lunes, 25 de junio de 2018

¿Por qué no sería extraño si de vez en cuando cambia nuestro lugar en la organización de Dios?

 Así que nosotros también podemos esperar cambios de asignación de vez en cuando, a menudo por las decisiones que tomamos. Por ejemplo, quizás decidimos casarnos o tener hijos, o en los últimos años hemos simplificado nuestra vida para servir de tiempo completo. Cada una de estas decisiones nos trae privilegios y responsabilidades. Además, otras circunstancias —si somos jóvenes o estamos entrados en años, si tenemos buena salud o no— también pueden aumentar o reducir lo que podemos hacer. Pero Jehová siempre tiene en cuenta cuál es la mejor manera de usarnos en su servicio. Solo espera de nosotros lo que es razonable y valora mucho todo lo que hacemos (Heb. 6:10).

Todas las asignaciones que recibió Jesús lo hicieron feliz, y lo mismo puede ocurrirnos a nosotros (Prov. 8:30, 31). La persona modesta no se siente insatisfecha con las responsabilidades o el papel que tiene en la congregación. No está preocupada por conseguir más privilegios ni por los logros de los demás. Más bien, dedica todas sus energías a sentirse realizado en su asignación actual, pues entiende que la ha recibido de Jehová. Y respeta de corazón el papel o lugar que Dios les ha dado a otros. La modestia nos ayudará a mostrar honra y a apoyar a los demás (Rom. 12:10).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.