viernes, 3 de agosto de 2018

Texto Diario viernes, 3 de agosto de 2018 No te des prisa en tu espíritu a sentirte ofendido (Ecl. 7:9).

Texto Diario viernes, 3 de agosto de 2018

No te des prisa en tu espíritu a sentirte ofendido (Ecl. 7:9).
Una hermana saludó a dos hermanos, pero su forma de hacerlo molestó a uno de ellos. Cuando los dos hermanos se quedaron solos, el ofendido se puso a criticar a la hermana por lo que había dicho. Entonces, el otro le recordó que ella había servido fielmente a Jehová en circunstancias difíciles durante cuarenta años y le dijo que no creía que quisiera herir sus sentimientos. El hermano ofendido lo pensó un momento y dijo: “Tienes razón”. Así que decidió olvidar el asunto. ¿Qué lección aprendemos? Que podemos controlar cómo reaccionamos cuando alguien hace algo que podría ofendernos. El amor nos permite pasar por alto las pequeñas faltas (Prov. 10:12; 1 Ped. 4:8). Jehová piensa que es “hermosura de [nuestra] parte” pasar por alto una ofensa (Prov. 19:11). Por eso, lo primero que tenemos que hacer cuando sentimos que alguien nos trata con falta de respeto o no es amable con nosotros es preguntarnos: “¿Puedo pasar por alto ese asunto? ¿De verdad tengo que darle importancia?”. w16.05 1:8, 9

(Eclesiastés 7:9)  No te des prisa en tu espíritu a sentirte ofendido, porque el ofenderse es lo que descansa en el seno de los estúpidos.
(Proverbios 10:12)  El odio es lo que suscita contiendas, pero el amor cubre hasta todas las transgresiones.
(1 Pedro 4:8)  Ante todo, tengan amor intenso unos para con otros, porque el amor cubre una multitud de pecados.
(Proverbios 19:11)  La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión.


8, 9. ¿Qué tenemos que hacer si alguien nos ofende?
Como los humanos somos imperfectos, tarde o temprano alguien dirá o hará algo que nos ofenda; es inevitable (Ecl. 7:20; Mat. 18:7). ¿Cómo reaccionaremos? Pensemos en lo que ocurrió en una reunión social en la que había varios Testigos. Una hermana saludó a dos hermanos, pero su forma de hacerlo molestó a uno de ellos. Cuando los dos hermanos se quedaron solos, el ofendido se puso a criticar a la hermana por lo que había dicho. Entonces, el otro le recordó que ella había servido fielmente a Jehová en circunstancias difíciles durante cuarenta años y le dijo que no creía que quisiera herir sus sentimientos. El hermano ofendido lo pensó un momento y dijo: “Tienes razón”. Así que decidió olvidar el asunto.
¿Qué lección aprendemos? Que podemos controlar cómo reaccionamos cuando alguien hace algo que podría ofendernos. El amor nos permite pasar por alto las pequeñas faltas (lea Proverbios 10:12 y 1 Pedro 4:8).Jehová piensa que es “hermosura de [nuestra] parte” pasar por alto una ofensa (Prov. 19:11; Ecl. 7:9). Por eso, lo primero que tenemos que hacer cuando sentimos que alguien nos trata con falta de respeto o no es amable con nosotros es preguntarnos: “¿Puedo pasar por alto ese asunto? ¿De verdad tengo que darle importancia?”.

Macpela.

Macpela.
casa de los patriarcas.

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