domingo, 22 de julio de 2018

Texto Diario domingo, 22 de julio de 2018 Tener la mente puesta en el espíritu significa vida y paz (Rom. 8:6).

Texto Diario domingo, 22 de julio de 2018

Tener la mente puesta en el espíritu significa vida y paz (Rom. 8:6).
Estas palabras no quieren decir que estemos pensando o hablando todo el tiempo de la Biblia, del amor a Dios o de nuestra esperanza para el futuro. Recordemos que Pablo y otros cristianos fieles del siglo primero vivieron vidas bastante normales. Comían y bebían, muchos se casaron, formaron una familia y trabajaron para mantenerse (Mar. 6:3; 1 Tes. 2:9). Eso sí, aquellos siervos de Dios no permitieron que esas cosas normales se convirtieran en el centro de su vida. La Biblia dice que Pablo trabajó haciendo tiendas de campaña, pero luego señala que dedicaba tiempo regularmente a predicar y enseñar: ese era el centro de su vida (Hech. 18:2-4;20:20, 21, 34, 35). A los hermanos de Roma les recomendó que se dedicaran a estas mismas actividades. Para ellos, las cosas espirituales debían ser lo más importante, igual que lo eran para Pablo. Y también deben serlo para nosotros (Rom. 15:15, 16). w16.12 2:5, 15, 16

(Romanos 8:6)  Porque el tener la mente puesta en la carne significa muerte, pero el tener la mente puesta en el espíritu significa vida y paz;
(Marcos 6:3)  Este es el carpintero, el hijo de María y el hermano de Santiago y de José y de Judas y de Simón, ¿no es verdad? Y sus hermanas están aquí con nosotros, ¿no es verdad?”. De modo que empezaron a tropezar a causa de él.
(1 Tesalonicenses 2:9)  Ciertamente ustedes recuerdan, hermanos, nuestra labor y afán. Fue trabajando noche y día, para no poner una carga costosa sobre ninguno de ustedes, como les predicamos las buenas nuevas de Dios.
(Hechos 18:2-4)  Y halló a cierto judío de nombre Áquila, un natural del Ponto que recientemente había llegado de Italia, y a Priscila su esposa, por el hecho de que Claudio había ordenado que todos los judíos se fueran de Roma. De modo que fue a ellos 3 y, por ser del mismo oficio, se quedó en su casa, y trabajaban, porque el oficio de ellos era hacer tiendas de campaña. 4 Sin embargo, todos los sábados pronunciaba un discurso en la sinagoga y persuadía a judíos y a griegos.
(Hechos 20:20, 21)  mientras no me retraje de decirles ninguna de las cosas que fueran de provecho, ni de enseñarles públicamente y de casa en casa. 21 Antes bien, di testimonio cabalmente, tanto a judíos como a griegos, acerca del arrepentimiento para con Dios y de la fe en nuestro Señor Jesús.
(Hechos 20:34, 35)  Ustedes mismos saben que estas manos han atendido a las necesidades mías y a las de los que andan conmigo. 35 En todas las cosas les he exhibido que por medio de laborar así tienen que prestar ayuda a los que son débiles, y tienen que tener presentes las palabras del Señor Jesús, cuando él mismo dijo: ‘Hay más felicidad en dar que en recibir’”.
(Romanos 15:15, 16)  Sin embargo, les escribo más francamente sobre algunos puntos, como dándoles un recordatorio de nuevo, a causa de la bondad inmerecida que de Dios me fue dada 16 de ser siervo público de Cristo Jesús a las naciones, ocupándome en la obra santa de las buenas nuevas de Dios, a fin de que la ofrenda, a saber, estas naciones, resulte acepta, siendo santificada con espíritu santo.


5. ¿De qué asunto importante habló Pablo en Romanos 8:4-13?
5 (Lea Romanos 8:4-13). El capítulo 8 de Romanos hace un contraste entre quienes andan “en conformidad con la carne” y quienes andan “en conformidad con el espíritu”. Algunos podrían pensar que se está hablando de la diferencia entre los que no están en la verdad y los que sí lo están, entre quienes no son cristianos y quienes sí lo son. Sin embargo, Pablo escribió a “los que están en Roma como amados de Dios, llamados a ser santos” (Rom. 1:7). Por lo tanto, el contraste es entre cristianos que andaban en conformidad con la carne y cristianos que andaban en conformidad con el espíritu. ¿A qué se refería exactamente?


15 “Tener la mente puesta en el espíritu” no quiere decir estar siempre en las nubes. Tampoco significa estar pensando o hablando todo el tiempo de la Biblia, del amor a Dios o de nuestra esperanza para el futuro. Recordemos que Pablo y otros cristianos fieles del siglo primero vivieron vidas bastante normales. Comían y bebían, muchos se casaron, formaron una familia y trabajaron para mantenerse (Mar. 6:3; 1 Tes. 2:9).
16. Aunque Pablo hizo muchas cosas que son normales en la vida, ¿qué era lo más importante para él?
16 Eso sí, aquellos siervos de Dios no permitieron que esas cosas normales se convirtieran en el centro de su vida. La Biblia dice que Pablo trabajó haciendo tiendas de campaña, pero luego señala que dedicaba tiempo regularmente a predicar y enseñar: ese era el centro de su vida (lea Hechos 18:2-4; 20:20, 21, 34, 35). A los hermanos de Roma les recomendó que se dedicaran a estas mismas actividades. Para ellos, las cosas espirituales debían ser lo más importante, igual que lo eran para Pablo. Y también deben serlo para nosotros (Rom. 15:15, 16).

Macpela.

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casa de los patriarcas.

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