viernes, 27 de julio de 2018

Texto Diario jueves, 26 de julio de 2018 Yo soy el más chico (Juec. 6:15).

Texto Diario jueves, 26 de julio de 2018

Yo soy el más chico (Juec. 6:15).
Gedeón no dudó en reconocer que sus antecedentes eran humildes. Después de aceptar la asignación que Jehová le dio, se aseguró de haber entendido bien lo que se esperaba de él y buscó la guía de Dios (Juec. 6:36-40). Gedeón fue valiente, pero también actuó con prudencia (Juec. 6:11, 27). No se aprovechó de esa asignación para destacar sobre los demás. Al contrario, tan pronto como pudo, regresó con gusto a su casa (Juec. 8:22, 23, 29). Ser modesto no significa que no debemos aceptar privilegios o esforzarnos por conseguirlos. Las Escrituras nos animan a todos a progresar (1 Tim. 4:13-15). Pero ¿hace falta recibir un cambio de asignación para ello? No necesariamente. Con la ayuda de Jehová, podemos progresar espiritualmente sea cual sea la asignación que tengamos ahora. Y es posible seguir desarrollando las capacidades que Dios nos ha dado y hacer más por otras personas. w17.01 3:15, 16

(Jueces 6:15)  A su vez, él le dijo: “Dispénsame, Jehová. ¿Con qué salvaré yo a Israel? ¡Mira! El millar mío es el más pequeño de Manasés, y yo soy el más chico de la casa de mi padre”.
(Jueces 6:36-40)  Entonces Gedeón dijo al Dios [verdadero]: “Si vas a salvar a Israel por medio de mí, tal como has prometido, 37 aquí voy a mantener expuesto un vellón de lana en la era. Si llega a haber rocío sólo sobre el vellón, pero sobre toda la tierra hay sequedad, entonces tendré que saber que salvarás a Israel por medio de mí, tal como has prometido”. 38 Y resultó así. Cuando él se levantó temprano al día siguiente y exprimió el vellón, logró escurrir del vellón suficiente rocío como para llenar de agua un gran tazón de banquete. 39 Sin embargo, Gedeón dijo al Dios [verdadero]: “No se encienda tu cólera contra mí, pero déjame hablar sólo una vez más. Déjame, por favor, hacer una prueba solamente una vez más con el vellón. Quede seco, por favor, el vellón sólo, y sobre toda la tierra llegue a haber rocío”. 40 De modo que Dios lo hizo así en aquella noche; y llegó a haber sequedad solo sobre el vellón, y sobre toda la tierra hubo rocío.
(Jueces 6:11)  Más tarde el ángel de Jehová vino y se sentó debajo del árbol grande que había en Ofrá, que pertenecía a Joás el abí-ezrita, mientras Gedeón su hijo estaba batiendo el trigo en el lagar, para retirarlo rápidamente de la vista de Madián.
(Jueces 6:27)  Por consiguiente, Gedeón tomó diez hombres de sus siervos y se puso a hacer tal como Jehová le había hablado; pero aconteció que, como temía demasiado a la casa de su padre y a los hombres de la ciudad para hacerlo de día, se puso a hacerlo de noche.
(Jueces 8:22, 23)  Más tarde los hombres de Israel dijeron a Gedeón: “Gobierna sobre nosotros, tú así como también tu hijo y tu nieto, porque nos has salvado de la mano de Madián”. 23 Pero Gedeón les dijo: “Yo mismo no gobernaré sobre ustedes, ni gobernará sobre ustedes mi hijo. Jehová es el que gobernará sobre ustedes”.
(Jueces 8:29)  Y Jerubaal hijo de Joás procedió a irse y continuó morando en su casa.
(1 Timoteo 4:13-15)  Mientras llego, continúa aplicándote a la lectura pública, a la exhortación, a la enseñanza. 14 No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante una predicción y cuando el grupo de ancianos te impuso las manos. 15 Reflexiona sobre estas cosas; hállate intensamente ocupado en ellas, para que tu adelantamiento sea manifiesto a todos.


15. ¿Qué aprendemos de la modestia de Gedeón?
15 Gedeón es un excelente ejemplo de lo que significa actuar con modestia. La primera vez que el ángel de Jehová se le apareció, no dudó en reconocer que sus antecedentes eran humildes (Juec. 6:15). Después de aceptar la asignación que Jehová le dio, se aseguró de haber entendido bien lo que se esperaba de él y buscó la guía de Dios (Juec. 6:36-40). Gedeón fue valiente, pero también actuó con prudencia (Juec. 6:11, 27). No se aprovechó de esa asignación para destacar sobre los demás. Al contrario, tan pronto como pudo, regresó con gusto a su casa (Juec. 8:22, 23, 29).
16, 17. Cuando piensa en su progreso espiritual, ¿qué cosas tiene en cuenta la persona modesta?
16 Ser modesto no significa que no debemos aceptar privilegios o esforzarnos por conseguirlos. Las Escrituras nos animan a todos a progresar (1 Tim. 4:13-15). Pero ¿hace falta recibir un cambio de asignación para ello? No necesariamente. Con la ayuda de Jehová, podemos progresar espiritualmente sea cual sea la asignación que tengamos ahora. Y es posible seguir desarrollando las capacidades que Dios nos ha dado y hacer más por otras personas.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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