domingo, 8 de julio de 2018

Texto Diario domingo, 8 de julio de 2018 Respecto a aquel día y hora nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre (Mat. 24:36).

Texto Diario domingo, 8 de julio de 2018

Respecto a aquel día y hora nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre (Mat. 24:36).
Jesús dijo esas palabras mientras estaba en la Tierra. Pero Cristo recibió autoridad en el cielo para combatir contra el mundo de Satanás (Rev. 19:11-16). Por lo tanto, es razonable creer que ahora sí sabe cuándo tendrá lugar Armagedón. Nosotros, en cambio, no lo sabemos. Por eso, es imprescindible mantenernos alerta hasta que comience la tribulación. Claro, Jehová siempre ha sabido cuándo llegará el fin, pues él ha determinado el momento exacto en que vendrá. La cuenta atrás está en marcha, y el inicio de la gran tribulación “no llegará tarde” (Hab. 2:1-3). ¿Por qué estamos seguros? Las profecías de Dios siempre se han cumplido en el momento exacto. Podemos estar seguros de que la promesa de Jehová de liberarnos en la gran tribulación tampoco fallará. Ahora bien, si queremos sobrevivir a la destrucción de este sistema, tenemos que mantenernos alerta.w16.07 2:4-6

(Mateo 24:36)  ”Respecto a aquel día y hora nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre.
(Revelación 19:11-16)  Y vi el cielo abierto, y, ¡miren!, un caballo blanco. Y el que iba sentado sobre él se llama Fiel y Verdadero, y juzga y se ocupa en guerrear con justicia. 12 Sus ojos son una llama de fuego, y sobre su cabeza hay muchas diademas. Tiene un nombre escrito que nadie conoce sino él mismo, 13 y está vestido de una prenda de vestir exterior rociada de sangre, y el nombre con que se le llama es La Palabra de Dios. 14 También, los ejércitos que estaban en el cielo le seguían en caballos blancos, y estaban vestidos de lino fino, blanco y limpio. 15 Y de su boca sale una aguda espada larga, para que hiera con ella a las naciones, y las pastoreará con vara de hierro. Pisa también el lagar de vino de la cólera de la ira de Dios el Todopoderoso. 16 Y sobre su prenda de vestir exterior, aun sobre su muslo, tiene un nombre escrito: Rey de reyes y Señor de señores.
(Habacuc 2:1-3) En mi puesto de guardia ciertamente seguiré de pie, y ciertamente me quedaré apostado sobre [el] baluarte; y vigilaré, para ver lo que él hablará por mí y lo que responderé ante la censura para mí. 2 Y Jehová procedió a responderme y a decir: “Escribe [la] visión, y pon[la] claramente sobre tablas, para que el que lea de ella en voz alta lo haga con afluencia. 3 Porque [la] visión es todavía para el tiempo señalado, y sigue jadeando hasta el fin, y no dirá mentira. Aun si tardara, manténte en expectación de ella; porque sin falta se realizará. No llegará tarde.


4. a) ¿Por qué creemos que Jesús sabe cuándo tendrá lugar Armagedón? b) Aunque no sabemos cuándo comenzará la gran tribulación, ¿de qué podemos estar seguros?
En las asambleas, sabemos a qué hora comenzará cada sesión del programa. Sin embargo, por mucho que nos esforcemos, no podemos averiguar con exactitud en qué año comenzará la gran tribulación, y mucho menos el día y la hora. Cuando estuvo en la Tierra, Jesús dijo: “Respecto a aquel día y hora nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre” (Mat. 24:36). Pero Cristo recibió autoridad en el cielo para combatir contra el mundo de Satanás (Rev. 19:11-16). Por lo tanto, es razonable creer que ahora sí sabe cuándo tendrá lugar Armagedón. Nosotros, en cambio, no lo sabemos. Por eso, es imprescindible mantenernos alerta hasta que comience la tribulación. Claro, Jehová siempre ha sabido cuándo llegará el fin, pues él ha determinado el momento exacto en que vendrá. La cuenta atrás está en marcha, y el inicio de la gran tribulación “no llegará tarde” (lea Habacuc 2:1-3). ¿Por qué estamos seguros?
5. Ponga un ejemplo que demuestre que las profecías de Jehová siempre se cumplen en el momento exacto.
Las profecías de Dios siempre se han cumplido en el momento exacto. Por ejemplo, fijémonos en la fecha en que liberó a los israelitas de Egipto. Esto sucedió el 14 de nisán del año 1513 antes de nuestra era. Refiriéndose a ese día, Moisés dijo: “Aconteció al cabo de los cuatrocientos treinta años, sí, aconteció en este mismo día,que todos los ejércitos de Jehová salieron de la tierra de Egipto” (Éx. 12:40-42). Esos “cuatrocientos treinta años” comenzaron cuando el pacto que Jehová estableció con Abrahán entró en vigor, en 1943 antes de nuestra era (Gál. 3:17, 18). Algún tiempo después, Dios le dijo a Abrahán: “Puedes saber con seguridad que tu descendencia llegará a ser residente forastera en tierra ajena, y tendrá que servirles, y estos ciertamente la afligirán por cuatrocientos años” (Gén. 15:13; Hech. 7:6). La evidencia señala que esos años de aflicción comenzaron en 1913 antes de nuestra era, cuando Ismael se burló de Isaac el día en que este fue destetado, y terminaron cuando los israelitas salieron de Egipto, en 1513 (Gén. 21:8-10; Gál. 4:22-29). Así es, con cuatro siglos de antelación, Jehová fijó el momento exacto en que liberaría a su pueblo.
6. ¿Por qué podemos estar seguros de que Jehová salvará a su pueblo?
Josué, que salió de Egipto junto con el resto del pueblo, les recordó a los israelitas: “Ustedes bien saben con todo su corazón y con toda su alma que ni una sola palabra de todas las buenas palabras que Jehová su Dios les ha hablado ha fallado. Todas se han realizado para ustedes. Ni una sola palabra de ellas ha fallado” (Jos. 23:2, 14). Podemos estar seguros de que la promesa de Jehová de liberarnos en la gran tribulación tampoco fallará. Ahora bien, si queremos sobrevivir a la destrucción de este sistema, tenemos que mantenernos alerta.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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