sábado, 26 de mayo de 2018

Creciendo con la Palabra de Dios y de ser renovado por el Espíritu Santo

Creciendo con la Palabra de Dios y de ser renovado por el Espíritu Santo

Introducción
Hechos 7: 1-22: Stephen es interrogado por el sumo sacerdote, y comienza su defensa haciendo un recuento de la historia de Israel. En la lectura de hoy, el discurso de Esteban comienza con el llamado de Abraham y luego continúa con la historia de los patriarcas y el nacimiento de Moisés.

Escrituras de hoy: Hechos 7: 2b
Antes de nuestro antepasado Abraham había ido a vivir a Harán, el Dios de la gloria se le apareció en Mesopotamia.

La lectura de hoy

Discurso de Esteban

1 El Sumo Sacerdote le preguntó Stephen, “¿Es esto cierto?”
2 Stephen respondió: “Hermanos y padres, escúchenme! Antes de nuestro antepasado Abraham había ido a vivir a Harán, el Dios de la gloria se le apareció en Mesopotamia, 3 y le dijo: 'Deje su familia y su país e ir a la tierra que te mostraré. 4 Y lo que abandonó su país y se fue a vivir en Harán. Después de la muerte del padre de Abraham, Dios hizo lo trasladó a esta tierra donde vive ahora. 5 Dios no se dan Abraham cualquier parte de ella como su propia, ni siquiera un pie cuadrado de suelo, pero Dios prometió darle a él, y que pertenecería a él ya sus descendientes. En el momento en que Dios hizo esta promesa, Abraham no tenía hijos. 6 Esto es lo que Dios le dijo: 'Tus descendientes vivirán en un país extranjero, donde van a ser esclavos y serán tratados mal por cuatrocientos años. 7 Pero voy a juzgar a las personas que van a servir, y después sus descendientes saldrán de ese país y me servirán en este lugar.' 8 Y Dios dio a Abraham la ceremonia de la circuncisión como una señal del pacto. Así Abraham circuncidó a Isaac una semana después de su nacimiento; Isaac circuncidó a su hijo Jacob, y Jacob circuncidado a sus doce hijos, los famosos antepasados ​​de nuestra raza.
9 “hijos de Jacob tuvo envidia de su hermano José y lo vendieron para ser esclavo en Egipto. Pero Dios estaba con él 10 y lo hizo de forma segura a través de todas sus angustias. Cuando José se presentó ante el rey de Egipto, Dios le dio una manera agradable y la sabiduría, y el rey hizo gobernador José el país y la casa real. 11 Entonces hubo hambre en todo Egipto y Canaán, lo que causó mucho sufrimiento. Nuestros antepasados no pudieron encontrar ninguna comida, 12 y al oír Jacob que había trigo en Egipto, envió a sus hijos, nuestros antepasados, en su primera visita allí. 13 En la segunda visita darse a conocer José a sus hermanos, y el rey de Egipto a saber acerca de la familia de José. 14 Entonces José envió un mensaje a su padre Jacob, él y toda la familia, setenta y cinco personas en total contando, para llegar a Egipto. 15Entonces Jacob fue a Egipto, donde él y sus hijos murieron. 16 Sus cuerpos fueron trasladados a Siquem, donde fueron enterrados en el sepulcro que Abraham había comprado a la familia de Hamor de una suma de dinero.
17 “Cuando se acercaba el tiempo de Dios para mantener la promesa que había hecho a Abraham, el número de nuestro pueblo en Egipto había crecido mucho más grande. 18 Por fin un rey que no había conocido a José, comenzó a gobernar en Egipto. 19 Engañó a nuestros padres, y fue cruel con ellos, obligándolos a poner a sus bebés fuera de sus hogares, por lo que morirían. 20Fue en este momento que nació Moisés, un niño muy hermoso. Fue atendido en su casa durante tres meses, y 21 cuando fue puesto fuera de su casa, la hija del rey lo adoptó y lo crió como su propio hijo. 22 Se le enseñó toda la sabiduría de los egipcios y se convirtió en un gran hombre en palabras y hechos.

Reflejar
Pregunta de apertura del sumo sacerdote se refiere a las mentiras que los oponentes de Stephen sobornados algunos hombres que decir (véase 6: 11-14 de la lectura de ayer). En respuesta, Stephen relata la historia de Israel. ¿Qué revela su discurso acerca de Dios? ¿Alguna vez has sido víctima de las mentiras de alguien? Si es así, ¿cómo manejar la situación?

Orar
Dios de la gloria, yo estoy en su Palabra, confiando en sus promesas. Sólo tú eres el Dios de mi salvación, y yo gracias y alabamos por tu amor. Amén.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.