jueves, 14 de junio de 2018

Viernes 15 de junio Se suscitó una murmuración de parte de los judíos de habla griega contra los judíos de habla hebrea (Hech. 6:1)

Viernes 15 de junio

Se suscitó una murmuración de parte de los judíos de habla griega contra los judíos de habla hebrea (Hech. 6:1).
Mientras crecía la congregación cristiana, parece ser que los judíos que hablaban griego fueron víctimas de discriminación. Se quejaron de que a sus viudas no se las trataba con imparcialidad. Con el fin de arreglar la situación, los apóstoles designaron a siete hombres para asegurarse de que todos recibieran un trato justo. Estos hombres tenían nombres griegos, lo que quizás indica que los apóstoles querían aliviar cualquier tensión que pudiera haber entre los primeros cristianos (Hech. 6:2-6). Nos demos cuenta de ello o no, a todos nos influye profundamente nuestra cultura (Rom. 12:2). Además, es probable que oigamos que vecinos o compañeros de trabajo o de escuela hacen comentarios despectivos sobre personas de otra nacionalidad o color, o de un origen distinto al nuestro. ¿Nos han influido esos prejuicios? Y si alguien se burla de nuestro origen, quizás exagerando alguna característica de nuestra cultura, ¿cómo reaccionamos? w16.10 1:7, 8

(Hechos 6:1) Ahora bien, en estos días, cuando aumentaban los discípulos, se suscitó una murmuración de parte de los judíos de habla griega contra los judíos de habla hebrea, porque a sus viudas se las pasaba por alto en la distribución diaria.
(Hechos 6:2-6)  De modo que los doce convocaron a la multitud de los discípulos y dijeron: “No es cosa grata el que nosotros dejemos la palabra de Dios para distribuir [alimento] a las mesas. 3 Por eso, hermanos, búsquense siete varones acreditados de entre ustedes, llenos de espíritu y de sabiduría, para que los nombremos sobre este asunto necesario; 4 pero nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la palabra”. 5 Y lo que se habló fue grato a toda la multitud, y seleccionaron a Esteban, varón lleno de fe y de espíritu santo, y a Felipe y a Prócoro y a Nicanor y a Timón y a Parmenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía; 6 y los colocaron delante de los apóstoles, y, después de haber orado, estos les impusieron las manos.
(Romanos 12:2)  Y cesen de amoldarse a este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente, para que prueben para ustedes mismos lo que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios.


Sin embargo, en ese tiempo de crecimiento, parece ser que los judíos que hablaban griego fueron víctimas de discriminación. Se quejaron de que a sus viudas no se las trataba con imparcialidad (Hech. 6:1). Con el fin de arreglar la situación, los apóstoles designaron a siete hombres para asegurarse de que todos recibieran un trato justo. Estos hombres tenían nombres griegos, lo que quizás indica que los apóstoles querían aliviar cualquier tensión que pudiera haber entre los primeros cristianos (Hech. 6:2-6).
8, 9. a) ¿Qué podría indicar que tenemos prejuicios u orgullo racial? b) ¿Qué debemos arrancar del corazón? (1 Ped. 1:22).
Nos demos cuenta de ello o no, a todos nos influye profundamente nuestra cultura (Rom. 12:2). Además, es probable que oigamos que vecinos o compañeros de trabajo o de escuela hacen comentarios despectivos sobre personas de otra nacionalidad o color, o de un origen distinto al nuestro. ¿Nos han influido esos prejuicios? Y si alguien se burla de nuestro origen, quizás exagerando alguna característica de nuestra cultura, ¿cómo reaccionamos?

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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