lunes, 16 de abril de 2018

Texto Diario lunes, 16 de abril de 2018 Ámense unos a otros intensamente desde el corazón (1 Ped. 1:22).

Texto Diario lunes, 16 de abril de 2018

Ámense unos a otros intensamente desde el corazón (1 Ped. 1:22).
En la Biblia encontramos relatos que destacan que es un honor mostrar “cariño fraternal” y servirnos unos a otros (Luc. 22:24-27). El Hijo de Dios dio todo lo que tenía, incluso su vida, a favor de los demás (Mat. 20:28). Dorcas “abundaba en buenos hechos y en dádivas de misericordia” (Hech. 9:36, 39). Y María, una hermana de Roma, realizó “muchas labores” por los miembros de la congregación (Rom. 16:6). ¿Qué podemos hacer para que los nuevos vean la importancia de ayudar a los hermanos? Los Testigos de más experiencia pueden invitar a los más nuevos a que los acompañen a visitar a los mayores y a los enfermos. Si lo ven apropiado, los padres pueden llevar a sus hijos a esas visitas. Los ancianos pueden pedirles a otros hermanos que los ayuden a estar pendientes de la comida de los mayores de la congregación y de las reparaciones que hagan falta en sus casas. Así, los jóvenes y los nuevos aprenden a hacer cosas por los demás y comprenden que todos los miembros de la congregación deben sentirse queridos (Rom. 12:10). w16.08 4:13, 14

(1 Pedro 1:22)  Ahora que ustedes han purificado sus almas por [su] obediencia a la verdad con el cariño fraternal sin hipocresía como resultado, ámense unos a otros intensamente desde el corazón.
(Lucas 22:24-27)  Sin embargo, también se suscitó entre ellos una disputa acalorada sobre quién de ellos parecía ser el mayor. 25 Pero él les dijo: “Los reyes de las naciones se enseñorean de ellas, y a los que tienen autoridad sobre ellas se les llama Benefactores. 26 Ustedes, sin embargo, no han de ser así. Antes, el que sea mayor entre ustedes hágase como el más joven, y el que actúe como principal, como el que ministra. 27 Porque, ¿cuál es mayor?: ¿el que se reclina a la mesa, o el que ministra? ¿No es el que se reclina a la mesa? Mas yo estoy en medio de ustedes como el que ministra.
(Mateo 20:28)  Así como el Hijo del hombre no vino para que se le ministrara, sino para ministrar y para dar su alma en rescate en cambio por muchos”.
(Hechos 9:36)  Pero en Jope había cierta discípula de nombre Tabita, que, traducido, significa Dorcas. Esta abundaba en buenos hechos y en dádivas de misericordia que hacía.
(Hechos 9:39)  Ante aquello, Pedro se levantó y fue con ellos. Y cuando llegó, lo condujeron al aposento de arriba; y todas las viudas se le presentaron llorando y exhibiendo muchas prendas de vestir interiores y exteriores que Dorcas solía hacer mientras estaba con ellas.
(Romanos 16:6)  Saluden a María, la cual ha realizado muchas labores por ustedes.
(Romanos 12:10)  En amor fraternal ténganse tierno cariño unos a otros. En cuanto a mostrarse honra unos a otros, lleven la delantera.


13, 14. a) ¿Qué aprendemos de los siervos de Jehová que se sacrificaron por los demás? b) ¿De qué maneras podemos enseñar a los jóvenes y a los nuevos a mostrar amor a los hermanos?
13 En la Biblia encontramos relatos que destacan que es un honor mostrar “cariño fraternal” y servirnos unos a otros (lea 1 Pedro 1:22; Lucas 22:24-27). El Hijo de Dios dio todo lo que tenía, incluso su vida, a favor de los demás (Mat. 20:28). Dorcas “abundaba en buenos hechos y en dádivas de misericordia” (Hech. 9:36, 39). Y María, una hermana de Roma, realizó “muchas labores” por los miembros de la congregación (Rom. 16:6). ¿Qué podemos hacer para que los nuevos vean la importancia de ayudar a los hermanos?
Enseñe a los nuevos a mostrar amor a los hermanos. (Vea los párrafos 13 y 14).
14 Los Testigos de más experiencia pueden invitar a los más nuevos a que los acompañen a visitar a los mayores y a los enfermos. Si lo ven apropiado, los padres pueden llevar a sus hijos a esas visitas. Los ancianos pueden pedirles a otros hermanos que los ayuden a estar pendientes de la comida de los mayores de la congregación y de las reparaciones que hagan falta en sus casas. Así, los jóvenes y los nuevos aprenden a hacer cosas por los demás. Por ejemplo, mientras predicaba en un territorio rural, un anciano visitaba a los hermanos de la zona para ver cómo estaban. Un joven que lo acompañó muchas veces aprendió que todos los miembros de la congregación deben sentirse queridos (Rom. 12:10).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.