jueves, 19 de julio de 2018

Viernes 20 de julio Busquen la paz de la ciudad a la cual los he hecho ir en destierro (Jer. 29:7).


Viernes 20 de julio


Busquen la paz de la ciudad a la cual los he hecho ir en destierro (Jer. 29:7).
Los judíos exiliados que obedecieron a Dios vivieron en Babilonia con relativa normalidad. Allí se les permitía disfrutar de cierta autonomía e incluso moverse libremente por el país. En aquella época, Babilonia era un núcleo comercial. Se han desenterrado documentos que indican que muchos judíos aprendieron a hacer negocios y se hicieron artesanos expertos. Algunos se enriquecieron. La vida en Babilonia no tenía nada que ver con la esclavitud en Egipto, sufrida siglos antes (Éx. 2:23-25). ¿Podrían alguna vez los israelitas volver a adorar a Jehová de forma totalmente aceptable? Esta posibilidad se veía muy lejana, ya que Babilonia nunca liberaba a los cautivos. Pero Jehová había prometido liberar a su pueblo, y así lo hizo. Sus promesas nunca fallan (Is. 55:11). w16.11 4:3, 5

(Jeremías 29:7)  También, busquen la paz de la ciudad a la cual los he hecho ir en destierro, y oren a Jehová a favor de ella, porque en la paz de ella resultará haber paz para ustedes mismos.
(Éxodo 2:23-25)  Y durante aquellos muchos días aconteció que por fin murió el rey de Egipto, pero los hijos de Israel continuaron suspirando a causa de la esclavitud y clamando en son de queja, y su clamor por ayuda siguió subiendo al Dios [verdadero] a causa de la esclavitud. 24 Con el tiempo Dios oyó su gemido, y se acordó Dios de su pacto con Abrahán, Isaac y Jacob. 25 De modo que Dios miró a los hijos de Israel y Dios se dio por avisado.
(Isaías 55:11)  así resultará ser mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí sin resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado.


3. ¿Qué diferencias había entre el destierro en Babilonia y la esclavitud en Egipto?
Lo que habían predicho los profetas se cumplió. Mediante Jeremías, Jehová les dijo a los que serían desterrados que aceptaran su nueva situación y la aprovecharan al máximo. Dio estas instrucciones: “Edifiquen casas y habiten en ellas, y planten jardines y coman su fruto”. Y añadió: “Busquen la paz de la ciudad a la cual los he hecho ir en destierro, y oren a Jehová a favor de ella, porque en la paz de ella resultará haber paz para ustedes mismos” (Jer. 29:5, 7). Los que obedecieron a Dios vivieron en Babilonia con relativa normalidad. Allí se les permitía disfrutar de cierta autonomía e incluso moverse libremente por el país. En aquella época, Babilonia era un núcleo comercial. Se han desenterrado documentos que indican que muchos judíos aprendieron a hacer negocios y se hicieron artesanos expertos. Algunos se enriquecieron. La vida en Babilonia no tenía nada que ver con la esclavitud en Egipto, sufrida siglos antes (lea Éxodo 2:23-25).


5. a) ¿Qué esperanza le dio Jehová a su pueblo? b) ¿Por qué era extraordinaria?
¿Podrían alguna vez los israelitas volver a adorar a Jehová de forma totalmente aceptable? Esta posibilidad se veía muy lejana, ya que Babilonia nunca liberaba a los cautivos. Pero esa costumbre no tenía en cuenta la promesa de Dios de liberar a su pueblo. Y así lo hizo. Sus promesas nunca fallan (Is. 55:11).

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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