sábado, 30 de junio de 2018

Texto Diario sábado, 30 de junio de 2018 Nuestros ojos están hacia ti (2 Crón. 20:12).

Texto Diario sábado, 30 de junio de 2018

Nuestros ojos están hacia ti (2 Crón. 20:12).
Al igual que su padre, Asá, Jehosafat no dejó de servir a Dios con toda el alma ni siquiera ante la amenaza de un ejército enemigo muy superior (2 Crón. 20:2-4). Es verdad que tuvo miedo, pero tomó la decisión de “buscar a Jehová”. Reconoció con humildad en oración que su pueblo no tenía nada que hacer ante aquella gran muchedumbre. Se apoyó sin reservas en Jehová y le dijo las palabras del texto de hoy. Como le ocurrió a Jehosafat, es posible que a veces nosotros no sepamos qué hacer y hasta nos asustemos (2 Cor. 4:8, 9). Recordemos que este rey admitió en una oración pública que él y su pueblo se sentían vulnerables (2 Crón. 20:5). Si estamos a cargo de la espiritualidad de la familia, podemos hacer como él y pedirle a Jehová dirección y fuerzas para afrontar un problema. No nos avergoncemos de que nuestra familia escuche estos ruegos. Así verá que confiamos en Jehová. Él nos ayudará, tal como hizo con Jehosafat. w17.03 3:12, 13

(2 Crónicas 20:12)  Oh Dios nuestro, ¿no ejecutarás juicio contra ellos? Porque no hay en nosotros poder delante de esta gran muchedumbre que viene contra nosotros; y nosotros mismos no sabemos qué debemos hacer, pero nuestros ojos están hacia ti”.
(2 Crónicas 20:2-4)  De manera que vinieron unas personas y dieron informe a Jehosafat, diciendo: “Ha venido contra ti una gran muchedumbre desde la región del mar, desde Edom; y allí están en Hazazón-tamar, es decir, En-guedí”. 3 Ante eso, a Jehosafat le dio miedo, y dirigió su rostro a buscar a Jehová. De modo que proclamó un ayuno para todo Judá. 4 Al fin se juntaron los de Judá para inquirir de Jehová. Aun de todas las ciudades de Judá vinieron para consultar a Jehová.
(2 Corintios 4:8, 9)  Se nos oprime de toda manera, mas no se nos aprieta de tal modo que no podamos movernos; nos hallamos perplejos, pero no absolutamente sin salida; 9 se nos persigue, pero no se nos deja sin ayuda; se nos derriba, pero no se nos destruye.
(2 Crónicas 20:5)  Entonces Jehosafat se puso de pie en la congregación de Judá y de Jerusalén en la casa de Jehová, delante del patio nuevo,


12, 13. a) ¿Cómo reaccionó Jehosafat ante una situación intimidante? b) ¿Por qué debemos reconocer que tenemos debilidades, como hizo Jehosafat?
12 Al igual que su padre, Asá, Jehosafat no dejó de servir a Dios con toda el alma ni siquiera ante la amenaza de un ejército enemigo muy superior (lea 2 Crónicas 20:2-4). Es verdad que tuvo miedo, pero tomó la decisión de “buscar a Jehová”. Reconoció con humildad en oración que su pueblo no tenía nada que hacer ante aquella gran muchedumbre. Se apoyó sin reservas en Jehová y le dijo: “Nuestros ojos están hacia ti” (2 Crón. 20:12).
13 Como le ocurrió a Jehosafat, es posible que a veces nosotros no sepamos qué hacer y hasta nos asustemos (2 Cor. 4:8, 9). Recordemos que este rey admitió en una oración pública que él y su pueblo se sentían vulnerables (2 Crón. 20:5). Si estamos a cargo de la espiritualidad de la familia, podemos hacer como él y pedirle a Jehová dirección y fuerzas para afrontar un problema. No nos avergoncemos de que nuestra familia escuche estos ruegos. Así verá que confiamos en Jehová. Él nos ayudará, tal como hizo con Jehosafat.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

Archivo del blog

Datos personales

Mi foto
Jehová es mi pastor y nada me faltara.