jueves, 10 de mayo de 2018

Texto Diario jueves, 10 de mayo de 2018 Cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios mediante la muerte de su Hijo (Rom. 5:10).

Texto Diario jueves, 10 de mayo de 2018

Cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios mediante la muerte de su Hijo (Rom. 5:10).
Esta reconciliación nos permite estar en paz con Dios. Pablo relaciona esta bendición con la bondad inmerecida de Jehová. Refiriéndose a los hermanos ungidos de Cristo, dijo: “Ahora que hemos sido declarados justos como resultado de fe, gocemos de paz con Dios mediante nuestro Señor Jesucristo, mediante quien también hemos obtenido nuestro acceso por fe a esta bondad inmerecida en la cual ahora nos mantenemos” (Rom. 5:1, 2). No cabe duda de que es una gran bendición tener una buena relación con Jehová. Todos somos injustos por naturaleza. Pero Daniel profetizó que en el tiempo del fin los que tendrían perspicacia, es decir, los ungidos, traerían a “muchos a la justicia” (Dan. 12:3). Como resultado de la predicación y enseñanza que ellos realizan, millones de personas de las “otras ovejas” han llegado a ser justas ante Jehová (Juan 10:16). Sin embargo, esto solo ha sido posible por medio de la bondad inmerecida de Dios.(Rom. 3:23, 24). w16.07 3:10, 11

(Romanos 5:10)  Porque si, cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios mediante la muerte de su Hijo, mucho más, ahora que estamos reconciliados, seremos salvados por su vida.
(Romanos 5:1, 2) Por lo tanto, ahora que hemos sido declarados justos como resultado de fe, gocemos de paz con Dios mediante nuestro Señor Jesucristo, 2 mediante quien también hemos obtenido nuestro acceso por fe a esta bondad inmerecida en la cual ahora nos mantenemos; y alborocémonos, basados en la esperanza de la gloria de Dios.
(Daniel 12:3)  ”Y los que tengan perspicacia brillarán como el resplandor de la expansión; y los que traigan a los muchos a la justicia, como las estrellas hasta tiempo indefinido, aun para siempre.
(Juan 10:16)  ”Y tengo otras ovejas, que no son de este redil; a esas también tengo que traer, y escucharán mi voz, y llegarán a ser un solo rebaño, un solo pastor.
(Romanos 3:23, 24)  Porque todos han pecado y no alcanzan a la gloria de Dios, 24 y es como dádiva gratuita que por su bondad inmerecida se les está declarando justos mediante la liberación por el rescate [pagado] por Cristo Jesús.


10. ¿De qué disfrutamos gracias a la bondad inmerecida de Dios?
10 Estamos en paz con Dios. Nacimos pecadores y, por eso, éramos enemigos de Dios. Pablo reconoció: “Cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios mediante la muerte de su Hijo” (Rom. 5:10). Esta reconciliación nos permite estar en paz con Dios. Pablo relaciona esta bendición con la bondad inmerecida de Jehová. Refiriéndose a los hermanos ungidos de Cristo, dijo: “Ahora que hemos sido declarados justos como resultado de fe, gocemos de paz con Dios mediante nuestro Señor Jesucristo, mediante quien también hemos obtenido nuestro acceso por fe a esta bondad inmerecida en la cual ahora nos mantenemos” (Rom. 5:1, 2). No cabe duda de que es una gran bendición tener una buena relación con Jehová.
Pruebas de la bondad inmerecida de Dios: El honor de escuchar las buenas nuevas (Vea el párrafo 11).
11. ¿De qué manera los ungidos traen a la justicia a las “otras ovejas”?
11 Podemos llegar a ser justos a los ojos de Dios. Todos somos injustos por naturaleza. Pero Daniel profetizó que en el tiempo del fin los que tendrían perspicacia, es decir, los ungidos, traerían a “muchos a la justicia” (leaDaniel 12:3). Como resultado de la predicación y enseñanza que ellos realizan, millones de personas de las “otras ovejas” han llegado a ser justas ante Jehová (Juan 10:16). Sin embargo, esto solo ha sido posible por medio de la bondad inmerecida de Dios. Pablo explicó: “Es como dádiva gratuita que por su bondad inmerecida se les está declarando justos mediante la liberación por el rescate pagado por Cristo Jesús” (Rom. 3:23, 24).

Macpela.

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casa de los patriarcas.

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