sábado, 17 de marzo de 2018

Texto Diario sábado, 17 de marzo de 2018 Comprándose todo el tiempo oportuno (Efes. 5:16)

Texto Diario sábado, 17 de marzo de 2018

Comprándose todo el tiempo oportuno (Efes. 5:16).
Todos tenemos que dedicar tiempo al estudio personal y a la adoración en familia, aunque estamos muy ocupados (Efes. 5:15). Sin embargo, nuestro objetivo no debe ser simplemente abarcar un número de páginas o preparar comentarios para participar en las reuniones. Debemos conseguir que la Palabra de Dios nos llegue al corazón y fortalezca nuestra fe. Es necesario ser equilibrados al estudiar: no solo hay que tener presentes las necesidades de los demás; también debemos reflexionar en las nuestras (Filip. 1:9, 10). Cuando nos preparamos para la predicación, para las reuniones o para dar un discurso, ¿verdad que no siempre meditamos en cómo poner en práctica nosotros mismos lo que leemos? Pensemos en el siguiente ejemplo: un cocinero prueba sus platos antes de servirlos, pero eso no le basta para alimentarse bien. Si quiere estar sano, tiene que hacerse comidas nutritivas. De igual modo, debemos esforzarnos por nutrir el corazón con alimento espiritual que satisfaga nuestras necesidades. w16.10 2:10, 11

(Efesios 5:16)  comprándose todo el tiempo oportuno que queda, porque los días son inicuos.
(Efesios 5:15)  Así es que vigilen cuidadosamente que su manera de andar no sea como imprudentes, sino como sabios,
(Filipenses 1:9, 10)  Y esto es lo que continúo orando: que el amor de ustedes abunde todavía más y más con conocimiento exacto y pleno discernimiento; 10 para que se aseguren de las cosas más importantes, para que estén exentos de defectos y no hagan tropezar a otros hasta el día de Cristo,


10, 11. a) ¿Cuál debe ser nuestro objetivo al estudiar la Palabra de Dios? b) ¿Cómo lo logramos? Ponga un ejemplo.
10 Todos tenemos que dedicar tiempo al estudio personal y a la adoración en familia, aunque estamos muy ocupados con las tareas de la congregación y las actividades diarias (Efes. 5:15, 16). Sin embargo, nuestro objetivo no debe ser simplemente abarcar un número de páginas o preparar comentarios para participar en las reuniones. Debemos conseguir que la Palabra de Dios nos llegue al corazón y fortalezca nuestra fe.
11 Para conseguirlo, es necesario ser equilibrados al estudiar: no solo hay que tener presentes las necesidades de los demás; también debemos reflexionar en las nuestras (Filip. 1:9, 10). Cuando nos preparamos para la predicación, para las reuniones o para dar un discurso, ¿verdad que no siempre meditamos en cómo poner en práctica nosotros mismos lo que leemos? Pensemos en el siguiente ejemplo: un cocinero prueba sus platos antes de servirlos, pero eso no le basta para alimentarse bien. Si quiere estar sano, tiene que hacerse comidas nutritivas. De igual modo, debemos esforzarnos por nutrir el corazón con alimento espiritual que satisfaga nuestras necesidades.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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