martes, 5 de junio de 2018

Texto Diario martes, 5 de junio de 2018 La facultad de desear está presente conmigo, pero la facultad de obrar lo que es excelente no está presente (Rom. 7:18).

Texto Diario martes, 5 de junio de 2018

La facultad de desear está presente conmigo, pero la facultad de obrar lo que es excelente no está presente (Rom. 7:18).
Muchos hemos tenido que hacer grandes cambios antes de bautizarnos para cumplir los requisitos básicos de la Biblia. Pero, después del bautismo, nos dimos cuenta de que todavía teníamos que hacer pequeños cambios para imitar mejor a Dios y a Cristo (Efes. 5:1, 2; 1 Ped. 2:21). Por ejemplo, es posible que hayamos notado que somos críticos, sentimos temor al hombre, somos chismosos o tenemos algún otro defecto. ¿Nos cuesta más de lo que esperábamos cambiar esas cosas? Seguimos siendo imperfectos (Col. 3:9, 10). Por eso, no es realista esperar que, por estar bautizados o llevar muchos años en la verdad, ya no cometeremos errores, no sufriremos ninguna recaída o no tendremos que luchar con tendencias o motivos incorrectos. La verdad es que algunas inclinaciones tardan mucho en desaparecer (Sant. 3:2). w16.05 4:3-5

(Romanos 7:18)  Porque sé que en mí, es decir, en mi carne, nada bueno mora; porque la facultad de desear está presente conmigo, pero la facultad de obrar lo que es excelente no está [presente].
(Efesios 5:1, 2) Por lo tanto, háganse imitadores de Dios, como hijos amados, 2 y sigan andando en amor, así como el Cristo también los amó a ustedes y se entregó por ustedes como ofrenda y sacrificio a Dios para olor fragante.
(1 Pedro 2:21)  De hecho, ustedes fueron llamados a este [curso], porque hasta Cristo sufrió por ustedes, dejándoles dechado para que sigan sus pasos con sumo cuidado y atención.
(Colosenses 3:9, 10)  No estén mintiéndose unos a otros. Desnúdense de la vieja personalidad con sus prácticas, 10 y vístanse de la nueva [personalidad], que mediante conocimiento exacto va haciéndose nueva según la imagen de Aquel que la ha creado,
(Santiago 3:2)  Porque todos tropezamos muchas veces. Si alguno no tropieza en palabra, este es varón perfecto, capaz de refrenar también [su] cuerpo entero.


Como le ocurrió a este hermano, muchos hemos tenido que hacer grandes cambios antes de bautizarnos para cumplir los requisitos básicos de la Biblia. Pero, después del bautismo, nos dimos cuenta de que todavía teníamos que hacer pequeños cambios para imitar mejor a Dios y a Cristo (Efes. 5:1, 2; 1 Ped. 2:21). Por ejemplo, es posible que hayamos notado que somos críticos, sentimos temor al hombre, somos chismosos o tenemos algún otro defecto. ¿Nos cuesta más de lo que esperábamos cambiar esas cosas? En tal caso, quizás nos preguntemos: “Si pude hacer cambios grandes, ¿por qué me cuesta tanto hacer cambios más pequeños? ¿Cómo puedo conseguir que la Biblia haga cambios en mi personalidad y me ayude a seguir mejorando?”.

SEAMOS REALISTAS

4. ¿Por qué no podemos agradar a Jehová en todo?
Al conocer a Jehová, hemos llegado a amarlo. Por eso, deseamos de todo corazón hacer su voluntad. Ahora bien, aunque lo deseemos con todas nuestras fuerzas, es imposible agradar a Dios en todo momento, pues somos imperfectos. Nos ocurre lo mismo que al apóstol Pablo, quien escribió: “La facultad de desear está presente conmigo, pero la facultad de obrar lo que es excelente no está presente” (Rom. 7:18; Sant. 3:2).
5. a) ¿Qué cambios tuvimos que hacer para poder bautizarnos? b) ¿Cómo nos siguen afectando nuestras debilidades?
En el pasado, abandonamos prácticas que están en contra de la Biblia y que nos hubieran impedido formar parte de la congregación cristiana (1 Cor. 6:9, 10). Pero seguimos siendo imperfectos (Col. 3:9, 10). Por eso, no es realista esperar que, por estar bautizados o llevar muchos años en la verdad, ya no cometeremos errores, no sufriremos ninguna recaída o no tendremos que luchar con tendencias o motivos incorrectos. La verdad es que algunas inclinaciones tardan mucho en desaparecer.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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Jehová es mi pastor y nada me faltara.