jueves, 19 de julio de 2018

Texto Diario miércoles, 18 de julio de 2018 Si tengo toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy (1 Cor. 13:2).

Texto Diario miércoles, 18 de julio de 2018

Si tengo toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy (1 Cor. 13:2).
Cuando Jesús respondió a la pregunta sobre cuál era el mandamiento más grande, subrayó que el amor a Dios era lo más importante (Mat. 22:35-40). En las Escrituras Griegas Cristianas, la fe y el amor aparecen juntos en multitud de ocasiones, con frecuencia en la misma frase, destacando así su importancia. Pablo exhortó a sus hermanos a llevar puesta “la coraza de la fe y el amor” (1 Tes. 5:8). Juan escribió: “Este es su mandamiento [de Dios]: que tengamos fe en el nombre de su Hijo Jesucristo y nos estemos amando unos a otros” (1 Juan 3:23). Aunque la fe es esencial, algunos de sus aspectos dejarán de existir cuando se cumplan las promesas de Dios y nuestra esperanza cristiana se haga realidad. En cambio, nunca dejará de ser necesario que siga creciendo nuestro amor a Dios y al prójimo. Por eso, Pablo escribió: “Ahora, sin embargo, permanecen la fe, la esperanza, el amor, estos tres; pero el mayor de estos es el amor” (1 Cor. 13:13). w16.10 4:15-17

(1 Corintios 13:2)  Y si tengo el don de profetizar y estoy enterado de todos los secretos sagrados y de todo el conocimiento, y si tengo toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy.
(Mateo 22:35-40)  Y uno de ellos, versado en la Ley, preguntó, para probarlo: 36 “Maestro, ¿cuál es el mandamiento más grande de la Ley?”. 37 Él le dijo: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. 38 Este es el más grande y el primer mandamiento. 39 El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’. 40 De estos dos mandamientos pende toda la Ley, y los Profetas”.
(1 Tesalonicenses 5:8)  Pero en cuanto a nosotros los que pertenecemos al día, mantengamos nuestro juicio y llevemos puesta la coraza de la fe y el amor, y como yelmo la esperanza de la salvación;
(1 Juan 3:23)  En verdad, este es su mandamiento: que tengamos fe en el nombre de su Hijo Jesucristo y nos estemos amando unos a otros, así como él nos dio mandamiento.
(1 Corintios 13:13)  Ahora, sin embargo, permanecen la fe, la esperanza, el amor, estos tres; pero el mayor de estos es el amor.


15 Pablo comparó la fe con el amor y dijo: “Si tengo toda la fe como para trasladar montañas, pero no tengo amor, nada soy” (1 Cor. 13:2). Cuando Jesús respondió a la pregunta sobre cuál era el mandamiento más grande, subrayó que el amor a Dios era lo más importante (Mat. 22:35-40). El amor abarca, además de la fe, muchas cualidades fundamentales. La Biblia dice que el amor cree todas las cosas, es decir, tiene fe en lo que Dios ha dicho en su Palabra (1 Cor. 13:4, 7).
16, 17. a) ¿Cómo se destaca en las Escrituras la importancia de la fe y el amor? b) ¿Cuál es mayor, y por qué?
16 En las Escrituras Griegas Cristianas, la fe y el amor aparecen juntos en multitud de ocasiones, con frecuencia en la misma frase, destacando así su importancia. Pablo exhortó a sus hermanos a llevar puesta “la coraza de lafe y el amor” (1 Tes. 5:8). Pedro escribió: “Aunque ustedes nunca lo vieron [a Jesús], lo aman. Aunque ahora no están mirándolo, sin embargo ejercen fe en él” (1 Ped. 1:8). Santiago les planteó esta cuestión a sus hermanos ungidos: “Dios escogió a los que son pobres respecto al mundo para que sean ricos en fe y herederos del reino, que él prometió a los que lo aman, ¿no es verdad?” (Sant. 2:5). Juan escribió: “Este es su mandamiento [de Dios]: que tengamos fe en el nombre de su Hijo Jesucristo y nos estemos amando unos a otros” (1 Juan 3:23).
17 Aunque la fe es esencial, algunos de sus aspectos dejarán de existir cuando se cumplan las promesas de Dios y nuestra esperanza cristiana se haga realidad. En cambio, nunca dejará de ser necesario que siga creciendo nuestro amor a Dios y al prójimo. Por eso, Pablo escribió: “Ahora, sin embargo, permanecen la fe, la esperanza, el amor, estos tres; pero el mayor de estos es el amor” (1 Cor. 13:13).

Macpela.

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casa de los patriarcas.

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