. w16.12 2:5, 8, 9

(Romanos 8:4)  para que el justo requisito de la Ley se cumpliera en nosotros los que andamos, no en conformidad con la carne, sino en conformidad con el espíritu.
(Romanos 16:17, 18)  Ahora los exhorto, hermanos, a que vigilen a los que causan divisiones y ocasiones de tropiezo contrario a la enseñanza que ustedes han aprendido, y que los eviten. 18 Porque hombres de esa clase no son esclavos de nuestro Señor Cristo, sino de su propio vientre; y con palabras melosas y habla lisonjera seducen los corazones de los cándidos.
(Filipenses 3:18, 19)  Porque hay muchos —solía mencionarlos frecuentemente, pero ahora los menciono también llorando— que andan como enemigos del madero de tormento del Cristo, 19 y su fin es la destrucción, y su dios es su vientre, y su gloria consiste en su vergüenza, y tienen la mente puesta en las cosas de la tierra.
(Judas 4)  Mi razón es que se han metido disimuladamente ciertos hombres que desde hace mucho han estado señalados por las Escrituras a este juicio, hombres impíos, que tornan la bondad inmerecida de nuestro Dios en una excusa para conducta relajada, y que demuestran ser falsos a nuestro único Dueño y Señor, Jesucristo.
(Judas 8)  De igual manera, no obstante, estos hombres, también, entregados a sueños, están contaminando la carne y desatendiendo el señorío y hablando injuriosamente de los gloriosos.
(Judas 12)  Estos son las rocas escondidas bajo agua en sus fiestas de amor mientras banquetean con ustedes, pastores que se apacientan a sí mismos sin temor; nubes sin agua llevadas de acá para allá por los vientos; árboles a finales del otoño, [pero] sin fruto, que han muerto dos veces, que han sido arrancados de raíz;
(1 Corintios 5:1) De hecho, se informa que hay fornicación entre ustedes, y tal fornicación como ni siquiera la hay entre las naciones: que cierto [hombre] tiene la esposa de [su] padre.
(Romanos 8:5, 6)  Porque los que están en conformidad con la carne fijan la mente en las cosas de la carne; pero los que están en conformidad con el espíritu, en las cosas del espíritu. 6 Porque el tener la mente puesta en la carne significa muerte, pero el tener la mente puesta en el espíritu significa vida y paz;


5. ¿De qué asunto importante habló Pablo en Romanos 8:4-13?
5 (Lea Romanos 8:4-13). El capítulo 8 de Romanos hace un contraste entre quienes andan “en conformidad con la carne” y quienes andan “en conformidad con el espíritu”. Algunos podrían pensar que se está hablando de la diferencia entre los que no están en la verdad y los que sí lo están, entre quienes no son cristianos y quienes sí lo son. Sin embargo, Pablo escribió a “los que están en Roma como amados de Dios, llamados a ser santos” (Rom. 1:7). Por lo tanto, el contraste es entre cristianos que andaban en conformidad con la carne y cristianos que andaban en conformidad con el espíritu. ¿A qué se refería exactamente?


8. ¿Por qué fue apropiado que se advirtiera incluso a los ungidos sobre vivir “en conformidad con la carne”?
Pero quizás nos preguntemos: “¿Por qué tuvo que advertir Pablo seriamente a los ungidos sobre el peligro de vivir ‘en conformidad con la carne’? ¿Podrían hoy enfrentar un peligro similar los cristianos, a quienes Dios acepta como amigos y considera justos?”. Lamentablemente, cualquier cristiano podría empezar a andar según las inclinaciones de la carne pecaminosa. Por ejemplo, Pablo escribió que algunos hermanos de Roma eran esclavos “de su propio vientre”, una expresión que podía referirse tanto a sus deseos sexuales como a su deseo de comer o beber y a otros parecidos. Había quienes seducían los corazones de los ingenuos (Rom. 16:17, 18; Filip. 3:18, 19; Jud. 4, 8, 12). Y un hermano de Corinto vivió por un tiempo con la esposa de su padre (1 Cor. 5:1). Es comprensible que Dios advirtiera a los cristianos mediante Pablo que no tuvieran “la mente puesta en la carne” (Rom. 8:5, 6).
9. ¿A qué no se refiere el apóstol Pablo en Romanos 8:6?
Esta advertencia sigue siendo válida hoy. Después de servir varios años a Jehová, un cristiano podría empezar a poner la mente en las cosas de la carne. Claro, no estamos hablando de quien piensa de vez en cuando en la comida, el trabajo, el entretenimiento o incluso el amor romántico. Estas son cosas normales de la vida de cualquier siervo de Dios. Jesús disfrutó de la comida y alimentó a otros. Sabía que era necesario descansar. Y Pablo habló del lugar de las relaciones sexuales en el matrimonio.
¿Indican nuestras conversaciones que tenemos la mente en las cosas de la carne, o en las del espíritu? (Vea los párrafos 10 y 11).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.