lunes, 11 de junio de 2018

Martes 12 de junio El pequeño mismo llegará a ser mil, y el chico una nación poderosa (Is. 60:22).

Martes 12 de junio

El pequeño mismo llegará a ser mil, y el chico una nación poderosa (Is. 60:22).
Esta profecía se está cumpliendo ahora, en los últimos días. Por ejemplo, en el año de servicio 2015, predicaron en todo el mundo 8.220.105 publicadores del Reino. La última parte de esta profecía debería tener un impacto en todos los cristianos, pues nuestro Padre celestial dice: “Yo mismo, Jehová, lo aceleraré a su propio tiempo”. Igual que los pasajeros de un vehículo sienten que va aumentando la velocidad, nosotros nos damos cuenta de que la obra de hacer discípulos se está acelerando. ¿Cómo reaccionamos a esta aceleración? ¿Hacemos todo lo posible para predicar el mensaje del Reino? Muchos hermanos solicitan ser precursores auxiliares o regulares. Y nos alegra que otros muchos vayan a servir a lugares donde hacen falta más publicadores o apoyen el Reino de otras maneras, ¿no es verdad? Todos, seamos hermanos o hermanas, tenemos sin duda “mucho que hacer en la obra del Señor” (1 Cor. 15:58). w16.08 3:1, 2

(Isaías 60:22)  El pequeño mismo llegará a ser mil, y el chico una nación poderosa. Yo mismo, Jehová, lo aceleraré a su propio tiempo.”
(1 Corintios 15:58)  Por consiguiente, amados hermanos míos, háganse constantes, inmovibles, siempre teniendo mucho que hacer en la obra del Señor, sabiendo que su labor no es en vano en lo relacionado con [el] Señor.


1, 2. a) ¿Cómo se ha cumplido Isaías 60:22 en el tiempo del fin? b) ¿Qué necesidades hay en la parte terrestre de la organización de Jehová?
“EL PEQUEÑO mismo llegará a ser mil, y el chico una nación poderosa” (Is. 60:22). Esta profecía se está cumpliendo ahora, en los últimos días. Por ejemplo, en el año de servicio 2015, predicaron en todo el mundo 8.220.105 publicadores del Reino. La última parte de esta profecía debería tener un impacto en todos los cristianos, pues nuestro Padre celestial dice: “Yo mismo, Jehová, lo aceleraré a su propio tiempo”. Igual que los pasajeros de un vehículo sienten que va aumentando la velocidad, nosotros nos damos cuenta de que la obra de hacer discípulos se está acelerando. ¿Cómo reaccionamos a esta aceleración? ¿Hacemos todo lo posible para predicar el mensaje del Reino? Muchos hermanos solicitan ser precursores auxiliares o regulares. Y nos alegra que otros muchos vayan a servir a lugares donde hacen falta más publicadores o apoyen el Reino de otras maneras, ¿no es verdad?
Además, es evidente que necesitamos más hermanos capacitados. Se forman anualmente unas dos mil congregaciones. Para que en cada una de ellas hubiera cinco ancianos, haría falta que todos los años diez mil siervos ministeriales cumplieran los requisitos para ser ancianos. A su vez, esto significaría que se necesitarían miles de hermanos que pudieran ser nombrados siervos ministeriales. Por otra parte, todos, seamos hermanos o hermanas, tenemos sin duda “mucho que hacer en la obra del Señor” (1 Cor. 15:58).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.